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ANÁLISIS

TECNOLÓGICOS
Y PROSPECTIVOS
SECTORIALES
PROSPECTIVA TECNOLÓGICA AL 2025
DEL COMPLEJO TEXTIL Y DE
CONFECCIÓN

Responsable: Carolina Carregal

MAYO 2016
AUTORIDADES
■ Presidente de la Nación
Ing. Mauricio Macri

■ Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva


Dr. Lino Barañao

■ Secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva


Dr. Miguel Ángel Blesa

■ Subsecretario de Estudios y Prospectiva


Lic. Jorge Robbio

■ Director Nacional de Estudios


Dr. Ing. Martín Villanueva
RECONOCIMIENTOS

Los estudios sobre complejos productivos industriales fueron realizados bajo la coordi-
nación del Dr. Juan Santarcángelo y la asistencia del Lic. Guido Perrone. La supervisión
y revisión de los trabajos estuvo a cargo del Equipo Técnico del Programa Nacional de
Prospectiva Tecnológica (Programa Nacional PRONAPTEC) perteneciente a la Dirección
Nacional de Estudios:

■ Lic. Alicia Recalde.


■ Lic. Manuel Marí.

■ Lic. Ricardo Carri.

■ A.E. Adriana Sánchez Rico.

Se agradece a los siguientes consultores expertos responsables de la elaboración de


cada uno de los Análisis Tecnológicos y Prospectivos Sectoriales:

■ Carolina Carregal.
■ Rubén Fabrizio.

■ Andrés Dmitruk.

■ Fernando Grasso.

■ Rolando García Valverde.

Se agradece a los diferentes actores del sector gubernamental, del sistema científico-
tecnológico y del sector productivo que participaron de los distintos ámbitos de con-
sulta del Proyecto. No habría sido posible elaborar este documento sin la construcción
colectiva de conocimientos.

Por consultas y/o sugerencias, por favor dirigirse a pronaptec@mincyt.gob.ar

El contenido de la presente publicación es responsabilidad de sus autores y no repre-


senta la posición u opinión del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Producti-
va. El estudio se realizó entre enero y septiembre de 2014.
1. TENDENCIAS GLOBALES EN EL DESARROLLO TECNOLÓGICO
DEL SECTOR

1.1. El mapa tecno-productivo del complejo en el país

1.1.1. La cadena de valor textil y confección

La industria textil y de confección se compone por diversas etapas de producción. La


actividad va desde la obtención de fibras, la elaboración de los hilados y tejidos, los
procesos de tintorería, estamparía (que le brindan a los materiales el color y el diseño)
y el acabado o terminación (que son los procesos físicos o químicos que le otorgan a
los tejidos propiedades especiales). Por último, aparece la elaboración de los bienes
finales (indumentaria, confecciones para el hogar (sábanas, toallas, etc.) y otro
conjunto de bienes como sogas, toldos, alfombras, redes, cintas transportadoras,
textiles técnicos, etc.).

Existen distintos tipos de fibras utilizados como materia prima. Por un lado, están las
fibras naturales de origen vegetal (como el algodón, el ramio, etc.) y las de origen
animal (como lana, seda, pelo de camélidos, etc.). A su vez, existen las fibras
artificiales (como el rayón-viscosa y el acetato) y las fibras sintéticas (poliamida,
poliéster, acrílico, polipropileno, etc.). La utilización de fibras sintéticas a nivel mundial
ha ganado terreno desplazando al algodón y en la actualidad representa al 70% de la
oferta de fibra total1.

1
Kestelboim M. y Loustau J. (2011).
1
Esquema 1. La cadena de valor textil y confección

1.1.2. El sector en Argentina

El sector tiene una larga tradición y se ha desarrollado desde sus inicios como una
industria integrada, con presencia en la mayoría de los eslabones de la cadena de
valor, a pesar de existir algunos casilleros vacíos.

Fibras: la oferta de fibras a nivel local se basa principalmente en el algodón (actividad


primaria), el cual representa el 70% del total de fibra producida en el país. Según
conversaciones con los empresarios de la Federación Argentina de Industrias Textiles
FADIT-FITA, el algodón en Argentina es de buena calidad, pero encuentra dificultades
en relación al largo de la fibra, lo que dificulta la elaboración de hilados muy finos.

En el caso de la elaboración de fibras sintéticas existe una firma fabricante a nivel


local (Mafisa), con lo cual una parte importante de las fibras sintéticas son
importadas. También existe la producción de lana pero su consumo local es muy bajo
y en su mayoría se exporta. Por último, no existe producción de fibra artificial,
importándose en su totalidad.

Hilados: el 60% de la producción local de hilados es de algodón, un 37% son hilados


y filamentos sintéticos y existe un porcentaje muy escaso de elaboración de hilados
con fibra artificial y de lana a nivel local2.

2
En base a datos de la Federación Argentina de Industrias Textiles FADIT-FITA.
2
En el caso de los hilados de algodón, el eslabón se compone por un número reducido
de firmas de gran tamaño. El principal productor doméstico es TNPlatex, el cual
controla el 60% del mercado local, en tanto existen otras hilanderías también de
elevada escala como Tipoití, Algodonera Avellaneda y Villa Ocampo Hilados (ninguna
de ellas son firmas integradas con actividad de tejeduría)3.

Tejidos: se dividen en tejidos planos y de punto. La rama de tejidos planos se vio


fuertemente afectada durante los años noventa por la competencia extranjera (en ese
momento principalmente Brasil) a raíz de la apertura externa. Esto llevó a una fuerte
reducción del número de productores y a que no se hicieran importantes inversiones
posteriores por parte de las empresas de origen local. Sin embargo, durante la última
década se posicionaron en este sector grandes empresas brasileñas a partir de la
adquisición de firmas locales como Alpargatas y Grafa, y de nuevas inversiones por
Santana, Vicuña y Coteminas.

A su vez, existe una firma importante de capital nacional que es Algoselan y otro
grupo de firmas locales de menor tamaño tales como Tecotex, Estampados Rotativos
y Karatex. Las firmas extranjeras en general muestran un elevado nivel de
productividad, amplia escala y operan con maquinarias en la frontera internacional, en
tanto que las firmas medianas y pequeñas operan en niveles inferiores.

Por su parte, los tejidos de punto fueron los menos afectados en los noventa y los
que mostraron una mejor performance en los últimos años. Existe en este segmento
un mayor número de firmas que en el caso de tejidos planos pero de menor tamaño.
Entre el grupo de empresas destacadas se encuentran Mundo Textil S.A., Tintorería
Industrial Modelo, Lartex, A.J. Tendlarz, Texcom, Sedamil, Enod, entre otros.

Acabado: un gran número de empresas de tejeduría tiene internalizadas las


actividades de acabado (tintorería, estampado y terminación) en su propia planta.
Debe aclararse que no existe fabricación de colorantes (anilinas) en Argentina ya que
la última empresa que existía cerró hace unos años, determinando en su totalidad la
importación de este insumo.
Confección: el 63% de los bienes finales textiles es indumentaria, y el resto

3
Sánchez G. y Butler I. (2009).
3
confecciones de hogar y elaboración de textiles técnicos o industriales utilizados por
diversos sectores4. En relación a la indumentaria se estima que menos del 15% de la
producción se dirige al segmento de consumidores de mayor target de consumo
(segmento ABC1), liderado por las grandes marcas.

El sector de confección se encuentra altamente atomizado en un amplio número de


firmas de pequeño tamaño. Se estima que existen 10.000 talleres en el país, de los
cuales la mitad se encontrarían concentrados en la Ciudad de Buenos Aires (en los
barrios de Flores, Bajo Flores, Parque Avellaneda, La Paternal, Liniers, entre otros) 5.

Presión importadora: si bien existe un importante complejo de productores en la


cadena, cada eslabón presenta una fuerte presión importadora, especialmente
respecto de los productos asiáticos, cuyos precios son ampliamente inferiores
respecto al producto local.

En contra de la intuición general de que la mayoría de las prendas son importadas,


esta presión es mayor en el eslabón de hilados y particularmente en el de tejidos.
Esto genera que las prendas que se consumen a nivel local sean en su mayoría de
confección local pero con un elevado porcentaje de insumos importados. En
conjunto, se estima que el componente importado de un producto textil terminado
alcanza en promedio a casi el 70% del producto.

Tabla 1. Participación de las importaciones en el consumo aparente 6 local


-en toneladas-

Fuente: elaboración propia en base a datos de la Federación Argentina de Industria Textiles FADIT-FITA

4
En base a datos de la Federación Argentina de Industria Textiles FADIT-FITA.
5
Adúriz I. (2009).
6
Se entiende por consumo aparente: la producción local menos las exportaciones, más las
importaciones. Para el cálculo del componente importado, se estima mediante un procedimiento que
considera los desperdicios a lo largo del proceso productivo.
4
1.2. Cambios y tendencias en la estructura tecnológica del complejo en
relación a las mejores prácticas internacionales

1.2.1. La tecnología

La industria textil y confección se define como de contenido tecnológico bajo. De


todas formas, la industria textil (hilados y tejidos) es capital intensiva y altamente
automatizada, sobre todo en los países desarrollados. Se trata de una industria
madura, donde la tecnología está disponible en el mercado internacional. A su vez,
los requerimientos de capital son relativamente bajos y el nivel de calificación
requerido de la mano de obra no se encuentra entre los más elevados7. En el caso de
la confección, este eslabón es intensivo en trabajo, lo que motiva la localización de la
producción a nivel mundial en países de bajos salarios.

En lo que se refiere a la tecnología del sector, se basa especialmente en la


maquinaria utilizada en el proceso productivo y en los productos químicos y
sintéticos, los cuales en general son elaborados por fuera del sector. Esto genera que
no existan grandes diferencias a nivel tecnológico entre las distintas firmas a nivel
internacional, o al menos en lo que se refiere a la disponibilidad de las tecnologías 8.
Las maquinarias son presentadas en las ferias textiles internacionales, como la ITMA
en Europa y en Asia, y en ferias regionales o locales (en el caso de Argentina la
SIMATEX y CONFEMAC, que se realiza anualmente).

Las innovaciones en maquinaria tienden a vincularse con la velocidad y la escala de


producción (sobre todo en los hilados y tejidos). Con la inserción de las tecnologías
de la información, se ha abierto otro campo para la incorporación de innovaciones,
tales como los sistemas CAD9/CAM10 (por ejemplo, máquinas industriales que
permiten diseñar e imprimir dibujos en los tejidos para la fase de estampería o
diseñar y realizar el corte en la confección). Por su parte, la etapa de confección
propiamente dicha, no ha sufrido un cambio demasiado profundo, siendo la

7
Silva Failde D y Buchter J. (2011).
8
Rodrigues da Costa, A.C. y Pinto da Rocha, E.R. (2009).
9
Diseño Asistido por Computadora (computer-aided desing).
10
Fabricación Asistida por Computadora (computer-aided manufacturing).
5
tecnología básica la máquina de coser (intensiva en trabajo).

En los productos químicos y sintéticos, los gastos en investigación y desarrollo (I+D)


se orientan a la búsqueda de nuevas propiedades, colores y usos de las fibras. La
innovación radica en la aplicación de la nanotecnología, la biotecnología y las
tecnologías de la información y la comunicación, para obtener tejidos con mayor
resistencia, comodidad, protección e hidratación, entre otras características11.

1.2.2. Los cambios en el mapa productivo internacional

En la última década se han dado grandes cambios en la arquitectura de la producción


y comercialización mundial de textiles. Se produjo una relocalización de la producción
hacia los países asiáticos (China, India, Turquía, Pakistán, Indonesia, entre otros) en la
búsqueda de menores costos.

Esto derivó en un fuerte incremento de los flujos del comercio y en un


endurecimiento de la competencia internacional, consolidando a China como
principal productor y exportador. Este país cuenta con un importante abastecimiento
de materias primas, en particular poliéster y actualmente fabrica máquinas textiles de
última generación, camino a desplazar a las maquinarias de los países desarrollados
(segmento liderado tradicionalmente por Alemania).

En el actual escenario mundial resulta difícil para las industrias textiles locales llevar
adelante con éxito estrategias de competitividad vía precios, ya que las diferencias de
precios son sustancialmente grandes en comparación con los países asiáticos.
Particularmente, la competencia con China resulta ardua, dada la implementación
prácticas desleales como el dumping, subsidios a la exportación y a la producción,
como también por la contratación de trabajadores en condiciones precarias y con
bajos salarios. Además, los países asiáticos utilizan maquinarias en la frontera
tecnológica y operan a una elevada escala de producción, lo que profundiza las
diferencias en términos competitivos.
Esto también impacta sobre los países desarrollados con tradición en la industria

11
Rodrigues da Costa, A.C. y Pinto da Rocha, E.R. (2009).
6
textil. Su estrategia fue conservar la producción de textiles industriales (textiles
técnicos, alfombras, tapicería, etc.) y realizar grandes esfuerzos de innovación para el
desarrollo de productos diferenciados y textiles no convencionales.

Otra estrategia ha sido mantener el control en eslabones claves de la cadena de valor


-en particular en la etapa de la comercialización y el diseño (las marcas)- con el fin de
para apropiarse de las rentas diferenciales, relocalizando la producción en otros
países.

En el contexto del Mercosur, en los últimos años, Brasil ha sido desplazado como el
principal competidor externo en el mercado argentino, perdiendo el lugar en manos
de los países asiáticos. A partir del año 2006, con el fin del ATV (Acuerdo de Textiles
y Vestimenta) de la Organización Mundial del Comercio (OMC), China pasó de
representar el 7% de las importaciones textiles industriales argentinas al 35% en el
año 2013)12.

Ante este escenario, parte de la estrategia de Brasil ha sido localizarse dentro del país
en la cadena algodonera, específicamente en los tejidos planos (en particular en el
denim) y en las confecciones de textiles para el hogar. Estos son a su vez, los
principales productos de exportación de Brasil y donde radica su mayor
competitividad. Ello le ha permitido ser aún un importante competidor para Argentina,
basando su fortaleza en firmas de gran escala.

1.2.3. La respuesta del sector textil y confección local

En este contexto, resulta importante el desarrollo de estrategias de competitividad


basadas en la diferenciación y en la calidad de los productos. Si se analiza la
intensidad innovativa del sector textil (excluida la confección) sólo un 22% de las
firmas tiene una intensidad innovativa media o alta, por debajo del porcentaje
promedio en todas las demás ramas.

Si bien estos datos corresponden a bases de datos entre 1998 y 2004, es de esperar

12
En base a datos de la Federación Argentina de Industria Textiles FADIT-FITA en base a INDEC.
7
que estas tendencias no hayan mostrado grandes cambios en la actualidad. Esto
permite afirmar que son pocas empresas las que siguen una estrategia de
competitividad basada en la búsqueda de mejoras tecnológicas o de nichos de alto
valor agregado.

Tabla 2. Distribución de las firmas según intensidad innovativa y sector de actividad

Fuente: Lugones G. (2007) en base a datos de INDEC.

Respecto al acervo productivo de las empresas, cabe destacar que casi el 100% de la
maquinaria utilizada por el sector es de carácter importado. Según representantes de
maquinarias de uso textil, el mercado local no cumple con las escalas requeridas para
ser fabricadas ni se cuenta actualmente con las capacidades disponibles para su
desarrollo, por lo que resulta difícil pensar en una potencial sustitución de
importaciones en esa instancia.

En términos de incorporación de maquinaria y equipos en los últimos años, las


empresas del sector han mejorado sus niveles de inversión, sobre todo si se lo
compara con los niveles de la década del noventa. La importación de maquinarias
alcanzó un máximo en el año 2011 de 200 millones de dólares, acumulando entre
2003 y 2013, 1.500 millones de dólares invertidos13.

Las hilanderías han mostrado un importante dinamismo. Lo mismo ocurrió con los
tejidos de punto, en particular si se considera que el precio de cada telar resulta muy
inferior al de los telares planos y a las maquinarias de hilatura.

En acabado, se incluye a un amplio tipo de maquinarias que van de las lavanderías,

13
En base a datos de NOSIS.
8
máquinas de teñir, de estirar, enrollar, de corte, entre otros, lo que explica que sea el
rubro con mayores montos de inversión.

Por su parte, la inversión en tejidos planos fue bastante inferior a los otros rubros,
cuya causa puede deberse al achicamiento del sector en la década de los noventa. El
sector se ha reducido a un núcleo de grandes empresas brasileñas, que cuentan con
un parque de maquinarias de punta o muy próximo a la frontera internacional y a un
grupo de medianas empresas locales que sobrevivieron a los años noventa.

En relación a la confección, es un segmento intensivo en trabajo. Las producciones


de origen asiático tienen como factor competitivo el bajo valor de la mano de obra y
la fabricación a gran escala con tecnologías de punta. En cambio, el sector en
Argentina se encuentra ampliamente atomizado y con precarias condiciones de
trabajo, lo que impide aprovechar las posibilidades de producción en escala y limita el
crecimiento de las marcas a nivel internacional.

La inversión en máquinas de coser tuvo un buen comportamiento. De todas formas,


a pesar de los esfuerzos en inversión la competitividad del sector sigue estando
determinada por los niveles de informalidad laboral, los cuales se han mantenido
constantes a lo largo de la década.

En este contexto, durante los últimos años la presión de productos importados en


toda la cadena se ha mantenido casi intacta, y está lejos de disiparse en el nuevo
esquema mundial del sector. En este sentido, se hace necesario avanzar con nuevas
estrategias de reconversión de la cadena de valor textil y confección para el
desarrollo de un sector sustentable.

9
Gráfico 1. Importaciones de maquinarias textiles industriales -en millones de dólares-

Fuente: elaboración propia en base a NOSIS

1.3. Grado de heterogeneidad intrasectorial y estructural del complejo

1.3.1. Distribución de los locales y tamaño de las empresas

El tamaño de los establecimientos industriales en el sector textil varía según el


eslabón de la cadena de valor. En el caso de los eslabones industriales iniciales se
observa una mayor presencia de firmas grandes y medianas, siendo las hilanderías
las que presentan el mayor tamaño.

La confección es un segmento muy atomizado, concentrada en la región de Buenos


Aires, que se destaca por la presencia de empresas micro, básicamente talleres. Las
empresas tienden a conservar la marca, la imagen, el marketing y la comercialización,
el diseño, la moldería y el corte, tercerizando la producción a talleristas intermediarios
que a su vez subcontratan para las etapas de confección, terminaciones y planchado
a otros talleres y/ o trabajadores a domicilio1415.

Aunque no es la práctica que predomina en el segmento, existen empresas dentro de


la indumentaria y otros productos confeccionados que operan con tecnologías

14
Ley N° 12.713. Régimen de trabajo a domicilio por cuenta ajena.
15
Adúriz I. (2009).
10
modernas, trabajadores calificados y remuneraciones relativamente altas.

Gráfico 2. Participación del número de locales por eslabón en el total del sector

Fuente: Censo Nacional Económico 2004/2005. INDEC

Gráfico 3. Concentración del valor de producción en los primeros 20 locales de cada


eslabón

Fuente: Censo Nacional Económico 2004/2005. INDEC

1.3.2. Formalidad

El tamaño de las empresas del sector se relaciona con los niveles de formalidad. En
el caso del segmento textil (hilados y tejidos) la informalidad resulta del 33%, muy
similar al promedio de la industria en general, siendo aún menor en el segmento de
11
hilados. Por el contrario, la confección presenta una importante informalidad laboral,
que alcanza a alrededor del 70%16 de los trabajadores del rubro. Este porcentaje se
ha mantenido constante a lo largo de la última década, con un crecimiento del
empleo en términos absolutos.

1.3.3. Origen del capital

La mayoría de las firmas del sector son de origen nacional y en general, no


pertenecen a grandes grupos económicos. Como ya fue mencionado, con
posterioridad a la crisis del año 2001, han tenido lugar determinadas adquisiciones
y/o inversiones de grandes empresas brasileñas, alentado por un lado por las
consecuencias de la crisis económica que atravesó el país y por otro, en base a la
estrategia de internacionalización de Brasil.

Estos son los casos de dos firmas de gran antigüedad. Por un lado, Alpargatas, la
cual fue adquirida por el grupo Camargo Correa y por otro Grafa, adquirida por la
firma brasileña Santista; ambas firmas dedicadas a la fabricación de tejidos de
denim17 y otros tejidos de sarga y ropa de trabajo.

Por otro lado, debe mencionarse la localización de la empresa brasileña Coteminas,


abocada a la elaboración de confecciones para el hogar y las inversiones recientes
realizadas en el país por Santana (fabricante de tejidos de denim) y Vicuña (dedicada
a la fabricación de tejidos planos). En general, todas estas empresas se encuentran
especializadas en la cadena algodonera, sobre todo en la fabricación de tejidos
planos, particularmente denim, actividad en la que Brasil presenta un liderazgo
competitivo.

16
En base a Encuesta Permanente de Hogares.
17
Tejido de algodón utilizado para la confección de tela de trabajo y jeans.
12
1.4. Principales problemas tecnológicos de la actividad

Los principales problemas tecnológicos de la actividad varían según el eslabón de la


cadena de valor. En general, se vinculan con la insuficiencia de escala y problemas de
desactualización tecnológica18. Si bien las empresas medianas y/o grandes cuentan
con tecnología cercana a la frontera internacional, el resto del entramado productivo
en general no cumple con estos estándares.

Hilados: se trata de una actividad intensiva en capital, cuya capacidad instalada


presenta un elevado costo de salida debido a que no es reconvertible. La
competitividad de este eslabón reside en la escala de producción, en la incorporación
de equipos state of art y en la disponibilidad de materia prima a precio internacional19.

Tejidos: en el caso de los tejidos planos se trata de una actividad intensiva en capital.
Exige una elevada inversión inicial, justificando en muchos casos la integración de
hilanderías y tejedurías planas. En este segmento las posibilidades de diferenciación
de los productos no son muy elevadas, por lo que la competitividad reside
mayormente en la escala.

En el caso de los tejidos de punto, si bien no dejan de tener una importante presencia
del capital, existe una mayor intensidad del trabajo en relación a los tejidos planos. En
general, la escala de producción es más reducida y no justifican la integración. Por
último, existen mayores posibilidades de diferenciación de productos.

Acabado: las tintorerías se ven afectadas por cuestiones medioambientales, ya que


tienen una gran utilización de agua y la necesidad de su tratamiento, lo que implica
importantes costos fijos en la actividad. Por otro lado, cualquier deficiencia en esta
etapa implica limitaciones de diseño que dificultan la atención a las tendencias de la
moda, siendo en el caso argentino una de las causas por las cuales los
confeccionistas muchas veces recurren a tejidos importados.

En Argentina, muchas empresas tejedoras integran la actividad de teñido,


ennoblecimiento y estampado en sus propias plantas, en tanto otras brindan
18
Kosacoff et al (2004).
19
Kosacoff et al (2004).
13
servicios para terceros o realizan ambas actividades (aunque son un número
reducido).

La falta de firmas que realicen servicios externos conlleva a que aquellas firmas que
no tienen internalizada esta etapa deban pagar altos costos por este tipo de servicios,
hecho que afecta especialmente a las empresas más pequeñas del sector20. Según
los entrevistados, la capacidad instalada resulta insuficiente en este segmento.
Destacan la necesidad de focalizarse en mejorar las terminaciones de los tejidos y de
estampados para contar con una industria de indumentaria de calidad.

Entre las causas que impiden desarrollar este segmento, mencionan el escaso
mercado para prendas de alta calidad y la falta de competencia para exportar por los
altos costos.

Confección: es una industria intensiva en trabajo. La competitividad radica en el


diseño -que adquiere un rol importante en la diferenciación de los productos-, en la
escala y en la capacidad de adaptación a los cambios en la demanda por la moda, lo
cual exige una alta flexibilidad a lo largo de toda la cadena.

