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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA, FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS

Y SOCIALES, LICENCIADO VÍCTOR HUGO BARRIOS BARAHONA, CURSO: TEORÍA DEL


PROCESO, TERCER SEMESTRE, SECCIONES: K - I. Guatemala, marzo de 2019.

LA PRUEBA

Es criterio del presente, que la prueba, es eminentemente fundamental y de suma


necesidad en el procedimiento del juicio, ya que de está, depende del resultado que tengan las
partes procesales al momento que el juzgador del órgano jurisdiccional vierta la sentencia, la
cual tiene que ser conforme a derecho, en virtud, que sobre estos medios de convicción recaen
los argumentos esgrimidos que sostienen la resolución final.

Cuando se presenta la demanda ante el órgano jurisdiccional correspondiente, tiene que


acompañase los medios de convicción para sustentar los hechos en que funda su demanda, y
en la contestación de la demanda también tienen que adjuntarse los medios de prueba en que
fundamenta su oposición.

Es imperativo consignar, que la prueba no precisamente es única para la parte procesal


que la aporta en el litigio (demandante o demandado), ya que puede servirle a la contraparte
para hacerla suya y contrarrestar la pretensión procesal.

Para el efecto, se aportan varias definiciones y clasificaciones de la prueba, desde el


punto de vista de la doctrina. Para mayor compresión se indican también los artículos del
Código Procesal Civil y Mercantil, Código Procesal Penal y Código de Trabajo, los que son
necesarios leer, ya que en ellos se determinan los medios de convicción que pueden aportarse
en la demanda, en la contestación de la demanda o cualquier otra actitud que puede adoptar el
demandado.

DEFINICIÓN Y CLASIFICACIÓN DOCTRINAL

Prueba en su sentido amplio, cabe decir que es lo que confirma o desvirtúa una
hipótesis o afirmación precedente.

El Diccionario Jurídico Elemental de Guillermo Cabanellas de Torres, determina: Prueba.


Demostración de la verdad, de una afirmación, de la existencia de una cosa o de la realidad de
un hecho. Cabal refutación de una falsedad. Comprobación. Persuasión o convencimiento que
se origina en otro, y especialmente en el juez o en quien haya de resolver sobre lo dudoso o
discutido. Razón, argumento, declaración, documento u otro medio para patentizar la verdad o
la falsedad de algo.

El importante resaltar que la clasifica, así:

- Conjetural. La resaltante de indicios, señales, presunciones o argumentos.

- De confesión. (V. Confesión Judicial).

- Directa. La consistente en medios de convicción relacionados de manera precisa


con el hecho controvertido.

- Documental. La que se realiza por medio de documentos privados, documentos


públicos, libros de comerciante, correspondencia o cualquier otro escrito.

- Indiciaria. La resultante de indicios, conjeturas, señales o presunciones más o


menos vehementes y decisivos aceptados por el juez como conclusión de orden
lógico y por derivación o concatenación de los hechos.
- Indirecta. La constituida por simples inducciones o consecuencias derivadas de un
hecho conocido, que llevan a establecer el hecho pendiente de prueba. No es sino la
prueba indiciaria.

- Instrumental. Sinónimo de prueba documental.

- Literal. Esta locución, que algunos procesalistas y otros que no son sino malos
traductores emplean como sinónima de prueba escrita o documental, debe
rechazarse, pese a contar con autoridades como la de Escriche; por cuanto el
adjetivo literal no significa escrito en nuestro idioma, sino “al pie de la letra” con
relación a un texto.

- Pericial. La que surge del dictamen ante un tribunal por razón de sus conocimientos
especiales y siempre que sea necesario tal asesoramiento técnico o práctico del
juzgador sobre los hechos litigiosos.

- Plena. Llamada también completa, perfecta y concluyente, es la que demuestra sin


género alguno de duda la verdad del hecho litigioso controvertido, instruyendo
suficientemente al juez para que pueda fallar, ya sea condenando o absolviendo.

- Presunciones. (V. Presunción).

- Por testigos. (V. prueba testifical).

- Preconstituida. Escrito o documento que antes de toda contradicción litigiosa, pero


previéndola posible, redactan y suscriben las partes, para establecer, con claridad y
precisión, la existencia y alcance de un acto o contrato.

