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ECUADOR

bate
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José Sánchez~Parga, Alberto Acosta, José Laso Ribadeneira,
Simón Espinosa, Diego Cornejo Menacho, Manuel Chiriboga,
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Director: Francisco Rhon Dávila. Director Ejecutivo del CAAP


Primer Director: José Sánchez-Parga. 1982-1991
Editor: Fredy Rivera Vélez
Asistente General: Margarita Guachamín

ECUADOR DEBA TE
Es una publicación periódica del Centro Andino de Acción Popular CAAP,
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PORTADA
Magenta

DIAGRAMACION
Martha Vinueza

IMPRESION
Albazul Offset

S)caap IISSN-1012-14981
ECUADOR
DEBATE 56
Quito-Ecuador, agosto del 2002

PRESENTACION 1 .l-4

COYUNTURA
Ajuste fiscal y dolarización amenazan la recuperación 1 5-1 R
Wilma Salgado
Fracaso modernizador y carencia de una política de descentralización 1 19-24
Equipo Coyuntura CAAP
Auge y crisis en Estados Unidos 1 25-48
José C. Valenzuela Feij6o
Conflictividad socio-política Marzo-Junio 2002 1 49-56

TEMA CENTRAL
¿Qué mismo es esa cosa llamada familia?:
Ésbozo de los nuevos paradigmas comprensivos 157-72
Hernán Reyes Aguinaga
Familia y educación doméstica: Quito en la primera mitad del Siglo XX 1 73-86
Ana María Goetschel
"Cosas de mujeres" y "cosas de hombres": Género
y reciprocidad en el ámbito doméstico suburbano de Guayaquil 1 87-108
Cristina Larrea Killinger
Heterogeneidad y Precarización de los hogares asalariados
en Argentina durante la Década del '90 1 109-126
Agustín Salvia y Si/vana Tissera
Las familias ecuatorianas: Una mirada desde la clínica 1 127-136
Miguel Angel Cardoso C.

ENTREVISTA
El radicalismo de los tzántzicos 1 137-146
Entrevista a Ulises Estrella por 1-!ernán lbarra
El mundo patas arriba visto por Eduardo Galeano 1 147-156
Entrevista realizada por Fernando Arellano Ortíz
DEBATE AGRARIO-RURAL
Formación de sistemas financieros rurales
en la crisis bancaria ecuatoriana 1 157-17 4
Ramón L. Espine/
Sobre ética, politica y ecologismo.
Sociedad civil y desarrollo sustentable en Ecuador 1 175-191J
Guillaume Fontaine

ANALISIS
El Pl¡m Sur de México y sus efectos sobre la migración internacional 1 199-21 O
Rodo/fo Casillas R.
Publicidad y política 1 211-220
Angel Rodrfguez Kauth
Estrategias alternativas de desarrollo y globalización:
Lecciones para América Latina y el Caribe 1 221-241
Mario González

CRITICA BIBLIOGRAFICA
Hacia una teoría de la asistencia internacional para el desarrollo 1 221-242
César Montúfar
Comentarios Christian Freres 1 243-248
TEMA CENTRAL

¿Qué mismo es esa cosa llamada familia?:


Esbozo de los nuevos paradigmas comprensivos
Hemán Reyes Aguinaga·
Se podrí" argüir que se ha construido toda una "mitolo¡;:fa" sobre la familia y su historia. basa-
da en una especie de consenso simplista acerca de la evolución de sus "formas naturales". E.<-
tc posicionamiento esencia/isla mira acusatoriamente toda forma que tomp distancia dP un
modelo de familia quP aparece visto como una constante histórica.

acia fines de la denominada malizan su unión, y de segundas y ter-

H "década perdida", más específi-


camente en 1989, la Asamblea
General de las Naciones Unidas procla-
ceras nupcias en que se observan diver-
sas modalidades para el cuidado de los
niños"
mó a 1994 como el Año Internacional Si bien esta cita anterior revela la
de la Familia. De la serie de encuentros oportunidad y actualidad de las refle-
preparatorios que se realizaron antes xiones y estudios regionales sobre la fa-
del año designado, se desprendieron al- milia que han venido ocupando a los
gunas conclusiones que identificaron, dentistas sociales y a los políticos desd.e
para el caso de América Latina, tenden- hace más de una década, una mirada
cias globales en la evolución de las fa- más profunda que se sumerja en el terri-
milias: "reducción de su tamaño, cre- torio de la cultura nos alerta que persis-
ciente inestabilidad que se refleja en la ten aún viejas percepciones sobre las
tasa de divorcio y separaciones, aumen- nuevas realidades familiares que obli-
to de la sexualidad pre-marital y la de- gan a plantear nuevas y quizá más radi-
clinación del doble estándar sexual. el cales preguntas.
aumento del número de hogares con ¿Sigue siendo la familia la célula
ambos cónyuges en el mercado de tra- básica de la suciedad? ¿Se debe dejar de
bajo y el mayor peso de los hogares uní- hablar de familia "como tal" parea acu-
parentales de convivientes que no for- ñar un nuevo término que englobe las

Ecuatoriano. Sociólogo, especialista en género. Catedrático de planta de la Universidad


