You are on page 1of 7

Alonso de Illescas

Proveniente de África, fue vendido como esclavo en Sevilla, donde aprendió la cultura europea.
Radicado su amo en el Perú, en un viaje de comercio la nave que lo transportaba naufragó
frente a Esmeraldas alcanzando la costa y la ansiada libertad. Con su liderazgo logró articular a
indígenas y africanos, luchando por mantener la autonomía de la región con independencia de
la injerencia española. Debió luchar fuertemente para conseguir el respeto de las autoridades
coloniales a través de pactos de mutuo beneficio.

Alonso de Illescas

Presidencia de la Republica

García Moreno N10-43 entre Chile y Espejo


Código Postal: 170401 / Quito - Ecuador
Teléfono: 593-2 382-7000

Manuela Espejo
MARCANDO LA HISTORIA CON SOLIDARIDAD
Gran gestora de los ideales independentistas y una luchadora por la libertad, la solidaridad, la
defensa de las mujeres y las causas de los más desposeídos. Este es su mayor legado, que
sin duda marcó la historia de libertad de todos los ecuatorianos y que, luego de un largo e
injusto anonimato, hoy resurge triunfal.
Presidencia de la Republica
García Moreno N10-43 entre Chile y Espejo
Código Postal: 170401 / Quito - Ecuador
Teléfono: 593-2 382-7000

Rumiñhahui

Escultura de Rumiñahui en Quito, por Vicente O. Rivadeneira.. Universidad Central

Apodo
Ati
Lealtad
Imperio inca (Atahualpa)
Lugar de operación
Kitu, Liribamba
Mandos

Ejército inca de Kitu

Participó en

Guerra Fraticida
Tercera batalla de Tiocajas
Guerra contra los españoles
Información

Nombre real
Pillahuaso II
Nacimiento
1482
Píllaro
Fallecimiento
25 de junio de 1535
Quito,
Dinastía
Hanan Cuzco
Padre
Huayna Cápac
Madre
Nari Ati, princesa de Píllaro

Máscaras para "El Santo de Fuego", 1983

Esculturas
A pesar de que el mismo Guayasamín se consideraba más como pintor, fue autor de múltiples
esculturas: desde pequeñas figuras, cabezas, torsos desnudos, fuentes, móviles, hasta
gigantescos monumentos como es el caso de los conocidos “La Patria Joven” y “Rumiñahui”.
Los materiales que empleaba eran variados: yeso, arcilla, cerámica, plastilina, madera, como
también materiales más duraderos como piedra, bronce, cobre. Sus temáticas, por otro lado,
abarcan toda la gama de posibilidades plásticas; algunas son obras realistas, llenas de
movimiento y con un marcado carácter psicológico, otras de patetismo heroico, otras inspiradas
en el arte precolombino, con rasgos particulares como nariz amplia, ojos oblicuos y boca con
grandes labios.
Además de su trabajo en escultura monumental, para relajarse trabajaba en diseños para
joyas. Estas pequeñas esculturas, algunas de marcado carácter santuario, fueron realizadas
con gran precisión y detalles, con incrustaciones de piedras preciosas, lo que les
proporcionaba “luz, movimiento y sonido” Eso las convirtió en piezas de tipo moderno basadas
en las formas y diseños de las culturas ancestrales indígenas del Ecuador.

La Capilla del hombre Guayasamin

Dirección - Address
Mariano Calvache E18-94 y Lorenzo Chávez.
Bellavista. Quito.
Quito - Ecuador.
Teléfonos: 2446 455 – 2452 938 – 2465 266
secretariainfo@fundacionguayasamin.org
Premio Unesco "Oswaldo Guayasamín" a las Artes, 1999

Metal Modelado

Dirección - Address
Mariano Calvache E18-94 y Lorenzo Chávez. Bellavista. Quito.
Quito - Ecuador.
Teléfonos: 2446 455 – 2452 938 – 2465 266
secretariainfo@fundacionguayasamin.org

