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“Siempre hay que saber cuándo una etapa llega a su fin.

Cerrando ciclos, cerrando puertas,

terminando capítulos; no importa el nombre que le demos, lo que importa es dejar en el pasado

los momentos de la vida que ya se han acabado” Paulo Coelho.

INTRODUCCION

Desde un punto de vista biológico se designa como ser humano a aquella especie animal

vinculada al homo sapiens, pero cuyas principales características y diferencias para con el resto

de las especies, todas inferiores, es que el ser humano a diferencia de estas puede llevar a cabo

operaciones como ser pensar o hablar y, además, en lo estrictamente corporal, presenta tanto a

nivel externo como interno, una importantísima evolución respecto del resto de las especies.

En este documento trataremos algunos temas acerca de si la infancia o la adolescencia son

conceptos construidos históricamente y socialmente o representan etapas naturales del humano,

cómo ha influido el contexto socio-histórico en la concepción del estudio del desarrollo humano

y de la infancia desde la antigüedad hasta la época actual, también hablaremos sobre las

implicaciones que trae consigo la suposición de la infancia y desarrollo como un proceso natural

y mecanicista a diferencia de una postura más socio-cultural en la práctica docente, pero sobre

todo de la infancia y el desarrollo.

La infancia y la adolescencia son consideradas etapas evolutivas, las cuales no eran llamadas de

manera específica; conforme al surgimiento de los primeros pensadores, se empieza a analizar el

contexto en el que se encontraban, surgiendo así el nombre de estas etapas biológicas.


El naturalista alemán Ernst Haeckel (1866), formulo la ley biogenética, en el estudio del

desarrollo embrionario del hombre y de otros mamíferos, encontrando semejanzas sorprendentes

en relación a embriones de peces, reptiles o aves.

Todas las disciplinas que incluyen de alguna forma la historia se vieron estimuladas y

fortalecidas con la aparición del Darwinismo: la prehistoria, la antropología, la sociología, la

lingüística y también la psicología. En base a lo anterior se constituye un fundamento de una

corriente denominada “Darwinismo social”.

La actitud de los adultos frente al niño ha cambiado mucho en el curso de la historia y,

ciertamente sigue cambiando hoy en día ante nuestros ojos.

Philippe Ariés (1960), dijo que ser niño es un concepto que cambia según el contexto histórico y

social y muchas veces es un concepto sujeto a las ideas de un estado, debido a que en la sociedad

medieval no existía el sentimiento de la infancia tal y como hoy lo conocemos y que los niños

eran considerados como algo divertido que no se diferenciaba mucho de un animal. Los niños

compartían con los adultos actividades lúdicas, educacionales y productivas; no se diferenciaban

por la ropa que usaban ni por los trabajos que hacían: el niño era un adulto en miniatura.

La situación va cambiando lentamente y hacia el siglo XVII la actitud hacia el niño se ha hecho

ya bastante distinta, empieza a existir ese sentimiento de la infancia más diferenciado y un mayor

número de observaciones acerca de los niños.

Los cambios sociales van a tener una influencia grande sobre la consideración de la infancia.

El niño es un sujeto influenciado por una fuerza exterior que lo lleva a la inmoralidad. Su

voluntad no está determinada por la razón del sujeto por lo que necesita de un adulto que lo guie,

lo ordene y al que el niño debe obedecer.


También es cierto que conforme pasa el tiempo en diferentes culturas el niño va adquiriendo un

significado distinto, puesto que la sociedad va cambiando y no puede ser visto como en algún

tiempo atrás lo veían, por lo tanto la sociedad va influyendo mucho dentro de este concepto ya

que es quien lo denomina como tal. Esto quiere decir que el niño no está considerado dentro de

la historia puesto que, como aquí lo explica aun no puede aportar nada en beneficio propio o

social, por lo tanto se considera al niño parte de la historia cuando este empieza a actuar para sí

mismo y para los demás, es decir, cuando empieza a desarrollar la autonomía empieza a formar

parte de una perspectiva histórica.

Por ello el contexto socio histórico es el punto principal en el desarrollo del ser humano, pues no

solamente va marcar las pautas para la formación de este, sino que va a dar las herramientas

necesarias que este necesita para su optima evolución. Este contexto socio histórico va a estar

conformado por todas las etapas de la evolución del ser humano.

En este contexto también van a interferir aspectos de orden social, cultural y del entorno natural,

que integrados en un solo van a formar parte importante de la cultivación de este ser.

La escolarización/infantilización son fenómenos paralelos y complementarios siendo la

pedagogía la encargada de normar y explicar la circulación de saberes en las instituciones

escolares.

La pedagogía se encargará de conectar, a través de la escuela a una infancia deseada con una

sociedad deseada.

La escuela es el dispositivo que la modernidad construye para encerrar a la niñez:

topológicamente, corpóreamente y en categorías que la pedagogía ha elaborado para

resignificarla, en ella se agrupa a los alumnos en diferentes grados desde los 6 a los 12 años de
edad, cabe resaltar que ellos deben de contar con ciertos conocimientos esperados para que sea

posible su promoción a un grado mayor, de no ser así el alumno no será promovido y cursara

nuevamente el grado hasta adquirir los conocimientos suficientes que le permitan avanzar.

Este modelo no es tan distinto al que se implementaba en siglos anteriores, antes se tomaban en

cuenta los conocimientos que poseían los alumnos sin importar su rango de edad.

La infancia representa el punto de partida y de llegada de la pedagogía, ella representa la

justificación de la pedagogía como disciplina humana.

La infancia genera un campo de conocimientos que la pedagogía construye pero, a la vez, es un

cuerpo (infantil) depositario del accionar específico de la pedagogía (educar, disciplinar, instruir,

promover el desarrollo).

La infancia es una construcción de la modernidad definida por la atribución de ciertas

características a un conjunto particular de la población, características que van a estar

condensadas en diferentes instituciones y en ciertos discursos científicos y normativos.

Se puede afirmar la historicidad del concepto infancia ya que fue construida en esa trama de

dispositivos discursivos e institucionales.

La escuela moderna es la de la infancia pedagogizada, de la infancia sometida a una analítica

propuesta por la pedagogía y la psicología educacional.

Según Carlos Mario González (1920), la adolescencia fue otro de los eventos creados por la

modernidad, es un breve tiempo comprendido entre la niñez y la vida adulta; misma que lleva

consigo un crecimiento físico, social y psicológico que se produce desde el nacimiento hasta la

edad adulta.
Conclusión

Podemos decir que la ciencia ha tenido muchas aportaciones a lo que es el estudio del hombre y

sus diferentes etapas de crecimiento; existen varias teorías acerca de esto, donde se han inferido

muchos conocimientos acerca de la niñez y adolescencia, en las cuales se ha podido obtener

grandes aportes acerca de la complejidad de estas faces, que ayudan a los docentes a entender

mejor el comportamiento de los individuos a esta edad, usándolos de herramientas para poder

transmitirles conocimientos, por medio de formas, estrategias y pedagogías que nos ayuden a

entender el contexto en el que viven nuestros niños para una mejor calidad en la educación.