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María de Ibarrola. Enfoques sociológicos para el estudio de la educación.

Hay tres grandes corrientes dentro de la sociología de la educación.


1)Sociología dominante: Se vincula orgánicamente con la cosmovisión de la burguesía. Por ello,
y por la necesidad de responder a cambios y adaptaciones de este grupo. Para conservar la
hegemonía sobre el resto de la sociedad. Es una sociología que no deja de criticarse a sí misma, de
revisarse.
2)Sociología crítica: se preocupa por demostrar las falencias teóricas y metodológicas, de la
sociología dominante.
3)Sociología emergente: preocupada por desarrollar alternativas reales y efectivas para el
uso de la educación para el cambio social, centrada en la práctica pedagógica y que difícilmente
se puede llamar sociología. Porque tiene poca sistematización y escasa explicación de los
principios teóricos que la sustentan.
La distinción debe hacerse con base en el contenido teórico y empírico de los principales
conceptos: sociedad, educación, cambio social, papel de la educación para el cambio social.

1)Sociología dominante
Es posible distinguir entre la sociología dominante en la metrópolis y en los países dependientes.
A.La sociología dominante en la metrópolis:
Hay una ausencia de un cuestionamiento sobre la sociedad. Hay una conceptualización de la
sociedad, a la que se denomina sociedad industrial (no capitalista). Siendo su esencia el
aumento constante de la productividad y de la tasa de crecimiento. Para obtener mejores niveles
de vida. Esta se concibe como una sociedad racional y democrática.
a)La característica de racionalidad está dada porque el proceso productivo de la sociedad
industrial responde a una división social del trabajo, división necesaria que se hace cada vez más
complejas por el avance tecnológico, el cual es el resultado de la aplicación del conocimiento, de
investigación científica, y en fin, de la inteligencia del hombre, al proceso productivo.
b)La características democrática está dada porque el criterio de selección de los que desempeñan
las tareas se desprende básicamente del mérito, del rendimiento, de la productividad, la eficiencia
que estas personas demuestran el cumplimiento de estas tareas racionalmente definida, y porque
toda la población tiene las mismas oportunidades de llegar a desempeñarlas.
La sociedad está dividida en estratos socioeconómicos funcionalmente ligados entre sí, ya que
todos los trabajos son necesarios para la sociedad.
Los estratos sociales se distinguen entre sí por la distribución desigual de bienes, servicios y
prestigios, la cual a su vez una recompensa justa pero desigual a la diferente responsabilidad social y
los distintos requerimientos de habilidades y preparación que exigen las distintas posiciones
laborales.
De esta conceptualización de sociedad industrial, racional, democrática se desprenden los
parámetros que norman la educación: eficiencia y calidad; esto es: el hecho de poder rendir
dentro de este tipo de proceso productivo de manera que se aumente la productividad se convierte en
el eje que será el punto de evolución de cualquier actividad social, entre otras la educativa.
Durkheim plantea el carácter social de la educación. Como acción de las generaciones adultas
sobre las nuevas generaciones, se refuerzan también las funciones de la transición, socialización,
continuidad histórica e integración de preparación para roles específicos.
La multiplicidad de tipos de educación está determinada por la existencia de diversos medios
sociales en una sociedad y totalidad, complejidad de fenómenos educativos.
La educación se ve indispensable pata que la sociedad “progrese, crezca, sobreviva”, que se
transmite a las nuevas generaciones y a los distintos estratos sociales para lograr la lealtad y
capacidades que son pre-requisito para el futuro cumplimiento de su rol. Las lealtades se dividen en
dos componentes: lealtades hacia la ejecución de los valores sociales y lealtades hacia la ejecución
de un rol especifico dentro de la estructura de la sociedad.
Según Persons, el sistema escolar es el primer momento en que el ser humano se desprende de la
relación familiar y pasa a ser independiente, a aceptar sus propios compromisos.
La educación familiar, el niño es diferenciado sobre bases estrictamente biológicas: sexo, edad,
generación. En el momento de ingresar a la escuela se empiezan a plantear la primera diferenciación
entre los seres para su colocación posterior dentro de la división del trabajo a partir de las habilidades
y capacidades que demuestren en la escuela.
La crítica de la educación es congruente con el papel que se le asigna.
Se critica el sistema escolar básicamente por:
 Su desajuste con el sistema productivo.
 El atraso de los contenidos educativos con relación al avance de la investigación y la ciencia.
 Capacidad para transmitir efectivamente, sobre todo a los estratos sociales inferiores, estas
habilidades, valores y lealtades indispensables para la supervivencia del todo social.
También se desprende de esa crítica las características de las reformas educativas que se
componen, las cuales buscan la adecuación entre sistema escolar y sistema productivo, planteando
modificaciones al sistema escolar y no al sistema productivo.
Empíricamente la educación se maneja como escolaridad y viceversa.
El papel de la educación (escolaridad) para la distribución de las personas en las distintas
posiciones sociales es determinante. Sobre la educación recae la movilidad social: la igualdad de
oportunidades escolares es la esencia de la igualdad de oportunidades en una democracia.
Dentro de la sociología dominante no hay una gran cantidad de estudios acerca de la desigualdad
social ante el sistema escolar.
Se le atribuye a la escolaridad el papel de enseñar al individuo frente a las situaciones de todo tipo
en las sociedades industriales, entre otras, el uso del “tiempo libre” que propicia la tecnología al
reducir el tiempo de trabajo necesario para la producción.
La escolaridad es también determinante para las posibilidades del cambio tecnológico, que es el
que marca los cambios en la división social del trabajo, mediante la investigación científica que
realizan los más escolarizados.
El método a histórico es también una de las características más obvias de esta corriente: en la
sociedad no existen diferencias significativas planteadas por el transcurso del tiempo, lo que hay es
un cambio más o menos recorrido en la búsqueda por alcanzar los valores humanos universales.

A. La sociología dominante en los países dependientes.


El factor determinante de esta sociología de educación es el concepto “subdesarrollo” como
caracterización de la sociedad. Las características de los países subdesarrollados estarían dadas por
una tasa de productividad muy inferior, determina de una estructura agraria tradicional y muy poca
industrialización, conduce a muy bajos niveles de ingreso per cápita y de vida general, una deficiente
organización gubernamental y administrativa, y una fuerte concentración de la población en las
regiones rurales.
La característica más importante del termino de subdesarrollo, es que amplia una concepción
global a histórica de la evolución de los países. La comparación de países desarrollados y
subdesarrollados lleva a la conclusión que el desarrollo simplemente se ha dado en etapas
desfasadas: los países desarrollados se alentaron en el tiempo de los subdesarrollados y estos últimos
se encuentran en etapas ya superadas por los primeros y por lo tanto superables.
La meta del desarrollo es la sociedad industrial, es decir, llegar a lograr esta productividad tan
eficiente y racional, conducción indispensable para lograr una mayor distribución de la riqueza y
“una transformación nunca antes vista de las condiciones materiales de existencia”.
Para lograr este desarrollo económico, con sus matices de desarrollo social hay ciertos prerrequisitos
que deben llenar, en general, los países subdesarrollados:
a) Una disposición económica, que es la aspiración a mejorar el nivel de vida acompañada por el
impulso paralelo para realizar el esfuerzo necesario para conseguirlo.
b) El segundo prerrequisito para el desarrollo es tener una capacidad ejecutiva, y debe tenerse la
diligencia, el impulso y la disciplina para el esfuerzo, también una adaptación técnica en el trabajo y
una responsabilidad social.
Es evidente que el mayor problema de América latina es la pobreza o la cases de la mano de obra
calificada, será el sistema escolar, el que deberá cumplir la función de forma la mano de obra para
que obtenga la disposición económica general y la capacidad ejecutiva que son necesarias. El propio
sistema escolar será que informe y seleccione a quienes tienen la capacidad directiva.
El enfoque caracterizado como sociología dominante, podría decirse que su racionalidad está
fundamentada en el tipo de sociedad que conceptualiza; una sociedad “industrial” racional y
democrática para sobrevivir, que implica distintas posiciones sociales objetivas y racionales que
requieren de un distinto grado de preparación y de distintas habilidades para su desempeño.
Esta conceptualización de la sociología dominante se transmite a los países dependientes, en la
que la industrialización no se da por que no habido los factores humanos para el desarrollo que se
lograran mediante la educación.
Adaptar el sistema escolar para que proporcione aquellos recursos humanos que necesitan una
determinada estructura ocupacional (a pesar de la crisis manifiesta en que se encuentra la relación
entre sistema escolar y aparato productivo: desempleo y subempleo ilustrado). Vemos esta
prolongación entre los maestros básicamente a través de su conceptualización de fracaso escolar
entre ciertos grupos de población: es consecuencia de la determinación socioeconómica sobre
rendimiento escolar.
Vemos esta prolongación de la sociología dominante a través de la conceptualización que tiene el
“hombre de la calle”, la esencia de problema social en el país es la falta de educación. Vemos esta
prolongación en la propaganda que se hace en la escolaridad como determínate del éxito ocupacional
y económico, el concepto de que el éxito escolar está determinado por las habilidades naturales y que
la escolaridad debe ser competente y selectiva sobre todo en cuanto al acceso a la universidad,
agregar que esta prolongación, los extractos sociales y a los diferentes tipos de intelectuales de la
educación. El concepto de “calidad” de la educación, sigue buscando el mismo tipo de calidad,
determinada en última instancia por la posibilidad de ser eficiente y rendidor en el proceso
productivo de la sociedad industrial moderna, conforme al cual se pide la realización de cambios que
llevarían a “una educación de segunda”.
Características de la sociología critica.

En el caso de la sociología crítica el rasgo determinante es precisamente el cuestionamiento de esa


concepción de sociedad.
Dos conceptos son fundamentales:
1. La sociedad dividida en clases
2. El concepto de dependencia en los países latinoamericanos.
Se entiende por sociedad dividida en clases a la sociedad conceptuada como un conjunto de
relaciones sociales que se establecen entre los hombres para la producción y reproducción de su vida
social.
La división social que se establece entre los seres humanos no es funcional, sino que las clases
sociales que se estructuran están dialécticamente relacionadas entre sí, forman una unidad,
intervienen una en la definición de la otra y están antagónicamente ligada en lucha por la hegemonía
de la sociedad total.
El concepto de sociedad se presenta como una realidad heterogénea y estratificada por las diversas
clases sociales, al mismo tiempo, la sociedad no deja de ser una totalidad integrada a través de la
hegemonía política, económica y cultural de uno o varios grupos. En los países latinoamericanos el
concepto de la sociedad dividida en clases se une al concepto de dependencia. Esta categoría se basa
fundamentalmente en una concepción de la evolución de los países como efecto de factores
históricos internos y externos. La dependencia tiene un origen histórico de violencia política y
militar, formal y legalmente aceptada en el ámbito internacional de la época, e históricamente
legitimada como conquista, y como colonización, por los países dominantes.
Actualmente implica una relación de subordinación entre países formalmente independientes y
legalmente aceptados como tales y los Estados altamente industrializados. En esta situación la
violencia política y militar, ya no aceptada formalmente, se atenúa y reaparece por variaciones
coyunturales y casi siempre se da en el ámbito interno de cada país.
Ambos conceptos permiten explicar la situación de las formaciones sociales latinoamericanas,
podríamos decir que el proceso histórico que se da a principios del siglo XX en los países
latinoamericanos, que parte de la ruptura del sistema primario exportador y propicia un proceso
acelerado de la industrialización como consecuencia de la crisis económica del 29’ en los países
avanzados.
Pero a partir de la década del 50, una vez que se supera la situación de guerra y postguerra, en los
países hegemónicos, el sistema supera monopolista acelera su proceso de integración bajo la
hegemonía de Estados Unidos, y se da una nueva división internacional del trabajo.
No es ya la diferencia entre países exportadores de materias primas y países industriales, sino la
industrialización, controlada por la inversión directa dentro de cada país latinoamericano, constituye
empresas monopólicas internacionales vinculadas al mercado interno, también al mercado
internacional que logra la desaparición de las empresas nacionales.
Se reduce la incorporación de mano de obra a las actividades modernas por el uso de tecnología
de capital intensivo. Este proceso económico se traduce en una heterogeneidad estructural en el
sentido de que es estas naciones coexisten distintos modos de producción: sector moderno, sector
gubernamental, antónomo y de subsistencia, que determinan las clases sociales en estos países. El
sistema de mercado es dominante y empieza a penetrar en los demás sistemas productivos.
Esto es lo que Nun y Ribeiros llaman “masa marginal” pero que de hecho constituye la
consecuencia lógica de la contradicción del desarrollo del capitalismo; la creación de un enorme
ejército industrial de reserva.
El sistema productivo deja de verse como un sistema determinado por una división del trabajo
necesaria y pasa a verse como una división técnica y social del proceso productivo en la que la
jerarquización implica poder, acumulación, subordinación y explotación de la fuerza de trabajo,
además de la magnitud de los efectos sobre las clases residuales.
Es esta conceptualización de la sociedad la que va a determinar los rasgos fundamentales de la
conceptualización de educación en los estudios sociológicos de esta corriente.
La conceptualización de educación es imprecisa y vinculada al concepto de aparatos ideológicos
del Estado: se centra en la crítica a la concepción funcionalista del sistema educativo, a la
representación ideológica de la escuela que “oculta su realidad y la realidad de sus contradicciones”,
se presenta como un instrumento relativamente neutro en su relación con los grupos sociales, que
implica una división del trabajo necesaria y del proceso de recorrido de este sistema por la población,
en virtud de una maduración biológica e intelectual.
Para los autores de esta corriente, “en el sistema escolar, en la práctica pedagógica, en los
contenidos de la enseñanza, en los fines mismo de la escuela existe subyacente una determinación de
clase”, lo que hace que el sistema escolar se conciba como un “aparato ideológico de Estado”.
La lógica del razonamiento que sostienen los críticos de la sociología dominante se puede
sintetizar en una sociedad de clases:
- No hay tal igualdad de oportunidades de acceso y sobre todo de permanencia dentro del
sistema escolar, el recorrido es impracticable para la mayoría de la población.
- Son precisamente los contenidos de la cultura escolar, totalmente alejados de la realidad y
que no permiten una transformación de la misma.
- El conocimiento escolar adquirido, pero sobre todo la certificación legal de un cierto
recorrido escolar adquiere un valor en el mercado y concede un importante elemento para su
acceso a las diferentes posiciones ocupacionales.
- No son precisamente los conocimientos los que determinan un aumento de la productividad
sino lo que la escuela proporciona básicamente es una cierta interiorización de valores y de
lealtades.
- Puesto que aquellos que obtienen el certificado escolar más alto tienden a ser los que
provienen a su vez de las posiciones sociales más favorecidas.
El sistema escolar va a responder a las demandas objetivas de un aparato productivo dominante
muy reducido que va a determinar la escasa demanda de recursos humanos calificados. Por otro lado,
el aparato escolar no puede dejar de responder a las demandas subjetivas que le planteen distintos
grupos de población.
El énfasis de la sociología crítica en la conceptualización de educación como aparato ideológico
de Estado, con todo el absolutismo que se desprende de este concepto, corre el grave peligro de
llegar a defender una reproducción mecanista de la estructura de clases a través del dominio de la
burguesía sobre el proceso educativo.
Si bien la sociología crítica es fundamental para un diagnóstico correcto de cuál es la relación que
se establece entre el sistema escolar y la clase dominante de una sociedad, y cuáles son los elementos
principales y los mecanismos a través de los que se da esta relación en los países dependientes, tiene
una gran pobreza en cuanto a la propuesta de alternativas, educativas. En ese sentido podría decirse
que la elaboración científica de los sociólogos críticos de la educación se prolonga.
El concepto de educación se resuelve a favor de una educación que no es nada más que la
educación de la clase dominante sino que empieza a vislumbrar la existencia de procesos educativos
muy importantes entre los distintos grupos sociales y la necesidad de establecer una verdadera
relación pedagógica que comprenda los contenidos culturales y la concepción del mundo de los
distintos grupos sociales y procura superarlas para una transformación de las condiciones de vida de
los grupos.

