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DERECHO A LA PARTICIPACION EN LA GESTIÓN AMBIENTAL

1. DEFINICIÓN

Cada vez más, los gobiernos, empresas y particulares, se preocupan por gestionar
bien sus recursos, no contaminar, etc. pero realmente no conocen lo que es la gestión
ambiental. Llamamos gestión ambiental al proceso destinado a resolver, mitigar y/o
prevenir los problemas que afectan al medio ambiente, con el propósito de lograr un
desarrollo sostenible.

Otras formas de definir la expresión Gestión Ambiental, dicta: La Gestión Ambiental


puede considerarse como una tarea que comprende la evaluación, planificación,
puesta en marcha, ejecución y evaluación del conjunto de acciones físicas,
financieras, reglamentarias, institucionales, de participación, concertación,
investigación y educación, con el fin de mejorar la calidad ambiental objeto de acción
(entorno territorial de la empresa, proyecto de infraestructura, territorio de su
jurisdicción) (Latorre, 2000: 313)

El concepto de la gestión ambiental es muy amplio e incluye diferentes campos sobre


los que actuar:

- Políticas ambientales: las directrices públicas y/o privadas de los grandes temas
ambientales internacionales, regionales, nacionales y locales.

- Ordenación del territorio: la distribución de los usos del territorio de acuerdo con
sus características.

- Evaluación del impacto ambiental: conjunto de acciones que permiten establecer


los efectos de proyectos, planes o programas sobre el medio ambiente y elaborar
medidas correctivas, compensatorias y protectoras de los potenciales efectos
adversos.
- Prevención y control de la contaminación: estudio, control, y tratamiento de los
efectos provocados por los distintos elementos y formas de energía en el medio
ambiente.

- Preservación de la vida silvestre y ecosistemas: estudio y conservación de los


seres vivos en su medio y de sus relaciones, con el objeto de conservar la
biodiversidad.

- Educación ambiental: cambio de las actitudes del hombre frente a su medio


biofísico, y hacia una mejor comprensión y solución de los problemas
ambientales.

2. VENTAJAS Y DIFICULTADES DE LA GESTIÓN AMBIENTAL

2.1. Una correcta gestión ambiental, tanto en la sociedad en general como la


gestión ambiental en empresas, tiene múltiples beneficios, entre ellos los
siguientes:

- Reducción del impacto medioambiental derivado de la actividad del


hombre.

- Respeto a la biodiversidad y los ecosistemas.

- Factor positivo para la mejora de la competitividad de las empresas.


La certificación de tener un sistema o política de gestión ambiental en
empresas e instituciones tiene un impacto positivo en la imagen
externa de las compañías. Además, es un factor favorable a
considerar en licitaciones públicas y cada vez más empresas privadas
lo exigen a sus proveedores.

- Asegura el cumplimiento de la legislación medioambiental en las


empresas.

- Mejora la conciencia social en torno a estos temas.


2.2. Entre las dificultades podrían citarse estas:

- Recursos materiales y humanos que han de dedicarse a la gestión


ambiental

- Limitaciones derivadas de la necesidad de contar con un experto en


un campo en el que se exigen conocimientos ambientales, legislativos,
que van cambiando y que son diferentes en cada país, etc.

- Necesidad del compromiso de toda la organización con la gestión


ambiental para obtener buenos resultados.

Por su parte, los Sistemas de Gestión Ambiental son instrumentos con un gran
potencial para proteger el entorno y actuar sobre el impacto ambiental que
generan las empresas.

3. DIMENSIONES DE LA GESTIÓN AMBIENTAL

Bajo este contexto conceptual, se hace necesario recurrir a un concepto de


gestión ambiental aportado por el Informe del Estado de la Nación (1999) que
incluye tres dimensiones: La gestión del Patrimonio, la Gestión del Cambio Social
y la Gestión del Riesgo (CONARE-PNUD, 1999). Este enfoque tridimensional se
transcribe textualmente a continuación:

A. La Gestión del Patrimonio: agrupa las políticas, los programas y las


actividades públicas y privadas para la conservación de la naturaleza y sus
resultados. Incluye la protección de los ecosistemas o especies únicas y
amenazadas y el manejo de los recursos de propiedad común.

