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CÓMO ESCRIBIR UN ENSAYO FILÓSOFICO PARA EL BOTE DE BASURA:

UNA GUÍA BREVE PARA LOS ESTUDIANTES

James Lenman
(Universidad de Sheffield)

Siempre comienza tu ensayo sobre estas líneas: “Desde el comienzo de los tiempos, el
problema del libre albedrío ha sido considerado por los más grandes y profundos pensadores
de la Historia”.

Siempre termina tu ensayo sobre estas líneas: “Así que puede verse, por los argumentos
ofrecidos, que hay muchos puntos de vista acerca del libre albedrío”.

Cuando tengas alguna duda de qué decir acerca de X, dí, a propósito de nada en particular y
sin explicación alguna, que X es extremadamente subjetivo.

Cuando eso comience a ser aburrido, intenta decir que X es completamente relativo. Nunca
digas a qué es relativo.

Usa el lenguaje con tan poca precisión como te sea posible. Embárcate constantemente en
el mal uso de los términos y en errores categoriales. Refiérete a las afirmaciones como
“argumentos” y a los argumentos como “afirmaciones”. Describe frecuentemente a las
oraciones como “válidas” y a los argumentos como “verdaderos”. Usa la palabra “lógico” para
decir plausible o verdadero. Usa “inferir” cuando quieres decir “implicar”. Nunca uses la
expresión “pedir la cuestión” con su significado correcto, sino úsala incorrectamente tan
frecuentemente como sea posible.

“Argumento” es quizás la palabra más importante en la filosofía. Así que, ¿por qué no
impresionar al evaluador escribiéndola con dos “e”s?

Forma el hábito de insertar palabras como “por ello” y “por lo tanto” entre oraciones que
son enteramente irrelevantes una con la otra. Esto, por sí mismo, creará una relevancia mutua
que no existía previamente.

Evita cuidadosamente y con asiduo el responder la pregunta que se hizo. Hay muchas otras
cosas interesantes que puedes discutir.

Pon “comillas” alrededor de palabras de manera “enteramente” aleatoria.

En algún punto en cada ensayo, lleva al evaluador a un breve sermón acerca de los peligros
de ser demasiado “lógico” cuando se intente pensar acerca de la existencia de Dios/la
obligación moral/el libre albedrío/la teoría del conocimiento/cualquier tema en absoluto.
Para reforzar el punto, siempre ayuda remarcar otra vez qué tan subjetivo es el tema en
cuestión.

Evita la claridad a toda costa. Recuerda: nada que sea claro puede llegar a ser realmente
profundo. Si como resultado el evaluador te sermonea sobre lo que debes y no debes hacer,
eso simplemente muestra que tu sabiduría está más allá de su capacidad intelectual.

(Hagas lo que hagas, no sigas las palabras de Peter Medawar: “Nadie que tenga algo
original o importante que decir correrá intencionalmente el riesgo de ser malentendido; la
gente que escribe oscuramente son o inexpertos o maliciosos”. ¡Qué hombre tan tonto!)

Recuerda: los párrafos son para cobardes. Así también con los encabezados.

Sólo la gente pequeña utiliza ejemplos. Evítalos tenazmente. Si tienes que insistir en usar
alguno, asegúrate de hacerlo con irrelevancia planeada.

(Traducción de Carlos Romero, UNAM)