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PSIQUIATRÍA O LIBERACIÓN?

I.- INTRODUCCIÓN

La Psiquiatría apareció en el periodo de los siglos I y II d.C. con el nombre de


Demonología, debido a que la Iglesia excluyó a la Psiquiatría de la Medicina. De
esta manera, las enfermedades mentales fueron consideradas como posesiones
demoníacas.

La Psiquiatría nació de los límites concretos de la filosofía y el fracaso de la clínica


ante la locura, fue un hijo no querido, despreciado, descalificado y marginado de
los círculos académicos donde la clínica médica tradicional reinaba
victorianamente.

Pasó su infancia abriéndose paso en el frondoso bosque de la magia luchando por


convertir a los posesos de los demonios, a las brujas y hechiceros en enfermos de
la mente. Los primeros psiquiatras robaban a la magia para enriquecer a la
Medicina.

Un día se pensó que si la locura era una enfermedad, pues debía reunir los
requisitos de una enfermedad clínica: a saber, tener sus síntomas y signos
estables y su correlato anatomopatológico. Y así se lanzaron a un trabajo tortuoso,
muchas veces frustrante, con idas y vueltas, hasta afianzar una corriente de
pensamiento que hoy llamamos Psiquiatría Biológica.

La historia de la psiquiatría está constituida por la respuesta a dos preguntas:


¿qué entendemos por locura? y ¿qué hacemos con ella? Los intentos de
respuestas a estas preguntas determinaron el accionar de la sociedad sobre los
enfermos mentales. Ya que el concepto de locura no se logró esclarecen las
respuestas han ido variando a través de las distintas culturas y tiempos.
2

En épocas remotas se creía que la locura era un hecho sobrenatural que se


producía por un castigo de los dioses a un trasgresor de las leyes divinas o porque
un espíritu invadía el cuerpo de un individuo, en consecuencia el tratamiento
consistía en ritos, ceremonias religiosas, exorcismos, sacrificios. Es decir, a lo
mágico se lo trataba con lo mágico.1

El concepto médico de demonología es uno de los intentos más antiguos de


sentar un modelo explicativo para exponer las causas y los síntomas de las
enfermedades. Este modelo no solo se desarrolló y practicó sistemáticamente en
Mesopotamia, sino que siempre se ha utilizado, incluso hoy día en la Medicina
popular de todo el mundo.

La demonología atribuye todos los cambios del cuerpo o enfermedades


producidos sin causa exterior reconocible, a la intervención de seres sobre
naturales, demonios u espíritus. El hombre solo puede impedir que le afecten
observando las leyes religiosas y cumpliendo las normas sociales.

En Mesopotamia se conocían distintas maneras de sustraer los demonios y


espíritus malignos. Para ahuyentarlos y mantenerlos alejados de las casa se
practicaban grandes rituales. En las oraciones se imploraban Ja ayuda de los
dioses para combatirlos. No solo se veía en los demonios una forma de peligro
para la propia salud, sino que también se consideraba una amenaza el poder que
provenía de los encantamientos o de la magia negra.

A partir 900 a de C. los hebreos comienzan a escribir la Biblia. El Antiguo


Testamento especialmente el Pentateuco (Deuteronomio) trata indirectamente
temas de medicina. Una tercera parte de los mandamientos y de las prohibiciones
bíblicas se refieren a conceptos sanitarios y a su cumplimiento según los ritos: "De
repente le faltó la voz a Nabucodonosor y fue expulsado por la gente y comió

1Heinz Schott (1993). "Crónica de la Medicina". Ed. Departamento de Creación Editorial de Plaza
& Janes.
3

hierba como los bueyes, hasta que pasaron siete horas su cuerpo yació sobre el
rocío y estaba mojado, su pelo creció como plumas de águila y sus uñas se
volvieron como garras de pájaro. Transcurrido ese tiempo recobró la razón, y su
honor real, su magnificencia y su porte." (Dan. 4:30).2

Los hebreos traen el concepto de religión monoteísta, se oponen, por falsos, al


politeísmo y la magia. La enfermedad es para ellos un castigo por los pecados
cometidos, y los sacerdotes aparecen como curanderos Por ej. En la Biblia
Deuteronomio 28.28: "Yahvé te golpeara con el delirios, la ceguera y la perdida de
los sentidos al punto que tu irás en pleno mediodía como el ciego va a tientas en
las tinieblas, y tus pasos no llegaran". La musicoterapia aparece dentro de los
tratamientos: David toca el arpa para calmar a Saúl agitado. Los sueños son
interpretados. Cristo cura a los "poseídos": el endemoniado gadareno.3

Hacia el 1150 Hildegarda de Bingen (1089-1179) abadesa del Monasterio


benedictino de Rupertsberg, en Bingen comienza a redactar sus obras de ciencias
naturales y medicina Physica y Causae el Curae, cree que todos los factores que
participan en el origen y el curso de la enfermedad los considera como
consecuencia del pecado. Las dolencias físicas y mentales son para ellas el
resultado de infringir los mandamientos divinos: "Sal Satán del cuerpo de esta
mujer y deja espacio para el Espíritu Santo" El espíritu impuro sale de forma
abominable con las secreciones por la vulva de la mujer. Ha quedado liberada".
Esta descripción de un ritual de exorcismo revela los métodos religiosos con los
que los hombres de la edad media intentaban curar a los poseídos.

2Marietán R. Hugo. Historia de la Psiquiatría. Médico Psiquiatra. Hospital Borda. Docente Adscrito
de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, www.marietan.com

3 Psiquiatría 24 x 7.com . Historia de la Psiquiatría. Patrocinado por Janssen y Cilaj. Artículo


electrónico.
4

Desde hace un milenio, muchas culturas han seguido considerando las


enfermedades como una expresión de la locura que pueden generar los más
diversos síntomas y males. La posesión se describe por lo general como un
estado de excitación, atribuible a la acción de los malos espíritus (demonología),
del diablo o sus descendientes (diaboli) que se apoderan de la persona, de su
alma y también de su cuerpo. Suele decirse que el poseído grita, blasfemias,
obscenidades e irreverencias y aulla como un animal salvaje, desarrolla una gran
fuerza y posee capacidades hipersensoriales.

En la edad media y moderna los poseídos se han considerado a diferencia de las


brujas, enfermos e inocentes que deben curarse a través de la religión por medio
del exorcismo.

Enl614 como reacción a la Reforma, la iglesia católica establece las normas para
los ritos religiosos, incluido el exorcismo. El ritus exorcitanti obsesos a daemonio,
como parte del ritual romano, tiene su origen en las prácticas primarias del
exorcismo durante el cristianismo. El llamado gran exorcismo (Exorcismus
Solemnis expulsivus) solo puede realizarlos un sacerdote, con el permiso del
obispo y en casos de verdadera posesión.4

La medicina medieval, en sus comienzos, atrapaba fundamentos hipocráticos y

galénicos y los mezclaba con prédicas cristianas. El médico se encontraba


tironeado por la influencia religiosa por un lado y el sentimiento práctico que le
llegaba de los médicos o de las numerosas escuelas médicas de la antigüedad,
tales como la de Cos, Cnido, Hipócrates, Galeno, Celso.

Durante el medievo los dementes, muchos de los cuales tendrían evidentes signos
de . depresión, deambulaban, vagando, por los campos y las ciudades y eran
objeto de burlas y agresiones: encadenados a postes durante el día, se los aislaba

4 Hau. R. Fríedrun (1993). "Crónicas de la Medicina". Ed. Departamento de Creación Editorial de


Plaza & Janes.
5

en oscuras y húmedas celdas en la noche o durante la mayor parte del año. Hubo
excepciones a este trato despiadado y algunos monjes tuvieron inclinación a
mitigar el trato de estos enfermos. El monje Bartolomeus Anglicus, en el séptimo
libro de su obra De propietatibus rerum (De las propiedades de las cosas) se
ocupó de las enfermedades mentales con un claro sentido terapéutico.

Mientras el Papado, a través de obispos e inquisidores, condenaba a la hoguera a


los dementes y a los neuróticos, algunos monjes como el anteriormente nombrado
eran piadosos. Los castigos que se los sometía tenían por finalidad eliminarlos
demonios: se los azotaba, se les administraba purgantes drásticos, se los sometía
a ayuno total, mientras el conjuro y el exorcismo ponían un tétrico fondo a estos
suplicios.

El mismo San Agustín (siglo V) aseguró que todas las enfermedades de los
cristianos debían ser asignadas a los demonios. Un inquisidor los había clasificado
en ígneos (en la alta atmósfera), aéreos (rondando en las capas más bajas),
terrestres, acuáticos y otras tantas formas más.5

En el Nuevo Testamento al repasar la descripción que hace el apóstol Pablo en


Efesios 2 de la condición pecaminosa de la humanidad apartada de Cristo, se
subraya la dimensión que tiene que ver con la esclavitud al diablo a que está
sujeto el género humano.

El apóstol afirma que todo hombre y mujer fuera de Cristo vive "conforme al
príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de
desobediencia" (2:2b). Esta porción de las Escrituras no es la única que enseña
que todos los que viven separados de Cristo son esclavos de Satanás. Jesús
mismo dijo que sólo hay dos familias en la humanidad: "los hijos del reino" (de
Dios) y "los hijos del malo" (Mateo 13:38). El Señor Jesús recalcó esto al describir
incluso a los hombres y mujeres devotos de su tiempo, que no creían en Él, como

5 Historia de la Psiquiatría. Wikipedia.Org/Wiki/Medicina.


6

hijos del diablo. Jesús distinguía muy claro entre los verdaderos creyentes, que
son de Dios, y los meramente religiosos, que no lo son (Juan 8.38-47).

El Señor Jesús amplió su enseñanza acerca del estado demoníaco de los


incrédulos al declarar tres veces que Satanás es "el príncipe de este mundo"
(Juan 12:31; 14:30; 16.11). En su comisión redentora a Saulo, que llegaría a ser el
apóstol Pablo, el Señor habló de nuevo sobre la esclavitud satánica de la
humanidad, tanto de judíos como gentiles, que no creían en Él:

No sólo echo fuera demonio:; de la vida de los inconversos. En primer lugar trato
de llevarlas a la fe en Jesucristo. Jesús no dijo: "Id por todo el mundo y echad
fuera demonios de toda criatura"; sino: "Id por todo el mundo y predicad el
evangelio a toda criatura" (Marcos 16.15).

En la actualidad los cristianos suelen considerar sus depresiones y otros


trastornos de la mente incluso más graves sólo en términos espirituales. Sienten
que han decepcionado a Dios. Algunos pacientes que llevan años recibiendo
consejo han empezado a ir bien en un par de meses después de haberse
identificado el verdadero problema. Los cristianos tienen dificultades para aceptar
el hecho de que un creyente puede sufrir enfermedades depresivas, se ven
atormentados por la culpabilidad. Llegan a la conclusión de que nunca han sido
cristianos o han cometido el pecado imperdonable.

No debería caerse en el tópico de que "todas las cosas son espirituales". Algunos
desarreglos del temperamento y disfunciones mentales, tanto fisiológicas como
psicológicas, entre los creyentes no se deben a problemas espirituales sino a
factores de carácter natural. El mal natural es tan real y destructivo para los seres
humanos como el moral, incluso para los creyentes. Por tanto, los cristianos
7

pueden sufrir enfermedades depresivas e incluso trastornos mentales más graves,


como la esquizofrenia.6

El interés de este trabajo es investigar si ¿existen los demonios verdaderamente?,


¿entender qué es la posesión demoníaca en realidad?, ¿existe posesión
demoníaca en realidad?, ¿existe alguna diferencia enfre posesión demoníaca y la
enfermedad mental?, ¿son los demonios en la escritura alegóricos o reales?7,
¿que es la enfermedad mental?, ¿Cómo se realiza el abordaje de las
enfermedades mentales?, ¿Cómo se trata a una persona que está en posesión
demoníaca?.

III.- PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

El ser humano es un ser tripartito compuesto por espíritu, alma y cuerpo (1


Tesalonicenses 5:23) y para poderle comprender en todas sus dimensiones es
necesario conocerle en sus tres componentes sin menospreciar ninguna de ellas.

Para comprender al hombre en su dimensión espiritual será por medio del estudio
sobre todo de las Santas Escrituras. El Antiguo y Nuevo Testamento demuestran
que todos los días se está en guerra espiritual y que el ser humano es susceptible
de ser poseído o demonizado y que también se pueden abrir puertas al enemigo
de vanadas maneras, una de ellas es entrando al mundo del ocultismo tan
difundido en nuestro país, muchas veces por curiosidad, por ignorancia, o por
necesidad.

Para poder entender al ser humano en los aspectos biológicos y psicológicos el


estudio se remitirá a la especialidad de Psiquiatría que es una rama de la
Medicina. Mediante esta especialidad se tratará de entender que hay

6 Murphy Ed. (1994). "Manual de Guerra Espiritual". Editorial Caribe.

7 Méndez D. (1989). "Enfermedad. Física, Mental o Demonios? Ed. Casa de Publicaciones Logos.
8

desencadenantes multifactoriales que en algún momento de la vida del individuo


pueden llevarle hacia una enfermedad mental independientemente de que si la
persona es creyente o no.

Partiendo de la premisa de que el ser humano es un todo, es innegable que


primero hay encontrar un abordaje adecuado de estas dolencias o sufrimientos sin
prejuicios ni diagnósticos preconcebidos, sin negar la posibilidad de que así como
hay patologías mentales que requieren el tratamiento de un especialista, también
pueden haber posesiones o demonizaciones, o que una misma persona podría
estar cursando con ambos problemas.

Se cree también que se pueden abordar a estas personas con este tipo de
disfunciones, mediante la conformación de equipos multidisciplinarios compuestos
por especialistas en el campo de la Salud Mental y por Pastores y Ministerios de
Liberación, siempre con el afán de ir buscando el beneficio de dichas personas en
conflicto.

Por las razones expuestas se pretende hacer este trabajo de investigación, en


base a los trabajos que realizaron el Dr. Kurt E. Koch en su libro Cura de Almas" y
en el libro del Dr. David Méndez "Enfermedad: Física, Mental o Demonios? Que
demuestran la existencia de ambas ya sea por separado o que ambas puedan

VI.- MARCO TEÓRICO

En el presente trabajo de investigación se tomará en cuenta la descripción de


algunos cuadros clínicos psicopatológicos correspondientes al campo de la
psiquiatría, los que podrían confundirse con posesión demoníaca. (No se debe
igualar la enfermedad mental con la posesión demoníaca, como hicieron algunos
en el pasado y todavía hoy lo hacen).

Mucha gente que sufre de enfermedades y males que se conoce bien hoy tales
como las psicosis: esquizofrenia, paranoia, depresiones mayores; obsesiones,
9

trastornos disociativos, la corea de Huntington, la epilepsia, el mal de Parkinson,


fueron tratados como "personas poseídas", o al menos "tocadas" por el diablo, no
tomaron en cuenta que son entidades nosológicas cuyo estudio corresponden al
campo de la Psiquiatría y de la Neurología,

Y las demonizaciones y posesiones demoníacas correspondientes al campo de la


Teología. Su abordaje, tratamiento, manejo y liberación respectivamente.

Para una mejor comprensión del tema objeto de investigación describiremos


brevemente las:

Psicosis: es un término psiquiátrico que se aplica a un trastorno de la conciencia


de realidad, que se manifiesta por un cambio inesperado de los criterios con que
un sujeto acepta qué es real, que difieren de los criterios que tenía previamente, y
que difieren de los criterios del grupo cultural al que pertenece. Los sujetos
psicóticos suelen experimentar alucinaciones, pensamientos delirantes, y
trastornos formales del pensamiento (cambios de las relaciones semánticas y
sintácticas). Por lo general el sujeto carece de introspección acerca de la
naturaleza extraña o extravagante que puede adoptar su conducta o sus
pensamientos, los que terminan por provocar una grave disfunción social. Las
psicosis tienen diferentes orígenes, y suelen considerarse un síndrome, más que
una entidad nosológica diferenciada. Se ha planteado que los fenómenos
psicóticos más característicos, como las alucinaciones y los delirios, sean más
frecuentes en la población general que lo que se pensaba, y que en realidad
podrían ser parte de un estado sintomático continuo. El tratamiento de una
psicosis depende del origen que tenga, pero en general en la mayoría de los
casos se utilizan medicamentos antipsicóticos, además de diversos apoyos
psicosociales y el tratamiento de la enfermedad de base.

Obsesiones: pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y permanentes que


se experimentan lo hace a través de la obsesión o de las tentaciones obsesivas,
por ciertas visiones inexplicables o/y alucinaciones; si su intervención se complica
10

y toma la forma de desvarios psicológicos o sobrenaturales, entonces se tratará de


una posesión. En este caso, se podría poner en algún momento como intrusos o
inapropiados y causan ansiedad o malestar significativos.

Trastorno disociativo pérdida del sentido del yo unitario, de la conciencia, la


persona nota que a perdido su identidad, se siente confundida o tiene múltiples
personalidades, se siente confundida respecto a ella o tiene múltiples identidades.

Posesión indica propiedad y control absoluto de Satanás y sus demonios en la


vida del ser humano. Los demonios también pueden poseer seres humanos. La
posesión demoníaca es una condición en la cual uno o más espíritus (demonios)
habitan el cuerpo de un ser humano y toman completo control de su víctima a
voluntad. Algunas personas prefieren usar la palabra "demonizado" en lugar de
posesión, pero más allá del término, la persona poseída es huésped de los
demonios residentes. "'Posesión" no significa que una persona no es responsable
por su propio pecado. Su responsabilidad reside con los factores que guiaron a su
condición.

La posesión puede suceder voluntariamente. Una persona puede desear ser


controlada por poderes demoníacos para pronunciar maldiciones, convertirse en
bruja, o asegurar otro poder sobrenatural. La posesión también puede ocurrir
involuntariamente. Un individuo no pide ser poseído, pero mediante pensamientos
pecaminosos, acciones, o contacto con lo oculto resulta la posesión.

Poderes demoníacos que operan en los padres y los pecados de los padres
pueden afectar a la siguiente generación. (Ver Éxodo 20:5; 34:7; y Deuteronomio
5:9). Esto relata sobre posesión demoníaca u opresión de niños tal como está
registrado en Marcos 7:24-30 y 9:17-21.

Demonización, Satanás, a través de sus demonios, ejerce un control parcial


directo sobre una o más áreas de la vida de un cristiano o un no cristiano.
11

Opresión demoniaca: Los espíritus malignos pueden oprimir a las personas.


Oprimir significa venir en contra, o atar desde el exterior. Esta opresión es llevada
a cavo por los espíritus malignos en varias maneras. Ellos causan depresión,
crean circunstancias negativas, e insertan malos pensamientos dentro de la
mente, tales como pensamientos de suicidio, inmoralidad, incredulidad, temor, etc.
Los demonios crean circunstancias satánicas y situaciones que tientan a los
hombres al pecado:

"Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo
este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo,
porque Dios, estaba con él" (Hechos 10:38).

A continuación se propone el listado de enfermedades mentales que se


desarrollará en la primera parte del trabajo de investigación:

TRASTORNOS PSICOTICOS

1. Consideraciones generales:

La psicosis es un trastorno mental mayor, de origen emocional u orgánico, que


produce un deterioro de la capacidad de pensar, responder emocionalmente,
recordar, comunicar, interpretar la realidad y comportarse. El síndrome más
característico y estudiado es la Esquizofrenia, que como es descrito en la
actualidad, comparte síntomas con otros trastornos mentales, lo que dificulta una
definición exacta del trastorno. En el presente trabajo se trató de dar un marco
explicativo, general y al mismo tiempo exacto, de todos los fenómenos
conceptualizados como psicóticos; sin embargo se hacen necesarias las
siguientes aclaraciones:

1.1. En relación con la subclasificación de psicosis orgánicas y no orgánicas, en


este trabajo se consideró a ambas, pese a que las psicosis orgánicas son objeto
12

de investigación y tratamiento médico no solo del campo de la Psiquiatría, sino


también de la Neurología.

1.2. Muchas veces se toma como ejemplo de los trastornos psicóticos a la


Esquizofrenia, debido a que es el trastorno psicótico "por excelencia" y porque
reúne todos los síntomas activos que los otros trastornos psicóticos presentan
parcialmente.

Definición: Clásicamente se consideran psicosis todos los trastornos mentales en


los que la pérdida de contacto con la realidad es muy llamativa (por ejemplo, en
casos en los que el paciente no distingue en absoluto entre la realidad y su
fantasía, o entre sus miedos internos y las amenazas reales, etc.). En sentido
estricto, la pérdida de contacto con la realidad se da en distinto grado en muchos
trastornos psiquiátricos, incluidas las neurosis graves, pero en los trastornos
psicóticos éste síntoma es más característico o grosero.

Las psicosis cursan con mucha frecuencia con delirios (pensamientos ilógicos, con
frecuencia muy extravagantes y sin base real, que no están basados en una
creencia cultural compartida y que no se pueden rebatir mediante argumentación
lógica) y con alucinaciones (percepciones sin estímulo real como voces, visiones,
etc.). Las alucinaciones y los delirios pueden verse en cuadros de depresión
psicótica, o manía delirante en el trastorno bipolar, en intoxicaciones por drogas
estimulantes o alucinógenas, como efecto secundario de algunos fármacos, en el
seno de algunas enfermedades médicas (neurológicas, reumatológicas, etc.). 8

La Décima Clasificación Internacionalde Enfermedades (CIE-10), de 1992, de


laOMS, considera como Trastornos Mentales Orgánicos (TMO) a un amplio,
variado y complejo conjunto de desórdenes psicológicos y conductuales que se

8 Pichot.P, López Ibor Aliño JJ, Valdés Miyar.1995. DSM IV. Masón 14.- CIE-10 (1992) OMS
(Organización Mundial de la Salud)
13

originan en una pérdida o anormalidad de la estructura y/o función del tejido


cerebral. Fueron llamados anteriormente síndromes orgánicos cerebrales.9

Esta disfunción puede ser calificada como primaria, en el caso de enfermedades,


lesiones o daños que afectan el cerebro de un modo directo y selectivo, o
secundaria, cuando otras enfermedades sistémicas o alteraciones orgánicas
determinan el mal funcionamiento cerebral. Los trastornos cerebrales secundarios
al consumo de sustancias (incluyendo alcohol) pertenecen a este grupo.

La Asociación Psiquiátrica Americana (USA) en 1994, en su cuarta revisión de los

trastornos mentales (DSM IV), propone que el término mental orgánico no sea
usado, pues parecería implicar el concepto erróneo de que algunos desórdenes
mentales no incluidos en este grupo, como la esquizofrenia, la psicosis maníaca, y
otros, no estarían relacionados con procesos o factores biológicos.10

2. Sintomatología: Se distinguen dos categorías de síntomas:

a) Síntomas básicos o propios del trastorno:

- Alteraciones del estado de la conciencia: incapacidad para fijar la atención y


desorientación en todas las esferas.

- Alteraciones cognoscitivas: compromiso de la memoria reciente, deterioro


intelectual, disminución del juicio y comprensión.

- Alteraciones de la afectividad: pérdida del control afectivo, labilidad emocional.

b) Síntomas accesorios o facultativos (pueden o no presentarse), vinculados al

funcionamiento de la personalidad premórbida y a conflictos psicosociales


actuales.

9
CIE – 10 (1992) OMS (Organización Mundial de la Salud)
10
DSM IV. (1994), USA
14

- Compensatorios, como respuesta de adaptación a los síntomas primarios, tales


como él aislamiento, la perseveración, el orden exagerado, la fabulación. De fallar
este intento de adaptación pueden presentarse actitudes inadecuadas de
dependencia, regresión, negación de la enfermedad, rechazo al tratamiento, u
otros que suelen llevar a un estado de invalidez.

c) Síntomas de tipo neurótico; como ansiedad, depresión, fobias, obsesiones; o de


tipo psicótico, como ideas delusivas, generalmente de contenido paranoide,
pseudo percepciones, u otros. Esta sintomatología se presenta mayormente con
síntomas primarios leves o moderados.

La actividad motora puede ser de hiperactividad (inquietud, agitación), como


sucede en el delirium tremens por abstinencia alcohólica o en la suspensión
brusca del consumo de barbitúricos en un paciente dependiente; otras veces, es
hipoactividad, con apatía y somnolencia que puede llegar al estupor; en realidad
son fluctuaciones que va de un aumento del "despertar" del sistema reticular
activador a una disminución del mismo, pero en ambos casos, con
desorganización de la actividad cortical y pérdida de la claridad de conciencia y de
los procesos de información.

Los síntomas neurológicos son relativamente escasos; puede presentarse tremor,


mioclonía, trastornos afásicos y signos autonómicos como taquicardia, sudoración,
vaso congestión facial, hipertensión arterial, y otros.

1.1 Inicio, Curso y Pronóstico. Un delirium puede comenzar con síntomas


prodrómicos de ansiedad, inquietud, hiperestesia sensorial (luz, ruidos), dificultad
para pensar, insomnio. Evoluciona en forma intermitente, es decir, fluctúa, aún en
el mismo día; típicamente es más pronunciado en la noche; hay intervalos de
mayor lucidez, durante minutos u horas en que el paciente está más atento y
vinculado al ambiente.

El pronóstico puede ser:


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- Recuperación completa de la función premórbida.

- Muerte en relación a una evolución negativa de los factores causantes del delirio.

- Transición hacia la demencia u otro síndrome orgánico, cuando el trastorno


cerebral se hace persistente.

- Rara vez evoluciona hacia otro trastorno psiquiátrico no orgánico, como psicosis
paranoide o esquizofrenia.

Para referirse al delirium, algunos autores emplean los términos Síndrome


Cerebral Agudo, Psicosíndrome Agudo, Estado Confusional Agudo. Encefalopatía
Metabólica (que deben ser considerados como sinónimos).

1.2 Etiología. Al igual que en otros T.M.O., la etiología del delirium es


multifactorial

Son factores predisponentes:

- Historia de delirium previo.

- Inmadurez o senilidad del cerebro (aunque puede presentarse a cualquier edad).


Es más frecuente en niños y después de los sesenta años.

- Antecedentes de lesión cerebral.

- Dependencia a drogas, alcohol o ambos. Son factores orgánicos causales:

- Intracraneales: epilepsia, alteraciones cerebrales, traumáticas, infecciosas,


neoplásicas y vasculares.

- Extracraneales: ingestión y supresión de drogas como el alcohol, tranquilizantes,


hipnóticos, agentes psicotrópicos (especialmente anticolinérgicos); muchas drogas
de uso médico general para el tratamiento de la hipertensión, convulsiones,
parkinson; glucósidos cardíacos, cimetidina, insulina, esteroides, y otros;
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2. DEMENCIA

Viejo término, usado antiguamente como sinónimo de locura, ahora significa


síndrome adquirido debido a enfermedad del cerebro; usualmente de naturaleza
crónica o progresiva, aunque a veces, reversible. Sin etiología específica ni
trastorno obligado de conciencia, hay un déficit más o menos global y de diverso
grado de las funciones cognoscitivas, que son las que permiten el procesamiento
de la información mental mediante la obtención, almacenamiento, organización y
utilización del conocimiento intelectual. Este déficit es, a veces, precedido o
acompañado por un deterioro del control emocional y alteraciones en la
personalidad. Puede darse junto a un estado de delirium, aunque en otros casos,
mientras aquel no desaparezca, no debe hacerse diagnóstico de demencia.

2.1 Síntomas fundamentales

- Pérdida global de la capacidad intelectual premórbida, en grado tal que causan


una disminución en el funcionamiento adecuado social y laboral; hay pérdida del
pensamiento abstracto (interpretación concreta de refranes, incapacidad de
establecer similitudes y diferencias), dificultades en la comprensión de palabras y
razonamiento y, además, reducción en el flujo de ideas.

- Deterioro de la memoria reciente (incapacidad de registro, almacenamiento y


recuperación de nueva información, por ejemplo, incapacidad de recordar 3
objetos después de 5 minutos), el cual tiene gran importancia clínica por ser uno
de los primeros síntomas en aparecer y se manifiesta, usualmente, en olvidos de
números, de direcciones, conversaciones, citas, etc.; posteriormente, en casos
severos, se pierde también información vinculada al pasado del paciente
(ocupación, aniversarios familiares, etc.) Estos trastornos llevan a desorientación,
primero en el tiempo, y posteriormente en el espacio y persona.

- Disminución del juicio y pérdida del control de impulsos y emociones,


especialmente cuando hay compromiso de los lóbulos frontales, que se expresa
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en incapacidad para hacer planes razonables frente a problemas diversos,


lenguaje grosero, bromas y conducta inadecuados; descuido del aspecto personal
y del cumplimiento de normas sociales.

- Cambios en la personalidad, sea con acentuación de sus rasgos (irritable,


histriónico, compulsivo, etc.) o alteración de los mismos (de activo y sociable a
retraído y aislado; de meticuloso y ordenado a descuidado, etc.).

- Aunque no hay alteración de conciencia, existe dificultad en variar el foco de


atención de un tópico a otro, siendo por tanto difícil atender más de un estímulo a
la vez, fracasando en la conversación con varias personas.

