Вы находитесь на странице: 1из 6

Evaluación

• Evaluación

• Calificación

• Acreditación

• Heteroevaluación

• Autoevaluación

• Coevaluación

• Evaluación inicial

• Evaluación formativa

• Evaluación sumativa

• Evaluación normativa

• Evaluación criterial

Al profesor no le suele interesar el entrenamiento seguido por el estudiante. Supone que como profesor-entrenador-juez ha hecho todo lo necesario para que el estudiante resuelva con éxito la prueba (¿los ofrece realmente?).

El profesor coloca el listón donde ha decidido (¿con qué criterios? ¿Se han explicado?). Decide el día y hora de la prueba, y el criterio final sobre si el «salto» fué adecuado. Las respuestas del alumno son marcas que indican, como metáfora, si el «salto» fue adecuado. A partir de aquí, comienza de nuevo el entrenamiento para otra

«competición».

Sin embargo, la metáfora de la clase como entrenamiento y la evaluación como competición no

tienen por qué ser las únicas. En la actualidad se miran los conocimientos

del estudiante desde perspectivas múltiples y fuentes diversas en relación con momentos diferentes de

su aprendizaje. Se trata de ordenar e interpretar las

respuestas.

Más que medir, evaluar implica entender, interpretar y valorar. Es necesaria una múltiple

aperturade los docentes:

- conceptual, para valorar resultados no previstos y sucesos imprevisibles.

- de enfoque, para recoger evidencias tanto del proceso como de los resultados.

- metodológica, para introducir procedimientos informales frente a la inflexible estrategia formal. Pluralismo metodológico.

- ético-política, para pasar de la evaluación burocrática a la democrática. Los implicados también forman parte del proceso evaluativo, como referentes del proceso y como partícipes de las decisiones adoptadas.

No hay que olvidar que la evaluación es necesaria

en la educación, por varias razones:

porque los estudiantes necesitaban saber cómo están aprendiendo.

porque es una oportunidad de informar a otros sobre la educación artística.

para relacionar los objetivos y finalidades educativas con el aprendizaje realizado por los estudiantes.

para diagnosticar el conocimiento base de los estudiantes y sus necesidades.

para revisar y valorar la enseñanza que se imparte.

para reconocer, describir, informar y comparar el

aprendizaje de los estudiantes.

En las últimas décadas se han producido cambios en las concepciones sobre la enseñanza y el aprendizaje con repercusiones importantes sobre la evaluación.

El saber no puede seguir considerándose algo estático.

La enseñanza no sólo la imparte el enseñante ni

está sólo en los materiales diseñados para la docencia.

El saber y la información de última hora ya no son

patrimonio de la escuela.

El saber y la información se recogen y difunden en

múltiples soportes (televisión, redes, publicaciones

digitales…) y algunos quedan lejos de la escuela

El aprendizaje no es una descodificación aséptica de los mensajes didácticos, tal como postulaba el

conductismo y la metáfora computacional.

de la preocupación sobre cómo recordar información

se ha pasado al interés en cómo transferirla a otras situaciones;

de aplicar fórmulas previamente aprendidas o

memorizadas para resolver problemas, se ha pasado a

plantearse problemas y estrategias de resolución;

de dar importancia a los resultados se ha pasado a centrarse en los procesos del aprendizaje de los

alumnos;

de valorar la cantidad de información, la recitación memorística y la erudición se pasa a destacar el saber como capacidad para buscar, ordenar, interpretar información, darle sentido y transformarla en conocimiento.

Las claves son:

- Evaluar el aprendizaje en consonancia con las finalidades

educativas.

- Repensar una práctica evaluativa centrada en la actuación del alumnado en una prueba o examen parcial o final.

- No confundir la evaluación con la calificación y la acreditación.

- Pensar la evaluación como pieza clave para apreciar los

avances del alumnado y para que ellos sepan dónde están, a dónde pueden llegar y qué van a necesitar.

La evaluación inicial, formativa y sumativa y la diversificación de las fuentes de información en el

proceso de enseñanza y aprendizaje son dos constantes en casi todas las propuestas de innovación curricular.