B. La Gestión del Cambio Social: incluye las políticas, los programas y las
actividades públicas y privadas relacionados con el uso y transformación de
los recursos naturales y sus resultados. Incluye los patrones de ocupación
territorial, el manejo de la frontera agrícola, la expansión urbana y la demanda
de servicios y las regencias ambientales y forestales.
C. Gestión del Riesgo: determina el conjunto de políticas, programas y
actividades públicas y privadas orientadas a atender la característica de la
población costarricense que coexiste en un escenario de riesgo
multiamenazas. Incluye el manejo y generación de los residuos sólidos, y la
reducción de la vulnerabilidad de los sistemas naturales y sociales ante las
amenazas, además de las medidas de prevención, mitigación y
reconstrucción (CONARE-PNUD, 1999, citado en Sánchez, V. 2003). Al
respecto, (Corrales 2012) explica que: El aporte del Informe del Estado de la
Nación (1999), se considera relevante, en tanto y en cuanto vincula el
concepto de gestión ambiental en tres dimensiones que si bien implican tres
ámbitos relativamente diferentes entre sí; tienen una raíz común, pues el
ambiente es al fin de cuentas el que alberga la riqueza natural, la cual a partir
de las políticas económicas y sociales es explotado o utilizado y que
justamente por la sobre explotación o bien por el manejo irresponsable, es en
gran medida disparador y receptor de procesos y situaciones que califican
como riesgos y amenazas ambientales. Según Corrales (2012) el enfoque
tridimensional permite visualizar cómo la gestión ambiental implica un ciclo de
intervención del entorno (ambiente o territorio) que permite a partir de
acciones claras, alcanzar un equilibrio entre las actividades humanas y el
manejo racional de la riqueza natural.

4. ESTIÓN AMBIENTAL PARTICIPATIVA

A partir de las dimensiones de la Gestión Ambiental citadas anteriormente, es


claro que en ninguno de los casos la participación ciudadana está excluida. El
enfoque participativo a nivel comunitario es esencial o fundamental, pues
ninguno de sus objetivos podría ser alcanzado sin contar con un involucramiento
activo de la colectividad en cada una de las dimensiones. La participación
ciudadana es por lo tanto una necesidad inherente para garantizar el éxito de los
procesos que pueden ser impulsados desde las instituciones públicas o bien a
partir de iniciativas de la organización civil o comunitaria. Por ejemplo, según
Corrales R. (2012): Uno de los principales problemas en la gestión ambiental
municipal tiene que ver con la limitación de recursos tanto humanos como
materiales, pero al mismo tiempo estos problemas tienen un trasfondo de orden
político e institucional, problemas de comunicación entre instituciones, duplicidad
o multiplicidad de funciones y apatía de las comunidades organizadas, o
confrontaciones entre organizaciones comunales o locales y políticas de los
gobiernos locales y el sector empresarial, dejando de lado los aspectos más
importantes desde la perspectiva ambiental.

Ante los vacíos institucionales, sea por las razones que sean, en términos de
gestión ambiental, la estrategia de las mismas instituciones debería apostar a la
convocatoria e involucramiento activo de las comunidades; es decir, desde los
gobiernos locales o desde otras dependencias institucionales. La proyección
hacia la comunidad debe ser fortalecida no solo por medio de mensajes o
comunicados de prensa; sino y mejor aún, por medio de la ejecución de acciones
de forma conjunta con los principales actores sociales, las organizaciones
sociales y los ambientalistas locales, las comunidades y los vecinos interesado.

De igual forma existen antecedentes de importancia, en los que la movilidad y la


capacidad organizativa desde lo social, ha sido fundamental para frenar
proyectos privados que se consideran dañinos al ambiente como son los casos
de minería en Tía María (Arequipa), Conga en Cajamarca y la minera Barrick en
Jangas.

5. Gestión Ambiental Participativa y Educación Cívica

Fortalecimiento de la Democracia como se ha planteado que la gestión


ambiental es en realidad un proceso que busca armonizar las actividades
humanas con su entorno, con su ambiente sea este natural o artificial e involucra
etapas de planificación y ejecución, así como la evaluación de lo actuado. De
igual forma se ha planteado que para que la Gestión Ambiental logre alcanzar
sus objetivos, debe tener como eje transversal la participación ciudadana, pues
para una institución pública por sí misma y con las limitaciones que regularmente
las aquejan por más voluntad política que existan, sino aborda sus problemas y
soluciones ambientales desde un enfoque participativo – activo, difícilmente
logrará obtener resultados deseados.

