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BENEMÉRITA Y CENTENARIA

ESCUELA NORMAL DEL ESTADO


“PROF. JESÚS MANUEL BUSTAMANTE MUNGARRO”

LICENCIATURA EN EDUCACIÓN PRIMARIA

IV Semestre Sección B

Curso:
Liderazgo Optativo.

Actividad 3A:
Un liderazgo educativo para cambiar y mejorar la educación. Mapa
mental individual.

Prof. (a):
Robles Tarazón Heidi Sacnité

Alumno (a):
Obeso Bojórquez Mariel

Hermosillo, Sonora a 22 de mayo de 2018.


¿Cómo debería ser el liderazgo para lograr cambios educativos que se
sostengan en el tiempo?

Southworth (2005) puntualiza la diferencia existente entre la gestión y el


liderazgo. La gestión incluye la planificación operativa, la ejecución y la entrega de
los propósitos decididos por otros. El liderazgo es el proceso de motivar e influir en
una comunidad para determinar y lograr en conjunto propósitos convincentes.

El liderazgo sustentable se basa en la definición de desarrollo sustentable


presente en el Informe Brundtland de la Comisión de Ambiente y Desarrollo
(1987): “La humanidad tiene la capacidad de lograr un desarrollo sustentable
(satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de
satisfacer las propias necesidades de las generaciones futuras)”. Básicamente, el
liderazgo sustentable desarrolla y preserva lo que importa, se difunde y extiende
de tal modo que es capaz de crear conexiones positivas y de desarrollo entre las
personas sin hacer daño a otros en el presente o en el futuro. De esta definición
básica podemos obtener los siete principios del liderazgo sustentable:

 Profundidad: el desarrollo de un aprendizaje creativo, desafiante y


relevante y que no se encuentre saturado de exámenes sobre datos.
 Aliento: tiende a distribuir y compartir la responsabilidad sin esperar
individuos excepcionales y heroicos.
 Resistencia: los planes de mejoras escolares deben prever la sucesión de
modo tal que todos estén preparados para una eventual obsolescencia.
 Justicia: aprendizaje y logro en igual medida para todos los estudiantes,
promocionar la cooperación en lugar de la competencia entre escuelas y
sus vecinos de modo que el más fuerte ayude al más débil.
 Talento: gestión razonable del uso de los recursos financieros y humanos
en los tiempos que la gente los pueda manejar y de modo tal que se
renueve su capacidad y no se agote.
 Conservación: mantener las tradiciones de los pueblos, de tal modo que
estas se puedan conectar con los temas actuales de tal modo que se
respete la herencia cultural.
 Diversidad: buscar la manera de ser originales a través de las
contribuciones grupales, del curriculum y la pedagogía, con el fin de
enriquecer las ideas.

Hargreaves y Goodson (2004) realizaron un estudio en el cual se demostró


que una de las fuerzas clave para conseguir un cambio significativo y duradero es
la sostenibilidad directiva. En otras palabras, el liderazgo directivo se ve reflejado
de manera indirecta en el aprendizaje de los alumnos, a través de su incidencia en
las motivaciones, habilidades y condiciones del trabajo de los profesores, que a su
vez afectan los resultados de los estudiantes.

Del mismo modo Glickman, Stoll, Fink, y Earl (2002) señalan que la
principal responsabilidad de todo líder en educación es establecer un modo de
enseñanza que enganche a los alumnos, intelectual, social y emocionalmente.

El liderazgo sostenible implica planificar y preparar el propio relevo desde el


primer día del nombramiento de un director; se puede alcanzar esta meta
preparando sucesores que continúen reformas de importancia, manteniendo
durante más tiempo en los centros a los líderes de éxito cuando están dando
grandes pasos promocionando el aprendizaje, pidiendo que todos los planes de
mejora de los centros y del distrito incluyan también planes de sucesión, y
aminorando el ritmo de sucesiones repetidas de forma que la plantilla de
profesores no decida quedarse a ver con cinismo qué es lo que van a hacer los
siguientes líderes.

De acuerdo a lo anterior Spillane, Halverson, y Drummond (2001)


mencionan que una forma de que los líderes dejen tras de sí un legado duradero
es asegurase antes de que otros compartan y ayuden a desarrollar su visión. La
sucesión del liderazgo significa distribuirlo a través de la comunidad profesional
del centro, de manera que otros puedan coger el relevo una vez que el director se
haya ido.

Fullan (2001) comenta que en un mundo tremendamente complejo, ningún


líder, o nación puede controlarlo todo sin ayuda. El liderazgo sostenible debe ser,
pues, una responsabilidad compartida, ya que este beneficia a todos los
estudiantes y escuelas, reconoce y se responsabiliza del hecho de que los
colegios se ven afectados en redes de mutua influencia.

Los sistemas de liderazgo sostenible cuidan de sus líderes y les animan a


preocuparse de sí mismos; al final, el liderazgo sólo puede ser sostenible si éste
sostiene a sus líderes. Por lo cual, Capra (1997) cita que los promotores de la
sostenibilidad cultivan y recrean un entorno que tiene la capacidad de estimular
mejoras continuas en un frente amplio; ayudando a la gente a adaptarse y a
prosperar en sus entornos cada vez más complejos aprendiendo unos de las
prácticas diversas de los otros.

Los líderes consiguen desarrollar la sostenibilidad comprometiéndose con y


protegiendo el aprendizaje en sus escuelas; intentando asegurarse de que las
mejoras durasen a través del tiempo; distribuyendo el liderazgo y la
responsabilidad entre otros; considerando el impacto de su liderazgo en los
colegios y las comunidades de los alrededores; sosteniéndose a sí mismos para
poder persistir con su visión; promocionando y perpetuando diversos enfoques de
reforma para la enseñanza y el aprendizaje; e implicándose de manera activa con
sus entornos.

Por lo tanto, si queremos que los cambios sean importantes, que se


extiendan, y que duren, entonces son los sistemas en los que los líderes hacen su
trabajo los que deben hacer de la sostenibilidad un objeto de absoluta prioridad.

Referencias Bibliográficas

Hargreaves, A. (2009). El liderazgo sustentable y el cambio en tiempos de


confusión. Espacios en Blanco. Revista de Educación, vol. 19, pp. 181-195.
Universidad Nacional del Centro de la Provincia. Consultada el día 20 de
mayo de 2018 de: http://www.redalyc.org/pdf/3845/384539801009.pdf

Hargreaves, A., & Fink, D. (2008). El liderazgo sostenible: siete principios para el
liderazgo en centros educativos innovadores.