- Puede acompañarse de alteraciones de las funciones corticales superiores tales


como afasia, apraxia, agnosia y dificultad constructiva, las que tienen cierto valor
para localizar la disfunción cerebral.

2.2 Inicio, Curso y Pronóstico. AI comienzo o en casos leves, la sintomatología


se presenta sólo en situaciones que requieren un alto rendimiento intelectual y
suelen aparentar un simple estado de fatiga o frustración que conduce al
abandono de tareas. En la práctica se considera demencia cuando el trastorno
comienza a los 18 ó más años, aunque teóricamente puede comenzar a cualquier
edad por lesión de un cerebro previamente normal. A menor edad, debe
diferenciarse del retardo mental. Rara vez comienza antes de los 40 años; es más
frecuente a partir de los 60, y más aún, en la vejez. En los países desarrollados,
con numerosa población anciana, la incidencia de demencia se está
incrementando generando un grave problema de salud pública.

La forma de comienzo puede ser brusca, a raíz de un paro cardíaco, de un


traumatismo encéfalo craneano o una encefalitis; con mayor frecuencia es
insidiosa o gradual como en la enfermedad de Alzheimer, enfermedades cerebro
vasculares o hipotiroidismo. La OMS postula el criterio de que para hacer un
18

diagnóstico clínico confiable de demencia, los síntomas y pérdidas anteriormente


descritos deben tener por lo menos 6 meses de evolución.

La intensidad de la sintomatología clínica no está en relación directa con el grado


de daño cerebral; los trastornos cognoscitivos pueden, en cierto grado,
modificarse y compensarse. Diversos factores, tales como un buen nivel
premórbido de inteligencia, una buena adaptación psicosocial, sin estrés, ansiedad
o depresión, o un ambiente motivador y de apoyo, pueden hacer pasar
desapercibido un severo daño cerebral; la aparición de la sintomatología, es decir,
la descompensación cerebral, puede ocurrir luego de una jubilación, retiro,
despojo de bienes, desamparo u otras situaciones.

El curso puede ser:

- Con frecuencia progresivo e irreversible, sea continuo (enfermedad de


Alzheimer) o escalonado (demencia por múltiples infartos)

- Reversible, mejorando gradualmente en semanas, meses o años en relación con


la etiología y el tratamiento.

- Estacionario

2.3 Etiología y Clasificación. Según la zona de alteración funcional pueden ser


corticales o sub corticales; y, según la etiología vasculares o no vasculares.

Se puede clasificar todos los tipos de demencia tomando en cuenta estas cuatro
condiciones.

Las más importantes, por su mayor frecuencia son:

a) Enfermedad de Alzheimer. Es una demencia cortical no vascular (más o


menos un 50% de todas las demencias) cuya etiología, 'aún no bien comprendida,
lleva a un trastorno degenerativo primario cortical con lesiones histopatológicas
19

muy características, a veces con un factor hereditario importante (las de inicio


precoz y evolución más rápida).

Se inicia en las edades presenil y senil, y su frecuencia aumenta en relación con la


edad; su curso es progresivo e irreversible y lleva a la muerte; al comienzo hay
una precoz alteración del lenguaje (afasia) que es, quizá, anterior a los trastornos
de memoria y al deterioro intelectual; el diagnóstico se hará descartando otros
tipos de demencia, sean de origen vascular o asociadas a otras enfermedades
sistémicas, intoxicaciones, etc. No tiene tratamiento específico.

b) Demencia vascular. Ocupa el segundo lugar en frecuencia. Es una demencia


vascular, cortical y subcortical. Anteriormente se le llamó, impropiamente,
arterioesclerótica. Para su diagnóstico es necesario evidenciar, por exámenes
auxiliares de neuroimagen, un daño cerebrovascular, principalmente múltiples
infartos que comprometen la corteza y también la sustancia blanca; por ejemplo,
tromboembolias de las pequeñas arterias penetrantes de la cerebral media que
van a los ganglios básales y lóbulos frontales y que determinan signos y síntomas
focales neurológicos.

Clínicamente, el inicio es brusco y el deterioro escalonado y desigual


(recuperación de los episodios iniciales pero acumulación gradual de déficit
neurológicos hasta llegar a la demencia) la conciencia de enfermedad y la
capacidad de juicio y personalidad pueden estar relativamente conservadas.
Suelen presentarse, además: hipertensión arterial y soplos carotídeos; labilidad
emocional y estados depresivos (especialmente si los infartos son más en el
hemisferio izquierdo y en el lóbulo frontal); y episodios transitorios de confusión o
de delirium.

Las demencias tipo Alzheimer y la vascular resultan muy difíciles de diferenciar


sólo por el examen clínico. Ambas entidades pueden coexistir en un mismo
paciente.
20

c) Demencias debidas a otros trastornos médicos. Pueden comenzar en cualquier


período de la vida, pero rara vez en la edad avanzada. Deberá, descartarse las
demencias de Alzheimer y vascular así como la existencia de una depresión
mayor. Está asociada temporalmente con el comienzo, exacerbación o remisión
del trastorno médico del cual depende y cuya etiología puede ser debida a:

- Alteraciones estructurales en el cerebro, focalizadas o difusas, tales como en las


enfermedades de Parkinson, Huntington o Pick, en tumores cerebrales, hematoma
subdural, hidrocéfalo de presión normal u otros.

- Infecciones por virus (SIDA) y otras debidas a parasitosis cerebral.

- Abuso de alcohol y drogas.

- Traumatismos encéfalocraneanos.

- Otros trastornos médicos generales, endocrinos, nutricionales, renales o


hepáticos.

3. SÍNDROME AMNÉSICO ORGÁNICO

Es un trastorno selectivo o circunscrito a las funciones de la memoria reciente y


remota, con un grado variable de severidad. No hay alteración del estado de
conciencia (delirium) ni deterioro intelectual (demencia).

El trastorno de la memoria reciente o de corto plazo determina marcada


incapacidad para aprender nueva información (después de unos minutos se olvida
un nombre y una dirección, una oración o secuencia de pares de palabras); no se
recuerdan hechos comunes y corrientes sucedidos en el transcurso de días y
semanas (amnesia anterógrada). Como consecuencia, hay desorientación en el
tiempo. La alteración de la memoria remota o de largo plazo impide el recuerdo de
lo aprendido en el pasado (amnesia retrógrada), se olvidan acontecimientos
personales, familiares, históricos; sin embargo, se recuerda mejor lo más antiguo,
21

y la extensión temporal del período amnésico disminuye cuando el proceso


patológico subyacente tiende a recuperarse.

La memoria inmediata o de fijación (repetición de dígitos) está conservada. Hay un


síntoma asociado frecuente: la confabulación o falsificación del recuerdo, que
consiste en recordar como verídicos, datos incorrectos, relatos de acontecimientos
no sucedidos, a veces fantasías obviamente falsas. La confabulación suele ser
transitoria y evoluciona en forma diferente a la amnesia (se ha sugerido para este
síntoma una disfunción del lóbulo frontal). También se puede presentar pérdida del
insight (comprensión) del marcado déficit de memoria que el paciente trata de
minimizar, racionalizar y aún negar. El afecto suele ser superficial, o mostrar
apatía y pérdida de la iniciativa.

3.1 Inicio, Curso y Pronóstico. Varían según la causa del trastorno; la


enfermedad puede ser transitoria, con recuperación total o parcial, o persistente,
irreversible y aún de curso progresivo.

3.2 Etiología. Este síndrome es causado por un daño o disfunción focal del
sustrato orgánico de la memoria: sistema hipotalámico-diencefálico o la porción
medial del lóbulo temporal (cuerpos mamilares, fórnix, hipocampo). Los agentes
patógenos pueden ser deficiencia de tiamina, frecuente en el alcoholismo crónico
(acompañado de neuropatía periférica constituye el síndrome de Korsakov),
enfermedades que comprometan bítateraimente al hipocampo (a menudo
postencefaihis. meningitis tuberculosa, trauma cerebraL infarto de la región
temporal por trombosis o embobasX anoxia cerebral (intento de ahorcamiento,
paro cardiaco, complicaciones anestésicas, intoxicaciones por C02, hemorragias
subaracnoidas, etc.). Un smdroroe amnésko de lenta evolución puede sugerir un
tumor cerebral o enfermedad de Alzbeimer.

3.3 Diagnóstico diferencial. El síndrome amnésico debe diferenciarse de los


trastornos psicógenos de la memoria (estados disociativos de amnesia y fuga),
22

caracterizados por sólo amnesia retrógrada con cierta pérdida de Ja identidad


personal, y desencadenados por conflictos emocionales.

4.1 Curso y pronóstico depende de .a patología cerebral subyacente; puede


durar días o tramitas o tener un curso crónico.

4.2 Diagnóstico diferencial se hará con el delirium, la demencia, el síndrome


delusional orgánico, la esquizofrenia, los trastornos disociativos, los síndromes
afectivos en los cuales con frecuencia hay síntomas alucinatorios. Hay que tener
en cuenta las características específicas de estos cuadros, y que en la alucinosís
orgánica siempre debe encontrarse datos clínicos o auxiliares de daño orgánico
cerebral.

5. TRASTORNO PSICÓTICO DEBIDO A ENFERMEDAD MÉDICA

Las características esenciales de esta enfermedad son las alucinaciones e ideas


delirantes que se consideran como debidas a los efectos fisiológicos directos de
una enfermedad médica. Es necesario establecer ciertamente que el episodio está
etiológicamente relacionado con la enfermedad médica a través de un mecanismo
fisiológico, por medio de consideraciones como la asociación temporal entre el
inicio, la exacerbación o la remisión de la enfermedad médica y la del trastorno
psicótico, o la presencia de síntomas atípicos del trastorno psicótico.

Las alucinaciones pueden ser de cualquier modalidad sensorial, pero es probable


que los factores etiológicos determinen su naturaleza.

Son varias las enfermedades que pueden inducir el trastorno, entre ellas se
cuentan las de upo neurológico, endocrinas, metabólicas, alteraciones del
equilibrio hidroelectrolítico, enfermedades hepáticas o renales y trastornos
autoinmunes con incidencia en el sistema nervioso central; sin embargo, las que
más se asocian a la aparición de las ideas delirantes son las que afectan a los
lóbulos temporales y estructuras subcorticales.
23

5.1 Tipos de trastornos psicóticos debido a enfermedad médica

a) Con ideas delirantes

b) Con alucinaciones

5.2 Trastorno psicótico inducido por sustancias

La característica principal es la presencia de alucinaciones o ideas delirantes que


se consideran efectos fisiológicos del consumo de sustancias. No se incluyen las
alucinaciones cuando el sujeto está consciente de que son provocadas por las
sustancias.

Una vez iniciados, los síntomas psicóticos pueden continuar mientras se continúe
el consumo de sustancias. Pueden darse a través del consumo de alcohol,
alucinógenos, anfetaminas y sustancias de acción similar; Cannabis, cocaína,
fenilciclidina y similares; inhalantes; opiáceos; sedantes; hipnóticos y ansiolíticos.

Tipos de trastorno psicótico inducido por sustancias

Con ideas delirantes

Con alucinaciones.

De inicio durante la intoxicación

De inicio durante la abstinencia

5.3Trastorno psicótico no especificado

Incluyen la sintomatología psicótica sobre la que no se dispone de información


adecuada, de la cual hay información contradictoria o síntomas que no cumplen
los criterios para alguno de los criterios específicos.
24

El interés creciente por el tratamiento de los T.M.O. está estrechamente vinculado


al progreso en el conocimiento de los factores etiológicos. Un enfoque total del
problema de los TMO supone tomar en consideración lo siguiente:

a) Prevención Primaria. Tendiente a impedir la acción de los agentes causales


sobre el S.N.C., tanto por educación de la comunidad como por el empleo de
acciones específicas que eviten la intoxicación, infección, traumatismo,
desnutrición, etc. Por ejemplo, la prevención de la demencia por múltiples infartos,
que en un 75% de casos se puede evitar con el control y tratamiento de la
hipertensión arterial y, también, el control de otros factores de riesgo que pueden
evitar su progreso, tales como la hiperlipidemia, diabetes, enfermedades cardíacas
y alcoholismo. La prevención del delirium tremens en alcohólicos crónicos,
mediante el uso de benzodiazepinas o neurolépticos en los periodos de
disminución o supresión del alcohol, ya que sólo en estas circunstancias se
presenta el delirium.

b) Prevención Secundaria. Referida al diagnóstico precoz de los diferentes


trastornos orgánicos enunciados y a su tratamiento adecuado e inmediato, según
sea el caso. Se puede diferenciar dos tipos de tratamiento:

- Etiológico o específico, referido al tratamiento, en cuanto sea posible, de los


procesos patológicos primarios causales mediante el empleo de técnicas médicas
o quirúrgicas apropiadas.

- Inespecífico, de otros factores, sintomáticos, de comportamiento y ambientales.


En el delirium, por ejemplo, es necesario cuidar un buen balance de líquidos y
electrolitos, la nutrición, etc.; tratar con psicofármacos los estados de agitación,
delusiones, alucinaciones, etc. Crear un ambiente sencillo, sin exceso ni privación
de estímulos sensoriales (luz, ruido, etc.), con personas cercanas al paciente para
que lo orienten constantemente y lo cuiden de accidentes y otras complicaciones.
25

Prevención Terciaria. Se refiere a un programa de rehabilitación psiquiátrica. Se


evaluará la personalidad premórbida y el grado en que los trastornos
neuropatológicos y psicopatológicos han determinado pérdida de capacidades,
fijándose una estrategia que utilice los recursos personales y sociales aún
disponibles, con la finalidad de evitar la invalidez, hospitalizaciones innecesarias y
lograr, hasta donde sea posible, una readaptación a la vida familiar, ocupacional y
social.11

La Esquizofrenia y los trastornos relacionados con ella se caracterizan por la


presencia de síntomas psicóticos como las alucinaciones y delirios. Hay todo un
rango de severidad. En la Esquizofrenia el paciente sufre síntomas psicóticos y
deterioro funcional. En el trastorno delirante el paciente experimenta delirios
típicos de la esquizofrenia.

La Esquizofrenia es una enfermedad incapacitante debido a su curso aunque


variable con, frecuencia es crónica y recurrente. El cuidado de los pacientes
supone una carga considerable para todos los implicados, tanto sus familias como
los servicios sanitarios o sociales. Esta enfermedad constituye una buena parte
del trabajo de los servicios especializados en la salud mental.12

Cuando Kraepelin observó por primera vez en 1896 "un general relajamiento de la
organización de la personalidad, las falsas ilusiones y las alucinaciones que
contribuyen a la desorganización del pensar y del sentir" propuso adoptar el
nombre de Demencia Precoz por tratarse de una enfermedad predominante entre
gente joven y por su aparente tendencia a convertirse en demencia completa.

11 SÁNCHEZ GARCÍA, J., Síndromes y Trastornos Mentales Orgánicos. Patofisiología, tratamiento,


etiología, Lima, Clínica Sesator, 1990.

VELLAS, B.J., ALBAREDA, J., GARRY, P.J. (Eds) "Dementia And Cognitive Impairments. Facts
And Research". In: Gerontology 1994. Supplement. París, Serdi Publisher, 1994.

12 Kaplan H, Sadock B. Grebb J. 1996. Sinopsis de Psiquiatría. Editorial Médica Panamericana.


26

Sin embargo Bleuler en 1911 quiso modificar esta concepción demostrando que
no era nada raro su ocurrencia entre las personas mayores y que no siempre
progresaba hasta un completo deterioro de la personalidad. Propuso el término
esquizofrenia por considerar que esquizo o desintegración de la personalidad
describía mejor el proceso que se desarrollaba y no el de demencia precoz.13

1.1. Etiología.- La etiología de la Esquizofrenia permanece sin aclarar, aunque


existen estudios que implican a diferentes factores de riesgo. Por un lado parece
clara la influencia de factores genéticos, mientras que hay suficiente motivo para
relacionar los acontecimientos vitales estresantes con la enfermedad. Se han
encontrado cambios estructurales en el cerebro de algunos pacientes
esquizofrénicos sobre todo en los lóbulos temporales, pero se desconocen por el
momento como se causan.

1.2 Características esenciales de la esquizofrenia: son una mezcla de signos y


síntomas, tanto positivos como negativos, que ha estado presentes durante el
período de un mes con síntomas del trastorno por al menos 6 meses. Estos signos
y síntomas están asociados a una importante disfunción social o laboral, e
implican varias disfunciones cognoscitivas y emocionales que abarcan la
percepción, el pensamiento inferencial, el lenguaje y la comunicación, la
organización comportamental, la afectividad, la fluidez y la productividad del
pensamiento y del habla, la capacidad hedónica, la voluntad, la motivación y la
atención.

1.3 Síntomas: Ningún síntoma es patognomónico de la esquizofrenia, su


diagnóstico implica el reconocimiento de una constelación de signos y síntomas
asociados a un deterioro de la actividad laboral y social.

Sus síntomas pueden dividirse en dos categorías, los positivos y los negativos.
Los síntomas positivos se refieren a un exceso o distorsión de las funciones

13 Hales R. Yudofsky S. Talbott J, 2000. Tratado de Psiquiatría. Masón


27

normales y en la esquizofrenia se refieren a distorsiones o exageraciones del


pensamiento inferencial (ideas delirantes), la percepción (alucinaciones), el
lenguaje y la comunicación (lenguaje desorganizado) y la organización
comportamental (desorganizada o catatónica). Los síntomas negativos reflejan
una disminución o pérdida de las funciones normales y comprenden restricciones
del ámbito y la intensidad de la expresión emocional (aplanamiento afectivo), de la
fluidez y la productividad del pensamiento y el lenguaje (alogia) y del inicio del
comportamiento dirigido a un objetivo (abulia). El contenido de las ideas delirantes
puede ser de variada índole, pero los más frecuentes son las ideas de persecución
y autorreferenciales. También se dividen en ideas delirantes extrañas, o sea, que
significan una pérdida de control sobre la mente o el cuerpo (robo o inserción del
pensamiento u órganos internos) y no extrañas (ser vigilado por la policía).

Las alucinaciones pueden ocurrir a nivel de cualquier circuito sensorial, pero las
auditivas son las más habituales y características. Las alucinaciones auditivas
comúnmente se refieren a voces, conocidas o desconocidas, que son percibidas
como distintas de los propios pensamientos.

El pensamiento desorganizado es considerado por algunos como la característica


esencial de la esquizofrenia. El lenguaje, como medio de expresión del
pensamiento, puede sufrir diversas formas de desorganización: el sujeto puede
sufrir de pérdida de las asociaciones, tangencialidad e incluso incoherencia o
ensalada de palabras. El comportamiento desorganizado puede manifestarse en
varias formas, desde tonterías pueriles hasta la agitación impredecible. Se
observan problemas en cualquier forma de conducta que esté dirigida hacia un fin,
ocasionando^ problemas en el desempeño cotidiano del paciente. Debe de
cuidarse el distinguir este comportamiento del carente de sentido, sin propósito
concreto o el organizado en relación a las ideas delirantes.
28

Los síntomas catatónicos pueden alcanzar rangos extremos como el estupor o la


rigidez catatónica, aunque siempre hay que recordar que estos síntomas no son
exclusivos y pueden ocurrir en otros trastornos psiquiátricos.

El aplanamiento afectivo se caracteriza por la inamovüidad y falta de respuesta


facial del sujeto, contacto visual pobre y reducción del lenguaje gestual. La alogia
se expresa en las réplicas breves y vacías, descenso de la fluidez y la
productividad del habla. La abulia está caracterizada por la incapacidad para
iniciar y persistir acciones dirigidas hacia una meta.

Quien padece de esquizofrenia puede presentar afecto inapropiado, anhedonia,


humor disfórico, alteraciones del patrón del sueño, alteraciones de la actividad
psicomotora, disfunción cognoscitiva, falta de conciencia, despersonalización,
desrealización y preocupaciones somáticas.

Los sujetos con esquizofrenia son algunas veces físicamente torpes y pueden
presentar confusión derecha-izquierda, coordinación pobre o movimientos en
espejo. Una de las anormalidades más características son las motoras, las que
pueden estar causadas por los neurolépticos o bien ser espontáneas.

Siempre deben tenerse en cuenta las diferencias culturales, porque unas ideas
que son delirantes en una cultura pueden ser completamente normales en otra; al
mismo tiempo, el estilo narrativo de diferentes culturas afecta la presentación
verbal y puede afectar la apreciación del examinador.

1.4 Edad de inicio: El comienzo de la esquizofrenia ocurre generalmente entre los


fines de los veinte años y la mitad de los cuarenta, siendo muy raro el surgimiento
antes de la adolescencia. En los niños las ideas delirantes pueden ser menos
elaboradas y las alucinaciones visuales más habituales; los casos de
esquizofrenia de inicio tardío tienden a ser similares excepto por una mayor
incidencia en las mujeres, una mejor historia de trabajo y mayor frecuencia en los
29

casados. Las mujeres están más propensas a presentar un inicio tardío, síntomas
afectivos más salientes y mejor pronóstico.

El inicio puede ser fuerte y brusco, aunque la mayoría presenta síntomas


prodrómicos dados por el desarrollo lento de los síntomas y signos característicos.
En el comienzo de la enfermedad pueden ser acusados los síntomas negativos,
apareciendo después los positivos.

1.5 Pronóstico: en diversos estudios se ha logrado establecer un conjunto de


factores que se asocian a un mejor pronóstico, por ejemplo: el buen ajuste
premórbido, el inicio agudo, la edad más avanzada de inicio, sexo femenino,
acontecimientos precipitantes, alteraciones asociadas del estado de ánimo,
duración breve de los síntomas de la fase activa, buen funcionamiento inter
episódico, síntomas residuales mínimos, ausencia de anormalidades estructurales,
funciones neurológicas normales, historia familiar de trastornos del estado de
ánimo y ausencia de ésta para la esquizofrenia.

1.6 Subtipos de esquizofrenia

Los subtipos de esquizofrenia se definen por la sintomatología predominante en el


momento del diagnóstico, dentro de los que el tipo paranoide y desorganizado se
constituyen en las clasificaciones de menor y mayor gravedad, respectivamente.

Es frecuente que haya expresiones de más de un subtipo de esquizofrenia, en ese


caso, se asigna la clasificación clínica según la presencia de los síntomas más
característicos y predominantes dentro del cuadro:

Tipo paranoide: se determina por la presencia de ideas delirantes claras o


alucinaciones auditivas, dentro de una relativa conservación de la capacidad
cognoscitiva y afectiva.
30

Tipo desorganizado: la característica principal es el lenguaje y comportamiento


desorganizado dentro de una base de aplanamiento afectivo o afectividad
inapropiada.

Tipo catatónico: su característica principal es la marcada alteración psicomotora


que puede incluir inmovilidad, actividad motora excesiva, negativismo extremo,
mutismo, peculiaridades del movimiento voluntario, ecolalia y ecopraxia.

Tipo indiferenciado: que cumple todos los criterios necesarios en relación a los
síntomas característicos de la esquizofrenia, pero que no cumplen los criterios
para ningún subtipo específico.

Tipo residual: cuando ha habido al menos un episodio de esquizofrenia, pero el


cuadro actual no evidencia la presencia de síntomas psicóticos positivos

Su característica esencial es un período continuo de enfermedad durante la que


se presenta en algún momento un episodio depresivo mayor, maníaco o mixto en
forma simultánea con todos los síntomas positivos diferenciales de Esquizofrenia.
Para algunos sujetos este "período de enfermedad" puede prolongarse durante
años e incluso décadas, considerándose como terminado el período cuando el
sujeto se ha recuperado completamente durante un intervalo importante de tiempo
y no muestra ninguno de los síntomas significativos del trastorno.

Los síntomas del Trastorno Esquizoafectivo pueden presentarse de acuerdo a


varios criterios temporales, pero lo determinante es que los síntomas afectivos
acompañen una porción sustancial del período completo de la enfermedad (pues
si no es así, el diagnóstico corresponde a Esquizofrenia).

Asociados a este trastorno puede haber actividad laboral pobre, retraimiento social
acusado, dificultades en el cuidado propio y aumento del riesgo de suicidio. Puede
ir precedido por un trastorno esquizoide, esquizotípico, límite o paranoide de la
personalidad.
31

La edad típica de comienzo de la enfermedad es el inicio de la edad adulta,


aunque puede aparecer en cualquier momento desde la adolescencia hasta
etapas avanzadas de la vida.

Subtipos de trastorno Esquizoafectivo

Tipo bipolar: cuando las manifestaciones afectivas corresponden al menos en


algún episodio maníaco o mixto, en el también puede presentarse episodios
depresivos.

Tiene, en general, una evolución favorable.

Tipo depresivo: cuando forman parte del cuadro sólo episodios depresivos
mayores.

c) TRASTORNO DELIRANTE

Su característica principal es la presencia de una o más ideas delirantes que se


mantienen por al menos un mes, si el sujeto no ha presentado los síntomas
suficientes para configurar un cuadro esquizofrénico. Si hay alucinaciones visuales
o auditivas no son determinantes, existiendo alucinaciones táctiles u olfatorias en
relación al tema delirante.

Excepto por las ideas delirantes, la actividad psicosocial no está significativamente

alterada y el comportamiento del paciente no es particularmente extraño. Dentro


de este síndrome, es definitivamente más probable que se deteriore la actividad
social y conyugal que la intelectual y laboral. Muchos de los sujetos con trastornos
delirantes desarrollan un estado de ánimo irritable o disfórico, que puede
interpretarse como reacción a sus ideas delirantes.

Este trastorno puede asociarse al trastorno obsesivo-compulsivo, al trastorno


dismórfico y a los trastornos paranoide, esquizoide o por evitación de la
personalidad. Es relativamente raro y los estudios le asignan un porcentaje del 1 al
32

2 % de los trastornos psiquiátricos. Algunos estudios indican que es más frecuente


en familiares de sujetos con Esquizofrenia y Trastorno Delirante.

La edad de inicio del trastorno es generalmente a mediados de la edad adulta,


pero puede aparecer a edad más temprana.

Subtipos de trastorno delirante

Tipo erotomaniaco: cuando el tema central es que otra persona está enamorada
del sujeto, referido a un amor romántico idealizado y espiritual más que a una
atracción sexual. Generalmente el objeto de la idea delirante es una persona de
mayor estatus.

Tipo de grandiosidad: cuando el tema central es la convicción de tener un talento o


intuición extraordinario, o haber hecho un descubrimiento (aunque no sea
reconocido).

Pueden tener contenido religioso o de relación con un personaje importante.

Tipo celotípico: cuando el lema de la ¡dea delirante es que la pareja es infiel.


Puede aparecer sin ningún motivo, basado en deducciones equivocadas y
desencadenar acciones congruentes con esta creencia.

Tipo persecutorio: se refiere a la creencia que el sujeto está siendo objeto de una
conspiración, engaño, espionaje, seguimiento, envenenamiento, calumnias u
obstaculización de las propias metas a largo plazo. Puede conducir a la tentativa
de remediar esta injusticia por medio de acciones legales.

Tipo somático: cuando el tema central se refiere a sensaciones o funciones


corporales; las más habituales son la—convicción de emisión de olores
desagradables, malformaciones de partes del cuerpo, infestación por insectos y el
no funcionamiento de partes del cuerpo.

Tipo mixto: cuando no predomina ninguna idea en particular.


33

Tipo no especificado: cuando la creencia no puede ser determinada con claridad o


no está descrita en los tipos específicos.

d) TRASTORNO PSICÓTICO BREVE

La característica esencial es una alteración que comporta el inicio súbito de, al


menos, uno de los siguientes síntomas psicóticos positivos: ideas delirantes,
alucinaciones, lenguaje desorganizado o comportamiento catatónico o gravemente
desorganizado. Un episodio dura generalmente un mes, después del cual el sujeto
recupera totalmente el nivel de actividad premórbido.

Es típico que experimenten gran desorden emocional o confusión, con rápidas


oscilaciones de los estados afectivos. Puede haber un riesgo de mortalidad
aumentado, por lo que algunas veces necesitan estar a cargo de otra persona.

Es muy poco frecuente su aparición y cuando ocurre, generalmente, se produce


en la adolescencia o el principio de la edad adulta.

e) TRASTORNO PSICÓTICO COMPARTIDO (FOLIE Á DEUX)

La característica esencial consiste en una idea delirante que se desarrolla en un


sujeto implicado en una relación estrecha con otro que padece un trastorno
psicótico con ideas delirantes ("inductor" o "caso primario"). El sujeto pasa a
compartir las creencias delirantes del caso primario en parte o en su totalidad, por
lo tanto, su contenido dependerá del caso primario y puede incluir creencias
extrañas. Normalmente, el caso primario es el dominante en la relación y
gradualmente impone el sistema delirante a la segunda persona que
tradicionalmente es más pasiva e inicialmente sana. Es raro que los afectados por
este trastorno busquen ayuda y se evidencian cuando se trata el caso primario. No
suelen darse otros síntomas extraños o inhabituales en el comportamiento. No se
34

sabe mucho de la prevalencia o el curso de esta enfermedad, puesto que la gran


mayoría de los casos pasan inadvertidos.14

2 TRASTORNOS DEL ESTADO DE ANIMO

Los desórdenes afectivos o del estado de ánimo comprenden a aquellas


enfermedades en que un cambio de humor es la característica principal y "toma la
forma de depresión o de euforia y también de ambas. El hecho de que muchos de
estos pacientes experimentasen periodos alternos repetidos de contentamiento y
de depresión indujo a Kraepelin en 1896 a formular su concepto de la psicosis
maniaco- depresiva. La euforia y las aflicciones son fases opuestas de una sola
enfermedad.