Características de la sociología emergente.

La sociología emergente tiene una conceptualización de educación como un fenómeno propio de


cualquier grupo social. Cada grupo dispone de diversos procesos educativos con los cuales puede
situarse en su historia concreta y propagar su visión del mundo a las nuevas generaciones.
Esta corriente surge a partir del estudio de la educación para aquellos que no tienen acceso a la
escolaridad formal. De esta manera empieza a obtener su conocimiento de la realidad social a partir
de las condiciones de vida del oprimido. “Si se reconoce que la educación es la afirmación de la
realidad, se tiene que reconocer el hecho de la opresión (…) si la toma de conciencia abre el camino
a a expresión de las insatisfacciones sociales se debe a que estos son componentes reales de un
situación de opresión” (Freire).
El conocimiento del proceso educativo tiene un común denominador, la búsqueda de una
verdadera ciencia de las clases dominantes, de una praxis liberadora, en oposición a las propuestas
educativas de la ideología de las clases dominantes.
El esfuerzo educativo para las clases oprimidas requiere un esfuerzo teórico muy grande que
sistematice las características y los métodos de todas estas experiencias y, a partir de una evaluación
en conjunto, logre explicar la forma en la que se vinculan con la totalidad social.

Características de un enfoque necesario.

Un enfoque sociológico necesario tendría que vincular la concepción de la sociedad para un


análisis concreto de la educación; es decir, buscar las características propias de la educación como
fenómeno en que interactúan distintas dimensiones: una individual y una social, y en cuyos
contenidos y procesos interviene instituciones sociales que tienen distintos grados de vinculación
con la clase dominante.
Por lo tanto, no solo tendría que introducirse la categorización de clases sociales para explicar la
compleja relación educación-sociedad, sino que tendría que continuarse la búsqueda del
conocimiento de esa compleja relación a partir de un cuestionamiento metodológico de las categorías
con las cuales tendemos a aproximarnos a la realidad.
Un enfoque necesario no puede desvincularse de los meritos y conocimientos que pueden aportar
otras disciplinas. La sociología de la educación se ha empezado a unir con la antropología y la
historia, pero ha descuidado las aproximaciones que tratan de hacer una nueva pedagogía y sobre
todo una psicología liberada del conductismo. Finalmente para el carácter dominante de la
educación, la sociedad no podrá desvincularse de la ciencia política. Todo ellos como una
vinculación orgánica de distintas disciplinas que han estudiado el mismo objeto desde distintos
ángulos y que han comprobado que la unión de métodos y enfoques enriquece notablemente el
conocimiento. Para ello se hace también necesario un cambio en el proceso del trabajo intelectual a
favor del trabajo en equipo.

Ibarrola
En el siglo XX han existido diferentes búsquedas e investigaciones por comprender el significado y
carácter social de la educación. Si bien existe una gran diversidad en estos estudios resulta
interesante la categorización que realiza María de Ibarrola. Siguiendo a la autora, existe una corriente
que legitima el estado de cosas existentes y que está ligada a la visión de la clase burguesa, esta
corriente es la de la sociología dominante que utiliza los conceptos de eficiencia, selección y
diferenciación en el sistema educativo y productivo, sin tener en cuenta las desigualdades en la
estructura de clase ligada a un modo de producción específico. Es decir, el modelo educativo que se
busca es el que sea eficiente para la sociedad industrial y cualquier posible alternativa educativa es
rechazada y considerada no apta, de “segunda” para el desarrollo de la sociedad capitalista. Para esta
corriente es el sistema escolar el que “objetivamente” va a seleccionar a quienes tienen las mejores
habilidades para ocupar, en un futuro, las distintas jerarquías dentro la división social del trabajo y
así generar el modo más eficiente de adaptación al proceso productivo
El segundo enfoque, denominado crítico, muestra la posición de clase de la sociología dominante. En
este enfoque la educación aparece de la mano del concepto althusseriano “Aparatos Ideológicos del
Estado” y cumple una función reproductora del sistema de explotación manteniendo la división entre
las dos clases antagónicas (burguesía y proletariado). Para esta corriente no existe la igualdad de
oportunidades y permanencia dentro del sistema escolar. Según Ibarrola (1994) este enfoque “corre
el grave peligro de llegar a defender una reproducción mecanicista de la estructura de clases a través
del dominio de la burguesía sobre el proceso educativo” (p.27). Además esta corriente invisibiliza la
participación activa de las clases populares en la educación y carece de propuestas educativas
alternativas. Finalmente hay una tercera corriente que Ibarrola llama Sociología emergente, ésta
busca desarrollar alternativas reales y efectivas para el uso de la educación para el cambio social, se
opone a las teorías de la reproducción del sistema, ya que han sobre-enfatizado la idea de
dominación en sus análisis. Este enfoque toma a autores como Paulo Freire (1972) para explicar la
noción de la educación como una praxis liberadora, “praxis que es reflexión y acción de los hombres
del mundo para transformarlo” (p.32) y a Henry Giroux que otorga importancia central a los
conceptos de conflicto, lucha y resistencia en el ámbito educativo. Para esta corriente el sistema
educativo no es sólo un aparato coercitivo, donde se reproduce exclusivamente la ideología
dominante, sino que la educación al ser un proceso dialéctico y contradictorio cargado de
resistencias, permite, también, la intervención en el mundo para su transformación.
Aclaraciones para los aportes de Durkheim

Considera que el objeto de la sociología es el HECHO SOCIAL que es


*EXTERNO
*ANTERIOR A LA CONCRECIÓN VITAL DE LOS HOMBRES
*EJERCIENDO COERCIÓN SOBRE LOS INDIVIDUOS

Esa coerción
*no siempre es percibida
*se patentiza cuando los actos humanos entran en contradicción con los valores sostenidos por el
hecho social

Estos valores
*integran a los hombres a una sociedad que se funda en el ORDEN
*se expresan a través de las formas consolidadas por las costumbres y sintetizadas en:
*normas
*leyes
*códigos
*disciplinamiento
*todo lo que no da lugar a la expresión subjetiva

El autor define al
HOMBRE como incapaz de poner límites a sus proyectos y
Aspiraciones fuera de la determinación de la NORMA

Tales NORMAS son


*la expresión de la moral durkheimiana que OBJETIVAMENTE determina las conductas de los
hombres

El objeto de la Sociología.

En relación con otras disciplinas científicas, la Sociología se encuentra en una situación


desconcertante: su primera tarea, y justamente la más difícil, consiste en decir cuál es su objeto de
estudio.
Existen profesionales de la Sociología, Facultades de Sociología, revistas y publicaciones
dedicadas a la sociología y se celebran Congresos Internacionales de Sociología. Sin embargo, aún
hoy, los sociólogos
no han logrado ponerse de acuerdo acerca de qué debe entenderse por Sociología, cuál
es su campo propio de estudio o cuáles son los límites precisos que la diferencian de otras ciencias
sociales, como la Antropología, la Historia o la Psicología Social.

Razones de la dificultad en la determinación del objeto.

A) Coincidencia del sujeto y el objeto en la investigación sociológica.


Es cierto que no faltan razones para explicar este desacuerdo. En general cualquier ciencia en la que
el hombre sea, al mismo tiempo, sujeto y objeto de investigación, tendrá un margen de indefinición y
prejuicios distorsionan inevitablemente el análisis de un objeto -el hombre-, que ya en sí mismo se
caracteriza por su infinita plasticidad e inestabilidad.
Se trata por tanto, de una
ciencia inmersa en su propio objeto el cual por sí mismo,
es un objeto inacabado y cambiante.

B) El análisis social y el sentido común.


Por otra parte, el sociólogo pretende
analizar científicamente hechos y acontecimientos acerca de los que, por su especial proximidad,
todo el mundo cree saber algo.
Con frecuencia, estas conclusiones de sentido común están tan fuertemente arraigadas, que resulta
difícil, incluso para el sociólogo, sustraerse a ellas y, en ocasiones, distorsionan el análisis
sociológico.

Si sus conclusiones están de acuerdo con el sentido común, la Sociología será simplemente,
una ciencia de lo obvio que justifica mediante una enorme parafernalia científica (encuestas,
estadísticas, muestreos, etc.) Lo que todo el mundo sabe. Si, por el contrario, sus conclusiones
contradicen el sentido común, probablemente se le mirará con recelo por cuestionar lo evidente y
defender posturas absurdas o peligrosas.

C) Imprecisión en los límites con las demás ciencias sociales.


La imprecisión en los límites con el resto de las ciencias sociales es otra de las fuentes de
indefinición. La Sociología comparte objeto con las demás ciencias sociales. Todas ellas estudian la
sociedad desde diferentes puntos de vista.
Sus primeros representantes la consideraron como la ciencia síntesis en la que debían
converger todas las demás ciencias sociales particulares. Su carácter enciclopédico les autorizó a
ofrecer grandes visiones generales de la Sociedad y de la Historia. En este empeño encontraron la
razón de ser de la Sociología y justificaron el punto de vista de su objeto.
En la actualidad, los sociólogos (o al menos la mayoría) han renunciado a este intento de
ofrecer grandes teorías omnicomprensivas de la Sociedad y la Historia en general. Aun reconociendo
su carácter sugestivo y estimulante, estas grandes teorías no son susceptibles de verificación empírica
y, por consiguiente, no pueden ser consideradas teorías científicas. Con ello, la Sociología ha perdido
su dimensión de ciencia-síntesis, que cierra el edificio de las ciencias sociales; renunciando a la
posición de privilegio en que la colocaron los primeros fundadores. Es lógico que este proceso trajera
como consecuencia la pregunta por el objeto de la Sociología.

