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Pedia
Divina comedia
La Divina comedia (italiano moderno Divina Commedia, toscano La Divina Comedìa) es un
poema escrito por Dante Alighieri. Se desconoce la fecha exacta en que fue escrito aunque las
opiniones más reconocidas aseguran que el Infierno pudo ser compuesto
entre 1304 y 1307 o 1308, el Purgatorio de 1307 o 1308 a 1313 o 1314 y por último,
el Paraíso de 1313 o 1314 a 1321, fecha del fallecimiento del poeta. Se considera por tanto
que la redacción de la primera parte habría sido alternada con la redacción
del Convivium y De Vulgari Eloquentia, mientras que De Monarchia pertenecería a la época de
la segunda o tercera etapa, a la última de las cuales hay que atribuir sin duda la de dos obras
de menor empeño: la Cuestión de agua y la tierra y las dos églogas escritas en respuesta a
sendos poemas de Giovanni de Regina. Es la creación más importante de su autor y una de
las obras fundamentales de la transición del pensamiento medieval (teocentrista) al
renacentista (antropocentrista). Es considerada la obra maestra de la literatura italiana y una
de las cumbres de la literatura universal.

Características
Dante Alighieri llamó sencillamente Commedia a su libro, pues, de acuerdo con el esquema
clásico, no podía ser una tragedia, ya que su final es feliz. Fue el escritor y
humanista Giovanni Boccaccio quién añadió el adjetivo "divina" durante la época en la que se
encargó de leerla y comentarla públicamente por diferentes ciudades italianas, también por ser
un poema que canta a la cristiandad. El libro suele presentarse actualmente con un gran
cuerpo de notas que ayudan a entender quiénes eran los personajes mencionados. Estos
comentarios incluyen interpretaciones de las alegorías cristianas o significados místicos que
contendría el texto. Miguel Asín Palacios, por otra parte, destacó la importancia de
la escatología musulmana en la estructura del Infierno dantesco.1
La Divina Comedia se considera una de las obras maestras de la literatura italiana y universal.
Dante resume en ella todo el amplio conocimiento acumulado durante siglos, desde los
antiguos clásicos hasta el mundo medieval; su fe religiosa y sus convicciones morales y
filosóficas. El estilo de la obra posee un rico lenguaje lleno de símbolos y frecuentes
referencias a personajes históricos y de la antigua mitología. Numerosos artistas de todos los
tiempos crearon ilustraciones sobre ella; destacan entre ellas las de Botticelli, Gustave
Doré, Dalí, William Adolphe Bouguereau y Miquel Barceló. Dante Alighieri la escribió en
dialecto toscano, matriz del italiano actual el cual se usó entre los siglos XI y XII. Dante finaliza
cada una de las cánticas utilizando la palabra estrellas; conectándolas, a pesar de sus
marcadas diferencias.

Estructura

Cada una de sus partes, o cánticas (Infierno, Purgatorio y Paraíso), está dividida en cantos,
cada parte consta de treinta y tres cantos, más el canto introductorio suman 100 cantos en
total. Cada canto fue compuesto por estrofas de tres versos endecasílabos o terza rima, que
se dice él mismo inventó (tercetos).
El poema se ordena en función del simbolismo del número tres, que evoca la Santísima
Trinidad (el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo), el equilibrio y la estabilidad, y el triángulo, las
tres proposiciones que componen el silogismo, se sumaba al cuatro, que representaba los
cuatro elementos: Tierra, aire, fuego y agua, dando como resultado el número siete, como
siete son los pecados capitales. Finalmente, el Infierno está dividido en nueve círculos, el
Purgatorio en siete y el Paraíso queda formado por nueve esferas que giran como los planetas
en torno al sol.
Toda la obra está llena de símbolos que remiten al conocimiento y al pensamiento medievales;
religión, astronomía, filosofía, matemáticas, óptica, etc; encarnan en personajes, lugares y
acciones.
El poema cuenta con tres personajes principales: Dante, que personifica a la humanidad,
representa la tentación del pecado, Beatriz, que personifica la Fe y llevará a Dante a cada una
de las esferas del paraíso, hasta el Empíreo, espacio inmóvil, donde contemplará la Rosa
mística formada por Dios y sus elegidos. Y Virgilio, que hace otro tanto con la razón.
El paraíso representa el saber y la ciencia divina. El Infierno representa al ser humano frente a
sus pecados y sus funestas consecuencias. El Purgatorio, la lenta purificación de sus culpas
hasta la liberación. En esta obra el autor nos narra con extraordinario realismo un maravilloso
viaje durante el que se encuentra con las almas de grandes y terribles personajes de la
historia; es un canto a la humanidad que sólo en la fe en Dios encontrará su felicidad.
La estrofa por su parte está compuesta por tres versos, y cada una de las cánticas cuenta con
treinta y tres cantos, más el canto introductorio, de manera que la obra completa se compone
de cien cantos. Se usa un tipo de rima original, la "terza rima"
Nel mezzo del cammin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura,
ché la diritta via era smarrita.
Ahí quanto a dir qual era è cosa dura
esta selva selvaggia e aspra e forte
che nel pensier rinova la paura!
Dante también utiliza el número diez tanto como cabalístico que como
número pitagórico, que vemos en los cien cantos de la comedia,
compuestos por los treinta y tres de cada reino, más el de
introducción. También se puede apreciar la importancia decimal en
los diez niveles del infierno, que son nueve círculos más el
anteinfierno, donde se encuentran los ignavi, es decir, los
indiferentes.
La estructura matemática de la Divina comedia, por otra parte, es
mucho más compleja de lo que aquí se esboza. El poema puede
leerse según los cuatro significados que se atribuyen a los textos
sagrados: literal, moral, alegórico y anagógico. En este poema, Dante
hace gala además de un gran poder de síntesis que es característico
de los grandes poetas.
La estructura también afecta a los registros lingüísticos: en el infierno
se utiliza un lenguaje vulgar, el texto del "Purgatorio" está lleno de
citas bíblicas y el del "Paraíso", de himnos y cantos litúrgicos.
Antes de emprender el viaje hacia los tres mundos, Dante despierta
en una selva oscura sin saber por qué llegó ahí. Cuando hablamos de
selva oscura nos referimos a algo malo, a lo contrario a Dios, esa
selva era oscura, era mala. En esa selva se describe un paisaje inicial
en el cual vemos el sol, las estrellas, la playa y la colina. El sol en
representación de la divinidad, de Dios, la colina es el camino que
debe subir para llegar a Dios, Dante no puede llegar a esa luz porque
en el camino se encuentra con 3 fieras que son obstáculos para él.
Cada fiera representa un pecado... Ahí se encuentra con Virgilio y
después de una conversación con este, comienza su viaje.