Lo que se debe buscar en nuestro país es que se desarrollen programas de


enseñanza a nivel de inicial, primaria y secundaria, específicamente dentro de
los cursos de los Estudios Sociales y Educación Cívica para secundaria, incluyen
temas relativos a lo expuesto en la presente ponencia, la gestión del riesgo del
desastre, las responsabilidades civiles y marco legal con un enfoque inclusivo;
pero se considera que no se está dando un seguimiento a una formación
ciudadana en materia ambiental que sea sistemática y fortalecida, más bien está
diseñada de forma segmentada o aislada, lo cual evidentemente no está
repercutiendo de una forma efectiva en la formación integral de los estudiantes.
La participación ciudadana en temas de gestión ambiental con involucramiento
directo y enfocada a su territorio, genera además de un encadenamiento positivo
de diversos actores sociales, un fortalecimiento de la identidad de los individuos
con sus comunidades, barrios o ciudades (sentido de pertenencia territorial),
pero al mismo tiempo implica ejercicios donde el esfuerzo de la colectividad
organizada fortalece la democracia y podría ser además una forma de enfrentar
o limitar la expansión de otros problemas de orden social y económico.

6. Ideas para la participación ciudadana en Gestión Ambiental

La gestión ambiental debe ser entendida no solo como una técnica o como un
conjunto de acciones que deben ejecutar “especialistas”, sino como una serie de
actitudes que el ser humano debe implementar en su vida diaria, para disminuir
al máximo su huella ecológica o su impacto ambiental negativo y buscar alargar
la vida útil de los recursos naturales que el ser humano consume o requiere,
reflejándose al mismo tiempo una mejora en la calidad de vida del ser humano a
nivel individual y social. Si bien en materia ambiental las acciones individuales
cuentan sobre todo cuando son multiplicados por varias intensiones igualmente
individuales los resultados de acciones conjuntas o colectivas deberían ser
sinónimo de mejores resultados y no solo bajo un enfoque de celebración o
campaña especial, sino como una práctica regular en las formas cotidianas de
vivir y actuar como sociedad.

Las instituciones de gobierno vinculadas al manejo de los recursos naturales, la


administración de ciertos recursos (como el bosque, el agua o la energía) y las
municipalidades en su condición de gobiernos locales (el más cercano a la
ciudadanía); están llamadas a realizar acciones fuera de sus paredes
convocando, y sobre todo generando, las capacidades de involucramiento y
participación activa que la sociedad está demandando y que algunas veces por
falta de motivación institucional no se llegan a concretar, peor aún en algunos
escenarios genera roces entre comunidades e instituciones públicas. Los
procesos de gestión ambiental pueden estar asociados a temas tan recurrentes
en la problemática urbana o rural, como lo son el manejo de los residuos sólidos,
la contaminación del agua, la protección del patrimonio natural o la preparación
y prevención comunitaria para enfrentar situaciones de amenaza natural o
desastres ambientales, pero de igual forma puede fortalecer desde la gestión
comunitaria, los programas educativos del sistema educativo formal que ya
existen a nivel de primaria y secundaria hasta el desarrollo de programas de
formación ambiental comunitaria. En estos procesos la identificación e
involucramiento de líderes comunales y el trabajo coordinado entre las
instituciones públicas son ejes fundamentales, cada comunidad o cada territorio
tiene una realidad ambiental particular, problemas específicos que enfrentar y
formas diferentes de abordaje desde su propia experiencia, capacidades y
recursos.

Un alto porcentaje de las acciones que busca favorecer la participación


ciudadana en gestión ambiental implican la ejecución de acciones que
justamente promuevan el involucramiento de la sociedad civil y no partir de ideas
preconcebidas o dirigidas desde modelos verticales y de imposición institucional.

En este sentido, algunas prácticas ya conocidas como metodologías


participativas o bien formas de promocionar y estimular la organización
ciudadana en función de una gestión ambiental son las siguientes:

A. Realización de Talleres Participativos: Estos talleres podrán ser liderados


desde las instituciones públicas (municipalidades u otras instituciones
vinculadas) con las comunidades o bien desde la organización
comunitaria y sus líderes comunales. La realización de los talleres
pueden tener diferentes objetivos y metas, desde la realización de un
Diagnóstico Ambiental que favorezca la identificación de los principales
problemas y temas ambientales por atender, desde el conocimiento y
percepción de los participantes (la comunidad) pasando por la
identificación de personas líderes e interesados en los procesos de
gestión ambiental comunitaria hasta la organización de equipos de
trabajo para la formación de brigadas o comités que atenderán de forma
específica temas o problemas identificados o tareas asumidas.
B. Coordinación Interinstitucional y Comunitaria: Una de las debilidades,
que la gestión ambiental con enfoque comunitario o territorial tiene en
Perú , es la débil coordinación interinstitucional que en esta materia
existe, lo cual algunas veces implica duplicación de esfuerzos y limitados
resultados positivos. Adicionalmente existen vacíos en cuanto a la
convocatoria, información e involucramiento de las comunidades en
temas que atañen a sus territorios y comunidades. Es fundamental por lo
tanto diseñar estrategias de coordinación y planificación estratégica con
un enfoque interinstitucional que favorezca un acercamiento con las
comunidades, en este ítem, las escuelas y colegios que operan en cada
comunidad se convierten en esenciales, pues a través de los programas
de Educación Cívica, por ejemplo se puede fomentar la importancia de la
participación ciudadana activa y proactiva en función de una gestión
ambiental comunitaria, por medio de prácticas programadas y
debidamente coordinadas en temas de interés ambiental no solo como
campañas aisladas, sino como un programa local o metas locales como
el rescate de una cuenca, protección de fuentes de agua o la
implementación de un programa permanente de separación y
reutilización o eventualmente reciclaje de residuos sólidos.
C. Promoción de voluntariado comunitario: Desde una organización de
actividades por medio de trabajo voluntario, las comunidades además de
asumir su parte de la tarea en materia ambiental, tendrán la oportunidad
de involucrarse de forma directa con la ejecución de acciones que buscan
solucionar no solo problemas ambientales, sino también mantener una
calidad ambiental determinada.
D. Promoción de micro empresas y empresas comunitarias: Al igual que en
el caso de las acciones de voluntariado, la promoción de la organización
comunal puede incentivar la creación de pequeñas y micro empresas
comunitarias, las cuales pueden desarrollar negocios a partir de la misma
gestión ambiental, en este caso será necesario la coordinación
interinstitucional y la necesaria captación de recursos financieros para
instalaciones, equipamiento y capital de trabajo en general.

CONCLUSIONES

En el Perú, existen las condiciones para promover una gestión ambiental con un
enfoque participativo y comunitario, se puede abordar desde la escala comunal y hasta
la cantonal, pues existe un respaldo jurídico e institucional, pero aún falta el
fortalecimiento de los procesos que pueden dar inicio a partir de proyectos piloto, los
cuales de una u otra forma ya se han registrado, pero la continuidad y la
sistematización de experiencias no es la mejor. Las municipalidades por su condición
de gobiernos locales son las instituciones que están llamadas a incentivar y promover
acciones de gestión ambiental bajo un enfoque territorial y con participación
ciudadana. Además, desde su posición en la organización social, son las instituciones
que tienen la capacidad de fortalecer el acercamiento con y entre diferentes
instituciones del aparato estatal que tienen afinidad con temas ambientales de una
forma general o de una forma específica con el manejo de algún recurso natural o bien
la gestión
de un factor ambiental en particular en la escala local.
La responsabilidad social y legal que el ciudadano peruano tiene en materia ambiental
está marcada por muchas acciones básicas a nivel individual, el consumo racional del
agua, el manejo responsable de sus residuos sólidos y el consumo energético, son
temas que se pueden resolver desde el esfuerzo de cada persona o familia, pero hay
acciones que además requieren de un trabajo colectivo y que refleje la capacidad de
coordinación y esfuerzos con las instituciones públicas y de éstas con las comunidades
directamente vinculadas.
La Educación Cívica es una de las áreas de la educación general básica que está
llamada a fortalecer los valores y la ética ambiental entre las nuevas generaciones,
pues el tema ambiental al igual que otros aspectos abordados desde la formación
ciudadana tiene que ver con derechos y deberes que todos los sectores de la sociedad
deben asumir ante su ambiente.

BIBLIOGRAFIA

- GONZALES, R. (2012).¿Qué es la gestión ambiental?. En Twenergy.


https://twenergy.com/a/que-es-la-gestion-ambiental-558.
- CORRALES, R (2012). Propuesta para la Gestión Ambiental y Auditoría
Ambiental
- Municipal en Costa Rica. Proyecto Final de Graduación, para optar por el título
de Máster en Liderazgo y Gerencia Ambiental. No publicado. San José:
Universidad para la Cooperación Internacional (UCI).
- LATORRE, E (2000). Herramientas para la Participación en Gestión Ambiental.
Bogotá: Editorial Prisma Asociados Ltda.
- CONARE – PNUD. (1999). Estado de la Nación en Desarrollo Humano
Sostenible.
- MURIEL, R (2006). Gestión Ambiental. En Idea Sostenible. Espacio de Reflexión
y Comunicación en Desarrollo Sostenible. Año 3, N° 13. Colombia.