Según las entrevistas realizadas, en Argentina son elevados los costos de producir
prendas de alta calidad y moda, ya que su competitividad reside fundamentalmente
en la informalidad laboral. Esta informalidad perjudica la eficiencia productiva
mediante la falta de aprovechamiento de economías de escala y de inversión en las
unidades productivas. Esto genera grandes dificultades en la producción de prendas
homogéneas, rasgo clave a la hora de realizar grandes lotes y para la inserción
internacional de la rama.

A su vez, los talleres de corte en general se encuentran centralizados en la empresa


(marca). En base a las conversaciones mantenidas con referentes del sector, en esta
etapa se suelen utilizar máquinas manuales o mecánicas, en muchos casos
obsoletas, que distan fuertemente de la frontera internacional, basada en la
automatización.
El segmento de confección masiva, es decir, aquella distinta a la dirigida a los

20
Silva Failde D y Buchter J. (2011).
14
segmentos de consumo ABC1, tiene un bajo peso en diseño, con escasa
diferenciación de producto.

El eslabón tiene barreras a la entrada muy bajas, dado que la maquinaria utilizada es
de bajo costo y la actividad de confección puede ser segmentada en pequeños
talleres, sin requerir condiciones de fabricación específicas. A su vez, buena parte de
la producción clandestina informal no compite con los segmentos formales de la
cadena, sino que le son funcionales dado que tercerizan su producción disminuyendo
los costos de producción21.

1.5. El mapa tecno-productivo del complejo en el año 2025

La tendencia a nivel mundial que viene desarrollándose hace más de una década es
la relocalización productiva y fragmentación de procesos en las zonas donde los
costos de la mano de obra resultan más bajos. Por otro lado, como fue mencionado
en el punto 1.3.1. las tecnologías vinculadas a la industria textil se basan
principalmente en las maquinarias para el proceso productivo y en los productos
químicos, elementos que intervienen en procesos tales como la formación de fibras y
el ennoblecimiento y tratamiento de las telas.

Los sistemas de fabricación de telas tienen una relativa madurez en lo que se refiere
a la automatización de los procesos e incorporación de la electrónica. Cabe destacar
que aún se encuentran en pleno auge las tecnologías de la información como los
sistemas CAD/CAM presentes en algunas de las etapas de la cadena de valor como
por ejemplo en la estampación, los procesos de corte, y en el diseño textil y de
indumentaria, administración y manejo de datos, e-commerce/EDI.

En cuanto a la producción, las mejoras tecnológicas se orientan cada vez más hacia la
integración de los procesos para reducir el lead time total, flexibilidad para producir
gran cantidad de productos, mejora de calidad y reducción del ratio de defectos, y
mejoras tecnológicas en las maquinarias.

21
Ludmer G. (2010).
15
También, parte de la innovación de producto y sobre todo de procesos se encuentra
orientada a la búsqueda de la conservación del medio ambiente, en lo que se refiere
al tratamiento de aguas, desarrollo de productos verdes, eliminación de desperdicios,
etc.

En cuanto al desarrollo de productos, la innovación se asocia principalmente a la


elaboración de textiles con determinadas características especiales, como por
ejemplo los textiles inteligentes, textiles técnicos utilizados en la industria automotriz,
nano-textiles, textiles electrónicos, entre otros.

Actualmente y en los próximos años, el mayor espacio con posibilidades de


innovación se centra en las materias primas y en los tratamientos de acabado. La
ecología y la sostenibilidad son, junto al desarrollo de la bio y la nanotecnología, los
motores que conducirán a la generación de telas con nuevas opciones de
funcionalidad en todas las áreas de aplicación, con el desarrollo de textiles fácilmente
reciclables u obtenidos de materias primas renovables22.

En este sentido, el desarrollo de textiles inteligentes, funcionales y técnicos aparecen


como innovaciones pioneras a la hora de la diferenciación de los productos, que
pueden satisfacer las necesidades del consumidor final y ofrecen la oportunidad de
acceder a nuevos nichos de mercado a través del desarrollo productos con elevado
valor agregado.

22
Detrell J. (2010).
16
2. IDENTIFICACIÓN DE TECNOLOGÍAS CRÍTICAS EN EL SECTOR

2.1. Tecnologías críticas que podrían aplicarse en el sector

2.1.1. Tecnología 1

Tecnología 1: incorporación de sistemas de corte automatizado en la confección,


que permitan la utilización de sistemas de software CAD/CAM para el diseño y
corte de piezas.

A nivel internacional, las etapas de corte han sido una de las que han tenido cambios
importantes en lo que se refiere a la utilización de tecnologías de la información. Los
sistemas de software CAD se refieren al “Diseño asistido por computadora”. En el
caso del segmento de la confección permiten al diseñador de la prenda realizar el
diseño por computadora, y luego utilizar el diseño digital para el corte de la prenda.
En este punto es donde surge la posibilidad de utilizar sistemas de software CAM,
“Manufactura asistida por computadora”.

Al contar con sistemas de corte automatizado y que permiten la posibilidad de


utilización del software CAD/CAM, se puede acceder a un sistema de corte en serie.
En definitiva, el proceso productivo se traslada del trabajo manual a la incorporación
del diseño en forma digital. De esta forma, el proceso se automatiza, donde una
máquina con la información necesaria realiza cortes en serie, sin la intervención del
operario más que en la utilización de la computadora.

El corte de la tela representa un punto crítico en todo proceso de confección, debido


a que un error no sólo implica perder la materia prima u obtener prendas
defectuosas, sino también que dicho error se replique en toda la serie de producción,
dado que el corte se efectúa simultáneamente sobre varias telas.

Por esta razón, los cortadores, cuya tarea es considerada como un trabajo calificado y

17
bien remunerado23, suelen ser empleados de las empresas confeccionistas y es una
función que se efectúa generalmente en talleres internos.

En base a las entrevistas realizadas, en Argentina los sistemas CAD suelen ser
utilizados con mayor frecuencia en comparación a los métodos CAM, ya que los
costos de incorporar esta última tecnología resultan bastante superiores a la primera.
Mientras que para el diseño sólo se requiere una computadora y el software
especificado, en el sector de corte los métodos CAM exigen la adquisición de una
máquina especial automatizada, que requiere una inversión elevada.

El sector de corte es uno de los segmentos que más rezagado se encuentra en


términos tecnológicos. Muchas empresas en lugar de utilizar y aprovechar las
ventajas de este tipo de tecnología utilizan sistemas de corte asociados en general a
maquinarias de uso manual. Estas son máquinas eléctricas similares a una
herramienta de mano donde la obtención de resultados óptimos depende
sustancialmente de la habilidad del operario.

Dadas estas características, esta forma de manufactura conlleva a generar amplios


desperdicios de tela durante el proceso, encareciendo el costo del producto final.
Adicionalmente, en comparación a la implementación del corte mediante el
CAD/CAM, resulta un proceso de baja productividad y que impide la estandarización
de las piezas obtenidas, condiciones necesarias para desarrollar una industria textil
con mayor potencia competitiva y proyección internacional.

Máquinas de corte manuales

23
Organización Internacional del Trabajo (2011).
18
La modernización de máquinas de corte, a partir de la implementación de procesos
automatizados y con la utilización de sistemas de software CAD/CAM, traería
aparejado soluciones respecto a las desventajas presentadas por el proceso manual.
En primer lugar, implicaría mejorar la competitividad de la confección y de la cadena
en su conjunto dando posibilidad a producciones en mayor escala, permitiendo un
menor valor unitario de la prenda terminada y con mejores terminaciones.

Este tipo de tecnología implica un importante ahorro de mano de obra, sustituyendo


los puestos de trabajo por técnicos especializados en informática y eliminando la
dependencia de la habilidad manual del operario.

Al mismo tiempo, la incorporación de máquinas de corte automatizadas contribuiría a


la producción de piezas estandarizadas, condición necesaria para ser proveedores de
calidad de las marcas o para promocionar la propia marca y uno de los principales
limitantes para la venta y exportación de grandes lotes.

Ello daría lugar a la posibilidad de cooperación de la producción en conjunto con


otros talleres, alcanzando grandes lotes de producción en una industria hoy
altamente atomizada. Por otro lado, reduciría los desperdicios en los tejidos. En
números, la utilización del CAD/CAM permite ahorros en costos de mano de obra
estimados, respectivamente del 50%-70% y del 25%-50%, así como ahorros en
materiales entre el 5% y 10%24.

En general, las últimas maquinarias presentadas a nivel internacional permiten la


incorporación de los sistemas CAD/CAM. Otro factor importante que podría propiciar
esta tecnología es una mejora en la articulación de los vínculos entre la etapa de
diseño y de corte, generando el mayor aprovechamiento de los diseños digitalizados.

Por último, esta mejora de la productividad al mejorar la rentabilidad podría


compensar los costos de mano de obra que genera la confección y desincentivar a
las empresas a tercerizar la confección en talleres pequeños e informales y/o a operar
en la informalidad, dado el grado mayor de calificación del operario requerido.

24
Costa M. T. y Duch N. (2005).
19
A modo de resumen, se puntualizan las ventajas de incorporar esta tecnología, frente
a la utilización de las actuales máquinas de corte:

 Aumento de la productividad y producción en escala.

 Reducción de tiempos muertos entre el corte de cada pieza.

 Ahorro del costo de mano de obra (con elevado porcentaje de informalidad).

 Puestos de trabajo de mejor calidad (con mejores salarios).

 Reducción de desperdicios.

 Eliminación de la dependencia de la habilidad del operario.

 Obtención de piezas estandarizadas.

 Articulación entre el diseño y el corte por los métodos CAD/CAM.

 Posible desincentivo a la atomización y a la informalidad laboral.

Máquinas de corte automatizadas y asistidas por computadora

2.1.2 Tecnología 2

Tecnología 2: desarrollo de textiles inteligentes, funcionales o técnicos.

20
Esta tecnología puede parecer más difusa en su desarrollo en comparación al caso
anterior, ya que no se específica una propuesta de elaboración de determinado tejido
o componente innovador. Esto se debe a que el campo de textiles funcionales,
inteligentes o de uso técnico es muy amplio y se deberá evaluar las posibilidades en
cada caso en base al trabajo con empresas particulares.

En el siguiente recuadro se desarrolla el concepto de este tipo de textiles:

Textiles de funcionales: aquellos textiles que cumplen funciones no inherentes a su


naturaleza textil mediante la incorporación de fibras o sustancias activas que responden
de un modo determinado frente a un estímulo concreto, por la naturaleza y las
propiedades químicas de los componentes adicionados (por ejemplo, funciones de
protección, termo activas, terapéuticas, sanitarias, de confort, interactivas, etc.).
Posibles aplicaciones: termorregulación, textiles ignífugos, liberación controlada de
sustancias volátiles (aromaterapia, repelencia de mosquitos, etc.), antibacterianos, etc.

Textiles inteligentes: tienen incorporados elementos o sistemas que les permiten


responder de forma automática a las necesidades del cuerpo humano en función de las
características del entorno. Es decir, que reaccionan ante estímulos externos,
combinando las técnicas tradicionales de elaboración de tejidos con la microelectrónica y
la incorporación de sensores y biosensores. Existen prendas inteligentes que
proporcionan al usuario determinados beneficios.
Posibles aplicaciones: medición de parámetros fisiológicos (electrocardiograma, pulso
cardíaco, respiración o parámetros físicos como presión, volumen y presencia).

Textiles de uso técnico: dan respuesta a un problema industrial para una aplicación
concreta.
Posibles aplicaciones: actividad industrial (automotriz, agrotextiles, etc.).

Fuente: elaboración propia en base a INTI (2009), García Sorroche (2005), Gomis. J (2010).

La obtención de este tipo de productos puede obtenerse dentro del proceso de la


fibra y fundamentalmente, en los procesos de acabado de textiles. Dentro de la
esfera de este nuevo tipo de textiles no convencionales se deben considerar también
los requisitos legales y los conceptos de seguridad establecidos sobre el contenido
de sustancias nocivas para la salud2526.

25
García Sorroche (2005).
26
En el caso de Argentina no existen este tipo de requisitos. El Ministerio de Industria y el INTI han
estado trabajando para su implementación pero aún no ha sido llevado a cabo. Los requisitos legales
suelen ser una de las principales normas técnicas en el marco de la OMC utilizadas como barreras no
arancelarias por los países desarrollados.
21
Frente a la fuerte competencia externa, sobre todo en el segmento de tejidos, la
oportunidad de desarrollar productos diferenciados y con capacidades de lograr una
inserción internacional aparece como uno de los mejores caminos a seguir, exhibida
en este tipo de textiles.

El desarrollo de estos productos implica la búsqueda de un camino competitivo a


través de la innovación. Esto tiene por objeto desarrollar productos que puedan
satisfacer las necesidades de la población, con funciones que mejoren la calidad de
vida, permitiendo el desarrollo de productos con alto valor agregado y mejores
salarios.

2.2. Caracterización de las tecnologías

2.2.1. Tecnología 1: corte en la confección

Se trata de una tecnología de proceso y es capital intensiva. La incorporación de esta


tecnología implica un ahorro importante de mano de obra, en el tramo más intensivo
en trabajo de la cadena de valor. Asimismo, podría llegar a entenderse como una
innovación de producto en el sentido que permitiría el desarrollo de piezas
estandarizadas para participación en otro tipo de mercados de primera calidad y
marca.

2.2.2 Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

Se trata de una innovación de producto y es intensiva en trabajo calificado, aunque el


segmento textil es una rama relativamente intensiva en capital. El desarrollo de estos
productos depende, en primera instancia, de la aplicación de la ciencia aplicada a los
productos textiles convencionales en conjunto con los conocimientos de ingeniería
textil y diseño, desarrollando nuevas funcionalidades y características de los mismos.
Esto implica el desarrollo de productos diferenciados y con mayor valor agregado,
basados en la incorporación de trabajo profesional o calificado.

22
2.3. Condiciones objetivas para el desarrollo y aplicación de las tecnologías

La industria textil a nivel local posee una larga tradición en el país, con un amplio
conjunto de capacidades generadas, que, sin lugar a dudas, se vieron fuertemente
dañadas durante el período de apertura externa, iniciado a partir de mediados de los
años setenta y que se profundizó en los años noventa con la implementación del Plan
de convertibilidad.

Sin embargo, el sector ha evidenciado un importante recuperación desde al año 2003


con un crecimiento de los niveles de inversión, producción y ampliación de la
capacidad instalada. Esto se produjo en el marco de un significativo incremento de la
demanda interna, que superó holgadamente los niveles históricos de consumo de
textiles.

El consumo aparente bienes finales (prendas y otras confecciones) fue en 2013 de


320 mil toneladas, es decir, 7,6 Kg por habitante, aunque el valor máximo de la serie
para la década corresponde a 2008, donde se alcanzaron los 10 kg por habitante.
Estos valores superan el pico de consumo de la convertibilidad, cuyo registro en
1998, fue de 7 Kg por habitante27.

Por otro lado, Argentina cuenta con una ventaja comparativa natural en la producción
de algodón de calidad, muy importante para las economías regionales de algunas
provincias. Pese a la fuerte competencia internacional, resulta difícil pensar en
prescindir de este sector que emplea a cerca de 350 mil puestos de trabajo
directos28.

En este marco, resulta una oportunidad auspiciosa para Argentina, la incorporación


de innovaciones tecnológicas e intentar seguir las tendencias comerciales que se
consolidan. Por las ventajas anteriormente mencionadas y si bien existe un sector
ampliamente heterogéneo con distintos niveles de productividad al interior de sus
eslabones, uno de los pasos con mayor impacto relativo son la incorporación de
nuevos métodos de corte y el desarrollo de nuevos textiles.
27
Debe tenerse en cuenta que estas estimaciones no incluyen el contrabando de productos textiles.
28
En base a datos de la Federación Argentina de Industria Textiles FADIT-FITA.
23
2.3.1 Tecnología 1: Corte en la confección

Como ya se mencionó, el segmento de la confección opera en distintos tramos. En


general, la empresa (marca) realiza el diseño y el corte y luego, terceriza la costura. En
otras oportunidades, terceriza también el corte a determinados talleres (que pueden
estar registrados) que luego estos, tercerizan la costura de la prenda.

Debido a la alta atomización que existe en el sector de la confección, especialmente


en la etapa de costura, referentes del sector consideran provechoso avanzar en la
modernización de los talleres de corte. Lograr mejoras en este segmento, muy
asociado a las marcas, permitiría obtener piezas estandarizadas, facilitando su
complementación con otras producciones.

Cabe mencionar que los actuales niveles de informalidad en los talleres de la


confección resulta una problemática muy compleja donde intervienen factores
socioeconómicos, y que debido a esta complejidad, su solución excede a las
posibilidades de implementación de nuevas tecnologías. Si bien este es un problema
central en el sector que atenta contra su desarrollo, excede a los objetivos de este
documento plantear soluciones al respecto.

2.3.2 Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

La industria textil argentina cuenta con una sólida base en las etapas de elaboración
de las fibras, hilados y tejidos. Tanto en el segmento de hilados como de tejidos,
existen importantes empresas que utilizan tecnologías de producción de punta o
cercanas a la frontera internacional. En todos los casos, se trata de empresas de
larga data, que han recorrido un largo camino de experiencia y de acumulación de
capacidades.

Específicamente, hasta el momento, existen experiencias empresariales en el país,


aunque algunas aún son incipientes o se encuentran en etapa de investigación y/o

24
prueba. Entre dichos casos, se pueden mencionar los desarrollos de Indarra.dtx,
empresa que realiza prendas con distintas funcionalidades e inteligentes.

En el campo de los textiles funcionales, especialmente en los microencapsulados, se


evidencian avances del INTI Textiles y Química (anti-mosquitos) y Mayers SA (collar de
perros anti pulgas). En el desarrollo de textiles antimicrobianos con plata, se pueden
mencionar los proyectos de Mafisa (medias para mineros) y Rasa (ropa interior).

Por otro lado, también se han relevado casos de empresas que han desarrollado
tejidos respirables, como son los proyectos de Entretelas Americanas y Ritex
(fabricantes de tejidos) y Ansilta (que fabrica indumentaria deportiva con Goretex).

En lo que se conoce como indumentaria antártica, surge la elaboración de hilados de


viscosa de Bambú por TN Platex, neoprene con proceso de nanotecnología por Sergio
Bascheian, entre otros. Por último, en el caso de textiles técnicos, aparecen los casos
de Anadelia (paños limpios para la industria automotriz, no tejidos), Gasatex (mangas
y tejidos específicos), Mafisa (geotextiles), Tex-Fabric (malla entramada y dipeada para
cubiertas de auto), Guilford (mallas quirúrgicas para stents), etc.

Por último, existe un grupo de empresas dedicadas a la elaboración de indumentaria


de protección (frente al fuego, corte, anti-estática, alta visibilidad, riesgo eléctrico),
entre las cuales, se puede mencionar a Geotex, Rasa, Colortex y UM Uniformes/ITC
Group.

En definitiva, esta selección de casos pone en evidencia que existe, por el lado del
sector privado, un importante número de empresas locales atentas y proactivas en
materia de estos nuevos tejidos y por el lado del sector público, se observa una
decidida intervención del INTI, apuntalando en muchos casos dichos desarrollos.

2.4. Capacidades existentes en el país para la adopción de las tecnologías

2.4.1. Capacidades generales del sector

25
La acumulación de capacidades a lo largo de generaciones de fabricantes locales y
de un significativo stock de capital es un factor importante a la hora de potenciar el
desarrollo de un determinado sector. El sector textil y confección cumple con esta
descripción, existiendo por tanto, las bases para el apuntalamiento de su desarrollo.
A su vez, la importancia del sector en Argentina reside en su capacidad de generar un
importante número de puestos de trabajo (casi medio millón en toda la cadena de
valor), con el importante desarrollo de oficios en cada uno de los eslabones.

2.4.2. Capacidades en el corte en la confección

Entre 2002 y 2012, el sector ha mostrado un incremento en las exportaciones de


indumentaria y otras confecciones de 226%. El principal destino han sido países de
América Latina. En los diez años posteriores al fin de la convertibilidad, las
exportaciones a dicho destino crecieron de 37 a 122 millones de dólares, superando
ampliamente el valor máximo de la década del noventa, situado en 90 millones de
dólares29.

Durante el mismo período, el sector ha tendido a especializarse en productos de


mayor valor, lo que se refleja en el incremento anual de los precios promedio de
exportación. Esto manifiesta el desarrollo que han tenido importantes marcas a nivel
internacional como también a nivel local. Parte de este fenómeno, se evidencia en la
predominancia de marcas locales en los grandes centros de consumo urbanos
(shoppings), tendencia a contramano de lo que ocurre en otros países de la región.

De esta forma, queda de manifiesto el espacio de crecimiento que tiene la


confección a nivel local, y la necesidad de incorporar mejoras de productividad y
estrechar los vínculos entre las tecnologías más avanzadas de diseño con los
sistemas de corte.

A nivel gubernamental, actualmente, existe el Plan Nacional de Diseño del Ministerio


de Industria que es el área de aplicación de políticas públicas en torno al diseño a
nivel nacional. Éste busca promover la incorporación del diseño en el tejido
productivo, a partir de estimular la vinculación entre diseñadores y empresas, y

29
En base a datos de INDEC.
26
fortalecer proyectos productivos, entre otros objetivos fijados.

Por su parte, el INTI Textiles ha desarrollado en los últimos años una importante tarea,
particularmente en la promoción y sofisticación del diseño. En este marco se
encuadra el “Observatorio de tendencias”, que asiste e informa a la industria textil y
confección en relación a nuevos hábitos de consumo, así como a tendencias de
moda y diseño. También, aporta en la búsqueda de diseñadores innovadores y realiza
actividades de capacitación en conjunto con la Fundación Pro-tejer.

Asimismo, la Fundación Pro-tejer, la Cámara Argentina de Indumentaria de Bebés y


Niños (CAIBYN), la Federación Argentina de Industrias Textiles (FADIT-FITA) y la Unión
Cortadores de la Indumentaria, son ejemplos de las instituciones empresarias que
existen y que podrían incentivar la incorporación de estas tecnologías en la
confección.

Cabe señalar que la Unión de Cortadores ha creado el Centro de Estudios Técnicos


para la Industria de la Confección (CETIC.), con el objetivo de formar técnicos,
modelistas y diseñadores de moda.

2.4.3 Capacidades para el desarrollo de textiles inteligentes, funcionales o de


uso técnico

Como ya fue mencionado en el apartado 2.3.2., existe un importante número de


empresas que, en la actualidad, están encaminándose en el desarrollo de textiles
inteligentes, funcionales o de uso técnico.

Cabe destacar las instituciones que articulan y promueven la actividad del sector. Al
igual que en el caso de la confección, a nivel estatal, además de los esfuerzos desde
el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el INTI Textiles emprende diversas funciones en
pos del desarrollo del sector.

El instituto cuenta con laboratorios para que las empresas realicen pruebas de
calidad, ensayos y para el testeo de las propiedades buscadas, como también
coopera en el desarrollo de proyectos para el desarrollo de este tipo de textiles. En
colaboración con el INTI Química, ha sido pionero en el desarrollo y promoción de
27
proyectos para la creación de textiles funcionales e inteligentes. Un ejemplo se ha
dado en el estudio de dos técnicas de microencapsulación30 de aceites esenciales,
cuyo fin fue obtener textiles funcionales con aroma, con distintas aplicaciones
(textiles con repelencia a mosquitos mediante acabados con sustancias naturales
microencapsuladas).

