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Un incierto porvenir

Por Sheilla Cohen

Se dice que el fin de la prensa escrita está por venir. El debate entorno a la extinción del
medio impreso ha suscitado mucha controversia en las últimas décadas con la llegada del
internet y las nuevas plataformas digitales. Desde entonces, el periodismo ha entrado en
crisis, sin embargo y a pesar de no ser la primera vez que enfrenta una, la prensa escrita, no
se había visto tan amenazada como hasta ahora.

En un estudio realizado por Ross Dawson, especialista en estás cuestiones advierte que la
prensa escrita desaparecerá primero en EUA en el año 2017, en México en el 2033 y en el
resto del mundo en el año 2040.

Según el periodista Albert Montagut, que ha escrito un libro sobre el tema titulado
NEWPAPER, la prensa ha pasado por tres crisis a lo largo de la historia: la primera fue la
de Independencia, cuando los medios fueros perdiendo credibilidad por la excesiva
información política, haciendo que ésta se volviera cada vez menos objetiva y más
politizada.

La segunda crisis fue la del Reporterismo, refiriéndose a la pérdida del periodismo de


investigación y por consecuente a la falta de exclusivas. Por último, la tercer crisis y la más
reciente se dio a partir de la revolución digital, que desde hace quince años ha arrasado con
el prensa escrita.

Desde su punto de vista, el periodismo no ha logrado converger con las plataformas


digitales, porque en un principio los medios creyeron que no iba a significar una gran
competencia. Sin embargo, ante la posibilidad de informarse mediante los medios digitales
de manera gratuita, los medios tradicionales han perdido lectores a una velocidad
inimaginable.
En muchos casos, la solución frente a ese problema fue la publicidad; periódicos como The
Guardian, El País, El Universal o Le Monde entre otros medios decidieron publicar la
información gratuitamente, mientras que otros como The New York Times, The Washington
Post o El Reforma optaron por seguir con su modelo de suscripción, limitando el acceso de
su página web.

Más allá de que la revolución digital obligará a los medios impresos a mudarse a
plataformas digitales, teniendo que actualizar las noticias al minuto, dejando a un lado la
periodicidad (24 horas) de la prensa escrita, para adaptarse a las demandas de los lectores
virtuales. Desde entonces, el dilema existencial que enfrenta el periodismo, entre ser una
prensa abierta o cerrada es tanto como ser o no ser, existir o no existir.

No basta con tener una plataforma digital como muchos medios tradicionales lo han hecho,
la prensa como cualquier otra empresa es al fin y al cabo un negocio, sin cobrar no puede
sobrevivir. “El problema no es tener dos plataformas, sino como mantenerlo a largo
plazo”, dice el autor del libro NEWPAPER.

Ante un incierto porvenir, los medios tradicionales se defienden afirmando que lo que
ofrece la prensa escrita son exclusivas mientras que los medios digitales carecen de calidad
por la falta de especialización de parte de los reporteros, que en muchos casos son
periodistas jóvenes que escriben por amor al periodismo o simplemente son periodistas de
“copiar y pegar” que han dejado de salir a la calle a reportear.

Por otro lado, gracias a las filtraciones de plataformas como Wikileaks o recientemente
Mexicoleaks, ha iniciado una nueva era para el periodismo, en la que ha primado más la
libertad de expresión que los intereses privados de las empresas.

Este fenómeno, no sólo ha propiciado la proliferación de portales digitales como:


animalpolitico, sinembargo, entre otras plataformas independientes que han permitido la
democratización de la información volviéndola cada vez más accesible al público, sino que
además ha favorecido un tipo de periodismo ciudadano que alienta a la sociedad civil a
denunciar actos de corrupción, impunidad y autoritarismo. ¿Por qué entonces, la gente iban
a querer pagar por un periódico?

Acostumbrados a la tecnología, las nuevas generaciones consumen contenidos noticiosos a


través de las redes sociales. Twitter y Facebook, entre otras plataformas virtuales se han
convertido en foros de discusión, opinión y difusión de noticias. A diferencia de la
generación de nuestros padres que son los que comúnmente siguen suscritos a algún medio
impreso, la gente joven habituada a la inmediatez de las redes sociales tiene menor
paciencia para leer detenidamente el periódico.

Por eso mismo sería pertinente preguntarse; ¿si el futuro del periodismo depende de las
nuevas generaciones que están poco familiarizadas con el fromato de papel, habrá un futuro
para la prensa escrita? Según Arriana Huffington, fundadora del medio en línea The
Huffington Post, dice que no debemos preocuparnos por la desaparición de la prensa escrita
ya que: “no importa que los medios impresos ya no existan, los periodistas podrán ejercer
su profesión de cualquier manera”.

Desde ese punto de vista, la prensa escrita tiene los días contados. No obstante, quisiera
pensar que el periódico como el libro sobrevivirán la era digital no sólo porque éste nos
remite al pasado, sino porque es el invento más ingenioso que ha creado el hombre. Quizá
sea porque pertenezco a una generación que todavía leyó, olió y tocó las palabras impresas
en tinta sobre una hoja de papel, pero todavía creo (ingenuamente) que éste último jamás
será remplazado por una pantalla.

Pero si ése no fuera el caso y como dice Arriana Huffington el futuro del periodismo se
encontrará en los medios digitales, tal vez lo único que nos queda a los lectores es adaptarse
a los nuevos medios; y a los que se dedican a eso, no les queda más que hacer un
periodismo de calidad para que no se desgaste ésta antiquísima profesión. ¿Quién sabe?, tal
vez como el libro en un futuro, el periódico se volverá un objeto fetiche que será
coleccionado o exhibido en museos como un archivo histórico.

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