Andina Simón Bolívar y de Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central
del Ecuador. Consultor de proyectos de desarrollo en el campo de la participación riuda-
dana para la salud y de la edu-comunicaciún con jóvenes y adolescenles.
58 EcuADOR DEHAlE

actuales configuraciones y arreglos que cia de un modelo de familia que apare-


se presentan en los hogares y en la vida ce ·visto como una constante histórica.l
cotidiana? ¿Se está viviendo un momen- En abierta confrontación con este
to de cambio radical en el cual el peso imaginario, en el presente trabajo se
del parentesco sanguíneo o ca-sanguí- plantea que, aplicando una aproxima-
neo deja paso a otras formas de afilia- ción sociológica, histórica y política
ción y con-vivencia basadas en otros tí- · adecuada a los nuevos paradigmas y sa-
pos de afinidades orientadas por una beres contemporáneos se puede reem-
decisión libre e individual? plazar esta visión con otra más abierta y
Ante estos desaffos comprensivos, realista que asuma y explique que los
el presente artículo pretende hacer un cambios estructurales de la familia se
acercamiento interrogativo respecto de han producido a cuestas de los cambios
la familia en cuanto a la actual comple- históricos de la sociedad, aunque de he-
jidad, diversidad y alcance de los cam- cho también las voluntades de los suje-
bios referidos desde una perspectiva an- tos sociales han producido esos cam-
clada en la dimensión social y de la cul- bios societales mayores.2
tura. En el caso del Ecuador, por ejem-
No hay duda de que los cambios a plo, procesos vinculados a crisis econó-
nivel de las estructuras, configuraciones mica y a los niveles de afectación social
y, dinámicas y prácticas familiares nor- tales como la migración interna y exter-
malmente inspiran temor, pues la visión na, las tasas de divorcio entre otras va-
de tales cambios viene asociada a la riables, ahondan más esta situación, a la
imagen de ruptura o fragmentación de vez que la necesidad de repensar a la
esta "unidad básica" de la sociedad. familia desde el reconocimiento de nue-
Se podría argüir que se ha construi- vos y recientes patrones de pluralidad e
do toda una "mitología" sobre la familia incluso de precariedad en cuanto a los
y su historia, basada en una especie de alcances y la dura<;ión de sus arreglos.
consenso simplista acerca de la evolu- Así, a pesar del aumento progresivo
ción de sus "formas naturales". Este po- de nuevas formas de familia como las
sicionamiento esencialista mira acusa- monoparentales, forma que cuestiona la
toriamente toda forma que tome distan- legitimidad del tradicional modelo del

COONTZ Stephanie, The Way We Nevcr Were


2 A este respecto, resulta imponante reconocer el apone de la teoría de la estructuración so-
cial de Anthony Giddens que revela la mutua influencia entre la acción de los agentes so-
ciales (" agcncy") y las estructuras sociales que se evidenciaría a nivel de la mirada micro-
sociológica de las instituciones. Ver también los trabajos de lames Lull, donde se aplica
esta teoría para el análisis de la inter-acción entre la familia y los medios de comunicación
social.
TFMI\ tFNTR/\1 59

estado asistencialista, cuyo pilar funda- como el del cuidado infantil, las pater-
mental se basaba en la estabilidad de la nidades 1 maternidades adolescentes
familia nuclear bi-parental asimétrica, con sus implicaciones a nivel de la edu-
sigue siendo aún cuasi-hegemónica la cación y el empleo, los efectos psico-so-
narrativa social que, sobre todo en ciales y culturales de los divorcios y los
América Latiha, sigue pensando y ha- distintos tipos de separaciones parenta-
blando de la familia en términos de su les, los derechos y responsabilidades de
encapsulamiento en la estructura con- los pildres y madres "de facto" tales co-
yugal - heterosexual - nuclear, figura mo los abuelos, el reconocimiento de
que irr ,Jiica la cohabitación de padre, los matrimonios gay y lesbianas, entre
madre e hijos compartiendo una casil y otros. Todas las nuevas líneas de com-
que ve en esta composición familiar el prensión y debate podrían emerger más
"tipo-ideal" frente al que se dehe con- fácilmente, por supuesto. si se apoya el
trastar otras configuraciones familiares uso de un concepto "radicalmente
nuevas y/o diferentes. abierto" de familia, como es uno de los
¿Qué implicaciones conceptuales, objetivos de la presente reflexión.
normiltivas y aún político-culturales :l Desde el plano de la "normalidad"
tiene la superación de esa "brecha" en- y la normatividad que refuerzan la es-
tre los discursos, representaciones e tructura familiar, es ineludible conside-
imaginarios tr<Jdicionales sobre la fami- rar el aparecimiento cada vez más fre-
lia y las nuevas configuraciones. diná- cuente de otros cursos o trayectorias fa-
micas y prácticas que ésta ofrece? miliares que se apartan de lo que en
En el plano conceptual, se posibili- condiciones normales "debería ser" la
taría la visibilización y atención teórica familia en determinado contexto socio-
sobre determinados segmentos pobla- cultural. De hecho, superar las conse-
cionales y nuevos tipos de relaciones fa- cuencias de trabajar desde los referentes
miliares que hasta ahora habían sido idealizados implica, entre otras cosas,
vistos como "casos excepcionales" o analizar cómo los propios miembros de
peor aún como "desviaciones o patolo- las unidades familiares se encargan de
gías" al momento de analizar la realidad "escindir, marginar o mantener encrip-
contemporánea de la familia. tadas las distancias desviaciones que
Así, la agenda de discusión debería guardan respecto a la idealización con-
abrirse para dar lugar a nuevos temas yugal, nuclear y heterosexual" 4

:1 "Políticas" en el sentido más amplio del término, es decir aquel que hace referencia al mis-
mo tiempo a las estructuras y dinámicas del poder, así como a su acepción más estrecha
y usual que lo acerca al campo de lo "público y de la institurionalidad, especialmente es-
tatal.
4 GUADARRAMA RICO Luis. Hoceto metodológico para investigar la Interacción ramilia y
Medios de Comunicación. Revista Convergencia mayo-agosto del 2000, No 22, p 7:1-RR
60 E<. UAIJOK DWAl f