Otra iniciativa desde el ámbito público ha sido el proyecto FONARSEC FS NANO


(nanotecnología para textiles funcionales entre el INTI Textiles, INTI Química e
INTEMA-CONICET31). Este proyecto apuntó al estudio de textiles con nuevas
funciones, obtenidos a través de herramientas nanotecnológicas, con el criterio de
poner a la innovación en pos de solucionar problemas de interés nacional.

En cuanto a la calificación de la mano de obra, existe una fluida comunicación entre la


carrera de Diseño textil de la Universidad de Buenos Aires, las cámaras del sector y el
Ministerio de Industria, con el objetivo de profundizar la relación entre la carrera de
diseño textil, el alumnado y las empresas locales.

Asimismo, esta situación se replica entre los referentes del sector, el Ministerio de
Industria y el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), abocándose al
desarrollo de los perfiles técnicos necesarios para el sector.

Los casos mencionados hacen referencia a las importantes capacidades e iniciativas


que posee el sector en el desarrollo de textiles funcionales, inteligentes y de uso
técnico y la atención prestada a los mismos desde distintos ámbitos públicos. Dados
los proyectos en marcha, resulta importante continuar profundizando estos
esfuerzos, tanto desde el sector privado como el público.

2.5. Principales limitantes para la adopción de las tecnologías

30
Recubrimiento de una sustancia en forma de partícula sólida o glóbulos líquidos (gotas), con
materiales de distinta naturaleza que dan lugar a micropartículas, microesferas o microcápsulas. Esta es
una técnica utilizada especialmente para aumentar la estabilidad de materiales susceptibles, como los
aceites esenciales, que se emplea para proteger agentes funcionales de la humedad, la luz y/o el
oxígeno. Fuente: INTI Textiles.
31
Para más información ver INTI. Encuentro de primavera 2011.
28
Para la incorporación de ambas tecnologías, uno de los principales obstáculos se
vincula con los problemas asociados al financiamiento. De acuerdo a referentes del
sector, en muchas ocasiones, las empresas se ven excluidas de financiar sus
proyectos por su costo y disponibilidad y también, por cierta tendencia a la
autoexclusión, siendo la incertidumbre frente a la coyuntura económica un inhibidor
para el desarrollo de nuevos proyectos productivos.

2.5.1. Tecnología 1: corte en la confección

Específicamente en este segmento, el principal limitante es la informalidad del


segmento. Dado que la competitividad del sector está basada en los bajos costos de
la mano de obra (mediante la informalidad laboral) y en la tercerización, se establece
un escenario difícil de revertir.

Respecto a la inversión, este rasgo configura un desincentivo a la modernización,


además de los problemas que puede implicar para el acceso al crédito. Asimismo,
otro de los factores que dificulta la incorporación de tecnologías es la necesidad de
incorporación del personal calificado para utilizarlas, recurso que en muchas
empresas actualmente no se encuentra presente.

Otro de los limitantes, es la escasa escala de algunos talleres de corte. Estas


pequeñas empresas, habituadas a trabajar con pequeños lotes de producción,
pueden verse imposibilitadas de incorporar sistemas automatizados, dado que el
costo por unidad producida de implementar esta nueva tecnología resultaría muy
elevado.

Por otro lado, como ya fue mencionado, casi el 100% de la maquinaria para el sector
textil resulta de origen importado. En el actual contexto de política de administración
del comercio, a partir de la necesidad de contar con la aprobación de las
Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación es posible que exista una mayor
reticencia por parte de las empresas para incorporar nuevas tecnologías de corte, ya
que esta situación trae aparejados costos implícitos.

Por otro lado, en el año 2013, el sistema para la importación de maquinarias usadas

29
importadas sufrió una serie de modificaciones32, incrementando las demoras a la hora
de obtener los permisos para importar. Este ha sido un desincentivo a cualquier
incorporación de maquinaría de origen externo.

Esta realidad se contrapone con las oportunidades que ofrece el contexto


internacional. Frente al actual cierre de determinadas fábricas, por la relocalización de
la producción en los países asiáticos, existe una gran oportunidad para la adquisición
de maquinarias usadas pero con tecnologías de punta a un precio menor de los
países desarrollados (por ejemplo, Italia).

Las dificultades para importar maquinaria sin que exista un símil nacional resulta un
verdadero limitante para la incorporación de tecnología en la industria textil.

2.5.2. Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

Uno de los principales limitantes es la falta de recursos (financiamiento y humanos)


para el desarrollo de estos nuevos productos (que van desde el desarrollo de la
innovación, las pruebas de calidad hasta la puesta en marcha del proyecto en la
planta).

Otro escollo a superar es la necesidad de acceso a tecnologías que en general son


externas al sector. En el caso de los textiles funcionales, será necesario el desarrollo
productos químicos y sus combinaciones para lograr las propiedades buscadas.
Estos podrán ser provistos por el sector químico o en algunos casos por la
interacción con el INTI Química. Asimismo se puede requerir el acceso a tecnologías
complejas como nano o biotecnología.

En el caso de textiles inteligentes se requiere de sensores, biosensores, etc., para


lograr el resultado esperado. La falta de conexión, conocimiento o de acceso a estas
fuentes por parte de las empresas puede operar como otro de los limitantes nuevos
productos.

32
Dichas modificaciones se encuentran en la Resolución Conjunta N° 25/2013 y 36/2013 que
instrumentan la solicitud del certificado de importación de bienes usados requerido por la Resolución Nº
909/94, ajustada por el Decreto Nº 2.646/12.

30
Por último, otro obstáculo para estos desarrollos se centra en la fuerte resistencia
que presenta el sector frente a realizar innovaciones. Como mencionamos
anteriormente, a pesar que existe un grupo de empresas que está dando sus
primeros pasos en estos productos, estas firmas no caracterizan plenamente al
sector textil en términos de interés y esfuerzo respecto a la introducción de nuevos
proceso y productos.

Por el contrario el sector textil se identifica por estar conformado por empresas de
gran antigüedad, que a pesar de haber crecido significativamente tanto en
facturación como en número de empleados, mantienen la estructura y el
comportamiento de una pyme industrial, acostumbrada al desarrollo de textiles
convencionales.

31
3. ESTIMACIÓN DE LOS COSTOS DE APLICACIÓN DE LAS
NUEVAS TECNOLOGÍAS

3.1. El papel que debe desempeñar el sector privado

Como se ha mencionado en otro apartado de este trabajo, el sector textil en


Argentina está compuesto por un gran número de empresas y se caracteriza por ser
muy heterogéneo. Debido a esta realidad, difícilmente todo el sector textil local se
encuentre en condiciones para incorporar las tecnologías señalas.

Sin embargo, a pesar de la heterogeneidad mencionada, la economía argentina


cuenta con empresas textiles con experiencia acumulada, capacidades desarrolladas
y que han logrado adaptarse a distintos escenarios a lo largo de las últimas décadas.
Ello permite que exista un campo fértil, donde sea propicio incentivar la incorporación
de estos nuevos métodos de producción o alentarlas a producir nuevos textiles.

3.1.1. Tecnología 1: corte en la confección

En el caso del corte en la confección, las empresas deberán realizar inversiones para
la modernización de los métodos de corte, seguramente por tratarse de empresas
pequeñas y medianas deban recibir la colaboración del Estado. A su vez, deberán
dotarse de personal apto para la utilización del nuevo herramental. Al ser una
tecnología de baja difusión en Argentina, seguramente en un comienzo, este tipo de
recurso será crítico, pero mediante capacitaciones, es un escollo a solucionar.

Asimismo deberán seguramente modificar el lay-out de la planta para reacomodarse


al nuevo método de producción. Es posible que esto implique en algunos casos la
necesidad de relocalizar los talleres en otros lugares acordes al nuevo método.

3.1.2. Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

Como mencionamos en el apartado 2.3.2., existe un pequeño pero dinámico número


de empresas que ya ha incursionado en desarrollar nuevos tejidos y que en algunos
32
casos lo han hecho articulándose con el sector público. Para que dicho esfuerzo
tenga un impacto en el sector, resulta necesario que se incremente el número de
empresas en proyectos de este tipo.

Para ello, se debe continuar apuntalando estos esfuerzos de parte de las instituciones
públicas con la colaboración de instituciones privadas representativas del sector y
generar un contexto macroeconómico y sectorial local que no atente contra estas
iniciativas. De no existir esto último, difícilmente las empresas decidan realizar
innovaciones radicales de este tipo.

Dadas las señales correctas, las empresas procurarán dotarse de los recursos
humanos indicados y/o capacitar a los existentes, para poder llevar a cabo los nuevos
procesos implicados.

El tipo de personal requerido es de carácter inter-disciplinario y dependerá de la


estructura de la empresa, ser capaz de incorporarlos a su plantilla. Para esta tarea, la
empresa requiere de ingenieros textiles, diseñadores textiles y profesionales de
ciencia aplicada. Sin embargo, el apoyo de entidades, como el INTI Textil y Química,
puede solucionar parcialmente esta dificultad.

3.2. El papel que debe desempeñar el sector público y organismos vinculados


tecnológicamente al sector

3.2.1. Tecnología 1: corte en la confección

El sector público debería contribuir desde distintos ámbitos. En primer lugar, debe
facilitar las condiciones de financiamiento, incluyendo el acercamiento al sector para
proveer información acerca de las posibilidades de crédito existentes o una nueva
línea específica.

Muchas veces las líneas de financiamiento son desconocidas para las empresas,
fundamentalmente en el caso de las firmas más pequeñas y aquellas situadas en el
interior del país. Es decir, más allá de adaptar una línea de financiamiento o crear una

33
nueva, resulta importante realizar una difusión amplia de la herramienta.

En este sentido, trabajar mancomunadamente con las instituciones representativas


del sector privado puede ser una estrategia que brinde buenos resultados.
Específicamente, en la confección, los incentivos a la modernización de estas
tecnologías son menores ya que la competitividad se basa en el escaso valor de la
fuerza de trabajo.

En este caso, las medidas a implementar deben apuntar a modificar las bases de esta
competitividad, de forma tal que los incentivos de la empresa textil se encuentren en
línea con la búsqueda de una mejora de competitividad genuina. Parte de las
medidas a implementar deben buscar combatir la informalidad y el trabajo no
registrado33.

Medidas que favorezcan la cooperación entre distintas firmas pequeñas pueden


contribuir a que las empresas se encuentren en condiciones aptas para incorporar la
tecnología planteada. Como mencionábamos anteriormente, la escasa escala de un
gran número de empresas textiles argentinas puede resultar un inconveniente para la
implementación de los métodos CAD/CAM. Por ello, alentar desde el Estado,
programas de cooperación entre empresas, donde se desarrolle confianza entre los
actores, puede contribuir a solucionar parcialmente los lotes pequeños de
producción.

En este punto, las instituciones vinculadas al sector pueden resultar un medio que
facilite superar el escollo que plantea los pequeños lotes de producción de cada
empresa. Se plantea la posibilidad de elaborar una propuesta integral basada en dos
políticas que podrían facilitar la realización de estas inversiones, sin tener que
concentrar la inversión sólo en las empresas medianas o más grandes.

En primer lugar, se propone la posibilidad de que las máquinas de corte puedan ser

33
Resulta difícil saber si será suficiente para promover la formalización y la desatomización del sector
con el Nuevo Régimen de Trabajo Registrado aprobado por el Congreso de la Nación. Por otro lado, las
cámaras empresariales (CAIBYN, FADIT-FITA y Fundación Pro-tejer) han estado trabajando con el
Ministerio de Trabajo y con el Ministerio de industria, en vías de la modificación de la Ley de trabajo a
domicilio (Ley N° 12.713) con el objeto de desincentivar el trabajo informal bajo esta figura, pero aún no
han llegado a término.
34
compradas entre diversas empresas, sobre todo en el caso de las firmas más
pequeñas, ya que realizar un salto tan grande de escala actual sería difícil en la
práctica y posiblemente, los talleres deban recurrir a la ampliación de planta.

La cooperación aparece como una posibilidad para las empresas con dificultades de
escala y de financiar esta inversión. Ello les permitiría abaratar fuertemente los costos
de las maquinarias.

En segundo lugar, se podría promover la relocalización de los talleres de corte, que


podría ser en un parque industrial o una iniciativa como el Centro Metropolitano de
Diseño (CMD) en la Ciudad de Buenos Aires. Incluso, dada la amplia presencia de
diseñadores en el CMD, tendría un impacto muy favorable que los talleres de corte
trabajen con esta nueva tecnología mancomunadamente con aquellos que se
concentran en el diseño de la indumentaria. Este tipo de vínculo generaría sinergias
entre la etapa de corte y diseñadores, contribuyendo a fortalecer la cadena de valor
del sector.

Por otro lado, es importante que el sector público realice un fuerte apoyo en la
capacitación para el manejo de las nuevas maquinarias y reacomodamiento del lay-
out de la firma a partir del asesoramiento técnico. Una vez avanzada la modernización
del sector, el Estado también puede cumplir un rol importante promoviendo la
inserción en mercados externos de la producción local. Una forma de hacerlo es
brindarle a las empresas la posibilidad de asistirlos en la primera exportación,
mediante capacitaciones y/o información de los mercados externos.

De esta forma, el sector logrará materializar en mayores ventas, las mejoras de


productividad y calidad obtenidas gracias a la utilización de la nueva tecnología. El
Sindicato de Obreros de la Industria del Vestido y Afines (SOIVA) 34, el Sindicato de
Trabajadores y Talleristas a Domicilio (STTAD) 35 y la Unión Cortadores de la
Indumentaria, junto con el INTI Textiles, pueden ser potenciales instituciones para
apoyar este tipo de capacitación. Otra institución que puede contribuir en esta tarea
es la Fundación Pro-tejer, la cual concentra a varias empresas PyME enfocadas al

34
El cual agrupa a los trabajadores textiles en relación de dependencia, es decir, contratados
directamente por las empresas.
35
Representa a los talleristas que trabajan por cuenta de un tercero.
35
segmento de la confección.

3.2.2. Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

En el caso del desarrollo de textiles funcionales, inteligentes y técnicos son diversos


ámbitos en los que resultará importante que tenga incidencia el Estado. Por un lado,
será importante el rol del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva
de la Nación (MINCyT) en la promoción de una línea de crédito específica para el
emprendimiento de proyectos en el campo de estos nuevos textiles que permita la
financiación de los proyectos en forma integral.

No sólo a modo de facilitar el financiamiento (ya que existen diversas líneas de


crédito en la actualidad y se encuentra en proceso de avance el FONDEAR), sino para
promover el desarrollo de estos proyectos en forma integrada. Dicha línea debería
incluir, el financiamiento para los costos derivados de la contratación de
profesionales (ingenieros textiles y/o químicos).

Luego, será necesario el financiamiento para el desarrollo de las pruebas de


laboratorio necesarias para el testeo del alcance de las propiedades de los productos
(en algunos casos podrán realizarse en el INTI y en otros deberán desarrollar los
métodos de pruebas en la propia empresa, con la necesidad de adquisición de
nuevos elementos testeo). Por último, será necesario el financiamiento para adquirir
el equipamiento necesario para su producción y las adaptaciones en las empresas
que se requieran para su uso.

Dado el mapa productivo del sector textil, existen actualmente instituciones que
podrían contribuir desde su especificidad a la realización de estos proyectos, aunque
se requiere un actor que coordine estas iniciativas, siendo el Ministerio un organismo
idóneo para dicha tarea.

Por el lado de los recursos humanos, la Asociación Obrera Textil (AOT)36 puede
contribuir en la capacitación del personal necesario para los procesos productivos a

36
Agrupa a los trabajadores de las grandes empresas textiles y de fabricantes de telas. En cambio
Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (SETIA) agrupa a los empleados del sector no
vinculados directamente a la producción.
36
desarrollar de este tipo de textiles. Por otro lado, el INTI Textiles y Química pueden
ocupar un rol importante en la cooperación para llevar adelante los procesos de
investigación aplicada.

En tanto, la Fundación Pro-tejer y la Federación Argentina de Industrias Textiles


FADIT37 podrían llevar un rol importante como nexo entre las empresas y el Estado,
pudiendo desarrollar esfuerzos de divulgación de los programas para la promoción de
estos productos y asimismo, transmitir las necesidades del sector al Estado para
estos proyectos.

3.3. Estimación de los recursos que el Estado debería destinar al apoyo y/o
desarrollo de estas nuevas tecnologías

3.3.1. Tecnología 1: corte en la confección

Según fuentes del sector textil, actualmente en la Argentina no existen fabricantes


locales en condiciones de realizar el equipamiento mencionado como tecnología a
incorporar. Sin embargo, es difícil aseverar que, con demanda en alza, ningún
empresario del sector de bienes de capital desee incursionar en su fabricación, al
menos de forma parcial. Más allá de esto, en el país existen diversos representantes
de maquinarias internacionales de punta que pueden proveerlas.

A continuación, se realiza un ejercicio a modo estimativo de los recursos requeridos


por el Estado para el financiamiento de la adquisición de las maquinarias. De acuerdo
a la información que se pudo relevar:
 El precio estimado de una máquina de corte automatizada ronda los US$
125.000.

 Existirían en el país alrededor de 10.000 talleres de confección, de los sólo el


20% de la producción se realiza en talleres formales (2.000 talleres).

 Suponiendo que dentro de los talleres formales, las empresas grandes

37
Esta última concentra a grandes empresas dedicadas a la fabricación de tejidos y artículos técnicos.
37
posiblemente ya cuenten con estas tecnologías y las micro tienen menores
posibilidades de incorporarlas y, suponiendo que se encuentran con frecuencia
abocadas simplemente a la costura, será deseable apuntar a los talleres de empresas
medianas y pequeñas.

Éstas representan al 46% de los de los talleres formales (aproximadamente 919


talleres38). Según fuentes del sector textil, se estima que posiblemente el 5% de las
empresas medianas ya cuente con estas tecnologías y que el 60% de las PyME no
realice actividades de corte.

 Bajo esos supuestos se llega a un total de 350 talleres en condiciones de


incorporar estas tecnologías. Asumiendo una estimación conservadora de empresas
dispuestas a la incorporación de dicha tecnología, el máximo de maquinarias de corte
a financiar sería de 70 unidad (es decir, una máquina cada 6 empresas).

 Ello implicaría un total requerido para la compra maquinarias de 7 millones de


dólares.

 Con el objetivo de comprometer con el proyecto a las empresas, asumimos


que el Estado proveerá el 80% del monto necesario para llevar a cabo la compra,
mientras que el resto deberá ser asumido por el sector privado.

 Al otorgarse los fondos a las empresas en forma de crédito pero bajo


condiciones que alienten a la realización del proyecto, parte del monto aportado por
Estado deberá regresar en la medida que se vayan abonando las cuotas de los
préstamos. Ello determina que el monto real a destinar por parte del Estado sea
menor a 5 millones de dólares.

Tabla 3. Ejercicio de estimación de recursos requeridos por el Estado

38
El 99% representan empresas medianas (9%) pequeñas (37%) y micro emprendimientos (53%). En
base a datos del Observatorio de Empleo del Ministerio de Trabajo.
38
Fuente: elaboración propia en base a datos de entrevistas, del Observatorio de empleo del Ministerio de
Trabajo y Adúriz I. (2009).

A su vez, deberán considerarse los recursos destinados a la capacitación de


utilización de las maquinarias, capacitación para exportar y tal vez los recursos para
fomentar la localización de las empresas en algún parque industrial para promover el
trabajo conjunto. De todos modos se supone que estos recursos, si bien resulta
difícil su estimación, serían inferiores a la necesidad de financiamiento inicial.

Por último, sería propicio realizar un estudio de campo más riguroso para verificar la
cantidad de máquinas que podrían financiarse y el resto de los recursos que serían
necesarios.

3.2.3. Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

En el caso de los textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico, resulta difícil


contabilizar los recursos que debería destinar el Estado, debido a la heterogeneidad
de los productos a obtener. Es decir, la inversión necesaria para obtener un textil con
propiedades repelentes de insectos no es similar a la del desarrollo de prendas que
permiten la medición de parámetros fisiológicos. Esta realidad dificulta realizar un
ejercicio de estimación, siendo necesario estudiar cada caso en particular.

Existen algunos elementos en común que suelen estar presentes en estos proyectos
y que requerirán de la participación del Estado en materia de financiamiento. Entre
ellos se encuentra, el desarrollo de la innovación y de las capacidades tecnológicas,

39
los elementos para la verificación y prueba de las propiedades obtenidas del
producto, como también, en determinados casos, para la obtención de patentes.

Luego se requieren recursos para la puesta en marcha de la planta y para acceder a


complementos (como maquinaria de verificación de calidad y para la comprobación
del desarrollo de una producción estandarizada).

Debido a que estos proyectos requieren un tiempo prologando para su desarrollo y


dado que sus resultados no siempre son los esperados, consideramos necesario
contemplar la posibilidad de implementar herramientas del tipo de aportes no
reembolsables. Ello fortalecerá los incentivos de los emprendedores a incursionar en
estos productos.

3.4. Estimación de los tiempos de maduración de las tecnologías para su


implementación a nivel nacional

3.4.1. Tecnología 1: corte en la confección

Dadas las condiciones, la incorporación de estas maquinarias por parte de las


empresas se concretaría en el corto plazo. Teniendo en cuenta la promoción de esta
tecnología entre las empresas, la articulación necesaria entre el sector público y
privado y las instituciones intermedias, la capacitación del personal y las
adaptaciones requeridas en las empresas, consideramos que en el plazo de 12 o 18
meses, la tecnología podría ser utilizada por las firmas que así lo deseen. Si la
incorporación de la tecnología exige que las empresas realicen el proyecto de forma
conjunta, su coordinación implicará un tiempo seguramente mayor.

3.4.2. Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

En el caso del desarrollo de estos proyectos, su tiempo de concreción varía según el


producto del que se trate, como también si es una innovación completamente nueva
o se trata del desarrollo de un producto que ya existe a nivel mundial y se pretende
replicar a nivel local. Asimismo, al desarrollo del producto hay que adicionarle la

40
puesta en marcha de la producción, lo que también llevará su tiempo.

Por la complejidad del proyecto y por ser necesario realizar distintas pruebas y la
puesta en marcha, su desarrollo puede exigir al emprendedor un esfuerzo de 2 a 5
años.

41
4. ANÁLISIS DE LOS IMPACTOS DE ESTAS TECNOLOGÍAS

4.1. Impacto en el nivel productivo del complejo

La incorporación de ambas tecnologías permitiría un efecto relevante sobre la


producción del complejo.

4.1.1. Tecnología 1: corte en la confección

En el caso de la confección, la mejora en la calidad del corte permitiría un importante


aumento de la productividad y de la calidad de los productos. Esto daría lugar a poder
aumentar la producción del complejo (contribuyendo a la sustitución importaciones
de productos confeccionados y al incremento de las exportaciones).

Asimismo, debe tenerse en cuenta, que si se procura que los insumos para las
nuevas confecciones sean de origen nacional, esto también tendrá un impacto sobre
el incremento de la producción de hilados y tejidos locales.

A continuación se muestra el impacto que tendría en la producción si se tiene en


cuenta un crecimiento de las exportaciones del 15% y la sustitución de la mitad de
las confecciones importadas, las cuales representan el 5% del total del consumo
aparente local -medido en kilogramos- y la producción de insumos necesarios para
llevar a cabo la sustitución. Por tanto, no se contabilizan en la estimación el
abastecimiento potencial de mayores niveles de demanda local.
Bajo estos supuestos el impacto sobre la producción sería de 7% del valor bruto de
producción de la cadena industrial de textil y confección. Para que estas metas sean
realizables deberá asegurarse la oferta de fibra necesaria.

42
Tabla 4. Impacto final sobre la producción de producción de textil y confección39

Fuente: elaboración propia en base a datos de INDEC.