El Paraíso es el tercer canto del poema medieval titulado Divina Comedia, del florentino Dante
Alighieri; los primeros dos son el Infierno y el Purgatorio. Fue escrito entre 1313 o 1314 y 1321,
fecha del fallecimiento del poeta. Mientras el Infierno y el Purgatorio son sitios terrestres,
el Paraíso es un mundo inmaterial, etéreo, dividido en nueve cielos. Los primeros siete llevan el
nombre de cuerpos celestes del sistema solar, que en su orden
son Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter, Saturno. El último par está compuesto por
las estrellas fijas y el Primer móvil.
Un gran conjunto de escenarios compone el Empíreo. La relación entre Dante y los beatos, sin
embargo, es diferente de la que había sostenido con los habitantes de los otros dos reinos. De
hecho, todas las almas del Paraíso, se encuentran en el Empíreo, y precisamente en la cuenca
de la Cándida Rosa (o Rosa Mística) desde el cual contemplan directamente a Dios. Sin
embargo, para que su viaje por el Paraíso sea más fácil de comprender, las figuras aparecen
por cielo, en una precisa correspondencia astrológica entre las cualidades de cada planeta y el
tipo de experiencia espiritual realizada por el personaje descrito. De esa manera, en el cielo de
Venus se encuentran los espíritus amantes, mientras que en el de Saturno los contemplativos.
Virgilio, que simboliza la Razón, ha desaparecido. En su lugar, Beatriz (Beatrice), quien
representa la teología, toma el lugar de guía. De hecho, es imposible llegar a Dios tan sólo con
la razón, siendo necesaria la verdad iluminada. A continuación Dante encuentra un nuevo
guía, Bernardo de Claraval. Beatriz sigue acompañándolo y ruega por él en el momento de la
invocación final del santo a María.
Al recorrer los tiempos del viaje a través del el Paraíso, Dante tiene presente el esquema
del Itinerario de la mente en Dios de San Buenaventura, que buscaba platónicamente tres
grados de aprendizaje: el Extra nos, la experiencia de los siete cielos, que corresponde al
conocimiento sensible de teoría platónica; el Intra nos, o la experiencia de las estrellas fijas,
correspondiente a la visión ; el Supra nos, o la experiencia del Empíreo, correspondiente al
conocimiento intelectual. En esta ocasión sigue habiendo elementos de tipo escolástico-
aristotélico (vida mundana, activa y contemplativa), y agustiniano (la vida activa según
la Scientia, y la vida contemplativa según la Sapientia).

Purgatorio[editar]
Artículo principal: Purgatorio (La Divina Comedia)

En esta segunda parte, Dante y Virgilio atraviesan el Purgatorio, una montaña de cumbre
plana y laderas escalonadas y redondas, simétricamente al Infierno. En cada escalón se
redime un pecado, pero los que lo redimen están contentos porque poseen esperanza. Dante
se va purificando de sus pecados en cada nivel porque un ángel en cada uno le va borrando
una letra de una escritura que le han puesto encima. Allí encuentra a famosos poetas, entre
ellos a Publio Papinio Estacio, autor de la Tebaida.
Esta parte comienza propiamente con la salida del Infierno a través de la natural burella.
Dante y Virgilio llegan así al hemisferio sur terrestre (que se creía por completo bajo las
aguas), donde en medio de las aguas se halla la montaña del Purgatorio, creada con la tierra
utilizada para crear el abismo del Infierno, cuando Lucifer fue expulsado del Paraíso tras
rebelarse contra Dios. Tras salir del túnel llegan a una playa, donde encuentran a Catón el
Joven, que se desempeña como guardián del Purgatorio. Teniendo que emprender el ascenso
de la empinada montaña, que resulta imposible escalar, es tan empinada que Dante tiene que
preguntar a algunas almas cuál es el pasaje más cercano; pertenecen al grupo de los
negligentes, los muertos en estado de excomunión, que viven en el Ante-purgatorio. Un
personaje notable de este lugar es Manfredo de Sicilia. Junto a los que por pereza tardaron en
arrepentirse, los muertos violentamente y a los principios negligentes, de hecho, esperan el
tiempo de purificación necesario para poder acceder al Purgatorio propiamente dicho. En la
entrada del valle donde se encuentran los principios negligentes, Dante, siguiendo las
indicaciones de Virgilio, pide indicaciones a un alma que resulta ser el guardián del valle, un
compatriota de Virgilio, Sordello, que será su guía hasta la puerta del Purgatorio.
Tras llegar al final del Antepurgatorio, tras un valle florecido, los dos cruzan la puerta del
Purgatorio, que custodia un ángel con una espada de fuego, que parece tener vida propia.
Está precedido por tres jardines, el primero de mármol blanco, el segundo de una piedra
oscura y el tercero y último de pórfido rojo. El ángel, sentado en el solio de diamante y
apoyando los pies en el escalón rojo, marca siete "p" en la frente de Dante y abre la puerta
con dos llaves, una de plata y otra de oro, que San Pedrole dio, y los dos poetas se adentran
en el segundo reino.
El Purgatorio se divide en siete cornisas, donde las almas expían sus pecados para purificarse
antes de entrar al Paraíso. Al contrario del Infierno, donde los pecados se agravan a medida
que se avanza en los círculos, en el Purgatorio la base de la montaña, es decir la cornisa I,
alberga a quienes padecen las culpas más graves, mientras que en la cumbre, cerca
del Edén, se encuentran los pecadores menos culpables. Las almas no son castigadas para
siempre, ni por una sola culpa, como en el primer reino, pero expían una pena equivalente a
los pecados durante la vida.
En la primera cornisa, Dante y Virgilio encuentran a los orgullosos, en la segunda a los
envidiosos, en la tercera a los iracundos, en la cuarta a los perezosos, en la quinta a los
avaros y a los pródigos. En esta encuentran el alma de Cecilio Estacio tras un terremoto (que
se produce cada vez que se libera un alma) y un canto Gloria in excelsis Deo. En vida este
personaje fue en exceso pródigo. Tras años de expiación siente el deseo de guiarlos hasta la
cumbre, a través de la sexta cornisa, donde expían sus culpas los golosos, que lucen
delgadísimos, y la séptima, donde se encuentran los lujuriosos, envueltos en llamas. Dante
recuerda que Estacio se convirtió gracias a Virgilio y a sus obras, en particular la Eneida y
las Bucólicas, que le mostraron la importancia de la fe cristiana y el error de su vicio. En ese
sentido, Virgilio lo iluminó permaneciendo él en la oscuridad. Virgilio fue un profeta sin saberlo,
pues llevó a Estacio a la fe pero él, pudiendo tan solo entreverla, no pudo salvarse, y deberá
habitar hasta la eternidad en el Limbo. Es en esta repisa de los lujuriosos donde se encuentra
el Alighieri a sus amigos poetas de lo que él mismo bautiza como dolce stil novo ("Purgatorio",
canto XXIV, v. 57). En la séptima cornisa, los tres tienen que atravesar un muro de fuego, tras
la cual hay una escalera, por la que se entra al Paraíso terrestre. Dante se muestra asustado y
es confortado por Virgilio. Allí, donde vivieron Adán y Eva prima del pecado, Virgilio y Dante
tienen que despedirse, porque el poeta latino no es digno de conducirlo en el Paraíso. Pero
Beatriz sí.
Aquí Dante se encuentra con Santa Matilde, la personificación de la felicidad perfecta,
precedente al pecado original, que le muestra los dos ríos, Lete, que hace olvidar los pecados,
y Eunoe, que devuelve la memoria del bien realizado, y se ofrece a reunirlo con Beatriz, que
pronto llegará. Beatriz le llama severamente la atención a Dante y después le propone verla
sin el velo. El poeta, por su parte, busca a su maestro Virgilio, que ya no se encuentra con él.
Tras beber las aguas del Lete y del Eunoe, que hacen olvidar las cosas malas y recordar las
buenas, el poeta sigue a Beatriz hacia el tercer y último reino, el del Paraíso

Traducciones
Como clásico de la literatura universal la Divina Comedia ha tenido traducciones en varias
épocas en 25 lenguas. Cabe destacar:

