Вы находитесь на странице: 1из 15

Introducción.

La CIE es un manual clasificatorio de enfermedades, que surgió como herramienta


complementaria y diagnóstica para los profesionales de la salud física y mental.
Este manual, al igual que el resto de los manuales que existen, han pasado por
distintas revisiones y en cada una de ellas, los cambios ser realizaron con intención
de facilitar el diagnóstico, sin embargo, en algunas ocasiones estos cambios han
tenido el efecto contrario en la labor diagnóstica.
Es importante recalcar que ningún manual debe utilizarse de manera aislada. Cada
diagnóstico debe ser acompañado de una serie de procesos clínicos. Los manuales
únicamente son una herramienta complementaria que permite la comprensión de
los signos y síntomas necesarios para tener determinado padecimiento clínico.

A continuación, se presentará un compendio con la información más relevante de


estos manuales, los criterios diagnósticos, los cambios más importantes, la lógica
clasificatoria, etc. Esto, con la intención de brindar al lector un documento en el que
pueda comprender a profundidad la lógica de los manuales que utiliza para
diagnosticar.
Objetivos.
General.

Conocer a profundidad los detalles y elementos que permiten conocer el manual


diagnóstico CIE 11.
Específicos.

 Entender la lógica de los criterios diagnósticos de la CIE 11.


 Facilitar la completa comprensión del manual y su uso en los diagnósticos
psicológicos.
 Conocer los cambios significativos que ha habido en las distintas ediciones y
revisiones del manual.
CIE 11.
Cambios en las distintas ediciones de la CIE.

Sir George H. Knibbs, el eminente estadístico australiano, concede el mérito del


primer ensayo de clasificación sistemática de enfermedades a François Bossier de
Lacroix (1706–1777), mejor conocido por el nombre de Sauvages (10). El extenso
trabajo de Sauvages se publicó con el título de Nosología Methodica.
Contemporáneo de Sauvages fue el gran metodólogo Linneo (1707–1778), una de
cuyas obras fue titulada Genera Morborum. A comienzos del siglo XIX la
clasificación más corriente de enfermedades era la de William Cullen (1710–1790),
de Edimburgo, publicada en 1785 con el título de Synopsis Nosologiae Methodicae.

Pero el estudio estadístico de las enfermedades se había iniciado un siglo antes,


con el tratado de John Graunt sobre las tablas de mortalidad de Londres. En un
intento por calcular la proporción de niños nacidos vivos que fallecieron antes de
llegar a la edad de seis años. A pesar de que su clasificación era elemental e
imperfecta, su cálculo de que un 36% de la mortalidad ocurría antes de los seis años
parece haber sido correcto a la luz de conocimientos ulteriores. Si bien tres siglos
han contribuido algo a la exactitud científica de la clasificación de enfermedades,
muchos todavía dudan de la utilidad de las tentativas y los ensayos hechos para
recopilar estadísticas de enfermedades o aun de causas de defunción, debido a las
dificultades inherentes a la clasificación.

Afortunadamente para el progreso de la medicina preventiva, la Oficina del Registro


General de Inglaterra y Gales, desde su fundación en 1837, encontró en la persona
de William Farr (1807–1883), su primer estadístico médico, un hombre que no solo
aprovechó al máximo las imperfectas clasificaciones de enfermedades disponibles
en ese tiempo, sino que se dedicó a mejorarlas y a lograr que su uso y aplicación
fueran uniformes desde el punto de vista internacional.
Adopción de la lista internacional de causas de defunción.

En una reunión celebrada en Viena en 1891, el Instituto Internacional de Estadística,


sucesor del Congreso Internacional de Estadística, encargó a un comité dirigido por
Jacques Bertillon (1851–1922), jefe de los Servicios de Estadística de la Ciudad de
París, la preparación de una clasificación de causas de defunción. El informe de
este comité fue presentado por Bertillon en la reunión del Instituto Internacional de
Estadística celebrada en Chicago en 1893, donde se decidió adoptarlo.