Es de esperar que, en el marco de un programa de promoción de la industria textil y


formalización de la confección, las exportaciones de indumentaria puedan mostrar en
el largo plazo mayores tasas de crecimiento, lo cual a futuro tendría impactos
mayores en la producción del sector.

En el caso de los objetivos de sustitución de importaciones de confecciones se


planteó un valor como meta máxima deseable a alcanzar. En ninguno de los dos
casos se señala la cuestión temporal a lograr ambos objetivos planteados.

4.1.2 Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

En este caso, resulta difícil implementar una estimación ya que se trata en general de
desarrollo de innovaciones de productos específicos. El desarrollo de estos
proyectos tendrá seguramente un impacto en el complejo productivo mediante el
fomento de productos diferenciados y elevando el estándar de calidad del sector.
Asimismo es posible que se desarrollen aplicaciones para otras industrias (por
ejemplo, con el sector automotriz) que permitan un impacto productivo en otros
sectores.

39
Para la estimación se trabajó con los datos de importación y exportación correspondientes al año
2013, y para el cálculo del VBP total se utilizaron la MIPAr 97 y la evolución del IVF y el IPP para actualizar
el VBP a precios básicos de 2013.
43
4.2. Impacto en el empleo en términos de cantidad y calidad

4.2.1. Tecnología 1: corte en la confección

La incorporación de esta tecnología implicaría un ahorro de la mano de obra. Se


estima que la confección tiene un total de 167.000 trabajadores40, y 10.000 talleres.
Ello brinda un promedio por taller de 17 trabajadores. Por lo tanto, la estimación del
número de trabajadores que emplean estas 350 firmas es aproximadamente 5.900
trabajadores abocados al corte y/o la confección o a ambas actividades. A modo
estimativo podría haber 2.300 trabajadores de corte.

En caso de que se incorporen las maquinarias, es posible que en este grupo se


produzca una merma de los puestos de trabajo (de entre el 25% y el 50%),
reduciéndose el número total de trabajadores necesarios para el corte (con una
pérdida entre 575 y 1150 trabajadores).

Cabe destacar que la incorporación de esta tecnología permitiría un incremento en la


producción que compensaría los puestos de trabajo necesarios en la confección, a
partir de la mayor productividad en el corte y las posibilidades de exportación y
sustitución de importaciones.

Además, en cuanto a la calidad de los empleos, si bien se aconsejó orientar esta


innovación a los talleres formales esto no quiere decir que los puestos de trabajo en
estos talleres operen en condiciones de formalidad.

Por lo tanto, la incorporación de esta tecnología pretende operar como parte de un


incentivo en términos de disminución de costos para la formalización de la mano de
obra (como ya se mencionó debiendo también ser acompañado de una política
integral para la formalización del sector y generar incentivos dentro del sector a la
formalización).

40
El sector de la confección cuenta con 50.000 asalariados registrados según el Observatorio de empleo
del Ministerio de Trabajo (en tanto que estos representan según la Encuesta Permanente de Hogares
sólo el 30% de los trabajadores de la rama), por lo tanto existirían cerca de 117.000 trabajadores en
condiciones de informalidad y un total estimado de 166.667 trabajadores.
44
4.2.2 Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

La estimación del impacto sobre el número de empleos que pueden crear estos
proyectos resulta difícil de precisar, dado que las iniciativas actuales son muy
incipientes, siendo necesario esperar un tiempo prudencial para evaluar los
resultados. Recién en ese momento se podrá estimar el impacto generado por una
producción mayor de este tipo de tejidos.

La concreción de este tipo de proyectos contribuiría a la creación de nuevos


establecimientos productivos, los cuales generarán un incremento en términos de
empleo. A su vez, esto tendrá un impacto sobre el empleo en la cadena de valor. Esto
ocurriría por una mayor necesidad de insumos para la elaboración de los textiles
(efecto hacia atrás) como también por el destino de estos textiles en algunos casos a
la fabricación confecciones con determinadas propiedades (efectos hacia delante),
aumentando la producción de la confección.

De todas formas, se considera que resulta difícil la posibilidad que el desarrollo de


estos proyectos pueda tener un impacto amplio sobre el empleo total del sector, a
excepción que se impulse una fuerte especialización productiva del sector en este
segmento.

Con menor margen de error, se considera que este tipo de iniciativas traería
aparejado una mejora en los puestos de trabajo en términos de calidad, dado que se
trata de productos no convencionales y que, en general, tienen una terminación
específica en el área de acabo.

Al tratarse de un producto con mayor valor agregado que un textil convencional,


requerirá de empleos con mayor nivel de calificación para realizar los procesos
desarrollados (por ejemplo, micro-encapsulado) y seguramente, esto redunde en
mejores salarios. Además, el segmento textil a diferencia de la confección, tiende a
presentar un mayor nivel de formalidad laboral, cercana al promedio de la industria en
general.

45
4.3. Impacto en términos de valor agregado

4.3.1. Tecnología 1: corte en la confección

La estandarización de las piezas y los incrementos en la productividad tendrían un


impacto favorable sobre el valor agregado, facilitando plasmar el diseño de los
productos en las piezas con una importante mejora en la calidad. Esto podría permitir
posicionar a la indumentaria argentina en el mercado local con un mayor margen por
unidad de producto, en términos de posicionamiento de marcas, y fomentar la
exportación de productos con mayor valor agregado.

4.3.2. Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

El desarrollo de textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico tiene como


principal característica permitir desarrollar un producto textil con mayor valor
agregado, en lugar de un textil “convencional”. Es una fuente de diferenciación de
productos y asimismo pueden convertirse en innovaciones que mejoren el nivel de
vida de la población, como por ejemplo ocurre con la fabricación de sábanas
antibacterianas, que sirven para la prevención infecciones intrahospitalarias.

4.4. Impactos sobre el grado de articulación al interior del entramado


productivo del complejo y en otros complejos vinculados al mismo

4.4.1. Tecnología 1: corte en la confección

En el proceso de la confección, las etapas van desde el diseño, el corte, la confección


de la prenda y a su posterior comercialización. La incorporación de sistemas de corte
automatizado que permitan la utilización de sistemas de software CAD/CAM para el
diseño y corte de piezas apuntan a aprovechar y mejorar las articulaciones entre la
etapa de diseño y corte.

Esto posiblemente operaría como un incentivo a la localización de la etapa de corte


junto con las empresas que realizan los diseños (que no siempre son las mismas),
46
tendencia opuesta a lo que ha ocurrido en los últimos años.

La “desatomización” de la cadena de confección es un factor clave para la


competitividad del sector, en términos de escala y en consecuencia, para combatir
los problemas de informalidad laboral -siendo la baja escala lo que facilita operar en la
informalidad-.

4.4.2. Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

El desarrollo de este tipo de textiles podría promover una mayor articulación con los
segmentos del producto aguas abajo en la cadena de valor. Si las nuevas
propiedades o funcionalidades se le atribuyen al producto durante la elaboración del
tejido (fibras, hilados, tejidos o acabado) esto podría ser insumo para el desarrollo de
prendas con determinadas características (por ejemplo, anti-ignifugas, de protección
al frío, etc.).

Incluso las iniciativas para el desarrollo de estos proyectos podría darse en forma
conjunta entre distintas empresas de la cadena de valor, por ejemplo de la tejeduría,
el acabado y las de confección. En este sentido, son diversos los tipos de articulación
que pueden darse al interior de la cadena y a la vez existen posibilidades de la
cooperación entre el sector privado y el público.

Gracias al carácter transversal de la producción textil (provee a otros sectores


industriales), muchos de estos productos pueden tener una función pertinente para
otros sectores productivos y a la vez requerir insumos de otros sectores (sector
químico, electrónica, etc.).

4.5. Impacto en la balanza comercial

4.5.1. Tecnología 1: corte en la confección

En el caso de las exportaciones, se estima un incremento moderado potencial del


15%, entendiendo que la mejora de productividad y de calidad brindada por la

47
tecnología aplicada permitirá incrementar las exportaciones actuales.

Por otro lado, de acuerdo a proyecciones del sector textil, en el año 2013, se han
consumido localmente cerca de 318.000 mil toneladas de productos finales en el
sector, de los cuales las importaciones representaron 218.00 toneladas, ya sea bajo
la forma de fibras, hilados, tejidos y productos finales terminados.

Como ya se mencionó en el apartado 1.1.1., entre los productos finales terminados,


el 10% son de origen importado (medido en toneladas). Dado que en el aparatado
4.1.1. se supuso una posibilidad de sustitución del 50% de las confecciones
importadas, el monto potencial de sustitución alcanza los 213 millones de dólares.
También, se considera el costo de la inversión en maquinarias, que son de origen
importado (125.000 US$ cada una aproximadamente).

En resumen, como puede verse en la Tabla 5, la importación de maquinarias es más


que compensada con las posibilidades de sustitución de las importaciones y del
crecimiento de las exportaciones. Por otro lado, el impacto sobre la balanza comercial
del sector de la confección sería muy favorable, reduciendo el déficit comercial en un
43,51%, a 143 millones de dólares.

Además, esto contribuiría a reducir el déficit de la cadena industrial de textil y


confección, actualmente de 1.200 millones de dólares anuales. Debe tenerse en
cuenta, que en este cálculo no se incluye la potencial provisión de insumos a la
confección de origen local mencionada en el punto 4.1.1., lo que también contribuiría
a reducir el déficit total.

Tabla 5. Impacto final sobre la balanza comercial de la confección

Fuente: elaboración propia en base a datos de INDEC y NOSIS.

48
4.5.2 Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

El impacto sobre la balanza comercial dependerá de cada tipo de proyecto. Sin


embargo, en general, seguirá las características del sector: si se necesitan
maquinarias nuevas, seguramente estas serán de origen importado por inexistencia
de producción nacional. En el caso de los insumos, es posible que algún componente
químico o electrónico (sensores) pueda ser necesario para estos nuevos desarrollos y
en ese caso, será necesario conocer la existencia o no de los insumos a nivel
nacional para cada desarrollo en particular.

El potencial de exportación de estos productos es una de las características


principales con la posibilidad de captar nichos en el mercado internacional textil. Por
tanto, si el producto tiene potencial de ser exportado, es de esperar que las
exigencias de mayor importación asociadas al proyecto sean compensadas por los
productos a exportar.

4.6. Impacto sobre la brecha regional y/o mundial en relación con las mejores
prácticas tecnológicas

4.6.1. Tecnología 1: corte en la confección

De acuerdo a las entrevistas realizadas, el segmento de la confección es el que se


encuentra más rezagado en relación a la incorporación de tecnologías. A nivel
mundial, la etapa de confección de la prenda continúa basándose en el uso de la
máquina de coser. Sin embargo, han sucedido importantes avances en lo que se
refiere a la etapa de diseño y corte con la automatización e informatización de los
procesos.

En este sentido, la incorporación de las maquinarias mencionadas contribuiría a


reducir la brecha con la confección a nivel internacional. Cabe mencionar que estas
distancias, no sólo se evidencian con los países asiáticos, sino también con otros
países de América Latina, como Brasil o Perú.

49
Tanto el sector textil brasileño como el peruano, se caracteriza por estar conformado
por empresas de gran porte y que utilizan tecnología de punta. Este escenario,
distinto al del sector argentino, genera que en muchas ocasiones la producción local
se vea superada en términos de productividad y calidad de los productos. En este
caso, los intentos por equiparse tecnológicamente por parte de las empresas pueden
llevar a reducir las diferencias actuales.

En el caso de la competencia proveniente de países asiáticos, a pesar de incorporar


tecnología mejorando la productividad, resulta difícil para la empresa local alcanzar el
nivel de precios que marca la producción asiática. En este caso, se ve más factible la
posibilidad de que la diferenciación de productos pueda dar lugar a acortar la brecha.

4.6.2 Tecnología 2: Textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico

Los textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico son un nuevo producto que
está cobrando cada vez más auge en la industria textil a nivel mundial. Apostar por
este tipo de manufacturas permite avanzar sobre una estrategia de diferenciación de
productos, en un contexto en donde resulta muy difícil para los países de la región
como también para los países desarrollados emprender una competencia frente a los
productos asiáticos vía precios.

En este sentido, para el desarrollo de un sector textil sustentable es menester


avanzar en la calidad de los productos, en la búsqueda de nuevas propiedades, con
aplicaciones a la industria y/o que mejoren el nivel de vida de la población.

50
5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES DE POLÍTICA

5.1. Reflexiones finales y principales conclusiones del trabajo

En base a los cambios operados en la industria textil a nivel internacional, resulta


indispensable el desarrollo de estrategias de competitividad diferenciadas, basadas
en la utilización de innovación tecnológica como un instrumento relevante para poder
hacer frente a la competencia internacional y lograr posibles posicionamientos en
nichos del comercio mundial.

En primer lugar, para conservar el amplio entramado textil nacional desarrollado


desde los inicios de la industrialización por sustitución de importaciones, el sector
debe profundizar el proceso de modernización tecnológica e innovación. La
renovación de la tecnología y la incorporación de nuevas tecnologías resulta un factor
clave para mejorar la productividad y la competitividad del sector.

Asimismo, será importante promover el desarrollo de productos más sofisticados, y


de mejor calidad, lo cual derivará en una mayor agregación de valor. Para esto, será
importante potenciar las capacidades de diseño, innovación y una mayor flexibilidad
de la cadena de valor para responder a los cambios en la demanda y la moda.

La industria textil actual, a pesar de la existencia de un grupo de empresas grandes o


medianas con un parque de maquinarias próximo a las tecnologías internacionales
(sobre todo en los segmentos de hilados y tejidos), en general presenta la falta de
aprovechamiento de economías de escala y la obsolescencia parcial del parque de
maquinarias utilizado. Esta situación hace que la industria sea incapaz de competir en
los segmentos donde la competencia recae en el costo.

En este sentido, las dos tecnologías propuestas son dos puntos clave dentro de la
extensa cadena de valor, para la orientación de la producción a segmentos de mayor
valor agregado, promoviendo el aprovechamiento de las riquezas naturales, del
diseño y la generación de marcas en el sector, para posicionarlo estratégicamente.
51
En la tecnología propuesta para la confección, la automatización del corte puede
potenciar la estandarización de piezas, condición necesaria para participar de los
mercados externos y pieza clave del diseño. En simultáneo, permitirá un importante
incremento de la productividad dentro del segmento de la confección, evitando que
el principal factor competitivo sea una causa espuria, como lo es la informalidad
laboral.

Debe tenerse en cuenta, que por detrás de la recomendación de incorporación de


esta tecnología, se encuentra el objetivo final de que el sector evite continuar su
tendencia a la atomización. Ello implica una pérdida del aprovechamiento de las
economías de escala y conduce a que su capacidad de competir esté basada en la
informalidad laboral.

Adicionalmente, la atomización genera otros problemas a lo largo de la cadena de


valor. En lugar de ser la confección la que determina las necesidades de los insumos
para la producción (diseño, etc.), la cadena se articula en el orden contrario. Los
segmentos iniciales de la cadena son los que definen los estampados, terminaciones
y su calidad, en lugar de responder a las demandas y requisitos de las empresas de la
confección. Esto contribuye a la baja de la calidad, fundamentalmente en lo que se
refiere al acabado de los productos.

Por otro lado, respecto a la segunda tecnología propuesta, el desarrollo de textiles


funcionales, inteligentes o de uso técnico permite dar curso a una estrategia de
diferenciación de productos. Estos conforman los mercados más dinámicos y ocupan
una proporción cada vez mayor del comercio internacional.

En este sentido, los nuevos tejidos ofrecen la posibilidad de acceder a nuevos nichos
de mercado a través del desarrollo de productos de elevado valor agregado y evitar la
competencia vía precio impuesta por los grandes líderes asiáticos del sector.

El espectro es amplio en el campo textil, como por ejemplo en el desarrollo de


textiles inteligentes, textiles técnicos utilizados en la industria automotriz, nano-
textiles, textiles electrónicos, entre otros. La experiencia que están emprendiendo
algunas empresas argentinas en este tipo de desarrollos innovadores refleja las
posibilidades objetivas para el desarrollo de estos productos y la existencia de
52
iniciativa empresarial.
5.2. Recomendaciones de política en relación a I+D+i

En primer lugar, en el caso de la confección, las medidas deberían centrarse en


proveer recursos a las empresas, mediante líneas de financiamiento, para promover
la modernización de las maquinarias.

Por otro lado, será necesaria la formación del personal para posibilitar el traspaso de
las habilidades manuales a técnicos en electrónica; y la promoción de la producción
de fibras naturales, garantizando el abastecimiento de la industria nacional en
condiciones competitivas.

En el caso de la incorporación de textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico


tiene dos vías posibles para ser impulsado. Por un lado, mediante el incentivo a las
empresas al desarrollo de estos productos, mediante facilidades de financiamiento,
apoyo en investigación, entre otros incentivos.

En términos específicos del financiamiento requerido para el desarrollo de estos


proyectos podría ser de gran ayuda la oferta de financiamiento integral del proyecto,
que incluya la contratación de personal técnicos/investigadores y de gestores de
innovación.

Como segunda vía, es posible impulsar la incorporación por parte de las empresas a
partir de la centralización de los procesos de I+D requeridos para el desarrollo de
estos productos por parte del Estado. En este sentido, el INTI puede operar como un
posible conductor de estos procesos, aunque será necesario evaluar si realmente
cuenta con las capacidades suficientes para abordar distintos desarrollos de estos
productos, en materia de recursos disponibles. Como ya fue mencionado, ya existen
algunos desarrollos incipientes por parte del INTI Textiles que dan cuenta de parte de
su capacidad.

Otra arista a trabajar, será promover la articulación del sector privado con el ámbito
del conocimiento técnico (por ejemplo, profesionales de ingeniería textil) y con otros
sectores productivos para el desarrollo de las capacidades tecnológicas, como por
ejemplo con el sector químico. En materia de largo plazo, cobra una gran relevancia
53
el fortalecimiento de las carreras de ingeniería textil, como también la ampliación de
programas de capacitación y de cooperación.

Por último, resulta importante intentar generar la conciencia de necesidad de


modernización para el sector privado y la promoción de las estrategias en base a la
diferenciación de productos. Acercar a los empresarios a programas tales como la
Antena de Vigilancia Tecnológica, ya implementado en la actualidad, son ejemplos de
este tipo de políticas.

5.3. Recomendaciones de políticas complementarias necesarias para la


adopción y desarrollo de nuevas tecnologías

La cadena textil es seleccionada como un sector estratégico para el desarrollo


nacional por la capacidad de generación de empleos que posee. Este objetivo sólo
podrá ser alcanzado en la medida en que se construya una sinergia entre el sector
público y el privado que oriente y facilite el desarrollo de inversiones y la generación
de empleos decentes.

Las medidas de protección comercial eficiente son altamente necesarias en este


sector, frente a la amplia dificultad de que los productos locales puedan competir
frente a los productos asiáticos.

Estos países en muchos casos tienen precios por debajo o cercanos al costo de la
materia prima, lo que evidencia que por detrás existen condiciones de producción sin
cumplimiento de los derechos laborales, o bien, operan subsidios estatales que no
cumplen con la reglamentación de la Organización Mundial del Comercio.

Se debe avanzar en combatir las irregularidades que se presentan en el ingreso de


mercaderías al territorio nacional. Es frecuente la ocurrencia de situaciones de
contrabando en determinados rubros, producción que ingresa al país sin
cumplimiento de las normas de etiquetado y otras regulaciones.
Según fuentes del sector textil, el 80% de los productos textiles que actualmente se
importan tienen capacidad de ser sustituidos por producción local, ya que existe en la
actualidad producción nacional. En este sentido, para la supervivencia del sector,
54
además de promover la modernización en las etapas más capital-intensivas y
estrategias enfocadas a la diferenciación de los productos y mejoras de la calidad, es
necesario cierto grado de administración del comercio para que el sector pueda
continuar creciendo y transitando el camino hacia una mayor diferenciación.

El desarrollo de ambas tecnologías requerirá garantizar el acceso al financiamiento a


tasas subsidiadas. Asimismo, resulta importante profundizar los efectos de difusión
de las líneas de créditos disponibles, fundamentalmente en el caso de que se trate
de empresas PyME.

En lo que se refiere al fomento del sector de la confección, la incorporación de estas


tecnologías y el desarrollo de un sector de confección con alta calidad pueden
lograrse mediante el desarrollo de la “marca país”, contribuyendo a promover el
diseño nacional y su exportación.

Como ya fue mencionado a lo largo del documento, es importante que la


incorporación de tecnologías en la confección se encuentre acompañada por otras
medidas que busquen combatir la informalidad laboral. La única forma de que la
competitividad de la industria pueda ser compatible con buenos salarios y trabajo
decente es logrando erradicar el trabajo no registrado. Esto requiere de políticas
integrales que reúnan a todos los actores públicos y privados y generen los estímulos
para el desarrollo de inversiones y formalización del trabajo no registrado.

En el caso del desarrollo de textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico es


posible que se requiera financiamiento bajo el formato de un proyecto de innovación
íntegro. La promoción del desarrollo de los textiles innovadores puede ser fomentada
a través de las compras del sector público a la industria nacional, por ejemplo para el
desarrollo de equipos de protección ignífugos, ropa para condiciones de bajas
temperaturas, etc.

Por otro lado, la promoción de exportaciones es un factor clave, tanto para la


inserción de los textiles funcionales, inteligentes o de uso técnico en nichos del
mercado mundial y sobre todo para la expansión del mercado de indumentaria,
donde en su mayoría se trata de empresas de pequeño tamaño. En este sentido, las
actividades de capacitación como a su vez líneas de financiamiento para
55
exportaciones pueden apuntalar las ventas del sector en el exterior.
Finalmente, como política de mediano plazo, en ambos casos resultará necesario
promover la interacción entre los diversos ministerios de la nación y continuidad de
una política de ciencia y tecnología vinculada a las demandas de los sectores
productivos locales.

56
6. REFERENCIAS

6.1. Bibliografía

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condiciones de trabajo”. Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y los
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compatibles con incrementos salariales. Evidencias en el caso argentino”.
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 Sánchez G. y Butler I. (2009). “Understanding Productivity Levels, Growth and


Dispersion in the Textiles Sector in Argentina: An O-Ring Story of Low-Productivity
Trap”.

 Silva D. y Buchter J., (2011). “La industria textil en Argentina”. 3er Congreso
anual de la Asociación de Economía para el Desarrollo de la Argentina (AEDA).

6.2. Entrevistas

 Mariano Kestelboim. Ex Director Ejecutivo de la Fundación Pro-tejer.

 Eduardo Detoma. Gerente de la Federación Argentina de Industrias Textiles


FADIT-FITA.

 Consultas realizadas a la Asociación Argentina de Químicos y Coloristas


Textiles.

 Consultas específicas a diversos empresarios del sector textil.

58
DIAGNÓSTICO Y PROSPECTIVA TECNOLÓGICA SOBRE LA
SITUACIÓN AMBIENTAL, ENERGÉTICA Y DE UTILIZACIÓN DE LAS
TIC EN COMPLEJO TEXTIL Y CONFECCIÓN

1. Diagnóstico y estudio de prospectiva tecnológica al 2025 sobre la


situación en materia ambiental del complejo

1.1. Situación actual en relación a la sustentabilidad ambiental en las


distintas etapas del complejo.

Sustentabilidad ambiental en las distintas etapas del complejo textil y


confección

El complejo de textil y confección presenta rasgos particulares en materia ambiental


a raíz de los procesos productivos específicos que se realizan a lo largo de la cadena
de producción.

La actividad va desde la obtención de fibras, la elaboración de los hilados y tejidos,


los procesos de tintorería y estamparía (que le brindan a los materiales el color y el
diseño) y el acabado o terminación (que son los procesos físicos o químicos que le
otorgan a los tejidos propiedades especiales) para luego la elaboración de bienes
finales41.