 La primera traducción al castellano fue la medieval de Enrique de Villena. La primera


impresa la hizo Pedro Fernández de Villegas y fue parcial: solo el Infierno(Burgos:
Fadrique de Basilea, 1515). Después hubo que esperar hasta el siglo XIX, cuando se
vertió ocho veces completa y directamente del italiano al español (Manuel Aranda San
Juan, Pedro Puigbó, Cayetano Rosell, José María Carulla, J. Sánchez Morales, Juan de la
Pezuela, J. A. R. y Enrique de Montalbán). En tercetos lo hizo Juan de la Pezuela, Conde
de Cheste, y Ángel Crespo en el XX; lo menos diecinueve nuevas se hicieron al español
en los siglos XX y XXI a fecha de 2018. Son las traducciones más recientes y de nota la
de Ángel Crespo, galardonada con el premio nacional de traducción, la de Luis Martínez
de Merlo para Editorial Cátedra, en endecasílabos blancos, y la de Abilio
Echeverría para Alianza Editorial, en tercetos encadenados. Son beneméritas también la
de Bartolomé Mitre, en tercetos, pero incompleta y decimonónica, y la de Nicolás
González Ruiz. En prosa acaso la mejor y más actual es la del romanista Ángel Chiclana.
En 2018 vió a la luz una nueva traducción de José María Micó para Editorial Acantilado,
en una versión legible, cercana y fiel.56 En catalán se dispone de varias versiones, la
primera la de 1429, en verso, por Andreu Febrer, y las modernas de Josep Maria de
Sagarra y Joan Francesc Mira.
 Antoine de Rivarol (1753-1801) y Lamennais (1782-1854) hicieron sus respectivas
traducciones al francés.78
 Henry Wadsworth Longfellow (1807-1882) fue el primer estadounidense en traducirla al
inglés, completando su obra en 1867.9
 Giovanni Peterlongo (1856–1941) la ha traducido al esperanto.10
 Mons. Pádraig de Brún (1889-1960) logró una versión en gaélico irlandés, publicada
póstumamente.11
 La primera traducción al latín fue la de Giovanni Bertoldi da Serravalle, obispo de Fermo y
de Fano, durante el Concilio de Constanza. La traducción se culminó en 1417 y su primera
impresión recién en 1891.12
 Mihály Babits (1883-1941) hizo la primera traducción al húngaro entre 1913 y 1923.
 El estadista argentino Bartolomé Mitre (1821-1906) hizo una traducción al castellano.13
 El italianista español Ángel Chiclana (1935-1998) realizó una traducción en prosa al
castellano.14
 Julio Úbeda Maldonado: traducción de la obra al castellano en verso, por primera vez en
la historia, utilizando tercetos de rima asonante. Primera edición realizada en diciembre de
1983 y la segunda en ese mismo mes de 1996.

Dante tituló a su poema Comedia, aunque una larga tradición iniciada


por Boccaccio la ha adjetivado como Divina, tanto por su excelsitud a los ojos
del primer biógrafo de Dante como por tratar de asuntos no terrenales. No
se sabe con exactitud cuándo comenzó Dante la redacción de la Comedia. Las
palabras del autor al final de la Vita Nuova hacen pensar en que la idea del
triunfo de Beatriz más allá de la muerte le surgió antes de ser desterrado,
pero nada indica que comenzara el trabajo de forma inmediata. Es posible
que la composición empezase hacia 1306-1307, desde poco después de
iniciar su destierro, e indudable que se prolongó hasta poco antes de morir
(1321), o sea, durante unos quince años.
El argumento
La Divina Comedia relata el viaje de Dante por el Infierno, el Purgatorio y el
Paraíso, guiado por el poeta romano Virgilio. El poema comienza con el
encuentro de Virgilio con Dante, que se ha perdido en una selva y tropieza
con bestias salvajes. Virgilio le confiesa al poeta que ha venido en nombre
de Beatriz, una dama virtuosa, y lo conduce por un largo camino de redención
que comienza en el Averno.

Virgilio y Dante van pasando por los círculos infernales; en el primero están
"los infelices que nunca estuvieron vivos", los niños que no pudieron recibir
el bautismo antes de morir y personas de grandeza espiritual como Virgilio,
que intuyeron la revelación cristiana. En el segundo círculo el Infierno se
muestra ya con toda propiedad: a la entrada de un pozo se halla Minos, una
especie de juez. En los círculos superiores moran los que se dejaron guiar
por la incontinencia; en los inferiores, los que respondieron a sus más bajos
instintos. Luego se describen los perversos, que al final de sus vidas
quedaron solos; los lujuriosos, vencidos por el puro placer sexual; los avaros;
los enfermos de ira, condenados a golpearse eternamente hundidos en el
fango...

La sección del Infierno es la más conocida de todas precisamente por la altura


que cobran sus escenas monstruosas, como si asistiéramos al mal de una
manera directamente visual: por ejemplo, los estafadores nadan en una
masa hirviente de pez. El Purgatorio se encuentra en una montaña rodeada
de precipicios, y allí las almas deben consagrarse al Bien para expiar sus
culpas y ser finalmente salvadas por Dios. Dante tiene oportunidad de ver el
ascenso del alma del poeta Estaciohacia el cielo después de haber sido
purificado. En la sección del Paraíso Dante logra la máxima perfección
espiritual: ve las procesiones simbólicas, los misterios de la fe como la
Encarnación Divina, y en una nube de flores dispuesta por los ángeles logra
ver a Beatriz (su redentora), que sube al carro de la Iglesia.
El tema central de la Comedia es el viaje que realiza Dante, a lo largo del cual
encontrará su propia identidad. Pero, ya desde antiguo, el viaje representa
la vida humana, de tal forma que no sólo se trataría de la adquisición de unas
experiencias, sino que además hay que buscar un simbolismo a cada una de
las etapas, a cada uno de los pasos por los que transita el caminante:
el Infiernocomienza en la noche, equivalente de la desesperación; la llegada
al Purgatorio se produce al alba, símbolo de la esperanza, mientras que la
entrada en el Paraíso es a mediodía, en la plenitud de la luz, símbolo de la
salvación.

Virgilio y Dante van pasando por los círculos infernales; en el primero están
"los infelices que nunca estuvieron vivos", los niños que no pudieron recibir
el bautismo antes de morir y personas de grandeza espiritual como Virgilio,
que intuyeron la revelación cristiana. En el segundo círculo el Infierno se
muestra ya con toda propiedad: a la entrada de un pozo se halla Minos, una
especie de juez. En los círculos superiores moran los que se dejaron guiar
por la incontinencia; en los inferiores, los que respondieron a sus más bajos
instintos. Luego se describen los perversos, que al final de sus vidas
quedaron solos; los lujuriosos, vencidos por el puro placer sexual; los avaros;
los enfermos de ira, condenados a golpearse eternamente hundidos en el
fango...

La sección del Infierno es la más conocida de todas precisamente por la altura


que cobran sus escenas monstruosas, como si asistiéramos al mal de una
manera directamente visual: por ejemplo, los estafadores nadan en una
masa hirviente de pez. El Purgatorio se encuentra en una montaña rodeada
de precipicios, y allí las almas deben consagrarse al Bien para expiar sus
culpas y ser finalmente salvadas por Dios. Dante tiene oportunidad de ver el
ascenso del alma del poeta Estaciohacia el cielo después de haber sido
purificado. En la sección del Paraíso Dante logra la máxima perfección
espiritual: ve las procesiones simbólicas, los misterios de la fe como la
Encarnación Divina, y en una nube de flores dispuesta por los ángeles logra
ver a Beatriz (su redentora), que sube al carro de la Iglesia.
El tema central de la Comedia es el viaje que realiza Dante, a lo largo del cual
encontrará su propia identidad. Pero, ya desde antiguo, el viaje representa
la vida humana, de tal forma que no sólo se trataría de la adquisición de unas
experiencias, sino que además hay que buscar un simbolismo a cada una de
las etapas, a cada uno de los pasos por los que transita el caminante:
el Infiernocomienza en la noche, equivalente de la desesperación; la llegada
al Purgatorio se produce al alba, símbolo de la esperanza, mientras que la
entrada en el Paraíso es a mediodía, en la plenitud de la luz, símbolo de la
salvación.