Desde el punto de vista de lo políti- "vulnerables", segmento social que


co, las tendencias económicas han también incluirá a los adolescentes, a
creado las condiciones para que se los jóvenes y a las personas de la terce-
afecten profundamente determinados ra edad.
acuerdos, roles y jerarquías al interior Sin embargo, el impacto de tales
de la familia. Entre estos cambios, se transformaciones estructurales a lo inte-
puede apreciar, que el patrón de una fa- rior del ámbito familiar expresan confi-
milia asentada en la presencia del pa- guraciones a(Jn más problemáticas para
dre-proveedor y la madre-ama de casa los esquemas comprensivos clásicos de
que las miradas politicas tradicionalistas la teoría social: emergen las llamadas
y conservadoras han erigido como "sa- "nuevas tipologías" que representan la
grada", no fue sino el efecto político a diversidad de opciones en la conviven-
nivel de las esferas de lo público y lo cia: "aumento de las familias monopa-
privado que devino de las necesidades rentales, producto de los divorcios, se-
de modelo capitalista temprano. paraciones y otras alternativas erótico-
De hecho, el paso de la familia am- afectivas, como las familias simultáneas
pliada y extensa propia de la sociedad y las familias homosexuales."b Como se
preindustrial, a la nuclear surgida con el puede apreciar, la profundidad de los
desarrollo del capitalismo y la industria- cambios ha sido tal que obliga una hon-
lización permitió el paso de la sociedad da revisión conceptual que afecta inclu-
agraria a la sociedad industrial, con sive al propio término "familia"
transformaciones fundamentales que
iQué mismo es esa cosa llamada fami-
impactan su estructura y su funciona-
lia?
miento.s
Con la llegada del siglo XX y el pa- Para empezar, cahe reconocer que
so de un capitalismo de producción a pese a una serie de hondas transforma-
uno de consumo o tardío como le lla- ciones estructurales vividas con intensi-
man algunos, las mujeres salen de casa dad durante el horizonte de siglo, aún la
para trab¡¡jar y generar ingresos suple- enorme mayoría de personas en el mun-
mentarios para la economía familiar. do continuamos naciendo en un espa-
Los niños dejan de ser sólo sujetos de cio micro-cósmico al que la sociedad
cuidado y se tornan en consumidores ha asignado al nombre de "familia". Es
aunque no pierden su condición de decir, el "espacio familiar" no es otro

S !icgún lo plantea Angela QUINTEI{O VELAZQUEZ tales cambios, a su vez, "han modifi-
cado las relaciones familiares: disminuye la tasa de natalidad, aumenta la jefatur,¡ femeni-
na, hay mayor participación de la mujer en la educación y la productividad, pero desde
el punto de vista del poder, dichos cambios no suponen asumir posiciones más simétricas
y e4uitativas entre los géneros. "(cursiva de la autora)
b ibid, Op. Cit.
TEMA CENTI<AL 61

cualquiera sino que continúa siendo ámbito de vida y experiencias de socia-


uno de los esquemas más fuertes que se lización para la mayoría de individuos,
ofrecen a nuestra experiencia cotidiana. ésta es objeto de diferentes discurso~
Es el espacio que Kant señalaba como el ideológicos que cada vez más fuerte-
de "la posibilidad de coexistencia", lo mente entran en contradicción con los
que incluye su caracterización desde profundos cambios estructurale~ quG hi!
una doble dimensión: la física-territorial experimentado la realidad familiar en la
y la socio-simbólica? actualidad.
La anterior delimitación del espacio La incomprensión hacia las nuevas
familiar hace posible que una aproxi- realidades familiares y sus implicacio-
mación analítica hacia el mismo lo to- nes viene de la mano con posiciona-
me como una especie de observatorio mientos politicos tradicionalistas y con-
privilegiado de introspección socio-an- servadores y la vigencia de discursos
tropológica desde los nuevos ejes del nostálgicos que remiten a un supuesto
debate actual: la subjetividad, la comu- pasado donde la realidad familiar fue
nicación, las identidades, las prácticas mejor. Tal preocupación, asentada so-
corporales, la sexualidad, la vida coti- bre una imagen nostálgica de lil familia,
diana. distrae la atención sobre los nuevos y
De tal suerte, mirar el mundo fami- profundos problemas que presentan las
liar posibilita adentrarse en el mundo de familias "reales" hoy en día.
la "inter-subjetividad", a la vez que con- A pesar de denodados esfuerzos por
textual izar las vicisitudes de vida en fa- aparecer esgrimiendo un discurso aca-
milia al interior de escenarios societales démico tales posiciones se siguen asen-
mayores, lo que devendría en la·feno- tando en conceptualizar a las nuevas
ménica de un "llenado permanente de formas de familia (simultánea, monopa-
sentido". Así, el "vivir en familia" impli- rental, homosexual) como elementos
caría su constante producción simbóli- que supuestamente afectarían de forma
ca desde los procesos de llenar, redefi- negativa al individuo y a la familia, así
nir o vaciar a este "espacio de sentido" como acentuarían las dificult¡¡des en la
realizados por sus integrantes y por los convivencia familiar y social, el choque
sujetos sociales externos a ella. generacional, la agresividad, el conflic-
Un segundo elemento de importan- to y la falta de identidad.
cia que se puede agregar en este viraje Esta retórica no puede ser vista sim-
aproximativo a la familia es que, más plemente como una insuficiencia de co-
allá de su nivel de importancia como nocimiento de lo qut! "en realidad está