La Clasificación de Causas de Defunción de Bertillon, como fue denominada al


principio, recibió aprobación general y fue acogida por varios países y por
numerosas ciudades. Encontró su primera aplicación en América del Norte por el
Dr. Jesús E. Monjarás en las estadísticas de San Luis Potosí, México (13).
En 1898, en una reunión celebrada en Ottawa, Canadá, la Asociación
Estadounidense de Salud Pública (American Public Health Association, APHA)
recomendó que los registros civiles de Canadá, México y los Estados Unidos
adoptaran la clasificación de Bertillon y sugirió además que fuera revisada cada 10
años.

En consecuencia, el Gobierno de Francia convocó en París, en agosto de 1900, la


Primera Conferencia Internacional para la Revisión de la Lista de Bertillon o Lista
Internacional de Causas de Defunción. Asistieron a la Conferencia delegados de 26
países, y el 21 de agosto de 1900 se adoptó una clasificación detallada de las
causas de defunción, que comprendía 179 grupos, y una clasificación abreviada, de
35 grupos. Se reconoció la ventaja de las revisiones decenales, y se encargó al
Gobierno de Francia que convocara la siguiente reunión en 1910. En realidad, la
reunión proyectada tuvo lugar en 1909. El Gobierno francés convocó también las
conferencias de 1920, 1929 y 1938.
La quinta conferencia de revisión decenal.

La Quinta Conferencia Internacional para la Revisión de la Lista Internacional de


Causas de Defunción, al igual que las conferencias precedentes, fue Conferencia
aprobó tres listas: una lista detallada de 200 rúbricas, una lista intermedia de 87
rúbricas y una lista resumida de 44 rúbricas. Además, puso al día las listas con los
progresos científicos, particularmente en el capítulo de las enfermedades
infecciosas y parasitarias, y realizó cambios en los capítulos relativos a las
afecciones puerperales y a los accidentes. La conferencia hizo un mínimo de
cambios en el contenido, cantidad y aun en la numeración de los rubros. Se diseñó
también una lista de causas de nacimientos muertos, que fue aprobada por la
conferencia.

En relación con la clasificación de enfermedades para estadísticas de morbilidad, la


Conferencia reconoció la creciente necesidad de una lista de enfermedades para
satisfacer los requerimientos estadísticos de organizaciones muy diferentes, tales
como seguros de salud, hospitales, servicios médico-militares, administraciones
sanitarias y entidades similares.
Sexta revisión de las listas internacionales.

La Conferencia Internacional de la Salud reunida en la ciudad de Nueva York en


junio y julio de 1946 (19), encargó a una Comisión Interina de la Organización
Mundial de la Salud la responsabilidad de:

Revisar los recursos existentes y asumir la responsabilidad del trabajo preparatorio


que fuese necesario realizar en relación con:
 La siguiente revisión decenal de las “Listas Internacionales de Causas de
Defunción” (incluyendo las listas adoptadas mediante el Acuerdo
Internacional de l934, en relación con las Estadísticas de Causas de
Defunción);
 El establecimiento de las Listas Internacionales de Causas de Morbilidad.
La séptima y octava revisión.

La Conferencia Internacional para la Séptima Revisión de la Clasificación


Internacional de Enfermedades se reunió en París en febrero de 1955 bajo los
auspicios de la OMS. De acuerdo con una recomendación del Comité de Expertos
en Estadísticas Sanitarias de la OMS, esta revisión se limitó a efectuar cambios
esenciales y a corregir los errores y las inconsistencias.

La Conferencia para la Octava Revisión, convocada por la OMS, se reunió en


Ginebra del 6 al 12 de julio de 1965. Esta revisión fue más radical que la Séptima,
pero dejó inalteradas la estructura básica de la Clasificación y la filosofía general
para clasificar las enfermedades, siempre que fuera posible, según su etiología y no
una manifestación en particular.
La novena revisión.