Dante junto a una representación del descenso a los infiernos y del purgatorio
(fresco de Domenico di Michelino, 1465)
Partiendo de unas coordenadas cronológicas reales (el viaje se iniciaría el
año jubilar de 1300, posiblemente la noche del Jueves Santo, y duraría ocho
días), la obra se organiza sobre dos ejes esenciales, perfectamente
atestiguados en la tradición literaria anterior: los libros de viajes simbólicos
(frecuentemente al Más Allá) y la literatura de visiones, aunque Dante
modifica ambos géneros y los adapta a su peculiar planteamiento. En todo
caso, Dante lleva a cabo una profunda y rica reelaboración de los textos que
le han servido de base.

La estructura
La Comedia está dividida en tres partes (Infierno, Purgatorio y Paraíso), cada una
de las cuales consta de 33 cantos, que con el canto que sirve de introducción
suman un total de cien cantos. A su vez, el Infierno se divide en nueve
círculos, el Purgatorio en nueve partes y el Paraíso en nueve cielos. Los
condenados se agrupan en tres series (incontinentes, violentos y
fraudulentos). Los que purgan sus pecados también forman tres grupos (los
que siguieron un amor que les llevó al mal, los que amaron poco el bien y
los que manifestaron un amor desmesurado a los bienes terrenales); en
el Paraíso se encuentran los seglares, los activos y los contemplativos, según
el grado y tipo de amor que hayan mostrado a Dios.
El número cien es simbólico y constituye una cantidad habitual en los textos
medievales de carácter didáctico; del mismo modo, el número tres, base de
la concepción estructural de la Comedia, también tiene un alto valor simbólico
en la numerología medieval, como muestra de la perfección y de la unidad
en la diversidad: en definitiva, sería la interpretación numérica del misterio
de la Trinidad.

El Infierno se estructura según las culpas de quienes se encuentran allí;


siguiendo los mismos principios organizadores, en el Purgatorio nos
encontramos con una montaña con siete cornisas, en las que se agrupan los
condenados según sus inclinaciones pecaminosas. Al llegar al Paraíso,
Virgilio, que había guiado los pasos de Dante por el Más Allá, es sustituido
por Estacio. El Paraíso aloja eternamente a los escogidos que se han salvado
y que se agrupan, según sus virtudes, en las nueve esferas del sistema
celestial descrito por Ptolomeo (las siete esferas de los planetas, la esfera de
las estrellas fijas y la del Primer Motor). El Empíreo se encuentra fuera del
sistema celestial y, por tanto, resulta ajeno al paso del tiempo, a la vez que
encierra en sí mismo a todos los cielos.
Según se ha visto, la estructura general de la Comedia se basa sobre el
número tres, al que se le da una sentido especial, además de conservar todas
las connotaciones simbólicas sacras y profanas. Pero la importancia de este
número llega más lejos: la estrofa utilizada es el terceto endecasílabo, es
decir, una estrofa de tres versos de once sílabas: cada estrofa consta de 33
sílabas. Por otra parte, unas estrofas se unen a otras con un juego de rimas
en el que también se puede hablar de un indudable protagonismo del número
tres: el segundo verso de una estrofa rima con el primero y el tercero de la
siguiente, dando lugar al sistema métrico denominado terceto encadenado. De
este modo se mantiene una línea melódica y rítmica a lo largo de todo el
canto. Frecuentemente, el sentido se organiza apoyado en tres tercetos, lo
que da a estos grupos un indudable aire de silogismo (en cierto modo, ocurre
lo mismo con la estructura del soneto).

Significación de la Divina Comedia


Son tres los ejes fundamentales de la Comedia desde el punto de vista
filosófico: el cosmos, la razón y la fe, la predestinación y el libre albedrío. El
primero se resuelve con la creación de un universo propio en el que el infierno
y el paraíso se oponen simétricamente, y entre los que se sitúa el purgatorio.
Sobre el eje de la razón y la fe se estructuran las ideas sobre filosofía y
teología: la filosofía tropieza continuamente con unos límites estrechos, que
son los del conocimiento humano. La teología, por el contrario, abre en todo
momento unos horizontes inabarcables e ignotos; el paso de la una a la otra
es el que convierte al poeta en poeta-teólogo, como se manifiesta
explícitamente en Paraíso, XXV.
El tercer eje es el formado por las cuestiones relativas a la predestinación y
libre albedrío, que constituyen una de las preocupaciones más frecuentes
para los pensadores medievales, incluidos teólogos y filósofos naturales:
todos los seres, animados e inanimados, están señalados por el influjo de los
astros, que les transmiten determinadas cualidades o virtudes, o que (según
algunos) les marcan el futuro. Al plantearse estas cuestiones, Dante no es
una excepción en el panorama medieval; y la distancia que separa esas
creencias de unos planteamientos deterministas es mínima. En efecto, si los
astros marcan el destino individual, la persona no es completamente libre en
sus actuaciones y, por tanto, no debe ser castigada o premiada. Dante acepta
el influjo de los astros en el hombre, pero a la vez considera que el alma
intelectiva (que sólo depende de Dios) es ajena a ese influjo y, por tanto, es
acreedora de la salvación o de la condena, pues decide libremente (Purgatorio,
XVI).

Como viajero por una tierra desconocida, Dante es acompañado por


sucesivos guías que son también sus maestros en el viaje poético (Virgilio y
Estacio) y en el de la fe (Matelda, Beatriz y San Bernardo). Sólo ellos pueden
llevar al hombre, al pecador, hacia la alta meta a que aspira; el proceso de
purificación espiritual exige una ayuda externa y ése es el papel que
desempeñan estos acompañantes. Los cambios de guía indican las etapas
más importantes del camino recorrido; por esta razón se producen a la
entrada en el Paraíso terrenal y al final del camino por el Paraíso, cuando ya
sólo queda pasar al Empíreo para la contemplación divina. En la primera se
hace libre el albedrío del caminante, y en la segunda su alma abandona la
esclavitud. Es obvio el doble nivel de significados, en el que también participa
la figura del propio Dante como viajero y poeta. Así, los cinco guías (Virgilio,
Estacio, Matelda, Beatriz y San Bernardo) representan otros tantos grados
en el proceso de formación y perfeccionamiento de Dante, proceso que le
llevará hasta la contemplación divina.

La divina comedia. Libro de poema realizado por el escritor italiano Dante


Alighieri aproximadamente en el año 1304. En esta obra universal se mezcla la vida real
con la sobrenatural, muestra la lucha entre la nada y la inmortalidad, una lucha donde
se superponen tres reinos, tres mundos, logrando una suma de múltiples visuales que
nunca se contradicen o se anulan. Los tres
mundos infierno, purgatorio y paraíso reflejan tres modos de ser de la humanidad, en
ellos se reflejan el vicio, el pasaje del vicio a la virtud y la condición de los hombres
perfectos. Es entonces a través de los viciosos, penitentes y buenos que se revela la
vida en todas sus formas, sus miserias y hazañas, pero también se muestra la vida que
no es, la muerte, que tiene su propia vida, todo como una mezcla agraciada planteada
por Dante, que se vuelve arquitecto de lo universal y de lo sublime.
ntroducción

El hombre es capaz de situarse en el mundo en el momento que simboliza, está capacidad


de simbolización se da porque imagina y genera una actitudético-estética ante el mundo.
"Ciencia, arte, técnica, mito, magia... en fin, todas las figuras de la acción humana son
fragmentos cuajados de la fuerzadesbordante de la imaginación que humaniza lo real y
humaniza al hombre".

