Вы находитесь на странице: 1из 7

TECNOLOGÍAS DE TRATAMIENTO DE SUELOS CONTAMINADOS

DESORCIÓN TÉRMICA

Esta técnica consiste en calentar la tierra a 90-540 ºC con el fin de que los
contaminantes con un punto de ebullición bajo se evaporen y por consiguiente, se
separen del suelo. Los contaminantes vaporizados se recogen y se tratan generalmente
con un sistema de tratamiento de emisiones a la atmosfera.

Si quedan otros contaminantes se tratan con otros métodos

EXTRACCIÓN CON DISOLVENTES

Consiste en usar un disolvente para separar o retirar contaminantes orgánicos. La


extracción con disolventes no destruye los contaminantes, sino que los concentra para
que sea más fácil retirarlos o destruirlos con otra técnica.

Este proceso ex-situ abarca 5 pasos: preparación (clasificación mediante una criba del
material contaminado), extracción, separación de contaminantes concentrados del
disolvente, remoción del disolvente residual y recuperación de los contaminantes,
reciclaje o tratamiento posterior

En la figura 1 se refleja de forma esquemática en que consiste esta tecnología de


remediación:

Figura 1: Proceso de extracción con disolventes (imagen extraída del curso de 100h de
Recuperación de suelos contaminados. Abril 2008)
LAVADO DEL SUELO.

EX SITO: El lavado ex situ del suelo es una técnica que consiste en el uso de líquidos,
generalmente agua combinada a veces con aditivos químicos y un procedimiento
mecánico para depurar el suelo. Con este método se retiran contaminantes peligrosos y
se los concentra, reduciendo su volumen. En el procedimiento se separa la tierra fina de
la gruesa. En la figura 2 se refleja de forma esquemática que consiste esta tecnología de
remediación:

Figura 2: Proceso de lavado ex situ (imagen extraída del curso de 100h de Recuperación de
suelos contaminados. Abril 2008)

IN SITU: El lavado in situ consiste en mojar los suelos contaminados con una solución que
arrastra los contaminantes hasta un lugar donde pueden extraerse por bombeo. El tipo de
solución puede ser agua con un ácido o base, agua con un agente tensioactivo o simplemente
agua. Este método es eficaz para el tratamiento de suelos con bajo contenido de limo o arcillas.
En la figura 3 se refleja de forma esquemática en que consiste esta tecnología de remediación:
Figura 3: Proceso de lavado in situ (imagen extraída del curso de 100h de Recuperación de
suelos contaminados. Abril 2008)

EXTRACCIÓN MULTIFÁSICA

Es una técnica muy versátil y efectiva que se puede utilizar para la remediación de
acuíferos y suelos. Se trata de hacer el vacío para extraer los gases volátiles y el agua
subterránea que se separarán en el exterior y se tratarán para ser depurados. Tanto el
agua como los gases extraídos son tratados en el mismo emplazamiento en sus
correspondientes módulos de tratamiento. En la figura 4 se refleja de forma esquemática
en que consiste esta tecnología de remediación: (Riesco Cerdanyola del Vallès, 2012)
Figura 4: Proceso de extracción multifásica (imagen extraída del curso de 100h de
Recuperación de suelos contaminados. Abril 2008)

CATÁLISIS QUÍMICA

El objetivo de la catálisis química es transformar los contaminantes en productos


inocuos para el medio mediante el uso de sustancias abióticas, normalmente oxidantes.
La manera más afectiva es a través de radicales OH. Oxidantes de uso más corriente son
el peróxido de hidrógeno, el ozono y el permanganato de potasio. Los agentes oxidantes
para actuar deben de entrar en contacto con los contaminantes y este contacto se ve
dificultado en suelos con baja permeabilidad. Es una técnica que se puede utilizar
combinándola con la bioremediación in situ.

LA BIOREMEDIACIÓN

La biodegradación es el proceso natural por el cual los microorganismos degradan o


alteran moléculas orgánicas transformándolas en moléculas más pequeñas y no tóxicas.
Sin embargo, este proceso es muy lento y puede acelerarse introduciendo determinadas
bacterias o plantas en los ambientes contaminados. Esta intervención se denomina
“biorremediación” o “biocorrección” y se define como el empleo de organismos vivos
para eliminar o neutralizar contaminantes del suelo o del agua. En los procesos de
biorremediación generalmente se emplean mezclas de microorganismos, aunque
algunos se basan en la introducción de cepas definidas de bacterias u hongos.
Actualmente se están desarrollando microorganismos, algas (especialmente
cianobacterias o algas azules) y plantas genéticamente modificadas para ser empleadas
en biorremediación.

Básicamente, los procesos de biorremediación pueden ser de tipos:

Degradación enzimática
Consiste en el empleo de enzimas en el sitio contaminado con el fin de degradar las
sustancias nocivas. Dichas enzimas son previamente producidas en bacterias
transformadas genéticamente. Esta aplicación de la biotecnología lleva décadas en el
mercado y hoy las compañías biotecnológicas ofrecen las enzimas y los
microorganismos genéticamente modificados para tal fin.