Internacional de Enfermedades, convocada por la OMS, se reunió en Ginebra del


30 de septiembre al 6 de octubre de 1975. Varias asociaciones de especialistas
habían manifestado interés en la utilización de la CIE para sus propias estadísticas.
Con ese fin solicitaron la introducción de modificaciones que permitieran una
clasificación más completa para cada especialidad, ya que se consideraba que
varias partes de la clasificación no estaban organizadas adecuadamente.
Las propuestas finales presentadas y aceptadas por la Conferencia mantuvieron
la estructura básica de la CIE, aunque con mucho detalle adicional en las
subcategorías de cuatro caracteres y algunos casos con subcategorías opcionales
de quinto carácter. Para el beneficio de los usuarios que no requerían tanto detalle
se tuvo especial cuidado para que las categorías de tres caracteres fueran
adecuadas.

Para favorecer a los usuarios que deseaban producir estadísticas e índices


orientados a la atención médica, la Novena Revisión incluyó un método opcional
para la clasificación de información diagnóstica, que permitía establecer cuándo un
término determinado podía ser utilizado como enfermedad básica general y cuándo
para identificar el órgano o sitio afectado. A este método se le dio el nombre de
sistema de cruz y asterisco o daga y asterisco, el cual se mantuvo en la Décima
Revisión. En la Novena Revisión se incluyeron otras innovaciones técnicas con el
propósito de aumentar su flexibilidad y aplicabilidad en diversas situaciones.

La 29a Asamblea Mundial de la Salud, con base en las recomendaciones de la


Conferencia para la Novena Revisión de la Clasificación Internacional de
Enfermedades, aprobó la publicación, a título de ensayo, de dos clasificaciones
suplementarias: la de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías y la de
Procedimientos en Medicina, ambas como suplementos, pero no partes integrantes
de la CIE. La Conferencia formuló también recomendaciones sobre varios aspectos
técnicos de la clasificación, ya que se hicieron algunos cambios en las reglas de
selección de la mortalidad y se introdujeron por primera vez reglas para la selección
de una causa única para la tabulación de la morbilidad; se enmendaron y ampliaron
las definiciones y recomendaciones para las estadísticas de mortalidad perinatal y
se recomendó un certificado de mortalidad perinatal; se estimuló a los países a
profundizar el trabajo y el análisis de la codificación por causa múltiple, aunque no
se recomendó ningún método formal en particular. Se produjo también una nueva
lista básica de tabulación.
Décima revisión.

Se registra un aumento de códigos, capítulos, definiciones. Por ejemplo, la CIE-10


consta de tres volúmenes en lugar de dos que tenía la novena revisión.
Estructuralmente la CIE-10 tuvo un gran crecimiento en el número de categorías (de
909 a 2,036) y subcategorías (de 5,161 a 12,159), lo que significa más del doble de
términos diagnósticos en comparación con la revisión anterior. En la CIE 10 los
códigos tienen una letra seguida de dos a tres números según se trate de categorías
o subcategorías (subdivisiones).

Se utilizan 26 letras que en su mayoría corresponden a capítulos, quedando libre la


letra U para adiciones o enmiendas futuras. El número de capítulos en los cuales
se organizan las categorías en la lista tabular creció de 19 a 21 y el orden fue
modificado. Algunos capítulos cambiaron su denominación y varias enfermedades
fueron asignadas a diferentes capítulos afectando su comparación con la CIE-9. Por
ejemplo: Capítulo I. La enfermedad por VIH/SIDA, tétanos obstétrico y tétanos
neonatal se encuentran ahora en el capítulo I y en la novena revisión estaban en los
capítulos III, XI y XV.

Capítulos III y IV; presentan cambios en nomenclatura y contenido, por ejemplo, el


capítulo III ahora comprende enfermedades de la sangre, órganos hematopoyéticos
y trastornos que afectan el mecanismo de la inmunidad y en el IV se agrupan las
enfermedades endocrinas nutricionales y metabólicas. En la CIE-9 las
enfermedades endocrinas, nutricionales, metabólicas y de la inmunidad constituían
el capítulo III y las enfermedades de la sangre y de órganos hematopoyéticos se
encontraban en el IV. Capítulos VI, VII y VIII. Anteriormente conformaban un solo
capítulo, pero con la CIE-10 se separan las enfermedades del ojo y las
enfermedades del oído y apófisis mastoides, en dos nuevos capítulos.