Para el historiador o teórico, directa o indirectamente, la información literaria como


intensificación de la experiencia urbana, constituye una reserva importante de reflexiones,
sugerencias e implicaciones.

Por otra parte la ciudad reflejada en la obra literaria se senta como una de las dimensiones
de la ciudad, aunque en un distinto plano de la realidad. De la misma manera,
otros medios de comunicación al actuar como testimonio superan las dimensiones del
documento y concurren para constituir la imagen contemporánea de la ciudad.
Hemos querido a través de este escrito utilizar la literatura como una herramienta más dentro
de las áreas interdisciplinares a fines con la arquitecturapara explicar con ello un espacio
imaginario de la edad media que ha sido obra maestra de la literatura mundial. Este artículo no
pretende ser un análisis crítico literario de la obra, es un ejercicio de imaginación del espacio a
través de la narración poética; las imágenes que lo conforman sirven de guía para entrar a la
multidiversidad de espacios que nos presenta el mundo imaginario de Dante unido con el
ciberespacio; más que una postura crítica, el fin es entender a través de
una percepción individual de la obra el lugar dantesco.
ANÁLISIS LITERARIO DE LA OBRA "DIVINA COMEDIA"

Datos generales
 Nombre de la obra: Divina Comedia
 Autor: Dante Alighieri
 Movimiento o escuela literaria: Medieval o época edad media
Género literario: Épico
Especie literaria: Poema sacro
 Estructura: La Divina Comedia es un poema alegórico estructurado en un total de 100
cantos, todos ellos escritos con la misma regla métrica, tercetos endecasílabos, y con un
cuidado considerable por la forma y la estructura.
De los 100 cánticos, 33 corresponden al Cielo, 33 al Purgatorio y 33 al Infierno,
ás un cántico introductorio. La composición del poema se ordena según el simbolismo del
número tres, que se vincula a la Trinidad:
Tres personajes principales, estrofa de tres versos y cada una de las tres partes cuentan
con treinta y tres cantos. La estructura matemática de la Divina comedia, por otra parte, es
mucho más compleja de lo que aquí se esboza. Pero semejante armonía casi matemática puede
hacer pensar en un manifiesto formal, en algo alejado de la sensibilidad y la libertad creadora.
Nada más equivocado. La piedad, la ternura y la tristeza gobiernan esta arquitectura sagrada
cuyos versos perfectos poseen una poderosa e irrepetible emoción estética.
 Lenguaje-estilo: La lengua empleada fue el "vulgar", no el latín, más adecuado para una
tragedia según las reglas clásicas.
 Fuentes de la obra: Para la Divina Comedia Dante tomó inspiración de algunas
tradiciones literarias que eran ampliamente conocidas en su época: la literatura de viaje y la
de visión del otro mundo. Éstas provenían fundamentalmente de tres fuentes: la literatura
cristiana medieval, la antigüedad grecolatina y la producción mística y legendaria del
Cercano Oriente.
La literatura cristiana medieval abundó en descripciones de ultratumba cuya intención
principal era advertir sobre los peligros del pecado. El detalle de los castigos terribles que
esperaban a las almas condenadas, así como los horrores del Infierno, debían producir espanto
en las personas. Ejemplo de ello es lo que se conoce como los bestiarios medievales: la
colección de representaciones de seres muchas veces monstruosos que se veían frecuentemente
en la decoración de los templos y las ilustraciones de diferentes libros.
Algunos relatos cristiano medievales de viajes y visiones que Dante posiblemente debió conocer
son: Jerusalén celestial de Fray Giacomino de Verona, la Visión de fray Albérico y el Viaje de
Saint Brendand.
Más próximo a la formación de Dante está el Tesoretto de su maestro Brunetto Latini, donde se
narra en forma alegórica un viaje al más allá.
También la literatura grecolatina desarrolló relatos de viajes al inframundo y encuentros con
seres sobrenaturales. Por ejemplo, las aventuras de Ulises en la Odisea y los viajes de Eneas por
el Mediterráneo y su descenso al Hades en el canto VI de la Eneida.
Otras fuentes y antecedentes del viaje de Dante son las visiones del trasmundo en la literatura
árabe. Entre ellas, por ejemplo, figuran las Revelaciones de la Meca del filósofo árabe Ibn
Arabi. y el relato del recorrido místico del profeta Mahoma en el Viaje nocturno (o Libro de
la escala). Además de los relatos mencionados, hay otro antecedente anterior en la tradición
iraní del Arda Viraf. Son muchas las similitudes que hay entre la Divina Comedia y el Arda
Viraf y por eso se lo considera como la fuente más antigua: en los dos el protagonista realiza un
viaje de aprendizaje por el más allá; aparecen guías espirituales que le revelan verdades
trascendentes; el recorrido se hace a través del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso y culmina
con la contemplación de la verdad suprema; se repiten algunos detalles simbólicos,
especialmente los relacionados con los números 3 y 7; se describen con gran detalle los
tormentos a que son sometidas las almas condenadas, según la gravedad de sus culpas.
Es muy probable que Dante haya tenido conocimiento del Arda Viraf gracias a la vinculación de
los Fedeli d"amore con la orden de los Templarios (quienes estuvieron en contacto con las
tradiciones del Cercano Oriente desde tiempos de las Cruzadas).