7 I:IAKRON Sara, Kuptura conyugal y redefinición de espacios: una aproximación interpre-


tativa de la experiencia nwnoparental, Mcmorids del Congreso sobre Sociología de la f¡¡.
milia, Universidad de Ueida, Españ.1.
62 En IArJOR DEFIAlE

sucediendo", siño que requiere ser dad y autoridad paterna, en contra de la


cuestionada desde el cartiiJo de la críti- defensa y autoridad social". El "ser
ca cultural e ideológica. hombre" implitaría no solo ser auto-su-
Se debe considerar que la familia es ficiente sino también tener dependien-
el punto focal de una serie de ideologías tes. A la postre, las autoras hablan de un
<fue cubren el espacio de la sociedad en tipo de familia en donde los niños cre-
su conjunto al vincular y hacer corres- cen tan férreamente dependientes de su
pondientes ios ámbitos del trabajo y del padre que llega de hecho a haber una
hogar, escondiendo con efectividad to- "ausencia materna".9
da posible visibilización de las jerar- Sin embargo, esta "distorsión ideo-
quías de poder existentes al interior de lógica" que es criticada tiene alcances
las construcciones familiares "reales". mayores a nivel de los ecos que tiene en
Desde la critica de género, por los imaginarios colectivos. Así, nos en-
ejemplo, ya se había venido cuestionan- contramos con la idea de que lo que
do tales posiciones desde la emergencia existe es una "hiper-representación" a
de los nuevos arreglos familiares: hoga- nivel de la circulación de los discursos
res con jefatura femenina y familias públicos, ligados hoy en día a procesos
conformadas por homosexuales o les- como el de la globalización.lO
bianas. Esta cdtica aparece con claridad De esta forma, instituciones como
expresada en trabajos feministas como la propia Organización de las Naciones
La Familia Anti-Social de Michele Barret Unidas. la Iglesia Católica, entre otras
y Mary MacKintosh (1982) donde se "zonas de poder" convergen en la de-
acuña el término de "ideología familísti- fensa irrestricta de esta "unidad indiso-
ca"B luble entre un hombre y una mujer a
El interés por salvaguardar el fami- través del sacramento del matrimonio"
liasmo va de la mano con la defensa del aunque en el caso de la ONU esta de-
individualismo y con un back-lash que fensa de hecho se enmarca en una suer-
vuelve a invisibilizar a las mujeres, algo te de ambigüedad e imprecisión quepo-
muy importante de tomar en cuenta hoy ne a buen resguardo la pluralidad de in-
que sopla con fuerza el ese paradójico tereses en disputa en su interior.
híbrido discursivo neo-liberal-conserva- Obviamente la eclosión del "socia-
dor. Este discurso, al menos en los aná- lismo real" de la ex Unión Soviética, así
lisis hechos por Barret y MacKintosh como el derribamiento del Muro deBer-
disfraza una defensa de la responsabili- lrn, acompañado por procesos más re-

R Citado en LEON MagdaiPna, La Identidad se construye ¡en la familia/, en F~milias Siglo


XXI, Ediciones De las Mujeres No. 20, ISIS Internacional, Santiago, 1994, p. 29-42.
9 BARRET Michele y McKINTOSH Mary, Familia y Sociedad, TM Editores, Bogotá, 1995.
1O GRAU Oiga, Familia, Un grito de fin de siglo, en Familias Siglo XXI, Ediciones De las Mu-
jeres No. 20, 1SIS Internacional. Santiago, 1994, p.41-5R.
TEMA CENTRAL 63

dentes como el del patronazgo político mencionada "lógica colonial" en la


global de los Estados Unidos como de- época moderna. Zizek, por ejemplo,
fensor de los "valores de la humanidad" menciona expresamente que la familia
y de la integridad de ésta ante los ata- constituye la comunidad "orgánica "
ques del "fundamcntalismo y del terro- primordial de los individuos, es decir
rismo", geopolíticamente identificado parte del seno en que nacen y que ésta
con el mundo el antiguo Tercer Mundo. es la base de un complejo proceso de
¿Cómo poder entender ese lugar identificación mayor (a la que llama se-
privilegiado que tiene la familia en los cundaria).
discursos hegemónicos? Ampliando la Es decir, en términos de la eficaz re-
convencional comprensión de lucha producción cultural de la "lógica del ca,
ideológica, lo que aquí se propone es pitalismo multinacional" se verifica una
entender este enfrentamiento dentro de nl!eva cruzada, utilizando viejos argu-
lo que se ha dado en llamar "el campo mentos. La arremetida de la Nueva De-
de lucha por el acceso a la hegerno- recha conservadora hacia el asistencia-
nía"11 lismo del Estado de Bienestar así como
Con una propuesta teórica que C>í- hacia posiciones "progresistas" que de-
plícitamentc plantea superar el qualis- fienden nuevos derechos que atentan
mo determinista "hase-superestructura" conrra la familia tradicional como el del
manejado por el marxismo tradicional, aborto, se vale de la utilización de figu-
Castro-Gómez plantea que en el actual ras "típicas" (la madre soltera airo-ame-
sistema-mundo, la "lógica colonial", es ricana, el aborto efectuado por una mu-
decir aquello que )ameson llama la lógi- jer profesional y sexualmente "promis-
ca cultural del capitalismo tardío12, cua" que inmoralmente valora su carre-
plantea una comprensión "universalis- ra por encima de su "coacción maternal
ta" de la familia, y con ello contribuiría "natural", entre otros).
a crear un "ambiente representacional" Junto con lo anterior, extiende la
que favorece y legitima "políticas faústi- noción de "universalismo" como sostén
cas de control social jamás vistas en la ideológico-cultural del sistema: una
histori¡1" 1J buena ejemplificación que deja en cla-
Complementando esta aproxima- ro los propósitos y los mecanismos usa-
ción, la vertiente crítica del psicoanáli- dos por este tipo de sutil operación sería
sis apunta a desenmascarar los mecanis- el ql!e Zizek cita como lemél interioriza-
mos interiores al sujeto que apunta!¡¡ la (jo a nivel individual: "precisamente por