- Semiplena. Denominada también incompleta, imperfecta o media prueba, es la que


produce acerca de una afirmación o un hecho, una convicción vacilante, carente de
plena certeza sobre su verdad o realidad y que por lo tanto no aleja todo motivo serio
de duda ni permite fundar con plan solidez una resolución judicial.

- Testifical. La que se hace por medio de testigos (v.), o sea, a través del
interrogatorio y declaración verbal o escrita de personas que han presenciado los
hecho litigiosos o han oído su relato a otros.

Prueba. Aquella actividad que desarrollan las partes con el tribunal para que éste
adquiera el convencimiento de la verdad o certeza de un hecho o afirmación fáctica o para
fijarlos como criterios a los efectos de un proceso. Diccionario Jurídico Espasa.

Medios de prueba. Se trata de todas aquellas cosas, hechos o abstenciones que puedan
conducir en el ánimo del juez, certeza sobre los puntos litigiosos, es decir, es todo aquel
instrumento, procedimiento o mecanismo que puede originar motivos de prueba y generar los
razonamientos, los argumentos o las intuiciones que permitan al juez llegar a la certeza o al
conocimiento de determinado hecho invocado por las partes como fundamento de sus
pretensiones o de sus defensas. Diccionario de Derecho Procesal, Colegio de Profesores de
Derecho Procesal de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México.

También es aplicable, al decir que la prueba es la acción y el efecto de probar. Probar es


la demostración en alguna forma, la certeza de un hecho o la verdad de una afirmación.

La prueba en sentido jurídico procesal es el método de buscar la verdad, o falsedad de


las proposiciones de juicio.

Como instrumento la prueba, es aquel medio para patentizar la verdad o la falsedad de


algo. Como procedimiento es, aquella actividad de carácter procesal cuya finalidad consiste en
lograr la convicción del juez o tribunal acerca de la exactitud de las afirmaciones de hechos
operadas por las partes en el proceso.

LA PRUEBA COMO VERIFICACIÓN

Los hechos y los actos jurídicos son objetos de afirmación o negación en el proceso.
Pero como el juez es normalmente ajeno a esos hechos sobre los cuales debe pronunciarse,
no puede pasar por las simples manifestaciones de las partes, y debe disponer de medios para
verificar la exactitud de esas proposiciones. Es menester comprobar la verdad o falsedad de
ella, con el objeto de formarse mayor convicción a su respeto.

Tomada en su sentido procesal la prueba, es en consecuencia, el medio de verificación


de las proposiciones que los litigantes formulan en el juicio.

LA PRUEBA COMO CONVICCIÓN

La prueba es, además, una forma de crear la convicción del juzgador (juez o
magistrado). El régimen vigente insta a las partes (demandante o demandado) a agotar los
recursos dados por la ley para formar en el espíritu del titular del órgano jurisdiccional un
estado de convencimiento acerca de la existencia de las circunstancias del juicio, para emitir
una sentencia conforme a derecho o apegada a derecho.

LA ORDENACIÓN LÓGICA DE LOS MEDIOS DE PRUEBA

La manera de agrupar los distintos medios de prueba no es uniforme en la doctrina.


Podemos destacar disposiciones fundamentales que obedece a un distinto enfoque, para el
efecto, se describen alguno de ellos, que de conformidad con el derecho son medios de
defensa por las partes.

Couture, razona en el sentido, que entre los medios de prueba, unos tienen carácter
directo, por cuanto suponen contacto inmediato del titular del órgano o del magistrado con los
medios de la prueba; en otros a falta de ese contacto directo, se acude a una especie de
reconstrucciones o representación de los motivos de la prueba, y otros finalmente, se apoyan,
en la facultad de comprobación directa o representación, en su sistema lógico de deducción e
inducción.

Existen tres formas de producirse la prueba, para poder comprender con mayor facilidad
la ordenación lógica de los medios de la prueba.

1. La prueba directa por percepción: Directa e inmediata que tiene el juez con los
objetos o hechos que habrá de demostrarse en el juicio.

La prueba más directa y eficaz es la que se realiza sin intermediarios, y desde el punto
de vista de su eficacia, idónea es el reconocimiento judicial, porque hay presencia directa del
juzgador.

