Вы находитесь на странице: 1из 4

GRANDES

ENIGMAS

Luis II de Baviera, la extraña muerte del «rey loco»

Recluido toda su vida en un mundo de fantasía y alejado de toda decisión política, Luis II fue declarado incapaz por sus ministros. Tres días después apareció ahogado en un lago

E junio de 1886,

Baviera despedía

que fuera su rey,

n

al

Luis II, con el cere- monial propio del

casoyentreeldesconcierto

de un pueblo que en me- nos de una semana había visto cómo se despojaba

de la corona a su monar- ca, se le recluía aduciendo su incapacidad mental y se anunciaba su muerte en las aguas del lago Starnberg, sin que nadie supiera con ezacómohabíaocurrido

e accidente. Es-

ta vertigino

ucesión de

seme

chos comen

con

a delicada situa

ciónpolíticayconcluyócon laevidentedecadenciadeun hombreparaquienlacorona se había convertido en un peso insostenible. Luis II había nacido el 25 de agosto de 1845 en Mú- nich.Desdeniñomostróun carácter soñador y rebelde que le condujo a mantener una batalla constante en-

tre realidad y fantasía. Una

contiendaqueperdiódefini-

tivamenteel10demarzode

1864, cuando la inesperada muerte de su padre, Maxi- milianoII,loconvirtióenrey

deBavieraconsólo18años.

No tardó en demostrar su total desinterés por el go-

elreino.Alejadode

bi

política, em- eal en cons-

toda dec ñó el erario

truir un mundo a su medi- da en los sugerentes cas- tillos de Neuschwanstein,

Herrenchiemsee y Linder- hof y en carísimos mece- nazgos. Su apoyo a Richard Wagneracabóendiciembre de 1865 con el compositor obligadoasalirdeMúnich y elgobiernoamenazando con

dimitirenplenosielsobera-

no no cambiaba de actitud.

El monarca ausente

Presionado de nuevo por sus ministros, a principios

de1867anunciósucompro-

miso con su prima Sofía de Wittelsbach.Labodase fijó para el 25 de agosto pero se fue posponiendo hasta que el compromiso se rompió. Esta ruptura coincidió con

UN AM

NTE DE LA BELLEZA

A LO LARG

A LO LARG

ntela

ntela

delarte,

delarte,

los

rede

su vida, Luis II de Baviera buscó insaciable- lezahastaen los detalles más nimios. Amante sesionadocon la armonía estética de su entorno

Baviera buscó insaciable- lezahastaen los detalles más nimios. Amante sesionadocon la armonía estética de su entorno
Baviera buscó insaciable- lezahastaen los detalles más nimios. Amante sesionadocon la armonía estética de su entorno
os germánicos, llegó a diseñar una carroza de oro

os germánicos, llegó a diseñar una carroza de oro

s boda con Sofía de Wittelsbach o a tapizar las pa- de Linderhof con las

s boda con Sofía de Wittelsbach o a tapizar las pa- de Linderhof con las armas del caballero Lohengrin.

RE

J-JOYA DE BOLSILLO DE LUIS II DE BAVIERA.

DGEMAN / ACI

la irrupción en la vida del rey de un nuevo personaje:

Richard Hornig, un apuesto caballerizo que no fue la úni- ca compañía masculina del monarca. Educado en la más rígida tradición católica, Luis vivió su homosexua- lidad como un atormentado descenso a los infiernos. Su tragedia personal tuvo consecuencias políticas. Tan sumido estaba en sus propias contradicciones que se man- tenía al margen del momento histórico y político por el que atravesaba Alemania. Espectador pasivo del au- mento de poder de Prusia, no pudo oponerse a reconocer a su soberano Guillermo I como káiser de la nueva Ale- mania federada nacida en 1871. Cuando comprendió que su reino había quedado reducido a un mero blasón heráldico, con escasos re- cursos naturales y financie- ros y limitadísimos poderes legislativos, Luis huyó de la corte y se refugió en Neusch- wanstein, agobiado por las nuevas circunstancias. La situación llegó a ser insostenible. Los altos es- tamentos ministeriales co- menzaron a movilizarse y en

AKG / ALBUM

EL REY Luis II de Baviera como gran maestro de la Orden de los Caballeros de San Jorge. Museo de Luis II, Múnich.

FINE ART / ALBUM

los primeros días de junio de 1886 se hizo público un informe médico que reunía diferentes testimonios so- breelestadomental del rey, pero que hoy se considera de dudosa credibilidad ya que los facultativos encar- gados del mismo jamás lle-

garonarealizarunaexplora-

ción personal del monarca.

Eldía10delmismomes,una

comisión gubernamental puso al rey bajo custodia y declaró oficialmente su in- capacidad para el gobierno

del reino. Dada la evidente discapacidad del hermano menordelmonarca,elpoder recayó en su tío, el príncipe Leopoldo,atítuloderegente.