La principal característica en materia ambiental es que este complejo presenta un


elevado uso del agua y, a su vez, genera vertimientos con cargas altamente
contaminantes, que requieren su tratamiento. De hecho, el agua es después de la
energía, el principal insumo en determinados procesos en la fabricación de textiles.

41
Para comprender en mayor profundidad las distintas etapas que componen la cadena de valor textil y
confección ver la sección 1.1 del Documento 1.
59
El agua se usa para procesos de limpieza de textiles, como también para el teñido y
para el ennoblecimiento de los textiles (acabado o terminación). Las etapas del
complejo que involucran un importante uso del agua son la eliminación de la
contaminación de las fibras (naturales o sintéticas) para luego ser destinadas a la
hilatura, y en especial, el mayor uso se presenta en la etapa de preparación, teñido y
acabado de.

Aunque en general estos últimos procesos se realizan sobre los tejidos, el teñido
también puede realizarse sobre los hilados, en tanto el acabado a veces puede
aplicarse en prendas terminadas dependiendo del producto. En conjunto, estas
etapas implican una operación de tipo químico con utilización abundante de agua, por
lo que presentan el mayor riesgo ambiental de la cadena productiva.

Recuadro 1: etapas que implican procesos químicos y las emisiones contaminantes


que estos generan42:

Preparación de las fibras para la hilatura: las fibras poseen determinadas sustancias
contaminantes que en general requieren ser eliminadas. Estas sustancias dependen del tipo
de fibra del que se trate.

El algodón en general viene acompañado de pectinas, grasas y ligninas junto con químicos
(fertilizantes, insecticidas, etc.), que contaminan el medio ambiente. En general para su
limpieza se requiere de un proceso en seco que lo separa de la suciedad, restos de plantas,
tierra, etc. El proceso consiste en que las fibras largas del algodón se enganchan en las
sierras que poseen los cilindros de las máquinas desmotadoras y luego por sistemas
neumáticos éstas se llevan a las enfardadoras43.

En el caso de la lana, el descrudado con agua genera un efluente con un elevado contenido
de materia orgánica y cantidades variables de micro-contaminantes debido a los plaguicidas
aplicados al ovino. El principal contaminante es la lanolina44. Su limpieza requiere de un
importante uso del agua.

42
En base a Frey G., (1998) y www.eoi.es
43
Ministerio de Desarrollo Social y Medio Ambiente (2000).
44
La lanolina es una cera natural producida por las glándulas sebáceas de animales lanudos.
60
En el caso de las fibras sintéticas, se utilizan sustancias químicas destinadas a mejorar su
manipulación y su comportamiento durante los procesos textiles, tales como antiestáticos y
lubricantes.

Preparación de los hilados para el tejido: los hilados deben ser reforzados ya que en el
proceso de tejeduría se los somete a tensiones y fricciones muy fuertes. Por lo tanto, se les
aplican los llamados encolados45 o ensimajes46.

Acabado (preparación, teñido y acabado/terminación): la preparación consiste en la


eliminación de todas las sustancias naturales y agregadas mencionadas anteriormente
(incluidos los encolados y ensimajes), para dejar las fibras aptas para el teñido. Hasta un 50%
de la contaminación de las aguas residuales puede deberse a las colas desprendidas en el
lavado.

Las sustancias químicas utilizadas en la hilatura y en la tejeduría, suelen ser eliminadas por las
empresas de acabado ya que una tela con impurezas generaría teñidos desiguales y
dificultades para la absorción de las tinturas.

Asimismo, en el teñido se utilizan colorantes y otros productos para la reacción química. Salvo
algunas excepciones, la mayoría de las emisiones que genera el proceso de tintura son
acuosas. Las sustancias contaminantes de las aguas tienen su origen en las mismas tinturas
(como la toxicidad acuática, los metales o el color), en los productos auxiliares que contiene la
formulación del tinte (agentes dispersantes o antiespumantes, etc.), en los productos
químicos y auxiliares básicos que se utilizan en los procesos de tintura (como álcalis, sales,
agentes reductores y oxidantes, etc.) y en los contaminantes residuales presentes en la fibra.
Los niveles de emisión están muy relacionados con el tipo de fibra, su composición, la técnica
de tintura y las máquinas utilizadas.

Por último, el acabado textil consiste en la aplicación de productos químicos que confieren al
producto características especiales, tales como suavizado, impermeabilizado, ignífugo,
antimancha, etc. Se denominan auxiliares textiles a los productos químicos que se necesitan
utilizar en los procesos de ennoblecimiento y que junto con las impurezas, los encolantes,
ensimajes, colorantes, etc., constituyen la contaminación de los efluentes. Estos efluentes
pueden ser gaseosos, líquidos y sólidos y se eliminan por medio de lavados, sublimación en

45
Son capaces de adherirse a las fibras formando una película que es resistente a la tracción, flexible y
elástica, con cierta resistencia a la abrasión y estable al almacenaje y que permite ser eliminado
fácilmente.
46
Confieren al hilado la lubricación y humedad necesaria a efectos de lograr plasticidad y otras
condiciones de aptitud para el trabajo.
61
los secados y restos de los baños de los procesos. El tipo de teñido y acabado diferirá según
el tipo de fibra que se esté utilizando y el producto que se desea obtener.

Esquema 1: Procesos productivos que involucran procesos químicos y emisiones

Fuente: elaboración propia en base a Frey G. (1998).

En general los elementos contaminantes en las aguas a partir de la actividad de este


complejo no se refieren a residuos sólidos en suspensión, sino principalmente
líquidos.

El proceso de limpieza a implementar depende del tipo de agua residual (no todas las
plantas aplican los mismos procesos de producción) y de la cantidad de agua usada.

Asimismo, no siempre se utilizan los mismos procesos químicos para su tratamiento.


Empresas con un estándar especial (ambiental) intentan limpiar el agua usada en
todos los procesos de producción. Por lo tanto, puede verse que los conceptos de
tratamiento del agua pueden diferir unos de otros47.

La industria textil posee uno de los efluentes más difíciles de tratar y se caracteriza
por tener un intenso color, elevado pH y alta demanda química de oxígeno. Debido a
la complejidad de los métodos tradicionales actualmente usados, no suelen ser
adecuados para su tratamiento. Luego de la utilización de diversas técnicas, se ha
comprobado que la combinación de varias de ellas es la mejor solución para tratar
eficientemente este tipo de efluentes. Por otro lado, y como consecuencia de su

47
Suárez Boedo, S. (2010).
62
efectividad, el tratamiento de efluentes textiles con métodos electroquímicos ha
despertado en los últimos tiempos un gran interés48.

Además de tratarse de un sector con un intensivo uso del agua e importantes


efluentes contaminantes, en los últimos años ha cobrado importancia, un factor
vinculado a la sustentabilidad ambiental. Esto es, la comercialización de textiles que
aseguren la ausencia de utilización de sustancias nocivas para la salud, en especial
de aquellos productos que tienen un contacto directo con la piel.

En general, han sido los países más desarrollados los impulsores de restringir estos
productos en los textiles en base al desarrollo de la legislación en esta materia.
Muchas veces, los productos se prohíben parcialmente, mediante la fijación del
máximo de contenido de determinada sustancia que puede contener un textil o en
relación al tipo de consumidores de cada producto.

Recuadro 2: uso de sustancias nocivas para la salud

En las fibras naturales se pueden encontrar sustancias tóxicas como los pesticidas, mientras
en la tejeduría se suele utilizar sepentaclorofenol (PCP) como conservante.

Para el proceso de teñido se pueden utilizar arilaminas, metales pesados (cadmio, plomo,
mercurio, cromo, níquel), colorantes alergénicos, compuestos organoclorados, como carriers.
Por otro lado, en la estampación también suelen utilizarse metales pesados, ftalatos y
colorantes alergénicos.

En los acabados se utiliza para determinados productos formaldehído -como agente


antiarrugas-, ignífugos polibrominados y parafinas cloradas de cadena corta como retardante
de llama, sulfonatos de perfluorooctanos para acabados hidrofóbos, etc.

A su vez, en ocasiones se utilizan compuestos organoestánnicos en productos como


calcetines, zapatos y ropa deportiva para prevenir el mal olor causado por el sudor. También
existe el uso de isocianatos y nonilfenoles y etoxilatos de nonilfenol, que se utilizan en el
tratamiento de textiles.

48
Álvarez, J. H et al (2005).
63
Fuente: elaboración propia en base Federación Argentina de Industrias Textiles FADIT-FITA
La industria textil y confección, como otras industrias, posee residuos sólidos. En lo
que se refiere a su procesamiento, existen plantas de clasificación y separación
dedicadas a la industrialización de materiales segregados, que pueden ser reciclados
o reutilizados, entre ellos los productos textiles (principalmente en las áreas
metropolitanas y otros puntos del país). Sin embargo, se debe señalar que, salvo
excepciones, estos materiales son entregados a las fábricas por intermediarios que, a
su vez, los reciben de trabajadores informales, que los recolectan y separan en las
calles y en los basurales49.

Finalmente, otro rasgo importante en el campo ambiental es la conservación de


bosques nativos. A nivel mundial la industria textil obtiene materias primas para la
elaboración de fibras de origen artificial de los denominados productos forestales no
madereros. Esto es, las fibras de origen vegetal provenientes de la celulosa (tales
como la fibra rayón viscosa y acetato).

Las nuevas tendencias en la moda y la sustentabilidad ambiental

Como fue mencionado en el Documento 1, actualmente y en los próximos años, el


mayor espacio con posibilidades de innovación del complejo se centra en las
materias primas y en los tratamientos de acabado. La ecología y la sostenibilidad son,
junto al desarrollo de la bio y la nanotecnología, los motores que conducirán a la
generación de telas con nuevas opciones de funcionalidad en todas las áreas de
aplicación, con el desarrollo de textiles fácilmente reciclables u obtenidos de
materias primas renovables50.

A su vez, el reciclado de residuos inorgánicos permite en la industria textil producir


tejidos cuidando el medio ambiente y permite el ahorro de energía al simplificar las
primeras fases del proceso productivo.

Con el objetivo de conseguir innovaciones en procedimientos basados en tecnologías


más respetuosas con el medio ambiente, existen aplicaciones de la biotecnología en

49
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (2012).
50
Detrell J. (2010).
64
el sector textil y confección. Específicamente, el uso de enzimas en los diferentes
procesos de teñido se está viendo como una de las soluciones posibles a la
contaminación producida por los tintes tradicionales. Las enzimas cumplen el
requisito de ser respetuosas con el medio ambiente (debido a que son
biodegradables), actúan sobre moléculas específicas y bajo condiciones suaves 51.

También se están estudiando nuevas alternativas con microorganismos que tienen la


capacidad de degradar un gran número de contaminantes. Por otro lado, los
colorantes naturales (los vegetales, sobre todo) han empezado a tener una
importancia considerable. Todo esto viene de la mano de ideas ecologistas y
tendencias en la moda hacia la naturalidad de la vestimenta casual, por ejemplo en
los jeans.

1.1.1. Actores con mayor incidencia e impacto en materia ambiental al interior


del complejo

Los principales actores en el sector textil y de confección argentino

En el caso de la preparación de fibras, Argentina posee una matriz basada


principalmente en la producción algodonera, que representa el 70% de la producción
de fibras a nivel local. El resto se divide en lana y fibras sintéticas. Cabe destacar que
casi la totalidad de la lana se destina a la exportación, sin recibir una transformación
posterior a nivel local.

Como fue mencionado en el Documento 1, un gran número de empresas de tejeduría


tiene internalizadas las actividades de acabado (tintorería, estampado y terminación)
en su propia planta. Las pequeñas y medianas empresas son las que realizan en
menor medida el tratamiento de las aguas debido a los costos que esto implica,
sobre todo por la incapacidad de licuar los costos fijos mediante el aprovechamiento
de la producción en escala.

51
Suárez Boedo, S. (2010).
65
De las diversas actividades mencionadas en el apartado anterior, el teñido y
estampado son los que mayor necesidad de agua tienen. Según los resultados de un
estudio referido a la actividad de tintorería y estampería en la industria textil argentina
del año 200452:

(…) Se registró un consumo promedio de agua de 0,24 m3/kilo de producto


terminado, para el rubro de estamperías y tintorerías. A modo de comparación, un
país desarrollado de Europa emplea alrededor de 0,14 m3/kilo y utiliza, en una
importante proporción, equipamiento similar al instalado hoy en Argentina (...).

Esto refleja el elevado uso de agua en comparación a otros países, incluso más allá
de la tecnología utilizada. En general la mayor utilización relativa de este recurso
responde a una falta de su uso racional en los procesos, ya sea por la no reutilización
o por exceso de utilización. Por otro lado, según las conversaciones mantenidas con
los expertos, el uso más intensivo del agua suele responder en ocasiones a
ineficiencias en el proceso productivo, como por ejemplo la necesidad de retintados
o relavados.

En relación al tratamiento de los efluentes, no existen estudios recientes respecto al


porcentaje de empresas textiles que en la actualidad realiza un tratamiento de las
descargas. Según el mismo estudio citado anteriormente, sólo el 9,3% de las firmas
realizaba el tratamiento correcto, un 28,4% realizaba un tratamiento incorrecto y el
restante 62,3% no realizaba tratamiento alguno.

En los últimos años se ha observado la inserción de mejoras en el tratamiento de


efluentes, en particular en el caso de las empresas más grandes, sobre todo las
tintorerías que prestan servicios para terceros. Sin embargo, aún existe un vasto
camino para extender estas mejoras a la totalidad de las empresas del sector. Esto
en particular, debido a que un amplio grupo de tejedurías PyME -en especial de la
rama de tejidos de punto- realiza el teñido al interior de la fábrica, y por tratarse de
volúmenes de descargas no muy elevados, es frecuente que no se realicen los
tratamientos correspondientes.

52
Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias de Medio Ambiente en Argentina. Encuesta
realizada por el Centro de Investigaciones Textiles.
66
En lo que se refiere a la utilización de sustancias nocivas para la salud en Argentina,
debido a la falta de una legislación nacional que regule la comercialización local de
textiles con este tipo de sustancias, no existe restricción alguna a la utilización de
estos productos.

En este sentido, resulta difícil pensar que la industrial textil y de confección local se
encuentre adecuada a los parámetros en general fijados a nivel internacional, sobre
todo en el caso de los países desarrollados. En general, son las empresas locales que
tienen una orientación exportadora las que se ven obligadas a cumplir con las normas
que les imponen otros países, las cuales son un grupo reducido en el sector.

En lo que respecta a la importación de productos, al no existir regulación alguna, es


también importante el porcentaje que no cumple con criterios de este tipo. Por sólo
dar un ejemplo, en algunos segmentos, sobre todo en el tipo de telas como los jeans
o las sábanas, se utiliza formaldehído, producto generalmente limitado en otros
países por ser considerado como cancerígeno.

En relación a los residuos sólidos, este complejo tiene desechos textiles locales
(principalmente, tejidos o prendas) a raíz de las mermas que se producen en el
proceso productivo, como también de las líneas de producción que salen con fallas y
no pueden venderse. Estos residuos muchas veces son entregados a recogedores
informales para su reutilización, en tanto que las cantidades no resultan muy
relevantes.

Cabe mencionar, respecto a la explotación de bosques nativos mencionada en el


apartado anterior, que el complejo textil y confección argentino no tiene vinculación
en este aspecto ya que no existe fabricación local de fibras artificiales, siendo en su
totalidad de origen extranjero.

1.1.2. Principales características del marco regulatorio actual y su impacto en


el desarrollo del complejo

La Constitución Nacional establece que corresponde a las provincias el dominio

67
originario de los recursos naturales de su territorio. Por lo tanto, éstas tienen la
facultad de reglamentar las cuestiones que refieren a su aprovechamiento, defensa y
conservación. De esta forma, cada provincia posee sus propias leyes y esto incluye al
tratamiento y destino de los residuos sólidos, líquidos, semisólidos y gaseosos.

La política ambiental nacional se asienta en un escenario jurídico e institucional que


combina normas y organismos de niveles federal, provincial y local. Las jurisdicciones
locales en ejercicio de competencias propias, implementan la política ambiental
nacional a través de normas complementarias y procedimientos locales adecuados a
las situaciones específicas53.

Sin embargo, cabe mencionar que la Dirección de Prevención y Recomposición


Ambiental de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable tiene funciones en
materia de control de la contaminación hídrica industrial, en lo que hace a la calidad
de las aguas naturales -superficiales y subterráneas-54, que involucran a los
establecimientos industriales y especiales que produzcan vertidos y se encuentren
radicados en la Capital Federal y en los partidos de la provincia de Buenos Aires que
forman parte del régimen de la ex empresa de Obras Sanitarias de la Nación -Agua y
Saneamientos Argentinos, AySA-55.

A continuación se citan a modo de ejemplo y por la concentración de empresas en


estas áreas los marcos normativos de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, pero en cada provincia corresponderá una legislación
propia.

Marco normativo de la provincia de Buenos Aires

La Ley N° 11.459/93 de radicación industrial exige a las empresas un certificado de aptitud


ambiental. Para ser expedido, las empresas deben cumplir diversos requisitos, entre ellos el
adecuado tratamiento y destino de los residuos sólidos, líquidos, semisólidos y gaseosos.

En segundo lugar, la Ley 11.720 del tratamiento de residuos especiales exige la incorporación

53
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (2012).
54
Decretos del Poder Ejecutivo Nacional N° 674/89 y 776/92.
55
Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Florencio Varela, General San Martín,
La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Morón, Quilmes, San Fernando, San Isidro, Tigre, Tres de Febrero
y Vicente López.
68
a un Registro Provincial a los generadores y operadores de residuos especiales. Estas
empresas deben contar con un certificado de habilitación especial y a su vez se les cobra una
tasa anual fija y variable en relación al tamaño del emprendimiento.

Esta ley establece -entre otras exigencias- que los generadores de residuos especiales deben
adoptar medidas paulatinas tendientes a disminuir la cantidad de residuos especiales que
generen, de acuerdo al cronograma que se acuerde con el organismo de aplicación y tratar
y/o disponer los residuos generados por su actividad, en sus propias instalaciones.

De por sí, entre los desechos a controlar por esta ley, se encuentran aquellos resultantes de la
producción, preparación y utilización de tintas, colorantes, pigmentos, pinturas, lacas o
barnices entre otras actividades señaladas en la reglamentación, mientras que a su vez existe
un listado de las sustancias a ser controladas que contengan esos desechos (por ejemplo,
metales pesados -que pueden estar presentes en los efluentes textiles-).

Marco normativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

En el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, también se le debe otorgar a las


industrias un certificado de aptitud ambiental, fijado en la Ley N° 123/98, modificada por la Ley
Nº 452/00 de impacto ambiental y reglamentada por el Decreto N° 1120/2001.

A estas reglamentaciones se suma la llamada "Ley de Residuos Peligrosos" (Ley 2214/06), que
regula la generación, manipulación, transporte, tratamiento y disposición de los residuos
categorizados como peligrosos. En esta se incluye un listado de actividades y sustancias
contaminantes que deben ser controladas semejantes al de la ley de la provincia de Buenos
Aires.

Como fue mencionado en el punto anterior, a pesar de la falta de estadísticas


actuales, según los entrevistados, las empresas no siempre cumplen con la
legislación y realizan un tratamiento adecuado de los mismos, en parte debido a la
aplicación de los sistemas de control y auditoría y las dificultades que esto presenta
en las pequeñas tejedurías.

Respecto a la comercialización de textiles que contengan determinadas sustancias


nocivas para la salud, hasta el momento no existen normas vinculadas a los
productos textiles que impidan la utilización de determinadas sustancias químicas (en
general presentes en los procesos de elaboración y ennoblecimiento de los
69
productos). Por lo tanto, no existen requisitos para la producción local ni tampoco
para los productos que son importados de otros países.

Cabe mencionar que en el marco del Plan Estratégico Industrial 2020, impulsado por
el Ministerio de Industria de la Nación, se está avanzando en conjunto con el Centro
de Investigación y Desarrollo Textil del INTI (CIT-INTI) en el establecimiento de
determinadas normas técnicas o sanitarias para el sector.

Como primer paso, se busca fijar limitaciones a la comercialización en el país de


productos textiles que contengan formaldehído o colorantes azoicos, que afecten el
pH o que no posean solidez a la saliva. Sin embargo aún no se ha plasmado en la
legislación y resulta difícil saber si finalmente se avanzará en este campo.

Como único antecedente respecto al formaldehído, la Administración Nacional de


Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), prohibió la utilización del
mismo en formulaciones domisanitarias56 por considerarse un producto cancerígeno
para los seres humanos, mediante la Disposición 4623/2006. Este es un caso que
puede citarse como antecedente en relación a la comercialización productos con
sustancias nocivas en argentina, pero aún no legislado en lo que refiere a su
presencia en los textiles.

1.1.3. Estrategia que podría adoptar el Estado para mejorar el grado de


sustentabilidad ambiental. Impactos productivos y económicos al interior del
complejo.

Estrategias que podría adoptar el Estado

En base a lo expuesto en párrafos anteriores, existen algunos puntos en los que el


Estado debería focalizarse para mejorar el grado de sustentabilidad ambiental en el
complejo de textil y confección.

56
Aquellas sustancias o preparaciones destinadas a la limpieza, lavado, odorización, desodorización,
higienización o desinfección para su utilización en el hogar, y/o ambientes colectivos públicos y/o
privados.
70
Eficiencia en el uso del agua
El primer eje sobre el que se recomienda avanzar como estrategia es fomentar un
uso más eficiente del agua. Las grandes cantidades de agua utilizadas por esta
industria son posibles de reducirse con técnicas de uso eficiente, a partir de la
recirculación, reutilización y la reducción del consumo.

Dentro del complejo textil y confección existe un amplio espacio para mejorar la
eficiencia a partir de la optimización de los procesos productivos y/o modernización
de la maquinaria utilizada, en los segmentos que requieren una utilización elevada de
agua. Estos son, la preparación, teñido/estampación y terminación de los textiles.

Tratamiento adecuado de los efluentes


En segundo lugar, se recomienda promover el tratamiento adecuado de los efluentes
textiles. Este punto es el más relevante en el caso del sector por los importantes
efectos contaminantes que tiene, sobre todo en los procesos de preparación, teñido
y acabado de los productos. Dentro de estos procesos se propone concentrarse en la
actividad de teñido, como la más importante.

Dado que existen diversas formas de realizar el tratamiento de los efluentes, dicho
tratamiento requiere de un importante análisis en base a los procesos productivos
que se desarrollan y las sustancias que se eliminan como desechos.

Existen algunas tintorerías y tejedurías de gran tamaño que realizan esta actividad a
su interior, y que seguramente tiendan a cumplir, al menos parcialmente, con los
tratamientos de efluentes que realizan.

Sin embargo, existe un amplio grupo de empresas medianas o pequeñas que tienen
vertimientos que por su menor volumen no son directamente tratados o lo hacen
inadecuadamente ya que esto requiere de importantes recursos y no siempre están
los incentivos dados para hacerlo.

Los tratamientos de efluentes son en general muy costosos debido a que se


requieren complejas instalaciones depuradoras para tratar las aguas residuales
altamente contaminadas. Por lo tanto, la presencia del Estado para promover el
71
adecuado tratamiento resulta clave, sobre todo en las pequeñas y las medianas
empresas.