¿Cómo funciona la CIE 10?

La CIE-10 consta de 21 capítulos, 2.036 categorías y 12.154 subcategorías en su


versión original presentada internacionalmente en octubre de 1989. La CIE-10 fue
aprobada en la Asamblea Mundial de la Salud realizada en mayo de 1990, adoptada
por la mayoría de los países miembros de la OMS a partir de 1994, traducida a más
de 40 idiomas en el mundo y estará en vigor hasta el año 2018, momento en el cual
se espera que entre en vigor la CIE-11.
Los códigos posibles van de A00.0 a Z99.9 excepto la letra U que no se utiliza, pues
se ha dejado para la asignación provisional de nuevas enfermedades de etiología
incierta, o para investigación. La CIE-10 permite agregar y desagregar las
enfermedades, porque utiliza el concepto de “familias” de enfermedades. La CIE-10
es una lista básica de categorías de 3 caracteres, cada una de las cuales puede ser
subdividida en 10 categorías, de 4 caracteres.

La CIE-10 se utiliza para codificar morbilidad (enfermedades, lesiones y


traumatismos y otros motivos de consulta) y mortalidad (muerte por todo tipo de
causas). La clasificación internacional de enfermedades y problemas relacionados
con la salud décima revisión (CIE-10), comprende 3 volúmenes:

El volumen 1 contiene las clasificaciones principales (diagnósticos, síntomas,


hallazgos anormales de laboratorio, traumatismo y envenenamiento, causas
externas de morbilidad y mortalidad, y factores que influyen en el estado de salud).

El volumen 2 es un manual que provee orientación a los usuarios. Y el volumen 3


es el índice alfabético que facilita identificar el código correcto cuando se está
codificando. Codificar correctamente utilizando la CIE- 10, es más fácil si se cuenta
con los 3 volúmenes.

Primero se busca el término que contenga más información relativa al diagnóstico


a codificar en el volumen 3, que está organizado alfabéticamente y luego se
confirma el código preseleccionado en la lista de 4 caracteres del volumen 1; y
cualquier duda se resuelve revisando el volumen 2.
Codificación de la CIE 10.

Capítulo Códigos Título

I A00-B99 Ciertas enfermedades infecciosas y parasitarias

II C00-D48 Neoplasias

III Enfermedades de la sangre y de los órganos


D50-D89 hematopoyéticos y otros trastornos que afectan el
mecanismo de la inmunidad

IV E00-E90 Enfermedades endocrinas, nutricionales y metabólicas

V F00-F99 Trastornos mentales y del comportamiento

VI G00-G99 Enfermedades del sistema nervioso

VII H00-H59 Enfermedades del ojo y sus anexos

VIII H60-H95 Enfermedades del oído y de la apófisis mastoides

IX I00-I99 Enfermedades del sistema circulatorio

X J00-J99 Enfermedades del sistema respiratorio

XI K00-K93 Enfermedades del aparato digestivo

XII L00-L99 Enfermedades de la piel y el tejido subcutáneo

XIII Enfermedades del sistema osteomuscular y del tejido


M00-M99
conectivo

XIV N00-N99 Enfermedades del aparato genitourinario

XV O00-O99 Embarazo, parto y puerperio

XVI P00-P96 Ciertas afecciones originadas en el periodo perinatal


XVII Malformaciones congénitas, deformidades y anomalías
Q00-Q99
cromosómicas

XVIII Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de


R00-R99
laboratorio, no clasificados en otra parte

XIX Traumatismos, envenenamientos y algunas otras


S00-T98
consecuencias de causa externa

XX V01-Y98 Causas externas de morbilidad y de mortalidad

XXI Factores que influyen en el estado de salud y contacto con


Z00-Z99
los servicios de salud

XXII U00-U99 Códigos para situaciones especiales

Descripción del capítulo V.


 (Trastornos Mentales y del Comportamiento)

 En la 10ma. revisión de la CIE se produjeron cambios substanciales en el


Capítulo V con respecto a la clasificación anterior:

 Se aumentó el número de categorías disponibles para la clasificación, a partir


de un sistema de clasificación alfanumérico de códigos de una letra, seguida
de dos números, que completan el nivel de tres caracteres.