D) Inmadurez de la ciencia.
Por último, algunos autores atribuyen el problema simplemente a una presunta inmadurez de
la ciencia. En su corta historia (apenas siglo y medio), la Sociología no habría conseguido elaborar
aún un cuerpo teórico suficientemente contrastado y seguro. La imprecisión y el desacuerdo en la
utilización de términos y conceptos, sería una consecuencia de esta situación.

Karl Marx

Las ideas de Karl Marx (1818-1883) contrastan vivamente con


las de Comte y Durkheim pero, como ellos,
intentó explicar los cambios sociales que estaban ocurriendo durante la Revolución industrial.
Cuando era joven sus actividades políticas le ocasionaron problemas con las autoridades alemanas y,
después de una breve estancia en Francia, se exilió definitivamente en Gran Bretaña.
Los trabajos de Marx
cubren diversas áreas e incluso
sus críticos más severos consideran que
su obra tiene una enorme relevancia para el desarrollo de la sociología.
Gran parte de su obra se centra en cuestiones económicas pero, considerando que siempre trató de
conectar
Los problemas económicos con
las instituciones sociales,
su obra está llena de interesantes observaciones sociológicas.
La perspectiva teórica de Marx se basa en lo que él llamó
la concepción materialista de la historia.

Según este enfoque (que se opone al de Durkheim)


las principales causas del cambio social
no son las ideas o
los valores de los seres humanos.

Por el contrario, el cambio social está primordialmente inducido


por influencias económicas.
El conflicto entre las clases -ricos frente a pobres- constituye el motor del desarrollo histórico.
En palabras de Marx: "Toda la historia humana hasta el presente es la historia de la luchas de
clases".
Aunque escribió sobre distintos períodos históricos,
Marx se centró en el cambio en la época moderna.
Para él, las transformaciones más importantes de este período están vinculadas
*al desarrollo del capitalismo,
*sistema de producción que contrasta radicalmente con los anteriores órdenes económicos de
la historia, ya que
conlleva la producción de bienes y servicios para
venderlos a una amplia gama de consumidores.
Los que poseen el capital -fábricas, maquinaria y grandes sumas de dinero-
conforman una clase dominante.
El resto de la población constituye una clase de trabajadores asalariados, o
clase trabajadora, que
*no posee los medios para su propia supervivencia y que, por tanto,
*debe buscar los empleos que proporcionan los que tienen el capital.
En consecuencia,
*el capitalismo es un sistema de clases en el que
*el conflicto entre éstas es constante.

Para Marx, el capitalismo será reemplazado en el futuro por


una sociedad sin clases,
sin grandes divisiones entre ricos y pobres.

Con esto no quería decir que fueran a desaparecer todas las desigualdades entre los individuos sino
que
la sociedad no estará dividida entre una pequeña clase que monopoliza el poder económico y
político y
una gran masa de personas que apenas se benefician de la riqueza que genera su trabajo.
El sistema económico pasará a ser de
propiedad comunal y
se establecerá una sociedad más igualitaria que la actual.
La obra de Marx ha tenido una influencia trascendental en el mundo del siglo XX. Hasta la reciente
caída del comunismo soviético, más de un tercio de la población de la tierra vivía en sociedades
cuyos gobiernos se consideraban herederos de sus ideas. Además, muchos sociólogos se han visto
influidos por su concepción de las clases y de las divisiones que ocasionan.

Max Weber

Al igual que Marx,


Max Weber (1864-1920) no puede ser etiquetado únicamente como sociólogo, ya que
sus intereses y preocupaciones se extendieron a diversas disciplinas.
Nacido en Alemania, donde desarrolló gran parte de su carrera académica,
Weber tenía una vasta cultura.
En sus obras abordó
la economía,
el derecho,
la filosofía y
la historia comparativa, además de
la sociología, y
gran parte de su trabajo se centró también en el desarrollo del capitalismo.
Como otros pensadores de su tiempo, intentó comprender el cambio social.
Estuvo influido por Marx pero fue también
muy crítico con algunas de sus principales ideas.
Rechazaba la concepción materialista de la historia y
consideraba que los conflictos de clase eran menos relevantes de lo que suponía Marx.
Para Weber
los factores económicos son importantes, pero
el impacto de las ideas y
los valores sobre el cambio social es igualmente significativo.

Weber dedicó algunas de sus obras más influyentes al


análisis de lo que diferenciaba la sociedad y la cultura occidental de otras grandes
civilizaciones.
Estudió las religiones de China, la India y Oriente Medio y con estas investigaciones hizo
aportaciones clave a la sociología de la religión.

Tras comparar los sistemas religiosos dominantes en China y la India con los occidentales, Weber
llegó a la conclusión de que ciertos aspectos de la doctrina cristiana habían tenido un papel
fundamental en la aparición del capitalismo.

Al contrario que en Marx, esta perspectiva no surgía únicamente de las transformaciones


económicas sino que, para
Weber, las ideas y valores culturales ayudan a que se constituya una sociedad y conforman
nuestras acciones individuales.

La interpretación weberiana de la naturaleza de las sociedades modernas y de


las razones de la difusión mundial de las formas de vida occidentales también contrasta
sustancialmente con la de Marx.
Según Weber, el capitalismo
-una forma característica de organizar la actividad económica-
no es más que uno de los muchos factores importantes que constituyen el desarrollo social.
El impacto de la ciencia y de la burocracia son factores que
subyacen en el capitalismo y que, en cierto modo,
son más importantes que él.
La ciencia ha
conformado la tecnología moderna y
seguirá haciéndolo en el futuro, mientras que
la burocracia es la
única forma de organizar eficazmente a grupos numerosos de personas y, por tanto, seguirá
expandiéndose inevitablemente con el desarrollo económico y político.
Weber describió el conjunto constituido por
los avances científicos,
la tecnología moderna y
la burocracia como racionalización, es decir,
la organización de la vida social y económica según principios de
eficacia y, basándose en
conocimientos técnicos.

Autores recientes

Michel Foucault y Jürgen Habermas

Entre los más prominentes pensadores con enfoque sociológico de los últimos tiempos hay que tener
en cuenta al pensador francés Michel Foucault (1926-1984) y al autor alemán Jürgen Habermas
(nacido en 1929). Al igual que los clásicos de la disciplina, estos autores no sólo hall sido sociólogos
sino que se han ocupado ampliamente de la filosofía y de la historia.
Es una opinión unánime que Foucault ha sido una de las figuras más sobresalientes del
pensamiento social del siglo XX. En sus obras se ocupó de...

p.38

materias similares a las analizadas por Weber en sus estudios de la burocracia: el desarrollo de las
prisiones, hospitales, escuelas y otras organizaciones a gran escala. Sus posteriores trabajos sobre la
sexualidad y el yo han sido también muy influyentes, especialmente para el pensamiento feminista.
Para Foucault, la "sexualidad" (al igual que el amor romántico, antes mencionado) no siempre ha
existido, sino que ha sido creada por los procesos de desarrollo social. En la sociedad moderna, la
sexualidad se convierte en algo que "tenemos", en una propiedad del yo.
Para la sociología el estudio del poder -de qué manera logran los individuos y los grupos sus
fines, en pugna con los de los demás- es de crucial importancia. Marx y Weber, entre los clásicos,
hicieron un especial hincapié en el poder y Foucault ha seguido algunas de las líneas de pensamiento
que ellos iniciaron. Por ejemplo, consideraba que la sexualidad siempre está vinculada al poder
social y cuestionaba la idea de que un mayor conocimiento conduzca a una mayor libertad, porque lo
concebía como una forma de "etiquetar" a las personas y de controlarlas.
Hoy en día quizá sea Habermas el principal pensador con un enfoque sociológico. Sus
influencias proceden especialmente de Marx y Weber pero también ha bebido de otras tradiciones
intelectuales. Según este autor, las sociedades capitalistas, en las que siempre está presente el
cambio, tienden a destruir el orden moral del que dependen. En la sociedad en la que vivimos el
crecimiento económico suele ser lo más importante, pero esta situación hace que la vida cotidiana no
tenga sentido. De esta manera, Habermas retorna el concepto durkheimiano de anomia, aunque lo
utiliza de forma novedosa.

¿Es la sociología una ciencia?

Durkheim, Marx y el resto de los clásicos del pensamiento sociológico consideraban que la
sociología era una CIENCIA pero, en realidad,

¿podemos estudiar la vida social humana de forma científica?

Para dar respuesta a estas preguntas, debemos entender lo que significa esta palabra: ¿qué es la
ciencia?
Ciencia es la utilización de métodos sistemáticos de investigación empírica, análisis de datos,
elaboración teórica y valoración lógica de argumentos para desarrollar un cuerpo de conocimiento
acerca de una determinada materia. Según esta definición, la sociología es una empresa científica que
conlleva la aplicación de métodos sistemáticos de investigación empírica, el análisis de datos y la
valoración de teorías según las pruebas existentes y con un argumento lógico.
Sin embargo, es diferente estudiar a los seres humanos que observar los fenómenos del
mundo físico y la sociología no debe considerarse exactamente como una de las ciencias naturales. A
diferencia de los objetos de la naturaleza, los humanos son seres auto conscientes que confieren
sentido...
p.39

y finalidad a lo que hacen. No podemos siquiera describir la vida social con exactitud a menos que
captemos primero el significado que las personas conceden a su conducta. Por ejemplo, describir una
muerte como suicidio supone saber qué es lo que la persona en cuestión pretendía. El suicidio sólo
puede producirse cuando un individuo trata deliberadamente de auto-destruirse. Si una persona se
pone accidentalmente delante de un coche y muere no puede decirse que haya cometido un suicidio.
El hecho de que no podamos estudiar a los seres humanos exactamente igual que estudiamos
los objetos de la naturaleza es, en ciertos aspectos, una ventaja para la sociología.

Los sociólogos se benefician de poder plantear preguntas directamente a aquellos a los que
estudian: otros seres humanos.
Sin embargo, esta situación crea dificultades con las que no tropiezan los científicos de la naturaleza,
porque las personas que saben que sus actividades se están estudiando muchas veces no se
comportan del mismo modo en que lo hacen normalmente. Cuando los individuos responden a
cuestionarlos, consciente o inconscientemente pueden dar una imagen de ellos mismos que difiere de
sus actitudes habituales. Pueden incluso tratar de "ayudar" al investigador, dándole las respuestas que
creen adecuadas.

José Romero Peñas – Juan Gonzalez – Anleo


La educación como objeto de estudio sociológico

Entre los fenómenos y procesos sociales, objeto de la sociología, existen algunos cuyo carácter
educativo es indiscutible

El fenómeno educativo como


*fenómeno social es parte del ¨repertorio¨ de ¨curiosidades¨ que el sociólogo proyecta sobre la
realidad social.

La sociología se puede aproximar a la educación siguiendo una de estas tres alternativas:

1)El fenómeno educativo es en su totalidad un fenómeno social y corresponde a


*la Sociología su análisis.
*Postura sociologista. Sociología como ciencia de la Educación

2)El fenómeno educativo es un fenómeno educativo y nada más y por ello


*la Sociología puede suministrar a la Pedagogía indicaciones sobre el contexto social en que
dicho fenómeno se produce: escuela, familia, iglesia, grupos de amigo, sociedad global. Línea de la
sociología de la educación. La Sociología como ciencia auxiliar de la Pedagogía

3)El fenómeno educativo presenta una pluridimensionalidad que puede ser abordado por
distintas disciplinas siendo la sociología una de ellas. Sociología de la Educación que aparece como
una rama del gran tronco de la Sociología

Origen:
Sociología de la Educación
Conoce un ¨nacimiento prematuro¨ provocado por:
a)el carácter normativo y polémico de los primeros estudios realizados en este terreno
b)la metodología rudimentaria que emplearon ignorante de técnicas experimentales
c)el confinamiento voluntario de los estudiosos a un terreno pragmático sin
aventurarse a formulaciones de carácter mas teórico
d)la mayor parte de los investigadores proceden de disciplinas no sociológicas

La sociología de la Educación carece de auténtica calidad científica


Neal Gross (1959) considera que la Sociología de la Educación pone atención en:
*la descripción del fenómeno educativo más que en su análisis
*falta de orientación teórica en los estudios realizados
*preferencia por ensayos de tipo moralizador

Tareas de la Sociología de la Educación

a)Identificar y analizar los factores sociales y económicos que condicionen el proceso educativo
b)Distinguir entre esos factores los que obstaculizan y los que favorecen el triunfo del valor
(mito, utopía, interés de clase)
c)Proponer objetivos educativos que impulsen dicha dinámica en la dirección señalada por la
ideología
d)Programar la educación como conjunto ordenado de técnicas de control social para instaurar
y mantener los intereses del grupo dominante

Objeto de la Sociología de la Educación

Supuesto:
La Sociología aborda
*el fenómeno educativo y
*Sus múltiples conexiones en el contexto social desde una perspectiva sociológica para
Proporcionar a la Sociología
*elementos científicamente elaborados para
*una teoría general empírica de la sociedad