Descripción
 Intención de la obra: La intención de la obra es transmitir el mensaje que debemos de
luchar por la vida, debemos de tener ganas de vivir y luchar por lo que más queremos en
esta vida, debemos de hacer respetar nuestros derechos y no dejar que nadie nos maltrate.
 Argumento de obra:
Dante cuenta que se encontraba perdido en una selva oscura. Si bien llega a divisar la luz del
sol sobre la cima de una montaña, al intentar ascender se le aparecen tres fieras pantera
(lujuria), león (soberbia y ambición) y loba (avaricia), que le cortan el camino; la sombra del
poeta Virgilio le socorre y ambos inician un viaje a través del Infierno y el Purgatorio.
Durante su descenso por el Infierno, Dante nos describe está divido en 9 círculos, los primeros
cinco forman el alto infierno y los cuatro últimos forman el bajo infierno, los cuales se van
haciendo más pequeños, formando una especie de continuos círculos hacia el centro de la
tierra. Dante recorre estos círculos en 24 horas según él parece que estuvo ahí un buen tiempo,
incluso se hace mención, en alguna parte del libro que dura más.
Aquí es cuando Dante y Virgilio recorren el bosque lleno de pozos, despeñaderos, pantanos y
arenales; entran al primer círculo del infierno, donde Dante ve y describe muchos aspectos y
características del mundo infernal.
El primer círculo, que es el Limbo, conoce y ve a las personas que no están bautizadas,
también ve a muchos filósofos y sabios poetas del mundo antiguo que se encuentran en esta
parte del infierno, aquí Dante conoce el Aqueronte (río del infierno), al barquero Caronte, con
el cual tienen una pequeña disputa, la cual Virgilio, con su toque de magia, lo hace calmar,
también Virgilio le comenta que ya han sido sacado se ahí el rey David, Noé, Abel y Raquel.
El segundo círculo, están los lujuriosos y personas que pecan utilizando el
amor para bienes propios. Espacio de más dolor que el limbo, Aquí aparece Minos que era rey
de Creta, el cual presidía el infierno, dictaba sentencia a los condenados con los giros de su
cola, señalando a que círculo debería de ir, también encuentra a muchos reyes que fueron
lujuriosos y a la vez utilizaron el amor para sacar provecho, como Cleopatra.
El tercer círculo está lleno de gulosos, dice Dante que es el lugar de lluvia eterna, maldita y
fría aquí aparece Cerbero que es un perro de tres cabezas las cuales simbolizan a la voracidad
insaciable, lo describe con barba grasienta y negra, el cual es calmado por Virgilio, también
Dante se topa con Ciacco, el cual dice estar ahí por la insaciable gula, pero dice haber vivido en
la ciudad de Dante, Florencia, el cual pide a Dante limpiar su reputación allá arriba y le pide
también que busque a algunos amigos que se encuentran todavía más profundo en el infierno.
El cuarto círculo están los avaros y derrochadores, lo preside el gran enemigo de la
humanidad, el rey de la riqueza, Pluto, entre ellos mismos hay choques y peleas. También aquí
aparecen los papas y cardenales que con el dinero de la iglesia se hicieron avaros, se encuentran
bajo un manantial de aguas obscuras y pantano.
El quinto círculo están los coléricos (ira), aquí se encuentran la Laguna Estigia que es un
pantano donde están las almas desnudas nadando en el lodo y del enojo se arrancan la piel con
los dientes, después se enfrenan contra las gorgonas llegando a la ciudad de Dite a las puertas
de la ciudad (que está cerrada por cierto) llega un mensajero del cielo abriendo las puertas de
esta con una varita (algo así como hada madrina) y pasando ellos entonces adentro.
El sexto círculo Dante observa como los herejes están en sepulcros de fuego un tipo de
castigo muy severo (ya está en la ciudad de Dite), Dante es informado por Farinata sus
infortunios y desdenes que tendrá durante su recorrido, pero Virgilio su maestro estará ahí
para guiarlo.
El séptimo círculo está vigilado por minotauro. Este círculo está subdivido en tres
círculos: Lago de sangre, aquí se encuentran las personas que mataron a otras (asesinos),
llenos de piedra y rodeados por un río inmenso de sangre. Cada uno de estos círculos tiene
almas que corresponden a cada uno de ellos por ejemplo los espíritus malditos, Bosque de
espinas, Aquí se encuentran las personas que usaron la violencia contra sí mismos
(suicidas), Violentos contra Dios, aquellos que pueden violentarse contra Dios, contra otros
y contra ellos, injuriosos y usureros (homosexuales), aquí se encuentra el flegotonte donde
hierven los violentos y también los centauros, comandados por Quirón, Neso los guía por aquel
círculo, donde incluso ven a Atila.
El octavo círculo, aquí se condenaban en fosas a 10 diferentes tipos de fraudulentos. Desde
lo que vivían de las mujeres (en estos tiempos llamados gigoloes), los aduladores (lame botas),
adoradores de oro (aquí entrarían los políticos de los videos), falsos magos (líneas psíquicas),
estafadores (medio mundo político de México) hipócritas, ladrones (políticos mexicanos) malos
consejeros, discordia (amarrar navajas), falsificadores (Tepito).
Aquí encuentran a Gerión, que es el símbolo del fraude, el cual los ayuda para pasar de aquel
círculo. Aquí también tiene el enfrentamiento con los demonios.En el noveno círculo se
encuentran los traidores. En la entrada como dos grandes torres, se encuentran los gigantes
Ticio y Tifeo, los cuales lucharon en contra de Júpiter y fueron vencidos. Dante tiene una pelea
con Bocca degli Abati, que era un florentino traidor de los güelfos. En él se encuentra el
constructor de la Torre de Babel que impidió al mundo hablar la misma lengua. Dante y
Virgilio se topan con lucifer el príncipe de las tinieblas. Éste es el peor de los círculos y el más
temeroso ya que se describe a lucifer con medio cuerpo fuera de la superficie glaciar y
masticando a Judas. Éste también se divide en 4, que son: Primer recinto del noveno círculo, la
caína: Los traidores a sus parientes. Segundo recinto del noveno círculo, la Antenora: Los
traidores a su patria. El suplicio por el hielo. Tercer recinto del noveno círculo, la Plotomea:
Los traidores a sus amigos y huéspedes. Cuarto recinto del noveno círculo, la Judesca: Los
traidores a sus bienhechores. Judas y Lucifer.
Dante lo describe como "una montaña de 7 círculos" es un lugar donde se sufre temporalmente,
vaya un ligar de paso.
Catón es el guardián del purgatorio: es un viejo de barba blanca cascarrabias que atraviesa el
infierno y el purgatorio en un barca.
Se divide en 7 círculos pero antes de entrar a ellos un ángel con una espada les graba 7 PC en la
frente y pasando cada círculo se les van a ir quitando las 7 PC.
Soberbia: Aquí cabe destacar que Dante cambia de actitud ya que en el primer círculo del
infierno él se cree superior a Sócrates y a los grandes pensadores, aquí en este círculo se le
pregunta "tú eres Dante" a lo que él contesta: "si soy el solo que no soy tan famoso todavía".
Aquí se le borra el pecado.
Envidia: Aquí los envidiosos tienen los ojos cocidos y cerrados con alambre.
Ira: Una humareda oscura priva la vista de los castigados.
Pereza: En la cuarta terraza se podrían encontrar las almas de aquellos que pecaron por
descuido lo que sería la Pereza. Desde el momento en vida en que se falla al buscar el amor,
aquí son condenados a incesantes trabajos. Los ejemplos de entusiasmo o energía, las virtudes
opuestas, son clamados por las almas que recorren la terraza. Estos ejemplos incluyen
episodios de la vida de la Virgen María, Julio Cesar y Eneas. Esta actividad, además, remplaza
las oraciones verbales de esta terraza. Estos perezosos están demasiado ocupados siquiera para
conversar durante sus trabajos, por ello esta es una de las secciones más cortas del poema.
Alegóricamente, la pereza espiritual y la falta de cuidado llevan a la tristeza,40 la
bienaventuranza de esta terraza es Beati qui lugent ("Benditos sean los que sufren, pues serán
reconfortados," Mateo 5:441 ) (Canto XVIII y XIX).
Al caer la segunda noche, con los poetas aún en la terraza, Dante sueña con una Sirena (Canto
XIX).
Avaricia y despilfarro: En las tres últimas terrazas se encuentran los que pecaron por amar
buenas cosas, pero amándolas excesivamente o desordenadamente. En la quinta terraza, la
excesiva preocupación por los bienes terrenales, ya sea codiciosamente o extravagantemente, es
castigada y purificada, y los avaros y los adinerados yacen boca abajo al suelo, sin posibilidad
de moverse. Sus oraciones son Adhaesit pavimento anima mea, tomada de Salmos 119:25
("Mi alma esta adherida al polvo, vivifícame con Tu Palabra,"42 ), una oración que expresa el
deseo de seguir las Leyes de Dios (Canto XIX).
En esta terraza, Hugo el Grande se lamenta, en contraste, cómo la avaricia había motivado
las acciones de sus sucesores, y "profetiza" eventos que sucederían luego de la época en la que
se ubica al poema, pero antes de la época en que es escrito el poema:
Gula: La sexta terraza purifica a los glotones, y en general, a todos aquellos que a pesar de
estar satisfechos insistían al comer, beber, saciar su cuerpo.47 En una evocadora escena del
castigo de Tántalo, los glotones mueren de hambre ante árboles llenos de frutos que nunca
estaran a su alcance.47 En este círculo los ejemplos son dados por voces que se escuchan entre
los árboles. Juan el Bautista, quien vivía de langostas y miel (Mateo 3:448 ), es un ejemplo de
las virtudes opuestas, templanza o moderación;47 mientras que un ejemplo clásico de gula es
cuando los Centauros ebrios se enfrentan a los Lápitas.47
Lujuria: Aquí un alma atormentada le dice a nuestro protagonista "dichoso tu que estás vivo y
vives para aprender".
Salen del purgatorio y entran al paraíso terrestre. Dante llora por despedirse de Virgilio (que
nena) lo acompaña Estacio que los había seguido en el trayecto desde el quinto circulo y sirve
de conexión ente Dante y Beatriz.
Al finalizar, Dante junto con el maestro Virgilio sigue el camino donde ven de nuevo las cosas
bellas que muestra el cielo.
El alma de Beatriz le acompañará de ahí en adelante, hasta los últimos círculos del Paraíso.
Por fin llegan al tan esperado cielo, este a diferencia de los otros no está dividido en círculos si
no en cielos y aquí van subiendo de menor a mayor, cabe destacar que aquí los cielos son
representados como los planetas y el sol pero como en ese tiempo todavía no se descubrían
Saturno ni Plutón por lo cual les llama cielo estrellado y cielo cristalino respectivamente.
Luna: La región del fuego en el cielo, este fuego no quema no hiere, aquí todo lo que se quiere
se puede. Beatriz le dice a Dante "si la razón sigue a los sentidos debes de tener muy cortas las
alas".
Mercurio: Todo lo que era castigo en el infierno ahora es gozo.
Venus: Aquí es el cielo de los espíritus del amor.
Sol: Doctores en filosofía y teología.
Marte: Nuestro protagonista se encuentra con su tatarabuelo quien le dice que lo van a
desterrar de Florencia (Mm...¿La Eneida?)
Júpiter: Hay una danza de criaturas sobre estas formas hay un águila.
Saturno: Aquí Dante menciona "recorrí con mi ojos las 7 esferas y vi tan pequeño nuestro
globo y me dio risa su vil aspecto.
Cielo estrellado: No pasa nada relevante.
Cielo cristalino: En esta esfera empieza y concluye el movimiento mientras todo lo demás
gira a su alrededor.
Dante llega al Empíreo un lugar fuera del cielo se podría definir como el cielo supremo lugar
donde acaba la travesía de Dante. El empíreo es un cielo de pura luz.
Acciones Principales:
Dante se encuentra en el bosque, perdido y confundido.
Aparece Virgilio, su maestro, el cual es mandado por Beatriz, su amada, para ayudarle.Dante
acepta la ayuda de Virgilio y toma la decisión de hacer el viaje con él.
El infierno está formado por nueve círculos, en los cuales Dante se adentra a cada uno
describiéndolos.
Dante y Virgilio, recorre el infierno en 24 horas.
Virgilio muestra cada uno de los círculos del infierno, ya que él conocía muy bien y que tipo de
almas son las que caen en cada uno.
Dante se topa con muchos genios, poetas, filósofos, etc. Y se siente entusiasmado por ver a
muchos de sus maestros, pero a la vez, también se encuentra con muchos seres desagradables.
En el último circuló se encuentra lucifer, es el último de los círculos, en él se encuentran
conocidos personajes, tales como Mahoma y Judas.
Dante y Virgilio, después de su recorrido, por fin se retiran del infierno.
 Estilo de la obra: Los procedimientos más importantes de la novela son: el uso de la
ironía que se manifiesta en toda la novela; la parodia referida tanto a los libros de
caballerías como a textos o instituciones religiosas (de ahí parte de la comicidad y humor de
la obra).
También es importante destacar la gradación ascendente del motivo del hambre en los
primeros capítulos y en la cantidad de simetrías y contrastes esparcidos en el relato.
El estilo de la novela es una excelente muestra de elegancia y decoro literarios, ya que no
aparece el uso de jergas, y abunda el empleo eficaz de recursosestilísticos en beneficio de una
deliberada economía expresiva.
 Trascendencia de la Divina Comedia:
La historia narrada en la Divina Comedia puede ser interpretada en sentido literal y en sentido
alegórico.
El sentido literal se refiere a la anécdota narrada en el poema: gracias a la misericordia divina,
Dante realiza un viaje de aprendizaje por los tres reinosde ultratumba para purificar su alma.
El sentido alegórico alude a una significación más profunda de la narración, por medio del
encadenamiento de los símbolos. El viaje de Dante representa el proceso de su alma, que debe
redimirse de los pecados con auxilio de la razón (Virgilio), la teología y la fe (Beatriz) y la
contemplación (Bernardo de Claraval), y gracias a la intercesión de la Virgen María.
Almas condenadas en el infierno; ilustración del Viaje nocturno del Profeta. Siglo XV
Dentro de esta significación alegórica, también se distinguen un sentido moral y
otro anagógico o místico. En su significación moral el poema intenta conducir a los lectores
a obrar adecuadamente pues advierte cómo las pasiones ponen en riesgo la salvación del
alma, cuya naturaleza frágil la predispone a las tentaciones y el pecado.
De acuerdo con su interpretación anagógica o mística, la obra se presenta como un
instrumento de elevación del hombre hacia verdades superiores cuyo conocimiento sólo se
alcanza a través de la revelación de una sabiduría suprema: la humanidad sólo puede
apartarse de la miseria si deja que el Imperio le guíe en los asuntos terrenales (simbolizado
por la compañía de Virgilio) y la Iglesia en lo espiritual (Beatriz), bajo el amparo de la mirada
divina (intercesión de Bernardo de Claraval).