2. La prueba por representación: La prueba por representación puede producirse de dos


maneras:

a) Mediante documentos, un documento representa un hecho pasado o un estado de


voluntad. En estos sentidos, la prueba se preconstruye en previsión de posibles
discrepancias futuras o desvanecimientos de hechos o actos. Se tiene que tomar en
consideración que no en todas las circunstancias puede la prueba registrarse en
documentos, así el consentimiento puede documentar con frecuencia, pero los
hechos ilícitos, los delitos y los cuasidelitos, normalmente no se documentan.

b) Mediante relatos, estos pueden presentarse de dos formas:


b.1. El relato efectuado por las partes: Se da cuando se presenta declaración ante el
juez bajo el juramento o amonestación o se presta confesión.

Las partes al presentar juramento de decir verdad, lo que hacen es representar en el


presente una situación o circunstancia presente acaecida.

b.2. El relato prestado por terceros: Este se produce cuando la representación del
suceso es proporcionada por terceros, a quienes no les mueven ningún interés personal.
La representación, en este caso, es la prueba de testigos o el dictamen de expertos o
peritos.

3. La prueba por deducción o inducción: Esta se produce en el caso del relato


imposible, existe, sin embargo, la posibilidad de reconstruir los hechos mediante
deducciones lógicas infiriendo de los hechos conocidos, hechos desconocidos. La
conclusión la obtiene el juez, por el sistema de presunciones.

La presunción se apoya en el suceder lógico de ciertos hechos con relación a otros.


Cuando la deducción se efectúa mediante el aporte de terceros, a través de la ciencia.
Los hechos escondidos de los hechos escasamente conocidos, aparecen por medio de
la prueba de expertos o peritajes.

LA EFICACIA DE LOS MEDIOS DE PRUEBA

La prueba se hace más incierta a medida que se introduce y penetran elementos


intermedios entre el juez y los motivos de la prueba.

En la prueba por representación, la documental es la más eficaz, porque el intermedio


queda reducido tan sólo a la conversión que se realiza normalmente, con deliberada atención,
ya que los documentos son redactados con el propósito de representar y reproducir, en un
momento determinado, con mayor exactitud posible, lo deseado representar o reproducir.

Menos eficaz es la representación mediante relatos, ya que los relatos, los realizan las
partes, son de especial interés de ahí que los relatos, de los sujetos procesales solamente son
creíbles en cuanto sea contrario a sus intereses y nunca corran por su misma dirección.

En la representación de los relatos de terceros, quienes no tienen ningún interés


personal en el asunto en que se declara, sus declaraciones disminuyen la eficacia del relato,
pues las visiones son imperfectas por el tiempo transcurrido en el momento del hecho y de la
narración.

En la prueba por deducción o inducción la imperfección de los puntos de apoyo, los


vicios del razonamiento, las falacias de la falta de experiencia y de la falta de percepción
contribuyen a aumentar los riesgos de una actividad probatoria, que en momentos no tendrá
una certeza real, quedando de parte del titular del órgano jurisdiccional calificar este medio de
convicción.

JUICIOS Y HECHOS, OBJETO DE LA PRUEBA

El tema del objeto de la prueba, es buscar una respuesta para la pregunta, con el
propósito que revista características de confiabilidad.

¿Qué se prueba, qué cosas deben ser probadas?

Nuestros cuerpos legales (códigos) han distinguido los juicios de hecho con los de
derecho: Los primeros dan lugar a prueba, los segundos no. Agotada la etapa de
substanciación de la prueba, directamente se cita para sentencia.
Esta división elemental suministra una primera noción para el tema en estudio,
regularmente, el derecho no es objeto de prueba, ya que está plasmado en las disposiciones
legales, sólo las partes en el juicio.

“Los Juicios de hecho son objeto de la prueba; los juicios de derecho no. El derecho es
el objeto de la prueba, únicamente se prueban los hechos alegados por las partes”

Existen hechos que no son objeto de prueba o materia de la misma, entre los que se
dictan a continuación:

a) Los hechos admitidos expresamente: Los hechos no impugnados por las partes,
se tienen por admitidos, la lógica aconseja el ahorro de esfuerzos innecesarios,
porque los hechos aceptados por el adversario no merecen exigencia para pedir se
convaliden. Lo fundamental es que la prueba debe recaer únicamente sobre hechos
controvertidos no aceptados.

