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La psicología en la edad media

La revisión de la historia es fundamental para cualquier ciencia, ya que así empieza a conocer
los orígenes de la psicología en la edad media y cuáles fueron las bases sobre las que se
construyó, para esto se ha divido esta en periodos en los cuales se agrupan una serie de
sucesos que llevan a el desarrollo de la humanidad, en este texto es especial se tratara la
historia de la psicología en la edad media y los avances que se tuvieron en la psicología desde
el mundo islámico y uno de sus mayores exponentes Avicena, que dieron pie a los grandes
avances en el renacimiento.

Psicologia en el renacimiento

El Renacimiento fue un movimiento espiritual de liberación, como si el hombre hubiese


superado una etapa difícil, violenta, oscura en muchos aspectos y, de repente, volviera a
descubrir el Sol, la luz, los colores y la naturaleza. Fue un movimiento por el cual las
artes, la cultura, las ciencias, las letras, la propia vida de los pueblos, sufrió una sacudida
en busca de la Belleza y de la Verdad.

Las causas que lo motivaron fueron múltiples, y diversos los factores que determinaron su
aparición. Algunos de tipo netamente material, y otros de índole religiosa o filosófica. La
riqueza fue la primera de las causas que permitieron una espléndida floración de artistas y
de pensadores.

Fenomenos conductuales

Se ha denominado pseudocrisis, crisis psicógena o PNES (Psychogenic Non-Epileptic


Seizures) a todo fenómeno conductual paroxístico no epiléptico que por sus
características clínicas se asemeja a la epilepsia. Tras el proceso diagnóstico, no se
objetivan hallazgos sugestivos de organicidad sino una frecuente asociación con factores
psicológicos. El presente trabajo trata acerca de los aspectos más reseñables relativos a
estos trastornos. Se revisa el concepto clásico de histeria, diluido en las modernas
clasificaciones nosológicas como trastorno somatomorfo-disociativo.
Manifestaciones fisiológicas de un estado emocional

Ira: La sangre fluye a las manos, y así resulta más fácil tomar un arma o golpear un
enemigo; el ritmo cardíaco se eleva, lo mismo que el nivel de adrenalina, lo que garantiza
que se podrá cumplir cualquier acción vigorosa.

Miedo: La sangre va a los músculos esqueléticos, en especial a los de las piernas, para
facilitar la huida. El organismo se pone en un estado de alerta general y la atención se fija
en la amenaza cercana.

Felicidad: Aumenta la actividad de los centros cerebrales que inhiben los sentimientos
negativos y pensamientos inquietantes. El organismo está mejor preparado para encarar
cualquier tarea, con buena disposición y estado de descanso general.

Amor: Se trata del opuesto fisiológico al estado de "lucha o huye" que comparten la ira y
el miedo. Las reacciones parasimpáticas generan un estado de calma y satisfacción que
facilita la cooperación.

Sorpresa: El levantar las cejas permite un mayor alcance visual y mayor iluminación en la
retina, lo que ofrece más información ante un suceso inesperado.

Valores

Los valores son convicciones profundas de los seres humanos que determinan su manera
de ser y orientan su conducta y sus decisiones. Valores, actitudes y conducta están
relacionados, y nos ayudan a superarnos.

Los valores se jerarquizan por criterios de importancia. Cada persona construye su escala
de valores personales, esto quiere decir que las personas preferimos unos valores a
otros. Los valores más importantes de la persona forman parten de su identidad, orientan
sus decisiones frente a sus deseos e impulsos y fortalecen su sentido del deber ser.

Cada persona, de acuerdo a sus experiencias construye un sentido propio de los valores.
Aunque a todos nos enseñen que la honestidad es algo deseable, y aunque todos lo
aceptamos como cierto, la interpretación que haremos de este valor, el sentido que le
encontraremos en nuestra vida, será diferente para cada persona.

Los valores y su jerarquización pueden cambiar a lo largo de la vida. Están relacionados


con los intereses y necesidades de las personas a lo largo de su desarrollo. Los valores
de los niños pequeños están definidos en buena medida por sus necesidades de
subsistencia y por la búsqueda de aprobación de sus padres, los adolescentes guían sus
valores personales por su necesidad de experimentación y autonomía, por ejemplo
amistad, libertad. Mientras que en la edad adulta se plantean nuevas prioridades: salud,
éxito profesional, responsabilidad. Algunos valores permanecen a lo largo de la vida de
las personas.