You are on page 1of 9

UNIVERSIDAD DE ORIENTE

NÚCLEO DE BOLÍVAR
ESCUELA DE CIENCIAS DE LA TIERRA
DEPARTAMENTO DE INGENIERIA EN MINAS
CATEDRA: DISEÑO DE PLANTAS MINERAS I.

CUESTIONATIO NO 2: DISEÑO DE
PLANTAS MINERAS I.

BACHILLER:
PROFESOR: HERNÀNDEZ, ANGGY C.I. 25.394.460
GIL, MIGEL.

CIUDAD BOLÍVAR, ABRIL 2019.


1. El agua que se presenta en las labores mineras tiene diversas
procedencias, lo que determina su composición química y las acciones a
tomar para ser devueltas al ambiente sin consecuencias en el ecosistema.
¿Podría Ud. desarrollar este tema con los elementos técnicos adecuados
para una solución ecológicamente aceptable?

La producción y migración de drenaje ácido es el problema más grave que


enfrenta el cierre de faenas mineras. Ello, porque no solamente afecta al
sitio de la explotación, sino que tiene la capacidad de llevar el daño hasta
decenas o cientos de km de distancia, afectando al recurso más valioso: el
agua. Aunque la acidez por sí misma afecta los ecosistemas y cultivos, así
como los usos del agua, su efecto más grave radica en que facilita el
transporte de metales pesados, contribuyendo a su dispersión desde los
yacimientos. Aunque este problema puede estar presente en la etapa de
explotación, el control del drenaje mediante bombeo y la estabilidad de las
instalaciones permite mantenerlo bajo límites aceptables. En cambio, al
cesar la explotación el agua puede invadir las labores subterráneas, que se
deterioran progresivamente, generando una situación difícil o imposible de
manejar.
Para comprender la razón de ser de este fenómeno conviene partir de lo
más básico: el hecho de que el agua pura presenta un muy bajo grado de
disociación en H+ + OH- , llegando el producto de sus concentraciones a
10-14 moles/L. Puesto que cada molécula de agua disociada produce un
H+ y un OH- , su reacción es neutra. Cuando predominan los iones H+ , se
dice que el agua es ácida, cuando los OH- , alcalina. El pH se define como
el logaritmo con signo negativo de la concentración de H+ . Si el agua es
neutra será 7.0; si es ácida, menor que 7.0. La acidez del agua, si es
moderada, no es dañina. Por ejemplo, el agua gasificada (y las gaseosas
en general) tienen un pH del orden de 3.5. Sin embargo, el mismo pH en el
agua de una mina podría ser muy peligroso, por la concentración de cobre,
zinc y otros metales que se presentan disueltos en esas condiciones.
El principal mineral responsable de la generación de drenaje ácido de
minas (o yacimientos no explotados) es pirita: FeS2. Ello, debido a que su
fórmula incluye un átomo de azufre “extra”, que al oxidarse en presencia de
agua da lugar a la formación de ácido sulfúrico. La pirita es un mineral
frecuente y abundante, no solamente en yacimientos metálicos sulfurados,
sino también en los de carbón, donde se ha formado por reducción de
sulfatos en el mismo ambiente pantanoso. La producción de drenaje ácido
por oxidación de pirita tiene su complemento en la hidrólisis del sulfato
férrico, también generadora de H+ . Aunque principalmente ocurre en
presencia de oxígeno y es acelerada por acción bacteriana, igualmente
puede tener lugar en ausencia de ambos factores, como lo indican las
ecuaciones siguientes:
1) 2FeS2 + 7O2 + 2H2O = 2Fe2+ + 4SO4 2- + 4H+
2) 2Fe2+ + ½ O2 + H+ = 2Fe3+ + H2O
Si bien el tiempo medio que dedica dicho personal al tema del agua es,
aproximadamente, del 50 %, existen equipos como los de Hidrogeología y
Planta depuradora, cuya existencia se justifica por la necesidad de su