b) Los hechos admitidos tácitamente: Los hechos que el actor debe producir
totalmente de prueba, son basados en el principio de que sobre de él recae la carga
de probar sus afirmaciones de hechos. En el caso del demandado fuera declarado
rebelde, el objeto de la prueba son todos los extremos que el actor invoca en su
beneficio e interés, aunque el juez pueda aplicar menor rigor en la apreciación de lo
mismo. Así existe aceptación tácita en la expresiones escritas de una o ambas
partes, la contraria puede pedir se ratifiquen y reconozcan para convalidar la
exposición, pero la rebeldía no significa ni una ni otra situaciones.

c) Los hechos presumidos por la ley o presunciones legales: De acuerdo con esta
situación, no es necesario probar los hechos sobre los cuales recae una presunción
legal, es una proposición normativa que se encuentra expresamente contenido en la
ley acerca de la verdad de un hecho.

d) Los hechos evidentes: Se encuentra fuera del objeto de la prueba, la demostración


normativa que se encuentra expresamente contenido en la ley, acerca de la verdad
de un hecho.

e) Los hechos normales: Tanto la doctrina como la jurisprudencia aceptan que la falta
de la prueba, los hechos deben suponerse conforme a la normal y regular ocurrencia
de las cosas. Frecuentemente en los tribunales de justicia se suplen las faltas de
prueba de las partes admitiendo que los hechos deben haber ocurrido como suceden
naturalmente en la misma o en forma extravagante o excepcional, aquel quien la
noción de normalidad le beneficia es relevado de probar, siendo su adversario el
obligado de probar lo contrario.

La regla general, es que los hechos normales no son objeto de prueba; el conocimiento
de los hechos es parte del saber privado y pueden invocarse en los fundamentos considerados
en la sentencia.

f) Los hechos notorios: Tampoco son objeto de probanza, aunque no sea regla
general, los hechos notorios porque un hecho puede ser notorio sin ser conocido por
todos.

En principio lo notorio no necesita probarse, aunque la ley establece la excepción


cuando regula la evidencia como determinante de un hecho, tal como sucede con la posición
notoria del estado civil.

LA PERTENENCIA Y ADMISIBILIDAD DE LA PRUEBA


La teoría del objeto de prueba, como se ha visto señalada, cuales son la preposiciones
de las partes de deben probarse y cuáles no requieren demostración.

Pero cuando el interprete a, fijado con mayor exactitud posible los puntos que quedan
dentro de la actividad probatoria y los que quedan fuera de ella, encuentra a su paso una regla
de carácter general cuyo sentido requiere una nueva apreciación.

Se entiende por “prueba pertinente” a aquella que versa sobre las proposiciones y los
hechos que son objeto de prueba. La prueba que no versa sobre las proposiciones o hechos
que son objeto de demostración se denominada Impertinentes.

La admisibilidad, está ligada, con la idoneidad de la prueba; puede ser inadmisible


cuando se presenta un testigo en lugar de proponer a un experto, para que emita dictamen
acerca de un hecho que necesita de conocimientos especiales, o en caso de la prueba
documental que deba presentarse adjunta a la demanda.

En estos dos casos lo que esta en juego es la idoneidad de la prueba, o sea el medio
utilizado para que se produzca válidamente, ya que el momento de dictarse sentencia, el juez
lo que apreciaría es la pertinente de la prueba.

También puede darse el suceso de los testigos que no llenan los requisitos legales o
que sus declaraciones no fueron recibidas conforme las disposiciones legales, lo que puede
ser motivo suficiente para tacharlos, produciéndose una prueba impertinente.

LA CARGA DE LA PRUEBA

Delimitado con arreglo a los principios expuestos en el campo del objeto de la prueba
abordada, el tema de la carga de la prueba, supone un paso más adelante tendiente a saber
quién prueba; cual de los sujetos o partes que actúa en el juicio debe producirse la prueba de
los hechos que han sido materia de debate.

La carga de probar las afirmaciones de hechos supone saber de las partes, el actor
(sujeto activo) o el demandado (sujeto pasivo) les toca hacerlo. En el ámbito procesal, la carga
de la prueba significa la conducta impuesta al litigante para acreditar de los hechos enunciados
en la demanda o su contestación en la demanda o su contestación, e incluso, cuando se
procede la contrademanda, y toca indistintamente al demandante o al demandado.