 De 30 categorías de 3 números, el capítulo V pasó a 100 categorías que no


se utilizan todas para permitir la introducción de cambios sin necesidad de
rediseñar el sistema entero.

 Las categorías principales van desde el F00 hasta el F99 y describen los
diferentes trastornos mentales agrupados a partir de criterios muy prácticos.
Las categorías principales aparecen agrupadas del siguiente modo:
 F00 -F09. Trastornos mentales orgánicos, incluidos los sintomáticos.

 F10 -F19. Trastornos mentales y del comportamiento debidos al uso de


sustancias psicótropas.

 F20 - F29. Esquizofrenia, trastorno esquizotípico y trastornos de ideas


delirantes.
 F30 -F39. Trastornos del humor (afectivos).

 F40-F49. Trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y


somatomorfos.
 F50- F59. Trastornos del comportamiento asociados a disfunciones
fisiológicas.
 F60-F69. Trastornos de la personalidad y del comportamiento del adulto.
 F70 -F79. Retraso Mental.
 F80 - F89. Trastornos del desarrollo psicológico.

 F90-F98. Trastornos del comportamiento y de las emociones de comienzo


habitual en la infancia y adolescencia.
 F99. Trastornos mentales sin especificación.
CIE 11.

La Organización Mundial de la Salud ha revisado la Clasificación Internacional de


Enfermedades (CIE) hacia la CIE-11. Su desarrollo ha tenido lugar en un espacio
de trabajo basado en Internet que sigue utilizándose como plataforma de
mantenimiento para debates y propuestas de actualización de la CIE. Cualquiera
puede presentar una propuesta basada en pruebas. Las propuestas se procesan de
manera abierta y transparente con revisiones de la evidencia científica, así como de
la usabilidad y utilidad en los diversos usos de la CIE. Se prevé que no habrá
necesidad de modificaciones nacionales de la CIE-11, debido a su riqueza y
flexibilidad en los detalles que deben notificarse.

La versión final del sistema de la CIE-11 sea presentado a la Asamblea Mundial de


la Salud de la OMS. (WHA) para su aprobación oficial en 2019.4 La versión para la
implementación (preparación de la aprobación en la WHA) se publica el 18 de junio
de 2018.4

La CIE-11 viene con un paquete de implementación que incluye tablas de transición


desde y hacia la CIE-10, una herramienta de traducción, una herramienta de
codificación, servicios web, un manual, material de capacitación y más [2]. Se puede
acceder a todas las herramientas después de autoregistrarse desde la plataforma
de mantenimiento.

La versión oficial se puede consultar en icd.who.int. Una traducción al español está


casi terminada (junio 2018). Alrededor de 300 especialistas de 55 países,
organizados en 30 grupos de trabajo principales, han aportado su contribución para
actualizar científicamente la CIE-11, y se han resuelto los problemas estructurales
que se pusieron de manifiesto con el uso de la CIE-10.
CIE-11 es mucho más fácil de usar que CIE-10. Su infraestructura ontológica
permite una mejor orientación del usuario en comparación con la CIE-10.

La dependencia sistemática en el uso de combinaciones de códigos y códigos de


extensión hace que el CIE finalmente sea clínicamente relevante. Con las
combinaciones se puede codificar cualquier condición hasta el nivel de detalle
deseado. Ahora se incluyen la atención primaria, la codificación del cáncer, la
medicina tradicional (actualmente módulo 1: medicina china antigua - China, Corea
y Japón) y una sección para la evaluación del funcionamiento. Las versiones
especializadas, en cuanto a la salud mental, la atención primaria, o la dermatología
se producen a partir del núcleo común, la fundación.

La CIE-11 es verdaderamente multilingüe. La CIE-10 existe en 43 idiomas en


versiones electrónicas y la CIE-11 ya tiene 15 traducciones en curso. El herramental
produce todos los archivos y formatos desde el herramental principal de traducción
en la plataforma de mantenimiento. Para la autorización de las traducciones, las
solicitudes deben dirigirse a la OMS.