La palabra "afecto" es un sinónimo de humor y los trastornos afectivos reciben


también ese nombre porque su principal característica es una alteración del
humor, denominada depresión o euforia. Estas alteraciones son más intensas y
persistentes que la tristeza normal que acompaña a la adversidad o la alegría que
acompaña a la buena suerte y están acompañados de síndromes junto con
síntomas relacionados con el humor y las alteraciones del pensamiento. Además
de los trastornos del humor primarios como el humor depresivo y la euforia pueden
ser secundarios a otros síndromes psiquiátricos y aparecer también en otras
enfermedades físicas.15

Los trastornos del estado de ánimo son una categoría de los problemas de la
salud mental que incluye todos los tipos de depresión y el trastorno bipolar. Los
trastornos del estado de ánimo a veces son llamados trastornos afectivos.

Durante la década de los ochenta, los profesionales de la salud mental


comenzaron a reconocer los síntomas de los trastornos del estado de ánimo en
niños y adolescentes, así como en adultos. Sin embargo, los niños y adolescentes

14 Pichot.P, López Ibor Aliño JJ, Valdés Miyar.1995. DSM IV. Masón.
15 Lichtenstein P.M; SMall S.M. Los Fundamentos de la Psiquiatría. Editorial Americaies.
35

no necesariamente experimentan o exhiben los mismos síntomas que los adultos.


Es más difícil diagnosticar los trastornos del estado de ánimo en los niños,
especialmente porque ellos no siempre son capaces de expresar cómo se sienten.
A cualquier edad, los trastornos

del estado de ánimo hacen que las personas corran mayor riesgo de sufrir otras
condiciones que pueden persistir después de la resolución de los episodios
iniciales de depresión.

2.1 Causas.

La causa de los trastornos del estado de ánimo no se conoce con precisión.


Existen unas sustancias químicas en el cerebro, llamadas endorfinas, que son
responsables de los estados de ánimo positivos. Otras sustancias químicas del
cerebro, llamadas neurotransmisores, regulan las endorfinas. Probablemente, la
depresión (y otros trastornos de los estados de ánimo) sea causada por un
desequilibrio químico en el cerebro. Los acontecimientos de la vida (como los
cambios no deseados) también pueden contribuir a un estado de ánimo deprimido.

Los trastornos afectivos suelen presentarse dentro del mismo grupo familiar y se
considera que son de herencia multifactorial. "Herencia multifactorial" significa que
depende de muchos factores. Por lo general,-los, factores son tanto genéticos
como ambientales; la combinación de los genes de ambos padres, sumada a
factores ambientales desconocidos, produce el rasgo o la condición. A menudo un
sexo (el masculino o el femenino) suele estar afectado más frecuentemente que el
otro en cuanto a los rasgos multtfactoríales. Parece haber un umbral de expresión
diferente, lo que significa que un sexo tiene mayor probabilidad de mostrar el
problema que el otro.

2.2 Factores predisponentes.


36

Cualquiera puede sentirse triste o deprimido a veces. Sin embargo, los trastornos
del estado de ánimo son más intensos y más difíciles de controlar que los
sentimientos de tristeza normales. Los niños, los adolescentes o los adultos que
tienen el padre o la madre que sufre un trastorno del estado de ánimo tienen
mayores posibilidades de sufrir un trastorno del estado de ánimo. Sin embargo, los
acontecimientos de la vida y el estrés pueden exponer o exagerar los sentimientos
de tristeza o depresión, haciendo más difícil el control de los sentimientos.

A veces, los problemas cotidianos pueden desencadenar una depresión. El


despido del trabajo, un divorcio, la pérdida de un ser querido, la muerte de un
familiar y los problemas financieros, entre otras cosas, son situaciones difíciles
que pueden generar una presión difícil de sobrellevar. Estos acontecimientos de la
vida y el estrés pueden acarrear sentimientos de tristeza o depresión o dificultar el
control de un trastorno del estado de ánimo.

2.3 Prevalencia La posibilidad de padecer depresión en las mujeres en la


población general es casi el doble (12 por ciento) que en los hombres (6.6 por
ciento). Una vez que una persona de la familia recibe el diagnóstico, aumenta la
probabilidad de que los hermanos y los hijos reciban un diagnóstico similar.
Además, los parientes de las personas que tienen depresión también corren un
riesgo más alto de sufrir el trastorno bipolar (síndrome maníaco depresivo).

La probabilidad de sufrir el síndrome maníaco depresivo (o trastorno bipolar) en


los hombres y mujeres de la población general es de alrededor del 2,6 por ciento.
Una vez que una persona de la familia recibe el diagnóstico, aumenta la
probabilidad de que los hermanos y los hijos reciban un diagnóstico similar.
Además, los parientes de las personas que tienen depresión maníaca también
corren un riesgo más alto de sufrir depresión.

2.4 Tipos de trastornos del estado de ánimo

Los tipos más comunes de los trastornos del estado de ánimo son:
37

a) Depresión grave - período de dos semanas de un estado de ánimo deprimido


o irritable o una marcada disminución en el interés o placer por las actividades
habituales, junto con otros signos de un trastorno del estado de ánimo.

b) Distimia (trastorno distímico) - estado de ánimo crónico, bajo, deprimido o


irritable que perdura por lo menos durante un año.

c) Síndrome maníaco depresivo (trastorno bipolar) - por lo menos un episodio


de estado de ánimo deprimido o irritable y un período de un estado de ánimo
maníaco (persistentemente elevado).

d) Trastorno del estado de ánimo debido a una condición médica – muchas


enfermedades médicas (incluyendo el cáncer, lesiones, infecciones y
enfermedades médicas crónicas) pueden desencadenar los síntomas de
depresión.

e) Trastorno del estado de ánimo producido por sustancias - síntomas de


depresión debidos a los efectos de la medicación, abuso de drogas, exposición a
toxinas u otras formas de tratamiento.

a) Depresión Grave

La depresión grave afecta al organismo, al estado de ánimo y a los pensamientos.


Puede afectar o alterar radicalmente la alimentación, el sueño y la manera de
pensar, pero no es lo mismo que sentir tristeza o estar decaído, ni tampoco es
indicio de debilidad personal ni constituye un estado que pueda disiparse o
modificarse a voluntad. Las personas que sufren una enfermedad depresiva no
pueden simplemente "recobrar el ánimo" y reponerse. Con frecuencia es
necesario el tratamiento que, a veces, es incluso decisivo para la recuperación.

Existen tres tipos de depresión:


38

Las depresiones pueden clasificarse en tres grupos principales; depresión grave


(depresión clínica); síndrome maníaco depresivo (trastorno bipolar) y distimia
(trastorno distímico)

La depresión grave, llamada depresión clínica o unipolar, es un tipo de trastorno


afectivo o del estado de ánimo que supera los altibajos cotidianos, convirtiéndose
en una seria condición médica.

En la actualidad, la depresión grave se inicia a una edad más temprana que antes
y las mujeres tienen el doble de probabilidades de sufrirla que los hombres.
Sintomatología:

Tristeza, ansiedad o sensación de "vacío" persistentes. Pérdida de interés en


actividades que antes se disfrutaban. Llanto excesivo. Mayor inquietud e
irritabilidad. Menor capacidad de concentrarse y tomar decisiones. Disminución de
la energía. Pensamientos de muerte o suicidas, intentos de suicidio. Aumento de
los sentimientos de culpabilidad, desamparo o desesperanza. Alteraciones del
peso o del apetito debido a comer de forma insuficiente o excesiva. Alteraciones
en los hábitos del sueño.

Aislamiento social. Síntomas físicos que no ceden ante los tratamientos estándar
(por ejemplo: dolor crónico, dolor de cabeza).

Síntomas adicionales del trastorno depresivo grave: delirios de minusvalía, de


culpa, de enfermedad, de pobreza, de negación, de persecución.

Alucinaciones auditivas y rara vez visuales.

Para un diagnóstico de depresión grave, el paciente debe haber manifestado por


lo menos cinco de estos síntomas simultáneamente durante el mismo período de
dos semanas.
39

Los síntomas de la depresión grave pueden parecerse a los de otros trastornos


psiquiátricos.

La depresión grave además de alterar la productividad, debido en su mayor parte


a que los síntomas depresivos afectan a la capacidad de tomar decisiones,
disminuyen la duración de la atención, provocan fatiga, pérdida de energía,
dificultades para concentrarse y problemas de memoria.

Estos síntomas aumentan de manera significativa cuando la depresión conduce al


abuso de drogas y adicciones.

Diagnóstico: Como se ha comprobado la depresión puede coexistir con otras


condiciones médicas, como cardiopatía, cáncer o diabetes, y, también con otros
trastornos psiquiátricos como el abuso de drogas y la ansiedad, el diagnóstico y
tratamiento en las etapas iniciales son cruciales para la recuperación.

El diagnóstico se hace después de un examen psiquiátrico minucioso y una


historia médica realizados por un psiquiatra u otro profesional de la salud mental.

El tratamiento específico será determinado por el médico especialista basándose


en lo siguiente:

Edad, estado general de salud y la historia médica. Evolución de la enfermedad, la


tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

El tratamiento puede incluir cualquiera de los siguientes elementos o una


combinación de ellos:

Medicamentos antidepresivos (especialmente cuando se administran en


combinación con la psicoterapia, resultan muy eficaces para el tratamiento de la
depresión).

Psicoterapia (en la mayoría de los casos, terapia cognitivo-conductista o


interpersonal orientada a modificar la visión distorsionada que tiene el individuo de
40

sí mismo y de su entorno, con énfasis en las relaciones complicadas y la


identificación de los factores de estrés en el entorno para aprender a evitarlos).

Terapia familiar

Terapia electroconvulsiva (su sigla en inglés es ECT).

Sin tratamiento, los síntomas pueden prolongarse durante semanas, meses o


años. El tratamiento permanente puede evitar la repetición de los síntomas
depresivos.

b) El Síndrome Maníaco Depresivo / El Trastorno Bipolar

El síndrome maníaco depresivo, conocido también con el nombre de trastorno


bipolar, es un tipo de trastorno afectivo o del estado de ánimo que supera los
altibajos cotidianos y se convierte en un problema serio para el campo de la Salud
Mental. El síndrome maníaco depresivo se caracteriza por episodios periódicos de
gran júbilo, con ánimo eufórico o irritabilidad (episodios que constituyen la fase
maníaca) a los que se contraponen episodios también periódicos de síntomas
depresivos clásicos. El síndrome maniaco depresivo afecta generalmente a
ciudadanos mayores de 18 años. Cuando los síntomas se manifiestan antes de los
12 años, se puede confundir con el trastorno hiperactivo de déficit de atención,
que es un síndrome caracterizado por dificultades serias y persistentes que
generan falta de atención, distracción, impulsividad e hiperactividad.

El síndrome maníaco depresivo afecta por igual a hombres y mujeres (aunque las
mujeres son más propensas a la depresión que a la manía), y comienza en la
adolescencia o juventud. La edad promedio de aparición de los primóos episodios
maníacos es alrededor de los 20 años.

El Síndrome Maniaco Depresivo suele manifestarse en miembros de una misma


familia y se cree que en algunos casos se trata de una enfermedad hereditaria. Se
41

están llevando a cabo intensas investigaciones para identificar un gen que puede
ser responsable de este trastorno.16

Síntomas:

Entre los síntomas depresivos podemos citar los siguientes: Aspecto: aspecto
triste, inhibición psicomotora,

Humor depresivo: tristeza y desánimo, variación diurna, empeoramiento matutino,


ansiedad o sensación de "vacío" persistentes irritabilidad y agitación.

Falta de interés y disfrute: reducción de la energía, falta de concentración, mala


memoria subjetiva.

Pensamiento pesimista: pensamiento pesimista y de culpa, ideas de fracaso


personal, desesperanza, ideas suicidas, auto acusaciones, ideas hipocondríacas.

Síntomas biológicos: despertar precoz y otras alteraciones del sueño, pérdida de


peso, disminución del apetito, reducción del deseo sexual.

Otros síntomas: síntomas obsesivos, despersonalización, etc.

Entre los síntomas maníacos podemos indicar los siguientes:

Humor. Euforia e irritabilidad.

Conducta: Hiperactividad, distraibilidad,"Corrducta social inadecuada, disminución


de sueño, aumento del apetito, aumento de la libido.

Pensamiento y habla: fuga de ideas, ideas expansivas, delirios de grandeza,


erotomaniacas, alucinaciones

Ausencia de conciencia de enfermedad.

16 Gelder M. Mayou R. Geddes J. 1999. Oxford Psiquiatría. Editorial Marban.


42

Diagnóstico: el individuo debe mostrar síntomas de manía y de depresión en


grado diverso según la gravedad del trastorno. Los síntomas del síndrome
maníaco depresivo pueden parecerse a los de otros trastornos psiquiátricos.

Tratamiento:

El tratamiento específico del síndrome maníaco depresivo será determinado por la


edad del paciente, el estado general de salud y la historia médica. Evolución de la
enfermedad. H tratamiento puede incluir cualquiera de los siguientes elementos o
una combinación de ellos:

Medicamentos que estabilizan el ánimo como el litio, o anticonvulsivantes como el


valproato o la carbamazepina, o antidepresivos como la Fluoxetina).

Psicoterapia (en la mayoría de los casos, terapia cognitivo-conductista o


interpersonal orientada a modificar la visión distorsionada que tiene el individuo de
sí mismo y de su entorno, con énfasis en las relaciones complicadas y la
identificación de los factores de estrés en el entorno para aprender a evitarlos).

2.1 Definición: Es un trastorno de ansiedad caracterizado por pensamientos,.

sentimientos, ideas o sensaciones (obsesiones) recurrentes o comportamientos


que mía persona se siente impulsada a realizar (compulsiones). Una persona
puede presentar tanto obsesiones como compulsiones.

Un ejemplo de un trastorno obsesivo-compulsivo es el lavado excesivo y repetitivo


de las manos para evitar infecciones.

2.2 Causas, incidencia y factores de riesgo: Anteriormente, el trastorno


obsesivo-compulsivo se consideraba poco común; sin embargo, los datos
recientes muestran lo contrario.
43

Este trastorno generalmente se observa en edades comprendidas entre los 20 y


30 años, y la mayoría de los que lo presentan muestran síntomas a la edad de 30
años.

Hay varias teorías psicológicas acerca de la causa del trastorno obsesivo


compulsivo, pero ninguna ha sido confirmada. En algunos informes, este trastorno
se asocia con trauma de la cabeza o con infecciones..JDe igual manera, hay
diversos estudios que muestran anomalías cerebrales en pacientes con este
trastorno, pero se requiere de más investigación.

Aproximadamente el 20% de las personas con este trastorno tienen también tics
motores, lo que sugiere que la afección puede tener una relación con el síndrome
de Tourette, pero este vínculo no es claro.

2.3 Síntomas: Obsesiones o compulsiones que ocasionan sufrimiento significativo


o interferencia con la vida cotidiana Obsesiones o compulsiones que no se deben
a una enfermedad o consumo de drogas. La persona generalmente reconoce que
el comportamiento es excesivo o irracional.

La descripción que la misma persona hace del comportamiento usualmente lleva a


diagnosticar este trastorno. Se realiza un examen físico para descartar alguna
causa física y se hace una evaluación psiquiátrica para descartar otros trastornos
psiquiátricos. Las obsesiones son ideas, imágenes e impulsos que pasan por la
mente de una persona una y otra vez. Una persona con TOC no desea tener estos
pensamientos y los encuentra perturbadores, la persona no puede controlarlos. A
veces estos pensamientos solo aparecen de vez en cuando y tan solo son
levemente molestos. Otras veces, la persona con TOC tendrá pensamientos
obsesivos todo el tiempo. Las siguientes son algunas obsesiones comunes:

Miedo a la mugre o a los gérmenes. Disgusto por los desechos o los líquidos
corporales Preocupación con el orden, simetría (balance) y exactitud.
Preocupación de que una tarea no se haya realizado bien incluso cuando la
44

persona sabe que no es cierto. Miedo de tener pensamientos malos o


pecaminosos. Pensar en ciertos sonidos, imágenes, palabras o números todo el
tiempo. Necesita asegurarse continuamente de las cosas. Miedo de hacerle daño
a un miembro de familia o amigos.

Las compulsiones: Los pensamientos obsesivos hacen que las personas con TOC
se sientan nerviosas y con miedo. Ellos tratan de deshacerse de estos
sentimientos realizando ciertos comportamientos de acuerdo a "reglas" que ellos
mismos elaboran. Estos comportamientos se llaman compulsiones. Los
comportamientos compulsivos a veces también se llaman rituales. Por ejemplo,
una persona con TOC puede tener pensamientos obsesivos como tener miedo de
los gérmenes. Por causa de estos pensamientos la persona puede pasar horas
lavándose las manos después de usar un baño público. Realizar estos
comportamientos usualmente sólo hace que las sensaciones nerviosas
desaparezcan por un tiempo corto. Cuando el miedo y los nervios regresan la
persona con TOC repite la rutina nuevamente.

Las siguientes son algunas compulsiones comunes:

Limpiar y arreglar, tal y como lavarse las manos, tomar baños o cepillarse los
dientes una y otra vez. Revisar cajones, puertas y aparatos eléctricos para
asegurarse de que están cerrados, con seguro o apagados. Repetir, tal y como
salir y entrar por una puerta, levantarse y sentarse de un asiento o tocar ciertos
objetos varias veces. Ordenar y disponer cosas de cierto modo. Contar una y otra
vez hasta cierto número. Guardar periódicos, correspondencia o empaques que ya
no son necesarios. Buscar seguridad y aprobación continua.

D. ENFERMEDADES MÉDICAS CON COMORBILIDAD PSIQUIÁTRICA

1. EPILEPSIA
45

La epilepsia es una enfermedad crónica de causas diversas, caracterizada por


crisis recurrentes debidas a una descarga excesiva de las neuronas cerebrales,
asociadas eventualmente con diversas manifestaciones clínicas y paraclínicas
(OMS). No todas las personas que padecen una crisis epiléptica se diagnostican
de epilepsia. Se consideran epilépticos cuando padecen por lo menos dos
convulsiones.

Una crisis epiléptica ocurre cuando una actividad anormal eléctrica en el cerebro
causa un cambio involuntario de movimiento o función del cuerpo, de sensación,
en la capacidad de estar alerta o de comportamiento. La crisis puede durar desde
unos segundos hasta varios minutos. Hay más de 20 tipos diferentes de crisis
epilépticas.

Los síntomas que experimenta una persona durante una crisis epiléptica
dependen del lugar en el cerebro en el cual ocurre la alteración de la actividad
eléctrica. Una persona que tiene una crisis tonicoclónica (también llamada de gran
mal) puede gritar, perder el sentido y desplomarse al piso, ponerse rígido y con
espasmos musculares. Otro tipo de crisis epiléptica es la denominada crisis parcial
compleja, en la que el paciente puede parecer confundido o aturdido y no podrá
responder a preguntas ni instrucciones. Otras personas tienen ataques muy leves
que ni siquiera son notados por otros. Algunas veces, la única manifestación de la
crisis epiléptica es un parpadeo rápido o algunos segundos de mirada perdida con
desconexión del medio; a este tipo de crisis epiléptica se lo denomina ausencia y
es relativamente frecuente en la infancia.
46

1. Crisis parciales

a). Crisis parciales simples (con síntomas o signos motores, sensitivos,


autonómicos o psíquicos.

b). Crisis parciales complejas (con disminución del nivel de conciencia).

Parciales simples seguidas de parcial compleja.

Crisis parciales complejas desde el inicio.

c). Crisis parciales complejas que evolucionan a secundariamente generalizadas.

2. Crisis generalizadas

A: No-convulsivas:

Ausencias. Crisis atónicas. B: Convulsivas:

Crisis generalizadas tónico-clónicas. Crisis tónicas. Crisis mioclónicas.

3. Crisis sin clasificar

1.2 Causas

Las causas de las diferentes epilepsias pueden ser muy diversas. La mayor parte
de las epilepsias - de acuerdo a su motivación - son epilepsias residuales, esto es
epilepsias como "rcsidwr, como "resto" (Residuum) de un trastorno cerebral
anterior, concluido. Estas epilepsias residuales o de defecto pueden ser
consecuencia de una enfermedad infecciosa durante el embarazo (por ej. la
rubéola), por falta de oxígeno durante el nacimiento, por una encefalitis o
meningitis padecida durante la niñez o por una contusión cerebral sufrida a causa
de un accidente.
47

Por un proceso de epilepsia se entiende por el contrario una enfermedad-


epilepsia, consecuencia de una enfermedad neurológica progresiva (proceso en
continuación, no concluido). El ejemplo más importante y común en un proceso de
epilepsia es el tumor cerebral; aunque también pueden conducir a una epilepsia
los trastornos vasculares o enfermedades metabólicas. Epilepsias, que son
manifestación (signo, síntoma) de un trastorno cerebral residual o procesual, se
denominan epilepsias sintomáticas. Epilepsias, en las que se presume un origen
orgánico, pero que no puede ser probado, se denominan epilepsias criptógenas
(criptógena = probablemente sintomática).

Las epilepsias no son hereditarias, por lo que no pueden transmitirse a otras


generaciones.

A pesar de todo pueden aparecer en varios miembros de una familia. Esto se basa
en que, como en muchas otras enfermedades (por ej. diabetes, reumatismo) - no
la enfermedad misma, sino la predisposición a ésta se transmite a la
descendencia. Otros trastornos adicionales (por ej. complicaciones durante el
embarazo, parto, una enfermedad grave, una lesión en la cabeza) puede ser el
desencadenante de esta enfermedad. (Sin embargo no siempre se puede
identificar al factor desencadenante).

Esta forma de la epilepsia, que además está condicionada principalmente por una
predisposición genética, se denomina idiopática. La pregunta sobre el origen de la
enfermedad no ha podido aún ser respondida en aproximadamente un tercio de
todos las epilepsias. Por lo dicho hasta ahora, podemos decir que cualquier
individuo y a cualquier edad puede padecer una epilepsia.

1.3 Etiología de la epilepsia según la edad.

Neonatos: Hipoxia e isquemia perinatal. Infección (meningitis, encefalitis, abcesos


cerebrales). Traumatismos craneoencefálicos (TCE). Trastornos metabólicos
48

(hipoglucemia, hípocalcemia, hipomagnesemia, déficit de piridoxina).


Malformaciones congénitas. Trastornos genéticos.

Infancia (<12a) Crisis febriles. Infecciones. TCE. Tóxicos y defectos metabólicos.


Enfermedades degenerativas cerebrales. Idiopáticas.

Adolescencia: Idiopáticas. TCE. Infeccionéis. Enfermedades degenerativas


cerebrales. Alcohol.

18-35 años: TCE. Alcoholismo. Tumores cerebrales (primarios y secundarios).

35-50 años: Tumores cerebrales (primarios y secundarios). Accidente vascular


cerebral. Uremia, hepatopatía, hipoglucemia, alteraciones electrolíticas.
Alcoholismo.

>50 años: Accidente vascular cerebral (como secuela).

1.4 Tratamiento

La epilepsia así como las crisis epilépticas pueden en la actualidad recibir un buen
tratamiento. En principio la epilepsia tiene curación.

AI comienzo del tratamiento se debe de examinar, si se puede eliminar la causa


de la epilepsia; en este caso se habla de una terapia causal (por ej. la operación
de un tumor cerebral, supresión o mitigación de un trastorno metabólico).

En la mayor parte de los casos esto no es posible - ya sea porque no se ha


encontrado ninguna causa o porque ésta no pueda ser eliminada (por ej.
cicatrices, malformación en el cerebro, predisposición). Se habla de terapia
sintomática en el tratamiento de estas epilepsias.

Terapia medicamentosa. Terapia operativa.

La terapia sintomática que se lleva a cabo en la actualidad es la terapia "clásica"


que se realiza en más del 90% de todos los enfermos epilépticos a través de
49

medicamentos inhibitorios de crisis (antiepilépticos). En su mayoría esta terapia


medicamentosa se realiza a lo largo de muchos años. Gracias a ello muchos de
los pacientes tratados (aproximadamente un 60%) no padecen crisis y en un más
del 20% de los casos se consigue una mejora en las crisis. La tolerancia de los
antiepilépticos es buena en general; sin embargo, en casos excepcionales, estos
medicamentos pueden tener graves efectos secundarios y ser perjudiciales para
los pacientes. Por ello es absolutamente necesaria una vigilancia facultativa
regular de la terapia.

De cada diez pacientes tratados con medicamentos:

6 no padecerán más crisis.

2 presentarán una mejoría notable.

2 no experimentarán ninguna mejoría. En algunos casos un tratamiento quirúrgico

puede ser más ventajoso que el farmacológico; esto sucede normalmente sólo en
el caso de epilepsias focales y de momento afecta a menos de un 5% de todos los
enfermos epilépticos.

Se debe individualizar el tratamiento teniendo en cuenta el síndrome epiléptico, la


comorbilidad, las interacciones así como la forma de vida, preferencias del
individuo y/o familia.

La monoterapia cuando sea posible debe ser la elección, y si esta fracasa una vez
se ha asegurado que se han alcanzado niveles terapéuticos se debe cambiar a
otra droga con precaución.

La combinación de 2 fármacos solo debe ser considerada cuando hayan


fracasado varios intentos de control de las crisis en monoterapia. Si a pesar de ello
no se controlan, se deberá valorar con qué terapia estaba mejor controlado el
paciente, teniendo en cuenta la frecuencia de aparición de crisis así como los
50

efectos secundarios. Los ataques convulsivos que duran más de 5 minutos o que
se repiten por tres ocasiones en 1 hora deben recibir tratamiento urgente.

1.5 Repercusiones

No es cierto que las crisis epilépticas conducen inevitablemente a una reducción


de determinadas funciones cerebrales (por ej. la inteligencia).

Una excepción a esta regla la tienen los llamados status epiléptico de las crisis
grandes: se entiende con ello una crisis "gran-mal" de una desacostumbrada
duración, aproximadamente 10 minutos e incluso más (es posible una duración
¡de horas!).Dentro de este "status" se pueden producir daños irreparables en las
células cerebrales. Afortunadamente estos status del gran-mal son cada vez
menos frecuentes gracias a las terapias medicamentosas modernas.

No es extraño que existan trastornos reactivos en personas con epilepsia. La


necesidad de superar la enfermedad, rechazos en la escuela, en el trabajo y en
diversos grupos sociales, desventajas en el día a día (por ej. deporte, carnet de
conducir, solicitudes), además de los prejuicios de sus semejantes (por ej.
desconocimiento de la epilepsia, equivcadamente entendida como una
enfermedad mental-hereditaria) hacen que los pacientes tengan que sufrir con
cierta frecuencia cargas emocionales, que suelen ser en muchos casos peor que
la propia enfermedad.

1.6 Aspectos Históricos

Ninguna otra enfermedad permite remontarse en la historia de la medicina tanto


como la epilepsia; existen numerosas referencias desde los primeros tiempos de
la historia que constatan que esta enfermedad ha acompañado al hombre desde
sus orígenes, está enfermedad era considerada como una de las enfermedades
crónicas más habituales.
51

El concepto de "Epilepsia" se deriva de la palabra griega "epilambaneim", que


significa "ser agarrado, atacado". Epilepsia es pues "ataque" o mejor "enfermedad
que se manifiesta por medio de ataques". (Término utilizado actualmente crisis.)
Dado que hay diferentes enfermedades que producen crisis, es mejor hablar de
epilepsias.

En antiguos textos mesopotámicos se describen ya sus síntomas típicos como


enfermedad bennu. Se comprueba también que no era infrecuente: en el código
de Hammurabi, cuerpo legislativo de la Babilonia del siglo XVII a.C, se establece
que, si se descubre que un esclavo adquirido recientemente sufre bennu, este
puede ser devuelto a su anterior propietario en el plazo de un mes.

El cuerpo de quien padece una crisis epiléptica parece no obedecer a su dueño,


sino a voluntad ajena. De ahí que se relacionara con la deidad. Los seguidores de
la religión

tibetana "bon" tenían por elegidos a quienes la padecían, mientras que en la


antigüedad judeocristiana se consideraba su padecimiento como un castigo divino
o como obra de demonios. Pero no tardó en cuestionarse el origen preternatural
de la epilepsia. En el siglo V a.C, Hipócrates observó en soldados y gladiadores
que las heridas por traumatismo craneoencefálico se asociaban con cierta
frecuencia a ataques epilépticos, desconcertantemente similares a los que
observaba en sus propios pacientes. Galeno (130-200 d.C.) llegaría a la misma
conclusión.

