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Asignatura:

Epidemiologia

Título del trabajo

Inteligencia emocional

Presenta
Juan Camilo Tascón Rodríguez - 519276

Docente
María Eugenia Velez

Colombia, Guadalajara de Buga Agosto, 15 de 2017


INTELIGENCIA EMOCIONAL.

La Inteligencia emocional se refiere a la capacidad para conocer y manejar nuestras propias


emociones y sentimientos y reconocerlos tanto en nosotros mismos como en los demás, además
de saber gestionar nuestras relaciones interpersonales. Este término ha sido popularizado por
Daniel Goleman, psicólogo estadounidense que publicó un libro en 1995 con el mismo nombre,
“Inteligencia Emocional”.

Lo interesante de esta capacidad es su relación con el bienestar emocional, la autoestima y


el estado de ánimo positivo. Las personas con un alto índice de esta habilidad, miran la vida con
más optimismo y felicidad, creen en sí mismos, desean dar y se enfocan en las soluciones en la
resolución de problemas.

Las personas que no logran controlar su mundo emocional, es decir, aquellas que tienen
poco desarrollada su capacidad de inteligencia emocional, aumentan sus posibilidades de riesgo.
Pudiendo ser la identidad del riesgo la depresión, la violencia, los trastornos alimentarios o las
drogas.

Claves para desarrollar nuestra inteligencia emocional

1) Saber qué emociones experimentamos y por qué.

Cuando nos enfadamos, discutimos o cuando recibimos un elogio o cariño, podemos


dedicar algunos segundos a analizar nuestros sentimientos, de dónde vienen, y cuáles son, ya que
al reconocerlos en algunas situaciones podremos manejarlos, y minimizar el impacto, sobre todo
en aquellos que son negativos.

2) Percibir las relaciones entre sentimientos, pensamientos y acciones.

Es muy importante saber detectar las relaciones entre ellos. Muchas veces un pensamiento
negativo, desemboca en emociones negativas y esto a su vez en actos, a causa de nuestra forma de
interpretarlos, convirtiéndose este proceso en un círculo vicioso.
Ya lo decía Albert Einstein “No podemos resolver nuestros problemas con los mismos
modelos de pensamiento con los que los creamos”
Es conveniente, asegurarnos de nuestros pensamientos, y no intentar inferir o adivinar
pensamientos o emociones del resto, ya que un mal procedimiento, puede traer consecuencias
devastadoras tanto para nosotros mismos como para lo demás.

3) Crear hábitos mentales que favorezcan nuestros talentos.

Con esto nos referimos a que gracias a nuestra gran capacidad de aprender, podemos
aprender o desarrollar aquellas habilidades que nos proporcionen un mayor bienestar personal y
social.

En resumen, conocernos siempre un poco más nunca está de más.


(mejorconsalud.com)

LA IMPORTANCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Las personas con más éxito en sus vidas son aquellas con una inteligencia emocional más
alta, no necesariamente las que tienen un CI más alto. Esto es debido a que las emociones, cuando
no se manejan correctamente, pueden acabar destrozando la vida de una persona, impedirle tener
relaciones satisfactorias, limitar su progreso en el trabajo, etc. En general, la inteligencia
emocional:

 Ayuda a triunfar en todas aquellas áreas de la vida que implican relacionarse con
los demás y favorece el mantenimiento de relaciones más satisfactorias.
 Ayuda a mantener una mejor salud al ser capaces de manejar mejor el estrés y las
emociones negativas como ansiedad, sin dejar que les afecten el exceso o durante
demasiado tiempo. El estrés no manejado correctamente puede repercutir
negativamente en la salud mental, haciendo que seas más vulnerable a los trastornos
de ansiedad y depresión.
 Además, la persona que no maneja bien sus emociones tiene muchos más altibajos
emocionales y cambios de humor que perjudican sus relaciones y su
funcionamiento.
 Ayuda a relacionarse mejor con los demás. Las personas con una alta inteligencia
emocional son más capaces de expresar lo que sienten a los demás y entender lo
que sienten los otros. Esto les permite comunicarse de manera más efectiva y crear
relaciones más profundas, tanto en la vida personal como profesional.