11 CASTRO-GOMEZ Santiago, Teoría tradicional y teoría crítica de la cultura, en Santiago


Castro-Gómez (Ed) La reestructuración de las Ciencias Sociales en América Latina, Culee.
ción Pensar, 2000, p. 93-107.
12 lbid., Op. Cit.
13 lbid., Op. Cit.
64 EetJAnoR DWA1E

ser un buen miembro de mi familia, una rara colusión rle intereses con el
contrihuyá al funcionamiento correcto imaginario popular, estos "tipos" de fa-
de mi Estado-Nación". 14 milia son aún en alguna medida consi-
derados "popularmente" como "un pro-
¿Son realmente Ul1 problema social las blema social". ;Cuáles son los principa-
"familia problema';? les argumentos que apoyan esta retórica
de las "familias problema"? Quizá la
Ha sido el enfoque funcionalista
mayor fuente de sustento a esta clase de
parsoniano, que en los años cincuenta
enfoques se relacione con el uso de las
tuvo gran vigencia explicativa, el· que
estadísticas y con el cruce de la variable
más ha insistido en que hay una "fami-
"composición familiar" o "tipo de fami-
lia tipo ideal", cuya sostenibilidad esta-
lia" con otros problemas identificados
ría garantizada por el cumplimiento de
como prioritarios en la agenda de las
ciertos roles funcionales, cumplidos es-
políticas sociales.
pecialmente en relación al género y la
Según investigaciones recientes 16,
edad. El cUmplimiento de las activida-
en los EEUU una de cada 14 adolescen-
des asignadas a cada quien tendría efec-
tes queda embarazada y da a luz antes
tos "benéficos" sobre las demás institu-
de los 18 años. Si bien este porcentaje
ciones sociales, puesto que estará ga- es menor que en los años 50's la preo-
rantizilndo el mejor ordenamiento posi-
cupación social que se levanta frente a
ble. este tipo de hogares es todavía muy
Las funciones principales de la fa- fuerte puesto que es menor la tasa de
milia, desde este enfoque, tendrían que adolescentes con niños que se casan
ver ton lo sexual lo económico, lo re- (apenas una de cada cinco) y porque las
ptoductivo y lo educativo, aunque a ve- expectativas sobre el acceso educativ0
ces esta última función aparece entendi- y laboral de los jóvenes ahora es mucho
da sobre todo con la socialización de mayor que hace medio siglo.
sus miembros. 15 Así, al efectuar el cruce con el tema
¿Dónde habría que ubicar a fami- de 1~ familia, las madres adolescentes
lias diferentes a las así idealmente con- tendrían serios impedimentos para ter-
cebidas? ¿Cómo explicar y entender, minar su educación secundaria, así co-
por ejemplo, las familias encabezadas mo serán más propensas a ser pobres
por adolescentes o por ancianos? En permanentemente, lo que ocasionaría

14 ZIZEK, Slavoj, Multiculturalismo o la Lógica cultural del capitalismo multinacional, en Fre-


dric Jameson y Slavoj Zizek, Estudios Culturales. Reflexiones sohre el Multiculturalismo,
Paidós, 1998, p.165.
15 LEON Magdalena, La Familia Nuclear: Origen de las identidades hegemónicas masculina
y femenini!, en Género e Identidad. ensayos sobre lo femenino y lo milsculino, Arango,
León y Viveros (Comp.). TM Ediciones Uniandes, 199'i. P. 171 y ss.
16 MOULDON Jane, Families Started by Teenagers
fr~11\ CFNIRAI 65

que sus niños teng;m m:ís problern<1s de A lo anterior se suman evidencias


salud promedialmente hablando, así co· crecientes de que ciertas creencias an-
mo sufran mayor riesgo de abuso y des- cladas alrededor de los beneficios que
cuido, problemas académicos y Iros con darfan una "f:tmilin estructurada" son
la justicia. Si bien es cierto que la gran relativos y a veces dudosos. Por ejem-
mayoría de embarazos adolescentes no plo, el que una adolescente embaraza-
son planificados ¿puede decirse que la da se case con el padre de sus hijos/as
"irresponsabilidad sexual" de esas ado- puede no ayudar mucho dada las altas
lescentes es la causa primordial de los probabilidades de que también él carez-
ptoblfo nas que enfrentarán? ca de educación y de exfJerlencia labo-
Sin embargo, al aguzar la mirada ral y peor aún, porque esto podría· ser
investigativa sobre este tipo de familias contraproducentE' para el futuro de la
se encuentran una serie de elementos chica, al reducir su posibilidad de con-
que se habían mantenido invisibilizados tinuar su propia educación 1i. Por otro
y que al salir a la luz, aumentan la ne- lado, el mismo estudio citado sostiene
cesidad de enfoques de mayor comple· que la maternidad adolescente también
jidad explicativa. Si a las razones pura- podría ser vista como un elemento que
mente demográficas, se suman otras de posibilita que la chica adopte una
carácter cultural y estructural •. el "pro- "pseudo-adultez". que le permita tener
blema" anotado deja de ser visto como un grado de responsabilidad y status so·
una simple disfuncionalidad familiar si- cial aunque a la vez, la ate en ~ituación
no que va más lejos, pareciendo los ne- de dependencia con otros. No puede
xos entre la unidad micro-social y la descartarse tampoco que esta situación
macro·societal. de "ser madre" puede permitir suplir las
Al explicar, entonces, de una mane- necesidades emocionales de adolescen-
ra más profunda el mismo problema, tes que han pasado por siiuaclones de
aparecen otras nuevas preguntas que abuso o descuido familiar.
llevarán a nuevos elementos explicati-
vos ¿Por qué hay más familias de este ti- "Actuaciones renuentes" al Interior de
po en áreas de alto grado de pobreza y la familia: la masculinidad como polo
de exclusión socio-cultural como las de poder
Afro-Americanas? ¿Por qué la gran ma·
yoría de madres adolescentes ya tenia No se trata tan sólo de que se man-
bajos ingresos antes de dar a luz? ¿Los tengnn ciertos modelos e imaginarios
bajos niveles educativos no podrían ser sobre el "deber ser" de la familia: Más
también vistos como una de las causas y all<1 de eso, y en aras de permitir un fun-
no solamente como un efecto del embil- cionamiento pleno de tal imaginario,
r;¡zo precoz? perviven reprPsPntaciones muy fuertes

