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Suelos del Perú

El suelo es una mezcla variable de materiales sólidos,


líquidos y gaseosos, y que sirve de soporte y fuente de
nutrientes a las plantas.
Edafología: ciencia que estudia los suelos

El suelo (o la tierra) es un manto continuo sobre la


superficie de todos los continentes, excepto sobre
montañas muy abruptas y sobre los hielos y glaciares.
Sus características cambian, ya sea en profundidad, en
color, en composición, y en contenido de nutrientes.
Edafogénesis: proceso de formación de los suelos

Los suelos se originan por la acción de los factores del


clima, los organismos vivientes sobre los distintos tipos de
roca, Material parental, relieve y tiempo.
La base es el Material Parental o roca madre por
acción de los factores del clima (precipitaciones, frío, calor y
vientos), se va descomponiendo en partes cada vez más
pequeñas.
•Este proceso se denomina meteorización, que puede ser
física (calor, frío, humedad) y química (hidratación, hidrólisis,
solución, oxidación, reducción).

•Pueden ser:
Rocas Igneas: Se originan a partir de roca fundida en lugares
internos de la corteza terrestre.
Rocas Metamórficas: Se forman por cambios bruscos en
Presión y Temperatura.
Rocas Sedimentaria: Se forman en condiciones ambientales a
partir de otras rocas
Organismos vivos
Las plantas con sus raíces contribuyen a partir las rocas y, al morir, sus
restos se mezclan con las piedras y la arena enriqueciéndolas con
material orgánico. Macrofauna (Roedores, Topos, Ardillas), Mesofauna
(Lombrices, insectos), Microfauna (Hongos, Bacterias.)
al morir, entregan residuos orgánicos, que se incorporan al suelo. La
actividad de estos organismos en el suelo, sus movimientos, sus
excrementos y sus secreciones contribuyen a removerlo y activarlo.
Los seres vivos enriquecen y transforman el suelo.

Clima
precipitación, temperatura, humedad, vientos, radiación

Relieve
pendientes : longitud, exposición, curvatura, altura del nivel freático,
Posición Fisiográfica (unidades de paisaje)

Tiempo
Edad del suelo, en relación a características heredadas o adquiridas,
suelos jóvenes, maduros, viejos.
Proceso de formación de los suelos:

1-Roca madre; 2-Acción mecánica (cambios de


temperatura, hielo, etc.); 3-Acción química del agua y
de sus sales minerales; 4-Acción de los seres vivos; 5-
Acción conjunta de todos las materias orgánicas e
inorgánicas
Composición de los suelos
La composición del suelo es muy variable de un lugar a otro. Los componentes
básicos son los siguientes:

· Materiales inorgánicos: son el agua, el aire y fragmentos minerales de diferente


diámetro (piedras, grava, arena, arcilla y limo).

· Materiales orgánicos: restos de plantas y animales.

· Seres vivos: como microorganismos y mesofauna.


Los microorganismos son microscópicos. Ej. protozoos, bacterias, hongos y algas.
Existen por millones y participan en la descomposición de la materia orgánica.
La mesofauna está conformada por organismos visibles y que se alimentan de
materia orgánica. Son numerosos: lombrices, ciempiés, milpiés, insectos y caracoles.
El suelo puede compararse con un ser vivo: nace, se desarrolla y muere. Por acción
del clima y de los seres vivos (plantas, animales y organismos del suelo mismo) el
suelo se renueva y se mantiene fértil.
•Los seres humanos con sus actividades agropecuarias pueden mantener el suelo o
pueden degradarlo, según las prácticas que se empleen.
•El mantener los suelos en forma adecuada es de alta prioridad, especialmente en
un país como el Perú con una alta escasez de tierras agrícolas.
Organismos vivos en el suelo
Perfil del suelo
En un suelo normal distinguimos varias capas verticales, o sea en profundidad,
denominadas horizontes del suelo. La sucesión de distintos horizontes se denomina perfil
del suelo.
Estos horizontes o capas varían en composición y color y son consecuencia de
procesos de formación y desgaste de los suelos.

Al principio sólo existía la roca madre, que se conoce como horizonte C. Por la
descomposición de la roca madre y la acción de los seres vivos, que añaden materia
orgánica a la roca descompuesta, se forman otros horizontes.
Un suelo normal y bueno para la agricultura tiene generalmente cuatro horizontes:

· Horizonte O: De color negro y con materiales orgánicos en diferentes etapas de


descomposición. Es la parte más fértil del suelo.