Por último, dentro de este eje, se aconseja analizar la posibilidad de atender la falta
de tintorerías con servicios para terceros. En términos económicos, resulta ineficiente
la existencia de tintorerías dentro de cada tejeduría, lo que a su vez dificulta realizar
los gastos correspondientes en el tratamiento adecuado de las aguas. Por lo tanto, la
promoción de la creación y/o ampliación de grandes tintorerías, es una estrategia a
favor de una mayor sustentabilidad ambiental en el segmento. En el punto 4 de este
trabajo se asientan algunas recomendaciones de instrumentos de política al respecto.

Sustancias nocivas para la salud


El tercer eje dentro de la estrategia para mejorar el grado de sustentabilidad
ambiental se basa en la promoción del desarrollo de textiles que cumplan con
determinas condiciones en pos de la salud de los consumidores.

Para esto inevitablemente deberá concentrarse la atención en establecer una


legislación en relación a la utilización de determinadas sustancias nocivas para la
salud, a veces presentes en los productos textiles. La regulación de la utilización de
determinadas sustancias nocivas es un gran casillero vacío en el sector textil y
confección.

En conjunto, es posible que el desarrollo de esta estrategia implique la necesidad de


implementar incentivos económicos para su cumplimiento. En los tres ejes será
importante el rol del Estado en materia de promover el diagnóstico, inversiones
necesarias, control y difusión de la importancia y ventajas de estos cambios.

Impactos productivos y económicos


En relación al uso más eficiente del agua, esto permitirá a las empresas además de
un ahorro en el uso del agua, un importante ahorro de energía, ya que en general el
agua se utiliza en procesos productivos que requieren de energía térmica, o en
procesos mecánicos de limpieza. Por lo tanto, la implementación de estos cambios,
no solo permitirá avanzar en una mejora de la sustentabilidad ambiental sino que las
empresas se verán beneficiadas mediante los ahorros de agua y de energía, lo que
reducirá sus costos unitarios y en consecuencia aumentará su rentabilidad.
72
En el caso del tratamiento de efluentes, dado que implica muchos costos para
realizar un adecuado tratamiento, la promoción de la concentración de la actividad de
tintorería en forma externa a las actividades de tejeduría, redundaría en una
disminución de los costos para las empresas, y de hecho, la reconfiguración del
segmento de la tintorería hacia grandes empresas. A su vez, permitiría mejoras en la
calidad de los teñidos, claves para el desarrollo de una industria de indumentaria
competitiva y con inserción internacional.
En lo que se refiere a la implementación de normas técnicas frente al uso de
sustancias nocivas, no sólo resultaría en un beneficio para la salud de los
consumidores sino que también tendrá una repercusión en la reducción de las
sustancias contaminantes en los efluentes.

Por otro lado, esto podría tener un rol importante a la hora de afrontar la fuerte
presión de los productos del exterior sobre el sector. La utilización de esas
sustancias en general abarata los costos, permitiendo la venta a precios menores que
si se cumpliese con las condiciones que en general poseen los países desarrollados.
Esto por ejemplo, ya que puede no habérsele realizado los lavados correspondientes
a la prenda para eliminar la concentración de determinada sustancia. Por lo tanto,
resulta frecuente el ingreso de este tipo de productos desde los mercados
emergentes que no pueden ingresar a los países desarrollados.

Asimismo, dado que en general los países desarrollados tienen una legislación frente
a la comercialización de estos productos, en algunos casos la falta de cumplimiento
de estas normas por los productores locales impone barreras a la entrada en nuevos
mercados.

Resta mencionar que el desarrollo de estos tres ejes traerá de la mano necesarias
modificaciones en los procesos, modernización de la maquinarias, insumos
utilizados, entre otros cambios, lo cual implicará inversiones y mayores costos
unitarios. Frente a este aspecto será fundamental el rol del Estado ya que no siempre
los incentivos para emprender estos cambios serán suficientemente favorables para
las empresas, y además, no todas tendrán la capacidad financiera de llevarlos a cabo.

Por último, tanto las mejoras en materia ambiental, como el mejor uso del agua, el
73
tratamiento de efluentes y el desarrollo de textiles sin sustancias nocivas, pueden
funcionar como una estrategia que también puede tener importantes impactos en el
posicionamiento de marcas del sector y propiciar la diferenciación de productos. Esta
oportunidad se encuentra en estrecha relación con la mejora de la sustentabilidad
ambiental del complejo y de determinados proyectos especiales que puedan
promoverse en materia ambiental, como el desarrollo de productos verdes o eco-
productos.
De hecho, algunas empresas a nivel mundial están focalizando sus estrategias de
marketing mediante el diseño y producción de bienes que sean beneficiosos para el
medioambiente y la sociedad en su conjunto. Por ende, hoy en día es posible orientar
la innovación de producto y sobre todo de procesos a la búsqueda de la conservación
del medio ambiente.

1.1.4. Diferencias con la situación experimentada por los países que tienen las
mejores prácticas tecnológicas a nivel regional y mundial

No todas las empresas del complejo textil y de confección argentino utilizan las
maquinarias y procesos productivos que se encuentran en la frontera internacional.
Esto puede redundar, en un mayor uso del agua y en una menor eficiencia
productiva, en términos comparativos. Las diferencias frente a los países
desarrollados suelen ser bastante importantes, lo que se vincula a diversos factores
como a rezagos tecnológicos, defectos, ineficiencias y/o falta de uso racional del
agua en el proceso productivo, en conjunción con diferencias en la legislación y en
los controles por parte del Estado (en sus tres niveles) en este campo.

Como fue mostrado en el estudio citado en párrafos anteriores las empresas


argentinas se encuentran rezagas en cuanto un uso eficiente del agua frente a
economías desarrolladas como las europeas.

El tratamiento de los efluentes en el sector textil es una problemática presente a nivel


internacional. En el caso de Argentina aún existe un largo camino por recorrer para la
adecuación de las empresas textiles en el tratamiento correcto de las aguas.

Los países asiáticos como por ejemplo, China e India, vienen rezagados en sus
74
políticas de preservación del medio ambiente. Suele ocurrir que, por ejemplo, utilicen
fuentes de energías baratas pero altamente contaminantes, como el carbón; y no
realicen ningún tipo de tratamiento de efluentes57. En este sentido, esto opera como
otra ventaja de competitividad para estos países, por los menores esfuerzos en
materia ambiental que realizan.
En relación a la utilización de sustancias nocivas para la salud, la mayoría de los
países más desarrollados han implementado una legislación estricta al respecto. Por
ejemplo, en varios países de América Latina, la obligatoriedad del etiquetado de la
prenda se vincula sólo a la composición y cuidado de la misma. En cambio, en la
Unión Europea y los Estados Unidos, el etiquetado asegura al consumidor que la
prenda está libre de sustancias prohibidas, como elementos de níquel, tinturas con
potencial riesgo cancerígeno o alergénico y pesticidas, entre otros 58.

Ejemplos de las regulaciones en otros países son el REACH en la Unión Europea, con
el objetivo de garantizar un elevado nivel de protección de la salud humana y del
medio ambiente, estando los productos textiles incluidos bajo esta regulación59.

En el caso específico del formaldehído -citado como ejemplo en párrafos anteriores-,


son múltiples los países que poseen una legislación al respecto. Entre ellos se
encuentran Austria, China, Nueva Zelanda Polonia, Lituania, Rusia, Egipto, Corea del
Sur, Taiwán, Vietnam, la Unión Europea y Estados Unidos. En general la legislación
frente a esta sustancia regula la cantidad que se permite utilizar, en relación a los
usuarios de los productos (ejemplo ropa para bebés) o en relación al tipo de producto
(textiles en contacto directo con la piel)60.

Las diferencias que existen frente a los países que mantienen las mejores prácticas
aumenta la necesidad de continuos avances en los estándares de calidad de la
industria textil y de confección argentina, con la optimización de los insumos
utilizados y de los procesos. La preservación de la salud de los consumidores y la
sustentabilidad ambiental son cuestiones claves para las generaciones actuales y

57
Suárez Boedo, S. (2010).
58
INTI Textiles.
59
Existen regulaciones a los productos que contienen “sustancias altamente preocupantes” (SVHC) y
por otro lado, “sustancias restringidas y reguladas” por el Reglamento REACH, lo que obliga a identificar
las sustancias químicas que contienen los productos.
60
En base a información recabada por la Federación Argentina de Industrias Textiles FADIT-FITA.
75
futuras, como también para la mejora del complejo en los niveles de competitividad
internacional y en el acceso a mercados que exigen estándares de calidad.

1.2. Impacto de la utilización de las tecnologías críticas identificadas en el


primer documento sobre la sustentabilidad ambiental

Las dos tecnologías críticas identificadas en el Documento 1, no necesariamente


tienen un impacto significativo en materia ambiental. En este sentido, estos cambios
no generan un mayor deterioro del medio ambiente ni están orientadas a mejorarlo, al
menos con un criterio de alto impacto.

En el caso de la automatización de los sistemas de corte, permitirá una reducción en


los desperdicios de las telas, lo que reducirá la cantidad de residuos sólidos, pero
esta tecnología no se asocia a las etapas intensivas en agua y generadoras de
efluentes, destacadas como las prioritarias en materia ambiental del sector.

En lo que se refiere al desarrollo de textiles funcionales, inteligentes o técnicos. Es


posible el desarrollo de productos sustentables o verdes, pero esto dependerá de
cada proyecto que se desarrolle. Como fue mencionado en párrafos anteriores, la
ecología y la sostenibilidad, junto al desarrollo de la bio y la nanotecnología, resultan
claves en el desarrollo de nuevos tejidos, con el desarrollo de productos reciclables u
obtenidos de materias primas renovables. Por lo tanto, existe aquí un campo
importante en materia ambiental para desarrollar en estos nuevos productos.

A pesar de no haber sido señalada dentro de las tecnologías críticas del Documento
1, fue destacada en el apartado 1.4. de dicho documento referido a los principales
problemas tecnológicos que presenta el complejo textil, la situación que atraviesa la
actividad de tintorería y los importantes costes que implican las cuestiones
medioambientales. Por lo tanto, ésta se trata de una tecnología crítica a incorporar en
lo que se refiere a objetivos en pos de la sustentabilidad ambiental y forma parte de
la estrategia recomendada a seguir por el Estado en este documento.

76
2. DIAGNÓSTICO Y ESTUDIO DE PROSPECTIVA TECNOLÓGICA
AL 2025 SOBRE LAS FUENTES ENERGÉTICAS UTILIZADAS POR
EL SECTOR

2.1. Situación actual en materia energética en las distintas etapas del


complejo.

En la frontera tecnológica del sector textil y confección a nivel mundial, los “pesos”
energéticos de este sector se han reducido en las últimas décadas, a partir de la
fuerte automatización de los procesos, la incorporación de la robótica y de las
tecnologías de la información y la comunicación.

Las innovaciones en maquinaria textil actuablemente tienden a vincularse con la


velocidad y la escala de producción (sobre todo en los hilados y tejidos) y al mismo
tiempo en el uso de energías más eficientes. Sin embargo, el uso de la energía
eficiente depende también de otros factores que exceden a la utilización de
maquinarias modernas, y se vinculan a la forma en que desarrolla los procesos
productivos cada firma.

Las fuentes de energías renovables aún están poco desarrolladas en Argentina pero
existen diversos procesos en curso e importantes avances. Entre las más relevantes
en cuanto a su capacidad de potencia son la energía eólica, la térmica con
combustibles, residuos sólidos y biomasa, en tanto la energía solar tiene una menor
potencia instalada.

Uso de la energía por etapa en el complejo Textil y Confección61


El proceso de hilatura es intensivo en consumo energía eléctrica. Sin embargo, la
automatización de los procesos y la aplicación de la fabricación integrada por
computadora (CIM)62 -que permite hacer controles periódicos de calidad de producto-

61
Elaborado en base a Gas Natural Fenosa (2008).
62
Ver punto 3.
77
contribuyen a un menor consumo energético.

En lo que se refiere a la tintura de los hilados o tejidos, es un proceso intensivo en el


uso de energía eléctrica, térmica y de utilización de agua. En esta etapa resultan
importantes los ahorros en la producción de calor y minimización del consumo de
agua.

En el caso de los tejidos, se utiliza básicamente energía eléctrica, salvo para el


engomado utilizado en la preparación de los hilados que requiere energía térmica. La
utilización de telares de punta permite el ahorro de energía eléctrica con amplios
aumentos de la productividad.

Para la etapa de acabado, que incluye diversos procesos, como el blanqueo, el


teñido, la estampación y la realización de acabados y uso de aprestos, se consume
energía tanto eléctrica como térmica, siendo muy importante la utilización de vapor
de agua. En esta etapa, para un mejor uso de la energía, de los insumos y del
medioambiente se deben evitar las retintadas, como también se deben ajustar las
cantidades de colorantes y en el estampado de pastas.

En términos de mayor relevancia, tanto la hilatura como la tejeduría son actividades


intensivas en el uso de la energía eléctrica, en tanto el acabado -en sus diversos
procesos- es intensivo en el uso de energía térmica. Por último, las etapas de la
confección son intensivas en el uso de energía eléctrica, a excepción que se realice
algún proceso de acabado en esta etapa.

En todas las fases de la cadena productiva también existen consumos de energía que
responden a la iluminación y a la ventilación, sobre todo de esta última en las etapas
que se utiliza calor durante el proceso productivo, presente en las actividades de
acabado.

Por último, a lo largo de la cadena de valor, debe considerarse un porcentaje que se


consume por “pérdida” de energía, debido a su uso ineficiente.

78
Esquema 2. Utilización de la energía en los procesos productivos de la industria textil
y confección

Fuente: elaboración propia en base a Gas Natural Fenosa (2008)

2.1.1. Actores con mayor incidencia e impacto en materia energética al interior del
complejo

El sector industrial argentino representa el 24%63 del consumo de energía a nivel


país. Entre las diversas fuentes de energía secundarías utilizadas, se destaca el gas
natural (que es la fuente predominante en la generación de energía térmica en
Argentina) con una participación del 56%, seguido por el uso de la energía eléctrica
(36%), en tanto que el carbón residual y el gas licuado reúnen un 5%, mientras que
otras fuentes alcanzan al 3%.

63
Secretaría de Energía (2013). En base a datos de 2012.
79
Gráfico 1 Consumo de energía del sector industrial (fuentes secundarias). Año 2012

Fuente: elaboración propia en base a datos de la Secretaría de Energía (2013).

Si se analiza el consumo del gas entregado a la industria textil, considerando los


“grandes usuarios”, el sector sólo representa el 1,1% del consumo total. Esto refleja
que a nivel del sector industrial, el textil tiene una baja participación en la demanda de
energía gasífera. El sector en su conjunto representa un consumo anual de 109.767
miles de m³64.

La distribución por provincias de los consumos del sector, se concentran


principalmente Buenos Aires (55%), Chubut (15%), La Rioja (13%) y Tucumán
(13%)65. Asimismo, por la naturaleza de los procesos productivos, el consumo de
energía del sector textil resulta ampliamente superior al de la confección. En tanto
que son las empresas medianas y grandes las que concentran el mayor consumo de
energía en el segmento textil, mientras que en la confección son las PyME y los
establecimientos micro los que se destacan.

A pesar de que no existen datos disponibles que cuantifiquen los consumos


energéticos por sector y etapa de producción, es posible inferirlos en base al

64
Específicamente, el gas natural es ampliamente utilizado en industria textil como combustible en las
calderas de vapor. El gas en el sector es utilizado en diversas aplicaciones específicas, siendo
prácticamente imprescindible para el desenvolvimiento normal de la actividad. Entre las principales
aplicaciones están las de acción directa de la llama (chamuscado de hilos, chamuscado de tejidos),
aplicaciones de calentamiento por contacto (abrasado, calandrado), aplicaciones de calentamiento por
radiación (presecado, polimerización), aplicaciones de calentamiento directo por convección en
secadores y rames -en sustitución del tradicional sistema de calentamiento mediante fluidos
intermedios- con el consiguiente ahorro energético (entre el 20 y el 30%), y a su vez es utilizado para el
calentamiento directo de los baños líquidos mediante tubos sumergidos o por combustión sumergida.
Fuente: Risuleo F (2012).

80
conocimiento de los procesos productivos y de la relevancia de cada rama en
términos de producción a nivel local.

En consecuencia, son las actividades de tejeduría y acabado las que tienen en


conjunto un mayor consumo de energía. Como se expuso en el Documento 1, existe
una fuerte participación de los hilados y tejidos importados (crudos o blanqueados
para teñir), lo que incrementa el volumen de las actividades de tejeduría y acabado
local frente a la hilandería. Luego, se ubicaría la confección ya que es un sector
intensivo en trabajo pero procesa la mayor cantidad de kilos mediante el uso de
energía eléctrica, seguido luego por la actividad de hilandería.

En el Gráfico 2 se observan los niveles de producción de cada segmento en términos


físicos.

Gráfico 2 Producción local del sector Textil y Confección medida en kilos procesados.
Año 2012

Fuente: elaboración propia en base a datos de la Federación Argentina de Industria Textiles FADIT-FITA

Posibles ahorros de energía en la industria textil argentina


Teniendo en cuenta las tecnologías de la industria textil que más consumo de energía
demandan, entre los principales campos para obtener amplios ahorros se
encuentran66:

 Equipos eléctricos y motores que componen las diferentes maquinarias


utilizadas en el proceso productivo (principalmente etapas de hilatura y tejeduría).

66
Gas natural Fenosa (2008).
81
 La generación de calor, especialmente las calderas para producir vapor de
agua (etapas de acabado de los productos -ennoblecimiento textil-).

 Consumo de agua y posterior tratamiento (etapa de teñido y lavados).

 Iluminación de las instalaciones.

El uso más eficiente de las fuentes de energía en la industria textil y de confección


argentina viene de la mano de diversos factores. En primer lugar, en lo que se refiere
a los posibles ahorros de energía eléctrica resulta de gran importancia la
modernización del parque actual de maquinarias. Como ya se mencionó, a nivel
mundial, las últimas tecnologías plantean importantes ahorros de energía, con la
automatización de los procesos.

Por otro lado, en las etapas de intensivo uso de la energía térmica como el acabado,
es importante hacer una revisión del estado de las calderas -ya que muchas veces
existen pérdidas de rendimiento- y en el transporte del fluido y de los secaderos -en
la búsqueda de pérdidas de calor o debido al uso excesivo del mismo-.

Además, resulta muy importante concentrarse en evitar el uso excesivo del agua,
muy utilizado para las etapas de lavado y teñido, ya que esto genera también
consumos de energía innecesarios de calentamiento y de depuración de aguas.
Como fue mencionado en el punto 1, el empleo de enzimas como reemplazo de
productos químicos permitiría un ahorro de energía en el tratamiento de aguas
residuales.

En resumen, la búsqueda de ineficiencias en los procesos productivos y de posibles


mejoras es una herramienta clave para aumentar los ahorros en el uso de la energía.

Fuentes de energía renovables


El complejo en estudio ofrece algunas oportunidades para incentivar el uso de
fuentes de energía renovables, aunque actualmente en Argentina no se conocen
casos plasmados directamente en este sector.

La energía solar térmica se encuentra entre las que puede tener mayor utilidad en la
82
industria textil. Una de las ventajas que presenta es su bajo coste. Este tipo de
energía permite alcanzar las temperaturas que se demandan para el precalentamiento
de agua que se usa en las fases de química textil, sustituyendo en gran medida la
energía térmica para llevarlas a cabo, lo cual puede a su vez resultar en un importante
ahorro de agua caliente. De todos modos, deben estudiarse la potencia demandada
en cada caso y su posible generación.

Por otro lado, en el caso del sector textil y confección es posible el aprovechamiento
de los residuos de la empresa (reutilización propia o externa). En este sentido, existen
posibilidades de generación a partir de energías para producir calor a partir de las
piezas que no alcancen la calidad deseada o tejidos sobrantes. Se estima que el
poder calorífico de un trapo es de 3.936 Kcal/kg.67. Otra de las energías posibles a
utilizar es la eólica, pero también debe analizarse su adecuación a los procesos
textiles.

2.1.2. Principales características del marco normativo actual y su impacto en


el desarrollo del complejo

Existen distintos entes que intervienen en la regulación de la industria energética. En


primer lugar, la Secretaría de Energía (SENER), la cual depende del Ministerio de
Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, que tiene por función establecer
la política nacional en materia de energía68.

Otros actores relevantes del marco normativo


Por su parte el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) creado mediante la Ley
24065/91 es un organismo independiente dentro de la Secretaría de Energía, encargado de
regular la actividad eléctrica y de controlar que las empresas del sector (generadoras,
transportistas y distribuidoras, Edenor y Edesur) cumplan con las obligaciones establecidas en
el Marco Regulatorio y en los Contratos de Concesión69. Por su parte, los organismos
reguladores provinciales controlan el resto de las empresas de suministro.

67
Gas Natural Fenosa (2008).
68
www.energia.gov.ar
69
www.enre.gov.ar
83
Por otro lado, CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico). Es una
empresa de gestión privada con propósito público que administra el mercado eléctrico
mayorista. Sus funciones principales comprenden la coordinación de las operaciones de
despacho, la responsabilidad por el establecimiento de los precios mayoristas y la
administración de las transacciones económicas que se realizan. Esto incluye también la
compra y venta de energía eléctrica desde o al exterior, así como la generada por entes
binacionales. A su vez, actúa como mandatario del Estado nacional en caso de situaciones
que pudieren generar riesgos de desabastecimiento y afectar la seguridad y la calidad
habituales del sistema eléctrico70.

Por su parte, existe el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), el cual se crea frente a la
privatización de Gas del Estado Sociedad del Estado (Ley 24.076/92). ENARGAS dicta los
reglamentos a los que deben ajustarse los distribuidores y transportistas en lo referente a
seguridad, protección ambiental, procedimientos técnicos y comerciales, calidad del servicio y
gas natural comprimido (GNC). Además aprueba las tarifas que aplican los prestadores y
emite autorizaciones diversas, tales como las necesarias para la realización de obras de
magnitud o para ser considerado subdistribuidor y comercializador.

Asimismo, fiscaliza realizando inspecciones y auditorías, a la vez que requiere a las


Licenciatarias la información necesaria, con el objeto de controlar la prestación del servicio
para asegurar el cumplimiento de las obligaciones establecidas en las respectivas licencias.

En relación al comportamiento del sector de energía en lo que se refiere a la


provisión, debe mencionarse que luego de la crisis del año 2001, con la Ley 25.561
de Emergencia Pública y Reforma del Régimen Cambiario, las tarifas de los servicios
públicos fueron convertidas a pesos argentinos, y congeladas en enero de 2002.

Desde el año 2003, el gobierno ha ido introduciendo modificaciones para permitir el


aumento de las tarifas. En el caso del sector industrial las tarifas industriales fueron
aumentadas altamente por sobre la de los hogares.

Por último, dentro del marco normativo cabe reseñar dos programas. En primer lugar,
el Programa Energía Plus71, creado en el año 2006. Éste tiene por objetivo aumentar
la capacidad de generación y promover el ahorro de energía, ya que obliga a las

70
www.camessa.com.ar
71
www.energiaplus.com.ar
84
grandes industrias (que consumen más de 300 kW) a obtener por su cuenta la
cobertura de las mayores demandas eléctricas que consuman respecto del año 2005.

Los grandes usuarios que superan ese límite deben contratar la diferencia en el
mercado de Energía Plus. Un nuevo mercado desregulado, donde sólo se
comercializa la energía producida por nuevas plantas de generación.

Cabe mencionar que en relación a las consultas realizadas a referentes del sector,
estos consideran que el programa opera como un incentivo a procurar un uso
eficiente de la energía en las plantas. Sin embargo, afirman que también puede
operar como un desincentivo a la realización de nuevas inversiones o a la ampliación
del tamaño de planta, ya que superar la demanda de energía implica incurrir en
mayores costos energéticos, por la energía adicional requerida.