17 MOLJLDON j,mP. bmili"' S1aned hy h·r·n;¡gr·r'


66 ECUAIJUI< 0EUAlf

acerca del papel de los hombres y mu- bres y mujeres. Sin embilrgo ;cómo los
jeres dentro de la familia. cambios societales ilntes mencionados
Como bien lo anota el chileno José han afectado y trastrocado esta configu-
Olavarría 18 una buena cantidad de es- ración familiar?. Al parecer hily elemen-
tudios realizados en Latinoamérica du- tos que subsisten y aún permiten la vi-
rante los años recientes han evidencia- gencia de un modelo "patriarcal" dr;! fa-
do desde la perspectiva de género y de milia, aunque a veces éste se disimul()
análisis de las masculinidades que hay en discursos "igualitaristas" y "progre-
una manera de "ser hombre" que resul- sistas".
ta aún hegemónica en la región y que se Investigaciones de tipo cualitativo
erige en "norma" en contraposición con recientemente efectuadas alrededor de
la ''manera obligada de "ser mujer" y los aspectos simbólicos y la construc-
que ambos roles a cumplir tienen en la ción de "sentido" que sustentan la man-
familia un lugar privilegiado de realiza- tención de ciertas prácticas sociales, de-
ción. muestran que es sumamente difícil que
Dentro del cumplimiento de estas se den modificaciones significativas al
expectativas para hombres y mujeres interior de la familia mientras no se pro-
aparece como muy importante el proce- duzcan transformaciones a nivel del
so de habituación a lo 4ue hay 4ue ser imaginario colectivo.
como "adulto". Dentro de este camino, Por ejemplo, hay una generalizada
la paternidad resulta ser un paso funda- y extrema resistencia de hombres a par-
mental, lo que a la par de atenuar los ticipar de forma realmente igualitaria en
conflictos latentes al interior de la sub- las tareas y responsabilidades domésti-
jetividad masculina, le permite hacia cas, principalmente porque mientras
fuera consagrar una relación de domi- una de las consignas básicas en el pro-
nación con la mujer y los hijos/as: es el ceso de construcción de la masculini-
"jefe del hogar y tiene la autoridad en el dad sobre los patrones hegemónicos es
grupo famili¡¡r''1 9 . el de "ser importante", este tipq de ta-
En este tipo de familia, se establece, reas son percibidas como "no importan-
entonces, una separación muy nítida tes" y más aún, como riesgosas en la
entre lo público y lo privado y una cla- medida que podrían significar la exte-
ra división sexual del trabajo entre hum- riorización de una "imagen feminizada"

18 OLAVARRIA José, De la 1dent1dad a la política: Masculinidades y polftica> públicas. Auge


y ocaso de la familia nuclear patriarcal en el siglo XX, en José Olavarrfa y Rourigo Parrio-
ni (eds), Masculinidad/e>. Identidad, sexualidad y familia, Red de Masculinidad de ChiltJ,
Universidad Academia de Humanismo Cristiano y FLACSO Chile,2000, p.ll-28
t 'l lbid., Op. Cit.
lFMA CFNfRAI 67

del varón hada fuera del entorno fami- cultades par¡¡ asumir nuevos papeles
. liar.20 solos.
Desde esta visión dicotómica, y por lo anterior se refleja en las estadís-
tanto enraizada en un esencialismo bi- ticas: se registra que m{ls hombres asu-
narista sociológico, esta lucha entre lo men las familias simultáneas en una o
"tradjcional y lo moderno" dentro de la más uniones sucesivas, es decir el géne-
organización y dinámica familiar ha te- ro masculino reincide con m{ls frecuen-
nido varios intentos de resolución, entre cia en establecer vínculos de pareja,
los cuales se rlestaca el aparecimiento mientras que las mujeres optan por esta-
de las denominadas "familias simult{l- blecer familias monoparentales, luego
neas". de disolver su antigua relación conyu-
Siguiendo la tipología propuesta ga1.22
por Quinteros21, las familias simultá- Por supuesto que las tensiones de
neas se originan por la interrupción del género abarcan no sólo a los adultos: en
"ciclo normal" rle la familia: la ruptura términos de la formación de la identi-
rle pareja. Sería una forma que mezcla dad y de los procesos de socialización,
lo tradicional y lo moderno, en respues- los niños y niña~ cuyos padres/madres
ta a las necesidades históricas del mo- forman familias simultáneas, atraviesan
mento. y conllevaría tres momentos: el por procesos inéditos de relacionamien-
de la tensión de la crisis no resuelta, la to con el padre/madre biológica o las
de la separación o divorcio efectiviza- sustitutas en la nueva dinámica, que im-
dos y la del "tiempo del duelo". Efecti- plica una ampliación (la más de las ve-
vamente, para analizar esta configura- ces no deseada por los vástagos) de la
ciÓn familiar se requiere una noción di- red familiar, en la cual hay movimientos
ferente de la familia y el espacio físico, continuos y presencia permanente de
pero a la vez una nueva "actitud" de los variados y nuevos miembros familiares.
actores: modificar los mies genéricos Desde luego, creemos que más allá
tradicionales y re-aprender la co-paren- de los giros comprensivos que los con-
talidad biológica. lo anterior choca con flictos y tensiones inéditos expresados
persistencia de orden cultural y econó- por este tipo de configuraciones familia-
mico: muchas mujeres siguen buscando res implican para la teoría social y de la
apoyo económico y afectivo, así como cultura, queda pendiente la necesidad
muchos hombres tienen enormes difi- de des-esencializar la visión que sigue