· Horizonte A: De color pardo o marrón, con materiales orgánicos e inorgánicos (arena,


arcilla, limo, cascajo).

· Horizonte B: De diferentes colores según la composición (castaño, amarillo, blanco,


rojo). Predominan las materias inorgánicas (arena, arcilla, piedras, compuestos
minerales, etc).

· Horizonte C: Es la roca madre, que puede estar muy superficial o a gran profundidad.
En un perfil del suelo no siempre están presentes todos los horizontes. Esto se debe a dos
causas principales:

· Por la erosión, el desgaste causado por el agua o el viento, uno o varios horizontes han sido
eliminados. Por estos procesos pueden desaparecer el horizonte O (materia orgánica); los
horizontes O y A, y, en casos graves, los horizontes O, A y B.

· Por falta de culminación de los procesos de formación del suelo pueden faltar uno o varios
horizontes. Esto es frecuente en las zonas desérticas, donde por la aridez no se han
desarrollado las plantas y no se han formado los horizontes 0 y A.
Si faltan los dos primeros horizontes (O y A) el suelo es de poca fertilidad y muy poco apto
para las actividades agropecuarias.

El perfil del suelo está sujeto continuamente a tres procesos: adiciones, pérdidas y
transformación interna.

· Adiciones al suelo: son elementos aportados desde el exterior, como el agua (por
precipitación, condensación o riego); elementos de la atmósfera (oxígeno, CO2, nitrógeno,
azufre, etc.); materia orgánica de los seres vivos, y energía solar.

· Pérdidas desde el suelo: elementos eliminados desde el suelo, como el agua por
evapotranspiración; el C02 por descomposición microbiana; nitrógeno por denitrificación;
volumen por erosión; y energía por radiación.

· Transformaciones en el mismo suelo: Se refieren esencialmente a la circulación de nutrientes


(ciclos biogeoquímicos), materia orgánica en humus, formación de compuestos minerales,
reacciones entre materia orgánica y arcilla, y formación de estructuras y concreciones.
Propiedades físicas del suelo
El suelo es una mezcla de materiales sólidos, líquidos (agua) y gaseosos (aire). La
adecuada relación entre estos componentes determina la capacidad de hacer crecer las
plantas y la disponibilidad de suficientes nutrientes para ellas. La proporción de los
componentes determina una serie de propiedades que se conocen como propiedades
físicas o mecánicas del suelo: textura, estructura, consistencia, densidad, aireación,
temperatura y color.

1. La textura depende de la proporción de partículas minerales de diverso tamaño


presentes en el suelo. Las partículas minerales se clasifican por tamaño en cuatro grupos:

· Fragmentos rocosos: diámetro superior a 2 mm, y son piedras, grava y cascajo.

· Arena: diámetro entre 0,05 a 2 mm. Puede ser gruesa, fina y muy fina. Los granos de arena
son ásperos al tacto y no forman agregados estables, porque conservan su individualidad.

· Limo: diámetro entre 0,002 y 0,5 mm. Al tacto es como la harina o el talco, y tiene alta
capacidad de retención de agua.

· Arcilla: diámetro inferior a 0,002 mm. Al ser humedecida es plástica y pegajosa; cuando
seca forma terrones duros.

La proporción de estas partículas dan origen a cuatro tipos de suelos


fundamentales por su textura: pedregosos (predominan los fragmentos rocosos),
arenosos (predominan las arenas); limosos (predominan los limos), y arcillosos
(predomina la arcilla). Entre estas cuatro categorías existe una infinidad de
combinaciones.
Nombre Diámetro (mm)

Arcilla < 0,002

limo 0,002 - 0,005

arena 0,005 - 2,0

gravas 2,0 - 20,0

guijarros > 20
2. La estructura
Es la forma en que las partículas del suelo se reúnen para formar
agregados. De acuerdo a esta característica se distinguen suelos de
estructura esferoidal (agregados redondeados), laminar (agregados en
láminas), prismática (en forma de prisma), blocosa (en bloques), y granular
(en granos).