Su objeto es doble:
1)Estudio y análisis del proceso de socialización en su doble vertiente:
a)funcional o estructural:
la socialización producida por insertase el niño o adulto en la gama de estructuras sociales
que rodean al hombre contemporáneo
b)la socialización intencional, planeada a la que se designa con el nombre de educación

2)La red de relaciones existentes entre los diversos elementos de


la socialización y
la sociedad en su conjunto o en sus partes
Desde una perspectiva particular y concreta el objeto o contenido de la sociología de la
educación se puede descomponer analíticamente en:

1)La relación educativa en la que intervienen


*una persona que desempeña el rol de educador y
*otra que ocupa el rol de educando

En esta relación interesan


*las pautas que fijan el comportamiento mutuo, definidas
*culturalmente y
*sancionadas por la sociedad

2)El ejercicio del rol del educador, construido en función de sus expectativas sociales.
Este rol se puede desempeñar en diversos contextos institucionales:
*familia,
*organización religiosa,
*asociación cultural,
*centro educativo

3)El ejercicio del rol de educando,


diversificado por el contexto institucional en que se realice

4)El aprendizaje por parte del educando de todo tipo de roles sociales que le permiten insertarse
por medio de su
*status en la estructura social de la sociedad a la que pertenece

5)Las estructuras sociales, que actúan de una manera


*funcional y
*no voluntaria en el proceso de socialización a que es sometido
*el niño y también
*al hombre adulto

Entre esas estructuras sociales hay que señalar:


*Sociedad en su conjunto
*Clases
*Grupos sociales
*Instituciones de todo tipo
*Organizaciones formales e informales

6)los agentes informales de la socialización,


padres,
personas mayores significativas

7)el sistema educativo formal y sus agentes (maestros, profesores) con sus roles educativos
Dentro de este sistema revisten interés los temas de sus relaciones con
la sociedad global
los procesos de cambio y desarrollo
las necesidades presentes y futuras de la sociedad
las instituciones sociales

8)El impacto de
los sistemas culturales y
sociales en los objetivos pedagógicos, en
los programas escolares y en
los curriculos de los centros educativos

9)la relación entre


sistema educativo y distribución de poder y prestigio de la sociedad y
relación entre sistema educativo y estratificación social

10) La planificación de la educación, en su sentido mas amplio y la prospectiva de la educación

Avisar por seminario ingresar 18 30


Copias que voy a dejar
Julia Varela
Universidad Complutense de Madrid
Educación (Sociología de la)

Algunos modelos críticos

El desarrollo que ha conocido la sociología de la educación a partir especialmente de los años


setenta sirve para
*mostrar como opera el trabajo intelectual en un campo específico, es decir, para
*analizar las interdependencias que existen entre unos modelos de análisis y otros,
*las permanencias y las innovaciones.

Me limitaré pues a subrayar este carácter dinámico partiendo de


las características de algunos de los modelos críticos más influyentes.

En todos ellos se plantea explícitamente


*la necesidad de comprender no solo
*las funciones explícitas, sino también
*las funciones latentes que desempeña la Escuela.
(las funciones manifiestas relativas a las consecuencias objetivas para una unidad especificada
(persona, subgrupo, sistema social o cultural) que contribuyen a su ajuste o adaptación.
Las funciones latentes las consecuencias inesperadas y no reconocidas del mismo orden. Una función
latente se encuentra en una actividad que no es de conocimiento común, porque vienen de una
consecuencia sociológica o psicológica inesperada. (Ejemplo: los niños/jóvenes van a la escuela a
aprender cuestiones académicas como primera intención [función manifiesta], pero a su vez los niños
están aprendiendo a comportarse, a ser responsables [función latente]) Por lo tanto los conocimientos
manifiestos llevan incluidos los conocimientos latentes)

En este sentido estos modelos críticos comparten


*el cuestionamiento de aquellas otras teorías que ven en el sistema escolar
*una institución destinada fundamentalmente a favorecer
*la movilidad social,
*la igualdad de oportunidades, en suma, una
*mayor justicia social (1).

1. Teorías de la correspondencia.
Relación de complementación, concordancia, equivalencia o simetría que existe o se establece entre
dos o más cosas.
"estar en correspondencia de significado dos palabras; haber correspondencia entre los elementos de
dos conjuntos; el simbolismo literario y el impresionismo pictórico encuentran en el mundo sonoro
su adecuada correspondencia
Aunque para numerosos autores las siguientes teorías forman parte de las
'teorías de la reproducción', sus perspectivas de análisis presentan ciertos rasgos comunes que
permiten agruparlas bajo la rúbrica de
'teorías de la correspondencia'.

En todas ellas las funciones que desempeña la Escuela están directamente ligadas a
*las exigencias del capitalismo en las sociedades occidentales actuales,
*a las exigencias de la división social del trabajo, en suma,
*a las relaciones de explotación y de dominación.

a) Althusser. Ideología y Aparatos ideológicos de Estado.

La temática referida a la problemática de la ideología es analizada en el contexto de:


*la disciplina sociológica
*la ciencia política

La ideología es concebida a mediados del siglo XVIII, como una disciplina filosófica que tiene por
objeto el estudio de:
*las ideas y
*de las sensaciones
El vocablo ideología es empleado por los pensadores franceses e italianos que la consideran como:
*el estudio de las ideas esenciales en el saber humano (ideas inmediatas)

Hegel considera:
*la separación de la conciencia respecto de sí misma en el curso del proceso histórico
*en este proceso aparece la
*conciencia escindida o conciencia desgarrada así como
*la conciencia infeliz o desdichada indicando la posibilidad de que la conciencia pueda ser lo
que no es y no sea lo que es
En esta idea de separación de la conciencia respecto de si misma podemos situar el pensamiento
de
Marx que refiere a Hegel cuando plantea la noción de FALSA CONCIENCIA

CONCIENCIA:
*instrumento para la comprensión de las
*ACTITUDES Y ACCIONES HUMANAS y
*DE LOS FENÓMENOS SOCIALES
*extensión de esta idea es la de IDEOLOGÍA como
*OCULTACIÓN y
*REVELACIÓN de la realidad social

George SOREL:
*es uno de los autores que intenta examinar la naturaleza ¨ENMASCARADORA¨ de las
IDEOLOGÍAS
*ESFUERZO POR DESENMASCARARLA
*utiliza EL CONCEPTO DE MITOS que tienen sus ORÍGENES en INSTINTOS
y
Vilfredo PARETO:
*emplea el término DERIVACIONES que designan impulsos que NO SON RACIONALES
aunque
*suelen MANIFESTARSE BAJO PROPOSITOS E INTENCIONES DE CARÁCTER
RACIONAL

El objetivo de los:
*MITOS
*DERIVACIONES es la justificación de ACCIONES emprendidas por:
*determinados GRUPOS, quienes a través de ellos RACIONALIZAN LAS ACCIONES

LOS MITOS Y LAS DERIVACIONES forman


*conjuntos de IDEAS que se articulan en una unidad relativamente SISTEMÁTICA que puede
denominarse IDEOLOGÍAS

PARETO
*intenta demostrar que las derivaciones o ideología son siempre TEORIAS O DOCTRINAS DE
INDOLE NO CIENTIFICA
*SON JUSTIFICATIVAS
*NORMATIVAS, siendo
*PRESCRIPCIONES para las ACCIONES de los GRUPOS SOCIALES

EL CONCEPTO DE IDEOLOGÍA ocupa


*un lugar central en la obra de MARX y en las diferentes corrientes marxistas

MARX destaca DOS SENTIDOS PARA EL TERMINO IDEOLOGIA


A)DESIGNA UNA TEORÍA FALSA O UNA FORMA DE FALSA CONCIENCIA
*SE TRATA DE UNA RACIONALIZACIÓN O UN ENMASCARAMIENTO DE ALGUN
SISTEMA ECONÓMICO – SOCIAL
Si la realidad social determina la conciencia
Esta conciencia puede ser falsa conciencia desde el momento en que los miembros de una sociedad
y de una clase social expresan ideas que la sociedad o la clase social cree que son verdaderas
Estas ideas reflejan los intereses de la sociedad o clase
El conjunto de tales ideas forma UNA IDEOLOGÍA

Lo que está comprendido en estas IDEOLOGÍAS son:


*las ideas
*creencias
*teorías científicas
Hay ciertas ideas y creencias que se prestan a servir de cimientos de ideologías

MARX considera
*IDEAS Y REGLAS MORALES
*CREENCIAS RELIGIOSAS

IDEOLOGÍA
*SE FORMA COMO ENMASCARAMIENTO DE LA REALIDAD SOCIAL
*Ej: una clase social dominante ¨ENMASCARA¨ u ¨OCULTA¨ sus ¨VERDADEROS¨
propósitos, los que puede ignorar en parte porque quiere ignorarlos, a través de la ideología

B)REPRESENTACIÓN NEBULOSA
*LA IDEOLOGÍA SE OPONE AL CONOCIMIENTO VERDADERO O A LA CIENCIA
REAL POSITIVA

Louis Althusser trató de revitalizar la teoría marxista, falseada por las interpretaciones
socialdemócratas y estalinistas.
En su estudio Ideología y Aparatos Ideológicos de Estado, que contiene las consecuencias mas
radicales de los cambios producidos en la concepción de la ideología desde Marx hasta el marxismo
ortodoxo subraya:

*el PAPEL DEL MARXISMO COMO CIENCIA: una ciencia rompe con lo que no es ciencia y
existe entre ambas esferas una fundamental discontinuidad.
En esa obra Althusser plantea
*cómo se produce el dominio de clase y, más concretamente,
*cómo se realiza la reproducción de las fuerzas productivas y de
*las relaciones de producción necesarias para la perpetuación del capitalismo.

Entre los Aparatos Ideológicos de Estado:


AIE:
*familia,
*escuela,
*iglesia,
*sindicatos,
*medios de comunicación) la

Escuela
ocupa un lugar fundamental por su
*progresiva extensión, sino también por
*el tiempo que niños y jóvenes pasan en ella.

Los contenidos y prácticas escolares


*ocultan a los estudiantes las relaciones sociales impidiéndoles conocer las condiciones
reales en las que viven,
*los conducen hacia un destino de clase al cualificarlos de forma diferenciada.

Frente a los Aparatos Represivos de Estado


ARE:
gobierno,
administración,
policía,
ejército,
tribunales, etc.), que funcionan predominantemente mediante la violencia,
los AIE funcionan mediante procedimientos más sutiles lo que los hace más eficaces para
asegurar la dominación de clase.

De ahí que el sistema escolar


*Transmita diversas habilidades y destrezas respondiendo a la división social del trabajo,
sino que, además,
*adoctrina a los que pasan por él haciendo que interioricen las normas y valores de la clase
dominante, haciendo posible su sometimiento ideológico.

El sistema escolar, a través de sus distintos niveles -que van desde


la enseñanza básica hasta
la universidad-,
*reproduce las fuerzas productivas y
*las relaciones de producción:
*en el primer escalón de la estratificación laboral están situados
*los trabajadores manuales que sólo han tenido acceso a los primeros -niveles de enseñanza
y abandonaron pronto la Escuela;
*el siguiente lo ocupan los cuadros intermedios,
*los trabajadores de cuello blanco, que son los que han accedido a las enseñanzas medias;
y, por último,
*los administradores, intelectuales y políticos, en suma, los ideólogos, -que son los que
previamente alcanzaron la -cúspide del sistema educativo.

Althusser no ha realizado sin embargo un trabajo sistemático sobre el sistema educativo que
ha sido sido efectuado, siguiendo en parte sus formulaciones, por
dos sociólogos franceses Ch. Baudelot y R. Establet y
por dos sociólogos norteamericanos S. Bowles y H. Gintis como pasamos a ver a continuación.

Es preciso señalar que el concepto althusseriano de ideología se ha ido transformando.


En un primer momento la inculcación ideológica la realiza la Escuela a través de la
*transmisión y aprendizaje de los contenidos de:
*forma explicita a través de ciertas materias: ética, historia, literatura.., y de
*forma implícita: matemáticas, física, química, ciencias naturales..), para pasar posteriormente a
hacer hincapié
*en los mensajes sino, y
*en los rituales y prácticas escolares.

La ideología además en sus últimas formulaciones no solo


*actúa como falsa conciencia, sino que
*contribuye a la formación de subjetividades específicas (aspecto en el que incidirán Bowies y
Gintis así como otros autores).

Althusser, aunque en su modelo de análisis concede teóricamente una 'relativa autonomía' a la


'superestructura' y, por tanto, al sistema educativo, sin embargo éste sigue estando muy subordinado
a las exigencias económicas.

b) Baudelot y Establet: las dos redes del sistema escolar.


La Escuela es para estos dos autores - al igual que lo era para su 'maestro'-
*un instrumento central de la lucha de clases,
*de la dominación de la burguesía que encubre su dominio con representaciones ideológicas del
sistema escolar (Escuela única, gratuita, libre, laica) que es preciso desenmascarar.