En la Edad Media se perdió ese legado médico. Se volvió a atribuir a la epilepsia


una causa sobrenatural. Los enfermos y sus familiares re2aban, implorando
ayuda, a la Virgen María y a San Valentín, en particular. De hecho, en algunos
países se conocía la epilepsia como mal de San Valentín. 17.

17
es.wikipedia.org. Neurología. Enciclopedia Electrónica.
52

2 COREA DE HUNTINGTON

2.1 Descripción: La enfermedad recibe el nombre por ue fue descrita por George
Huntington en 1872, también conocida como Corea (del griego danza) por el
movimiento característico de las personas afectadas. Durante mucho tiempo ha
sido conocida como "Baile de San Vito".

Es una enfermedad neurológica degenerativa (afecta a determinadas zonas el


cerebro donde las neuronas van degenerándose y finalmente mueren)
caracterizada por: Movimientos involuntarios incontrolados. Desarreglos psíquicos.
Pérdida de las funciones intelectuales (demencia) Específicamente las células
afectadas son las del ganglio basal, estructura que entre sus funciones induje la
del movimiento. En el ganglio basal, la Enfermedad de Huntington ataca
específicamente a las neuronas del striato especialmente a las del núcleo caudado
y pallido. También está afectada otra parte del cerebro que es el cortex, que
controla el pensamiento, la percepción y la memoria.

2.2 Causas: es una enfermedad hereditaria, autosómica y dominante, por lo que


cada hijo de un padre o una madre con la enfermedad tiene un 50% de
probabilidad de heredarla. Si el hijo no hereda el gen causante de la enfermedad,
no la tendrá ni la transmitirá a su descendencia.

2.3 Epidemiología: La edad de comienzo se sitúa entre los 30 y los 45 años,


aunque puede darse a partir de los dos años. Los niños que desarrollan la
enfermedad raramente alcanzan la edad adulta. La prevalencia de la enfermedad
de Huntington (EH) se considera entre 5 y 10 casos por 100.000 habitantes. La
incidencia anual varía entre 1 y 4 casos por millón de habitantes. Afecta a varones
y mujeres de igual manera.

2.4 Síntomas: En esta enfermedad no son válidas las generalizaciones, cada


caso es diferente a otro, aunque algunas características generalmente se
cumplen: edad de comienzo entre los 30 y los 50 años, los primeros sintomas
53

pueden reflejarse en forma de deterioro físico, intelectual o emocional. Los


síntomas físicos pueden consistir inicialmente en cierta actividad nerviosa
traducida por movimientos o tics o una agitación excesiva. Estos síntomas iniciales
se convierten progresivamente movimientos involuntarios más marcados, con
espasmos y tirones de la cabeza, cacito y extremidades, con gran dificultad para
caminar, hablar o tragar. Todos estos síntomas pueden variar mucho de unos
pacientes a otros.

Disminución de la memoria reciente y dificultad para ocuparse eficazmente de las


tareas nuevas.

Síntomas emocionales: puede haber periodos de depresión, apatía, cansancio,


irritabilidad o impulsividad.

Como se ha comentado, habrá personas con profundas dificultades mentales y


otros con muy pocas, como con los movimientos involuntarios, donde puede haber
pacientes que prácticamente no los tienen.

En la mayoría de los pacientes suelen presentarse alteraciones oculares, con


dificultades para la fijación.

Generalmente lo primero que aparece son sutiles cambios en la personalidad o en


la estabilidad emocional, con irritabilidad, agresividad, mal carácter, conductas
sexuales o sociales inadecuadas, etc. Son frecuentes los trastornos del humor,
con todas las características de la enfermedad maniaco - depresiva

Las enfermedades psiquiátricas (generalmente trastornos afectivos) afectan,


aproximadamente, al 50% de los pacientes, siendo frecuentes las ideas suicidas.
Los trastornos cognitivos precoces suelen consistir en una disminución de la
fluidez verbal y dificultades en la memoria que va evolucionando hasta llegar a una
demencia generalizada. El deterioro intelectual progresivo sigue el patrón de todos
los tipos de demencia, con agnosia (pérdida de la facultad de transformar las
54

sensaciones simples en percepciones propiamente dichas, por lo que no reconoce


las personas u objetos) y apraxia (pérdida de la comprensión del uso de los
objetos ordinarios, por lo que da lugar a actos absurdos).

Existe un comienzo juvenil que tiene unas peculiaridades:

2.5 Diagnóstico: Una vez que la enfermedad está completamente desarrollada, el


diagnóstico es muy sencillo. La principal dificultad reside en aquellos pacientes
que carecen de antecedentes familiares, pero en quienes son típicos la corea
progresiva, los trastornos emocionales y el comienzo de la demencia en la edad
adulta. El descubrimiento del gen de la EH en 1993 facilitó que se pudiera realizar
un test para confirmar el diagnóstico de la enfermedad en un individuo que exhibía
síntomas. Usando una muestra de sangre, el test genético analiza el ADN de la
mutación de la EH, contando el número de repeticiones.

Cuando no hay antecedentes en la familia, el diagnóstico se puede retrasar


mucho. La prueba genética no es diagnóstica en sí misma, incluso cuando los
médicos tienen sospechas de la enfermedad, pueden ser reacios a realizarla,
porque es una enfermedad tan severa con un cambio total en la vida de la persona
y sin solución en el momento actual.

En el caso de antecedentes familiares se puede intentar identificar si se es


portador del gen defectuoso y desarrollará la enfermedad, pero no es posible
conocer cuándo ni en qué grado.

2.6 Pronóstico: La enfermedad va progresando durante 15 ó 20 años, en los que


hay aumento de las pérdidas de las capacidades, requiriendo una ayuda total para
cualquier actividad diaria. Finalmente sobreviene la muerte no por la enfermedad
en sí, sino por complicaciones como neumonía, fallo cardiaco o infección por el
débil estado del organismo.
55

2.7 Tratamiento: No hay actualmente ningún tratamiento específico para curar la


enfermedad y la medicación que se utiliza es para ayudar a paliar determinados
síntomas como los movimientos, la depresión, la apatía, irritabilidad, etc.

La apatía, el cese de cualquier actividad, el aislamiento social, cambios en el


apetito y en el peso, las oscilaciones en el estado de humor, son todos
componentes de un estado depresivo. La depresión puede tener su origen por una
reacción ante un acontecimiento externo (muerte de un familiar o el conocimiento
de padecer una grave enfermedad) o una causa endógena. La depresión se da
con gran frecuencia en la enfermedad, en ocasiones como un síntoma inicial y en
otras en fases posteriores. La depresión puede tratarse de muchas maneras, con
cambios en nuestro comportamiento hacia ellos, psicoterapia y medicación. Se
considera que la depresión en estos enfermos debe tratarse agresivamente.

Pueden padecer alucinaciones que van desde percepciones anómalas benignas


de la realidad hasta experiencias horrorizantes sin base real. Pueden escuchar
voces especiales, visiones, experiencias olfatorias, táctiles o gustativas. El
tratamiento de este tipo de problemas puede ser tan simple como que el cuidador
le explique que no es real lo que siente. La medicación puede ser necesaria para
aliviar o controlar los más severos trastornos del comportamiento.

detallada de la enfermedad que él llamó "parálisis agitante" que él describía como


"movimientos involuntarios de carácter tembloroso, con disminución de la fuerza
muscular que afectan a las partes que están en reposo y que incluso provocan
una tendencia a la inclinación del cuerpo hacia delante y una forma de caminar
con pasos cortos y rápidos. Los sentidos y el intelecto permanecen inalterados".
Esta definición detallada queda recogida en un tratado llamado "Ensayo sobre la
parálisis agitante" ('Essay on the Shaking Palsy', en el idioma original) publicado
en Londres en 1817. En él, James Parkinson revisó la historia de seis pacientes
londinenses de entre 50 y 72 años. La postura, el temblor y la manera de andar
estaban perfectamente definidos, pero no había ninguna alusión a la rigidez.
56

Varias décadas más tarde, el reconocido neuropatólogo francés Jean-Martin


Charcot completó la definición de la patología y la bautizó como "enfermedad de
Parkinson", en reconocimiento al trabajo olvidado de su colega británico. El
francés observó con meticulosidad a sus pacientes y no pasó por alto la rigidez
que presentaban, ni tampoco que no todos los enfermos de Parkinson,sufrían
temblores y parálisis. Fue en 1919 cuando Tretiakoff descubre la parte del cerebro
implicada en ¡a enfermedad, localizándola en la sustancia negra situada en el
mesencéfalo, la parte alta del tronco cerebral.

En los años cincuenta comenzaron las investigaciones con la dopamina,


neurotransmisor esencial para que los movimientos se realicen de forma
adecuada y armónica. Poco después, en 1961, el equipo liderado por el austríaco
Oleh Hornykiewicz, desentrañó la clave de la enfermedad: la dopamina de los
pacientes de Parkinson disminuía, aunque no consiguió desvelar el motivo. El
sueco Arvid Carlsonn y su equipo recibieron el Premio Nobel de Medicina en el
año 2000 precisamente en reconocimiento por sus investigaciones en este campo
durante los últimos 40 años.

Aún hoy las causas de esta grave patología, que afecta a una de cada 1.000
personas en el mundo, siguen sin conocerse con exactitud. Para el control de los
síntomas se disponen de múltiples terapias aunque ninguna es totalmente eficaz
ni existe una cura definitiva para esle mal Todavía faltan años para que concluyan
las investigaciones actuales sobre terapia celular y génica, pero se auguran
resultados muy útiles en la lucha contra esta enfermedad neurodegenerativa.

3.2 Edad de inicio: es de anos 55 años y la mayoría de los enfermos tiene entre
50 y 80 años (afecta al 1% de las personas mayores de 65 años y al 0,4% de los
mayores de 40 años). Sólo en casos muy raros puede iniciarse en la infancia o en
la adolescencia (parkinsonismo juvenil)-
57

La enfermedad de Parkinson en la mayoría de los casos tiene carácter esporádico


y su causa es desconocida. Puede ser familiar o hermana en el 1-2% de los
casos. Recientemente se ha descrito una mutación (gen Dardarina)

3.3 Factores de riesgo: son potenciales asociados que hacen que un sujeto
tenga más probabilidades de desarrollar Parkinson: el uso de agua de pozo,
granjas y exposición a herbicidas y pesticidas puede favorecer la aparición de la
enfermedad. También parece más frecuente en zonas con industrias de aleación
de acero y molinos de pulpa de madera.

Los estudios suelen demostrar que no hay diferencias en el sexo.

La enfermedad de Parkinson es menos frecuente en los pacientes de raza negra,


lo que hace pensar que la melanina puede proteger.

3.4 Síntomas: La enfermedad de Parkinson afecta a cada individuo de manera


diferente y su progresión individual lleva un ritmo diferente. Estos son algunos de
los síntomas característicos:

Motores: Relacionados con el movimiento:

Temblor: el temblor es mucho más llamativo cuando el paciente está en reposo y


aparece en una o varias extremidades, normalmente de la misma mitad del
cuerpo.

Cuando el paciente realiza movimientos voluntarios o está durmiendo, los


temblores casi siempre desaparecen. Lentos y rítmicos, predomina en reposo
(temblor de reposo) y disminuye al hacer un movimiento voluntario.

Sacudidas involuntarias o disquinesias: se producen en las extremidades, la


lengua o la mandíbula. No son síntomas propios de la enfermedad sino que se
presentan como efecto secundario de la medicación. Pueden aparecer desde las
58

fases tempranas del tratamiento, pero su incidencia aumenta con el paso del
tiempo y el cambio de medicación asociado a la progresión de la enfermedad.

Rigidez e hipertonía muscular: las articulaciones están "fijas" y son difíciles de


mover con soltura. Cualquier acción se ejecuta de forma entrecortada, como si las
extremidades fueran artilugios mecánicos ensamblados con ruedas dentadas
giratorias.

Se produce generalmente en fases tardías-y-se .debe a un aumento de la


resistencia de los músculos al movimiento. Para el paciente es muy difícil realizar
tareas "finas", como escribir (la letra se hace pequeña y vibrada) o comer.

Postura y marcha: los pacientes de Parkinson tienden a inclinarse hacia delante, y


adoptan una postura muy característica encorvada, con la cabeza hacia abajo y
los hombros caídos. La forma de caminar también cambia: aparece dificultad para
iniciar la marcha y para detenerse; es como si el sujeto fuese propulsado por un
motor en aceleración y sin frenos.

Bradicinesia: es la lentitud al realizar un movimiento voluntario. Un paciente de


enfermedad de Parkinson tarda más tiempo de lo habitual en levantarse de un
sillón o simplemente mover una mano.

Hipocinesia: es la falta o reducción en los movimientos espontáneos. El paciente


encuentra dificultades para que los músculos trabajen de forma conjunta y
coordinada. Por eso, vestirse, abrocharse; los botones o lavarse los dientes les
resulta complicado. Este síntoma se hace evidente al caminar; el paciente bracea
menos, sobre todo en el lado afectado, y le falta el cortejo de movimientos que se
realiza habitualmente al andar. La hipocinesia afecta especialmente a la cara y a
los movimientos de las extremidades. El paciente pierde la mímica facial, pestañea
menos y poco a poco adopta una cara inexpresiva.
59

En fases avanzadas de la enfermedad se manifiesta el bloqueo motor o


congelación. El paciente se queda como pegado al suelo, algo que suele ocurrir al
cambiar la superficie por la que camina (cruzar e! umbral de la puerta, bajar o
subir un escalón) o al cambiar de dirección.

Alteración de la marcha e notabilidad postural: aparece en etapas tardías como


consecuencia de todos los síntomas anteriormente descritos. En un individuo
sano, los constantes ajustes corporales que se producen al caminar (adelantar un
pie, retrasar el otro, balancear los brazos...) se realizan de forma automática. El
paciente con enfermedad de Parkinson debe ejecutar todas estas combinaciones
coordinadas de contracciones y relajaciones musculares de forma casi consciente
y mctíoiiosat Trastornos del habla: las alteraciones en la voz, la articulación de b
palabra y d lenguaje son síntomas característicos de la enfermedad. Los pacientes
ártica!» peor, tienen voz ronca y el tono varía. Estos trastornos son consecuencia
de la rigidez de los músculos de la cara, la pérdida del control motor de la laringe y
al deterioro de ritmo de la respiración.

Problemas del sistema nervioso autónomo: se alteran muchas funciones


corporales que los sujetos sanos controlan de forma automática y no consciente.
La salivación de los pacientes aumenta de forma considerable, se producen
cambios en la temperatura corporal, sudan más o tienen problemas de
estreñimiento. También aparecen dificultades para tragar por trastornos en la
movilidad del esófago.

No motores: Estos signos de la enfermedad están relacionados con el


pensamiento, el estado de ánimo y otras funciones mentales superiores.

Depresión: Entre el 30 y el 50% de los enfermos de Parkinson sufren depresión.


Es un síntoma habitual y puede aparecer desde el principio de la enfermedad.
También puede producirse ansiedad e irritabilidad por el deseo de moverse con la
facilidad de antes.
60

Demencia (de los cuerpos de Lewy): Entre el 15 y el 25% de los pacientes pueden
desarrollar demencia. La incidencia de deterioro cognitivo es mayor entre los
pacientes que comienzan a padecer la enfermedad a edades avanzadas.

Por el contrario, es muy raro que se produzca en los 10 ó 20 primeros años de


evolución en aquellas personas que han comenzado a padecer la enfermedad a
edades tempranas.

Consiste en pérdida de memoria, defectos o pérdida del lenguaje, incapacidad


para reconocer personas, objetos o sonidos y extrema dificultad para dar un uso
convencional a los objetos.

Trastornos del sueño: Los temblores, la depresión y los calambres despiertan al


paciente por las noches, alterando su ciclo de sueño. También puede aparecer
somnolencia diurna. Otros síntomas a tener en cuenta son la lentitud de
pensamiento, dificultad para pensar con claridad, hormigueo o dolor en las
extremidades, intranquilidad, fatiga, calambres, disfunción olfatoria, seborrea y
entumecimiento.

3.5 Diagnóstico: se basa en la historia clínica y familiar y la exploración. El


temblor es uno de los signos más frecuentes y tempranos de la enfermedad de
Parkinson, aunque no es estrictamente necesario sufrirlo para llegar al
diagnóstico. Por tanto, no todos los pacientes con la enfermedad de Parkinson
presentan temblor en los estadios iniciales ni tampoco todas las personas que
tiemblan sufren enfermedad de Parkinson.

El temblor afecta muy raramente a la cara como síntoma inicial de la enfermedad.


En cambio, sí es un signo habitual de la enfermedad la disminución de la
expresión facial. La rigidez muscular, la lentitud de movimientos, caminar
arrastrando los pies, problemas de equilibrio y dar pasos lentos son algunos
síntomas llamativos a primera vista. De hecho, a veces los pacientes cuando
61

empiezan a andar dan pasos rápidos y cortos, con dificultad para pararse.
También es característica la torpeza con las manos y la escritura lenta.

No existe ningún tipo de análisis de laboratorio o estudio radiológico o de otro tipo


que sea típico de la enfermedad. Los resultados analíticos ayudan a descartar
otras enfermedades, pero el diagnostico final de Parkinson se apoya en k
experiencia y el conocimiento del médico.

La única prueba complementaria con valor diagnóstico positivo es h fonografía por


emisión de positrones (PET), un estudio de imagen.

Esta prueba no sacie realizarse más que en casos muy dudosos o en ensayos de
investigación.

La tomografía axial (TAC o escáner) o la resonancia magnética (RMN) sólo sirven


para descartar la presencia de otras enfermedades que pudieran dar síntomas
parecidos al de la enfermedad de Parkinson, especialmente al inicio, como
trombosis cerebrales, aterosclerosis o tumores.

Los análisis se harán para descartar: hipotiroidismo, enfermedades autoinmunes o


disfunción hepática.

En algunas ocasiones se puede utilizar una prueba terapéutica para confirmar los
casos dudosos. Se recurre a la administración de levodopa al paciente. Si éste
responde y sus síntomas mejorar, el diagnóstico de enfermedad de Parkinson es
más probable. La enfermedad de Parkinson es progresiva y avanza con suma
lentitud. La evolución actual de la patología está muy condicionada por la
medicación que recibe el paciente para paliar los síntomas. Las perspectivas de
padecer la enfermedad durante muchos años con una buena calidad de vida son
enormes.
62

Los síntomas típicos de este periodo se ven paliados por el empleo de levodopa y
agonistas dopaminérgicos, fármacos que contrarrestan la pérdida de dopamina
que se produce con la muerte de las neuronas de la sustancia negra.

Esta terapia es muy eficaz durante los primeros años de esta etapa y el paciente
experimenta una gran mejoría que se prolonga a lo largo de todo el día, sobre todo
durante los primeros meses. Los temblores, la rigidez y la lentitud de movimientos
prácticamente desaparecen.

Sin embargo, entre tres y cinco años después de iniciar el tratamiento con estos
fármacos, aparece un fenómeno llamado "wearing off' (desgaste). Se produce un
acortamiento de los periodos durante los cuales a medicación puede controlar los
síntomas. A medida que pasan los años la necesidad de aporte de levodopa es
mayor. Por eso cada vez es necesaria más cantidad de pastillas al día de este
precursor de la dopamina para controlar los síntomas.

La combinación de la levodopa con otros fármacos como los agonistas


dopaminérgicos ayuda a prolongar estas fases de control y retrasar la aparición
del "wearing off'. Por eso, es muy importante que el médico adopte una buena
estrategia de tratamiento en cuanto a combinación de medicamentos para que el
paciente no genere esta 'tolerancia' a la levodopa y se pueda dilatar al máximo la
progresión hacia las fases más graves de la enfermedad.

d) Enfermedad avanzada:

Tras muchos años de evolución, los síntomas o signos se han generalizado y el


tratamiento con levodopa y demás fármacos no resulta del todo eficaz.

Se producen un fenómeno llamado "on-off o "encendido-apagado". En periodos de


"encendido" el paciente se beneficia de las virtudes de la levodopa y los demás
fármacos que se le administran para paliar los síntomas y se encuentra bien. De
forma súbita todo aquello desaparece y sobrevienen bruscamente todos los
63

síntomas parkinsonianos. A estos períodos de empeoramiento se les denomina


periodos "off o "apagado".

Esto se produce porque los mecanismos cerebrales se han deteriorado tanto que
no puede gestionar bien la cantidad de levodopa y hay periodos de tiempo en los
que hay exceso y el paciente realiza movimientos involuntarios y otros en los que
es escasa y el paciente está parkinsoniano.

En esta fase avanzada también puede aparecer un deterioro cognitivo, es decir,


una pérdida de las funciones mentales superiores (demencia).

No obstante, si no fuera por los tratamientos que existen actualmente el paciente


se encontraría muy incapacitado. Antes de la existencia de estos fármacos un alto
porcentaje de pacientes quedaba postrado en la cama. Ahora esto no ocurre, la
calidad de vida de los enfermos de Parkinson ha mejorado muchísimo, así como la
esperanza su vida.

El objetivo del tratamiento es mejorar la capacidad funcional de los afectados que


se ve afectada por problemas como el temblor, la lentitud en las tareas motoras o
la dificultad de la marcha.

No existe ningún tratamiento que permita detener o corregir la degeneración


neuronal que constituye la basa patogénica de la enfermedad de Parkinson. Pero
hay métodos que sirven para ofrecer un alivio considerable.

Para ello se ha recurrido clásicamente a una serie de fármacos cuya lista va


ampliándose con las nuevas investigaciones. Aún así, cuando para una
enfermedad existe un abanico amplio de medicamentos es porque ninguno de
ellos es totalmente eficaz.

Al manejo farmacológico se han incorporado más recientemente algunas técnicas


quirúrgicas y trasplantes celulares y terapia génica, aún en fase de investigación.
64

Heinroth dijo que la victoria se podía obtener por el poder de Espíritu Santo en un
creyente nacido de nuevo (Romanos 8).

Para el abordaje psicoterapéutico de los pacientes se propone la "Terapia


Racional Conductual" que consiste en:

Técnica terapéutica:

1. Combatir las creencias irracionales. Evaluar las creencias confrontarlas

2. Imágenes emotivo- Racional. Ensayos de nuevas formas de pensamiento.

3. tarea psicológica: como asignación de lecturas.

4. Monólogo: Cambiar el pensamiento sustituyéndolo por otro nuevo. Se logra


mediante la repetición de lo que se quiere sustituir, varias veces al día.

Consejería Estratégica: 1. Comprender las dinámicas de relaciones del paciente;


2.1dentificar las fuentes del conflicto. 3. Planear estrategias para el cambio.18

Aunque todos los ser humanos anidan esta inclinación interior hacia el mal, de vez
en cuando una persona traspasa esto y entra en la verdadera posesión
demoníaca. Estas personas se colocan bajo el control de un poder demoníaco
externo, un ser espiritual foráneo. Probablemente el relato más dramático de
posesión demoníaca en las Escrituras lo encontremos en el Evangelio de Marcos:

"Y llegaron al otro lado del mar, a la tierra de los gadarenos. Y cuando Él salió de
la barca, enseguida vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con un
espíritu inmundo que tenía su morada entre los sepulcros; y nadie podía ya atarlo
ni aun con cadenas; porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas,
pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie era tan fuerte como
para dominarlo. Y siempre, noche y día, andaba entre los sepulcros y en los

18
Psicología y Teología. ¿Amigos o enemigos?. Pg 17 y 18. UNPI
65

montes dando gritos e hiriéndose con piedras. Cuando vio a Jesús de lejos, corrió
y se postró delante de El; y gritando a gran voz, dijo: ¿Qué tengo yo-que-ver
contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te imploro por Dios que no me atormentes.
Porque Jesús le decía: Sal del hombre, espíritu inmundo. Y le preguntó: ¿Cómo te
llamas? Y él le dijo: Me llamo Legión, porque somos muchos. Entonces le rogaba
con insistencia que no los enviara fuera de la tierra (Marcos 5:1-10).

En este caso, Jesús ordenó a los demonios que entraran en un gran hato de
cerdos, el cual se precipitó en estampida hasta el mar por una colina y se ahogó19
Aunque no parece ser tan común hoy, hay evidencias de que la posesión
demoníaca todavía existe. Existen muchos relatos creíbles de misioneros que han
tenido confrontaciones posesión demoniaca en culturas paganas. Éstas involucran
manifestaciones como una fortaleza no natnral y conocimiento de idiomas
extranjeros no conocidos por los poseídos, junto con otro conocimiento
inexplicable.

Según d Pr. E. Murphy (Manual de Guerra Espiritual), Robert K. Ressler en su


libro I Have Lived m the Monster (St. Martin's Press), experto en perfiles
criminales, hace esta impresionante observación acerca de lo demoníaco:

**La gente de la era anterior a Freud pensaba que las causas sobrenaturales eran
las únicas explicaciones lógicas para los asesinatos excesivamente salvajes,
desangrados y otros actos igual de monstruosos. La gente creía que había
elementos demoníacos en esos actos, y no puedo decir que estaban totalmente
equivocados, porque incluso hoy, cuando tratamos de explicarnos los actos de un
Jeffrey Dahmer, parecen satánicos, al menos en parte, porque están, en gran
medida, más allá de la comprensión racional. Los podemos atribuir a la conducta
humana, llevada a extremos, pero incluso decir esto, y demostrar cómo esas
conductas se pueden rastrear hasta la niñez y a presiones genéticas, no es

19
con 33.- www.reclatino.org. Artículo Electrónico.
66

completamente suficiente como explicación. Después de todo, en la familia


Dahmer, Jeffrey tenía un medio hermano menor que creció en la misma casa,
pero no cometió actos horrendos".

También menciona a M. Scott Peck como un ejemplo de una persona con una
perspectiva totalmente escéptica y secular que llegó a creer en la posesión
demoníaca: '"Como científico cabeza dura -lo cual me considero ser- puedo
explicar 95% de lo que sucedió en estos casos por medio de la dinámica
psiquiátrica tradicional. Pero me queda un crítico 5% que no puedo explicar así.
Me queda lo sobrenatural. (People of the Lie) (Gente de la mentira, pp.195-196).

Estos observadores insinúan lo que la mayoría de la gente percibe: aunque la


comprensión científica de la motivación humana y la predisposición genética
proporciona cierto grado de discernimiento de la capacidad humana de
destrucción, el maJ humano tiene aspectos que son (y probablemente siempre
serán) tan paradójicos e impenetrables a la lógica humana como lo son otros
elementos esenciales de la experiencia humana, tales como la relación entre el
libre albedrío y la predeterminación ambiental y genética.

2.- LA EXISTENCIA DE SATANÁS Y SUS DEMONIOS

La caída de Adán y Eva

La Biblia dice: "Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por
el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuantos todos
pecaron" (Romanos 5:12)

El peor desastre de la humanidad, ha sido el pecado de Adán y Eva, que ha traído


a la humanidad toda clase de sufrimientos.

¿Pero tomó Adán y Eva la decisión de violaría ley de Dios, representada en el


árbol del conocimiento del bien y el mal por sí mismo en su libre albedrío o alguien
los indujo a violarla? La Biblia dice que Jehová Dios puso a Adán y su esposa a
67

vivir en un paraíso, rodeados de belleza y con libertad de comer una variedad de


frutas, pero les impuso este mandato: "De todo árbol del huerto podrás comer;
mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás: porque el día que de él
comieres, ciertamente morirás". (Génesis 2:16,17) En Génesis se encuentra el
siguiente relato, que fue la caída del hombre: "Pero la serpiente era astuta, más
que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho: la cual dijo a la
mujer: ¿con que Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer
respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos | comer, pero
del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le
tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos y
seréis como Dios, sabiendo bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno
para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la
sabiduría; y tomo de so fimo, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así
como ella. Entonces fueron abierto los ojos de ambos, y conocieron que estaban
desnudos; entonces cosieron bojas de higuera, y se hicieron delantales" (Génesis
3:1-7) Así empezó el pecado, la muerte, y toda la iniquidad que ya conocemos.
Este pasaje de Génesis, ¿es literal o una figura retórica?, Adán y Eva ¿existieron
como personas reales? ¿Qué dice el resto de las escrituras? La Biblia da como un
hecho la existencia de Adán como el primer hombre de la raza humana.

Ahora bien se sabe que las serpientes literales no hablan, entonces ¿quien habló
detrás de la serpiente?, que indujo a pecar a Eva porque Eva fue tan real como
Adán. Jesús lo confirmó en Mateo 19:4,5; Marcos 10:6; 1 Timoteo 2:14. En
Apocalipsis 12:9 y 20:2, se alude al principal opositor de Dios, Satanás, como la
serpiente original. Obviamente porque utilizó una serpiente literal en Edén como
medio para comunicarse con la mujer, él también es en sentido espiritual, el
progenitor de otros opositores; de ahí que Jesús llamara serpientes generación de
víboras a estos descendientes de la serpiente original como está predicho en
Génesis 3:15; Mateo 23:33.
68

La serpiente se convirtió en un símbolo frecuente de las religiones paganas y a


menudo se le rendía culto en Mesopotamia, Canaán y Egipto, la serpiente era el
símbolo de la fertilidad y de las diosas del sexo; el símbolo de dos serpientes
entrelazadas se utilizaba para denotar fertilidad por medio de la unión sexual y las
repetidas mudas de la piel de la serpiente también fueron base para que se la
utilizase como símbolo de la perpetuación de la vida.

