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Sangre que

anuncia un nuevo
pacto…
Pero ahora tanto mejor
ministerio es el suyo,
cuanto es mediador de
un mejor pacto,
establecido sobre
mejores promesas.
Heb 8:6
Según la ley todo
hombre que
trasgrediera la ley
debía derramar
sangre de un animal
para ser perdonado.
La ley dice que casi todo
debe limpiarse con
sangre, porque si no se
derrama sangre los
pecados no quedan
perdonados.
Heb 9:22
Pero la sangre de los
animales debía ser
derramada
continuamente, sin
embargo Cristo
derramo una sola vez
su sangre.
No es como cualquier otro
sacerdote. Los otros sacerdotes
tenían que ofrecer sacrificios
todos los días, primero por sus
propios pecados y luego por los
pecados del pueblo. Pero Jesús
no necesita hacer eso, él ofreció
un solo sacrificio una sola vez y
para siempre.
Heb 7:27
Una sola vez fue
suficiente para
perdonar todos
nuestros pecados
pasados y futuros.
Si Cristo no hubiera
sacrificado su vida,
nosotros estaríamos
condenados al
infierno.
Entonces dirá también a
los de su izquierda:
"Apartaos de mí, malditos,
al fuego eterno que ha
sido preparado para el
diablo y sus ángeles.
Mat 25:41
Porque la paga del
pecado es muerte, mas
la dádiva de Dios es
vida eterna en Cristo
Jesús Señor nuestro.
Rom 6:23
El pecado
condena a una
persona, porque
esta trasgrediendo
los mandatos de
Dios.
Mas Dios muestra su
amor para con
nosotros, en que siendo
aún pecadores, Cristo
murió por nosotros.
Rom 5:8
A esta obra
redentora se le
conoce como
«Gracia
Divina»
Sin embargo el
hecho de que
estemos bajo la
gracia, no nos da
licencia para
pecar.
¿Entonces qué?
¿Pecaremos porque no
estamos bajo la ley,
sino bajo la gracia? ¡De
ningún modo!
Rom 6:15
¿Cuánto mayor castigo
pensáis que merecerá el que
pisoteare al Hijo de Dios, y
tuviere por inmunda la sangre
del pacto en la cual fue
santificado, e hiciere afrenta
al Espíritu de gracia?
Heb. 10:29
Cuando
participamos de la
Cena del Señor,
tenemos que
entender el poder de
su sangre…
Miremos
algunas
características:
Nos justifica, ósea
que Dios, por medio
de la sangre de Su
Hijo nos mira como
sino fuésemos
trasgresores.
Con mucha más razón
ahora, seremos salvos
de la ira de Dios porque
él nos aprobó por
medio de la muerte de
Cristo.
Rom 5:9
Nos da redención,
ósea siendo esclavos
del pecado, El Señor
nos compra con su
sangre, para luego
darnos libertad.
En quien tenemos
redención por su
sangre, el perdón de
pecados según las
riquezas de su gracia.
Ef. 1:7
Su sangre nos ha
acercado al Padre
Celestial, por esta
sangre le podemos
llamar Abba.
Pero ahora en Cristo Jesús,
vosotros que en otro
tiempo estabais lejos,
habéis sido hechos
cercanos por la sangre de
Cristo.
Ef. 2:13
Así que, hermanos,
teniendo libertad
para entrar en el
Lugar Santísimo por la
sangre de Jesucristo,
Heb 10:19
Su Sangre nos
limpia de toda
maldad y
pecado.
Porque si la sangre de los toros y de
los machos cabríos, y las cenizas de
la becerra rociadas a los inmundos,
santifican para la purificación de la
carne, ¿cuánto más la sangre de
Cristo, el cual mediante el Espíritu
eterno se ofreció a sí mismo sin
mancha a Dios, limpiará vuestras
conciencias de obras muertas para
que sirváis al Dios vivo?
Heb 9:13-14
Su Sangre nos
da
protección.
Por la fe celebró la
pascua y la aspersión
de la sangre, para que
el que destruía a los
primogénitos no los
tocase a ellos.
Heb. 11:28
Nos da la
victoria contra
el enemigo.
Por la fe celebró la
pascua y la aspersión
de la sangre, para que
el que destruía a los
primogénitos no los
tocase a ellos.
Heb. 11:28
Su Sangre
nos
santifica.
Por lo cual también
Jesús, para santificar al
pueblo mediante su
propia sangre, padeció
fuera de la puerta.
Heb 13:12
Pero si andamos en luz,
como él está en luz,
tenemos comunión unos
con otros, y la sangre de
Jesucristo su Hijo nos limpia
de todo pecado.
1Jn. 1:7
Nos da la
victoria contra
el enemigo.
Y ellos le han vencido por
medio de la sangre del
Cordero y de la palabra
del testimonio de ellos, y
menospreciaron sus vidas
hasta la muerte.
Ap. 12:11
Cuando conocemos
todo lo que Jesús hizo
por nosotros,
podemos entender la
Cena del Señor.
Porque el que come y
bebe indignamente, sin
discernir el cuerpo del
Señor, juicio come y
bebe para sí.
1Co 11:29
Por 8