Dante Alighieri

La Divina Comedia es un poema donde se mezcla la vida real con la sobrenatural, muestra la
lucha entre la nada y la inmortalidad, una lucha donde se superponen tres reinos, tres mundos,
logrando una suma de múltiples visuales que nunca se contradicen o se anulan. Los tres
mundos infierno, purgatorio y paraíso reflejan tres modos de ser de la humanidad, en ellos se
reflejan el vicio, el pasaje del vicio a la virtud y la condición de los hombres perfectos. Es
entonces a través de los viciosos, penitentes y buenos que se revela la vida en todas sus formas,
sus miserias y hazañas, pero también se muestra la vida que no es, la muerte, que tiene su
propia vida, todo como una mezcla agraciada planteada por Dante, que se vuelve arquitecto de
lo universal y de lo sublime. (Fragmento. Adriana Quiroga, Hernán Guerrero y Ulises Márquez)

EL INFIERNO
Ante las puertas del infierno

Aquí se encuentran, entre lamentos de dolor y de ira, las "gentes que vivieron sin
gloria ni infamia", mezcladas con los ángeles que no se rebelaron contra Dios, pero
no por lealtad, sino para evitar las consecuencias de tomar partido en la lucha entre
el bien y el mal. El cielo los rechaza porque no hicieron nada bueno y el infierno
también, porque no hicieron nada malo. Su tormento es que nadie se acuerda de
ellos, no tienen esperanza de morir y no tienen nada que hacer en su pobre vida,
desdeñados tanto de la justicia como de la compasión. Dante está condenando aquí,
en particular, a sus compatriotas que, al contrario que él, evitaron tomar partido en
los conflictos políticos de su tiempo anteponiendo su bienestar al bien de su ciudad.

También están allí los pusilánimes, desnudos, acosados por avispas, moscones y
gusanos. Entre ellos estaba "quien hizo por cobardía aquella gran renuncia", sin
duda el Papa Celestino V.

El Infierno es un enorme valle cónico y está dividido en nueve niveles o círculos,


cada cual más profundo y estrecho que el anterior. Para llegar hasta él hay que
cruzar el río Aqueronte, y las almas lo hacen en la barca de Caronte.

