Вы находитесь на странице: 1из 3

PROPIEDADES TERMODINAMICAS Y EQUILIBRIO DE FASES: UN APORTE

EFICIENTE EN LA SIMULACION DE PROCESOS.

En la búsqueda constante de herramientas encaminadas al mejoramiento de la


sociedad como tal, se implementan actividades e ideas pertinentes que resultan
de la investigación, desarrollada por diversas profesiones interesadas en cumplir
a plenitud este fin. Precisamente, una de ellas es la ingeniería química, que en
su desempeño cotidiano aplica los conocimientos matemáticos, físicos y químicos
en el análisis, control, dirección, entre otros; de procesos que involucren cambios
químicos y físicos, con el objeto de implementar equipos, procesos y sistemas en
beneficio de la humanidad.
La anterior aseveración, nos permite destacar la importancia que reviste el
ejercicio de la ingeniería química y de los proyectos que giran en torno a la misma.
Ahora bien, Para poder concretar cualquier proyecto de ingeniería es
imprescindible conocer las propiedades de los materiales involucrados en el
mismo. Así, como no se puede construir un edificio si se desconocen las
propiedades del acero y del hormigón, un médico no puede trabajar
desconociendo anatomía o un agrónomo desconociendo las propiedades del
suelo. Para el ingeniero químico es imprescindible conocer las propiedades de las
sustancias con las que trabaja. En esta línea de conceptos, podemos destacar
que el gran avance experimentado por la fisicoquímica y la termodinámica, han
contribuido en la estimación de las propiedades de las sustancias con las cuales
realiza su labor un ingeniero químico, tales como constantes de equilibrio, presión
de vapor, capacidades caloríficas, etc. La marcada utilidad que ostentan los
métodos que permiten estimar estas propiedades, se encuentra en el hecho de
que a partir de una ecuación funcional con algunos parámetros conocidos de
forma experimental, es posible determinarlas con minúsculos errores. Como
ejemplo de lo anterior encontramos la ecuación de Antoine, correlación
implementada para estimar presiones de vapor; no se debe usar si Pv > 1500 mm
Hg pues el error tiende a crecer. Dentro de su rango de aplicación proporciona
muy buena exactitud. Los valores de las constantes se pueden hallar a partir de
datos T-Pv en tres puntos o más, resolviendo el sistema de ecuaciones generado.
Al realizar un análisis minucioso de lo citado a priori, es fácil afirmar que todos
aquellos métodos, técnicas, temáticas o conceptos que contribuyan al cálculo de
las propiedades o del estado termodinámico del sistema estudiado, resultan de
gran utilidad para el quehacer habitual de un ingeniero químico. Tal es el caso
puntual del equilibrio de fases, debido que al encontrarse dos fases en este punto,
es posible conocer el estado del sistema al detallar una de sus características,
conllevando a que los métodos de estimación de las propiedades termodinámicas
de equilibrio sean una temática de especial relevancia en la formación de un
ingeniero. Para lograr a cabalidad esta estimación, se implementan herramientas
de tipo teórico, experimental y mixto. El primer caso se fundamenta en leyes
termodinámicas y fisicoquímicas; las de tipo empírico se basan en datos
experimentales y correlaciones por medios matemáticos, resultando de gran
utilidad siempre que no se empleen fuera del rango de variables permitidas para
su deducción; y en el tercer tipo se procura la combinación tanto teórica como
experimental. En todo caso resulta imprescindible ostentar una completa y
confiable base teórica, obtenida a partir de diversas comparaciones con resultados
reales.
En este punto del escrito, resulta apropiado citar un caso particular dentro del
equilibrio de fases: el equilibrio liquido-vapor. Este posee una amplia utilidad en
operaciones basadas en la separación por la diferencia de volatilidades, como
evaporaciones flash, destilación, extracción, etc. Donde durante el diseño de los
equipos encargados de tales procesos, se necesita exactitud de los datos
cuantitativos referentes a las propiedades parciales de equilibrio de todos aquellos
componentes que hacen parte de la mezcla. En este panorama de ideas, las
técnicas estimativas encargadas de evaluar las propiedades termodinámicas que
dan lugar a la caracterización del equilibrio de fases, se encuentran jugando un
papel protagónico y trascendental, dado que no es posible conseguir datos
experimentales que cumplan con todos los estándares y exigencias de
condiciones de estado; para la inmensa cantidad de mezclas que existen en la
práctica. Ahora bien, La importancia que enmarca el equilibrio de fases y las
técnicas para el cálculo de propiedades termodinámicas se fortalece en la medida
que el conocimiento de las mismas se hace necesario en la construcción de
modelos matemáticos que permitan simular los procesos más comunes de la
industria química. Puesto que toda simulación precisa de los datos concernientes
a las propiedades termodinámicas y fisicoquímicas de los componentes que
circularán por los equipos que hacen parte de la planta química correspondiente y
asimismo de las diversas condiciones que deben ser verificadas durante el
funcionamiento de la misma.

El alcance de lo anterior, es una utopía que nos hace recurrir de forma ineludible a
los métodos de estimación y predicción de dichas características. Aquí es
precisamente donde entra el ingeniero a cumplir un rol de singular importancia y
cuidado, al escoger la técnica de predicción más pertinente en cada aplicación;
pericia que se obtiene al conocer cada método en detalle y estar familiarizado con
su uso, grado de exactitud y rango de validez. El cumplimiento pleno de lo
anterior, da cabida a la selección adecuada de los equipos utilizados, y sobre
todo a una simulación de calidad que contenga una gran dosis de realidad. Uno
de los argumentos que hace atractivo a un simulador de procesos, está en poder
pensar en una generalidad sin necesidad de recurrir a métodos particulares para
cada sustancia o mezcla a tratar.
Finalmente, partiendo de la amplia gama de aplicaciones y ventajas actuales que
trae consigo la simulación de un proceso, vale la pena resaltar el indiscutible
beneficio de las herramientas que de una u otra manera aportan cimientos de
carácter valioso dentro de la misma. Son temáticas y conceptos que deben hacer
parte integrante de la cabal formación de un ingeniero químico, como el equilibrio
de fases y la estimación de propiedades termodinámicas y fisicoquímicas, debido
a que todas en conjunto logran la adquisición de saberes y bases teóricas solidas
en torno al interesante mundo de los procesos químicos, como evidente campo
de acción de un ingeniero, que al estar familiarizado con el funcionamiento de
estos, de los equipos, de las sustancias que maneja y sus propiedades ; puede
llegar a proponer optimas y eficientes ideas en pro del mejoramiento de la
sociedad.