(aboutespanol.com, 2016)
INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL AMBITO LABORAL

El trabajo es un ámbito en el que es indispensable controlar nuestras emociones. No es una


actividad basada en la amistad sino en la conveniencia mutua y el intercambio mercantil entre
empleado y empleador. Entre cliente y vendedor. Entre freelance y clientes. Desbordarse
emocionalmente en el ámbito laboral puede tener consecuencias negativas.

Hablar de inteligencia emocional en el trabajo es hablar de la capacidad de auto monitorear


las emociones pero también de monitorear las de los demás. Darse cuenta de cómo se sienten los
demás hace una gran diferencia en el grado de involucramiento y compromiso con los otros, con
los proyectos, con el bienestar del equipo de trabajo.

Algunas de las cualidades que caracterizan la inteligencia emocional en el trabajo son las
siguientes:
 Carisma: Es la capacidad de inducir estados positivos en los demás. Es ser
contagioso para bien. Aquella persona que conserva el buen humor, la esperanza de
que las cosas saldrán bien y que es capaz de transmitir este optimismo al resto del
equipo.
 Capacidad de expresar sentimientos y necesidades: Además de ser un derecho, es
la única forma de que los otros, jefes, compañeros o subordinados, se enteren de lo
que te está pasando. Nadie adivina el pensamiento. Uno tienen lo que negocia, no
lo que se merece.
 Compromiso emocional: Las personas más felices en el trabajo son aquellas que
logran desarrollar un compromiso afectivo con lo que hacen. Aman su trabajo y
están comprometidas con él más allá del interés económico. Tener convicción hacia
lo que se hace marca una diferencia radical entre un empleado y otro, aunque
aparentemente hagan lo mismo. El compromiso emocional se percibe, se vibra en
los niveles inconscientes. No puede ser producto de una actuación. No hay forma
de fingirlo
 Monitoreo de frustración: Una persona emocionalmente inteligente, se conoce.
Lleva un registro interno de cómo se siente y es capaz de detectar antes de que se
vuelva crítico, un estado de frustración creciente o crónico. En la medida que se
registra la frustración a tiempo, la probabilidad de resolver las causas es mucho más
alta.
 Balance entre trabajo y vida personal: Quien no logra este balance, contamina su
vida personal con los problemas laborales y contamina la vida laboral con los
problemas personales. El balance implica la separación de ámbitos, el poder tener
una vida lo suficientemente organizada para que sea de calidad. Este balance es una
responsabilidad compartida. Las empresas conscientes son aquellas que ven a sus
empleados como personas y procuran darles oportunidades para el desarrollo
integral. La responsabilidad de quien trabaja, es saber poner límites en el trabajo,
no ser el incondicional sino trabajar por resultados y lograr atender adecuadamente
el resto de las esferas de su vida (autocuidado, alimentación, deporte, pareja,
familia, espiritualidad, etc.).
 Ser protagonista y no víctima: Asumir la gestión del balance entre trabajo y vida
personal es hacerse cargo de lo que no funciona en la vida laboral y también de
cuidar lo que sí funciona. Significa no poner de pretexto el ambiente laboral, un jefe
insufrible, compañeros envidiosos, no sentirse valorado, mala suerte, etc, sino
generador de la circunstancia que se desee tener en la vida laboral, ya sea
independiente o corporativa
 Certeza de que siempre hay excepciones en las políticas corporativas: Siempre
existe la posibilidad de generar una excepción. Hay políticas inútiles en todas
partes. Ser inteligente emocionalmente también significa ser valiente y no sólo
obediente en el trabajo. Ser excesivamente obediente con las políticas de una
empresa puede ser tan nocivo para una buena carrera profesional como ser un
rebelde sin causa, inconforme con todas las políticas

(ingenierias.ugto.mx)