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La reforma agraria peruana y sus impactos en la economía

A pesar de los años transcurridos (casi cinco décadas), la reforma continúa siendo, en muchos
aspectos, un tema de actualidad. En primer lugar, porque solo una parte de los bonos entregados
a los propietarios expropiados fueron redimidos; los que no recibieron ningún pago continúan
reclamándolo desde hace décadas.

En efecto, desde inicios del siglo veinte, se venía planteando la necesidad de una transformación
profunda de la situación económica y social del campo, generándose una nueva estructura agraria.

Fernando Belaunde promulgó el 21 de mayo de 1964, una Ley de Reforma Agraria, que como
característica principal tuvo el exceptuar a los complejos agroindustriales azucareros y en general
a la gran propiedad.

El 24 de junio de 1969, el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas promulgó el Decreto


Ley Nº 17716, contemplándose entre sus objetivos principales los siguientes:

a. Eliminación del latifundio, del minifundio y de toda forma antisocial de tenencia de la tierra.

b. El establecimiento de empresas de producción de carácter asociativo, de base campesina.

c. La reestructuración de las comunidades campesinas tradicionales.

d. El establecimiento de una agricultura organizada a base del esfuerzo asociativo de los


agricultores.

e. La creación de nuevos mercados a través de una justa distribución del ingreso que incremente el
poder adquisitivo de la población marginada.

f. El desarrollo paralelo de las industrias de transformación primaria en el campo.

La Reforma Agraria produjo una profunda transformación de la realidad del campo, que permitió
eliminar muchas de las causas de conflictos sociales del campo, los mismos que se venían
incubando desde la conquista y que generaron condiciones de latente conflicto que podían derivar
en una explosión social.

Sin embargo, no todos los efectos de la reforma agraria han sido positivos, de hecho se pueden
apreciar los siguientes problemas luego de la reforma agraria:

a. Las empresas agrarias de producción de carácter asociativas no lograron el nivel de


eficiencia deseado.
b.
b. Ante el fracaso de las mencionadas empresas, la mayoría de ellas se han desintegrado,
generándose un proceso masivo de parcelación individual en favor de los socios de estas
empresas, lo que ha restado productividad y eficiencia a la explotación de las mismas.

c. Eliminación del mercado de tierras.

d. Descapitalización del campo

e. Parcelación y excesivo minifundismo.

f. Eliminación de las empresas privadas en el agro, lo que disminuyó la inversión en nuevas


tecnologías.

El análisis de los resultados de la reforma agraria, demuestra que no se cumplió con las
pretensiones iniciales. Así lo demuestra el estudio de CEPES en referencia al Censo Nacional
Agropecuario:

“…parecería que poco se avanzó entre 1961 y 1994, a pesar del proceso de reforma agraria, pues
las unidades agropecuarias de más de 500 ha (el 0,3%) controlan el 62,5% de la superficie
agropecuaria, mientras que las unidades de menos de 5 ha (70,3%) controlan el 5,8% de la
superficie agropecuaria, situación similar a los resultados de los censos agropecuarios de 1961 y
1972” .

No se mejoro la productividad de la tierra, antes al contrario se estanco la productividad y la


tecnificación de la agricultura. Socialmente solo se beneficio a una cúpula de directivos de las
organizaciones campesinas y no se mejoro en nada la situación social de los campesinos.

Tal como reconoce Del Castillo, el gobierno militar de la década del 70 cometió errores en la
reforma agraria:

“Los propios mecanismos puestos en práctica por el gobierno militar debilitaron las posibilidades
de las empresas asociativas agrarias creadas durante la reforma para constituirse efectivamente
en empresas sólidas y generadoras de riqueza. Por el contrario, a través de mecanismos como
controles de precios internos, o la limitación de las reinversiones, o a través del condicionamiento
del crédito agrario, o derivando excedentes hacia otros sectores vía la carga tributaria y la deuda
agraria que debían honrar los campesinos, en los años finales de la década de 1970 estas
empresas entraron en una grave crisis. A ello se sumaría la crisis económica que se presentaría a
partir de 1974 y la crisis que se empezó a generar al interior de las propias empresas” .

Como se puede apreciar, el Estado peruano puso una camisa de fuerza a las cooperativas agrarias
levantando barreras al flujo de capitales hacia el campo, puesto que los inversionistas privados no
podían invertir en la agricultura.