dedicación exclusiva en relación con el agua. La filosofía de actuación
consiste, como primer paso, en disponer unos equipos técnicos para
elaborar estudios y proyectos de drenaje, tanto superficial (Sección de
Proyectos) como subterráneo (Sección de Hidrogeología). Dichos gabinetes
trasvasan la información a los equipos de explotación propiamente dichos,
los cuales proporcionan los medios para crear la infraestructura necesaria
del drenaje. Por su parte la Sección de Mantenimiento Eléctrico, se encarga
tanto del suministro de energía eléctrica como de la reparación de todos los
equipos de bombeo existentes. Finalmente, el producto que se deriva de
todo ello, esto es, el agua bombeada y la procedente de escorrentía
superficial antes de alcanzar la mina y la escombrera, es conducida a
través de unos canales perimetrales hasta una planta depuradora donde se
restituye su calidad físico-química antes de verterla en los ríos.
Los métodos de extracción subterránea incluyen el trabajo de anchurón y pilar,
grada al revés, socavación y derrumbe, y frente corrido. Esto trae consigo la
formación de grandes vacíos debajo de la superficie de la tierra y montones de
piedra de desecho sobre la misma; en muchos casos, sin embargo, se rellenan
porciones de los espacios subterráneos durante la extracción. La mayor parte de
la excavación ocurre debajo de la tierra y requiere el uso de equipos de voladura,
sin embargo, se realizan operaciones en la superficie también. Los posibles
impactos de la extracción subterránea incluyen el retiro del suelo y la vegetación,
creación de polvo, emisiones de los equipos a diesel que trabajan en la superficie,
ruido, vibraciones causadas por la voladura, gases desfogados (voladura,
operaciones a diesel), descargas de agua contaminada de la mina (nitratos,
metales pesados, ácido, etc.), alteración de los acuíferos de agua freática,
fracturas, inestabilidad o hundimiento de la tierra y obstáculos visuales. El criterio
para dimensionar la red de drenaje subterráneo, está basado principalmente en
los parámetros hidráulicos de los acuíferos y la observación piezométrica
permanente, que será la que nos ofrezca, el grado de aproximación de dichos
parámetros, a la realidad cuando se efectúa c'I bombeo. Una vez establecida la
simulación matemática del bombeo, y comprobada la validez de nuestro modelo,
se dimensiona la red de captaciones que para cada acuífero tenga diferente
equidistancia entre pozos: En definitiva. Los criterios para la disposición del
drenaje resultan ser:
- Acuifero libre - pozos cada 150 metros de equidistancia y profundidades hasta
alcanzar la cota del pie del talud.
- Acuifero confinado - pozos cada 400 metros, captan al menos 80-1 O0 metros
del sustrato paleozoico.
- Acuifero multicapa - pozos cada 400 metros, captando la totalidad de la serie
terciaria. En &e último caso, debido a la necesidad de aminorar los asientos del
terreno que provoca el bombeo en las proximidades del núcleo urbano de As
Pontes, la equidistancia se ha reducido a 200 m para no generar conos de
depresión acusados y, como consecuencia, asientos diferenciales importantes por
ésta causa. Actualmente, el esquema de drenaje contempla 120 pozos mientras
que para la geometría final de excavación está previsto un máximo de 250
aproximadamente. Este volumen de pozos, obliga a mantener una observación
permanente de los resultados, lo cual se lleva a cabo con instrumentación
piezométrica, de la cual se dispone de más de 1.300 puntos diferentes en toda la
explotación.