Remediación microbiana

Se refiere al uso de microorganismos directamente en el foco de la contaminación. Estos


microorganismos pueden ya existir en ese sitio o pueden provenir de otros ecosistemas,
en cuyo caso deben ser inoculados en el sitio contaminado (proceso de inoculación).
Cuando no es necesaria la inoculación de microorganismos, suelen administrarse más
nutrientes, como fósforo y nitrógeno con el fin de acelerar el proceso.

Hay bacterias y hongos que pueden degradar con relativa facilidad petróleo y sus
derivados, benceno, tolueno, acetona, pesticidas, herbicidas, éteres, alcoholes simples,
entre otros. También pueden degradar, aunque parcialmente, otros compuestos químicos
como el PCB, arsénico, selenio, cromo. Los metales pesados como uranio, cadmio y
mercurio no son biodegradables, pero las bacterias pueden concentrarlos de tal manera
de aislarlos para que sean eliminados más fácilmente.

Sin embargo, existen contaminantes difíciles de degradar y para los cuales no se han
encontrado microorganismos capaces de transformarlos. La biotecnología moderna
puede solucionar en parte este problema, generando organismos genéticamente
modificados con nuevas capacidades para eliminar tales contaminantes. La base de esta
estrategia se basa en la búsqueda de las enzimas adecuadas y la posterior transferencia
de los genes correspondientes a los microorganismos que se inocularán en el lugar
contaminado.

Algunos desarrollos en curso relacionados con la remediación microbiana:

 Bacterias Pseudomonas transgénicas capaces de degradar compuestos tóxicos


que contienen cloro (como el cloruro de vinilo).
 Bacterias capaces de degradar algunos de los componentes del petróleo.
 Bacterias capaces de reducir las formas altamente tóxicas de mercurio en otras
menos tóxicas y volátiles.
 Bacterias que transforman metales del suelo (como el cromo) en formas menos
tóxicas o insolubles.
 Bacterias que pueden eliminar el azufre de los combustibles fósiles, como en el
caso del carbón o del petróleo, para permitir combustiones más limpias.
 La utilización de la bacteria Deinococcus radiodurans para eliminar elementos
radiactivos presentes en el suelo y aguas subterráneas. Este microorganismo es
un extremófilo que resiste la radiación, la sequedad, agentes oxidantes y
diversos compuestos mutagénicos.
 Cianobacterias a las que se le han introducido genes de bacterias Pseudomonas
con capacidad de degradar diferentes hidrocarburos o pesticidas.
 Bacterias transgénicas que se usan para extraer metales valiosos a partir de
residuos de fábricas o de minas, o para eliminar los vertidos de petróleo, o el
sulfuro causante de la lluvia ácida que producen las centrales energéticas de
carbón. (Velasco Trejo, 2002)

FITORREMEDIACIÓN

La fitorremediación es el uso de plantas para limpiar ambientes contaminados. Aunque


se encuentra en desarrollo, constituye una estrategia muy interesante, debido a la
capacidad que tienen algunas especies vegetales de absorber, acumular y/o tolerar altas
concentraciones de contaminantes como metales pesados, compuestos orgánicos y
radioactivos, etc. Las ventajas que ofrece la fitorremediación frente a los procesos
descritos anteriormente son el bajo costo y la rapidez con que pueden llevarse a cabo
ciertos procesos degradativos.

Según la planta y el agente contaminante, la fitorremediación puede producirse por:

 acumulación del contaminante en las partes aéreas de la planta absorción,


precipitación y concentración del contaminante en raíces
 reducción de la movilidad del contaminante para impedir la contaminación de
aguas subterráneas o del aire
 desarrollo de bacterias y hongos que crecen en las raíces y degradan
contaminantes
 captación y modificación del contaminante para luego liberarlo a la atmósfera
con la transpiración
 captación y degradación del contaminante para originar compuestos menos
tóxicos (por ej. pesticidas, herbicidas, etc.).

Actualmente, gran parte de las investigaciones en fitorremediación están enfocadas en


dilucidar los mecanismos del transporte de metales en las plantas y por qué algunas son
capaces de absorber y tolerar altas cantidades de metales tóxicos, mientras que otras no.
En este sentido, se está experimentando con la transformación de plantas. (M. del
Puerto Rodríguez & Suárez Tamayo, 2014)

SUSTITUCIÓN DE INSUMOS.

Actualmente, el humus de lombriz y el compost son aplicados a gran escala. Hacia


1998. Este fertilizante orgánico puede sustituir completamente a los fertilizantes
químicos por años en suelos.

Es un abono obtenido de la descomposición de diferentes materiales orgánicos: estiércol


de animales, restos de plantas, residuos de alimentos y carbón, realizada por
microorganismos. Mejora las propiedades físicas, biológicas y químicas del suelo.

Beneficios del compost

• Suministra macro elementos: Nitrógeno, Fósforo, Potasio y micro elementos.

• Los elementos que contienen los microorganismos se absorben lentamente.

• Suministra hormonas que ayudan al crecimiento de raíces y plantas.

• Los elementos que contiene el compost se mantienen en el humus y la arcilla del


suelo.

• El humus que se agrega al suelo al aplicar el compost absorbe materiales peligrosos


como el aluminio y estabiliza la acidez del suelo.

• Suministra materia orgánica. (FUNES MONZOTE, 2006)