El apóstol Pablo dice: "Y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo
engañada, incurrió en trasgresión" (1 Timoteo 2:14) Pablo no dice que Eva actúo
por sí misma. dice que fue engañada, ¿quién la engañó? El apóstol de los gentiles
dice: "Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva" (2 Corintios
11:3 a). Y la Biblia llama a Satanás el diablo la serpiente original que está
extraviando a toda la tierra habitada, y una serpiente literal no puede extraviar, ni
engañar a los habitantes del mundo, además el apóstol Pablo después de decir
que la serpiente sedujo a Eva dice :"Porque estos son falsos apóstoles, obreros
fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla porque
el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que no es extraño si también
sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus
obras" (2 Corintios 11:13-15)

Pablo dice: Que Satanás se puede transformaren, ángel de luz, si lo hace es


porque es de naturaleza celestial, en cambio sus ministros, sólo pueden
transformase en ministros de justicia, aparentar que son siervos de Dios,
(Compare con Mateo 7:15; Ezequiel 22:27; Hechos 20:29,30). La Biblia dice: Que
Satanás es una ángel inicuo y malvado, el mismo Jesús lo confirma cuando dijo:
"Apartaos de mí malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles"
(Mateo 25:41 b ) No sólo lo coloca en la misma naturaleza de los ángeles que
serán destruidos, sino como cabeza de ellos, el escritor Judas dice:"Pero cuando
el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de
Moisés, no se atrevió a proferir un juicio de maldición contra él, sino que dijo: "El
Señor te reprenda" (Judas 9 ). Tanto Miguel el arcángel como Moisés son seres
69

reales en la Biblia, ¿si el diablo no existiera qué sentido tiene que la Biblia dijera
que el diablo disputó con un ángel por el cuerpo de Moisés? ¿Cómo podría Dios
reprender a un ser que no existe? ¿Qué sentido tiene el hecho que el diablo
quisiera el cuerpo de Moisés si no existiera? ¿Y qué pensaba hacer el diablo con
el cuerpo de Moisés? ¿Quién es en realidad el diablo que el ángel Miguel, sintió
respeto y reconoció su autoridad? Sólo se limitó a decir que Jehová te reprenda, lo
que quiere decir que sólo el Dios todopoderoso puede pronunciar un juicio de
maldición contra él. Según este pasaje de Judas 9 ¿quién era de mayor rango,
Miguel el arcángel o Satanás el diablo?. La palabra de Dios dice que cuando
Moisés compareció a Faraón, tiro su vara delante de él y esta se convirtió en una
culebra grande, pero el faraón llamo a sus sacerdotes practicantes de magia y
ellos también tiraron sus varas las cuales se convirtieron en culebras. Moisés uso
el poder de Dios para realizar el milagro, ¿pero qué poder usaron los sacerdotes
del faraón? La Biblia dice que los hechiceros de Egipto realizaron las dos primeras
plagas con sus artes ocultas. (Léase Éxodo 7:8 - 13,22) ¿Quién les dio el poder a
los hechiceros de Egipto para enfrentarse a Moisés?

Cuando los sacerdotes del faraón no pudieron realizar más prodigios reconocieron
que el poder de Moisés venía de Dios (léase Éxodos 8:19). Satanás les dio el
poder, como se los ha dado a todos los hechiceros, a los magos del faraón y sus
encantamientos. Lo impactante del caso, y que demostró que el poder que
respaldaba a Moisés era mayor, fue el hecho, que la vara de Moisés, convertida
en serpiente se devoró a las varas hechas culebras de los hechiceros, lo que
demostraba que Jehová el Dios de Israel era mayor que todos los demás dioses.
(Deuteronomio 18:11) Pero si los hechiceros convirtieron sus varas en culebras de
igual forma como lo hizo Moisés, ¿qué es lo que marcó la diferencia? Fue que la
culebra de Moisés se tragó las otras, todo sería una alegoría, igual que las diez
plagas que narra el Éxodo, y sería imposible creer en un libro como la Biblia, que
en su mayor parte trata sobre cosas sobrenaturales; pero la Biblia es un producto
del Espíritu Santo y lo que dice es la verdad (Juan 17:17 ; 2 Timoteo 3:15-17). El
70

apóstol Pablo en su segunda carta a Timoteo, se refiere a Janes y Jambres, que


fueron opositores de Moisés en el caso cuando Moisés se presentó ante el
Faraón, más tarde el apóstol Pablo compara a los apostatas que resisten la
verdad (2 Timoteo 3: 8,9) cuya locura fue patente a todos, no se les identifica en el
Nuevo Testamento pero por lo general se acepta que eran dos hombres
importantes de la corte del Faraón, quizás los sacerdotes practicantes de magia
que se opusieron a Moisés y Aarón en las diversas ocasiones en que estos
comparecieron ante el faraón por abundante respaldo de la tradición. En apoyo de
esta explicación es muy superior a los pocos argumentos que pueden existir en
contra. Fuentes no cristianas, como Numenio, Plinio el viejo, Lucio Apuleyo, un
manuscrito Qumran, el Tárgum de Jonatan y varios escritos apócrifos mencionan
al menos a uno de los dos hombres. En las Sagradas Escrituras al diablo se
presenta como una persona no como una cualidad abstracta del mal, Hebreos
2:14; Santiago 4:7; 1 Pedro 5:8: Apocalipsis 12:12, 20:2. Juan escribió: "Sabemos
que nosotros nos originamos de Dios, pero el "mundo entero yace en el poder del
diablo. (1 Juan 5:19).

También. Jesús se refirió al diablo como una persona cuando les dijo a los líderes
de la religión Judía: "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de
vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha
permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira de
suyo habla; porque es mentiroso y padre de mentira" (Juan 8:44).

El diablo tiene hijos espirituales como Dios los tiene, es homicida porque le causó
la muerte a Adán y Eva, mentiroso, les mintió, en el Edén, estuvo en la verdad,
pero la abandonó.

1 de Juan 3:8 dice que el diablo ha estado pecando desde el principio, quienes
pecan son seres inteligentes porque el pecado es una cualidad no una persona.
Jesús lo llamó el padre de la mentira enemigo, gobernante del mundo, el inicuo, el
maligno. (Juan 8:44; Mateo 13:38,39; Juan 12:31; 16:11). Príncipe de los
71

demonios (Mateo 12:24) Príncipe de la potestad del aire (Efesios 2:2), Satanás.
(Zacarías 3:1; Apocalipsis 12:9) El diablo (Lucas 4:2,13), La serpiente antigua
(Apocalipsis 12:9), Dragón (Apocalipsis 12:3,7, 9), El tentador (Mateo 4:3; 1
Tesalonicenses 3:5), Acusador, el engañador (Apocalipsis 12:10, 20:3).

Todos estos son los nombres que identifican a Satanás el diablo en la Biblia, la
lista de los apelativos de él contiene más nombres de los referidos; sin embargo,
los que se han visto muestran las características malignas de estos y asimismo los
diversos aspectos de su poder, carácter y forma de actuar. En verdad Satanás es
una persona de origen celestial, real y poderoso, pero muy malo que ha logrado
engañar al mundo entero e inclusive a muchos estudiosos de la Biblia haciéndoles
creer que él no existe.

Prueba de los demonios en el antiguo testamento.

El antiguo testamento considera a los demonios como entidades existentes del


mal. Desde la caída de Satanás, el pueblo de Dios se ha visto atacado por
Satanás y sus demonios. Es posible que Satanás instigase el primer asesinato,
que cometió Caín contra su hermano Abel. (Génesis 4:1,6; Juan 8:44; 1 Juan
3:12) En el quinto libro de la Biblia dice de los Israelitas: "se pusieron a hacer
sacrificios a demonios, no a Dios, a dioses que no habían conocido, a nuevos
recién llegados, que para sus antepasados eran desconocidos. (Deuteronomio
32:17, Salmos 106:37; Levítico 17: 7; 1 Corintios 10:20) (Los Sheidím, demonios
en hebreos: Lasch. Sche. Dhim) eran demonios reales y no únicamente ídolos, los
Judíos consideraban a los ídolos como demonios que permitían ser adorados por
los hombres. (Salmos 95:5). Al parecer también los Seirím eran criaturas
demoníacas. (Levítico 17:7, 2 Corintios 11:15)

El espirita que se ofreció delante de Jehová pareciera ser el espíritu de mentira,


que hablara a través de los profetas, que Acab consultaba. (I Reyes 22:20-22) La
Biblia maestra que bs potencias políticas han sido respaldadas por poderes
espirituales y han ofrecido franca oposición al pueblo de Dios.
72

El libro de Daniel relata que Dios envió un mensajero angelical para hablar con
Daniel, pero en el camino un príncipe demoníaco lo detuvo, el ángel Je dijo, no
temas tus palabras han sido oídas y a causa de ella he venido, más el príncipe de
la región real de Persia, estuvo plantado en oposición a mi por veintiún días, y,
¡mirad; Miguel, uno de los príncipes prominentes, vino a ayudarme; y yo, por mi
parte, permanecí allí al lado de los reyes de Persia. (Daniel 10:12-13,20; Daniel
7:17).

Cristo reconocía que Satanás era el líder de un ejército de demonios, y que tenía
un reino sobre el cual dominaba. (Léase Mateo 22:22-26; Lucas 4:5,6) Jesús
enseñaba que Satanás y sus ángeles eran personas moralmente responsables a
las que Dios había destinado, a la destrucción eterna representada por la muerte
segunda o lago de fuego. (Mateo 25:41, Apocalipsis 20:10; 21:8) Jesús les dio
poderes a sus discípulos, para expulsar espíritus inmundos, para sanar
enfermedades y toda suerte de mal. (Mateo 10:1)

Los demonios tienen personalidad

Los demonios son personas reales y no solo fuerzas o fenómenos del mundo
físico o psicológico, como afirman muchos religiosos. Tanto los ángeles buenos
como los malos fueron creados a la imagen de Dios y con libre albedrío, ambos
tenían inteligencia, sentimientos, voluntad .y responsabilidad moral. Pero los
demonios hicieron uso de su voluntad y libre selección en contra de Jehová Dios
su creador y padre, y cayeron con Satanás, por lo que permanecen atrapados por
el mal y sometidos por su gobernante Satanás el diablo, y al no ser irredimibles,
están apartados de Dios y condenados a la destrucción eterna. (Marcos 1:23,24;
Romanos 16:20) Los que no creen en la existencia de Satanás y sus demonios,
como seres inteligentes, dicen que las personas que liberó el Señor Jesús de
posesiones demoníacas, solo tenían enfermedades naturales, o problemas
psicosomáticos. Dice la sagrada escritura y quien lo afirma es el testimonio de
Jesús y su apóstoles, lo que sucede es que esas personas, creen de la Biblia lo
73

que les conviene para sus propios intereses y la de sus organizaciones religiosas.
Cuando Jesús y sus apóstoles sanaban a una persona de una dolencia natural, la
Biblia lo dice, pero cuando era una posesión por un espíritu demoníaco también lo
dice; leer la Biblia donde Jesús, y sus apóstoles curaron personas enfermas que
no tenían nada que ver con posesiones demoníacas: Lucas 6:6-11, 8:43-48, 17:12
,14:5-17,25; Mateo 20:29-34, 8:1-15 y cuando es una enfermedad puesta por
Satanás, la Biblia también lo aclara ya que Satanás tiene el poder de matar y
enfermar. La Biblia relata: Satanás le puso a Job una sarna maligna en todo su
cuerpo, (Job 2:7^8)- y Jesús sanó a una mujer, que tenía un espíritu de debilidad y
estaba encorvada y no podía levantarse de manera alguna. Jesús dijo: Que
Satanás la tenía atada por dieciocho años. (Lucas 13:11-16 compare con Hebreos
2:14)

Todos los lectores y estudiosos de la Biblia han considerado el pasaje sobre el


endemoniado Gadareno. (Lucas 8:27 - 37) Jesús le preguntó al demonio que
moraba en el hombre de Gadara ¿cómo te llamas? a lo que este respondió:
Legión, porque muchos demonios habían entrado en él (Lucas 8:30) Tenían
nombre propio, capacidad de hablar es una prueba de personalidad. Los
demonios hablaron con Cristo y viceversa: son inteligentes.

Los demonios saben quién era Jesús. Tienen sentimientos. Los demonios
demuestran tener sentimientos ai temer y temblar ante el castigo. (Lucas 8:28,
Santiago 2:19; Mateo 8:29; Lucas 4:34). Tienen voluntad: los demonios hicieron
uso de su voluntad al rogarle a Cristo que no los enviase al abismo, si no que les
diese permiso para entrar en los cerdos. Se mueven: los demonios, hicieron uso
de su poder de desplazarse, al salir del nombre y entrar en los cerdos. (Lucas 8:33
compare con Job 1:7; Mateo 12:43 - 45). AI entrar en los cerdos estos se
precipitaron por un despeñadero, cayeron al mar y se ahogaron, y los que los
cuidaban huyeron despavoridos, de miedo. Eso indica que hubo un fenómeno
74

sobrenatural, además el texto sagrado dice que el hombre, lo sujetaban con


cadenas y grilletes, pero rompían las cadenas, y era impelido por el demonio ir o
desplazarse al desierto (Lucas 8:29). Si este hombre hubiera sido víctima de una
enfermedad natural, o psicosomática, no tendría la fuerza necesaria para romper
cadenas y grillos de cobre o hierro, y además estaba débil, no podía estar bien
alimentado ya que vivía en los sepulcros, no tenía ropa; el evangelio de Marcos
dice: que muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas Ias,cadenas
habían sido hechas pedazos por él, y los desmenuzaba y nadie lo podía dominar,
dando voces e hiriéndose con piedras. (Marcos 5:4,5). Si este hombre se cortaba
el cuerpo con piedra, lo lógico era, sufrir hemorragias de sangre, no podía tener
fuerzas para despedazar, una cadena y grilletes. Todo el pasaje indica que se
trató de una verdadera posesión demoníaca, eso es lo que el Espíritu Santo que
inspiró la Biblia enseña en 2 Timoteo 3:16.

Hay una diferencia entre la sanidad que impartía Jesús, cuando se trataba de una
enfermedad natural imponía sus manos sobre el enfermo en la mayoría de las
veces. (Mateo 8:1, 3, 8, 14,15; 9:28,29; Juan 9:6) y cuando se trataba de una
posesión demoníaca, o una enfermedad producida por espíritu maligno, se dirigía
directamente al que saliera de la persona, y muchas veces los mandó a callar
porque lo identificaban como el hijo de Dios, lo que no hacían las personas que
eran sanadas de enfermedades naturales. (Lucas 5:17-25, 6:6-10; 8:43,44;
Marcos 1:23-25, 5:6,7)

El mandato de Cristo a los demonios fue fundamentalmente una orden por encima
de la voluntad de estos, una orden que estaban obligados a obedecer (Marcos
1:27; Lucas 4:35-36). A los demonios, como a los ángeles se les denomina
espíritus (Mateo 8:16, Lucas 10:17-20). Se les contrasta con los seres corpóreos,
es decir, de carne y hueso. Los creyentes tienen luchas contra espíritus de
maldad. (Efesios 6:12) Esos espíritus, al ser criaturas, son finitos y se hallan
limitados en espacio, tiempo y poderes.
75

El apóstol Pedro se refiere a la caída de los ángeles en estos términos:


Ciertamente si Dios no se contuvo de castigar a los ángeles que pecaron, sino
que, al echarlos en el infierno (tártaro), los entregó a hoyos de densa oscuridad
para que fueran reservados para juicio. (2 Pedro 2:4) Pedro en este mismo
contexto, también se refiere, al mundo antiguo que fue destruido por el diluvio,
donde Noé y su familia sobrevivieron en un arca. También menciona en el mismo-
pasaje, la destrucción de Sodoma, y a Lot como sobreviviente. Tanto la caída de
los ángeles y su castigo, como el diluvio y la destrucción de Sodoma, las usa
Pedro como ejemplo, o amonestación de que Dios castiga, a los malos y salva a
los que le obedecen. (2 Pedro 2:2-9). Pedro dice claramente que los ángeles
pecaron, lo que significa que son seres con personalidad.

Si los ángeles no pecaron, ¿por qué incluirlo, con hechos reales como fue el
diluvio, Sodoma y sus protagonistas? El apóstol Pablo le escribió a los Corintios:
"¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser
juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no
sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?
(1 Corintios 6:2,3). El apóstol Pablo clasificó una parte de los ángeles como
escogidos. (1 Timoteo 5:21), Mateo 22:14, 24-31 y Romanos 16:20.

El apóstol Judas dice: "Y a los Ángeles que no guardaron su dignidad sino que
abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones
eternas, para el juicio del gran día" (Judas 6)

Indiscutiblemente la Biblia dice clara y tajantemente que una parte de los ángeles
pecaron, usaron su libre albedrío, o libre selección para rebelarse contra Dios, y se
convirtieron en demonios y están contra Dios. Las persona o grupos que niegan
esta realidad, niegan lo que Dios mismo revela en su palabra, y al negar lo que las
escrituras dicen, tratan a Dios de mentiroso, y se ponen de parte de su peor
enemigo Satanás el diablo, porque le financian gratuitamente la publicidad que el
desea, es decir, hacerle creer a la humanidad que el no existe, que es una fábula
76

o que su origen es un mito, para que de esa manera, no se preocupen de


protegerse de sus maquinaciones malignas, por eso el apóstol Pablo expresa un
axioma-"Antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso" Romanos 3:4

Así también el apóstol previene al decir: "Porque no tenemos lucha contra sangre
y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de
las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones
celestes" (Efesios 6: 12)

Pablo le escribió a Timoteo "Pero el Espíritu Santo dice claramente que en los
postreros tiempos algunos apostarán de la fe, escuchando a espíritus
engañadores y a doctrinas de demonios" (1 Timoteo 4-1).

Una doctrina es una enseñanza, y solo puede ser inventada o elaborada, por un
ser inteligente. Existen doctrinas de Dios, doctrinas de hombres y doctrinas de
demonios. "Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos
de hombres" (Mateo 15:9 compare con Marcos 7: 8: 1 Timoteo 4: 1).20

Ezequiel 28:15 y 18. La maldad es la semilla diabólica de donde todo el mal se


origina, es trasmitida al hombre desde su nacimiento y va a impregnar el corazón
de pensamientos e intenciones que se oponen a la justicia, a la verdad, al amor y
a todo lo que Dios es,

La iniquidad es la suma de todos estos pensamientos torcidos o la suma de la


maldad del hombre.

La iniquidad va a impregnar el espíritu del hombre en el momento en que es


concebido.

En este momento toda la información o herencia espiritual de maldad de la


persona se va establecer en ella.

20
www.dawbible.com/es/Asociación de estudiantes de la Biblia. Artículo
Electrónico
77

La iniquidad es como un cordón espiritual donde se va grabando todos los


pecados del La maldad es lo que la Biblia llama el cuerpo del pecado, forma parte
del cuerpo espiritual dentro del hombre y esta va a afectar su comportamiento, la
estructura de sus pensamientos y aún el estado de salud de su cuerpo físico.

El cuerpo de pecado se origina en el espíritu e invade el alma y el cuerpo, como


un lodo que lo ensucia todo.

La iniquidad está íntimamente ligada al mundo espiritual de las tinieblas y es ahí


donde el diablo engarza las maldiciones que vienen de los antepasados. Es en
esta misma área donde se arraigan las bases legales de enfermedad, de
maldiciones, de traumas que se transfieren de padres a hijos, a nietos. Es donde
se encuentra la legalidad de Satanás para robar y oprimir y será un obstáculo
constante para recibir las bendiciones de Dios.

Es la puerta principal que tiene el imperio del diablo sobre la vida del ser humano
creyente o incrédulo.

No solo el diablo va a interferir en la vida del hombre a través de la iniquidad, sino


es ahí donde los juicios de Dios se van a manifestar constantemente.

Dios hace diferencia entre la iniquidad y el pecado: No es lo mismo el fruto que la


raíz. El origen y lo que da a luz. Éxodo 34:6-7.

4. EL CONFLICTO ENTRE LAS DOS SIMIENTES:

La iniquidad es el cuerpo del pecado: la iniquidad es la semilla diabólica


engendrada en el espíritu del hombre y que va a determinar la actividad
pecaminosa de éste durante su vida. La Biblia habla de dos simientes que están
en continuo conflicto una con la otra. Génesis 3:15.
78

Estas simientes son de dos naturalezas, una demoniaca y caída y la otra divina
que es Jesús. Esta es la simiente en la cual se encuentra la promesa que Dios le
hizo a Abraham. Gálatas 3:16.

Cuando un incrédulo se acerca a Cristo al reconocer y aceptar en su vida lo que


Jesús hizo por él en la cruz, es engendrado en su espíritu por esa simiente divina.
A partir de ese momento comienza un conflicto interno en el nuevo creyente, entre
la llamada carne o alma no regenerada y la semilla de vida que acabó de ser
plantada en él. La carne va a querer prevalecer y será alimentada a través de la
iniquidad, y la vida de Cristo luchará contra ella destruyéndola, llevándole a vivir
por el espíritu. Salmo 58:1-3. Las dos simientes están en continuo conflicto hasta
que una de las dos muera. Las consecuencias de que la iniquidad no sea por
completo desarraigada van a traer mucho más conflicto que una lucha interna. La
iniquidad mana del espíritu del hombre y le da forma y estructura a la "carne",
además le nutre de poder, la iniquidad se manifiesta en la vida del alma formando
densos velos que impiden el desarrollo de una vida espiritual efectiva.

La iniquidad se constituye en la puerta principal que tiene el imperio del diablo


sobre la vida del ser humano creyente o incrédulo, haciendo que se cumpla, pese
a todo el operar de Dios, en la vida del hombre la ley de la siembra y de la
cosecha, la ley de la causa y del efecto, la ley del conflicto entre las dos simientes
por naturaleza: la divina y la diabólica, la recta y la torcida. Es a través de la
iniquidad que el maligno va a permear, untar, calafatear el corazón del hombre
para poner en el todo tipo de deseos perversos y pecaminosos llamados
concupiscencia (Santiago 1:13-14).21

7.- JESÚS Y LOS DEMONIOS

21
Mendez Ferrell Ana. La Iniquidad. Publicado por E & A Internacional
79

La enseñanza y el ministerio de Jesús, demostraron que los poderes demoníacos


son una

fuerza real del mal. Lo que Jesús enseñó en relación con los demonios y cómo Él
trató con ellos arroja información valiosa sobre las estrategias de Satanás.

Jesús aceptó el hecho que Satanás es el gobernante de la hueste de los


demonios. Él enseñó de la realidad y poder de los demonios. Dijo que el expulsar
poderes demoníacos era uno de los signos que el Reino de Dios había llegado.
Mateo 12:22-30, Marcos 3:22-

27, y Lucas 11:14-23.

Una gran porción del ministerio de Jesús tenía relación con el tratar con los
demonios.

Es el ejemplo de Jesús y la autoridad de SU nombre lo que provee la base bíblica


para tratar con los poderes demoníacos. Jesús ministró a todos los que venían
con problemas demoníacos.

Pedro dijo de Jesús: "Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús
de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos
por el diablo, porque Dios estaba con él" (Hechos 10:38).

8. CÓMO OPERAN LOS DEMONIOS

Los demonios son usados por Satanás para oponerse a Dios, Su plan, Sus
propósitos, y Su pueblo. También luchan en contra de los no creyentes para
mantenerlos lejos de la verdad del Evangelio. Los demonios controlan territorios
específicos (principados) tales como el príncipe de Persia mencionado en el libro
de Daniel 10:12-13. Los demonios también operan a través de personalidades, a
través de hombres y mujeres, para alcanzar objetivos satánicos en el mundo.
80

La oposición a la voluntad de Dios es el principal objetivo de Satanás. La palabra


"Satanás" significa "adversario". Satanás es el principal enemigo de Dios (Job 1:6;
Mateo 13:39). Él es secundariamente, el adversario del hombre (Zacarías 3:1; 1
Pedro 5:8).

Los demonios tienen diferentes naturalezas. Hay que recordar que un demonio se
identificó a sí mismo en 1 Reyes 22:23 como un "espíritu de mentira". Un espíritu
"sordo y mudo" es identificado en Marcos 9:25. Demonios de varias naturalezas
operan como espíritus de enfermedad, espíritus seductores, y espíritus inmundos.
Satanás los usa para guerrear contra el hombre en cuerpo, alma y espíritu.
Espíritus de enfermedad

Estos son espíritus que pueden afectar los cuerpos de los creyentes como
también a los no creyentes. Lucas 13:10-17. Esta mujer era afectada por un
espíritu de enfermedad. Ella estaba presente en el servicio de shabat y Jesús la
llamó "una hija de Abraham". Ambos hechos indican que ella probablemente era
una seguidora de Dios, aunque su cuerpo había sido afectado por Satanás
durante 18 años.

Para otros ejemplos de poderes demoníacos que afligen el cuerpo ver Mateo
12:22; 17:15-18; Hechos 10:38; 2 Corintios 12:7.

Un verdadero creyente no puede ser poseído^ por un demonio puesto que el


Espíritu Santo no puede habitar el mismo templo con un espíritu inmundo: "¿O
ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros,
el cual habéis recibido de Dios, y que no sois vuestros?, pues habéis sido
comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro
espíritu, los cuales son de Dios" (1 Corintios 6:19-20).

Cuando perteneces a Dios y has sido llenado con el Espíritu Santo, no puedes
pertenecer a Satanás y ser llenado por sus espíritus al mismo tiempo. El Espíritu
Santo no permanecerá en el mismo "templo" con Satanás.
81

Pero esto no significa que los creyentes no pueden ser afectados por los poderes
demoníacos. Son estos poderes contra los cuales batallamos. Satanás usa los
poderes demoníacos para atacar a los creyentes desde el exterior mediante la
opresión, que previamente discutimos. Pero él no puede poseer al verdadero
creyente. "Poseer" significa ocupación interior. "Oprimir" o atar indican control
desde el exterior. Las actividades de los creyentes pueden ser satánicamente
dirigidas si ellos permiten a los poderes demoníacos que los opriman. Tal opresión
o atadura por los poderes demoníacos permite a Satanás usarlos para propósitos
malignos.

Esto es lo que sucedió cuando Pedro, un discípulo de Jesús, fue usado por
Satanás para tratar de apartar a Jesús de sufrir por los pecados de la humanidad.
Cuando Jesús describió el sufrimiento por el cual iba a pasar, Pedro dijo:

"Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: —Señor,


ten compasión de ti mismo. ¡En ninguna manera esto te acontezca!" (Mateo
16:22). Jesús le dijo a Pedro:

"Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: — ¡Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres

tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los
hombres"

(Mateo 16:23).

Jesús no quiso decir que Pedro era Satanás. Él reconoció que en ese momento
Pedro había permitido a Satanás operar a través de él. Él no estaba poseído por el
demonio, pero estaba permitiendo a espíritus satánicos influenciarlo: "Ni deis lugar
al diablo" (Efesios 4:27).

Cuando una persona es nacida de nuevo, su nombre es escrito en un libro


especial en el Cielo llamado el libro de la vida. Sólo aquellos cuyos nombres están
en este libro serán residentes del Cielo por la eternidad:
82

"El que no se halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego"
(Apocalipsis 20:15).

Es posible que tengas tu nombre escrito en el libro de la vida, pero que después
seas borrado a causa de volverte a la vida pecaminosa:

"El vencedor será vestido de vestiduras blancas, y no borraré su nombre del libro
de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles"
(Apocalipsis 3:5).

Si un creyente continúa en pecado conocido e inconfesado, hay un punto en el


cual él puede cesar de ser un cristiano. El Apóstol Pablo expresó su propia
preocupación de que él no sea "reprobado" después de predicar a otros:

"Sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que. habiendo sido
heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado (1 Corintios 9:27) - Pablo se
daba cuenta que el pecado, especialmente pecado de la carne sin confesar y de
manera continuada, podría resultar en la pérdida de su propia alma aunque
hubiera predicado a otros.

