Вы находитесь на странице: 1из 2

CLASE 101

DESCUBRIR LA MEMBRESÍA

Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas;


a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del
ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo. [Ef 4.11-12]
La iglesia local es la institución ordenada por Dios en nuestra época para llevar a cabo la Gran Comisión.
El propósito de la iglesia es el de edificar a los santos—ayudarles a crecer en la gracia y el conocimiento
de Cristo. En este curso quisiéramos compartir con usted cómo pretendemos llevar esto a cabo.

NUESTRA SALVACIÓN

La condición original del hombre

1. El hombre fue creado a la imagen de Dios para estar en comunión con Él.
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra
los creó. [Gen 1.27]
2. El hombre fue creado con límites (una prohibición dentro de una provisión abundante).
Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás
comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día
que de él comieres, ciertamente morirás. [Gen 2.16-17]
3. Una ilustración:

La condición actual del hombre

1. El hecho: El hombre desobedeció a Dios y pecó.


Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los
ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió;
y dio también a su marido, el cual comió así como ella. [Gen 3.6]
2. El resultado: El hombre ahora está separado de Dios (muerto espiritualmente).
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la
muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
[Rom 5.12]
La palabra “muerte” en la Biblia nunca quiere decir “aniquilación” (como “dejar de existir”).
La muerte en la Biblia siempre se refiere a una “separación”.
La “muerte espiritual” (mencionada en Romanos 5.12 arriba) es separación de la vida espiritual
(o sea, se trata de la separación de Dios—del que es vida y quien da la vida).
Puesto que todos los seres humanos somos descendientes de Adán y Eva, heredamos la muerte
espiritual. El hombre nace muerto espiritualmente porque nace “en pecado”—nace pecador.
Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y
pecados. [Ef 2.1]
3. Una ilustración:
DISCIPULADO BÍBLICO CLASE 101: DESCUBRIR LA
MEMBRESÍA

La condición personal del hombre

1. Todos pecamos.
Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. [Rom 3.23]
Es muy importante que cada individuo entienda que ha pecado y que por esto ha
ofendido grande y personalmente a Dios, su Creador.
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos,
y la verdad no está en nosotros. [1Jn 1.8]
Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su
palabra no está en nosotros. [1Jn 1.10]
Contra Ti [Dios], contra Ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante
de Tus ojos... [Sal 51.4]
B. La manera más fácil de ver este asunto es por el uso de la Ley de Dios.
La Ley es como un espejo espiritual que nos muestra nuestra condición delante de
Dios. O sea, en la Ley podemos vernos a nosotros tal como Dios nos ve.
Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores,
engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra
pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en
un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va,
y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta
ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo,
sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. [Stg
1.22-25]
La Ley nos ayuda a entender lo que es pecado, porque la Biblia dice que el pecado es
cualquier infracción de la Ley.
Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado
es infracción de la ley. [1Jn 3.4]
Por la Ley conocemos el pecado (o sea, en el espejo de la Ley podemos ver toda la
suciedad que hay en nuestras vidas)