Bloque Prismática Granular


Fuente: Geografía Física. Arthur Strahler http://www.santacruz.gov.ar/recursos/erosion/suelos.htm
3. La consistencia
Se refiere a la resistencia para la deformación o ruptura. Según
la resistencia el suelo puede ser suelto, suave, duro, muy duro,
etc. Esta característica tiene relación con la labranza del suelo y
los instrumentos a usarse. A mayor dureza será mayor la energía
(animal, humana o de maquinaria) a usarse para la labranza.
4. La densidad
Se refiere al peso por volumen del suelo, y está en relación a la
porosidad. Un suelo muy poroso será menos denso; un suelo
poco poroso será más denso. A mayor contenido de materia
orgánica, más poroso y menos denso será el suelo.
5. La aireación
Se refiere al contenido de aire del suelo y es importante para el
abastecimiento de oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono en
el suelo. La aireación es crítica en los suelos anegados. Se
mejora con la labranza, la rotación de cultivos, el drenaje, y la
incorporación de materia orgánica.
6. La temperatura
Es importante porque determina la distribución de las plantas e
influye en los procesos bióticos y químicos. Cada planta tiene
sus requerimientos especiales. Encima de los 5º C es posible la
germinación.

7. El color
Depende de sus componentes y puede usarse como una
medida indirecta de ciertas propiedades. El color varía con el
contenido de humedad. El color rojo indica contenido de
óxidos de fierro y manganeso; el amarillo indica óxidos de fierro
hidratado; el blanco y el gris indican presencia de cuarzo, yeso
y caolín; y el negro y marrón indican materia orgánica. Cuanto
más negro es un suelo, más productivo será, por los beneficios
de la materia orgánica.
La Materia Orgánica del suelo

La materia orgánica es esencial para la fertilidad y la buena producción


agropecuaria. Los suelos sin materia orgánica son suelos pobres y de
características físicas inadecuadas para el crecimiento de las plantas.

Cualquier residuo vegetal o animal es materia orgánica, y su descomposición lo


transforma en materiales importantes en la composición del suelo y en la
producción de plantas. La materia orgánica bruta es descompuesta por
microorganismos y transformada en materia adecuada para el crecimiento de las
plantas y que se conoce como humus. El humus es un estado de descomposición
de la materia orgánica, o sea, es materia orgánica no totalmente descompuesta.

Tiene esencialmente las siguientes características:


· Insoluble en agua y evita el lavado de los suelos y la pérdida de nutrientes.
· Alta capacidad de absorción y retención de agua. Absorbe varias veces su
propio peso en agua y la retiene, evitando la desecación del suelo.
· Mejora las condiciones físicas, químicas y biológicas de los suelos. Los suaviza;
permite una aereación adecuada; aumenta la porosidad y la infiltración de agua,
entre otros. Es una fuente importante de nutrientes, a través de los procesos de
descomposición con la participación de bacterias y hongos, especialmente.
Absorbe nutrientes disponibles, los fija y los pone a disposición de las plantas. Fija
especialmente nitrógeno (NO3 , NH4), fósforo (P04) calcio (Ca), magnesio (Mg),
potasio (K), sodio (Na) y otros. Mantiene la vida de los organismos del suelo,
esenciales para los procesos de renovación del recurso.
· Aumenta la productividad de los cultivos en más del 100 % si a los suelos pobres se
les aplica materia orgánica.
Las fuentes más importantes de materia orgánica para los suelos son los abonos verdes,
los residuos de cosechas, el estiércol y la turba.

Los abonos verdes son cultivos con el propósito de enterrarlos para proveer de materia
orgánica. La gradual descomposición de la materia orgánica provee de nutrientes;
mejora la textura del suelo; evita la pérdida por lavado, y retiene el agua. Hay especies
especialmente recomendadas como la crotalaria, el kudzu, la alfalfa y algunas otras.

Los residuos de cosechas o abono superficial comprenden los rastrojos de los cultivos. En
el Perú existe la pésima costumbre de quemar los rastrojos y de esta manera se priva a
los suelos de la materia orgánica necesaria.

El uso de estiércol o guano de animales es una práctica muy arraigada. Su aplicación


muestra efectos positivos en los cultivos.

En el país existen yacimientos de turba, especialmente en la Sierra, cuyo uso se está


difundiendo para fines de jardinería y cultivos en invernaderos. Las turberas son
acumulaciones de materia vegetal en zonas pantanosas y que pueden llegar a varios
metros de profundidad.

En la actualidad se está difundiendo la producción del humus de lombriz a través de la


lombricultura.