La llamada Escuela única está en realidad


*dividida y su
*finalidad es dividir a los que pasan por ella.

Existen de hecho dos redes escolares:


a)la PP (primaria-profesional), y
b)la SS (secundaria-superior).

En su libro La escuela capitalista en Francia afirman que la división de la sociedad en clases


antagónicas explica en última instancia:
*la existencia de las dos redes, sino también (lo que las define como tales)
*los mecanismos de su funcionamiento y
*sus efectos.

Las dos redes reenvían también en este caso a


*la división social del trabajo y, mas concretamente, a
*la división existente entre trabajo manual y trabajo intelectual.

Los contenidos,
las prácticas,
el trabajo escolar y
las pedagogías son, en consecuencia diferentes en las dos redes.

a) Prácticas Escolares

Y así, las prácticas escolares se caracterizan, en la red PP, por:


la repetición,
la insistencia y
el machaqueo,
están orientadas al estudio de lo concreto (pseudoconcreto),
dirigen la atención hacia lo práctico y tangible (carácter ficticio de las 'lecciones de cosas' y 'los
centros de interés'),
transmiten nociones generales, básicas, ya que se acepta 'la globalidad'.

Por el contrario, las prácticas escolares de la red SS se caracterizan por estar:


*progresivamente graduadas,
*basarse en el culto al libro y a
*la abstracción y,
*frente a la globalidad, el saber se presenta
*dividido en disciplinas diferentes, claramente
*delimitadas entre sí.
b)Trabajo Escolar

El trabajo escolar en la red PP se basa predominantemente en


métodos no directivos, más permisivos, mientras que en

la red SS se orienta más a


*la competitividad,
*la selección y el
*culto a la individualidad.
*su finalidad es más brillar y distinguirse que aprender.

c)Aprendizaje del lenguaje

Estas diferencias se hacen patentes en


*el aprendizaje del lenguaje y de
*un determinado tipo de pensamiento.

En la red PP
*dominan las prácticas de redacción y narración que conducen a la adquisición de competencias
lingüísticas simples y están destinadas a producir un tipo de pensamiento' que puede caracterizarse
como 'realismo concreto'.

En la red SS priman la exposición y la explicación que conducen a competencias lingüísticas


complejas e inciden en la formación, desde el punto de vista lógico, de un pensamiento que podría
denominarse 'racionalismo idealista'. La Escuela, especialmente en la red PP, infantiliza a los
alumnos, al partir de una determinada concepción de la infancia. De ahí las resistencias de los hijos
de los trabajadores al proceso de escolarización.

Baudelot y Establet, si bien conceden un


papel central a las prácticas escolares y a
sus rituales en el proceso de inculcación ideológica, siguen concediendo un lugar predominante a
los mensajes y a
sus formas de transmisión.

Este hecho probablemente se debe a la utilización de un


concepto tan ambiguo y
polisémico como el de 'ideología',
difícilmente operativizable si en él se intenta incluir a la vez
ideas y prácticas,
'cultura' y
formas de hacer.

La Escuela
transmite la cultura dominante en ambas redes de forma diferenciada y
con desigual intensidad,
lo que conduce a producir, por una parte, proletarios sometidos y, por otra,
agentes activos de la ideología dominante.
La división de la Escuela en dos redes separadas, responde a las exigencias del
la división social del trabajo y
refleja la división de la sociedad en dos clases fundamentales,
la burguesía y
el proletariado, así como
el dominio de una clase sobre otra.

c) Bowles y Gintis: el principio de la correspondencia.


Partiendo de los mismos presupuestos que los autores anteriores Bowles y Gintis afirman que
el sistema educativo, básicamente, ni suma ni resta el grado de desigualdad ni de represión que se
origina en la esfera económica.
Más bien, reproduce y legitima un patrón preexistente para entrenar y estratificar a la
fuerza de trabajo.
Afirman pues, una vez más, que existe una correspondencia entre
la estructura de las relaciones existentes en el mundo de la producción y en
el mundo de la Escuela.

Estos autores subrayan


la transmisión de la ideología -de saberes que ocultan las relaciones sociales-,
cuanto la experiencia de determinadas relaciones sociales vivida cotidianamente por los
alumnos en la Escuela.
En su obra La instrucción escolar en la América capitalista afirman que existe un
Isomorfismo
(Que tiene igual forma o estructura: construcciones isomorfas. Se aplica al mineral que tiene la mism
a estructura y forma cristalina, pero distinta composición química)

entre las relaciones sociales exigidas en el mundo del trabajo y


las que se adquieren en el sistema escolar: debemos considerar las escuelas a la luz de las
relaciones sociales de la vida económica (...). Sugerimos que los aspectos principales de la
organización educativa son una réplica de las relaciones de dominio y subordinación existentes en
la esfera económica. La correspondencia entre las relaciones sociales de la escolarización y el
trabajo explica la capacidad del sistema educativo para producir una fuerza de trabajo sumisa y
fragmentada. La experiencia de la escolarización y no meramente el contenido del aprendizaje
formal, es central en este proceso.
La división jerárquica del trabajo está presente en las relaciones verticales que existen entre
administradores, profesores y estudiantes; la alienación existente en el trabajo asalariado se refleja en
la falta de control de los estudiantes sobre la educación que reciben, en los contenidos del currículo,
y en una motivación fundada en calificaciones y recompensas externas, en la competitividad
institucionalizada y en una evaluación y clasificación de tipo meritocrático.
El sistema escolar socializa de diferente forma según los niveles educativos, desarrollando y
premiando en cada uno de ellos las aptitudes y cualidades que caracterizan al buen estudiante y al
buen trabajador. Las cualidades premiadas en los niveles inferiores de la Escuela y del trabajo son las
de sumisión y obediencia (que suponen realizar un trabajo basado en normas externas impuestas), en
el nivel medio se premia la seriedad y la fiabilidad (que suponen realizar un trabajo sin una
supervisión constante basado en normas externas impuestas); y, por último, en los niveles superiores
se estimula la iniciativa y la autonomía (que suponen realizar un trabajo en el que se controlan el
proceso y los fines a partir de normas interiorizadas). De este modo cuanto más se asciende en el
sistema escolar tanto más las relaciones sociales se vuelven menos formalmente autoritarias y se
propicia la formación de aptitudes mas autorreguladas y autocontroladas. El sistema educativo
proporciona a cada individuo capacidades cognitivas, habilidades técnicas, rasgos de personalidad,
modelos de autopercepción, y credenciales educativas adecuadas a las exigencias del mercado
laboral.
De este modo, y dado que el ascenso y la permanencia en el sistema escolar depende de la
clase social, las distintas cohortes de estudiantes que abandonan el sistema educativo en los distintos
niveles han experimentado y adquirido una socialización distinta así como unas rasgos de
personalidad que se ajustan a la división social del trabajo. Habría que tener en cuenta además de los
distintos niveles de enseñanza los distintos tipos de escuelas ya que también en éstos se transmiten
distintos tipos de relaciones sociales de acuerdo con el patrón según el cual las escuelas a las que por
lo general acceden los hijos de las clases trabajadoras inculcan sobre todo relaciones de
subordinación e, inversamente, las de las clases dominantes relaciones de autocontrol. El efecto
combinado de nivel de enseñanza y tipo de escuela da lugar a la formación de personalidades
diferentes y diferenciadas, aspecto que subrayan especialmente, en correspondencia con los
diferentes niveles de la estructura ocupacional.
En estos modelos de análisis existe, no obstante, cierto espacio para poner de manifiesto las
contradicciones.
Y así, Baudelot y Establet dedican un capítulo a las formas de resistencia que los escolares
oponen al sistema escolar, y a sus formas de contestación que pueden llegar hasta la rebelión o el
vandalismo, pero en su análisis no existen prácticamente posibilidades de que se produzcan
desajustes entre la Escuela y el mundo de la producción.
Para Bowles y Gintis, dado que el campo de la economía y el de la educación tienen lógicas
distintas de desarrollo, lo que harían las reformas educativas es tratar de paliar los desfases que se
producen entre ambos.
Es preciso señalar que tanto Baudelot y Establet, como Bowles y Gintis, matizaron estas
primeras formulaciones teóricas en trabajos posteriores (2).
En cualquier caso, sin negar ciertas contradicciones, no subrayan suficientemente los
múltiples conflictos que atraviesan el sistema educativo y su articulación con el mundo de la
producción y, en un sentido más amplio, con el sistema social. La crítica más extendida a estos
modelos de análisis consiste en que no han tenido suficientemente en cuenta los procesos mediadores
que permiten comprender las interdependencias que existen entre la esfera económica, la dinámica
social y las instituciones educativas. Esos procesos mediadores están mas presentes en las teorías
propuestas por P. Bourdieu y J.-C. Passeron, así como en los trabajos de B. Bernstein.

2. Las teorías de la reproducción.


Video de
Pierre Bourdieu (sociólogo frances). Biografía

Sociólogo francés: intelectual del siglo XX


Se ubicaría en la teoría de la reproducción
A diferencia de las teorías de la correspondencia las teorías de la reproducción introducen conceptos
y categorías de análisis nuevas que permiten explicar, de forma más matizada y dinámica, las
funciones que realiza la Escuela en relación con la reproducción social y cultural.

a) P. Bourdieu y J.-C. Passeron: La legitimación de las desigualdades sociales a través de la


Escuela.
Bourdieu y Passeron, frente a los sociólogos anteriormente citados, conceden una mayor
autonomía al campo cultural, al mundo de lo simbólico.
La reproducción de las desigualdades económicas ocupa, por lo tanto, un lugar indirecto en sus
formulaciones, aunque en sus primeras obras parecen seguir afirmando la determinación de la
economía, en última instancia.
En La reproducción afirman que del mismo modo que las instituciones económicas y su lógica
de funcionamiento favorecen a aquellos alumnos que ya poseen capital económico, las instituciones
educativas están estructuradas para favorecer a aquellos alumnos que ya poseen capital cultural.
A través del concepto mediador de habitus -que Bourdieu seguirá reformulando en obras
posteriores- estos sociólogos franceses tratan de comprender mejor las relaciones que se establecen
entre la estructura social y el mundo de la educación, entre las estructuras sociales y las estructuras
mentales. Analizan los procesos culturales que contribuyen a la reproducción sin establecer una
relación mecánica, en su teoría de la práctica cultural, entre las necesidades del sistema capitalista y
el sistema escolar.
El habitus, en tanto que sistema de disposiciones durables y transferibles que funciona cono
base generadora de prácticas estructuradas y esquemas perceptivos objetivamente unificados, está en
interacción con determinadas condiciones históricas objetivas de existencia, y es producto de la
incorporación de la división de clases existente en la sociedad, de especificas relaciones de poder.
El habitus se adquiere en la familia, es interiorizado desde los primeros años, exige una inmersión en
un determinado estilo de vida, y se manifiesta a través del gusto, del lenguaje, de las buenas maneras,
del estilo, e implica determinadas formas de percibir el mundo, de pensar, valorar, sentir y actuar. La
forma en que los individuos perciben el mundo está ligada a su posición en el mundo social. Las
posibilidades de cambio social vendrían del desfase que se produce entre la adquisición del habitus y
las condiciones objetivas que lo generaron sobre las que inciden las transformaciones sociales,
económicas, políticas...
La Escuela reproduce las desigualdades sociales al reforzar el habitus que corresponde a las
familias de la clase media. De este modo la Escuela no es el lugar en el que se producen las
desigualdades sociales sino donde se legitiman esas desigualdades. El capital cultural, definido
'arbitrariamente' como 'la cultura legitima' por los grupos dominantes y como el que debe ser
transmitido a todos los escolares -que supuestamente acceden a él en régimen de igualdad- es el
capital cultural de las clases medias. La

Escuela puede así naturalizar y ocultar las desigualdades sociales al transformar las diferencias de
clase en desigualdades individuales, en desigualdades de talento y de capacidades individuales en el
-acceso y apropiación de 'la cultura'.

Filosofía de la Educ
Frias Allende Daniela: Ap mas
Lizondo Natalia: Ap mas
Frias Allende Daniela
Lizondo. Ap mas

Hist de la Educac
Melin, Daniela
Latorre, Estela
Latorre, Roxana. Ap mas

Aballay Jenny Ap mas


Reinoso Jessica Ap mas
Navarta Maria Rosa Ap mas

Lizondo Natalia Grisela Ap mas


Frias Allende Ap mas

Cruz Maximiliano: Ap
Barrionuevo Walter: Ap

Película:
La sociología es un campo de combate

La Escuela, la autoridad pedagógica, el trabajo pedagógico, y la relación pedagógica, ejercen una


violencia simbólica al imponer a los hijos de las clases dominadas ese arbitrario cultural como si
fuese 'la cultura', al mismo tiempo que convierten en ilegitimas sus formas de cultura propias. Y, en
la medida en que dicho arbitrario cultural concuerda. Con el capital cultural familiar de la mayoría de
los hijos de la clase media, éstos se ven favorecidos: al final de la escolaridad su capital cultural
familiar se ve reforzado con el capital escolar, mientras que los hijos de las clases bajas tienen, para
obtener el éxito en la Escuela, que cambiar su capital cultural familiar por el escolar.