La carga de la prueba presentada algunos aspectos interesantes de los cuales se


detallan a continuación.

a) La carga de probar en materia de obligaciones, impone al actor que prueba los


hechos que supone la existencia de las obligaciones reclamadas y el demandado
que pruebe los hechos que extingue y aparta de ella.

b) La carga de la prueba en materia de hechos y actos jurídicos, impone que tanto el


actor como el demandado prueben sus respectivas proposiciones de hecho.

c) La carga de probar en materia de afirmaciones y negaciones, supone que tanto el


actor como el demandado han de probarlas. La carga de la prueba en este caso se
reparte entre ambos litigantes, porque ambos deben convencer al juez de la verdad
de sus afirmaciones o negaciones, ya que en los hechos no probados se tienen
como existentes.

EL PROCEDIMIENTO PROBATORIO

Se concibe, en un sentido lógico, que toda actividad que se desarrollará en el juicio por
las partes y el juez se realice de manera libre, es decir, como una aportación de pruebas
absolutamente abierta en cuanto a su forma y desenvolvimiento. Pero también concibe por el
contrario, la prueba reglamentada otorgando un solo valor a aquellos elementos de convicción
que sigue al juicio mediante un procedimiento ajustado al régimen legal.

El procedimiento probatorio se divide en dos campos, a conocer:

a) Donde se encuentra el conjunto de formas y reglas comunes a todas las pruebas.

b) Donde se señala el mecanismo de cada una de las partes.

Todo lo relativo al ofrecimiento de prueba, la oportunidad de solicitarlas y recibirlas, etc.,


constituyen el tema general del procedimiento probatorio y, por lo mismo, el funcionamiento de
cada una de las pruebas, instrumentos, testigos, confesiones, inspecciones, etc.,
particularizando su desarrollo procedimental.

1. Ofrecimiento de la prueba: El ofrecimiento de la prueba es nuestro derecho, es un


anuncio de carácter formal, no se admitirá prueba, dice la ley, en ningún caso sobre
lo principal del asunto, de hechos que no se hallan articulado y cuya prueba no se
haya ofrecido por el demando y su contestación, en las causas que se substancien
en los escritos. Los litigantes afirman los hechos y anuncian su propósito de
demostrar la verdad de estos. No existe para tal actitud una fórmula sacramental. El
requisito queda satisfecho con las simples palabras (ofrezco prueba) consignada en
los escritos de demanda o de contestación.

2. Petición de la prueba: El segundo momento de la prueba es la petición o solicitud


de admisión de uno o varios medios probatorios. Responde el concepto de que la
prueba se obtiene siempre por mediación del juez.

Corresponde a cada parte elegir los medios idóneos para producir la prueba que
conviene dentro de los procedimientos señalados por la ley, aquellos que se elijan tienen que
ser contundentes y congruentes con los hechos expresados en la demanda y su contestación
si fuera el caso, y el juez decide acceder o no a los petitorios que se le hagan las partes,
efectuando la fiscalización sobre la regulación del procedimiento elegido para la producción de
la prueba.

3. Diligenciamiento o práctica de la prueba: El tercer momento de la prueba, el


diligenciamiento o práctica de la prueba. Hecha la petición por la parte interesada y
accedida el petitorio por el juez, se inicia la colaboración de los órganos encargados
de la recepción de la prueba y de su incorporación al proceso.

El diligenciamiento de la prueba consiste, en el conjunto de actos procesales que son


necesarios cumplir para incorporar al expediente procesal, los distintos elementos de
convicción propuestas por las partes.

4. Caracteres del procedimiento probatorio: El procedimiento probatorio no es más


que una manifestación particular del contradictorio. No se puede concebir un proceso
sin que exista controversia ni tampoco que se produzca una prueba sin la rigurosa
fiscalización del juez y del adversario, en su caso. La totalidad de normas que
regulan el procedimiento probatorio es un conjunto de garantías para que la
contraparte pueda cumplir su obra de fiscalizador.