La CIE-11 está lista para la salud digital (anteriormente cibersalud) debido al uso de
identificadores de recursos uniformes y a su base ontológica. El sistema permite la
conexión de cualquier software a través de una API estándar. El mismo paquete
también está preparado para su uso fuera de línea.

La CIE-11 se basa en el componente electrónico de base que contiene todo el


contenido, información estructural, referencias y descriptores en un formato legible
por máquina. A continuación, el contenido se renderiza para uso mecánico o
humano, de forma electrónica o impresa.

En la CIE-11, cada entidad de enfermedad tiene una descripción que proporciona


descripciones clave y orientación sobre cuál es el significado de la entidad/categoría
en términos legibles para el ser humano, para guiar a los usuarios. Se trata de un
avance con respecto a la CIE-10, que sólo tenía títulos de propiedad. Las
Definiciones tienen una estructura estándar de acuerdo con una plantilla con
plantillas de definición estándar y otras características ejemplificadas en un "Modelo
de Contenido".
Las principales novedades que plantea la OMS para la CIE-11 son:
1. Utilizar un contenido estandarizado para cada enfermedad que incluya: Nombre,
definición concisa y comprensible, localización corporal, temporalidad, severidad,
etiología, discapacidad, criterios diagnósticos y tratamiento.
2. Software de codificación para historias clínicas electrónicas.
3. Plataforma basada en internet actualizada permanente y supervisada por
expertos.

4. La CIE-11 no será traducida del inglés sino construida simultáneamente en los


seis idiomas oficiales de la Organización de Naciones Unidas (inglés, francés,
español, ruso, chino y árabe) con verificación por expertos de la equivalencia
lingüística.

5. Alinear las CIE con la CIF manteniendo la estructura de la CIE, pero dando
prioridad a los términos de la CIF cuando exista duplicidad.

6. Darles a los códigos de extensión su propio capítulo incorporando y optimizando


los códigos de daga y asterisco.
Caso clínico.
El paciente es un camionero casado de treinta años.

Motivo de consulta: El paciente ingresó a una clínica psiquiátrica porque sentía


que un grupo mafioso lo perseguía y quería matarlo. No podía explicar por qué lo
habrían de matar, pero había estado escuchando voces de gente que él sospechada
eran narcotraficantes y que discutían la manera de atraparlo y matarlo.
Anteriormente había tenido encuentros con traficantes porque durante años había
consumido metanfetamina. A los 25 años uno de sus compañeros lo convenció que
probara esta droga. Después de una inyección intravenosa de 20 mg. comenzó a
sentirse bien, tuvo la sensación de sentirse todopoderoso y su sueño y cansancio
desaparecieron. Después de usar metanfetamina unas cuantas veces, se dio
cuenta de que no podía dejar de consumirla. Constantemente pensaba cómo
conseguirla y comenzó a aumentar las dosis. Cuando no podía conseguir
metanfetamina se sentía letárgico y somnoliento, y se volvía irritable y disfórico. Su
esposa se dio cuenta de que consumía drogas y trató de persuadirlo para que las
dejara porque la convivencia se hacía difícil y él se convertía en un estorbo para ella
y sus hijos. Dos meses antes de la internación había perdido el trabajo por haberse
comportado agresivamente con sus compañeros, alegando que ellos habían
interferido con su trabajo y tratado de perjudicarlo. Al no tener los medios, tuvo que
reducir el consumo diario inyectable de metanfetamina, sólo a algunas ocasiones y
por fin la dejó totalmente después de que su esposa lo amenazó con irse con sus
hijos y divorciarse. Luego de dejar la droga comenzó a sentirse muy cansado,
lúgubre, y a menudo se sentaba en una silla sin hacer nada. Unas semanas más
tarde le dijo a su esposa que no se animaba a salir de la casa porque había oído a
traficantes hablar de él en la calle, los oía decir cómo se desharían de una persona
tan inservible. Al mismo tiempo se lo veía tenso y aprehensivo.
Quería que cerraran todas las puertas y ventanas, y se negaba a comer porque
tenía miedo de que su comida estuviera envenenada. Su esposa lo llevó a un
médico clínico quien lo derivó a un hospital psiquiátrico.