Al continuar viviendo en pecado, eventualmente puedes terminar en una condición


de tropiezo. Estos significa que no serás más un verdadero seguidor de
Jesucristo. Si continúas en pecado conocido y sin confesar, nadie puede decirte
en qué punto dejas de ser un seguidor de Jesús y de nuevo vuelves a ser parte
del Reino de Satanás. Es Dios el que determina el punto. Pero cuando ocurre, te
abres a ti mismo a mayores ataques del enemigo, incluso a la posibilidad de la
posesión demoníaca. Esta es la razón por la cual es importante que cuando pecas
inmediatamente confieses tu pecado y te vuelvas del mal:

"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros


pecados y limpiarnos de toda maldad. Sí decimos que no hemos pecado, lo
hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros" (1 Juan 1:9-l 0).
83

Oprimir significa venir en contra, desde el exterior. Esta opresión es llevada a cabo
por los espíritus malignos en mil maneras. Ellos causan depresión, crean
circunstancias negativas, e insertan malos pasamientos dentro de la mente, tales
como pensamientos de suicidio, inmoralidad, incredulidad, temor, etc. Los
demonios crean circunstancias satánicas y situaciones que tientan a los hombres
al pecado:

"Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo
este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los OPRIMIDOS por el diablo,
porque Dios estaba con él" (Hechos 10:38). Posesión demoniaca:

Los demonios también pueden poseer seres humanos. La posesión demoníaca es


una condición en la cual uno o más espíritus (demonios) habitan el cuerpo de un
ser humano y toman completo control de su víctima a voluntad. Algunas personas
prefieren usar la palabra "demonizado" en lugar de posesión, pero más allá del
término, la persona poseída es huésped de los demonios residentes. "Posesión"
no significa que una persona no es responsable por su propio pecado. Su
responsabilidad reside con los factores que guiaron a su condición.

La posesión puede suceder voluntariamente. Una persona puede desear ser


controlada por poderes demoníacos para pronunciar maldiciones, convertirse en
bruja, o asegurar otro poder sobrenatural. La posesión también puede ocurrir
involuntariamente. Un individuo no pide ser poseído, pero mediante pensamientos
pecaminosos, acciones, o contacto con lo oculto resulta la posesión.

Poderes demoníacos que operan en los padres y los pecados de los padres
pueden afectar a la siguiente generación. (Ver Éxodo 20:5; 34:7; y Deuteronomio
5:9). Esto relata sobre posesión demoníaca u opresión de niños tal como está
registrado en Marcos 7:24-30 y 9:17-21.
84

Logran entrar por medio de:

Pecado: Uno mismo puede abrir la puerta para que entren los demonios con los
pecados de omisión o de comisión. En Hechos 5 se menciona a una pareja
constituida por Ananías y Safira. Vendieron su propiedad para poder dar todo el
monto para el beneficio de b iglesia. Pero se volvieron codiciosos y decidieron
guardar parte del dinero para su propio provecho. A fin de encubrir su acto
perpetraron una mentira. Más Pedro recibió una palabra sobrenatural de
conocimiento sobre lo que había hecho. Hechos 5:3 (como se vio ya párrafos
arriba). A causa de su pecado Ananías y Safira abrieron puertas para ser llenos de
los espíritus de codicia, de mentira y de engaño. Lo mismo puede suceder a todo
el que peca voluntariamente.

En Gálatas 5 hay analista de diecisiete "obras de la carne", incluye los pecados de


adulterio, fornicación, brujería, odio, ira, contienda, envidia, homicidio, borrachera,
etc. Al ejercer el ministerio de liberación se ha encontrado demonios que
responden a cada una de estas asignaciones. Entonces ¿cual es la relación entre
las obras de la carne y las obras de los demonios? Cuando el hombre cede a la
tentación, peca en la carne. Por medio de esa tentación peca en la carne, por
medio de ese pecado se abre la puerta para la invasión del enemigo, entonces
hay un problema compuesto, la carne y el diablo. La solución es doble: crucificar la
carne y expulsar los demonios.

Un ejemplo clásico de puertas abiertas por el pecado de omisión es no perdonar.


En el caso del siervo injusto (Mateo 18) fue entregado a los atormentadores
porque no quiso perdonar a su consiervo después de que el mismo había sido
perdonado por su amo. Dios advierte que todos los que han experimentado su
perdón y rehúsan perdonar a otros serán entregados a los atormentadores.
85

¿Qué designación más clara se puede encontrar para los espíritus demoníacos,
que el nombre de "atormentadores"?. La falta de perdón abre las puertas a la
tortura del resentimiento, al odio y a los otros espíritus que se relacionan con ellos.
Circunstancias de la vida: Los espíritus del mal no tienen el sentido de jugar
limpio. Nunca vacilan en aprovechar completamente los momentos de debilidad en
la vida de ia persona. Desde luego el tiempo más débil en la mayoría de las vidas
es la niñez. Un niño depende por completo de otros para su protección. Sin
ninguna duda casi todos los demonios encontrados en las personas en el
momento de la ministración y liberación en las personas durante la niñez. Los
padres Cristinas necesitan comprender sus responsabilidades para proteger a sus
hijos y como saber liberarlos de opresiones demoníacas.

Una de las primeras preguntas que se hacen en consejería antes de ministrar la


liberación es: ¿Como se relacionaba el aconsejado con sus padres cuando era
niño?. En la mayoría de los casos esta pregunta abre la puerta para una lista de
quejas por las cuales se culpa a los padres. Con frecuencia sejescuchan
respuestas como: "mi padre era alcohólico", y siguen relatando diversos temores
que se asocian con esta condición en el hogar. Había inseguridad y pobreza,
porque el padre no podía suministrar todo lo indispensable para el hogar, porque
gastaba el ingreso familiar en mantener su adicción al alcohol. Si un niño crece en
un hogar así, desde pequeño va a sentirse preocupado y avergonzado.

La forma más rápida de entender que puertas se han abierto para que entren los
demonios es oír un relato de la niñez de la persona.

La herencia: Se han encontrado muchos casos donde los espíritus inmundos


pudieron habitar personas mediante la artimaña de la herencia. Si a un niño se le
dice que será como sus padres y que puede esperar heredar sus debilidades,
entonces se vuelve
86

vulnerable. Modas personas están a punto de sufrir un colapso por el temor de


una enfermedad mental. Como uno de sus padres tuvo ese problema, el diablo
dice", "esta es ña herencia". Esta persona puede estar tan poseída por el temor
que eventualmente puede terminar en un hospital psiquiátrico.22 11. CÓMO LOS
DEMONIOS GANAN CONTROL Los demonios ganan control de muchas
maneras:

1. Mediante las maldiciones: las maldiciones son un pago establecido por Dios en
la vida de una persona y su descendencia como resultado de la iniquidad. Los
demonios pueden oprimir o poseer una persona debido a posesión previa u
opresión de los padres Referencias de la influencia sobre niños: Éxodo 20:5; 34:7;
Deuteronomio 5:9. 2. Mediante la mente: la mente es uno de los mayores campos
de batalla de Satanás. Si Satanás puede controlar los pensamientos,
eventualmente controlará las acciones. Falta de control mental eventualmente
resulta en falta de uso de la voluntad. Esto lleva a acciones pecaminosas.
Continuar en pensamientos pecaminosos y acciones pueden llevar desde la
opresión a la posesión y finalmente a una mente reprobada como es descrita en
Romanos 1. Ésta es una mente totalmente controlada por malos pensamientos.
Los demonios también pueden ganar acceso mediante drogas alteradoras de la
mente que reducen la habilidad para resistir a los demonios y garantizan un
acceso mayor. Enseñanzas de "Lavado de cerebro" o "control mental" también
proveen un punto de entrada.

Mediante acciones pecaminosas: pensamientos pecaminosos son pronto seguidos


de acciones pecaminosas. Por ejemplo, el pensamiento de adulterio es
completado en el acto de adulterio. El pecado es rebelión, y pensamientos y
acciones rebeldes proveen de un punto de entrada para la actividad demoníaca.

22
Mae Hammond Frank & Ida. Cerdos en la Sala. Editorial Unilit
87

Cuando un creyente continúa en pensamientos pecaminosos o acciones ellas "dan


lugar al Diablo (Efesios 4:27). Mayor espacio espiritual se da para la operación del
enemigo. Pecados de relación con lo oculto, incluyendo objetos, literatura, etc.,
son acciones que son especialmente peligrosas y atraen a los poderes
demoníacos.

Un creyente que vive en pecado no está solamente abierto a la opresión de los


poderes demoníacos, sino también a la posesión. No existe campo neutral en la
guerra espiritual. O se está en el lado del bien o en el del mal. "Perteneces a Dios
o a Satanás". Si uno pertenece a Satanás y no ha experimentado el nuevo
nacimiento en Jesucristo, entonces esa persona es suya para ser usado, oprimido,
o poseído como le plazca. 4. Mediante el deseo: algunas personas desean y
solicitan de Satanás el estar bajo el control de los poderes demoníacos. Ellos
hacen esto con propósitos de poder sobrenatural o el de realizar actos
sobrenaturales.

5. Mediante una "casa vacía": los demonios consideran el cuerpo de la persona


que habitan como su casa (Mateo 12:44). .Cuando una persona que ha sido
liberada de poderes demoníacos no llena la casa espiritual con la experiencia del
nuevo nacimiento y la llenura del Espíritu Santo, la reentrada puede suceder.

6. Mediante el permiso: algunas veces Dios permite la actividad de poderes


demoníacos para alcanzar propósitos específicos. Esto puede ser permitido como
una prueba del creyente como en el caso de Job. También puede ser un juicio por
el pecado como en el caso del rey Saúl.

12. DETECTANDO LA PRESENCIA DEMONÍACA

Para derrotar a los poderes demoníacos es importante ser capaz de reconocer su


presencia y tácticas. El Espíritu Santo ha provisto de un don espiritual especial
para este propósito. Este don es llamado "discernimiento de espíritus" (1 Corintios
12:10).
88

Discernir significa "descebes, revisar, y hacer una distinción entre". El don de


discernimiento de espíritus capacita al creyente para discernir los espíritus que
están operando en otras. Le permite descubrir, reevaluar, e identificar espíritus
malignos.

El don de discernimiento de espíritus es muy importante a la hora de tratar con


poderes demoníacos- Capacita inmediatamente para discernir si una persona
tiene un espíritu maligno operando a través o mediante ella. Evita el engaño en
manos de espíritus mentirosos o engañadores. Uno con este don puede reconocer
las tácticas malignas y los motivos de los poderes demoníacos.

Por ejemplo, algunas sorderas y mudez (según el registro bíblico) pueden ser
causadas por un espíritu. Otras, pueden ser el resultado de un accidente o de la
enfermedad. El discernimiento permitirá determinar la causa detrás de la condición
y permitirá el ejercicio de un ministerio específico.

No todos los creyentes tienen este don espiritual especial de discernir espíritus. Si
un creyente no tiene este don existen signos de presencia demoníaca que pueden
ser observados.

Cuando la mujer sirofenicia vino a Jesús con el pedido que Jesús expulsara un
espíritu inmundo de su hija, ella dijo: "mi hija está gravemente atormentada por un
demonio"

(Mateo 15:22). ¿Cómo supo ella esto? Lo supo por los síntomas. La detección es
simplemente observar lo que los espíritus demoníacos hacen a una persona.

Aquí hay algunos síntomas de actividad demoníaca:

Obsesión demoníaca: es reconocida por una incontrolable e inusual


preocupación por los demonios, Satanás o lo oculto. Tal persona puede
interesarse por las prácticas ocultas, constantemente atribuirle todo a Satanás o a
89

los demonios, o estar preocupada con el estudio de los demonios y Satanás.


Opresión demoníaca: puede ser reconocida por los siguientes signos:

1. Una atadura física; la "hija de Abraham" a quien Jesús alivió de un espíritu de


enfermedad estaba atada físicamente. Lucas 13:10-17. Enfermedad crónica puede
ser opresión demoniaca. No toda enfermedad es causada por poderes
demoníacos. Algunas enfermedades son causadas por una violación de Jas leyes
naturales, tales como no comer apropiadamente, o beber agua en malas
condiciones. Alguna enfermedad es también castigo. Un rey en la Biblia que no dio
la gloria a Dios fue herido con gusanos intestinales y murió!

2. Opresión mental: disturbios en la mente o en la vida del pensamiento tal como

tormento mental, confusión, duda, pérdida de memoria, etc. Falta de descanso,


falta de habilidad para razonar o escuchar a otros, problemas del habla o timidez
puede manifestarse. No todos los problemas mentales son causados por Satanás.

Desaliento, depresión, o desorientación pueden ser causadas por alergias a


ciertas comidas o a un balance químico inapropiado en el cerebro. Dios es capaz
de sanar los problemas mentales y enfermedades no causadas por los poderes
demoníacos como traer libertad en casos causados por demonios, P.ero se debe
tener precaución de no clasificar a todos los problemas o enfermedades mentales
como siendo causadas por espíritus demoníacos. Algunas veces un simple
cambio en la dieta o estilo de vida culminará el problema si es causado por causas
físicas.

Problemas emocionales: disturbios en las emociones persistentes o recurrentes,


resentimiento, odio, enojo, temor, rechazo, autocompasión, celos, depresión,
preocupación, inseguridad, inferioridad, etc.
90

Problemas espirituales: dificultades extremas en vencer al pecado, incluyendo


ritos pecaminosos, Rechazo de soluciones espirituales a los problemas. Cualquier
de error doctrinal, incluyendo el yugo a objetos y a la literatura de cultos.

5- Circunstancias: los demonios pueden crear circunstancias difíciles que son


opresoras. Tales circunstancias usualmente envuelven confusión y pueden ser
identificadas como demoníacas porque Dios no es el autor de confusión (l
Corintios 14:33; Santiago 3:16).

Posesión demoníaca: puede ser reconocida por los siguientes signos: 1-


Habitación de un espíritu inmundo: esto es demostrado por una moral básica de
impureza. Puede incluir el deseo de andar sin ropa. Para ejemplos ver Marcos 5:2
y Lucas 8:27.

2. Fuerza física inusual: una persona muestra fuerza más allá de las capacidades
normales. Por ejemplos ver Marcos 5:3 y Lucas 8:29.

3. Arranques de ira: estos arranques pueden ir acompañados de espumarajos en


la boca. Ver Marcos 9:14-29 y Lucas 8:26-39.

4. Resistencia a las cosas espirituales: en los registros de Marcos 6:7 y 1:21-28,


los demonios conocieron a Jesús apenas lo vieron y le pidieron que los dejara en
paz. El temor del nombre de Jesús, la oración y la Palabra y la blasfemia de ella lo
que es espiritual son todos síntomas de la posesión demoníaca. Blasfemia
excesiva puede ser notada o características físicas demudadas y abruptos
cambios de comportamientos cuando se menciona cosas espirituales.

5. Cambios en la personalidad o en la voz: una persona que es normalmente


tímida puede volverse agresiva o violenta. Acciones, a semejanza de la
apariencia, pueden también verse afectadas. El carácter moral y la inteligencia
pueden cambiar. La voz puede verse alterada. Ver Marcos 5:9.
91

6. Acompañamiento de aflicciones físicas: en casos de posesión demoníaca, estas


parecen ser más comúnmente afecciones del sistema mental o nervioso. (Ver
Mateo 9:33; 12:22; Marcos 5:4-5). Pueden también incluir un languidecer físico
(Ver Marcos 9:14-29).

7. Daño físico auto-inflingido: en Mateo 17:14-21 está la historia del hijo de un


hombre que se arrojaba a sí mismo en el fuego. En Lucas 8:26-39 este hombre
poseído por un demonio se cortaba con piedras para provocarse daño físico.

8. Angustia terrible: Lucas 8:28 relata de un hombre que lloraba debido a los
tormentos tremendos internos causados por la posesión.

9. Incapacidad para la vida normal: este hombre no podía vivir en la sociedad sino
que vivía en las tumbas del cementerio. Ver Lucas 8:27.

10. Mediante métodos no bíblicos: la habilidad de predecir el futuro o descubrir lo


que es desconocido: la mujer en Hechos 16:16 que se decía que estaba "poseída"
por una espíritu de adivinación.

Lo siguiente también puede indicar opresión demoníaca, posesión u obsesión:

1. Obsesiva inmoralidad como envolvimiento con pornografía, adulterio,


fornicación, masturbación, homosexualidad, -y otros pecados sexuales. Fuerte
compulsión hacia los desórdenes alimenticios, suicidio, autoflagelación, mutilación
y asesinato.

2. Adicción a las drogas o al alcohol.

3. Trances, visiones, y meditación que no está centrada en o de parte de Dios.


92

4. Atadura a las emociones tales como el temor, ansiedad, depresión, odio, ira,
celos, envidia, orgullo, amargura, negativismo, y crítica.23

13. SOBRE LA DEMONIZACIÓN DE LOS CRISTIANOS:

La posible demonizacíón de los cristianos verdaderos es el aspecto más polémico


de la guerra espiritual hoy en día, y también una de las que reclaman con mayor
urgencia estudios más objetivos y un ministerio práctico hacia los creyentes
demasiado endemoniados.

La Escritura, la historia de la iglesia y la experiencia contemporánea demuestran


que, en condiciones inusuales de pecado, ya sea propio o de otros en contra de
ellos, algunos cristianos llegan a estar demonizados.

La mayoría de los creyentes rechazarían de manera categórica que exista la


posibilidad de demonización de cristianos verdaderos.

Los padres de la iglesia comprendían que los creyentes demonizados antes de


convertirse a Cristo no quedaban automáticamente liberados de los demonios que
vivían en ellos cuando el Espíritu Santo entraba en sus vidas en el momento de la
conversión.

También sabían que la liberación completa sería más bien un proceso que una
crisis.

Por fin, cientos de líderes cristianos que aconsejan a creyentes traumatizados han
descubierto que hay personalidades demoníacas asociadas a la vida de algunos
creyentes, viviendo dentro de ellos y en conflicto con el Espíritu Santo que los
habita. Hay que aceptar esta realidad y ayudar a dichos creyentes a encontrar la
liberación, sin desgarrar su fe cristiana diciéndoles que puesto que tienen
demonios no son creyentes verdaderos y van camino del infierno.

23
Instituto Internacional para la Cosecha.3092 Sultana. Dr. Madera. California USA. Estrategias
Espirituales. Manual para la Guerra Espiritual
93

En The Word for Today (La Palabra para hoy) apareció un artículo que refleja las
convicciones de la mayor parte de aquellos que se oponen al ministerio de
liberación dirigido a creyentes. Declaraba en resumen que un cristiano no puede
estar habitado por un demonio y decía que admitir la presencia de demonios en la
vida de un creyente es declarar que Dios y Satanás moran juntos. Si el cristiano
está sentado con Cristo en los lugares celestiales (Efesios 2:6), lo está por encima
de esos principados y potestades

(Efesios 1.21: 22), y si se encuentra en Cristo y Satanás no tiene nada en el Señor


(Juan 14.30).

El escritor del artículo señala que algunos de los nombres que se atribuyen esos
demonios, tales como lujuria, odio, celos, etcétera, son en realidad obras de la
carne que el creyente debe dejar (Colosenses 3:8) o hacer morir (Romanos 8.13),
no echar fuera. La idea de un cristiano demonizado es, por tanto, para ellos un
escapismo de la propia naturaleza carnal. Además, ni Jesús ni sus apóstoles, ni la
iglesia primitiva, echaron jamás demonios de ningún creyente. Los que ejercen un
ministerio de liberación están, supuestamente, haciendo más hincapié en Satanás
y los demonios que en Cristo y el Espíritu Santo.

Esta es la clase de controversia que suscita el tema del que se está tratando. Los
críticos declarados de este ministerio de compasión utilizan versículos tales como
los citados en el artículo anterior y distorsionan su significado. Dichos versículos
reflejan el ideal para el pueblo de Dios, pero los críticos en cuestión prefieren
ignorar el hecho obvio de que la mayoría de los cristianos no viven aún de acuerdo
con ese ideal divino. Todos los cristianos saben que los creyentes pueden llenarse
de ira, rabia, lujuria, envidia y celos. Que son capaces de mentir, robar, ser rudos
con los demás e incluso abusar de sus hijos. Se acepta esta realidad y se ministra
dentro de este mundo real del fracaso cristiano, siempre dirigiendo a los, a veces
maltrechos y pecaminosos, hermanos hacia el ideal que es su herencia en Cristo.
94

Sin embargo, aparecen los demonios en la vida de un creyente y, dicho con toda
reverencia, ¡que Dios le asista! No recibirá comprensión de parte de sus
hermanos, quienes a menudo lo maltratarán sin cesar llegando incluso a acusarle
de querer estar poseído por los demonios para así poder seguir llevando una vida
pecaminosa. ¡Extraña manera de ministrar a los que sufren!

Los crocates verdaderos pueden estar endemoniados y que esa demonización es


de ir desde un grado leve hasta grave. No se está afirmando que los auténticos
puedan estar poseídos por demonios. Esto no es posible, ya que Saturé no posee
nada aparte de su propio reino de espíritus caídos.

Lo que se está afirmando es que en circunstancias poco comunes de pecado, ya


sea del individuo o de otros contra él, algunos creyentes llegan a estar
demonizados.

Ciertas áreas de sus vidas pueden quedar, aunque ello no suceda


necesariamente, bajo la influencia directa de Satanás a través de los demonios
que operan desde fuera y desde dentro de la vida del creyente.

Aquellos que rechazan la posible demonización de los cristianos afirman que el


Espíritu Santo no puede morar en el mismo cuerpo que los demonios. Esta es una
presuposición teológica, no una certidumbre bíblica basada en la exégesis. No hay
ni siquiera un versículo de la Biblia que afirme que el Espíritu Santo no pueda
morar o more en un cuerpo humano o en cualquier otra área donde estén
presentes los demonios. Ese argumento se basa más en un silogismo de la lógica
que en una interpretación bíblica.

Hay varios argumentos que sugieren que la presuposición teológica tradicional


referente a la imposibilidad de que los verdaderos creyentes tengan demonios
puede ser incorrecta.

Esta es una lista de posibles ejemplos:


95

El ejemplo de la rebelde nación de Israel. Es absolutamente posible que la


mayoría de los judíos adultos que se habían entregado a una adoración
desenfrenada de los ídolos y los espíritus estuvieran demonizados cuando Dios
los envió al cautiverio. Los profetas describen con chocante detalle su rendición
completa al mundo espiritual.

El pueblo de Israel unió el culto a Baal con la adoración a Jehová (Oseas 2.13, 17)
y de resultado de ello fue un deplorable sincretismo que pronto los condujo a
desechar la ley de su Dios, siendo la nación desechada a su vez por el Señor
(Oseas 4.1-10). Israel quedó así atrapada por el diablo, llegando a estar tan
demonizada como los adoradores de Baal a quienes se habían juntado (Oseas
9.1, 7-10, 15-10.2 con 1 Corintios 5.12; 1

La segunda explicación es que los creyentes llegan a estar demonizados después


de su conversión debido a pecados graves que cometen o son cometidos contra
ellos. Satanás y sus malos espíritus, como el pecado personificado, son los peores
enemigos del creyente y viven para extender el pecado entre el pueblo de Dios.
Se asocian con áreas de pecado en la vida de los cristianos y se esfuerzan de
continuo por aumentar su control sobre ellas (Efesios 4.7). No obstante ese control
es siempre parcial, por lo tanto los creyentes demonizados son capaces y
responsables de rebelarse contra los espíritus malos ligados a sus vidas. Para la
liberación es necesario guiar a los creyentes a cortar con la iniquidad, que
confiesen y rechacen los pecados que hay en sus vidas, así como que renuncien a
Satanás y a todos sus poderes demoníacos.

En general la afección demoníaca de los creyentes demonizados es leve y la


mayoría son capaces de llevar una vida normal. Casi siempre se dan cuenta de
que algo les pasa, aunque pocas veces sospechan que pueda tratarse de una
demonización. Muchos son cristianos sinceros y llenos del Espíritu Santo que
están atados por inexplicables temores, confusión, emociones incontrolables y
demás fenómenos perturbadores. Con frecuencia hay ciertos pecados que
96

dominan sus vidas, ya sea mediante una manifestación abierta de actividad


pecaminosa o en el terreno de los pensamientos. Están atados por sueños
perversos e impías fantasías.

Aunque todos los creyentes tienen este problema de vez en cuando, para los
cristianos a quienes se hace referencia supone una pesadilla viviente. Luchan con
el continuo pecado. Sus mentes son un campo de batalla contra los malos
pensamientos que, como cristianos piadosos, aborrecen.

Siguiendo este continuo pecado (véase la Fig. 17.1) se ve que los malos
pensamientos pueden venir de cualquiera de las tres fuentes de energía
pecaminosa o de todas ellas a la vez. Los creyentes afligidos muchas veces
fluctúan entre el rechazo de esos pensamientos, practicando Filipenses 4.8, y la
subyugación por parte de los mismos. De cualquier forma tienen que elegir entre
aceptar o rechazar esos pensamientos pecaminosos.

Si tales creyentes no aprenden a obtener la victoria en la guerra por su vida


mental, comenzarán a formarse malos hábitos de imaginación y fantasía, los
cuales, a su vez, conducirán a una pérdida del control sobre dicha vida mental.
Después de cierto tiempo, la pérdida del control sobre el pensamiento conduce
inevitablemente a la esclavitud de las malas fantasías y éstas, a corto plazo, a las
malas acciones. El fin puede ser un control casi total por parte de ciertas formas
compulsivas de pecado.

Casi la totalidad de los creyentes afligidos por demonios pelean en cuatro áreas
primarias de pecado. Aunque estas áreas pueden existir sin que haya
demonización, siempre implican cierto grado de actividad demoníaca:
hostigamiento o asociación.

Ellas son:

Prácticas o fantasías sexuales ilícitas fuera de control.


97

2. Ira, amargura, odio, rabia y rebelión muy arraigadas, que dan como resultado
impulsos destructivos, autodestructivos o ambos.

3. Una sensación de rechazo, culpabilidad, falta de autoestima, indignidad y


vergüenza.

4. Una extraña atracción por el ocultismo y el mundo de los espíritus, con


frecuencia, pero no siempre, acompañada de un deseo de poder ilícito sobre las
circunstancias o las demás personas.

La mayoría de los creyentes demonizados no precisan dramáticas,


espectaculares, individuales ni prolongadas sesiones de liberación con choque de
poder. Por lo general, haga pasar por lo que Anderson llama correctamente un
"choque de verdad". Este choque de verdad puede ser ministrado por cualquier
creyente lleno del Espíritu Santo y no se necesita por lo general ministros o
consejeros profesionales de liberación. Es algo que forma parte de la autoridad del
cristiano por su unión con Cristo. (Cita E. Murphy).

Los creyentes tienen al menos tres niveles de protección que les rodean:

- El misterioso cerco divino del cual se queja el diablo en Job 1 y 2;

- Los maravillosos ángeles de Dios que ministran de continuo a las necesidades


del creyente. (Salmo 34:7; 91:11-13; Hebreos 1:14);

- El escudo de la fe de Efesios 6.16. Si se utiliza de manera adecuada, este último


protegerá de "todos los dardos de fuego del maligno".

Los dardos de fuego en cuestión, que aquí se limitará a la estimulación directa o


tentación al pecado, se lanzan continuamente y cada vez con más fuerza. Si se
trata de creyentes saludables, en lo emocional y lo espiritual, se podrán desviar
esas flechas. Al mismo tiempo hay que admitir que, sometidos a algunos ataques
severos, casi el cristiano puede ser derribado, especialmente si se tiene un "mal
98

día". Por la gracia del Señor uno puede volver a ponerse en pie y seguir luchando.
Para ello hay que esgrimir la espada del Espíritu, practicando "toda oración", viene
la restauración y el enemigo se retira. Sin embargo, volverá más tarde y todo el
proceso se repetirá.

Cuando atacan esas tentaciones y el cristiano es provocado por los pecados en


cuestión, se puede correr peligro. Aunque al principio no haya por lo general un
cambio inmediato, si se siguen comprometiendo no tardarán en tener dificultades.
Cuando viene el forcejeo con relaciones interpersonales uno puede ser
arrastrados hacia unos pecados específicos; sin embargo, en un primer momento
el mundo espiritual parece estar inactivo. AI principio no se siente ninguna
actividad demoníaca en la vida del creyente, sino sólo contra la vida y eso supone
una enorme diferencia.

Si se persiste en el pecado, el muro de protección que rodea al creyente se


debilitará y luego se agrietará. Cuando esto sucede, según Pablo, se puede dar al
diablo para una base de operaciones en la vida del cristiano (Efesios 4:27). A los
demonios no les resulta fácil entrar en la vida de un creyente, pero pueden
consiguen acceder a ella en algún momento.

El primer demonio que logre introducirse en la vida de un cristiano trabajará para


abrir la puerta a otros. Desde dentro tienen acceso a la mente, a las emociones e
incluso a la voluntad de los creyentes. Su propósito es dañarlos lo suficiente como
para marginarlos en cuanto a su vida y ministerio cristianos, lo cual se consigue
mejor desde dentro de la persona.

Si el cristiano se arrepiente y se enfrenta a los demonios, muchos, quizás todos,


serán expulsados (Santiago 4:7, 8). En caso contrario se quedarán allí, a veces
escondidos durante años. Poco a poco empezarán a afectar determinadas áreas
sensibles de la vida del creyente, penetrando cada vez más, hasta llegar al mismo
centro de la personalidad de éste, sin que se sospeche siquiera su presencia. El
99

cristiano necesitará ayuda para emprender el camino hacia la liberación del poder
de los demonios.

14. SEIS ÁREAS DE PECADO Y LA DEMONIZACIÓN DE LOS CREYENTES:

Bajo condiciones poco habituales de pecado, los verdaderos creyentes pueden


llegar a estar demonizados. Hay seis áreas con cierto sentido del orden en el que
suceden, comenzando incluso antes de la cuna y continuando hasta la edad
adulta. Esas áreas son: el pecado generacional; el abuso infantil; los pecados
sociales tales como la ira, el resentimiento, la rabia, el rechazo y la rebeldía; el
pecado sexual; las maldiciones procedentes del mundo espiritual; y las prácticas
ocultas.