La Escuela tiende así a reproducir la estructura de la distribución social dei capital cultural, proceso
que conduce a la expulsión de los estudiantes de ciertas clases que, en virtud de las características
peculiares de la acción pedagógica, adopta la forma de la autoexclusión, y contribuye al
reconocimiento -en la medida en que provoca un desconocimiento de los mecanismos que funcionan
en su interior- del saber 'legítimo' y a perpetuar la desigualdad social. La autonomía relativa de la
Escuela es precisamente lo que le permite disimular y encubrir las funciones que realiza -disimular
su relación con la estructura de las relaciones de clase, así como la naturaleza arbitraria del poder- y
aparecer así como una institución neutra.

b) B. Bernstein: clases, códigos y control.


Basil Bernstein también desde los años sesenta comenzó, preocupado por el elevado fracaso de
los niños de las clases trabajadoras en el sistema educativo, a poner a prueba un modelo de análisis,
que no ha dejado de reformular, íntimamente ligado a toda una serie de investigaciones empíricas,
con el fin de comprender las relaciones entre la estructura social de clases y las funciones del sistema
educativo. Elaboró el concepto mediador de código y mostró que las formas de socialización que
tienen lugar en la familia, en el grupo de iguales, en la comunidad orientan de forma desigual a los
niños hacia la adquisición de diferentes códigos, entendiendo éstos como principios reguladores,
adquiridos tácitamente, que seleccionan e integran las significaciones pertinentes y sus realizaciones
en contextos específicos. De este modo el código elaborado, dominante en las instituciones
escolares, que orienta a quienes lo han adquirido en su socialización temprana hacia significaciones
universalistas, poco vinculadas al contexto, es un código que permite comprender los principios que
regulan el orden social -haciendo que los niños de las clases trabajadoras, que han sido socializados
predominantemente en otro código, estén en una posición desventajosa para obtener éxito en el
sistema escolar-. Los códigos son el resultado de posiciones desiguales en la estructura social, sirven
para posicionar a los sujetos de forma desigual en dicha estructura, al mismo tiempo que suponen
una relación específica con el lenguaje. Y, aunque Bernstein parte de que existe una democracia
lingüística, según la cual potencialmente las capacidades y habilidades lingüísticas estarían
disponibles por igual para todas las clases sociales, sin embargo los principios que regulan la
selección y realización de las significaciones, en este caso, el código elaborado, dificulta que los
niños de las clases trabajadoras puedan desarrollar una conducta significativa adecuada al contexto
escolar. De ahí que el fracaso escolar golpee con mas fuerza a los hijos e hijas de estas clases.
Bernstein ha seguido redefiniendo su modelo de análisis, para poner de relieve como la
distribución de poder y los principios de control se traducen en el discurso y en la práctica
pedagógicas, en los códigos pedagógicos elaborados y sus diversas modalidades. Redefinió así las
nociones de clasificación y marco, que había empezado a elaborar para establecer diferencias entre
las pedagogías visibles y las pedagogías invisibles
La clasificación regula lo que se refiere a la separación entre categorías, define lo que es
legítimo e ilegítimo. Las relaciones de poder dominantes establecen fronteras entre diferentes
categorías, ya se refieran éstas a la división del trabajo (trabajo cualificado, no cualificado,
técnico...), a las divisiones entre los sexos, o a las divisiones entre las diferentes materias del
currículo escolar. Cada categoría, cuando la clasificación es fuerte, tiene su identidad propia, su voz
única, sus propias reglas internas de relación. y, cuando es débil, las identidades, las voces y los
discursos están menos claramente delimitados. La naturaleza arbitraria de las relaciones de poder es
disfrazada y ocultada por el principio de clasificación, al hacer que el orden y las identidades que
construye aparezcan como naturales, como reales y auténticas. El principio de clasificación da lugar,
en relación con el exterior, a un orden , y reenvía a la naturaleza del espacio social y, en relación con
el interior del individuo, da lugar también a un orden 'mental', a un sistema de defensas psíquicas
contra todo aquello que pueda debilitar y manifestar las contradicciones del orden categorial y social.
El concepto de marco se refiere al modo como se ejerce el control sobre la comunicación en las
relaciones pedagógicas locales: entre padres e hijos, maestros y alumnos, especialistas y usuarios..., y
reenvía al modo como se adquiere el mensaje legítimo. El enmarcamiento reenvía a reglas de orden
social y a reglas de orden discursivo y repercute en las relaciones jerárquicas existentes en
la relación pedagógica y en las formas de conducta que se esperan de los alumnos según sean las
modalidades de esa relación (si las reglas de enmarcamiento son fuertes los candidatos mas
adecuados serán concienzudos, atentos, receptivos; si son formalmente débiles, creativos,
interactivos..), así como en la selección, la secuenciación, el ritmo y los criterios del saber. El
discurso de instrucción está siempre imbricado de este modo en el discurso regulador y éste en el
discurso dominante.
Cuando el enmarcamiento es fuerte, cuando son fuertes los controles exteriores sobre
la comunicación pedagógica, la clase social puede jugar un papel decisivo. Y con frecuencia las
imágenes, las voces y las prácticas que refleja la Escuela hacen más difícil para los niños de las
clases desfavorecidas que puedan reconocerse en ella. La clasificación y el marco proporcionan las
reglas delcódigo pedagógico, y la combinación de sus diversas variantes produce diferentes
modalidades de los códigos elaborados oficiales, dominantes en la Escuela. El discurso y la práctica
pedagógica son siempre, no obstante, un espacio de lucha respecto al control simbólico y el
debilitamiento del marco puede conducir a un cambio en el principio de la clasificación y provocar
otros cambios. Y, aunque la clasificación metamorfosee el poder en una voz que debe de ser
reproducida, las contradicciones inherentes a los principios de clasificación no están totalmente
reprimidas tanto a nivel social como a nivel individual y, por tanto, también se pueden originar
conflictos y cambios en estos espacios.
Bernstein no solo utiliza las nociones de clasificación y marco cuando analiza como se
construye la lógica interna de la práctica pedagógica, sino también cuando trata de examinar las
relaciones que existen entre las modalidades de los códigos elaborados oficiales y la conciencia
pedagógica del alumno, es decir cuando se refiere al proceso de transmisión, y de adquisición. El
principio de clasificación, sea fuerte o débil, indica cómo un contexto difiere de otro y orienta hacia
lo que es legítimo en cada contexto. Regula, en este caso respecto al alumno, las reglas de
reconocimiento y éstas reenvían a las relaciones de poder. Muchos niños de las clases desfavorecidas
están silenciosos en la Escuela debido a la desigual distribución de las reglas de reconocimiento, sin
las cuales es imposible producir una comunicación legítima, ya que hacen conscientes a los sujetos
de las relaciones de poder y de las relaciones entre categorías. De este modo, muchos niños de las
clases desfavorecidas poseen una regla de reconocimiento y pueden, por lo tanto, reconocer las
relaciones de poder en las que están implicados y la posición que en ellas ocupan, pero no poseen la
regla de realización, son incapaces de decir el texto legítimo, ya que las reglas de reconocimiento son
las que dicen cuales son las significaciones pertinentes, y las de realización las que dicen cómo
deben de ser reunidas para crear el texto legítimo. Estos niños no adquirirán el código pedagógico
legítimo en la Escuela, pero sí el lugar que les asigna su sistema clasificatorio. La Escuela será por lo
tanto para ellos esencialmente una experiencia de las relaciones de poder.
Los principios de clasificación y marco seleccionan las reglas de reconocimiento y de
realización que permiten crear el texto apropiado al contexto, el texto legítimo. Y, texto legítimo es,
en este sentido, todo aquello que pueda ser evaluado -abarca desde el currículo dominante y
la práctica pedagógica dominante, hasta cualquier representación pedagógica, hablada, escrita,
visual, de comportamiento, vestimenta... La clase, la raza, el sexo y la edad marcan la posición del
sujeto respecto a ese texto legítimo. Si se tiene en cuenta la practica pedagógica local, a nivel de la
familia, el grupo de iguales y la comunidad, estas prácticas posicionan inicialmente al los niños de
forma diferente en relación al texto legítimo, unos están en posición de apropiárselo y otros no. Los
primeros posiblemente han recibido en su casa una versión de la práctica pedagógica oficial. Cuando
en las familias la práctica pedagógica local está englobada en la práctica pedagógica oficial la
adquisición en la Escuela del texto legitimo se ve facilitada, y el sujeto es así posicionado como
sujeto pedagógicamente reproductor -aunque no necesariamente políticamente conformista-; cuando,
por el contrario, la práctica pedagógica local domina, porque la oficial está ausente o es débil, el
efecto de posición en función de la clase, la raza, el sexo, se deja sentir con más fuerza y el sujeto
tiene más posibilidades de situarse en una posición desventajosa en la adquisición del texto legítimo,
de ser posicionado respecto a él como sujeto pedagógicamente resistente -aunque no necesariamente
como sujeto políticamente resistente-. Pero el texto no se reproduce mecánicamente, puede a su vez
actuar sobre la practica interactiva y, en ciertas condiciones, cambiarla, lo que significa un cambio en
los principios de clasificación y marco sobre los que se funda.
Bernstein, en sus últimos trabajos, trata de mostrar la gramática interna del discurso
pedagógico, los principios que rigen su realización, cuando son institucionalizados
como discurso y práctica pedagógica oficiales, para lo cual elabora el nuevo concepto de dispositivo
pedagógico, un concepto destinado a proporcionar la gramática interna del control simbólico, y, más
concretamente del control oficial sobre los códigos elaborados y sus modalidades, o dicho de otra
forma, de la socialización (3).
Al conceder una autonomía relativa al campo de lo simbólico, de la cultura, tanto Bourdieu
como Bernstein tratan de matizar su teoría de la reproducción social y de no establecer una relación
mecánica entre la estructura social y las funciones del sistema educativo y, todavía menos, entre el
sistema escolar y el campo de la producción. Para Bourdieu, en la medida en que siempre existe un
desfase entre la adquisición de un determinado habitus y las condiciones objetivas que lo generan,
existe un espacio para la producción de prácticas disonantes, un espacio potencial de cambio. Para
Bernstein ya vimos también como existe una posibilidad de cambio respecto a los principios de
poder y de control que inciden en el discurso pedagógico y la práctica pedagógica. Sin embargo estas
posibilidades de cambio se circunscriben al ámbito de la educación, y no queda tan claro que estos
cambios puedan generar transformaciones en el ámbito de la división social del trabajo, ni en la
estructura de clases. Ambos autores intentan no obstante, en sus trabajos más recientes, distanciarse
de categorías fuertemente dicotómicas, tales como dominantes/dominados, para establecer
conexiones entre los cambios acaecidos en los ámbitos social, económico y cultural, con los
acaecidos en el sistema educativo. Bernstein trata de interrelacionar las transformaciones que han
tenido lugar en el mundo del trabajo y los cambios que se han producido en la estructura familiar con
los del sistema escolar. El cambio que se produce de las pedagogías visibles (que se podrían
identificar con la pedagogías tradicionales a las pedagogías invisibles -propias de la enseñanza
comprensiva, basadas en la psicología, y que implican cambios en la percepción de la infancia, en las
funciones de los profesores, en las concepciones del espacio y del tiempo, así como en las formas de
organizar, transmitir y evaluar conocimientos y comportamientos- estaría en relación con la fuerza
que cobra en la escena social un nuevo grupo: 'la nueva clase media'. Bernstein ha seguido
redefiniendo esta clase que, esquemáticamente estaría formada por aquellas fracciones de la
burguesía que se caracterizan, frente a la burguesía tradicional, no tanto por poseer un capital
económico y el control de los medios de producción cuanto por ocupar los puestos de mando del
control simbólico. Las luchas entabladas para intentar copar el espacio escolar ponen de manifiesto
los conflictos existentes entre las distintas fracciones de la clase media que pugnan por imponer, a
través del sistema escolar, una definición legítima del saber, así como sus modos de vida, y alcanzar
así una cuota mayor de hegemonía social. Frente al individualismo radical de la burguesía
tradicional, la ideología proclamada de esta nueva clase media, que se caracterizaría por un sistema
de poder y control más flexible y encubierto, por una supuesta liberación personal, no está exenta de
contradicciones, ya que la pedagogía visible sigue reinando en los niveles 'superiores' del sistema
educativo y los caminos que conducen al éxito laboral y social son cada vez más difíciles y angostos.
Bernstein ha reformulado últimamente su modelo de análisis al conocer la enseñanza comprensiva,
durante la década neoliberal, un importante retroceso en Gran Bretaña.
Bourdieu, especialmente en su libro La distinción, también establece una conexión entre 'las
estrategias de reconversión', los desplazamientos verticales y horizontales que se producen en el
ámbito social, con la expansión del sistema educativo, con la inflación y devaluación de los títulos
escolares como efecto de la escolarización masiva (4). Estas estrategias de reconversión están ligadas
fundamentalmente a dos grupos sociales, los hijos de la burguesía que no han obtenido títulos
escolares que les permitan mantener su trayectoria de clase, y los hijos de la burguesía y de las clases
populares que buscan nuevas vías para rentabilizar los devaluados títulos que han obtenido. Estas
estrategias están destinadas a evitar el desclasamiento de los 'herederos' y a rentabilizar los títulos de
los 'recién llegados'.
Las nuevas profesiones, y las antiguas remozadas, se encuentran en la confluencia de estas
reconversiones promovidas por los cambios que han afectado al mundo laboral y escolar. Los efectos
de esta redefinición 'creadora' se ponen de manifiesto, para Bourdieu, sobre todo en aquellas
profesiones poco profesionalizadas, en los sectores de la producción cultural y artística, de
asesoramiento, en suma, en profesiones ligadas a los medios de comunicación, el tratamiento
psicológico, y terapéutico, así como los destinados al cuidado de la imagen y del cuerpo. Esta 'nueva
pequeña burguesía', contribuye a difundir una nueva definición de normalidad, a través de la
propagación de nuevos criterios éticos y estéticos, nuevos estilos de vida y formas de relación, que
suponen una transformación respecto a las formas tradicionales de dominación al emplear la
seducción en vez de la represión, las relaciones públicas en vez de la fuerza pública, la publicidad
en vez de la autoridad, las maneras dulces en vez de las maneras fuertes. Las transformaciones del
sistema escolar y, mas concretamente, el surgimiento de nuevas filiales sutilmente jerarquizadas, las
relaciona Bourdieu no solo con la formación de nuevas profesiones, sino también con las
remodelaciones del espacio social, resultado de la opacidad y el oscurecimiento que se proyecta en la
actualidad sobre las jerarquías sociales.
Tanto Bourdieu como Bernstein intentan, por tanto, responder a cuestiones enormemente
complejas para abordar los cambios que están teniendo lugar en la actualidad; sin embargo sus
análisis parecen descartar a primera vista que las transformaciones que están teniendo lugar en el
interior del sistema escolar y los conflictos que atraviesan las distintas fracciones de la burguesía
puedan plasmarse en cambios significativos de la estructura social, y, consecuentemente, que se
abran nuevas vías hacía una mayor igualdad social.