Una cosa debe evitarse de todas maneras: quemar la materia orgánica de los campos,
porque los empobrecemos y ocasionamos un tremendo daño a la producción agrícola
Humus

Abono con residuos de cosecha

Abono verde Turba


La Fertilidad de los suelos

El suelo es la base para el crecimiento de las plantas verdes, que producen


materia orgánica por el proceso de la fotosíntesis. La materia orgánica
producida sirve de alimento a las mismas plantas, a los animales y al hombre.
Para que el suelo produzca plantas debe tener ciertas condiciones, que se
conocen como fertilidad, que depende de varios factores:

1. La disponibilidad de agua: Los suelos sin agua, como en los desiertos, no


pueden hacer crecer las plantas por la falta de este elemento esencial. La
calidad del agua también es importante. Si el agua es salada sólo dejará crecer
plantas con alta resistencia a la sal.

2. El espesor del suelo útil: Se refiere a la capa de materiales sueltos, o sea los
horizontes O, A y B. La falta de los horizontes O o A significa que los suelos son
pobres en materia orgánica y, en consecuencia, de poca fertilidad.

3. La cantidad de materia orgánica presente: La materia orgánica o humus es


esencial para la fertilidad de los suelos.

4. Los organismos vivos del suelo: Los organismos vivos del suelo juegan un rol
muy importante en la transformación de la materia orgánica. Su presencia es
indispensable para la fertilidad de los suelos. Cuando el suelo se contamina, por
exceso de pesticidas y fertilizantes químicos, los organismos vivos se reducen o
mueren, lo que afecta la fertilidad.
5. La capacidad de almacenar las sustancias nutritivas contenidas en el agua:
Esta capacidad se conoce como fuerza de absorción. La mayor capacidad la
tienen los coloides del suelo, a los que pertenecen en primer lugar las arcillas y el
humus. Gracias a su carga eléctrica estos coloides pueden almacenar
compuestos minerales esenciales para las plantas.

Estos elementos minerales esenciales son los siguientes:

· Macronutrientes: necesarios en proporciones mayores como derivados del agua y del aire (carbono
- C, hidrógeno - H, y oxígeno - O); derivados de minerales (calcio - Ca, magnesio - Mg, y potasio - K);
derivados de materia orgánica (nitrógeno - N); y derivados de minerales y materia orgánica (fósforo -
P, y azufre S).

· Micronutrientes: necesarios en proporciones muy pequeñas. Son el boro (B), el cloro (C1), el cobre
(Cu), el fierro (Fe), el manganeso (Mn), el molibdeno (Mo) y el zinc (Zn).

6. La reacción química del suelo o el pH: Es la expresión del contenido de iones de


hidrógeno (H+) y oxidrilo (OH-) en el suelo, como consecuencia de las diversas
reacciones químicas. El pH se mide con pHchímetros de diversos tipos y sobre una
escala de 1 a 14. Un valor menor a 6,5 indica suelos ácidos; entre 6,5 y 7,4 indica
suelos neutros; encima de 7,5 indica suelos alcalinos. Los mejores suelos son los
neutros o de valores cercanos a pH neutro. Los suelos demasiado ácidos o
alcalinos no son buenos para la agricultura. Esta condición puede ser corregida
mediante técnicas de preparación, siempre que sea posible y rentable. Cuando
es muy caro para las actividades agrícolas se podrán plantar bosques con
especies adecuadas a esas condiciones.
Los suelos del Perú

El Perú es un país pobre en buenos suelos, a pesar de su gran extensión. De las


128,521,560 ha del país, sólo 25,525,000 ha (19,86%) son aptas para la agricultura
y la ganadería. En forma general los suelos del Perú se han clasificado en siete
regiones de suelos o regiones geoedáficas.

1. Región yermosólica: En la Costa desértica, que abarca unas 10,000,000 ha. Los
suelos buenos están en los escasos valles costeros. En los valles irrigados
predominan los suelos aluviales (fluvisoles), de alta calidad. En los desiertos
predominan los suelos arenosos (regosoles), los salobres (solonchaks), y los
aluviales secos en los cauces secos (fluvisoles secos). En los cerros y colinas
predominan los suelos rocosos (litosoles). En la Costa norte (Piura y Tumbes) los
suelos son arcillosos y alcalinos (vertisoles). En la Costa sur existen suelos
volcánicos (andosoles) de reacción neutra.