Antecedentes: El paciente es el menor de dos hermanos varones. Su padre era


almacenero. En la escuela fue buen alumno, y al terminar la secundaria tuvo varios
empleos como obrero no calificado. A los 21 años se casó con una mujer de su edad
que trabajaba como mesera en un restaurante. Se mudaron a otra ciudad donde
consiguió trabajo como camionero. Tuvieron tres hijos y vivían en un departamento
pequeño. Su nivel de vida era bastante pobre. La salud somática del paciente había
sido buena con anterioridad, pero los últimos años se había quejado de debilidad
muscular y dificultad para caminar. Estos problemas comenzaron después de
comenzar a consumir metanfetamina inyectable, pero no quiso consultar al médico.

Datos actuales: Al ser examinado, el paciente se veía reticente y retraído y sólo


daba respuestas cortas a las preguntas. Parecía tener un estado de ánimo neutro,
pero admitió que se sentía perseguido por una banda de traficantes de drogas y que
a veces los oía hablar de él, a quien se referían en tercera persona. Estaba lúcido,
globalmente orientado y no mostraba impedimento en sus funciones cognitivas. El
examen físico, incluyendo el neurológico, no reveló anormalidades más allá de las
marcas de agujas en su brazo izquierdo como resultado de las inyecciones de
metanfetamina. El EEG era normal. Se lo trató con 6 mg de haloperidol por día.
Después de dos semanas los síntomas desaparecieron y fue dado de alta. No
regresó para su tratamiento de control.

Discusión: Este paciente presenta síntomas de tipo esquizofrénicos, los que se


desarrollaron unas semanas después de interrumpir un largo y constante consumo
abusivo de metanfetamina. El advenimiento de perturbaciones psicóticas parece
relacionado con el abuso de la sustancia y no aparenta ser causado por otro
trastorno mental. Por lo tanto, coincide con los criterios de un trastorno psicótico de
comienzo tardío debido al consumo de metanfetamina (F15.75). El paciente también
parece responder al criterio del síndrome de dependencia a la metanfetamina con
falta de capacidad para controlarse, y síntomas de abstinencia durante un período
mayor de un mes.
F15.75 Trastorno psicótico de comienzo tardío, debido al consumo de
metanfetamina.
con diagnóstico subsidiario de
F15.2 Síndrome de dependencia por consumo de metanfetamina.
Conclusiones.

 La CIE ha atravesado por distintos procesos de modificación para facilitar el


trabajo diagnóstico de los profesionales de la salud.
 La CIE es un manual que fue creado para clasificar y determinar las causas
de morbilidad en los niños.
 La CIE utiliza códigos para identificar cada uno de los padecimientos
registrados en él.
 La CIE 10 utiliza el capítulo cinco para describir y clasificar todas las
afecciones mentales.
 La CIE no tuvo cambios significativos hasta la revisión 9, en la que se acordó
utilizar el manual para todas las especialidades encargadas de la salud.
 La CIE 10 utilizó los códigos F00-F99 para clasificar las afecciones mentales.
 La OMS acordó que las revisiones y cambios al manual se realizarían cada
10 años para mantener el manual actualizado.
 Actualmente la CIE 11 está en proceso de publicación y trae consigo cambios
importantes para la utilización de los manuales diagnósticos.
 Los manuales diagnósticos como la CIE son una herramienta importante para
la realización de diagnósticos clínicos, sin embargo, no hay que considerarlo
como verdades absolutas.
Referencias bibliográficas.
Clasificación estadística internacional de enfermedades y problemas relacionados
con la salud. Décima revisión (CIE-10), volúmenes 1, 2 y 3. (2003). Revista
Española De Salud Pública, 77(5), 661-661. doi: 10.1590/s1135-
57272003000500015
Organización Panamericana de la Salud. (1995). Clasificación Estadística
Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud Vol.
2 (pp. 144-165). Estados Unidos.