Estas áreas de pecado no conducen automáticamente a la demonización y


cuando lo hacen puede variar desde leve hasta grave. De igual manera, la
liberación varía desde que es instantánea, por ejemplo, cuando uno queda libre
por completo en el momento de la conversión, hasta otra que se prolonga. En este
último caso, la víctima puede precisar de la práctica de la autoliberación (guerra
espiritual enfocada a derribar las fortalezas demoníacas en la propia vida) durante
cierto período de tiempo o tal vez tenga que buscar ayuda de otros creyentes para
llevar a cabo una liberación completa. El pecado generacional:

Pecado generacional es aquel que pasa de padres a-hijos. Se conoce por otros
nombres tales como pecado trasmitido, hereditario o familiar. En algunos casos los
demonios parecen identificarse con el linaje, lo cual produce su transmisión de
padres a hijos, su carácter hereditario y la demonización generacional en potencia.
La Escritura no da ninguna enseñanza ni ejemplos claros ni definidos acerca de la
transmisión demoníaca. Lo que sí ofrece es advertencias divinas en cuanto a las
consecuencias desastrosas que pueden tener los pecados de los padres sobre
sus hijos. El contexto en que se dan dichas advertencias es muy claro: ciertos
cabezas de familia, por lo general varones, se han rebelado contra Dios y Él dice
que le aborrecen (Éxodo 20:5). Esto implica un abandono deliberado del Señor y,
100

por lo general, si no siempre, el servir a otros dioses; negando a Jehová el amor y


la obediencia que su señorío único y absoluto exige (Éxodo 20:5, 6; Deuteronomio
5.9b, 10; 18:9-14). El ministerio a personas afligidas por demonios que han sido
trasmitidos a través del linaje familiar siempre corrobora este punto.

En b mencionada rebelión, la figura de autoridad se aparta de Dios para servir a


otros dioses, a Satanás o a los espíritus, y para cometer grandes perversidades.
Con frecuencia tales personas consagran a los dioses, al diablo o al mal su familia
y las futuras generaciones.

Los jefes de familia judíos sabían que lo que hacían afectaba a sus descendientes
durante generaciones enteras. Dios se lo había dicho; y en momentos de crisis se
pusieron delante del Señor y confesaron los pecados de sus familias, e incluso de
su nación. Hay ejemplos excelentes de esto en Nehemías 1:4-9; Jeremías 14:20 y
Daniel 9:1-19. Los israelitas comprendían que los pecados de los padres podían
afectar a las generaciones futuras. El principio implicado es que el pecado familiar,
o el juicio por ese pecado, corren a través del linaje, influyendo en generaciones
posteriores que no tuvieron nada que ver con el mismo.

Esta maldición generacional puede ser rota por miembros de la familia que se
identifiquen con los pecados de sus padres o por dirigentes nacionales que hagan
lo propio con los de su país, tanto antes como después de la cuarta generación.
Eso fue lo que hicieron Nehemías (Nehemías 1:4-9), Jeremías (Jeremías 14:20) y
Daniel (Daniel 9:1-21).

Los judíos ya interpretaban así esta advertencia en la época del reino dividido
(Jeremías 31:27-30; Lamentaciones 5:7; Ezequiel 18:1-20). El enfoque de los
profetas en cuanto a esta "ley del mal hereditario" no iba dirigido a impugnar tal
realidad sino a corregir sus abusos.

Uno de ellos, dice Pluntre, era que "los hombres encontraban en ella una
explicación para sus sufrimientos que les aliviaba la conciencia. Estaban
101

sufriendo, Plumtre declara el respaldo de la Escritura a "la ley de las tendencias y


los castigos hereditarios que recaen, no sobre los culpables originales, sino sobre
sus hijos, y de la responsabilidad individual". (Cita de E. Murphy).

Estudiando este principio bíblico de la ley del mal hereditario, no parece


improbable la transmisión o herencia de demonios. La posibilidad más obvia de
ello sería la de los padres implicados en el ocultismo que se rebelan contra Dios y
se unen a los "no dioses" del mundo espiritual. Por lo general, tales personas no
se consagran sólo ellas mismas a los espíritus, sino que hacen lo propio con su
progenie. Los estudios sobre las religiones no cristianas y el ocultismo revelan que
esta transmisión es cierta. Por último, la experiencia de la mayoría de los
creyentes que están comprometidos en un ministerio de liberación, si no de todos,
demostraría que este aspecto de la demonización es una clara realidad. De modo
que resulta prudente confesar los pecados del linaje (Nehemías 1:4-9; Jeremías
14:20) y- destruir así cualquier transmisión demoníaca potencial en las vidas de
todos aquellos nuevos convertidos que proceden de familias no cristianas. Esto se
aplicaría en especial a la vida de cualquier creyente cuya familia haya practicado
alguna forma de ocultismo, pertenecido a una religión no cristiana o estado
involucrada en formas extremas de pecado moral. Se aconseja incluso a los
padres adoptivos, sin asustarlos, que hagan pasar a sus hijos por una sesión de
liberación. En algunos casos de demonización grave desde la cuna, los demonios
han declarado su presencia en el linaje familiar a veces durante siglos. No hay
razón alguna para dudar de sus afirmaciones. Esto da a los espíritus malos un
sentido de propiedad sobre el linaje en cuestión. Aunque para los occidentales sea
algo difícil de aceptar, se trata de una realidad que hay que tener en cuenta. Una
vez roto ese derecho de propiedad por algún miembro arrepentido de la familia, la

Ira, Resentimiento, Rabia, Rechazo y Rebeldía:

Estos pecados son en general el resultado del daño o del supuesto daño
causado en la niñez o la adolescencia y se extienden hasta la edad adulta.
102

Aunque el pecado reaccionario surge debido al mal, o supuesto mal, infligido a un


individuo, puede por sí mismo abrir la puerta a los espíritus malos. La mayoría de
los demonios de ira, resentimiento, rabia, rechazo y rebeldía entran después de
que el abuso contra la víctima deja paso a la ira o la rabia por lo que sucede.

Los Pecados Sexuales

La cuarta puerta habitual de pecado para una participación de los demonios en la


vida de los creyentes es el pecado sexual, así como las disfunciones de todo tipo
en ese terreno. En una amplia mayoría de casos de demonización grave en
cristianos adultos hay presentes demonios sexuales. Para ello quiero sugerir
algunas razones:

1. La sexualidad ocupa un lugar importante en la vida humana y refleja de manera


singular la imagen de Dios en el hombre. Dios, como ser perfecto posee todas las
cualidades sublimes de la masculinidad y la feminidad en su misma persona.
Aunque el Señor no es sexual, ha creado esas cualidades únicas del hombre y de
la mujer; por tanto ninguno de ellos es plenamente humano sin el otro. La
perturbación de la sexualidad trastorna a la persona completa; los demonios
reconocen este hecho y lo explotan para el mal.

2. Cuando las personas quedan sexualmente incapacitadas, todo su ser es


dañado. Puede causarse más daño a la humanidad envileciendo su sexualidad
que mediante ningún otro factor, a excepción del espiritual. Por tanto, la forma
más destructiva de abuso infantil no es el físico, sino el físico-sexual. Si a éste
último se le añade una dimensión religiosa (ARS), el abuso sexual se hace todavía
más destructivo.

3. El sexo es uno de los instintos más poderosos en la vida. Los hombres y las
mujeres tienen en este punto algunas de sus luchas más feroces. La sexualidad
desbocada conduce a algunos de los problemas personales y sociales más graves
a los que se enfrenta la humanidad. El SIDA y el aborto son causados más que
103

todo por el abuso de la sexualidad; como también la prostitución, la violación, el


incesto, la homosexualidad y una gama inimaginable de perversiones sexuales
que practica la raza humana. 4. Los demonios del abuso y la perversión sexual
flotan en el aire, por así decidirlo todas partes, y se cuentan entre los más activos,
sutiles y depravados de todos los espíritus malos.

Las Maldiciones En El Mundo Espiritual:

Las maldiciones son un rompecabezas para la mente occidental. Pensamos en


una maldición como en la expresión de ira o disgusto sin poder inherente para
infligir daño. ¿Son sólo eso las maldiciones?

La Biblia empieza y termina con maldiciones. Dios pronuncia la primera serie


contra Satanás y la tierra (Génesis 3.14, 15, 17—19), y la última referencia a la
maldición proclama el fin de ésta (Apocalipsis 22.3).-En_otras palabras: para la
humanidad no existe escapatoria de la maldición y las maldiciones hasta que
hallan llegado los nuevos cielos y la nueva tierra, y los santos sean glorificados
con nuestro Señor en el reino eterno.

Las maldiciones vienen de cuatro fuentes posible: Dios, los siervos de Dios, el
mundo espiritual y los servidores humanos de Satanás. Estas cuatro fuentes
liberan energía espiritual hacia la persona o el objeto maldito.

La maldición es de manera fundamental un concepto veterotestamentario que


obtiene su significado de la cosmovisión del Antiguo Testamento. Las maldiciones
no se utilizan allí con la idea occidental de proferir juramentos o decir palabras
soeces. En el Antiguo Testamento maldecir es un concepto de poder destinado a
liberar una fuerza espiritual negativa contra el objeto, la persona o el lugar maldito.
Esto es cierto incluso cuando Dios maldice. En realidad, la mayoría de las
maldiciones de la Escritura se atribuyen a Dios o a sus siervos actuando conforme
a la voluntad divina. Es el Señor quien libera su poder de juicio. Por eso lo llamo
fuerza espiritual negativa aun cuando sea Dios quien la activa.
104

Tan prominente es esta actividad de Dios de pronunciar maldiciones que resulta


difícil exagerarla. De los 202 contextos de maldición que hay en la Biblia, son Dios
o sus siervos quienes la emiten 143 veces. Se dedican capítulos enteros a
enumerar las maldiciones que el pecado trae sobre el pueblo del Señor
(Deuteronomio 27-31); y uno de los temas más destacados es el de las
maldiciones frente a las bendiciones, el cual también ocupa capítulos completos
(Deuteronomio 28-30; Números 22-24). Tan precioso es para Dios su pueblo que
tres veces declara que maldecirá al que lo maldiga. Y también expresa: "Benditos
los que te bendijeren, y malditos los que te maldijeren" (Números 24.9).

Es peligroso maldecir a otra persona. Sólo un profeta guiado por Dios de manera
directa puede hacerlo debidamente. Dos veces, dice el Señor, debería ser maldito
el que maldice a otro. Treinta y una veces se advierte contra tales maldiciones. En
su excelente libro Possessing the Gates of the Enemy (Posea las puertas del
enemigo), Cindy Jacobs critica la práctica de los creyentes que pronuncian
maldiciones sobre los inconversos; especialmente sobre aquellos que resisten a la
verdad. (Su sección sobre lo que ella llama las oraciones del "caigan ellos
muertos" es magnífica.) Jacobs dice sabiamente: "Lo que quiero destacar, sin
embargo, es que mientras no reprendamos a Satanás por controlar a las personas
no debemos maldecirlas. Tenemos que clamar al Señor y dejar que decida cuál ha
de ser el juicio". (Cita E. Murphy).

También Satanás comprende el concepto de poder de las maldiciones. Dos veces


le dijo a Dios que en realidad Job no le amaba sin algún motivo particular: "Quita
tu mano de su vida", expresó el diablo. "Déjamelo a mí y te maldecirá en la cara"
(Job 1.11; 2.5). No pasó mucho tiempo antes de que la orden de maldecir a Dios
llegara a los oídos del santo. Y, tristemente, fue su mujer quien se convirtió en la
voz acusadora de Satanás para ese fin: "Maldice a Dios", le dijo, "y muérete" (Job
2.9).
105

Bajo la Ley, que se dio más tarde, una persona que maldecía a Dios debía ser
ejecutada. El Antiguo Testamento también nos advierte contra el maldecir a los
príncipes y registra algunas ocasiones en las que dichos príncipes fueron
maldecidos por hombres airados. Simei maldijo a David y aunque éste lo permitió
entonces, durante el momento de su humillación, después ordenaría que fuese
ejecutado (1 Reyes 2.8s).

Cuando se pronuncia una maldición contra alguien no debemos entenderla como


un mero deseo, aunque sea violento, de que-el.desastre alcance a la persona en
cuestión; como tampoco hemos de interpretar que la "bendición" correspondiente
trasmita sólo un deseo de que el individuo a quien se refiere obtenga la
prosperidad. Se consideraba que las maldiciones poseían un poder inherente para
ejecutarse ellas mismas. Tales maldiciones y bendiciones poseían el poder para
su autorrealización. "En verdad la confirmación de la bendición pronunciada y la
antítesis de la maldición en la historia bíblica temprana es asombrosa". Y luego
cita los siguientes ejemplos:

1. Noé pronunció una maldición sobre Canaán y una bendición sobre Sem y Jafet
(Génesis 9.25-27).

2. Isaac bendijo a sus hijos mellizos y pronunció una maldición sobre cualquiera
que maldijese a Jacob (Génesis 27.27, 28).

3. Jacob bendijo a sus doce hijos, la serie de bendiciones paternas más detallada
de toda la Escritura (Génesis 49.28).

4. El poder liberado tanto en la bendición como en la maldición era real. La


maldición debía ser temida y la bendición codiciada.

La historia de Jacob y Esaú es buen ejemplo de esto. La búsqueda por parte de


ambos de la bendición de su padre enfermo, Isaac, gira en torno a ese concepto
de poder que es la bendición (Génesis 27. ls). También la trama engañosa de
106

Rebeca para que Jacob robase a Esaú dicha bendición destinada al primogénito
supone una maniobra relacionada con la cosmovisión.

Una maldición pronunciada o escrita en nombre de Dios por sus figuras de


autoridad era considerada eficaz para traer el juicio divino sobre la persona, el
lugar o la cosa maldita.

Moisés puso delante de Israel "la bendición y la maldición" (Deuteronomio 30.1).

Jeremías habló de la maldición sobre el desobediente Israel que había hecho que
la tierra estuviese desierta (Jeremías 23.10).

Jesús mismo maldijo a la higuera que no daba fruto (Marcos 11.12-14) como
símbolo del juicio sobre su infructuoso pueblo. Y nos exhorta: "Bendecid a los que
os maldicen, y orad por los que os calumnian" (Lucas 6.28). Pablo responde
llevando esto todavía más lejos, y diciendo: "Bendecid a los que os persiguen,
bendecid, y no maldigáis"

(Romanos 12.14).

Esto es justo lo que Jesús hizo desde la cruz (Lucas 23.34). Santiago dice que con
la misma boca "bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres,
que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden
bendición y maldición. Hermanos míos, dice, esto no debe ser así" (Santiago 3.9,
10).

Muchos creyentes han sido víctimas de las maldiciones del enemigo pronunciadas
por los obradores de milagros satánicos.

Tales maldiciones no son siempre eficaces, pero a veces sí lo son.

Por lo general, no implican demonización, pero en ocasiones sí.


107

No son siempre permitidas por Dios, pero a menudo las autoriza.

No tienen por lo general que ser identificadas como individuales, ni es necesario


buscar protección contra ellas, pero con frecuencia sí hay que hacerlo.

Prosperan con la ignorancia y la altivez, pero son anuladas por el conocimiento y


la humildad.

Son "elaboradas" con invocaciones a los espíritus y magia satánica para hacerlas
más poderosas. Sólo pueden ser vencidas por el poder superior de Dios. Sin
embargo, algunas veces no las vence automáticamente por nosotros. Hemos de
entender el mundo de las maldiciones con poder espiritual y romperlas nosotros
mismos. De ahí la importancia que tiene la oración de guerra espiritual en grupo.

Las prácticas ocultistas:

Hay dos grandes clases de ocultismo con las que estamos en guerra: el ocultismo
no cristiano y el cristiano. Un amplio'Sumario del ocultismo no cristiano
demandaría muchas páginas de material, no obstante sólo mencionaré
determinadas áreas que constituyen los puntos focales para la batalla de los
creyentes, en particular en el mundo occidental:

1. El horóscopo y demás prácticas astrológicas.

2. El uso del tablero ouija y otros métodos semejantes para entrar en contacto
directo con el mundo espiritual y utilizar su poder.

3. Los juegos de roles fantásticos que implican al mundo espiritual, tales como
"Mazmorras y Dragones".

4. La aceptación y el uso de cualquier poder psíquico obtenido antes de la


conversión.

5. Cualquier intento de conseguir sanidades síquicas o espirituales.


108

6- Toda práctica de percepción extrasensorial, clarividencia, levitación,


telequinesia, protección astral, escritura automática y cosas similares. Aunque
algunas de ellas pueden ser puro fraude, muchas inducen la actuación de espíritus
malos.

7. Cualquier participación en sectas, sesiones de espiritismo, creencia en la


retacar nación o intentos de comunicarse con los muertos.

8. Todas las religiones orientales y místicas, además de cualquier otra que no sea
cristiana.

9. La música o los grupos de rock duro, ácido, punk u otras clases inmorales y
destructivas. Muchos de estos grupos y estilos musicales son demoníacos y
ocultistas.

10. El movimiento de la Nueva Era. Dedico un capítulo posterior del presente libro
a este avivamiento moderno del paganismo y las religiones orientales.

A continuación está la llamada actividad ocultista "cristiana", que comprende la


búsqueda o la aceptación de experiencias espirituales en un contexto "cristiano"
sin examinar, desde la perspectiva de la Escritura (1 Juan 4.1), su verdadero
origen y los motivos que inducen a buscarlas.

En un principio se mencionará la base triple mínima para examinar las


experiencias espirituales. Primero, el contenido doctrinal implicado, especialmente
en lo relativo a la persona del Señor Jesucristo, debe soportar el escrutinio de la
Palabra de Dios (1 Juan 4.1-11; 1 Corintios 12.3; Romanos 10.9). En segundo
lugar, las verdaderas experiencias con el Espíritu Santo producen humildad en vez
de orgullo. El creyente se ve atraído más cerca del Señor, aumentando la santidad
de su vida y desarrollando obediencia a la Palabra (Gálatas 5.22, 23) así como
amor y tolerancia hacia todos los cristianos (1 Juan 2-5). En tercer lugar, el cuerpo
109

de Cristo es edificado (1 Corintios 12-14). Uno no busca "arrastrar tras sí a los


discípulos" (Hechos 20.30), sino hacer discípulos del Señor Jesús.

A este respecto son útiles algunos ejemplos de creyentes engañados


espiritualmente y de espíritus engañadores (2 Corintios 11.3, 4; 12-15; Gálatas
1.8; 1 Timoteo 4.1; 2 Timoteo 3.13; 1 Juan 4.1-6).

Es necesario dar una palabra de advertencia sobre la participación en cualquier


forma de actividad relacionada con el mundo espiritual que implique el uso de
amuletos, e incluso la posesión de objetos físicos asociados con el mundo de los
espíritus. Puesto que tales objetos fueron dedicados a ese mundo cuando se
hicieron, a menudo hay espíritus malos asociados con ellos del mismo modo que
los hay también vinculados con lugares y edificios que se dedicaron a su uso. Esto
incluye pinturas, objetos de "arte", esculturas, imágenes, amuletos, fetiches, libros
e incluso ciertas formas extremas de rock u otro tipo de música asociada con el
mundo de los espíritus. No se puede servir a dos señores y puesto que sólo el
Señor es Dios, hay que seguirle a ÉJ. No se necesita de objetos de buena suerte,
.mágicos o espirituales para la protección o provisión. Teniendo a Dios por Padre
no se precisa de dioses ajenos. El abuso infantil: De las seis puertas principales
por las que los demonios se vinculan a las vidas de los seres humanos, tal vez la
más corriente, horrible y destructiva sea el abuso infantil. Todo el mundo reconoce
que esta clase de abuso es de lo más terrible y que si se prolonga durante un
largo período de tiempo dañará al niño para el resto de su vida. Los demonios se
aprovechan de este daño para sus fines perversos.

El mundo espiritual conoce la historia del hombre como ningún historiador llegará
jamás a conocerla y la naturaleza humana mejor que pueda hacerlo nunca ningún
psicólogo o psiquiatra. Tienen mayor conocimiento que todos los teólogos de la
propensión del hombre hacia el mal, y saben más acerca de los efectos duraderos
de ciertas heridas sobre la personalidad humana, tanto en el nivel individual como
en el colectivo, que cualquier sociólogo.
110

Con este conocimiento los poderes demoníacos se han concentrado en la parte


más baja de la naturaleza humana. Saben que el hombre tiene una insaciable
inclinación a ejercer poder sobre los demás; en especial sobre los débiles, los
desvalidos y los menos dotados. Con el poder viene la posición, las posesiones y
el placer, meta final de la humanidad desenfrenada. El mundo espiritual sabe que
los niños de hoy son los adultos del futuro y que si logran explotar la tendencia
que tiene el hombre a abusar de sus propios hijos habrán causado el daño casi
definitivo a la raza humana. Los espíritus malos, por tanto, están siempre directa o
indirectamente implicados en el abuso infantil. El abuso psicológico: Una
perversidad calculada

Escribiendo sobre la relación que hay entre dolor, poder y abuso, los doctores
Wilder y Friesen hacen varias observaciones decisivas para el estudio sobre la
guerra espiritual. Wilder dice que "el abuso es la aplicación de un poder excesivo".
(Cita: E. Murphy). Este concepto aplicado contra un indefenso niño es importante
para el estudio sobre el abuso infantil en general y sobre la explotación sexual en
particular. El uso de tal poder, expresa Wilder, produce dolor y a fin de cuentas
desamparo en la víctima, así como "también, en última instancia, en el que abusa
de ella".

"Paradójicamente", afirma Wilder, "el abuso más corriente tiene lugar cuando la
persona con poder se siente impotente". Wilder acompaña la afirmación con un
ejemplo de la vida real en el que un padre, la persona con poder, intenta conseguir
más dominio sobre su hijo que llora, aplicando una fuerza excesiva y sofocándolo
con una almohada hasta casi matarlo. El llanto termina. Aquí tenemos la
aplicación de un poder excesivo para conseguir poder sobre la vida del niño en
ese momento. Se trata también del abuso físico de un pequeño, lo cual constituye
un delito.

Los padres detienen el abuso, al menos por ese momento, cuando se ven con el
poder suficiente para controlar al niño. Luego se instalarán en un círculo vicioso de
111

momentos de arrepentimiento y nuevos abusos. Wilder dice que "la mayoría de los
padres sólo han sido seducidos de modo parcial por el mal, de modo que creen
sólo en parte que deberían controlar a sus hijos. Como resultado de ello abusan
de los pequeños sólo de un modo parcial". Este no es el caso de aquellos que
están tan entregados al mal que desean controlar plenamente a su progenie,
dominando sus mentes, cuerpos, voluntades y espíritus. Tal es la naturaleza de la
maldad extrema.

"La única forma de conseguir ese control mental es aplicando tanto poder que el
dolor.

El miedo al mismo y el deseo de poder para evitar dicho dolor se alivien con el
poder.

Aquí entra el uso de poder calculado para producir impotencia y dolor a fin de
quebrantar el alma del niño".

El quebrantamiento del alma:

Wilder destaca la abundancia de pruebas que existen en cuanto a que los


propósitos de Dios en la creación se ven a menudo frustrados en este mundo
pecaminoso. Á pesar de ello, algunos cristianos tienen dificultad para creer que el
alma pueda ser quebrantada.

"Sin embargo", expresa Wilder, "la evidencia apunta a que las personas somos
quebrantables" (Salmo 34:18; 69.20; Proverbios 15:13; 17.22).

En la única referencia a los "quebrantados de corazón" que se hace en el Nuevo


Testamento, Cristo afirma que ha venido a sanar los. No dice que vino para buscar
la pieza que creó y tirar lo demás.

Como se ve no acaba de encajar este tipo de pacientes en el concepto de


psicótico ya que mantienen una continua conciencia crítica respecto a los
112

trastornos que refieren. Podríamos decir que la posesión tiene algún ligero
aspecto en común con la esquizofrenia paranoide. Dado que la característica
esencial de una esquizofrenia de tipo paranoide es la presencia de notables
ilusiones o alucinaciones en el contexto de una relativa preservación de la función
cognitiva" y afectiva.

El punto 7 (expuesto anteriormente) daría la impresión de que este tipo de


pacientes entrarían en la clasificación para este tipo de enfermedad. Aunque hay
que hacer notar que ese tipo de alucinaciones en estos casos mantendrán una
temática y una incidencia constante. Aunque transcurran varios años, las
alucinaciones no cambiarán de temática, ni tampoco variarán en su frecuencia.
Frecuencia tan irrelevante que no llevarán a catalogar al que las padece de
persona esquizoide. En este tipo de enfermos esta patología alucinatoria en
ningún caso deriva hacia el delirio.

Lo verdaderamente relevante, el factor predominante, será el hecho de que en los


momentos de mayor furia en los que emerge esa segunda personalidad da todos
signos el paciente de sufrir un desorden disociativo de la personalidad. La
presencia de una identidad distinta que toma control sobre la conducta de la
persona entra plenamente en la descripción de esta patología de la disociación.
Esta segunda identidad siempre aparece rasgos muy fijos: hablará con rabia, con
ira, exponiendo un gran odio hacia lodo lo relativo a la religión, y hablará además
con la expresión facial manifestando una gran tensión. En unos pacientes esta
segunda identidad es locuaz en cayo caso manifiesta una gran procacidad en su
vocabulario y expresiones blasfemas. En otros pacientes esta segunda identidad
es casi muda, hablando en contadas ocasiones y de un modo extremadamente
lacónico, sus intervenciones cargadas de odio y tensión tienen en común con el
tipo anterior en que la voz cambia por efecto de esa ira contenida.

Hablando de la generalidad de las patologías de personalidad múltiple se asume


un segundo rol de modo inconsciente, fruto de la profunda asimilación
113

inconsciente de esa segunda personalidad puede venir la prontitud y coherencia


de las respuestas adecuadas. Pero hay que hacer notar que en los enfermos de
posesión esta segunda identidad siempre presenta los mismos rasgos, aunque
dividida en esos dos tipos citados (personalidad locuaz o muda). ¿Cuáles son
esos rasgos? Esa segunda personalidad exclusivamente se manifiesta en los
momentos de furia que producirán la amnesia de lo dicho y realizado durante esa
crisis. Esa segunda personalidad siempre es maligna. Y, por último, manifiesta
una terrible aversión a todo lo sagrado (personas, objetos o palabras).

El horror que sienten los posesos hacia todo lo sagrado, no supone ninguna fobia
específica. Ya que incluso si apareciera como síntoma aislado completamente
desligado a todo el cuadro de síntomas que acompañan a este síndrome
aparecería claro que ese rechazo no es que provoque ansiedad, sino una reacción
automática de ira. El poseso no manifiesta una ansiedad provocada por una
exposición a cualquier objeto, persona o palabra sagrada. Sino que esa exposición
es causa de emergencia de la segunda personalidad. Al no existir fobia tampoco
ese rechazo provoca ningún desorden obsesivo-compulsivo, ni tampoco ese
rechazo da lugar a ningún tipo de ritual de evitación (usada aquí la palabra ritual
en su sentido psiquiátrico; dado el tema que se está tratando la aclaración no es
ociosa).

El pensamiento en todo momento (salvo en los momentos de trance) es claro, y


esa es otra característica que suele llamar la atención de los especialistas que
atienden a estos pacientes: la claridad de pensamiento, la capacidad de
autocrítica, coexistiendo con los otros rasgos patológicos que por su gravedad
deberían conllevar una evolución bacía una profunda desestructuración de la
personalidad y el raciocinio. Recapitulando, si un psiquiatra no supiera nada de
posesiones, los síntomas que observaría en un poseso típico le llevarían a ver en
él un desorden disociativo de la personalidad que provoca alucinaciones
sensoriales (escasas), una aversión aguda a lo sagrado, junto con agitaciones
propias de una crisis histeriforme. Como se ve un complejo conjunto de síntomas,
114

todos ellos en un mismo sujeto y manifestándose con simultaneidad. Esto lleva a


rechazar las clasificaciones simplistas de aquellos que, sin haber visto un caso
real, sentencian que se trata de tal o cual enfermedad mental. El cuadro
sintomatológico aquí definido refleja un síndrome tan especial que no se lo puede
encuadrar sin más en tal o cual apartado de la patología psiquiátrica. Hay que
admitir que es un desorden mental simple, sino ante un síndrome para el que hay
que buscar un lugar específico dentro de la catalogación médica. Es síndrome
porque es un conjunto de signos y síntomas que existen a un tiempo y definen un
cuadro morboso determinado. Cuadro morboso que se repite de un modo
milimétrico en los pacientes que lo padecen y cuya simultaneidad en la
concurrencia de esos rasgos (antes descritos) llevan a la perplejidad a los
especialistas que los atienden.