2. Región litosólica: En las vertientes occidentales áridas de los Andes, donde la


topografía es muy desfavorable. Predominan los suelos pedregosos y rocosos
(litosoles). En las partes bajas hay arenosos (regosoles) y áridos con calcio
(yermosoles cálcicos). En las partes medias los hay con arcilla y cal (yermosoles
lúvicos); con capa oscura y cal (xerosoles), y suelos pardos (kastanozems).

3. Región paramosólica: En las alturas andinas encima de 4,000 msnm, donde


existen buenos suelos, pero el uso agrícola está limitado por el frío. Predominan
los suelos ricos en materia orgánica y ácidos (paramosoles), y existen suelos
rocosos (litosoles), calcáreos (redzinas), arcillosos profundos (chernozems), y
orgánicos profundos (histosoles).
4. Región kastanosólica: En los valles interandinos entre 2,200 y 4,000 msnm y en
la parte superior de la selva alta. Predominan los suelos calcáreos de color
rojizo y pardo rojizo (kastanozems cálcicos), arcillosos (kastanozems lúvicos) y
profundos y finos (phaeozems). En el sur predominan los suelos de origen
lacustre (planosoles), a veces con mal drenaje (gleisoles), y suelos de origen
volcánico (andosoles).

5. Región líto-cambisólica: En la selva alta entre 2,200 y 3,000 msnm. La


pendiente es extrema y los suelos son pobres y erosionables por las altas
precipitaciones. Predominan los suelos superficiales (litosoles) y de formación
incipiente o jóvenes (cambisoles). Pueden ser ácidos o calcáreos, y con
frecuencia, de color amarillo.

6. Región acrisólica: En las partes medias e inferiores de la selva alta entre 500 y
2,800 msnm. Comprende algunos valles con buenos suelos. Predominan suelos
profundos, de tonos amarillos y rojizos con buen drenaje (acrisoles) y arcillosos
muy profundos (nitosoles). Hacia la selva baja aparecen suelos arcillosos ácidos
y con fierro (acrisoles plínticos). En las pendientes los suelos son rocosos
(litosoles). En los fondos de los valles los suelos son aluviales (fluvisoles), a veces
con mal drenaje (gleisoles), y suelos arcillosos (vertisoles).

7. Región acrísólica ondulada: En la selva baja. Hay suelos rojos y amarillos,


ácidos y de baja fertilidad natural (ultisoles), jóvenes de perfil poco
diferenciado (entisoles), jóvenes con diferenciación en horizontes (inceptisoles),
mal drenados (aguajales), moderadamente fértiles y bien drenados (alfisoles,
vertisoles, molisoles), muy infértiles arenosos (spodosoles), de arenas blancas.
El suelo por su Aptitud

Para garantizar el buen uso de los suelos se han clasificado las tierras del Perú
según su capacidad de uso mayor, que se refiere a las limitaciones
permanentes de los suelos para mantener actividades agropecuarias y
forestales rentables y no destructivas. Las limitaciones se refieren al clima, los
riesgos de erosión (pendiente), las características del suelo, y las condiciones de
drenaje o humedad.

Se han establecido cinco categorías o clases de capacidad de uso mayor:

Clase A: Tierras aptas para cultivo en limpio

Suelos agrícolas, arables y aptos para cultivos anuales y bienales. Son planos y
con buen horizonte O y A. Comprende unas 4,800,000 ha (3,81 % del territorio
nacional) distribuidos en la Costa (1,140,000 ha), en la Sierra (1,341,000 ha), y en
la Selva (2,241,000 ha).

Su distribución es puntual en el territorio nacional, con pocas zonas importantes


de concentración continua.

Clase C: Tierras aptas para cultivo permanente

Suelos agrícolas no arables y para cultivos perennes y semiperennes, como los


frutales, el café, el cacao y otros. Abarca 2,707,000 ha (2,11 % del territorio) y
distribuidas en la Costa (496,000 ha), en la Sierra (20,000 ha), y en la Selva
(2,191,000 ha).
Clase P: Tierras aptas para pastos

Suelos aptos para cultivos permanentes de pastos. Comprende 17,916,000


ha, distribuidas en la Costa (1,622,000 ha), en la Sierra (10,576,000 ha), y
en la Selva (5,178,000 ha).