Círculo primero

El círculo primero es el Limbo, donde están quienes, sin haber cometido falta
alguna, han muerto sin haber recibido el bautismo; en particular, todos cuantos
nacieron antes de la llegada de Cristo. Las excepciones son Adán, Abel, Noé,
Moisés, Abraham, Isaac, Jacob y sus doce hijos, Raquel y "otros muchos", que
dejaron el Infierno cuando fue visitado por Jesucristo entre su muerte y su
resurrección, y fueron entonces convertidos en santos. Los que están en el Limbo
no sufren tormento alguno, salvo el saber que estarán allí para siempre.

Círculo segundo

A la entrada del círculo segundo está el rey Minos, ante cuya presencia todas las
almas confiesan sus pecados y él los asigna al lugar del Infierno que les
corresponde. En este círculo se castiga a "los lujuriosos, que la razón someten al
deseo", eternamente arrastrados de un sitio a otro por un terrible e incesante viento.
Entre ellos se encuentran Francesca da Rimini y Paolo Malatesta. Los amantes
explican cómo estaban leyendo la historia de Lanzarote y la reina Ginebra y, en el
punto en que los personajes se besaron, ellos lo hicieron también, y así empezó su
perdición.

Círculo tercero

El círculo tercero está guardado por Cerbero, el perro de tres cabezas. Aquí se
castiga el pecado de la gula. Los condenados sufren una tormenta perpetua, con
lluvia y granizo.

Círculo cuarto

El círculo cuarto está guardado por Pluto, el dios romano de la riqueza, y en él se


encuentran los pródigos y los avaros, condenados a hacer rodar pesadas rocas
desde las laderas del valle hasta chocar en el centro. Entre los condenados hay
numerosos clérigos, cardenales y papas.

Círculo quinto

En el círculo quinto está la laguna Estigia, vigilada por Flegias, hijo de Marte.
Enfangados en ella, luchando eternamente unos contra otros, a golpes y mordiscos,
están los condenados por el pecado de la ira, mientras que debajo del agua están
los acidiosos, es decir, los perezosos y los que vivieron tristes y deprimidos sin
motivo. Entre los iracundos estaba Felipe Argenti, florentino llamado así porque
en una ocasión hizo herrar a su caballo con herraduras de plata. Su familia, los
Adimari, fue la que se quedó con los bienes de Dante cuando fue exiliado.

Los cuatro círculos anteriores castigan los pecados de incontinencia, mientras que
los círculos siguientes castigan (más severamente) la maldad en sentido estricto.
La región que comprende a todos ellos se llama Dite(un nombre latino para el
Hades, o el Infierno), una ciudad que toma el color rojo de las llamas que hay en
ella por todas partes, y está rodeada de murallas, cuyas puertas guardan los
demonios.

Círculo Sexto

En el círculo sexto se condena a los herejes. Está sembrado de tumbas en cada una
de las cuales arde el jefe de una secta herética junto con todos sus seguidores. Allí
se encuentra Farinata degli Uberti.
Círculo Séptimo

El círculo séptimo está custodiado por el Minotauro, en él se castiga a los violentos


y está dividido en tres recintos:

Recinto primero

Aquí se castiga a los que cometieron violencia contra el prójimo, cuyas almas
hierven en el Flegetonte, un río de sangre. Los que intentan salir de él son devueltos
por las flechas de los centauros que vigilan sus orillas.

Recinto segundo

Aquí se castiga a los que cometieron violencia contra sí mismos (los suicidas) o
contra sus posesiones (dilapidadores). Los que han renunciado a su cuerpo
mediante el suicidio lo pierden para siempre, pues cuando sus almas son arrojadas
a este recinto se convierten en árboles que sangran cuando las arpías se comen sus
hojas. Los dilapidadores son perseguidos y devorados por perros.

Recinto tercero

En el recinto tercero se castiga a quienes cometieron violencia contra Dios y sus


designos: blasfemos, homosexuales y usureros. (Los usureros no respetaban el
mandato divino de ganarse el pan con el sudor de su frente, sino que se lo ganaban
con el sudor de la frente ajena.) Se trata de un arenal ardiente sobre el que cae una
lluvia de fuego. Los blasfemos están tendidos boca arriba, lo que les impide
protegerse de la lluvia; los usureros están sentados, lo que les permite estar algo
más resguardados, mientras que los homosexuales pueden correr libremente (y si
uno se para se ve obligado a estar parado durante cien años).

Círculo octavo

En el círculo octavo se condenan las distintas clases de fraude, y se llama


Malasbolsas, porque está dividido en diez recintos o bolsas. Está separado del
anterior por el río Flegetonte, que forma una gran catarata.

 Bolsa primera: En ella se castiga a los seductores, azotados por demonios


cornudos, provistos de látigos.
 Bolsa segunda: Aquí están los aduladores, hundidos en estiércol.
 Bolsa tercera: Aquí se castiga la simonía. Cada reo está metido boca abajo
en un agujero, de modo que sólo le asoman los pies en llamas. Dante se
encuentra con el Papa Nicolás III, que confunde al poeta con Bonifacio
VIII (que aún no ha muerto, pero ya está destinado a este lugar del infierno,
y tras él le seguirá Clemente V, que destruyó a los templarios por dinero).
 Bolsa cuarta: Aquí se castiga a los adivinos, que caminan hacia atrás
porque les han retorcido el cuello, de modo que tienen la cara en la
espalda.
 Bolsa quinta: Aquí están los estafadores, a los que unos demonios negros
sumergen en una espesa resina ardiente y les pinchan con sus garfios si
asoman la cabeza.
 Bolsa sexta: Aquí están los hipócritas, que iban vestidos con capas que por
fuera eran de oro y por dentro de pesado plomo, que se veían obligados a
llevar con gran esfuerzo. Caifás, Anás y todos los judíos que decidieron la
crucifixión de Cristo estaban crucificados, desnudos en el suelo, de modo
que los demás hipócritas pasaban por encima de ellos.
 Bolsa séptima: Aquí los ladrones desnudos entre serpientes que se les
suben encima, les muerden y hacen que se deshagan en cenizas, pero
luego se recomponen para seguir sufriendo el tormento.
 Bolsa octava: Es un foso en llamas, donde se castiga a los que sembraron
discordia.
 Bolsa novena: Unos demonios desgarran en ella a los "sembradores de
escándalo y cisma", entre los que se encuentran Mahoma y Alí.
 Bolsa décima: Los falsificadores caminan aquejados de distintas
enfermedades. Entre ellos está Gianni Schichi, que falsificó un testamento
para cobrar una herencia.

Círculo noveno

El último círculo está rodeado por los gigantes que forman una muralla humana
que sobresale hasta la altura del círculo octavo. En él se castiga a los traidores,
sumergidos en hielo. Se divide en cuatro zonas, en las que se castiga,
respectivamente, a los traidores a su propia familia, a los traidores políticos, a
quienes traicionaron a sus amigos (entre ellos Ugolino della Gherardesca y el
cardenal Ruggieri degli Ubaldini) y, ya en el mismo centro de la Tierra, donde
está Lucifer, se encuentran quienes traicionaron a sus benefactores, entre
ellos Judas y los asesinos de César: Bruto y Casio.

Lucifer es un gigante de unos mil metros. Fue arrojado del cielo por el hemisferio
austral, de donde se retiraron las tierras (todas concentradas en el hemisferio norte)
y quedó el agujero que lleva hasta el centro de la Tierra. La tierra desplazada formó
el monte del Purgatorio, junto al agujero, por el que fluye el río Leteo.