Por lo tanto, es totalmente inadecuado hablar de este hecho como esquizofrenia,


psicosis, y mucho menos como epilepsia, porque el cuadro entero no encaja en la
catalogación de cada una de estas enfermedades. Este síndrome sólo encaja en
pequeñas partes de la sintomatología de esas otras patologías. El mejor término,
puesto que hay que crear una denominación ex profeso, sería síndrome
demonopático de disociación de la personalidad.

Análisis de un caso concreto: La paciente, universitaria de una carrera de


ciencias, había llevado una vida completamente normal sin presentar el más
mínimo problema psicológico. De pronto esta chica que no había manifestado
ningún interés ni acercamiento hacia el mundo de lo esotérico, de lo demoniaco o
del espiritismo, comienza a sufrir una aversión inexplicable hacia las oraciones
que su madre diariamente rezaba en casa (el rosario, concretamente). La madre sí
que era una persona religiosa, sin que su religiosidad fuera más allá de lo normal.
La chica era religiosa, aunque de un modo moderado y sin presentar ninguna
característica anormal en su práctica.
115

En este tipo de ambiente normal, la madre queda muy sorprendida por la repulsión
repentina que un buen día aparece en la hija hacia cualquier tipo de oración que
se realice en la casa, oraciones de la madre en las que la hija no participaba.
Desde el día de la aparición súbita de esta aversión no pasan demasiados días
hasta que se dan episodios de trance. Sin que esos trances tengan ningún tipo de
pasos previos que los preparen. La chica al volver en sí sufre amnesia total de
esos episodios de trance. En las semanas sucesivas, los trances irán seguidos de
episodios de furia, gritos y agitaciones. Agitaciones muy violentas sobre el suelo o
la cama. Durante esas agitaciones y trances la chica tiene los ojos currados, pero
si los abre los ojos están en blanco. Todos estos episodios llevan a la madre a
pedir asistencia religiosa para su hija. El obispado de su lugar de residencia pedirá
que se examine psiquiátricamente a su hija. Los dos psiquiatras que la
examinarán se encontrarán con una chica que en su examen no manifiesta ningún
signo de anormalidad psicológica. Sus relaciones sociales no han sido alteradas
para nada, ni su trabajo en la universidad. Los hechos que refiere la madre se
mantienen en el más absoluto secreto tanto en el círculo de amistades como
familiar., Incluso esos hechos de los que dice ser testigo la madre, la misma hija
no puede referirlos a los psiquiatras que la examinan porque muestra total
desconocimiento de ellos. O la hija sufre amnesia de lo realizado en trance por
sufrir un trastorno de personalidad, o bien la madre los ha distorsionado o
inventado. Sin embargo, un tercer testigo de esos trances que desembocan en
crisis furiosas en que emerge la personalidad maligna, convence a los psiquiatras
de la veracidad de esos episodios de trance. El tercer testigo de esos episodios
aparece cuando la madre convence a la hija para ir a ver a su párroco. Al ser
bendecida por él con una simple bendición, la chica al instante se revolcará por el
suelo de la iglesia en medio de furiosas agitaciones y gritos. El caso es complejo
pues no aparece nada que ponga en duda la perfecta salud psicológica de la
chica, salvo el hecho de esos episodios disociativos de los que ya hay dos
testigos, aunque esos episodios de trance los psiquiatras no pueden provocarlos y
por lo tanto de ellos sólo tienen referencias. Sólo esas referencias, frente a la
116

chica que al ser examinada por los especialistas no manifiesta ni alucinaciones, ni


delirio, ni siquiera una escasa preocupación por el tema demoniaco.

El asunto se despacha como una sugestión inducida por la madre. Sugestión que
late de modo inconsciente. Dada la perfecta normalidad de la vida cotidiana de la
chica y la total ausencia de problemas que refiera la paciente que puedan servir de
asidero a los psiquiatras para comenzar algún tipo de terapia o tratamiento. Dado,
además, que la chica lleva una vida completamente normal, no aconsejan ningún
tipo de tratamiento. El autor del presente escrito analizó este caso durante nueve
meses, corroborando la versión de la madre. La chica efectivamente manifestaba
una psicología perfectamente normal, no mostrando contacto psicótico en ningún
momento. Pero bastaba ponerla en contado con determinadas oraciones para que
de un modo automático entrara en trance, y después emergiera esa segunda
personalidad de carácter maligno y, finalmente, comenzara una fase de
convulsiones terriblemente violentas acompañadas de gritos estentóreos.

El síndrome demonopático de disociación de personalidad se cumplía en esta


chica hasta en sus más mínimos detalles en perfecta coincidencia a como viene
descrito en otros casos actuales descritos en otros países: la sucesión en esos
episodios de trance de momentos de calma con los de furia, la prolongación de
esos episodios el tiempo que continuaran las oraciones (aunque se tratara de tres
horas seguidas), las características faciales (tensión muscular, ojos en blanco), las
características de esa segunda personalidad antes explicadas, etc.

Incidencia y criterios: la incidencia de este síndrome es verdaderamente mínima, y


que cada caso puede seguir siendo considerado como excepcional. Pero una de
las razones por las que estos casos deben ser considerados una patología sui
generis, es porque ningún tipo tratamiento farmacológico ofreció el más leve
resultado. Tampoco las terapias no farmacológicas han obtenido mejora alguna en
este tipo de casos.
117

Se refieren múltiples casos en varios países (especialmente en Italia y Estados


Unidos) en los que los afectados por este síndrome han quedado curados
después de oraciones litúrgicas de exorcismo. Algunos psiquiatras han aceptado
la posibilidad de esta efectividad terapéutica alegando que esas oraciones
litúrgicas pueden desencadenar un proceso de "expulsión" del mal a través de un
entorno que convenza al paciente de que se le ofrece una especie de catarsis.

Sin embargo, el DSM ha encontrado dogmáticos defensores de que toda verdad


se encierra entre estas páginas, entre estas categorías, defensores tan
entusiastas, que sin duda sorprenderían a algunos de los mismos redactores del
citado manual. Sin que nadie abandone sus esquemas previos acerca de la
existencia o no de eso que se llama espíritu, sí que hay que ponerse de acuerdo
en el campo de los criterios diagnósticos de este síndrome, campo objetivo y
externo (a las causas) que supone un terreno común para todos
independientemente de los esquemas preconcebidos desde los que se aborde el
análisis de la etiología. Hay que llegar a un consenso en este campo externo y
objetivo, porque lo que no puede seguir sucediendo es lo que ha venido
sucediendo hasta el día de hoy. Lo acepten o no los escépticos de la especificidad
de este síndrome, una parte de los pocos verdaderos casos de posesión que han
llegado a manos de psiquiatras, han sido posteriormente remitidos por parte de
éstos a sacerdotes. Esta una realidad. Una realidad, no una teoría. Los mismos
psiquiatras de un modo oculto (dada la presión de lo que se da por supuesto que
es la verdad oficial) envían en Estados Unidos e Italia estos casos a los
sacerdotes. Esto no es una teorización acerca de esta patología, sino una
realidad. En la mayor parte de los casos son los familiares tras años de fracasos
en la terapia psiquiátrica, los que acuden al sacerdote. Pero en otros, son los
especialistas los que hablan de forma privada con un sacerdote y le remiten el
caso. El autor se encontró con una paciente que tenía un informe psiquiátrico de la
Seguridad Social en el que expresamente se decía por escrito que aquella mujer
118

no presentaba ninguna patología mental y que convenía que la viera un experto de


la Iglesia en materia de exorcismos.

El hecho es éste, los psiquiatras remiten casos a sacerdotes, pero la presión de la


verdad correcta abruma a esos especialistas a mantener el más riguroso secreto
para no desprestigiarse ante sus colegas. Estas encarecidas peticiones de secreto
por parte de los especialistas psiquiátricos privan de la posibilidad de un estudio
público de los pocos casos que hay sin que sus protagonistas sufran en su
consideración profesional por avalar el hecho de que ese paciente sufre una
posesión, y que se curó definitivamente tras una oración litúrgica. Hacer de notario
de esta realidad supone tener que afrontar situaciones profesionales muy
incómodas.

La verdad oficial pesa mucho, la realidad va por su cuenta desde hace muchos
años. Guste o no, así son las cosas. La apelación por parte de especialistas de la
psiquiatría a sacerdotes es una realidad. Y a pesar del secretismo con que se lleva
este tipo de recursos extrapsiquiátricos, el síndrome anteriormente descrito queda
curado definitivamente con una simple oración (aunque ésta tenga una extensión
de horas y dividida en varias sesiones). El hecho es tan políticamente incorrecto
que ningún especialista quiere poner en ridículo su prestigio avalando casos de
este tipo. Los psiquiatras alabarán la función realizada por el sacerdote, le
estrecharán la mano felicitándole por la resolución repentina del caso que le han
llevado después de meses infructuosos, pero acabarán pidiéndole
encarecidamente que guarde total reserva acerca de su nombre. No hace falta
que le explique las consecuencias que para la carrera tendría el que esto se
hiciera público, le dicen al despedirse. Si a todo lo dicho se añaden los múltiples
testimonios de fenómenos preternaturales (glosolalia, xenoglosia, conocimiento
telepático de las órdenes dadas por el exorcista, vómitos de objetos, e incluso
algún fenómeno de levitación), testimonios concordes de varios testigos ajenos al
entorno familiar del paciente, entonces queda patente de que, de lo que se está
hablando hunde sus raíces en lo que los griegos llamaron pneuma y los romanos
119

spiritus, y que por tanto no es una patología sino un fenómeno. Y, sin duda, aquí
radica el verdadero problema que ha viciado el estudio de este tema: la existencia
o no del espíritu. Si existe el espíritu, la posesión es un fenómeno, si no existe es
una patología. Si sólo existe la materia, tocio lo dicho anteriormente,
absolutamente todo, deberá ser explicado por categorías meramente patológicas.
Pero si uno admite la posibilidad de la existencia del espíritu, desde ese momento
está admitiendo la posibilidad de un fenómeno que va más allá ds la psiquiatría.
Hay que reconozco que en este tema, la admisión o no de un concepto que
parece perteneciente solo a la filosofía, supone una bifurcación que parece
irreconciliable. Pero por irreconciliables que sean las opiniones respecto a las
causas, en lo que sí se puede poner de acuerdo es en precisar si existen o no
casos que escapan a las categorías hasta ahora existentes.

La personalidad del esquizofrénico es la personalidad real que nunca se ha


desarrollado debido a una interferencia demoniaca. Las influencias demoniacas de
rechazo son las internas y las de rebelión son las externas. Han tomado control
causando una separación de la personalidad: una interna y otra externa. Para una
persona con esquizofrenia es un choque emocional muy fuerte encontrarse con la
parte de su personalidad que no es su verdadero "yo" y puede estar temerosa de
descubrir su verdadera personalidad. Necesita verdadero 'yo" y puede estar
temerosa de descubrir su verdadera personalidad. Necesita tiempo para ajustarse,
darse cuenta y aceptar las falsas personalidades demoniacas. La esquizofrenia
empieza con un rechazo, el cual abre la puerta a la rebelión. Este patrón se inicia
en la niñez, algunas veces puede ser heredado.

Las tres áreas principales que el esquizofrénico debe conquistar para ser libre son:
el rechazo, la rebeldía, la raíz de la amargura. A medida que estas áreas son
conquistadas, la casa, es decir la vida de la persona se debe llenar con la palabra
de Dios para poder dar y recibir amor, se debe someter a una autoridad válida, a
Dios primeramente, y a su cobertura espiritual y perdonar a todas las personas sin
120

tener en cuenta las circunstancias. Cuando se conquistan estas tres áreas, los
espíritus relacionados pierden fuerza.

"La liberación de la esquizofrenia es la más profunda, la que exige más


compromiso, la que exige más compromiso, la más definida y la más difícil de
todas las liberaciones que se pueden encontrar. Además se logra progresivamente
y cuando la persona pone mucho de su parte.

Los espíritus que operan detrás del espíritu de rechazo incluyen: fantasía, lujuria,
suicidio, culpa, orgullo, soledad, temor, abandono, autocompasión, afecto
desordenado por los animales y el auto rechazo.

Los espíritus que operan detrás de la rebelión incluyen el egoísmo, orgullo,


violencia, terquedad, amargura, ira y rencor.

El esquizofrénico siempre es vacilante, inseguro, indeciso, inestable. Esta


inestabilidad le dificulta arreglar o enfrentar los problemas sin hundirse, ya sea en
el rechazo o la rebelión. El hombre de doble ánimo o de doble personalidad es
inestable en todos sus caminos.

Cual es la solución para ele esquizofrénico? La solución se obtiene aplazar por


Iteración a través del nombre de Jesús y la unción del Espíritu Santo, llegando a
tener la personalidad estable, formada en Cristo.24

El Dr. Kurt E. koch en su libro "Cura de Almas", realiza un estudio comparativo


entre las características que presentan las personas atacadas por el Ocultismo y
los síntomas que presentan los pacientes psiquiátricos.

La Psiquiatría conoce los fenómenos de las alucinaciones como una perturbación


de la percepción de los sentidos por ejemplo en delirios causados por fiebre, en

24
MaIdonado G. Sanidad Interior y Liberación. 2003. GM. Internacional. USA.
121

intoxicaciones, en enfermedades cerebrales por ejemplo en encefalitis, en psicosis


por intoxicación, en esquizofrenias, etc. Al contrario de las ilusiones que
representan una falsificación o distorsión de la percepción. Las alucinaciones son
percepciones no excitadas por el exterior. Las pruebas espontáneamente surgidas
han demostrado que como consecuencia del ensalmo mágico, tanto en la parte
activa como en la pasiva aparece una reacción que se manifiesta en dotes de
videntes o visionario, que los pactos con el diablo sobre todo los manipulados con
sangre, producen una dolencia oculta en la cual el paciente ve espíritus. Ha
comprobado también que las personas que toman parte en sesiones espiritistas y
consultan con frecuencia a los curanderos ocultistas padecen de visiones de
duendes. A veces repetidas. Las alucinaciones que se presentan en los dos
campos, el de la dolencia psíquica y el de la oculta, tienen un gran parecido, no
obstante le especialista tiene alguna posibilidad de distinguirlos, según las
características del caso. Las depresiones:

Tanto la Medicina Interna como la Psiquiatría manejan muchas enfermedades en


las cuales representan la depresión, por ejemplo en el mixedema idiomático, en
algunos casos de ictericia, en casos de arteriesclerosis, en algunos casos de
enfermedades del corazón, en enfermedades orgánicas del cerebro. También hay
la posibilidad de que las depresiones sean causadas por motivos psicológicos, por
ejemplo una depresión reactiva que surja de una insatisfacción en la vida, se dan
también casos de reacciones psíquicas reactivas, por ejemplo en la pubertad, en
la menstruación, en el embarazo, en el climaterio. Las depresiones extremas son
siempre clasificadas como locura. El fenómeno de los pensamientos hipnóticos y
de las obsesiones también se encuentran en casos de mieolo-encefalitis, en
intoxicaciones, tumores, esquizofrenia, locura maniaco depresiva. Las imágenes
impuestas son reconocidas por el enfermo como situación incomoda. En cambio
las obsesiones son incorregibles mientras dura la situación que las ha creado.

En la cura de almas los pacientes de dolencias ocultas presentan otros fenómenos


o tendencias, además de los síntomas psiquiátricos como: temores excesivos,
122

exagerada escrupulosidad, impulsos a hacer votos y hasta a la conversación o a la


confesión, según el ambiente religioso en que se encuentran, católicos o
evangélicos, pero se da el caso de que estas personas se encuentran bajo el
impulso de que quieren convertirse y tienen dudas y les salen blasfemias sin
querer. En gente atacada por el ocultismo con frecuencia se encuentran
obsesiones, cuyo inconsciente ha sido movilizado y activado de forma especial.

La ciencia médica reconoce muchas formas.de ataques y de estados epilépticos,


epilepsia genuina, epilepsia genuina (histeria), convulsiones en el trauma del
parto, en casos de tétanos, estados de inconciencia sin convulsiones,
convulsiones leves y otros. En las personas que padecen de ocultismo aparece
también la rigidez cataleptiforme de los clarividentes, los ataques de ira y de
destrucción en estados de conciencia lo que se llama cólera exagerada. Y también
las apariciones de disociación producidas artificialmente por los activistas del
ocultismo.

La diferencia entre los disturbios psíquicos producidos por las dolencias ocultas y
sus correspondientes dolencias psiquiátricas es el hecho de que los fenómenos
ocultos son experimentados por personas que normalmente psíquicamente están
sanas y que a pesar de esto sufren consecuencias de los mismos. Investigadores
de renombre muestran repetidamente este factor. Uniendo a esto el fenómeno de
la despersonalización. se ve que es precisamente en este que se muestra mejor b
diferencia. En la Psiquiatría la despersonalización no es más que la perturbación
de b peí tonalidad, una experiencia de alejamiento propio que se manifiesta-con
frecuencia en enfermos mentales (Esquizofrenia, melancolía). En la Psiquiatría es
el yo enfermo d objeto del proceso, en la parapsicología es el yo sano, el sujeto de
la disociación o en casos espontáneos puede ser que sea objeto y sujeto a la vez.

En cuanto al contraste, los distintos motivos que originan una perturbación


psíquica motivan también a una diagnosis distinta y con ello una terapéutica
especial según el caso. Aceptada esta verdad médica es fácil presentar el
123

contraste que existen entre las perturbaciones psíquicas de origen oculto y sus
paralelas en la Psiquiatría. Por ejemplo el enfermo psíquico de locura inducida
acepta sencillamente la locura de cualquiera de los enfermos que están cerca de
él. La terapéutica a seguir en este caso es aislar al enfermo del causante o
causantes de su locura, esta separación conduce normalmente a una pronta cura
del inducido. Un problema parecido es el que se conoce como transportación
oculta (posesión diabólica). En estos casos no sirve de nada el aislamiento. En la
locura inducida el que saña por medio del aislamiento no es el enfermo el que
sana, sino el inducido, en cambio en los casos de transposición oculta el enfermo
puede sanar y el inducido permanecer enfermo después de haber practicado el
aislamiento, hasta que no se lleva a cabo la debida cura espiritual por personas
entendidas en la materia. Del resultado de la terapia aplicada se puede deducir el
diagnóstico u origen de la dolencia.25

17. EL MINISTERIO DE LIBERACIÓN

Muchos cristianos tienen un problema común. Confiesan a Jesucristo como su


Señor y Salvador, sin embargo continúan alimentando la fuente misma que está
tratando de: "matar, robar y destruirles" (Jn. 10:10).

Muchos cristianos no se dan cuenta que no solo es el incrédulo quien puede ser

atormentado por demonios, sino que Satanás por su naturaleza está luchando una
guerra sin tregua contra el pueblo de Dios.

Para que la liberación sea exitosa, es decir que para que una persona sea liberada
y se mantenga libre, debe dejar de alimentar a "eso" que le está tratando de
destruirla. Si no se hace esto se incrementará el tormento en la persona en
general, llegando incluso a tener problemas mentales y físicos.

25
Koch E. K. (1968). Ocultismo y Cura de! Almas). Talleres Gráficos de M.C.A.
124

Hasta que no se trate con la "raíz", una liberación nunca será completa y la
"malignidad" se incrementará con una furia perversa. Hoy en día muchas personas
están atormentadas por la dependencia de las sustancias químicas como el
alcohol, drogas, tabaco, o por espíritus de lujuria, celos, glotonería, ira, odio, temor
u otros problemas que los dominan. Se encuentran en una prisión sin barrotes,
pero los resultado son los mismos "ninguna libertad y una esclavitud total de algo
que aparentemente no pueden controlar”.

La tensión emocional y el tormento mental son dos áreas en las cuales el diablo
está ganando terreno en muchos. La mayoría de las personas hoy en día se
encuentran en ignorancia total de la existencia de Satanás y de los espíritus
malignos que están bajo su control, de la naturaleza de estos o de saber cómo
identificarlos.

El asunto de la liberación no es un juego que puede ser tomado a la ligera. No es


algo con lo que se puede experimentar. Antes de que una persona entre en el
ministerio de liberación debe estar completamente preparada, debe estar
completamente enterada de quien es ella en Jesucristo. La responsabilidad de la
liberación nunca debe ser tomada en la carne. No es uno quien tiene el poder para
liberar, sino Cristo obrando a través de la persona.26

18. EL EXORSISMO PRACTICADO POR LA IGLESIA CATÓLICA ROMANA El


Exorcismo Definido y Distinguido: '

Primero, hay que entender lo que era y es el exorcismo. La Nueva Enciclopedia


Sopeña dice que exorcismo es "conjuro religioso contra el espíritu maligno". El
diccionario Webster dice que exorcismo es "un hechizo o fórmula usada en la
exorcización". Etimológicamente, la palabra significa expulsar espíritus malos por
medio de encantamientos, conjuros, hechizos u otros medios de ritos mágicos. En

26
Luepníts A. W. (1998). El Precio de la Fe. Ministerio de la Ekklesia.
125

este sentido, Jesús no fue un exorcista. El Señor no recurrió a tales medios para
arrojar demonios. El testificó que lo hacía "por el Espíritu de Dios" (Mat. 12:28).

1. Jesús nunca obró un exorcismo. Cuando se estudia el exorcismo, es esencial


recordar que el exorcismo es un ritual designado para dispersar los malos
espíritus. Jesús nunca obró un ritual en la expulsión de los demonios. Mateo
declara que Jesús "con la palabra echó Ibera a los demonios" (Mat. 8:16). La
autoridad que era suya invalidó en gran manera a esa de aquellos malos
encontrados en algún momento: "Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los
demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros" (Luc. 11:20).

2. Por tanto, el exorcismo es la ejecución de ceremonias, rituales y


encantamientos especiales para atar o conjurar un espíritu malo y de esta manera
forzarlo a obedecer el mandamiento de un exorcista de que se aparte de la
persona atormentada. El oficio o profesión del exorcismo es tan antiguo como la
creencia en la posesión demoníaca. En todas las culturas primitivas, prevalecieron
los exorcistas, cada una utilizando una variedad de medios para su propósito. El
exorcismo también existió en la antigua Grecia, Roma, y ciertamente en Europa en
la Edad Media. Uno lee de los Judíos exorcistas ambulantes en Hch. 19:13 que
practicaban el oficio del exorcismo para su propio beneficio. Estos exorcistas
ambulantes no deberían ser considerados sobre el mismo nivel con Jesús y los
apóstoles.

Ni los discípulos de Jesús expulsaron demonios por medio del exorcismo. Fueron
comisionados a expulsar demonios en el nombre de Jesucristo (Mr. 16:17). Los
demonios se sometieron a los seguidores de Cristo por el poder y autoridad que El
les dio. Cuando no creyentes intentaron usar el nombre Cristo en la expulsión de
demonios, se encontraron con un funesto fracaso (Hch. 19:13-16). Ciertamente, la
palabra "exorcistas" aparece solamente una vez en las Escrituras, Hch. 19:13.
W.E. Vine define exorkistes como "uno que emplea una fórmula de conjuración
para la expulsión de demonios" (Diccionario Expositivo de Palabras del M.T., Vol.
126

2, Pág. 103). Nuevamente, la expulsión Bíblica de demonios no incluyó tales ritos


paganos.

Hoy día se escucha bastante acerca de exorcismo. La práctica ha sido explotada


en novelas y películas como "El Exorcista" y "El Agüero". La iglesia Católica
Romana afirma que sus sacerdotes pueden exorcizar a las personas de los
demonios. La forma moderna de exorcismo se deriva principalmente de la
ceremonia de exorcismo de la Iglesia Católica de la Edad Media expuesta en el
Rituale Romanum, fechada cerca de 1620. Esta ceremonia particular es la orden
de exorcismo oficial utilizada en la Iglesia Católica Romana desde el siglo
diecisiete hasta el presente. La ceremonia de exorcismo es una combinación de
oraciones y lectura de pasajes designados para subyugar al espíritu malo y
forzarlo a apartarse de la víctima. El sacerdote, vestido en túnica púrpura, empieza
la ceremonia por medio de decir la oración seguida con la lectura del Salmo 4 y la
invocación de la gracia de Dios contra el demonio. Luego es leída una porción de
Juan 1 y Marcos 16. Siguiendo, el sacerdote ora por sí mismo y por su fortaleza en
la ejecución de la ceremonia. Después de esa oración, el sacerdote recita: "Te
exorcizo, muy vil espíritu, la mismísima encarnación de nuestro enemigo, el
espectro entero, toda la legión, en el nombre de Jesucristo, sal y huye de esta
criatura de Dios. El mismo te manda, El quién manda al mar, los vientos y a la
tempestad. Escucha por tanto y teme, Oh Satanás, enemigo de la fe, adversario
de la raza humana, productor de la muerte, ladrón de la vida, destructor de la
justicia, raíz de los males" (R.H. Robbins, La Enciclopedia de la Hechicería y la
Demonología, Pág. 186). Siguiendo a este exorcismo el sacerdote ofrece una
segunda oración, apelando a Dios por el éxito en el esfuerzo, después de lo cual
el sacerdote se ocupa en un segundo exorcismo: "Te conjuro, a ti Oh serpiente,
por el juez de la vida y la muerte, por tu hacedor y hacedor del mundo. No
resistas, ni demores en huir de este hombre, en vista de que ha agradado a Cristo
morar en este cuerpo, Dios el Padre te lo manda. Dios el Hijo te lo manda. Dios el
Espíritu Santo te lo manda. La sangre de los mártires te lo manda". Esta porción
127

central del ritual exorcista se repite varias veces para énfasis, invocando un vasto
panteón de nombres sagrados. Con la conclusión de esta porción sermónica, son
leídos oraciones, el credo, y salmos. Este ritual es repetido normalmente varias
veces hasta que el resultado deseado es obtenido

La autoridad de Jesús sobre los espíritus inmundos o malos aparece a través del
evangelio de Marcos como en el caso del hombre poseído en la sinagoga. La
declaración de Jesús al demonio fue, "Cállate, y sal de él" (Mr. 1:25). Su poder
también restringió a los demonios de hablar de él (Mr. 1:34). Jesús fue quien
mandó a los demonios llamados Legión a salir de un hombre y entrar en un hato
de cerdos (Mr. 5:13). En otro caso Marcos registra la firmeza de Jesús con el
sencillo mandamiento, "Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres
más en él" (Mr. 9:25). El único caso de exorcismo en el Nuevo Testamento viene a
manos de algunos Judíos exorcistas, viajeros profesionales, que imitaron a Pablo
en sus intentos por expulsar demonios. El resultado fue que el espíritu malo atacó
a estos charlatanes ambulantes (Hch. 19:13-16).

La diferencia entre el exorcismo y expulsar demonios es que el primero depende


del uso de la magia; el otro del poder divino. Expulsar demonios por meramente
envolver el nombre de Jesús, como cualquier otra fórmula mágica, no es lo que
Dios quería (o quiere) que los hombres hicieran. Los siete hijos del Esceva,
exorcistas ambulantes profesionales, trataron de hacer eso y en lugar de expulsar
los demonios, ellos mismos fueron expulsados de una casa por el demonio.

¿Podían los exorcistas en los tiempos bíblicos arrojar demonios, aún si esto fuera
por algún otro medio aparte del poder de Dios? Quizás. Los hechiceros de Faraón
fueron capaces de duplicar varios de los milagros de Moisés (Ex. 7:11,22; 8:7). El
diablo es un imitador de Dios. El poder que da a los hombres malos no es tan
128

grande como el poder de Dios, pero es lo bastante poderoso para engañar a los
hombres (2 Tes. 2:9-11).27

7. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN Tipo de estudio:

El presente estudio es retrospectivo longitudinal, para el mismo se recolectaron


datos desde diversa fuentes como la Biblia, libros de Guerra Espiritual y Manuales
de Liberación, casos de liberación ocurridos en nuestro medio, historias clínicas de
paciente mentales, libros y revistas especializadas de Psiquiatría, libros de la
Historia de la Medicina, luego se hizo un análisis crítico de los mismo y finalmente
se realizó la compilación bibliográfica.

También se tomó en cuenta lo que dice el CÍE 10 (Décima Clasificación


Internacional de Enfermedades Mentales) respecto al acápite: F44.3 Trastornos de
trance y de posesión: Trastornos en los que hay una pérdida temporal del sentido
de la identidad personal y de la plena conciencia del entorno. En algunos casos el
enfermo actúa como poseído por otra persona, espíritu,, deidad o "fuerza". La
atención y la conciencia del entorno pueden limitarse a sólo uno o dos aspectos
inmediatos y a menudo se presenta un pequeño pero reiterado conjunto de
movimientos, posturas y manifestaciones expresivas. Se incluyen aquí sólo
aquellos estados de trance que son involuntarios o no deseados, que interfieren
en la actividad cotidiana porque tienen lugar al margen (o son una prolongación
de) ceremonias religiosas o culturales aceptadas. Aunque el abordaje terapéutico
no sería el más adecuado.

También nos remitimos a la postura que adopta la Iglesia Católica Romana


cuando habla de Exorcismo.

27
46.- Restrepo M. Jaime. POSESIÓN DEMONIACA. Junio 20,1995 .Revista Electrónica:
jaime@enteisa.multi.net.co.