Clase F: Tierras aptas para producción forestal

Adecuadas sólo para producción forestal y que deben permanecer bajo


cubierta de bosques (no permitiéndose la tala de bosques) o deben ser
reforestadas. Son 48,696,000 ha, distribuidas en la Costa (172,000 ha), en la
Sierra (2,092,000 ha), y en la Selva (46,432,000 ha).

Clase X: Tierras de protección

Suelos de protección, es decir, donde no es posible, bajo condiciones


normales, desarrollar actividades agropecuarias. Se pueden usar para el
turismo, el manejo de fauna y otras actividades de uso indirecto. Son
54,300,560 ha, distribuidas en la Costa (10,207,000 ha), en la Sierra
(25,169,000 ha), y en la Selva (18,924,560 ha).
En resumen los suelos para producción agrícola (A y C) y pecuaria (P)
son escasos en el Perú (19,86%).

El usar las tierras sin tomar en consideración su vocación conduce a


serios problemas (derrumbes, huaycos, erosión, destrucción de
carreteras, casas, puentes, muertes, pérdida de tierras agrícolas, etc).
En nuestro país existe un total desorden en este aspecto y la
degradación de los pocos suelos buenos es alarmante.

Cultivo en Cultivo
Limpio Permanente
Protección 4% 2%
42%

Pastos
14%

Producción
Forestal
38%
Las condiciones limitantes de los suelos del Perú
El escenario de los suelos del país presenta un conjunto de condiciones o deficiencias,
que limitan la disponibilidad de tierras para propósitos agrícolas. Sólo el 5,92% de la
superficie nacional (7,6 millones de ha) son tierras de aptitud agrícola. El 94% restante
ofrece limitaciones serias para la agricultura, pero sí posibilidades para actividades
pecuarias, forestales y otras (hidroenergía, turismo, manejo de fauna, etc).

Las limitaciones más importantes de los suelos en el país se relacionan con la fertilidad,
superficialidad, salinización, mal drenaje, aridez, y condiciones climáticas extremas.

Los suelos del país son de baja fertilidad por acidez natural, por pérdida de nutrientes,
por baja fertilidad, salinidad, toxicidad por aluminio y arcillas de bajo poder de
cambio. Los suelos de la selva son en general de baja fertilidad por el lavado de los
nutrientes por las altas precipitaciones.

Una alta proporción de los suelos son someros o superficiales, con menos de 60 cm
de profundidad de los perfiles o con rocas, debido a las extremas pendientes,
especialmente en las vertientes occidentales y orientales andinas, y en las laderas de
los valles interandinos.

La erosionabilidad, o sea, la pérdida de la capa fértil por acción del agua y del
viento, llega en nuestro país a niveles alarmantes. Esto constituye uno de los
problemas más preocupantes, porque por lo general es de origen humano por las
malas prácticas agropecuarias y la destrucción de la cobertura vegetal. Este
problema es especialmente grave en las vertientes occidentales y orientales en la
Sierra.
La salinización es un problema propio de las zonas áridas, y cobra significado en las
tierras costeras bajo riego. Por sobreriego y por condiciones de mal drenaje afloran a la
superficie sales minerales (cloruros y sulfatos), que intoxican el suelo y limitan o anulan la
producción agrícola. Cerca del 40% de los suelos irrigados de la Costa están afectados
por este problema.

El mal drenaje, o sea la acumulación de agua y empantanamiento, afecta a cerca de


15 millones de ha en la Costa y en la Selva Baja. En la Costa este problema afecta a las
partes bajas de los valles, cerca del mar. En la Selva Baja el problema es de cerca de 6
millones de ha de aguajales y en las zonas inundables.

La aridez, por deficiencia de agua, afecta a cerca de 30 millones de ha,


especialmente en la Costa, las vertientes occidentales y parte de la Sierra. Existen zonas
de aridez natural y otras donde se produce la "desertificación" por acciones humanas
de destrucción de la cobertura vegetal. Este caso es muy manifiesto en la Costa Norte y
en la Sierra. A pesar de que en las zonas áridas falta agua, las actividades humanas
negativas (tala y quema, y sobrepastoreo) destruyen las cuencas altas de los ríos,
limitando aún más el recurso agua necesario para la agricultura.