Reclusión y muerte

De inmediato se trasladó al monarca al castillo de Berg

bajo una estricta vigilancia. El día 13 dejunio, Luis quiso darunpaseoporlosjardines

quebordeabanellagoStarn-

berg. Dado que se mostra- ba tranquilo, sus custodios

aceptaron su propuesta

ELMÉDICO DEL REY

BERNHARDVONGUDDENeraunreputadodoc-

tor, que fue nombrado médico personal de Luis II gracias a sus descubrimientos en el campo de la neuropsiquiatría. Su cadáver y el del rey fueron rescatados de las aguas

dellagoStarnbergenlanochedel13dejunio

de1886,momentoquerecreaestegrabado.

AKG / ALBUM

GRANDES ENIGMAS

CORTEJO fúnebre de Luis II en su camino hacia la iglesia de San Miguel de Múnich, el 19 de junio de 1886, en un grabado de la época.

a condición de que fuera

acompañadoporsumédico,

el psiquiatra Bernhard von

Gudden. Las alarmas salta- ron cuando, pasadas unas horas, ninguno de los dos regresó al castillo. No tardó

en organizarse una partida de búsqueda que no obtuvo resultado alguno hasta bien entradalanoche,cuandolos cadáveres de médico y pa- cienteaparecieronflotando en el lago.

Sospechas

La versión oficial aseguró que Luis II había sufrido un ataque de locura y se ha- bía suicidado, no sin antes

los en sagrado, algo que la Iglesia prohibía en el caso de los suicidas. Sinembargo,los informes delaautopsiade Luis IIdes- mientenla teoríadelahoga- miento,puestoquenohabía agua en sus pulmones. Por otra parte, pese a sus deli- rios,el rey nunca había pre- sentadotendenciassuicidas. Las sospechas se agravaron

idóneoparapoderenterrar- cuando un pescador y otras personas que aquella tarde

merodeabanporlazonaase-

haber matado él mismo al doctor Von Gudden cuan-

doéste tratabade impedirle que se arrojara al lago. Tres años después, la corte de Viena daría una explica- ción parecida del suicidio del príncipe heredero de Austria Rodolfo de Habs- burgo,muerto junto con su amante. En ambos casos la enajenación era el pretexto

En la autopsia del monarca no se halló agua en sus pulmones, algo incompatible con un ahogamiento

VON GUDDEN INTENTA EVITAR QUE LUIS II SE QUITE LA V DA, EN UN GRABADO CONTEMPORÁNEO.

SZ PHOTO / PHOTOAISA

guraronhaberoídodisparos. Desde entonces, los ru- mores fueron en aumento y tomó cuerpo la posibili- dad de un regicidio planea- do desde la propia familia

IMAGEBROKER / ACI

NEUSCHWANSTEIN.

En 1869 Luis II hizo construir este castillo en el que pasaba largas temporadas alejado de la realidad política de su reino.

real.Inclusosalióarelucirel nombre de Richard Hornig, ennoblecidopocodespuésde lostrágicoshechos,ysellegó

ahablardeunaposiblecons-

piración orquestada desde

Alemania para controlar a una Baviera que rechazaba perder su independencia. Lacontroversiasereavivó

enladécadade1960,cuan-

do el banquero muniqués Detlev Utermöhle declaró bajo juramento que, siendo un niño, la condesa bávara Josephine von Wrba-Kau- nitz había mostrado a sus padres algunos bienes de los Wittelsbach, entre ellos el gabán que Luis II llevaba el día de su muerte y en cuya

de la familia Wittelsbach a realizar una nueva autopsia

1973,unincendioarrasólas

propiedadesdelacondesa,y conellodesaparecióelúnico testimonio que podía cam-

biar la versión oficial sobre la muerte del monarca. La tesis de Utermöhle

Sigueenpie,pues,laposibi-

lidaddequeLuisIIintentara

coincideconladelhistoria- escapar cuando encontró la

dordelarteSiegfriedWich- muerte bien por accidente

mann, poseedor de una fo- tografía que reproduce un dibujo del cadáver del rey donde se aprecian manchas de sangre en torno a la boca, características de los falleci- dos por disparos en los pul- mones. La polémica se agu- dizó ante la rotunda negativa de los actuales miembros

era un excelente nadador

y podía haber intentado al-

canzar la orilla opuesta del

actuación de sus custodios para impedirlo. De hecho,

o como consecuencia de la

al cadáver del monarca, co-

mo proponía el historiador

partetraserasedistinguían dosagujerosdebala.Peroen

berlinés Peter Glowasz.

¿Caso abierto?

lago, ya lejos del castillo. De aceptarse esta versión cabe otra pregunta: ¿Luis asesinó previamente al mé-

dico que lo acompañaba o ésteibaasercómplicedesu huidaytambiénfuevíctima de los atacantes? Sea como

fuere, la versión oficial y la negativadelosWittelsbach a reabrir el asunto han aca- llado cualquier investiga- ción posterior y han dejado para la historia la duda so- brecuálfuelacausarealdela

muertedelllamado,conra-

zónosinella,el«reyloco».

MARÍA PILAR QUERALT DEL HIERRO

HISTORIADORA

Para saber más

Luis II de Baviera Jacques Bainville. Trifaldi, Madrid, 2017.

Ludwig Film de Lucchino Visconti. 1972.