3. Las teorías de la resistencia.

El trabajo etnográfico de Willis y el genealógico de Foucault


*subrayan los aspectos 'productivos' de las instituciones escolares, confieren
*un papel importante a los sujetos que son objeto de estrategias de poder y conocimiento,
e incorporan las resistencias en sus modelos de análisis.

a) Paul Willis: conflictos entre culturas en la institución escolar.


Paul Willis, prolongando una de las tradiciones inglesas más relevantes, liderada por el grupo
de Birmingham (Center for Contemporary Cultural Studies) y, a partir del conocimiento de los
trabajos que sobre educación y cultura han realizado algunos sociólogos norteamericanos
(especialmente W.F. Whyte y A.K. Cohen), utiliza el método etnográfico con el objeto de intentar
explicar las relaciones que existen en la Escuela entre producción cultural y reproducción cultural y
social. Con sus investigaciones intenta evitar aquellas dimensiones más deterministas y mecánicas de
las teorías de la resistencia y de la reproducción. Para ello parte del reconocimiento de la diversidad,
incoherencia y contradicciones propias del campo cultural. Cada clase social desarrolla sus propias
formas culturales en relación con la posición que ocupa en el sistema social. Las formas culturales no
coexisten pacíficamente, sino que son expresión de las luchas existentes entre las clases y son en
parte recreadas -en parte aceptadas y en parte contestadas- por las nuevas generaciones en función de
las circunstancias en las que viven.
Willis se centra sobre todo en la articulación que existe entre los principios que regulan la
comunicación y la práctica pedagógica en el contexto específico del aula. De hecho, se centra más en
el análisis de los discursos, y de las prácticas pedagógicas que en los principios de poder y control
que atraviesan la institución escolar. Lo que le interesa especialmente son los condicionantes
institucionales y las formas culturales que son reproducidas parcialmente en la Escuela, un espacio
de enfrentamientos, en el que se expresan las contradicciones vividas por los miembros de las
culturas no dominantes en su socialización escolar. Describe así la cultura de resistencia a la escuela
elaborada por los jóvenes de la clase obrera inglesa. Rechaza de este modo una visión de la clase
obrera- y de los jóvenes de esa clase- como pasiva e ignorante, así como la idea de que la ideología y
la hegemonía dominantes se imponen sin encontrar oposición.

Los 'fracasados' escolares ('los colegas') no aparecen, en consecuencia, como víctimas pasivas de una
todopoderosa ideología (entendida de nuevo como inculcación de saberes y de prácticas), sino que
elaboran una cultura de grupo, en interacción con la cultura de fábrica a la que pertenecen, que les
permite percibirse y vivirse como poseedores de un cierto poder y control sobre su propia
experiencia vital. Esa cultura de resistencia a la escuela se caracteriza por su oposición a una
autoridad percibida como arbitraria, a un saber que pretende erigirse en el único verdadero, a unos
conocimientos desvinculados de las prácticas sociales y a un sistema de inculcación y de evaluación
que niega sus hábitos y sus modos de vida. Las normas que reinan en el sistema escolar son vividas
por 'los colegas' como coactivas e infantilizadoras. Willis describe los aspectos positivos y negativos
de dicha cultura: ingenio para rechazar el trabajo escolar y combatir el aburrimiento, 'argot' propio,
un especial sentido del humor, una estética específica, saber buscarse la vida para obtener dinero para
sus gastos.., pero también culto a la masculinidad, violencia, racismo..
Willis subraya en su trabajo dos procesos importantes: por una parte, las ideas y prácticas son
producidas en el interior de relaciones sociales y culturales específicas en vez de ser impuestas
simplemente de arriba a abajo por los grupos dominantes; por otra, las culturas de resistencia son en
parte incorporadas y en parte desligitimadas por las instituciones. De este modo observa que la
ideología escolar es en parte incorporada por la cultura de resistencia desarrollada por 'los colegas'
(aspecto que no desarrolla suficientemente). Esta cultura de resistencia permite a los jóvenes varones
procedentes de la clase obrera adquirir un identidad individual y social no totalmente devaluada, al
tiempo que pone al descubierto la, violencia que ejerce el sistema escolar sobre estos jóvenes. Pero,
el ejercicio de esta resistencia -que orienta a 'los colegas' a valorar y adquirir destrezas que les
servirán para integrarse posteriormente en la cultura de fábrica-, resulta, paradójicamente, funcional
al sistema capitalista al contribuir a la reproducción social. En la medida en que el sistema escolar
genera, para este colectivo, rechazo y aburrimiento, favorece 'una orientación voluntaria' de la mayor
parte de estos jóvenes de la clase obrera hacia trabajos subalternos. El sistema escolar, como sin
pretenderlo, precisamente a través de los mecanismos considerados unánimemente como una
muestra de su fracaso, realizaría de esta forma una función clave para la reproducción social:
expulsar de su seno a una elevada proporción de los jóvenes de clase obrera para reproducir a la clase
obrera.
La teoría de Willis podría englobarse, en último término, en la rúbrica de las teorías de la
reproducción. Sin embargo, en Aprendiendo a trabajar, se muestra sensible a los procesos de
producción cultural así como a los que conducen a la resistencia al ejercicio de determinados
poderes. No obstante, al seguir sirviéndose de conceptos polisémicos y de difícil delimitación, tales
como los conceptos de cultura e ideología, se encuentra con dificultades a la hora de analizar en
profundidad las interrelaciones existentes entre la cultura escolar (vista predominantemente de forma
negativa, al igual que la relación profesor/ alumno), la cultura juvenil de clase obrera (más matizada),
y la cultura de fábrica. Otra de las dimensiones de su trabajo que exigiría una precisión mayor es
como 'los colegas', que pueden adquirir un cierto distanciamiento respecto a sus condiciones de
existencia, son no obstante incapaces de objetivar sus propios códigos, por lo que no pueden percibir
que también son normativos, es decir cuales son los procesos por lo que únicamente adquieren una
'penetración' parcial de las limitaciones de su cultura y no llegan a articular adecuadamente sus
resistencias. En fin, algunos autores consideran que al centrarse predominantemente en lo que sucede
en el aula y, dado que lo que acontece en la Escuela no es ni un reflejo directo de relaciones de clase,
ni expresión mecánica de las diferentes culturas, faltarían en su modelo de análisis instrumentos
conceptuales de carácter mediador que le permitiesen conectar los procesos que estudia con otros de
carácter más general (5)

27 – 30.

Método Investigación de análisis


Es el método genealógico: la historicidad de los procesos
¨Como nos constituimos en sujeto
Como nos constituimos en una sociedad en particular

Aproximarnos a partir de ese modelo de análisis de fuentes históricas: legajos, diarios de la


época, registros del ejercito

Sociedades
¿Cómo surgió la sociedad disciplinaria?
Sociedad capitalista

Vigilar y Castigar
Sociedad ¨monarquía¨ (europea). Sociedad feudal y sociedad moderna
Poder es detentado es el Rey
Poder: mecanismos: Castigo en público ejemplar
Siglo XVII – S. XVIII

Corazón Valiente:
Robin Hood
Game de Thrones
Maria Antonieta
Castigo y a una forma de ejercer el poder a partir de distintas instituciones del Estado en
formación que en lugar de eliminar
Comienza a controlarla, regularla y dócil (pasivo)
Fs del S. XVIII y el siglo XIX en relación a lEstado en formación una serie de institución
Hospitales, Carceles, Escuelas ¨instituciones de encierro¨
Cuerpo dócil productivo
Se genera por medio de distintos dispositivos mecanismos de control

Escuela
Mecanismos de control de realizan por medio
*Vigilancia jerárquica: Vigilancia. Ver sin ser visto
b) M. Foucault: el poder disciplinario y las instituciones escolares.