Por otro lado, el Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía


(PRONUREE), establece la Eficiencia Energética (EE) como un componente
imprescindible de la política energética y de la preservación del medio ambiente.
Dentro de este Programa se encuadra el Proyecto de Eficiencia energética.

El Proyecto de Eficiencia Energética prevé el desarrollo de 325 diagnósticos energéticos a


realizar en empresas PyME de todas las regiones del país y de diferentes tipos de actividad
industrial. La empresa contribuye solo con el 10% del costo, el 90%. La Secretaría de Energía
de la Nación es la ejecutora del Proyecto y lo desarrolla a través de una donación recibida por
el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) o Global Environment Facility (GEF) en
inglés.

Es posible que este programa sea una buena herramienta para mejorar el uso
eficiente de la energía, sin embargo, aún transita por una prueba piloto. Por lo tanto,
resulta difícil saber si tendrá un impacto importante sobre el sector industrial ni si va
a extenderse el programa a un mayor número de estudios.

En cuanto al marco normativo relativo a las fuentes de energía no renovables, la Ley


Nº 26.190/06 del Régimen de Fomento Nacional para el uso de fuentes renovables de
energía destinada a la producción de energía eléctrica, declara de interés nacional la
generación de este tipo de energías. Este programa establece como objetivo,

85
alcanzar una contribución del 8% al consumo de la energía eléctrica nacional para el
año 2016.

A partir de su reglamentación mediante el Decreto 562/09 se dio curso a la licitación


de ofertas de generación de estas fuentes de energía que contempla diferentes
beneficios impositivos. Esto en el marco de la implantación de los “Programa
Generación Eléctrica a partir de Fuentes Renovables” (GENREN) y el Proyecto de
Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER).

2.1.3. Estrategia tecnológica que podría adoptar el Estado para fomentar un


uso más eficiente de las fuentes energéticas actuales y para incentivar la
utilización de fuentes renovables de energía

Estrategias que podría adoptar el Estado

Eficiencia energética
En primer lugar, el uso de la energía más eficiente, requiere que el Estado desarrolle
un importante rol en materia de concientización en el sector industrial de la
importancia y posibilidades de ahorro de energía que suelen existir en el proceso
productivo.

En este sentido, muchas veces las empresas, sobre todo las PyME, no toman
conciencia de los ahorros en energía que podrían lograr mediante la implementación
de determinados cambios en el proceso productivo y/o en las instalaciones en la
fábrica, como tampoco tienen conocimiento de los beneficios que esto podría
brindarles en materia de rentabilidad. Un uso más eficiente de la energía puede
reducir los costos de producción y mejorar la competitividad de las firmas.

Entre los segmentos que se recomiendan para hacer hincapié, se encuentran el de la


tejeduría y acabado, ya que es donde se presupone el mayor uso de energía a nivel
de la cadena de valor, tanto por el tipo de procesos productivos que se realizan en
estas etapas, la estructura del sector y los volúmenes de producción procesados. El
primer segmento se caracteriza por uso intensivo de energía eléctrica, y el segundo,

86
térmica.

A su vez, el rol del Estado debería estar abocado a contemplar el asesoramiento a las
firmas, para detectar el uso ineficiente de la energía. Esto requerirá del apoyo en
materia de financiamiento para los cambios necesarios para poner a punto la planta
(modernización de maquinarias, modificación del lay-out, etc.)

El Proyecto de Eficiencia Energética que forma parte del Programa Nacional de Uso
Racional y Eficiente de la Energía (PRONUREE) resulta una importante experiencia
piloto de lo que podrían ser los estudios por parte de expertos. En el punto 4 se
profundizan las recomendaciones en materia de política.

Energías no renovables
En lo que se refiere a las posibilidades de incentivar la utilización de energías
renovables, si bien aún no se ha avanzado demasiado en Argentina en este frente, tal
vez existen oportunidades para promover la utilización de la energía solar y eólica
dentro del complejo de las empresas textiles. Debido a los históricos regímenes de
promoción industrial y a incentivos desde los gobiernos provinciales, existe una
importante presencia de firmas textiles en provincias como Chubut, La Rioja,
Catamarca, Tucumán, Santiago de Estero y Corrientes.

Esta localización puede operar como una oportunidad para el desarrollo de energías
renovables. En este sentido, las empresas localizadas en las zonas con irradiación
alta de la Región de Cuyo podrían tal vez abastecerse de sistemas de energía solar,
en tanto las firmas localizadas en Chubut podrían ser potenciales para hacer un uso
de energía eólica. En general existen empresas medianas o grandes localizadas en
estas zonas, lo que facilitaría y permitiría llevar adelante algunas experiencias piloto
interesantes.

Impactos productivos y económicos


En términos de impactos productivos, sin lugar a dudas el logro de una mayor
eficiencia energética al interior de la planta tiene un impacto sobre la productividad
de la firma mediante la reducción de costos, más aun considerando que en los
últimos años las tarifas se han ido incrementando para el sector industrial. Además,
la revisión de los procesos productivos en materia energética puede a su vez permitir
87
la optimización de procesos en lo que refiere a la productividad en general.

El mismo impacto tendría la posibilidad de acceder al uso de energías renovables,


aunque este campo está menos difundido. Avanzar en estos frentes para las
empresas tendrá costos económicos en el corto plazo que pueden desincentivar
posiblemente su implementación, los cuales deben ser contemplados para la
efectividad de las políticas.

2.1.4. Diferencias con la situación experimentada por los países que tienen las
mejores prácticas tecnológicas a nivel regional y mundial

Como fue presentado en el Documento 1, gran parte de las industrias del sector textil
y confección son pequeñas y medianas empresas, con una elevada atomización de
microempresas en la etapa de la confección. Sólo en la etapa de hilatura y en una
parte de la tejeduría se encuentran empresas grandes cerca de la frontera
tecnológica internacional.

La pequeña dimensión junto con la falta de modernización tecnológica deriva muchas


veces en un diagnóstico basado en un uso ineficiente de la energía de estos
establecimientos. Esto se plasma en la utilización de maquinarias obsoletas, que
implican un mayor consumo de energía como también en base a ineficiencias por
utilización de maquinaria inadecuada o defectos/ineficiencias en el proceso
productivo de cada firma.

2.2. Impacto de la utilización de las tecnologías críticas identificadas en el


primer documento sobre la eficiencia energética

Las dos tecnologías críticas presentadas en el Documento 1 pueden tener un


impacto en el campo de la eficiencia energética. En primer lugar, la incorporación de
sistemas de corte automatizados en la confección, implica un importante incremento

88
de la productividad en la etapa de corte. Esto traerá aparejado un ahorro de energía,
ya que se trata de maquinarias modernas que desplazan a las herramientas de corte
manual.

De todas formas, como se planteó, la modernización de esta etapa de la cadena


productiva, aumentaría la productividad y las cantidades procesadas, permitiendo
asimismo una importante sustitución de importaciones y la oportunidad de exportar
mayores productos. En caso de lograr estos objetivos, esto significará una mayor
demanda de energía por parte del sector a pesar de los logros en términos de
eficiencia.

En el caso del desarrollo de textiles funcionales, inteligentes y de uso técnico, estos


serían proyectos nuevos. Por lo tanto, en este caso deberá procurarse que su
impulso tenga presentes criterios en materia de eficiencia energética.

89
3. DIAGNÓSTICO Y ESTUDIO DE PROSPECTIVA TECNOLÓGICA
AL 2025 SOBRE EL TIPO DE USO QUE EL COMPLEJO HACE DE
LAS TIC

3.1. Situación actual en relación al uso de las TIC en las distintas etapas del
complejo.

Las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC) son herramientas


clave para el desarrollo, tanto al interior de la empresa como en el proceso de
interacción entre la empresa con los diferentes actores de su entorno.

En general, el sector textil y confección es definido como de bajo contenido


tecnológico y se caracteriza por estar sujeto a innovaciones incrementales. Sin
embargo, en las últimas décadas, las TIC han empezado a ocupar un espacio
creciente dentro del sector en lo que se refiere al proceso de manufactura. Esto ha
generado un impacto importante sobre los niveles de productividad de toda la
cadena de valor.

La introducción de estas tecnologías ha dado lugar a mejorar la automatización de


procesos, controles y mejoras en la de calidad, reducción de tiempos muertos, entre
otros factores. Asimismo, los avances en las TIC aplicadas al sector textil se
reflejaron también en las etapas de gestión, comercialización y acceso a la
información, comunicación intra-firma, entre otras herramientas.

La adopción de nuevas tecnologías en el complejo ha sido una de las formas de


hacer frente al endurecimiento de la competencia internacional -de los países que
elaboran productos de muy bajo costo-, junto con la sofisticación y diferenciación de
los productos.

90
Las TIC aplicadas al proceso manufacturero

En el área de fabricación, han existido importantes desarrollos de las TIC en el


sector72.

Dentro del sector existe la utilización de los sistemas de fabricación integrada por
computadora (CIM). Es decir, la integración de las computadoras digitales en todos los
aspectos del proceso de manufactura73.

Por otro lado, son utilizados los métodos de diseño asistido por computadora y fabricación
asistida por computadora (CAD/CAM). La unión de estos dos métodos permite diseñar
cualquier componente en la computadora y luego transmitir la información a través Interfaces
para la comunicación entre la computadora y un sistema de fabricación. De esta forma, el
componente se puede producir de forma automática.

Tanto en la hilatura como en la tejeduría, la utilización de las TIC va de la mano de la


asistencia a una importante automatización de los procesos e incluso del uso de la
robótica.

La hilatura es el sector más intensivo en capital. En él se ha dado una fuerte


automatización de los procesos y la aplicación de la fabricación integrada por
computadora (CIM), ya que permite hacer controles constantes de la calidad del
hilado. Los avances tecnológicos (especialmente en el área de la microelectrónica)
hacen estos enlaces cada vez más intensivos en capital.

Por su parte, en la tejeduría (calada y de punto) se utilizan los sistemas CIM y los
métodos CAD, para el diseño de los tejidos. Cabe destacar también los diversos
software existentes para el diseño y creación de bordados.

A su vez, la presencia de las tecnologías de la información está muy presente en el

72
En base a Costa M. y Duch N, (2005) y Rodrigues da Costa, A.C., Pinto da Rocha, E.R. (2009) y
www.cetex.net
73
El CIM trata de usar una única base de datos que integre toda la información de la empresa y a partir
de la cual se pueda realizar una gestión integral de todas las actividades de la misma, repercutiendo
sobre todas las actividades de administración y gestión que se realicen en la empresa, además de las
tareas de ingeniería propias del CAD y el CAM.
91
desarrollo de los textiles inteligentes74. La información generada por los sensores
integrados en el tejido (sensores y microchips, que detectan y analizan estímulos
proporcionando una respuesta) debe ser captada, procesada, y en algunos casos en
función de la aplicación, enviada para su análisis y posterior interpretación. Es aquí
donde se incorporan las TIC, como también la ingeniería electrónica y la informática,
que permiten todo el tratamiento de las señales procedentes del textil y que
provocan una reacción predeterminada y controlada.75

En el proceso de acabado se han introducido nuevas tecnologías como la


formulación automática de recetas de tintura, el control de procesos y la colorimetría.
Por otro lado, en la estampación tiene mucha importancia la utilización de los
sistemas CAD/CAM, con máquinas industriales que imprimen un dibujo directamente
en los tejidos, lo cual permite la diferenciación de producto y la respuesta rápida a los
clientes, mediante la impresión de muestras.

En lo que se refiere a la etapa de la confección, los avances más significativos están


en las fases de diseño y corte, con la aplicación de sistemas CAD/CAM. Estas
tecnologías permiten al diseñador de la prenda realizar el diseño por computadora
(CAD), y luego utilizar el diseño digital para el corte de la prenda. En este punto es
donde surge la posibilidad de utilizar sistemas de software CAM, es decir, la
fabricación asistida por computadora, lo que permite acceder a un sistema de corte
en serie.

Por el contrario, en la costura, en general aún no se ha reemplazado a la máquina de


coser utilizada por el trabajador, si bien existen nuevas tecnologías como por ejemplo
el acoplamiento de dispositivos electrónicos a las máquinas de coser para aumentar
la precisión en el acabado.

En resumen, estas tecnologías permiten en la industria textil y confección producir


pequeños lotes y hacer rápidamente los cambios de producto, además de facilitar la

74
Los textiles inteligentes tienen incorporados elementos o sistemas que les permiten responder de
forma automática a las necesidades del cuerpo humano en función de las características del entorno. Es
decir, que reaccionan ante estímulos externos, combinando las técnicas tradicionales de elaboración de
tejidos con la microelectrónica y la incorporación de sensores y biosensores. Existen prendas
inteligentes que proporcionan al usuario determinados beneficios.
75
Gomis J. (2010).
92
detección de problemas en la cadena de producción y control de la calidad de
productos. Por otro lado, permiten actualizar el equipo en uso, con la utilización de
dispositivos que optimizan el uso de las instalaciones y de los insumos, y con la
incorporación de la microelectrónica y la informática como herramientas que mejoran
los productos y servicios a menor costo76.

Entre los proveedores internacionales de los sistemas CAD/CAM aplicados al


complejo de textil y confección se encuentran Lectra, Gerber Technology,
Investrónica, Browzwear International Ltd, Eat Gmbh, OptiTex Ltd. Audaces,
FashionCAD, Bluewater Software, TUKATECH, Inc, Viable Systems, Inc., entre otros.

Esquema 3. Utilización de las TIC en los procesos de manufactura de la industria


textil y confección

Fuente: elaboración propia en base a En base a Costa M. y Duch N, (2005) y Rodrigues da Costa, A.C. y
Pinto da Rocha, E.R. (2009).

Las TIC aplicadas a la actividad de la empresa

Por otro lado, además de las TIC que pueden tener una presencia activa en el
proceso manufacturero aumentando altamente la productividad y la calidad de los

76
Rodrigues da Costa, A.C. y Pinto da Rocha, E.R. (2009).

93
productos, existen TIC más transversales al resto de los sectores basadas en la
administración y manejo de datos, el uso de redes, líneas telefónicas, servidores, e-
commerce, entre otros. En general, este tipo de tecnologías pueden ser utilizadas por
las empresas del complejo, durante el ciclo de producción y operatoria general de la
empresa y no específicamente en la elaboración de la manufactura en sí.

Contar con este tipo de tecnologías puede tener un rol importante en la coordinación
y en el modo en que toma las decisiones la firma. La industria textil exige la mejora
constante de los mecanismos para la administración y la coordinación de la cadena
de productiva, con el fin de responder rápida y adecuadamente a los cambios en
moda y gustos del consumidor.

Con este fin, resulta importante para las empresas acceder a la información acerca de
las nuevas tendencias de la moda, nuevos diseños, la comunicación con los
proveedores y la utilización de sistemas de inventario. Asimismo, son también
importantes los esfuerzos en el posicionamiento de marca, la vinculación con los
consumidores mediante lazos electrónicos, entre otros.

En estos puntos, las TIC juegan un papel clave en las relaciones de cada una de las
firmas de la cadena para facilitar un rápido y eficiente contacto con la red de
proveedores, clientes y otros actores productivos relevantes para estas empresas.
Inclusive, su potencialidad alcanza la posibilidad de iniciar contactos con posibles
clientes, llegar a mercados lejanos (nacionales o internacionales), estudiar
comportamientos de otras empresas que enfrentan coyunturas similares a la firma o
simplemente informarse sobre procedimientos burocráticos, entre otros diversos
usos.

3.1.1. Actores con mayor incidencia e impacto en el uso de estas tecnologías

En el caso del complejo textil y confección argentino el grado de incorporación de


estas tecnologías es heterogéneo entre los distintos eslabones e incluso existen
diferencias al interior de cada eslabón.
Las TIC aplicadas al proceso manufacturero
En primer lugar cabe mencionar que la incorporación de las TIC dentro del proceso
94
de manufactura es reducida en el sector si se lo compara con las TIC más
transversales y que hacen a la gestión de la empresa y de herramientas más
generales de información y comunicación. Esto sigue las tendencias de la industria
local en general77.

En lo que se refiere al sector de hilados, el cual a nivel local se trata de unas pocas y
grandes empresas capital-intensivas, en general el nivel de automatización de los
procesos es casi total y varias firmas tiene un monitoreo integrado on-line de la
producción.

En la tejeduría y en el acabado, según los entrevistados, en general se utilizan telares


(ya sea planos o de punto) que operan aisladamente y no son asistidos por
computadora. Como fue señalado en el Documento 1, son pocas las empresas
nacionales de este segmento que utilizan maquinaria de punta.

De todas formas, pueden encontrarse algunos casos (aunque aislados) que utilizan
máquinas de este tipo por ejemplo, algunas que realizan bordados en forma
automatizada vía computadora o firmas que utilizan estampadoras con sistemas que
básicamente imprimen el dibujo en el tejido.

En el caso del proceso manufacturero de la confección, existe una relativa difusión de


los sistemas para diseño asistidos por computadora. Esto aparece en particular en las
grandes marcas, o marcas secundarias, como también en los emprendimientos de
diseño de indumentaria independiente. El acceso a los sistemas de diseño, es mucho
menos costoso ya que no se encuentra implicada una maquinaria especial, más que
el uso de computadoras con determinado software.

Sin embargo, los diseñadores rara vez logran la articulación con sistemas de corte
asistidos por computadora. La incorporación de estos sistemas de corte es muy baja,
a raíz de las características generales del sector que adopta en Argentina, basado en
una gran atomización de los talleres y por la elevada operatoria en condiciones de
informalidad.

77
En base a un estudio realizado a empresas industriales de Yoguel G., Novick M. et al (2004) se plantea
que en el área de fabricación, la presencia de equipamiento informático y la utilización de software
específico es considerablemente menor que en el área de gestión de la empresa.
95
Son en general las marcas grandes las que poseen sistemas automatizados de corte
asistidos con computadora (de baja participación en el total de empresas del sector).
Al respecto, cabe destacar que el Centro Metropolitano de Diseño (CMD)
recientemente ha incorporado sistemas automáticos de corte con láser en sus
talleres.

En relación a la costura, las posibilidades de incorporación de TIC son muy reducidas,


ya que como se mencionó, aún a nivel mundial se depende en gran medida de la
utilización individual de la máquina de coser, siendo una actividad trabajo-intensiva. Si
bien existen en el mundo algunas tecnologías que permiten procesos de costura
automatizados y asistidos por computadora, estos aún tienen un bajo uso a nivel
internacional y su aplicación en Argentina sería muy difícil dadas las condiciones de
informalidad y atomización en que opera la costura.

En conclusión, en base a las entrevistas realizadas, en los últimos años se han


incorporado un vasto conjunto de maquinaria y equipos modernos en la industria
textil, pero no todas esas inversiones se han dirigido a la incorporación de las TIC.
Cabe mencionar que a nivel agregado la incorporación de las TIC abocadas al
proceso productivo dista de estar difundida ampliamente a lo largo del sector y en
general suelen ser utilizadas aisladamente.

La utilización en el proceso de fabricación asistida por computadora es muy baja a


nivel general, salvo en el caso del diseño en sí, donde su utilización es más común y
no implica un costo demasiado elevado para su incorporación. Si se observan los
datos presentados en el Gráfico 1, las PyME industriales del sector Textil, prendas de
vestir, cuero y calzado, tienen un porcentaje de puestos de trabajo que utiliza
computadoras de 20,7%, levemente inferior al promedio industrial (21,5%).

Lo que refleja que el uso de computadoras en el proceso productivo está poco


presente en las empresas pequeñas y medianas, no escampado de esta realidad el
sector en estudio.

96
Gráfico 3 Uso de tecnologías de la información y la comunicación en las PyME
industriales argentinas

Fuente: Encuesta Estructural a PyME industriales, 2008. Fundación Observatorio PyME

Las TIC aplicadas a la actividad de la empresa

En lo que se refiere a la incorporación de TIC que exceden al proceso de


manufactura, en general, entre las empresas industriales, son las PyME las que
encuentran mayores dificultades para incorporar este tipo de tecnologías. En
particular, los menores usos aparecen en la posibilidad de contar con servidores
propios o en el uso de E-commerce, para la venta de sus productos. Esto está
asociado al tipo de actividad que se realiza.

Es esperable que la realidad del sector textil y confección no se encuentre lejos de


los datos observados en el Gráfico 2, ya que predominan las empresas PyME en el
sector textil y los micro-emprendimientos en la confección.

La necesidad y acceso a cada tecnología está relacionada con el tamaño de la


empresa, la complejidad de las actividades que realiza la firma y los requerimientos
específicos que faciliten el funcionamiento de cada negocio.

97
Gráfico 4 Disponibilidad de recursos informáticos por porcentaje de PyME
industriales

Fuente: Encuesta Estructural a PyME industriales, 2008. Fundación Observatorio PyME.

Por otro lado, además del tamaño de la empresa como distinción de la incorporación
de TIC en el sector, según las entrevistas realizadas a expertos del sector, las
empresas que más han avanzado en este tipo de tecnologías son las hilanderías, las
empresas brasileñas posicionadas en la cadena algodonera (sobre todo en la
tejeduría plana), como también las marcas de confección, las cuales hacen foco en
las actividades como el diseño, el marketing y la comercialización.

En el caso de las empresas del segmento textil (hilados y tejidos), si bien algunas
firmas destinan recursos a la incorporación de este tipo de tecnologías, existen
muchas empresas incluso de importante tamaño -sobre todo en el segmento de
tejidos-, que aún no cuenta por ejemplo con página web propia.

En el segmento de tejidos muchas veces los canales comerciales son distintos a los
de la confección, como también las estrategias comerciales. Por ejemplo, suelen ser
escasos los esfuerzos en el posicionamiento de marca, gastos de marketing y
publicidad, lo que produce en consecuencia un menor acercamiento a las TIC
vinculadas al comercio. Lo mismo ocurre con la disponibilidad de página web, uso de
redes y las tecnologías vinculadas a la operatoria de la firma.

Esto se explica por diversos factores que responden a las propias características del

98
segmento. En primer lugar, no se trata de venta a consumidores finales, sino a
clientes mayoristas o a otras firmas industriales. Por otro lado, en relación a las
empresas nacionales en general se trata de firmas familiares, con la dirección
concentrada en el dueño o pocas personas, lo cual constituye una importante barrera
para la adquisición de nuevos software, formas de gestión, etc.

Las empresas más grandes del segmento textil, y en particular las hilanderías y las de
origen extranjero (brasileñas), son las que se encuentran mejor posicionadas en estos
frentes y de hecho operan con sistemas informáticos de gestión de la producción, lo
que les permite la adopción de criterios en conjunto con las casas matrices en Brasil.

Asimismo, las marcas de prendas de vestir (incluso las locales) requieren de una
elevada cercanía a los consumidores y han ido adaptándose a los nuevos sistemas de
conexión con el cliente, como los sitios web, la participación del E-commerce,
sistemas para inventarios, etc. Básicamente esto se explica por la necesidad derivada
de la actividad comercial dirigida a los consumidores finales.

3.1.2. Principales características del marco regulatorio actual y su impacto en


el desarrollo del complejo

En el caso de las TIC, el marco regulatorio se compone por diversas leyes, decretos y
resoluciones de la Secretaría de Comunicaciones, las cuales garantizan determinados
derechos, regulan y promueven las TIC. Sin embargo no existe un marco completo,
ya que es una industria que se modifica constantemente.

Por un lado, se puede mencionar, la Ley de firma digital (N°25506/01), dándole validez
a la misma, la Ley de Habeas Datas (25.326/00) que supone la protección de datos
personales, la incorporación al Código Penal de los delitos informáticos (Ley
26.388/08). Luego existen varios decretos como por ejemplo, el acceso a Internet
Nacional para todos los habitantes del territorio (N°554/97), la consideración del
servicio de Internet dentro de la garantía constitucional que ampara la libertad de
expresión (N°1279/97), entre otras.