La facultad de fiscalizar si cumple a lo largo de todo el proceso, desde que se incorpora


la prueba al juicio. Por regla general, un medio de prueba es comunicado a la parte contraria
inmediatamente después de ser formulado el petitorio y la fiscalización continúa durante todo el
diligenciamiento, como el hecho de presenciar declaraciones de testigos o confesiones del
adversario, el contradictorio se produce antes, durante y después de la producción de la
prueba.
Basta analizar los elementos esenciales de cada uno de los medios probatorios de que
se sirven las partes, para advertir que sus modalidades propias exigen formas especiales de
fiscalización.

5. La prueba producida en otro juicio: La consecuencia práctica más significativa


dentro de este tema, es la que surge cuando se trata de juzgar las pruebas
producidas en otro juicio y en especial las producidas en juicio penal, cuyas
consecuencias patrimoniales se hacen efectivas en el juicio civil.

La jurisprudencia no es firme en ninguno de los problemas. Se sostiene, por un lado que


las pruebas producidas en un juicio civil no son validas para otro, en el que sean partes los
mismos y otros litigantes, pero por otro lado, se da valides a esas mismas pruebas y puede
apoyarse en ellas la sentencia del juicio subsiguiente.

6. La prueba en el proceso penal: Especial mención tiene la prueba en el proceso


penal, cual no es solo obtenida por el ministerio público cuanto es ofrecida al iniciar
el respectivo proceso ante el órgano jurisdiccional competente, es ofrecida o
aportada con el memorial que da inicio al proceso penal, y en algunos casos,
diligenciada y recibida por el juez a petición del ente esencial de la persecución penal
o el acusador particular pero, es durante el período del debate a que es abierto el
procedimiento seguido contra el sindicado que tiene relevancia y puede ser
apreciada directamente.

Es durante el debate que se produce la efectiva revelación y aportación de los medios


probatorios admitidos en el Código Procesal Penal, de tal manera que durante ese período los
jueces tienen y obtienen el conocimiento de lo que realmente, como hechos, acaecidos y
dieron motivo suficiente para el encauzamiento.

7. Valoración de la prueba: Este, busca una respuesta para la pregunta: ¿Qué eficacia
tienen los medios de prueba establecidos en el derecho positivo?

Ya no se trata de saber qué es en sí misma la prueba, ni sobre que debe recaer, ni por
quién o como debe ser producida, se trata de señalar, con la mayor exactitud posible, como
gravitan y que influencia ejercen los diversos medios de prueba, sobre la decisión que el
magistrado debe expedir.

a) Disponibilidad de los medios de prueba: La disponibilidad o indisponibilidad de los


medios de prueba que no han sido objeto de prevención especial es uno de esos
problemas en que aparecen con más claridad ciertos contrastes con la vida.

Por un lado se ha sostenido que la institución de los medios de prueba es un atributo


exclusivo del legislador y que fuera de él, nadie puede introducir dentro del sistema otros
medios de demostración de la verdad. Pero frente a esa conclusión, no apoya en razones
convincentes, se puede comprobar que los repertorios de jurisprudencia se llenan día a día de
antecedentes que se reflejan la admisión de pruebas no previstas especialmente en las
disposiciones de la ley civil o procesal.

Puede admitirse pues, en conclusión, que la enumeración de los medios de prueba no


es taxativa, sino enunciativa, y que prohíbe al juez ni a las partes acudir a medios de prueba no
especialmente previstos, siempre que se sometan a las garantías generales que son
características del sistema probatorio.

b) Sistema de valoración de la prueba: La doctrina distingue o hace relación de tres


sistemas de valoración de la prueba.
1. La prueba legal o tasada: El sistema señala por anticipado al juez el grado de
eficacia que se puede atribuir a un medio de prueba. Este tipo de prueba legal se
encuentra regulado en nuestros Códigos Procesales ya que en algunos de ellos se
norma con singular acentuación.

2. La sana crítica: Este sistema está ubicado en una categoría intermedia entre la
prueba legal o tasada y la prueba de libre convicción.

La sana crítica es, ante todo, la regla del correcto entender humano. En ella participa la
regla de la lógica y la experiencia del juez. Unas y otros atribuyen de igual manera a que el
juez pueda analizar la prueba con arreglo a la razón y al conocimiento experimental de las
cosas. Es la unión de la lógica y la experiencia, sin excesivas atracciones de orden intelectual
pero, sin olvidar los procedimientos legales y una higiene mental que tiendan a aseguran el
más certero y el eficaz razonamiento. El sistema permite que el juez sea libre de razonar a
voluntad discrecional o arbitrariamente.