Foucault ha elaborado, desde los años sesenta hasta su muerte, el modelo de análisis
genealógico que ha sido reformulado sucesivamente. Y, aunque no ha sido aplicado por él de forma
sistemática al estudio del sistema escolar, ha servido de punto de referencia a diferentes sociólogos
de la educación (6).
La genealogía se diferencia de los modelos de análisis expuestos hasta ahora en la medida en
que, siguiendo a los clásicos de las ciencias sociales -especialmente Marx, Weber y Durkheim-
reivindica la necesidad de un uso determinado de la historia en el análisis de los procesos y de las
instituciones sociales con el fin de comprender el presente.
Foucault, al igual que los autores citados anteriormente, parte de una concepción del espacio
social como un espacio en el que
*existen relaciones de poder, en el que
*se producen enfrentamientos y luchas para alcanzar la hegemonía social.
Pero, frente a los teóricos de la correspondencia y de la reproducción,
*rompe más claramente con una concepción estatalista del poder, así como con
*una concepción marcadamente dicotómica de las relaciones sociales
(dominantes/dominados) para centrarse en el análisis del funcionamiento de poderes específicos,
pues de lo que se trata es justamente de no partir de estructuras estáticas, como si fuesen algo
dado, sino de comprender como han llegado a establecerse.
Analiza procesos de larga duración con el fin descubrir la lógica interna de las
transformaciones que se producen en cada momento histórico, de
descubrir las interdependencias que existen entre distintos niveles.
Y, así, si bien su punto de partida son los procesos microfísicos, confiere una especial atención
a las mediaciones, a los procesos mediadores -al igual que Bernstein y Bourdieu- para llegar a un
nivel general de interpretación.
De este modo la genealogía, frente a teorías holistas, frente a teorías unitarias y formales,
*concede importancia a la recuperación de saberes sometidos, desvalorizados
académicamente, con el fin de
*analizar cómo se imbrican saberes y poderes específicos en determinadas estrategias y
tácticas.
Se excluyen así todo tipo de determinismos, incluso en última instancia, ya que
*se examina sobre el terreno cuales son los factores que tienen más peso a la hora de dar
cuenta de los procesos y como éstos se relacionan entre si.
Por último, al realizar el análisis teniendo en cuenta el punto de vista y los intereses de
quienes sufren los efectos de poderes abusivos, se incorporan también en el modelo las
resistencias que se producen a ellos.
Foucault elaboró toda una serie de conceptos específicos y trató de evitar el uso de nociones
tales como ideología, dialéctica o represión por considerar que forman parte de un pensamiento
dicotómico y demasiado simplista, por ser un obstáculo para comprender las estrategias y tácticas
desarrolladas por distintos agentes sociales que están en la base de procesos de objetivación y de
subjetivación específicos, propios de diferentes periodos históricos.
Y así, en su libro Vigilar y castigar, en el que explícitamente se refiere a las instituciones
escolares, puso a punto toda una serie de conceptos nuevos tales como disciplinas, poder
disciplinario, microfísica del poder, política de la verdad, anatomía política del cuerpo..., con el fin
de mostrar las transformaciones que se produjeron en el ámbito de ejercicio del poder, a partir
del siglo XVIII, en conexión con la instauración de los saberes disciplinarios (las ciencias), la
instauración del orden burgués y la formación de nuevas formas de subjetivación que permiten
la emergencia de una nueva figura: el individuo.
Utilizó el concepto de disciplinas como
*concepto mediador para dar cuenta de un tipo específico de funcionamiento de poder,
destinado a formar sujetos dóciles y útiles a la vez.
Este tipo de poder supuso la puesta en marcha de tecnologías y procedimientos específicos, así
como diferentes niveles y blancos de aplicación.
De este modo mostró como se produjeron cambios en las formas y actuaciones del poder,
como surgió una nueva economía de poder que hacía que fuese más rentable vigilar y normalizar que
reprimir y castigar.
El concepto de disciplinas le permitió articular los cambios que se produjeron a nivel
microfísico -el adiestramiento, de los cuerpos, los gestos y los comportamientos de los sujetos- con
las transformaciones que tuvieron lugar a otros niveles tales como una nueva organización del
espacio, del tiempo y de las actividades.
Los efectos del poder disciplinario se manifestaron en una nueva percepción funcional del
cuerpo -un cuerpo-segmento articulable en conjuntos más amplios-, en la formación de un espacio y
un tiempo seriados y analíticos que, a su vez, están en la base de una concepción progresiva del
tiempo -la historicidad evolutiva y el progreso lineal-, y en la puesta en marcha de un nuevo arte de
organizar y distribuir a los sujetos que, a la vez que combina sus fuerzas para obtener de ellos el
máximo rendimiento, permite evitar aglomeraciones y repartos peligrosos e indeseados.
Y es que en los albores de la revolución industrial la acumulación de hombres era necesaria
para la acumulación de las riquezas, y el moldeamiento de sujetos individualizados hizo posible la
rentable 'ficción' de que la sociedad está formada por individuos, en un momento en el que la
legitimidad del poder se hacía radicar en 'la voluntad general'.
En su análisis del funcionamiento del poder basado en las disciplinas, Foucault, concedió un
especial interés a los colegios de los jesuitas, una de las instituciones donde se fraguaron los
dispositivos del poder disciplinario, y donde se manifestaron mejor sus efectos.
Foucault puso así en relación la lógica de funcionamiento de diferentes instituciones
(cuarteles, hospitales, fábricas, y escuelas) sin por ello negar la especificidad propia de cada una de
ellas y, al mismo tiempo mostró, como las nuevas tecnologías de poder que condujeron a la
gubernamentalización del Estado, estaban relacionadas con los principios del poder pastoral y su
dispositivo central: la confesión.
Y es que el examen, en tanto que dispositivo central de las disciplinas en el que se articulan la
vigilancia jerárquica y la sanción normalizadora, no sólo permite comparar, controlar, jerarquizar,
y normalizar a los sujetos, sino también extraer de ellos saberes (formación de diversas ciencias, y,
concretamente, la pedagogía), e intervenir en la formación de los sujetos como individuos, al
conferirles 'una naturaleza individualizada' resultado de cómo han pasado por los diferentes
exámenes y niveles de formación y adiestramiento.
Lo expuesto no significa, sin embargo, que los sujetos sean un blanco inerte o cómplice del
poder, sino que las relaciones de poder, aunque puedan oponerse a las necesidades y deseos de los
sujetos, demandan su participación activa, ni tampoco que el poder esté uniformemente repartido por
el cuerpo social.
La genealogía aboga por la conveniencia de realizar un análisis ascendente de los
mecanismos de poder, partir del nivel microfísico, para observar como esos mecanismos son
investidos, transformados y utilizados por tecnologías más amplias, hasta llegar a condensarse, en
determinados casos, en formas específicas de dominación.
La Escuela es, por tanto, para Foucault uno de los espacios en el que se ensayan nuevos
procedimientos y tecnologías que hacen posible la formación de una nueva anatomía del cuerpo,
de una nueva física del poder, y que contribuye, en determinados momentos históricos, a la
formación de identidades sociales nuevas.
Pero, además, uno de los efectos del proceso de individualización y de interiorización de las
prácticas pedagógicas es el de contribuir al nacimiento del sujeto psicológico.
La genealogía subraya, por lo tanto, más especialmente las funciones 'productivas' que las
'reproductivas' de la Escuela.
En cualquier caso el poder de tipo disciplinario es un poder localizado históricamente, una
tecnología precisa de gobierno de los sujetos, cuyo ejercicio y efectos no se han realizado sin
resistencias.
Y del mismo modo que siguen existiendo sujetos insumisos, también y, pese a la
disciplinarización de los saberes, siguen existiendo saberes no sometidos.
De ahí que sea conveniente no identificar 'cultura culta' con 'cultura legítima', ni contemplar la
relación pedagógica -en el sentido de una relación de enseñanza, de transmisión, por parte de uno
que sabe más a otros que sabe menos- como exclusivamente una relación de dominación.
El análisis genealógico ha sido también objeto de críticas.
Una de las mas extendidas radica en que Foucault no confiere suficiente peso a los agentes
cuando analiza las tecnologías de poder.
Los modelos de análisis aquí recogidos no pueden ser considerados corno teorías definitivas, ni
cerradas, sino como líneas de trabajo abiertas -muchas de ellas todavía en proceso de reformulación-,
como serios esfuerzos para comprender, de forma reflexiva y distanciada, lo que acontece en el
presente. Al intentar analizar las funciones sociales explícitas e implícitas de los sistemas educativos
en nuestras sociedades actuales estas sociologías críticas contribuyen sin duda a hacernos más
conscientes de las complejas relaciones sociales e institucionales en las que vivimos.

Video Savater
Filosofo activista político
Filosofo que tienen distintas actividades en campos diversos
Situación de los homosexuales, presos, enfermos mentales que marca senderos renovadores
Padre de un estructuralismo social

Biografía, trayectoria, obra

N O TAS

(1) Resulta esclarecedor un análisis comparativo entre 'las teorías de la correspondencia' y 'las teorías
funcionalistas' (concretamente la de T. Parsons. Véase especialmente su texto “El aula como sistema
social: algunas de sus funciones en la sociedad americana”, Educación y Sociedad, 6, 1990, pp.
173-196). Ambas participan en cierta medida de la misma lógica profunda -conceden a la Escuela un
importante papel al tiempo que establecen entre ella y la división del trabajo fuertes lazos-, pero,
como no podía ser menos, llegan a conclusiones opuestas en la medida en que parten de una
concepción del espacio social diametralmente distinta. Para Parsons La Escuela está legitimada para
realizar una función de selección y de distribución de los recursos humanos en función de la
estructura funcional de la sociedad, ya que puede diferenciar a los alumnos en función de una distinta
valoración de sus capacidades y rendimiento, debido a que existe una igualdad de oportunidades
entre ellos. Como afirma N. Elias estos dos tipos de teorías, dominantes en el campo de la sociología
durante los años cincuenta y sesenta, representan una proyección en las ciencias sociales de la
división política existente en la sociedad en general entre conservadores y liberales, por una parte, y
socialistas y comunistas, por otra. Parsonianos y neomarxistas reprodujeron de este modo una
versión atenuada de la lucha de clases en el marco de la sociología, lo que supuso un importante
sesgo para sus trabajos.
(2) Ch. Baudelot y R Establet, El nivel educativo sube, Morata, Madrid, 1990. S. Bowles y H. Gintis,
“La educación como escenario de las contradicciones en la reproducción de la relación
capital-trabajo: reflexiones sobre 'el principio de correspondencia'”, Educación y Sociedad, 2, 1983,
pp. 7-23.
(3) B. Bernstein, The Structuring of Pedagogic Discourse. Class, Codes And Control, Vol. IV,
Routledge, Londres, 1992 (traduc. en Morata).
(4) P. Bourdieu y L. Boltanski, “The education system and the economy: titles and jobs”, en C.C.
Lemert (ed.), French Sociology: Rupture and Renewal since 1968, Columbia University Press,
Nueva York, 1981.
(5) P. Willis, al igual que los autores anteriormente mencionados, siguió en trabajos posteriores
afinando su modelo de análisis. Véase, por ejemplo, “Cultural production is different from cultural
reproduction is different from social reproduction is different from reproduction”, lnterchange, 12
(2-3), 1981. Y también, Profane Culture, Routledge, Londres, 1978, y “Producción cultural y teorías
de la reproducción”, Educación y Sociedad, 5, 1986, pp. 7-34. C. Grignon y J.-C. Passeron han
trabajado también sobre los conflictos existentes entre diferentes culturas en su obra Lo culto y lo
popular, La Piqueta, Madrid, 1992. C . Grignon ha tratado específicamente el problema de las
contradicciones culturales, en el sistema escolar. Véanse: J. Varela, “Más allá de la reproducción.
Entrevista con C. Grignon”, Revista de Educación, 289, 1989, pp. 275-285, y C. Grignon, “Cultura
dominante, cultura escolar y multiculturalismo popular”, en Educación y Sociedad, 12, 1990, pp. 12
7136.
(6) Entre ellos, algunos sociólogos franceses tales como J. Donzelot, La policía de las familias;
Pretextos, Valencia-, 1978; A. Querrien, Trabajos elementales sobre la escuela primaria, La Piqueta,
Madrid, 1976; ;T G. Vigarello, Le corps redressé, Jean Pierre Delarge, Paris, 1978. Y, también, de
otros países, véase, por ejemplo, J. Varela, Modos de educación en la España de la
Contrarreforma,La Piqueta, Madrid, 1984; J. Varela y F. Álvarez-Uría, Arqueología de la Escuela,
La Piqueta, Madrid, 1991. Existen también una serie de obras colectivas que recogen trabajos
realizados en una perspectiva véanse S.J. Ball (Ed.), Foucault y la educación, Morata-Paideia,
Madrid, 1993; T. Tadeu da Silva (Ed.), O Sujeito da Educaçao, Vozes Ltda, Río de Janeiro, 1994; y J.
Larrosa (Ed.),Escuela, poder y subjetividad, La Piqueta (en prensa).

BIBLIOGRAFÍA CITADA

L. Althusser, Ideología y aparatos ideológicos de Estado, en Escritos, Laia, Barcelona, 1974.


Ch. Baudelot y R. Establet, La Escuela capitalista en Francia, Siglo XXI, México, 1975.
B. Bernstein, Clases, códigos y control (versión resumida de los primeros III Vol.), Akal, Madrid,
1990
S. Bowles y H. Gintis, La instrucción escolar en la América capitalista, Siglo XXI, Madrid, 1981.
P. Bourdieu y J.-C. Passeron, La reproducción, Laia, Barcelona, 1977.
P. Bourdieu: La distinción, Taurus, Madrid, 1988.
M. Foucault, Vigilar y castigar, Siglo XXI, México, 1976.
P. Willis, Aprendiendo a trabajar, Akal, Madrid, 1988.
Sobre los modelos sociológicos de análisis aplicados al campo de las instituciones escolares
pueden verse, entre otros, los siguientes trabajos: “Teorías da reproduçao e da resistencia”, Teoria &
Educaço, 1, 1990, Porto Alegre, Brasil. (Todo el número está dedicado al análisis de estos modelos y
su consulta es fundamental).
- Discurso pedagógico, cultura y poder, Teoria & Educaçao, 5, 1992.
- M. Fernández Enguita, “¿Es tan fiero el león como lo pintan? Reproducción, contradicción,
estructura y actividad humana en la educación”, Educación y Sociedad, 4, 1985, pp 5-32.
- R. Collins, “Teorías funcionalistas y conflictual de la estratificación educativa”, Educación y
Sociedad, 5, 1986, pp. 125-148.
- J. Rodríguez Guerra, “Teorías de la correspondencia. Determinismo y economicismo en el
análisis escolar”, Educación y Sociedad, 9, 1990, pp. 141-168.
- A. de Pablo, “Causalidad, estructura y, acción social: consideraciones en torno a la sociología
de la educación”, en M. Fernández Enguita (ed.), Marxismo y sociología de la educación, Akal,
Madrid, 1986, pp. 163-186.
- E. Medina, “Sistema educativo y proceso de cualificación: la crisis de los modelos
conectivos·, en M. Fernández Enguita (ed.), Marxismo y sociología de la educación, Akal, Madrid,
1986, pp. 187-218.
- J. Varela, “Aproximación al análisis genealógico de la Escuela en el marco de la sociología
francesa de la educación”, Cuadernos de Realidades Sociales, 14-15, 1979, pp. 7-33.

THEORIA | Proyecto Crítico de Ciencias Sociales - Universidad Complutense de Madrid


Se preocupa por p. 88.