La razón de esto fue que no se hizo planificadamente como para permitir el crecimiento de la
agricultura. Puesto que todo economista sabe que sin no concurren todos los elementos de la
producción, no habrá producción.
No existió un flujo de recursos financieros hacia el campo, que permitiera capitalización de las
unidades agrícolas. El poco financiamiento del Banco Agrario fracaso, existiendo una cuenta de
deudores muy grande en el agro.

El cambio de propietarios de los antiguos hacendado al de los directivos de las cooperativas


agrarias, significo una condena segura de la agricultura, puesto que sin financiamiento a costos
bajos, sin asesoramiento ni capacitación en gestión de empresas agrícolas, sin competitividad para
mantenerse en el mercado nacional e internacional, era imposible que la reforma de resultados
efectivos.

Desde un perspectiva económica, la reforma agraria en el Perú ha significado una considerable


perdida económica para el Estado Peruano que aun no se termina de pagar a los afectados, puesto
que emitió bonos como documentos de deuda agraria, y sin embargo aun no existe intención de
ser pagada por el Estado, puesto que ningún gobierno quiere asumir dicho pasivo porque implica
un gran desembolso.

Algunos estudios como el realizado por la organización Kausa, han evidenciado que la reforma
agraria “causó pérdidas por S/.18.973 millones entre 1969 y 1996” . Es decir que sin reforma
agraria el Perú hubiera tenido un mayor crecimiento efectivo en el sector agrícola.

Según este mismo estudio, las personas a quienes el Estado debe pagar cerca de S/.10.905
millones suman alrededor de 20.000 personas. Lo que hace casi impagable semejante deuda
agraria.

Estos resultados demuestran el fracaso de una concepción estatista en la economía. Puesto que
solo se buscaron objetivos sociales y no tanto económicos. En otros términos, la reforma agraria
fue la medicina más cara que el Perú tiene que pagar por falta de una estrategia más económica y
menos social.

Aquí se puede asegurar que los levantamientos de campesinos en la década del 50 y 60 asustaron
al Estado y tuvo que diseñar un plan de reforma agraria, sin siquiera prever el riesgo económico
que significaba esta política económica-

Sin embargo los abusos de poder de los ex hacendados que existían y que fue uno de los
principales motivos de los levantamientos campesinos se hubiera solucionado si el estado hubiese
sido mas riguroso en la defensa de los derechos de los campesino y en sancionar a los latifundistas
que trataban a los campesinos como esclavos cometiendo incluso crímenes que quedan impunes
por la complicidad del Estado.

El fracaso estuvo en darle un carácter social a la propiedad de la tierra y manenter ni permitir una
estructura más empresarial de la tierra. Al fracasar las grandes cooperativas y las SAIS, se
empobreció la población puesto que no se producía con ganancias, por los altos costos, la baja
productividad y la calidad de los productos.
Socialmente la reforma agraria fue una tragedia demográfica, por cuanto al fracasar la reforma
agraria, se empobreció la población campesina, y si sumamos el crecimiento de esta población al
empobrecimiento deducimos que no existía otra alternativa mas que la migración hacia las grande
ciudades como Lima, Arequipa, Cusco, Chiclayo y Piura generándose bolsones de pobreza en las
zonas periféricas.

De hecho los campesinos recibieron la tierra pero no la asistencia para ingresar al mercado
nacional e internacional, tampoco recibieron tecnología. La tecnología se estanco en la agricultura,
a diferencia de lo que sucedía en otros países donde el agricultura se tecnificaba constantemente.

En relación a la productividad en la agricultura, no se avanzó en lo mas mínimo, lo que fue mucho


mas grave en los pequeños propietarios que hasta el día de hoy emplean técnicas ancestrales.

A manera de ejemplo, lo que produce una hectárea de tierra en Holanda es 10 mas que lo que
produce una hectárea de tierra cultivada con papas y la calidad mucho mejor del producto.

Desde una perspectiva política, la reforma agraria también fue un fracaso si tenemos en cuenta
que el objetivo político de la reforma agraria fue empoderar a las masas campesinas, y constituir
en una base social amplia que el gobierno necesitaba para hacer crecer el país.

Sin embargo, el descontento del campesinado se mantenía y nunca constituyó un apoyo fuerte al
gobierno militar. La razón es que el descontento venia del estancamiento de la agricultura y del
empobrecimiento de las zonas rurales.

La situación de la agricultura orientado a la producción principalmente de productos


agroindustriales como el azúcar, el algodón, empeoraron la economía puesto que al no producir
alimentos suficientes para alimentar a la población peruana, el estado tenía que importar
alimentos reduciendo las reservas nacionales.