Los climas fríos y de nieve permanente prevalecen encima de los 4,100 msnm y son
limitantes de las actividades agrícolas por las heladas permanentes o temporales.
Cerca de 23 millones de ha tienen serias limitaciones, desde el punto de vista agrícola,
por el clima frígido.
Degradación de los suelos

A pesar que el Perú tiene muy escasas tierras agrícolas y pecuarias, se produce una
continua degradación por la combinación de factores naturales y las malas técnicas
empleadas en la agricultura y la ganadería. Por degradación de los suelos se entiende
el deterioro de las propiedades físicas, químicas y biológicas aisladamente o en forma
combinada, que impiden o limitan el buen desarrollo de cultivos y de buenas cosechas.

Los tipos de degradación son muy variados y señalaremos los principales.

1. Erosión por el agua y el viento

Cada año se pierden en el Perú miles de hectáreas de suelos por la erosión, también
llamada "el cáncer de la tierra". La erosión es el proceso mediante el cual el agua y el
viento despojan al suelo de las capas fértiles (horizonte O y A), dejándolo improductivo.
Existen dos tipos de erosión: la hídrica y la eólica.

· La erosión hídrica: es causada por la acción del agua. En las zonas empinadas, si el
suelo está descubierto (sin plantas), las gotas de lluvia arrastran las partículas formando
zanjas o cárcavas. Los ríos, cuando las orillas están sin árboles, van carcomiendo el
suelo y lo arrastran en las épocas de creciente. El mar, por la fuerza de las olas va
erosionando las orillas. Tiene efectos de pérdida de la superficie del suelo y la
deformación del terreno por movimientos en masa (huaycos, deslizamientos, arrastre de
los suelos por los ríos, etc.). La erosión hídrica es especialmente grave en los valles
costeros (orillas de ríos), en las vertientes occidentales (huaycos y derrumbes), en la
selva alta (laderas y orillas de ríos) y en la selva baja (orillas de ríos).

·
· La erosión eólica: es causada por el viento y es importante en las zonas áridas como
en la Costa, vertientes occidentales de los Andes y en algunas partes de la Sierra Sur del
Perú. El viento transporta y levanta las partículas del suelo produciendo acumulamientos
(dunas o médanos) y torbellinos de polvo.

2. Deterioro químico

Se refiere a la pérdida de nutrientes y de materia orgánica, a la salinización, y a la


polución.

La pérdida de nutrientes produce el agotamiento de los suelos por falta de aplicación


de materia orgánica y restitución de nutrientes extraídos por las cosechas.

La salinización produce el afloramiento de sales minerales por exceso de riego y mal


drenaje, y es propia de las zonas áridas.

La polución o contaminación de los suelos se produce por la acumulación de basuras,


sustancias tóxicas aplicadas en exceso (pesticidas y fertilizantes químicos), los gases de
centros mineros, y la aplicación de aguas contaminadas por desechos mineros
(relaves).

3. El deterioro físico

El deterioro físico se produce por compactación, por el uso impropio de maquinaria


pesada; el sellado y encostramiento, causado por sobrepastoreo y el pisoteo de
animales de porte pesado como vacunos y equinos; y el anegamiento por mal drenaje
al aplicar exceso de agua de riego.
Localización de los problemas del suelo en Perú
En el Perú los problemas que afectan a los suelos son graves, causan la destrucción de los
mismos e inciden en la baja producción agropecuaria.

1. En la Costa centro y sur:

· Salinización: por excesivo riego y mal drenaje aflora la sal a la superficie y envenena el
suelo. Cerca del 40% de los suelos de la Costa sufren este problema en mayor o menor
grado.

· Erosión eólica: por tala y quema de la vegetación los vientos erosionan el suelo. Una de las
causas es la destrucción de la vegetación cerca de los valles y la falta de cortinas
rompevientos.

· Erosión fluvial: los ríos arrastran las tierras en las orillas por falta de vegetación y protección
de las mismas.

2. En la Costa Norte:

· Erosión hídrica y eólica: por tala y quema de la vegetación y sobrepastoreo por cabras.
Los algarrobales y los bosques secos han desaparecido o han sido reducidos por la acción
humana en extensas zonas.

· Salinización: por excesivo riego y mal drenaje. Amplias zonas irrigadas son afectadas por
este problema en Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad.

· Desertificación: por la tala de los bosques en las zonas semidesérticas (algarrobales,


sapotales) el desierto se extiende y las dunas avanzan sobre las áreas agrícolas.
3. En las Vertientes Occidentales:

· Erosión hídrica grave: con deslizamientos en la época de lluvias. La causa es la


tala y quema de la vegetación de las laderas, y el sobrepastoreo. Este problema es
generalizado por las altas pendientes y la falta de cobertura vegetal.