20 !\!.MERAS Diana. Procesos de cambio en la visión masculina dP las responsabilidades fa-


miliares, en José Olavarría y Rodrigo Parrioni (eds). Masculinid;~d/es. Identidad. sexu;~li­
dad y familia, Red de Masculinidad de Chile, Universidad Ar.ademia dP Humanismo Cris-
tiano y fLACSO Chile .. 2000, p 91-102.
21 QUINTEROS Angel¡¡, Op. Cit.
22 QUINTEROS Angcla, Op. Cit.
68 EcuADOR DEHAI f

interpretando a la familia como una rea- No sólo que existen transformacio-


lidad universal y previa a los análisis. El nes evidentes en las prácticas de género
riesgo de no hacerlo es seguir entrampa- (más allá de una especie de disolución
dos en un determinismo que defiende la de la rigidez en cuanto a los roles de los
existencia de "ciclos normales y ciclos hombres y las mujeres), sino que con
interrumpidos", "padres verdaderos cada vez mayor fuerza actualmente va-
frente a padres sustitutos" y muchas rias funciones que antes correspondían
otros binarismos que encajan perfecta- sólo a la familia, ahora las asumen y/o
mente bien en lo que Kant había llama- comparten otras instituciones, organis-
do "esquematismo trascendental"23 mos estatales o privados24
La realidad anotada ha conducido
Sobre la necesidad o la contingencia al aparecimiento de nuevas e inquietan-
del "núcleo de la sociedad"?: lDe los tes incertidumbres: ¿es necesaria la pre-
padres reales a los padres imaginados- sencia del padre en la familia o ya no?
/ríos? ,¡Al desaparecer las visiones esencialis-
tas sobre la Paternidad y la Maternidad
Claro que hay preguntas más de desaparece automáticamente la necesi-
fondo sobre la familia que las referidas dad de estas figuras en la familia o sim-
sólo a la profundidad e intensidad de plemente se asiste a cambios en su po-
los cambios que ha sufrido. Entre ellas, der representacional y autoridad?
se destaca la que alude así la familia si- Por una parte, el discurso dominan-
gue teniendo o no el grado de importan- te de las políticas públicas de lucha
cia que las visiones clásicas de la socie- contra la "feminización de la pobreza",
dad le habían asignado. el apoyo decidido a los hogares de jefa-
Hasta hace poco, se había sosteni- tura femenina marca una especie de res-
do sin ningún tipo de ambages que la puesta categórica en negativo a la diso.
familia es una institución necesaria para lución de las figuras esenciales, desde la
el desarrollo del individuo y la socie- constatación de la nueva figura femeni-
dad. Aunque la estructura y las funcio- na que haría las veces de "padre y ma-
nes familiares han variado, dos de ellas dre". En concordancia con lo que Tuvert
se mantienen vigentes: la socialización afirma, el siglo XIX fue el momento his-
y la protección psico-afectiva, aunque tórico de escenificación de las críticas
con las adaptaciones del caso. feministas subversivas a la familia pater-

23 ZIZEK, Slavuj. Up. Cot . p. 1311.


24 Esto se refiere " cienas ac1ividade; domésticas como el ldvado, IJ limpieza y la alimenta-
ción; otras de recreaCión. dSi como el cuidado de los niñm, dnciano; y enfermos. Por otra
pane, el hecho de que en los centros urbanos el espacio de las voviendas familiares se rt!·
duzcd, genera la necesiddd de espacios lúdico; y recreativos Íut!rd del hogar..(QLJINTE-
KOS A.)
TEMA CENTRAL 69

nalista y de la dicotomfa legal sobre la tema cultural del parentesco, o sea, que
"buena" y "mala" paternidad, basada en permite la integración de un sujeto a la
la figura de la dignidad o no del pa- · cultura. En caso de que estos registros
dre ... 25 simbólicos "pierdan sentido" por alguna
Desde 'nuestra perspectiva, este te- circunstancia, seguramente ya no serían
ma toca la intersección entre dos gran- necesarios.
des dimensiones constitutivas de la fa- En esta dirección ganan terreno hi-
milia: la subjetividad individua·! que pótesis como la que mantiene que el
conduce los procesos de construcción "ocaso del Padre" responde a una crisis
identitaria y los patrones del sistema del "civilizatoria" más profunda, relaciona-
género. Al buscar la interrelación entre da con la crisis psicológica que Jacques
paternidad, masculinidad y familia, Pa- Lacan llamó "declinación social de la
rrini ubica la articulación de diferentes imago paterna" y que fue fruto de los
registros: el orden cultural-simbólico modernos procesos de individuación,
como contexto y la subjetividad diferen- concentración económica, catástrofes
ciada de los seres humanos (los miem- políticas y movimientos migratorios.
bros de la familia) que se expresa corno
un texto.2 6 Out of the closet: nuevas sexualidades
Sobre lo anterior, se podría afirmar y su incidencia en la familia
que la Paternidad, así con mayúsculas
(y al igual que la Maternidad) son cons- Según Judith Butler, algunos de los
trucciones sociales que tienen un carác- principales nodos de pensamiento y co-
ter histórico y por lo tanto contingente. nocimiento de la cultura occidental en
Así. estas dos categorías no deben ser el siglo XX están actualmente fractura-
vislumbradas en aislamiento sino en un dos por una crónica y endémica crisis
juego relacional de la una con la otra, de la "definición masculina'' de lo ho-
que incluye el campo de lo simbólico. rno/heterosexualidad, o en otras pala-
Siguiendo a Parrini, esto no sería un bras de lo que ella denomina la "hetero-
asunto de padres /madres reales ni de sexualidad compulsiva27. Es una ten-
presencias o ausencias paternas (o ma- dencia contemporánea la emergencia
ternas) sino una de la funciones del sis- de esta organización familiar, supone