3. Libre convicción: Este no necesariamente se apoya en la prueba que dentro del


proceso se le presenta al juez. Tampoco se apoya en los medios de información que
puedan ser fiscalizados por las partes.

Por otro lado, cabe aludir, que permite al juez adquirir el conocimiento de la verdad con
la prueba que se encuentra en el proceso, fuera de la prueba incorporada al proceso y aún
más, en contra de la prueba que está aportada al proceso. La falta de prueba existente en la
causa y aún en contra de lo que se haya podido escoger, faculta al juez declarar como
probados algunos hechos porque así es su convicción moral y así se lo dicta su conciencia.

CLASES DE PRUEBA

Si bien es cierto que se demostró la clasificación de Manuel Ossorio, también lo es, que
existen varias clasificaciones de la prueba, para el efecto entraremos a conocer de estas, la de
Guillermo Cabanellas:

a) Por su confesión: Es aquella que surge por declaración que sobre lo sabido o hecho
por él, hace voluntariamente o preguntado por otro. En nuestra legislación es el
resultado de la prueba denominada Declaración de Parte: siendo un medio de prueba
tasado, puesto que produce plena prueba. La confesión puede ser:

1. Expresa: La hecha con palabra o señales que clara y positivamente manifiestan lo


confesado.

2. Tácita: La que refiere de algún hecho o a la supuesta ley.

3. Judicial: La efectuada de juicio.

4. Extrajudicial: La que se hace fuera de juicio.

5. Simple: Lo que se ha afirmando lisa y llanamente la verdad del hecho sobre el cual se le
pregunta.

6. Cualificada: Es aquella en que si bien reconoce la verdad de un hecho, añada


circunstancias o modificaciones que restringen o destruyen la manifestación hecha.

b) Por testigos o prueba testifical: La que se hace a través del interrogatorio y


declaración verbal o escrita de personas que han presenciado los hechos litigiosos o
han oído su relato a otros.
c) Prueba pericial: Denominada en nuestra legislación como dictamen de expertos, es la
que surge del dictamen de peritos, es decir, personas llamadas a informar ante un
órgano jurisdiccional por razón de sus conocimientos especiales y siempre que sea
necesario tal asesoramiento técnico o práctico del juzgador sobre los hechos litigiosos.

d) Inspección ocular o reconocimiento judicial: Es el examen que hace el juez por sí


mismo y en algunos casos con el auxilio de peritos del lugar, donde se produjo el hecho
o de la cosa litigiosa o controvertida. En nuestra legislación pueden ser objeto de
reconocimiento de las personas, lugares y cosas que interesan en el proceso.

e) Documental: Llamada Instrumental: Es la que realiza por medio de documentos


privados, documentos públicos, libros de comerciantes, correspondencia o cualquier
otro escrito.

f) Prueba conjetural: La que resulta de indicios, señales, presunciones o argumentos: la


ley las reconoce en presunciones legales y humanas, las legales, que son aquellas que
el legislador incluyo en la ley, y las humanas surgen de la deducción que hace el
juzgador.

Las presunciones legales pueden ser:

Juras et de jure: Que es aquella suposición legal que no admite prueba en contrario.
Artículo 3 de la Ley del Organismo Judicial, estipula, Primicia de la ley. Contra la observancia
de la ley, no puede alegarse ignorancia, desuso, costumbre o práctica en contrario; por lo
tanto, es un típico ejemplo de esta clase de presunción legal.

Juras tantum: Que es aquella presunción que si admite prueba en contrario, o sea que
es aquella establecida en la ley, que puede ser destruida por prueba en contra.

El Diccionario de Derecho Procesal, Colegio de Profesores de Derecho Procesal de la


Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, determina, que las
legislaciones procesales también enumeran los distintos tipo de medios de prueba que serán
vigentes en el ámbito competencial respectivo; asimismo, se enumeran y reglamentan los
mecanismos y procedimientos probatorios para da uno de estos medios de prueba:

 la prueba confesional.
 la prueba documental en su doble aspecto, tanto pública como privada, y en este
apartado se agrega también la prueba instrumental de actuaciones, que viene a
significar todas y cada una de las distintas constancias que obran en el
expediente mismo.
 los dictámenes periciales.
 el reconocimiento o inspección judicial.
 la prueba testimonial.
 la prueba presuncional.
 lo que actualmente se conoce con el nombre de la prueba técnica, o sea, todos
aquellos elementos aportados por los descubrimientos de la ciencia y que por
naturaleza no requieran de perfeccionamiento.