4. En la Sierra y valles interandinos:

· Erosión hídrica (fluvial y pluvial): por la falta de cobertura vegetal y la quema de


los rastrojos. Este problema afecta al 60% de los suelos agrícolas de la región.

· El sobrepastoreo y la quema de pajonales en la partes altas causa deterioro de la


cobertura vegetal y origina erosión.

· El pastoreo con especies no aptas es causa de destrucción de la cobertura de los


pastos naturales. Los ovinos, equinos y vacunos, especialmente en las zonas más
áridas de la Sierra, destruyen los pastos por arranque y pisoteo.

5. En la Selva Alta:

· Erosión hídrica grave por las excesivas pendientes, las altas precipitaciones y la
deforestación incontrolada de laderas y orillas de los ríos, que desatan procesos
erosivos graves en forma de deslizamientos y huaycos. Este problema es
generalizado.

· Pérdida de fertilidad por prácticas agrícolas que eliminan la materia orgánica y


no la restituyen en forma natural. Las prácticas agroforestales están poco
extendidas.
6. En la Selva Baja:

· Pérdida de fertilidad: la fertilidad de los suelos amazónicos depende de la cobertura


vegetal, que restituye la materia orgánica. Los sistemas agroforestales no son usados en
forma generalizada.

· Erosión fluvial: la deforestación masiva de las orillas de los ríos produce una acelerada
erosión de las mejores tierras aluviales.
Si en el Perú no se educa para corregir estos problemas, las pocas tierras agrícolas se
deteriorarán aún más con graves problemas de pobreza y falta de alimentos.
La conservación de los suelos

El suelo es un recurso natural renovable (que tiene capacidad de regenerarse si se usa bien).
Se regenera por acción de las plantas y los animales, y los seres vivos del suelo mismo, que
proveen de materia orgánica.

El Perú es un país deficitario en la producción de alimentos por tener suelos muy escasos y por
la orografía muy compleja. En consecuencia, la conservación de los suelos agrícolas (clases
A y C) y pecuarios (clase P) debe ser una actividad prioritaria.

La conservación de los suelos implica, en primer lugar, educar a la población para erradicar
tres prácticas muy negativas:

La quema de los rastrojos o residuos agrícolas: Estos residuos son materia orgánica necesaria
para mantener la fertilidad de los suelos y deben ser integrados al mismo.

· La costumbre de quemar o incendiar la vegetación de las laderas, los bosques y los


pajonales: El uso del fuego en el campo se hace con gran irresponsabilidad y cada año se
generalizan los incendios en las vertientes occidentales, en las laderas de los valles
interandinos, en los pajonales de la puna y en la selva alta.

· El desorden generalizado en la ocupación de las tierras de aptitud forestal y de protección:


Esto sucede especialmente en la selva alta donde se ocupan tierras no aptas para la
agricultura y la ganadería (clases F y X) sin ningún control, y se talan y queman los bosques,
con consecuencias de degradación grave de las cuencas de los ríos y de la infraestructura
vial y urbana
La conservación del suelo se logra por métodos naturales y
artificiales:
1. Métodos naturales

· Mantener la cobertura vegetal (bosques, pastos


y matorrales) en las orillas de los ríos y en las
laderas.

· Reforestar las laderas empinadas y las orillas de


ríos y quebradas.

· Cultivar en surcos de contorno en las laderas y cercos vivos


no en favor de la pendiente.

· Combinar las actividades agrícolas, pecuarias y


forestales (agroforestería), y sembrar árboles
como cercos, en laderas, como cercos
rompevientos, etc.

. Rotar cultivos, leguminosas con otros, para no


empobrecer el suelo.
Cultivos en contorno de laderas
· Integrar materia orgánica al suelo, como los
residuos de las cosechas.
2. Métodos artificiales

· Construir andenes o terrazas con plantas en los bordes.

· Construir zanjas de infiltración en las laderas para evitar la erosión en zonas


con alta pendiente.

· Construir defensas en las orillas de ríos y quebradas para evitar la erosión.

· Abonar el suelo adecuadamente para restituir los nutrientes extraídos por


las cosechas, evitando el uso excesivo de fertilizantes.

Terrazas Zanjas de infiltración Defensas ribereñas