25 TUVERT Silvia, Sacralización y ocaso de la figura paterna, en Carolina Sánchez-PalenCia


y Juan Carlos Hidalgo (Eds.), Masculino Plural, construcciones de la masculinidad, Edi-
cions de Universitat de Lleida, 2001, p. 183-201.
lb PARRINI, Rodrigo, Los Poderes del Padre: paternidad y subjetividad masculina, en José
Olavarrfa y Rodrigo Parrioni (edsJ, Masculinidad/es. Identidad, sexualidad y familia, Red
de Masculinidad de Chile, Universidad Academia de Humanismo Cristiano y FLACSO
Chile,2000, p 69-77
27 Cit. en KOSOFSKY SEDGWICK Eve, Axiomatic, en Simon tJuring (Ed) The Cultural Studies
Reader, Routlñedge, London, 1993, P. 243-266.
70 ECUADOR DEilATE

una relación estable entre dos personas mida u no, según el sistema de valores
del mismo sexo. Lbs hijos lle~an pbr in- personales y profesionales, en corres-
tercambios heterosexualés de uno o am- pondencia con el paradigma moderno
bos miembros de la p¡¡reja, por adop- de la tolerancia y el respeto a la diversi-
ción y/o procreación asistida. dad.
El Parlamento Europeo define a la
familia como una pareja establecida, sin ¡Nuevas aproximaciones obligatorias?:
hacer alusión a su carácter helero u ho- la de-construcción, las subjetividades y
mosexual. La propensión a aceptar so- el performance
cial, jurídica y legalmente la conviven-
Para concluir, volveremos sobre un
cia monosexual, avanza en el siglo XXI,
aspecto tratado con rapidez a lo largo
ello exige redefinir la identidad de géne-
del artículo. Cuando se habla de familia
ro propia de estas familias, más allá del
;De qué se habla?. ;Se habla dP una
planteamiento moralista de la ausencia
realidad situada en un marco teórico e
de uno de los elementos: masculino o
histórico previo que la explica?
femenino, o de su mal llamado carácter
Donzelot, desde un rechazo explí-
perverso.
cito al humanismo, el moralismo, el
Aunque no deja de ser un fehóme- subjetivismo, el culturalismo y el esen-
no citadino, concentrado en los estratos cialismo, aplica el método micro-histó-
altos y medios de la sociedad. Compro- rico de Foucault e intenta definir la fa-
mete la Perspectiva de Género, en tanto milia en relación a la descripción de las
se extiende en parejas de ambos sexos: diferentes prácticas en las que ésta se
trasciende la tolerancia social hacia las empeña211. Así las prácticas constituyen
parejas femeninas y la estigmatización lo que es la familia y no viceversa.
de las diadas masculinas. Al definir a la familia como un "lu-
Por ello, independiente de la posi- gar de intersecciones" antes que como
ción ética o moralizadora frente a esta una institución sustancial /esencial dada
modalidad familiar, es un hecho que su- de antemano y respecto a la cual habría
pone el cumplimiento de las funciones que buscar en la re<~lidad las formas si-
básicas de la familia y asignación de milares y disímiles desde una postura
responsabi 1ida des entre sus miembros, como ésta se evita caer en dualismo
al igual que en las otras tipologías. Las esencialista entre lo "normal y lo anor-
Familias y/o parejas homosexuales son mal'', "lo adecuado" y lo "inadecuado"
lln:l rPalirlarl inm~gahiP f!llP. tiPnrlP a n "In P~trurturarln y lo des-estructu-
consolidarse para el próximo siglo. rado".
La decisión de.un abordaje ético de Es de ayuda, desde esta perspecti-
estas nuevas modalidades, debe ser asu- va, clarificar las asunciones que están

2R RARRETI y McKINTOSH, Op. Cir.


TEMA CENTRAL 71

detrás de los enfoques alineados con la perioso descartar perspectivas esencia-


"performatividad". Diane Taylor enfati- listas sobre la familia que impiden cons-
za que hablar de performance29 no im- tatar la existencia de una ruptura de las
plica en absoluto la antítesis de la reali- mentalidades tradicionales (la materni-
dad ni referirse a una cierta "artificiali- dad y la paternidad son más que rela-
dad", sino por el contrario su connota- ciones de sangre, expresado en la llega-
ción es de actualizar algo o hacer que da de los hijos por vías diferentes a la
algo suceda. Con ello se querría retomar biológica: procreación asistida, adop-
la famosa frase acuñada por la feminis- ción (crece el porcentaje de padres/ma-
ta Simone de Beauvoir acerca de que dres, con presencia significativa del gé-
"la mujer no nace, sino se hace", y apli- néro masculino, las relaciones "legíti-
carla a lil realidad familiar. Se podría de- mas" de pareja ya no únicamente son
cir, entonces, "uno no nace en familia, heterosexuales, ni el cumplimiento de
sino se hace". la funCÍón parento-filial es consustan.
De hecho, pensar las prácticas fa- cial a la convivencia de la díada con-
miliares desde la performatividad no yugal).
implica en absoluto desconocer la im- En definitiva, la familia en su poli-
portancia de una mirada comparativa- morfismo sigue siendo un elemento SO·
histórica que visibilice los cambios en cializador importante junto con los me-
las composiciones y reglas familiares, dios de comunicación masiva, a la vez
así como en las jerarquías y estatus in- que un refugio y un sistema propiciador
ternos (actualmente hay más intercam- de seguridad ontológica en problemáti-
bios y movilidad de sus integrantes y ca co-existencia con su característica de
mayor expresividad de sentimientos, así espacio de malestar, de violencia, de
como los valores familiares han cambia- inequidad generacional y de jerarquías
do: priman la intolerancia, la individua- de género. JO Pero sólo una de-construc-
lidad, el deseo de dinero fácil y se visi- ción de una supuesta realidad familiar
biliza la violencia doméstica; aumenta petrificada podría posibilitar una com-
la educación sexual y los métodos de prensión de sus tendencias actuales y
control natal). Pero a la vez, resulta im- futuras.

2Y TAYLOK Diane, Periorming Gender: Las Madres de la Plaza de Mayo, en Diane Taylor y
luan Villegas (Eds.), "Negqtiating Performance: Gneder, Sexuality and Thcatricality in La-
tín America, Duke Press, 1994, 1'.275-305.
JO QUINTEROS, Angcla, Op. Cit.

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