Como ejemplo el artículo 128 del Código Procesal Civil y Mercantil señala. Medios de
prueba. Son medios de prueba:

1. Declaración de las partes (art. 130)


2. Declaración de testigos ( art.142)
3. Dictamen de expertos (art.164)
4. Reconocimiento judicial (art.172)
5. Documentos (art.177)
6. Medios científicos de prueba (art.191)
7. Presunciones (artos.194 y 195).

El Código Procesal Penal, en el artículo 181 describe. Objetividad. Salvo que la ley
penal disponga lo contrario, el Ministerio Público y los tribunales tienen en deber de procurar,
por sí, la averiguación de la verdad mediante los medios de prueba permitidos y de cumplir
estrictamente con los preceptos de este Código.

Durante el juicio, los tribunales sólo podrán proceder de oficio a la incorporación de


prueba no ofrecida por las partes, en las oportunidades y bajo las condiciones que fija la ley.

El artículo 182 norma. Libertad de la prueba. Se podrán probar todos los hechos y
circunstancias de interés para la correcta solución del caso por cualquier medio de prueba
permitido. Regirán, en especial, las limitaciones de la ley relativas al estado civil de las
personas.

El artículo 183 indica. Prueba inadmisible. Un medio de prueba, para ser admitido, debe
referirse directa o indirectamente, al objeto de la averiguación y ser útil para el descubrimiento
de la verdad. Los tribunales podrán limitar los medios de prueba ofrecidos para demostrar un
hecho o una circunstancia, cuando resulten manifiestamente abundantes. Son inadmisibles, en
especial, los elementos de prueba obtenidos por un medio prohibido, tales como la tortura, la
indebida intromisión de la intimidad del domicilio o residencia la correspondencia, las
comunicaciones, los papeles y los archivos privados.

1. Inspección y registro (art. 187)


2. Allanamiento en dependencia cerrada (art. 190)
3. Reconocimiento corporal o mental (art. 194)
4. Levantamiento de cadáveres (art. 195)
5. Entrega de cosas y secuestro (art. 198)
6. Devolución (art. 202)
7. Secuestro de correspondencia (art. 203)
8. Clausura de locales (art. 206)
9. Deber de concurrir y prestar declaración (art. 207)
10. Peritación (art. 225 a 237, ejemplo: dactiloscopia, grafotécnia, balística, psicológico)
11. Peritaciones especiales (art. 238 a 243)
12. Documentos y elementos de convicción (art. 244)
13. Informes (art. 245)
14. Reconocimiento de personas (art. 246)
15. Reconocimiento de cosas (leer art. 249)
16. Careos (art. 250 a 253).

El Código de Trabajo, en el artículo 326, determina. En cuanto no contraríen el texto y


los principios procesales que contiene este Código, se aplicarán supletoriamente las
disposiciones del Código Procesal Civil y Mercantil y de la Ley del Organismo Judicial. Si
hubiere omisión de procedimiento, los Tribunales de Trabajo y Previsión Social están
autorizados para aplicar las normas de las referidas leyes por analogía, a fin de que pueda
dictarse con prontitud la resolución que decida imparcialmente las pretensiones de las partes.

Las normas contenidas en este título se aplicarán a su vez, si no hubiere


incompatibilidad, en silencio de las demás reglas del presente Código.

El mismo cuerpo legal, en el capitulo séptimo, regula la prueba, del artículo 344 al 357, y
se establece que los medios de convicción de este Código, son: documentos; declaración
testimonial; dictamen de expertos; exhibición de documentos o libros de contabilidad, de
salarios o de planillas; confesión de parte; y, reconocimiento de documentos.
Bibliografía
Diccionario Jurídico Elemental de Guillermo Cabanellas de Torres.
Diccionario Jurídico Espasa.
Diccionario de Derecho Procesal, Colegio de Profesores de Derecho Procesal de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional
Autónoma de México.

Leyes
Código Procesal Civil y Mercantil.
Código Procesal Penal.
Código de Trabajo.