Por su parte, en base al desarrollo de las TIC, cabe mencionar la sanción de la Ley
99
Nacional de Promoción de la Industria del Software Nº 25.922 del año 2004. La ley
tiene por objetivo mejorar la competitividad de las empresas mediante el
otorgamiento de beneficios fiscales, estimulando el desarrollo y dinamizando esta
industria en el país. Esta ley ha operado como un motorizador del desarrollo de
software en Argentina, aunque el desarrollo de TIC se refiere a un ámbito más
amplio.

En lo que respecta al impacto de la ley sobre el sector, lo cierto es que la tecnología


proviene en general del exterior, aunque esto no quita que puedan desarrollarse
iniciativas para la incorporación de software local en la producción.

En lo que se refiere a las actividades más transversales y vinculadas a la operatoria


general de la empresa, como son el uso de redes, uso de Internet, bases de datos,
software de gestión, etc. el marco regulatorio ha ido adecuándose y permitiendo la
difusión de este tipo de herramientas en la industria en general, junto con la
promoción del desarrollo de determinados softwares en este aspecto.

3.1.3. Estrategia tecnológica que podría adoptar el Estado para fomentar la


incorporación y desarrollo de TIC en el complejo

Estrategias que podría adoptar el Estado


En este frente, se propone una estrategia basada en tres ejes. Por un lado, en la
promoción de la incorporación de TIC dentro del proceso manufacturero, por otro, la
difusión de las TIC abocadas a la actividad de la empresa en general y por último, se
concentra la atención en la estrategia basada en el desarrollo de TIC en el complejo.

Incorporación de TIC en el proceso manufacturero


Como fue señalado en el punto 3.1.1. las empresas textiles, en especial las PyME,
presentan cierta reticencia a la incorporación de TIC. Las oportunidades aparecen
dentro del proceso productivo en la automatización de los procesos y el uso de
métodos CAD/CAM, que permiten incrementos en la productividad y en la calidad de
los productos, como también la incorporación de sistemas que permiten abocarse al
control de calidad.
100
En primer lugar, es importante la difusión de las nuevas tecnologías aplicables
específicamente para el sector. Como bien se presentó en el Documento 1, la
estrategia del Estado debería orientarse, al menos como primer paso en este frente,
en el segmento de incorporación de maquinarias de corte para la confección
principalmente por el significativo aumento de la productividad que implicaría frente a
los sistemas manuales de corte78.

La incorporación de estas tecnologías exige la inversión en equipo y cambios


radicales en el proceso productivo, por lo tanto el acceso al financiamiento resultará
importante también en este campo. Para la incorporación de las TIC en la
manufactura, uno de los obstáculos a superar, según los entrevistados, es la escasez
de profesionales en diseño y fabricación asistida por computadora, lo que dificulta la
mejora de la productividad y la incorporación de estas nuevas tecnologías.

Incorporación de TIC en la actividad de la empresa


Dentro del sector textil y confección existe un amplio espacio para la incorporación
de TIC que faciliten las actividades empresariales. Debido a que este es un sector tan
tradicional, de empresas familiares y gran antigüedad, resulta importante aumentar la
difusión de las bondades que las TIC pueden tener para el funcionamiento de la
empresa.

En este sentido, el rol del Estado debería estar orientado en primer lugar, al
asesoramiento y transferencia de nuevas tecnologías a las empresas. A modo de
focalizar la estrategia por segmento, resulta importante la difusión de las
herramientas comerciales, de inventario, etc. para las empresas abocadas a la
confección y en segundo lugar, apoyar las debilidades en el segmento de tejidos,
incluyendo desde la promoción del uso de páginas web hasta la implementación de
sistemas de gestión.

A su vez, se requerirá un apoyo en el asesoramiento a nivel organizacional, ya que en


muchos casos implicará que las firmas den un salto en la organización de la empresa
por ejemplo, para la implementación de sistemas de gestión.

78
Para más detalle ver Documento 1.
101
Desarrollo de TIC en el complejo
En general la innovación para la industria textil se concentra en la fabricación de
maquinarias y equipos (producidas prácticamente en su totalidad en el exterior), esto
también incluye al nuevo software utilizado en las líneas productivas.

En este sentido, parecería ser una mayor oportunidad enfocar el desarrollo de nuevos
software en cuestiones que hacen a la gestión de las empresas textiles y de
confección. Es aquí, donde posiblemente exista un mayor espacio de política para el
desarrollo de esta industria, como por ejemplo, en el desarrollo de soluciones para el
comercio electrónico, programas orientados a la gestión comercial o en la
comunicación entre las tiendas de venta, y la gestión de la firma.

En este aspecto, resulta importante que el Estado incentive y apoye la generación de


redes entre los desarrolladores de software y las empresas textiles, para dar a
conocer sus necesidades y problemas, orientando la producción de software a
incrementar la productividad del sector.

Impactos productivos y económicos


La incorporación de los avances que han tenido las TIC en la industria textil mundial
se traduciría en importantes incrementos en la productividad y en la calidad de los
productos, permitiendo una mejora en la competitividad genuina del sector. En
particular, al considerar que el sector textil argentino aún se encuentra rezagado en la
incorporación de este tipo de tecnologías al proceso manufacturero y que son
amplias las aplicaciones que ya existen para el sector.

Asimismo, las TIC más transversales, pueden tener importantes efectos en el


desarrollo de las marcas argentinas, sobre todo en lo que se refiere a los canales
comerciales y para poder responder rápidamente a los cambios que impone el
mercado de la moda.

Al igual que en materia ambiental y energética, la incorporación de las nuevas


tecnologías implica para las empresas el desarrollo en algunos casos de costosas
inversiones, por lo que será importante acompañar el proceso de modernización
tecnológica.

102
En lo que se refiere a las posibilidades de desarrollo de software, esto puede permitir
la sustitución de importaciones en esta materia y avanzar sobre áreas de
implementación adicionales a las tradicionales de gestión administrativa e imagen
corporativa.

3.1.4 Diferencias frente a la situación experimentada por los países que tienen
las mejores prácticas tecnológicas regionales y mundiales

En primer lugar, según las entrevistas con los empresarios del sector, el sector textil
y de confección en Argentina en relación a las mejores prácticas internacionales,
presenta una intensidad en trabajo mayor que en otras economías. Esta mayor
intensidad laboral se encuentra estrechamente vinculada a la utilización de
maquinarias antiguas o también relativamente modernas, pero que no alcanzan a las
últimas tecnologías de punta.

En la introducción del trabajo ya fueron presentadas las TIC disponibles a nivel


internacional. La incorporación de estas tecnologías es muy heterogénea en el
sector, pero puede afirmarse que en general el sector se encuentra alejado de la
frontera internacional e incluso de las prácticas del sector en países como Brasil, e
incluso casos como Perú.

Si bien el sector textil (hilados y tejidos) es intensivo en capital, en términos de


incorporación de las últimas maquinarias a nivel internacional, gran parte del
segmento se encuentra rezagado (principalmente en lo que se refiere a tejeduría),
incluso en el caso de algunas empresas grandes.

En lo que se refiere a la etapa de la confección, las marcas -sobre todo las grandes-
en general conservan las actividades de diseño y el proceso de moldería y corte. Son
muy pocas las firmas que no tercerizan la costura.
A excepción de las grandes marcas que suelen utilizar las tecnologías CAD/CAM, el
resto de las PyME de confección, que diseñan e incluso pueden llegar a realizar el
corte, en general no cuentan con las tecnologías mencionadas, y el corte se basa en
maquinarias manuales, que dependen de la habilidad de operario.

103
En relación a las TIC entendidas por fuera del proceso manufacturero en sí, es de
esperar que la incorporación de las mismas aún diste bastante de las tecnologías
disponibles a nivel global y que estas diferencias se acentúen en determinados
segmentos de la cadena de valor.

De todos modos, esto sigue la tendencia del sector industrial en general hacia la
incorporación de TIC. Según las conversaciones mantenidas, como ya se mencionó,
las grandes marcas, las empresas brasileñas del sector y las hilanderías son las que
se encuentran más modernizadas en estos aspectos.

3.2 Evaluar el impacto de la utilización de las tecnologías críticas identificadas


en el primer documento sobre las TIC

Las dos tecnologías críticas presentadas en el Documento 1 tienen un impacto en lo


que se refiere al campo de las TIC, en especial la primera. En primer lugar, la
incorporación de sistemas de corte automatizados en la confección, que permitan la
utilización de sistemas de software CAD/CAM para el diseño y corte de piezas,
implicaría un importante avance en la incorporación de las TIC al proceso
manufacturero de la industria de la confección.

En el Documento 1 fueron desarrolladas las múltiples ventajas que esta incorporación


traería sobre el sector, siendo uno de los segmentos que más rezagado se encuentra
en términos tecnológicos ya que en general se utilizan maquinarias de uso manual.
Este cambio tecnológico traslada del trabajo manual a la incorporación del diseño en
forma digital y su articulación con la automatización del proceso de corte.

Esto implicaría mejorar la competitividad de la confección dando posibilidad a


producciones en mayor escala, permitiendo un menor valor unitario de la prenda
terminada y con mejores terminaciones. A su vez, implicaría un importante ahorro de
mano de obra, de desperdicios y contribuiría a la producción de piezas
estandarizadas, condición necesaria para ser proveedores de calidad de las marcas o
para promocionar la propia marca y uno de los principales limitantes para la venta y
exportación de grandes lotes.

104
También se pretende que opere como uno de los incentivos, mediante la mejora de
la rentabilidad, para compensar los costos de formalización de la mano de obra. A su
vez, el crecimiento de las empresas a partir de estas tecnologías, seguramente daría
lugar a la incorporación futura de TIC para el desenvolvimiento de la actividad de la
fábrica, debido al aumento del tamaño de la empresa y las necesidades de
reorganización internas que traerá aparejadas.

En el caso del desarrollo de textiles inteligentes, funcionales o técnicos, es posible


pensar el desarrollo de textiles inteligentes que requieran de la incorporación y
desarrollo de TIC.

Esto debido a que los textiles inteligentes en general se caracterizan por tener
incorporados elementos o sistemas que les permiten responder de forma automática
a las necesidades del cuerpo humano en función de las características del entorno.
Es decir, que reaccionan ante estímulos externos, combinando las técnicas
tradicionales de elaboración de tejidos con la microelectrónica y la incorporación de
sensores y biosensores. En este sentido, se requiere del uso de TIC para poder
otorgarle estas funciones a los tejidos o a las prendas.

105
4. RECOMENDACIONES DE POLÍTICA PÚBLICA NECESARIAS
PARA MEJORAR LA SITUACIÓN DE SUSTENTABILIDAD
AMBIENTAL, EFICIENCIA ENERGÉTICA Y TIC DEL SECTOR

4.1. Políticas para mejorar la sustentabilidad ambiental

Eficiencia en el uso del agua


En relación al uso intensivo del agua es importante la concientización de los usuarios
del agua al interior de las empresas y de los ahorros que podrían alcanzarse. De la
mano de esta política se aconseja la generación de programas de diagnóstico a partir
de expertos en la materia para conocer los procesos productivos de cada firma.

Para el éxito de los programas de diagnóstico será importante una gran difusión entre
el empresariado de los mismos y de las bondades que estos pueden traer para las
empresas. Instrumentos de política como aportes del Estado en algún porcentaje en
las consultorías permitirían generar un incentivo al respecto.

Por otro lado, será prioritario acompañar a las empresas en materia de financiamiento
para las inversiones necesarias con el fin de poder implementar las recomendaciones
de los estudios de diagnóstico. Seguramente las recomendaciones estarán
orientadas a optimizar los procesos o modificar/ modernizar las maquinarias o realizar
modificaciones en el lay-out de la planta, etc.

Programas que generen incentivos económicos en base al menor uso del agua
también son una opción a adoptar, aunque debe considerarse que no opere como un
desincentivo a la inversión.

Tratamiento adecuado de los efluentes


En materia tecnológica, los programas de diagnóstico también pueden ser una gran
herramienta. En este caso, podría ser favorable que en las etapas de diagnóstico se
cuente con la participación del INTI Textiles, ya que lleva un importante trabajo
106
desarrollado frente a estas cuestiones en los últimos años, con especialistas en el
tema.

Seguramente surgirán diagnósticos orientados a implementar o modificar los


métodos necesarios para el tratamiento de aguas que se adecuen al proceso
productivo de cada empresa. Como bien se explicó, en general el tratamiento
correcto se basa la utilización de diversos métodos a la vez.

Por otro lado, dado que se aconseja analizar la posibilidad de atender la falta de
tintorerías con servicios para terceros, ya que en términos económicos resulta
ineficiente la existencia de tintorerías dentro de cada tejeduría por los altos costos
fijos que ello implica. Esto a su vez dificulta realizar los gastos correspondientes en el
tratamiento adecuado de las aguas.

En este punto, se recomienda considerar dos opciones de políticas. Por un lado, la


posibilidad de traslado a parques industriales de las firmas que requieren realizar esta
actividad y propiciar la cooperación de los costos entre diversas empresas para el
tratamiento de las aguas contaminadas.

Otra opción y tal vez más importante, es promover la creación de grandes tintorerías
(existen muy pocas en Argentina y según los entrevistados la capacidad instalada es
insuficiente) dentro de determinados parques industriales para la provisión de
servicios a terceras empresas, junto con la localización/traslado de las tejedurías a
esos parques industriales, con el objeto de desincentivar ese proceso a nivel intra-
firma.

Por fuera de las políticas en materia tecnológica, otro punto sobre el que se
recomienda avanzar es sobre los controles por parte de los distintos niveles de
gobierno para favorecer un mayor cumplimiento de las normas vigentes. Por otro
lado, es posible que sea necesario utilizar incentivos económicos para el
cumplimiento adecuado de la ley.

Si bien es difícil que las empresas realicen estos cambios en la producción y en las
características de los productos, es posible promover esto mediante incentivos
económicos, gravando el uso de materiales agresivos con el medio ambiente y
107
premiando aquellos biodegradables.
Esto también puede buscarse a partir desde la promoción del diseño de productos
verdes para minimizar el impacto ambiental como sello distintivo de las marcas.
Frente a este punto, se aconseja la posibilidad de promocionar estos procesos por
parte del Estado mediante la certificación de que los productos cumplen con
determinadas características.

El INTI Textiles ha dado sus primeros pasos en este aspecto con el desarrollo del
Sistema Progresivo de Certificación del Programa Compromiso Social Compartido
para empresas de Indumentaria. La obtención de esta certificación comprende
algunos aspectos vinculados a las condiciones laborales de la confección como el
trabajo registrado, condiciones laborales dignas, y otros requisitos de este tipo,
orientados a los problemas que presenta el empleo en la confección, pero a su vez
tiene en cuenta el respeto por el medio ambiente.

Sustancias nocivas para la salud


En relación a la no utilización de sustancias nocivas para la salud, el desarrollo de la
legislación al respecto es una política clave e irrenunciable. En materia tecnológica, el
desarrollo de nuevos textiles que respeten la salud de los consumidores es una
política oportuna a llevar adelante en este campo.

Al igual que en el caso de la promoción de productos que respeten el


medioambiente, el otorgamiento de certificados del no uso de sustancias nocivas
para la salud puede ser una importante política que resulte favorable a la
diferenciación de productos de las empresas dentro del sector. Para esto, de todas
formas, es importante el desarrollo de la legislación local que lo acompañe.

La promoción de compras públicas de productos que garanticen la sustentabilidad


ambiental (vinculada a los puntos anteriores) y la no utilización de sustancias nocivas,
también son políticas que se encuentran en esta línea.

4.2. Políticas para mejorar la eficiencia energética

Eficiencia energética
108
Al igual que lo que se propone en el caso de las políticas en materia ambiental, en la
búsqueda de la eficiencia energética el Proyecto de Eficiencia Energética que forma
parte del Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (PRONUREE)
resulta una importante experiencia piloto de lo que podrían ser los estudios por parte
de expertos. Según algunos resultados obtenidos ya se han logrado diagnósticos y
ahorros importantes en empresas.

En un futuro será importante ampliar el programa a un mayor conjunto de empresas y


garantizar su continuidad o implementar un nuevo programa que siga esta línea. A su
vez, esto debería ser acompañado de una gran difusión de los beneficios que puede
traerle este tipo de herramientas a las firmas, ya que muchas veces, al menos en el
caso del sector textil, por ser una industria muy tradicional y familiar, no se les da la
importancia adecuada a estas cuestiones.

También es posible el desarrollo de programas de equipamiento para el uso eficiente


de la energía en la industria, mediante por ejemplo el FONDEAR o determinadas
herramientas de financiamiento del MINCyT, dependiendo del proyecto.

En este frente también es deseable la aplicación de políticas que, mediante el uso de


fuertes incentivos económicos promuevan el uso racional de la energía. Programas
como Energía Plus, van en este frente, ya que pretenden concientizar sobre el uso de
la energía y penar su uso ineficiente.

Sin embargo sería importante analizar si esto genera en la práctica ciertamente


desincentivos a la ampliación del tamaño de producción y al crecimiento de la fábrica.
Una respuesta a esto último, sería introducir dentro de estos programas la posibilidad
de otorgar excepciones en el caso que se trate de ampliaciones de plata y/o nuevas
inversiones.

Energías renovables
Por último, la promoción de proyectos que impliquen la utilización de energías
renovables puede ser una oportunidad, pero será necesario promoverlo con una
importante presencia del Estado en el desarrollo de la utilización de energías no
renovables en su conjunto y no solo en lo que concierne al sector.

109
La industria textil y de confección, principalmente su primer segmento, posee una
localización que se distribuye en diversas provincias del país. Por lo tanto, es posible
que empresas las empresas localizadas en la Región de Cuyo puedan abastecerse de
sistemas de energía solar, en tanto las firmas localizadas en Chubut podrían hacer
uso de la energía eólica. En general existen empresas medianas o grandes
localizadas en estas zonas, lo que facilitaría y permitiría llevar adelante algunas
experiencias piloto interesantes.

De todos modos, en este frente debe analizarse la viabilidad de los proyectos y la


potencia energética requerida para los procesos productivos de las empresas. En
este sentido, serán importantes las actividades de diagnóstico en base a cada tipo de
energía y las posibilidades de aprovechamiento en los determinados procesos
productivos.

El rol del Estado es clave para difundir este uso de energías ya que aún es una fuente
muy incipiente a nivel país y esto genera la falta de conocimiento al respecto.

4.3. Políticas para mejorar la incorporación y posibilidades de desarrollo de TIC

Incorporación de TIC en el proceso manufacturero


La industria textil y confección argentina debe profundizar su modernización
tecnológica e innovación, como también es importante la reorientación de la
producción hacia segmentos de elevado valor agregado para competir en el mercado
mundial.

La introducción de sistemas automatizados de corte con métodos CAD/CAM es una


de las tecnologías señalada como críticas, para avanzar en este plano. La
modernización tecnológica requerirá sin lugar a dudas apoyo en materia de
financiamiento. Las líneas del FONTAR pueden ser la herramienta clave para avanzar
en este frente.

Para el acompañamiento de este proceso de modernización será importante el


desarrollo y capacitación de los técnicos necesarios para el uso de estas nuevas
110
tecnologías. En este sentido el INET puede tener un rol importante en el desarrollo de
estos perfiles como política de largo plazo y la capacitación vía programas como el de
Crédito Fiscal del Ministerio de Industria para facilitar el desarrollo de estos perfiles
en el corto plazo.

Por otro lado, para la incorporación de TIC en el segmento de la confección puede ser
importante la articulación con el Centro Metropolitano de Diseño (CMD) ya que se
encuentran en curso de incorporación de diversas tecnologías y mediante el
desarrollo de importantes talleres centralizados en donde se localiza el centro. En
particular en lo que se refiere a las etapas de diseño y corte.

Por otro lado, cabe mencionar la importancia de acceso a las nuevas tecnologías por
parte de las empresas manufactureras del sector. En este sentido, en general las
nuevas tecnologías son presentadas en ferias en el exterior (siendo la ITMA la más
importante). La difusión y promoción de la concurrencia por parte de las empresas
intensivas en capital a estas ferias son estrategias importantes a la hora de la difusión
de las nuevas tecnologías, como también promover el mayor acercamiento de los
empresarios a programas como el de Antena de Vigilancia Tecnológica.

Incorporación de TIC en la actividad de la empresa


En este campo, dadas las características del sector, basado en empresas
tradicionales y PyME, sobre todo en los segmentos de la confección y en tejidos, es
importante la implementación de programas de difusión y facilitación de acceso a
estas herramientas.

Por otro lado, son importantes los programas de asesoramiento, en aquellas


tecnologías que requieren de cambios en la organización de la empresa como los
programas de gestión.

Desarrollo de TIC en el complejo


En este punto, el desarrollo de políticas que permitan identificar las necesidades de
las empresas textiles y que puedan ser atendidas mediante el desarrollo de
herramientas específicas en el campo de las TIC.

111
Si bien por ejemplo existe la ley de promoción de software en Argentina, resultaría
importante el direccionamiento de estos desarrollos en base a las demandas
sectoriales y de esta forma poder focalizarse en promover soluciones tecnológicas
para el sector que no requieren necesariamente ser adoptadas desde el exterior.

En este punto existe un amplio campo para su desarrollo como también para la
sustitución de importaciones y exportación al mercado regional, el cual cuenta con
una importante presencia en el sector textil y de confección.

112
5. REFERENCIAS

5.1. Bibliografía

Sustentabilidad ambiental

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Desarrollo Sustentable y Política Ambiental. Manual para inspectores. Control de
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Uso de la energía

 Gas natural Fenosa (2008). “Manual de eficiencia energética para PyME.


Industria Textil”.

 Suárez Boedo, S (2010). “Producción textil sustentable y diseño renovable”.


Facultad de Diseño y Comunicación. Universidad de Palermo.

 Secretaría de Energía de la Nación (2013). “Balances Energéticos 2012”.

 Risuleo F. (2012). “La vida sin construcción. Sector Energía. Cómo sería la
situación de Argentina sin su principal fuente de energía primaria, el gas natural”.
Área de Pensamiento Estratégico. Cámara Argentina de la Construcción.

 Secretaría de Energía de la Nación (2009). “Energías renovables. Diagnósticos,


barreras y propuestas”.

 www.energia.gov.ar

 www.enre.gov.ar

 www.camessa.com.ar

Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)

 Rodrigues da Costa, A.C. y Pinto da Rocha, E.R. (2009): “Panorama da cadeia


produtiva têxtil e de confecções e a questão da inovação”. BNDES Sectorial N°29, Río
de Janeiro.
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 Costa M. y Duch N, (2005). “La renovación del sector textil-confección en
España. Proceso de ajuste y contenido tecnológico.” Instituto de Economía de
Barcelona. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Universidad de
Barcelona. Revista de Economía Industrial N°355, Madrid, pp. 263-272.

 Gas natural Fenosa (2008). “Manual de eficiencia energética para PyME.


Industria Textil”.

 Yoguel G., Novick M. et al (2004). “Información y conocimiento: la difusión de


las tecnologías de información y comunicación en la industria manufacturera
argentina”. Revista de la CEPAL 82.

 Centro de Innovación Textil: www.cetex.net

5.2. Entrevistas

 Mariano Kestelboim. Ex Director Ejecutivo de la Fundación Pro-tejer.

 Eduardo Detoma. Gerente de la Federación Argentina de Industrias Textiles


FADIT-FITA.

 Consultas realizadas a la Asociación Argentina de Químicos y Coloristas


Textiles.

 Consultas específicas a diversos empresarios del sector textil.

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