Manuel Chili, Caspicara


El escultor indígena Manuel Chili, apodado Caspicara, probablemente nació en Quito, hacia
1723, y los especialistas suelen situar su fallecimiento en 1796. Fiel a la norma áurea de la
imagineria barroca, cultivó los motivos religiosos, tanto en madera como en mármol.
Entre sus maestros más influyentes figuran Diego de Robles y Bernardo de Legarda. Son
numerosas las piezas que se le atribuyen, y varias de ellas figuran entre las predilectas de
los ecuatorianos. Por la belleza de la forma con que las elaboró, destacan el Cristo de El
Belén; el Cristo yacente y la Virgen de la Luz que custodia el Museo del Banco Central del
Ecuador; la Asunción de la Virgen que adorna la Iglesia de San Francisco; la Impresión de las
llagas, situada en la Cantuña; y en particular, la Sábana santa que pueden admirar los
visitantes de la catedral quiteña.
Entre las tallas más importantes que posee el Museo del Banco Central del Ecuador
está el Cristo yacente, atribuido a Manuel Chili, más conocido como Caspicara.

Diego de Robles

El escultor Diego de Robles nació en Toledo, pero desarrolló su carrera en Quito, ciudad que
conserva las imágenes más notables de su trayectoria artística, impulsada a finales del
siglo XVI.
Fiel y vigoroso intérprete de la devoción popular, Robles fue uno de los imagineros más
populares de la Colonia y tuvo numerosos discípulos, indígenas y mestizos.

Entre sus tallas, destaca la imagen mariana que se conserva en el Santuario de la Virgen del
Cisne, venerada por los habitantes del cantón de Loja y considerada milagrosa por sus
devotos.

Otra imagen mariana atribuida a Robles ocupa un lugar venerable en la iglesia del Quinche, a
las afueras de Quito. Representa a Nuestra Señora de Guadalupe y está elaborada con tres
piezas de madera de cedro. También se atribuyen al escultor la talla de la Virgen de
Guadalupe que ocupa el altar central de Guápulo, y la escultura que representa el bautismo
de Cristo en el presbiterio de San Francisco.
La iglesia de San Francisco tiene una de las tallas quiteñas más bellas. Es
ésta del Bautismo, atribuida a Diego de Robles.

Miguel de Santiago

Temáticos y un temperamento emotivo, sincero, producto de su propia sensibilidad. Nacido


en Quito hacia el año de 1630 y fallecido en esa ciudad, el 5 de enero de 1706, este pintor
era hijo adoptivo de Hernando de Santiago. Contrajo matrimonio con su prima segunda,
Juana Ruiz, junto a quien crió a cuatro descendientes, alguno de los cuales heredó la
profesión paterna.

En 1656 Miguel de Santiago recibió el encargo de pintar una serie de catorce lienzos
hagiográficos acerca de San Agustín de Hipona, con el propósito de iluminar el claustro del
convento de San Agustín en Quito. Para diseñar las telas y unificar su estilo, el maestro
estudió los grabados que en 1624 dedicó al mismo asunto el pintor flamenco Schelte de
Bolswert.

Con parecida meticulosidad, el quiteño logró infundir alma a la serie de doce cuadros que
dedicó en 1683 a los Milagros de Nuestra Señora, y que se exhibe en la sacristía de la iglesia
de Guápulo.
Esta forma de enfocar diversos ciclos religiosos, siempre enriquecidos con las señas de
identidad locales, forja y enriquece series pictóricas tan celebradas como La doctrina
cristiana, exhibida en el Museo de San Francisco. La influencia de autores como Zurbarán
queda de manifiesto en una parte de su creación, organizada de acuerdo con la iconografía
religiosa más frecuentada en la América virreinal. Baste citar los ciclos dedicados a
la Inmaculada Concepción y a las Estaciones del año, presentes en el Museo de Arte Colonial
de Quito; las dos series consagradas a El alabado, ubicadas, respectivamente, en la iglesia
de San Francisco de Bogotá y en el monasterio de las Capuchinas en Santiago de Chile; y la
serie de los Artículos del Credo, hoy en el Museo Metropolitano de Bogotá.
Por lo que concierne a la obra quiteña del pintor, cabe mencionar el cuadro titulado La Regla
de San Agustín, que adorna el presbiterio de la iglesia de San Agustín; la tela donde
Santiago refleja el tránsito de la Virgen, concebida para iluminar el trascoro de la Catedral; y
el lienzo que ofrendó a la Virgen de las Flores, actualmente conservado en el Museo de Arte
Colonial.

Ángel que se encuentra en la sacristía de la iglesia de San Francisco. Atribuido a


Miguel de Santiago.