A finales de 1991 la superficie alcanzada por la explotación es, aproximadamente


la misma que la de la geometría final, puesto que prácticamente se han alcanzado
los bordes previstos. Esta superficie debería estar protegida perimetralmente por
dos canales de guarda que recogen las aguas de los ríos y arroyos antes de verter
a la explotación. Igualmente la escombrera está bordeada por un canal que la
protege de avenidas en su totalidad. En conjunto existen km de canal, algunos de
ellos en túnel, a fin de unir los valles de cada río, que ha supuesto la ejecución de
secciones varios m2 en canal y ciertos m3 en túnel, para una buena capacidad de
desagüe. En lo concerniente al drenaje superficial dentro de la mina, este se
consigue mediante la conducción de las aguas de los bancos a través de cunetas
hasta diversos depósitos conectados entre sí, bien por gravedad o por impulsiones
(Figura 3). Cada uno de los depósitos dispone de tina pequeña cuenca receptora
con objeto de diversificar el conjunto del agua de la lluvia. Finalmente, desde
varios depósitos se evacuan por bombeo las aguas a los canales perimetrales. Por
su parte, la escombrera está diseñada para desaguar parte de su superficie a los
canales perimetrales, mientras que otra parte se conduce por cunetas hasta una
arqueta de entrada a un túnel que recorre la base de la escombrera a través del
antiguo cauce del río Almigon de cuyo valle está siendo ocupado por el vertido de
estériles. Dicho túnel es prolongado periódicamente a medida que la superficie de
escombrado aumenta.
Las bombas verticales worthington tipo 16 QL-21 serán sustituidas en el futuro por
bombas horizontales, de cámara partida, que por su sencillez, facilidad de
mantenimiento y coste, presentan más ventajas que aquellas otras de semejantes
características.
El principal problema de una explotación minera, nace con la acidificación de las
aguas que entran en contacto coi1 el terreno, lo que en As Pontesse magnifica al
ser una explotación a cielo abierto, con una gran superficie expuesta a las
inclemencias de un clima extremadamente Lluvioso. El funcionamiento de la
acidificación, se produce cada vez que, de forma natural o antrópica, los
materiales sulfurosos son expuestos a la acción del oxígeno, ya sea atmosférico o
disuelto en agua. En ata circunstancias, dichos materiales, casi siempre en forma
de pirita, se oxidan mediante mecanismos tanto químicos como biológicos hasta
formar sulfatos. Los sulfatos a su vez pueden hidrolizarse en contacto con el agua
apareciendo ácido sulfúrico libre. Adicionalmente, las aguas, sean o no ácidas,
suelen arrastrar cantidades importantes de sólidos en suspensión Con objeto de
evitar o reducir los problemas derivados de los procesos descritos, se pueden
practicar medidas correctoras que, o bien atacan las causas del problema o bien lo
hacen sobre sus efectos. En el caso de As Pontes las medidas puestas en
práctica, han sido las siguientes: Regeneración de taludes definitivos en mina y
escombrera. - Canalización y separación de aguas internas y externas a la
explotación. Tratamiento específico de las aguas ya alteradas y que comprenden
procesos de neutralización, coagulación-floculación, y separación de precipitados
y sólidos en suspensión.
Los mineros reutilizan el recurso en sus procesos y tratan los efluentes generados,
debido al potencial de contaminación del agua y su consecuente efecto en la salud
humana y el ambiente.
El método de canaleta se usa en las playas de los ríos., alimentando mediante
palas y carretillas una canaleta de recuperación en donde el material aurífero es
lavado con abundante agua, que es conseguida con el uso de motobombas o
manualmente con un balde. • El método de arrastre muy en ALYC explota los
afloramientos de gravas de los acantilados aprovechando su pendiente para
eliminar, por gravedad el material estéril. Se utiliza un chorro de agua a alta
presión para desmoronar la grava aurífera a estos mineros se les califica como
“incontrolados”. Ellos “de manera consciente se resisten a la acción del Estado.
Con algunas reticencias se vinculan a la comunidad y generalmente son fuente de
conflictos entre éstas, las autoridades y los trabajadores

1. La presencia de agua en las operaciones subterráneas representa un serio


problema que genera consecuencias directas e indirectas en el
desenvolvimiento de las operaciones, seguridad de las excavaciones,
mantenimiento de equipos, costos, etc., ¿Podría Ud. ampliar este tema y
definirlo de la forma más específica que pueda?

La minería mal administrada y regulada puede generar considerables


costos ecológicos y sociales que simplemente se trasladan a generaciones
futuras. Esto ocurre, en particular, cuando los gobiernos no reinvierten en
forma eficaz las ganancias de la actividad minera para mejorar las
condiciones sociales y ambientales.
EFECTOS POR LA PRESENCIA DE AGUA SOBRE LA ESTABILIDAD DE
TALUDES
-Aumenta el peso del talud favoreciendo su deslizamiento
-Aumenta los empujes sobre los elementos de contención, obligando a
sobredimensionarlos.
-La escorrentía produce erosión y arrastre de materiales en la cara del
talud.
-La escorrentía produce erosión y arrastre de materiales en la cara del
talud.
-Degrada la calidad del macizo rocoso, aumentando la meteorización de las
juntas, apertura y relleno.
-Aumenta la presión intersticial en poros y fracturas, generando tensiones
desestabilizadoras en la masa rocosa

Las aguas superficiales y subterráneas pueden crear una amplia variedad


de problemas en los proyectos mineros a cielo abierto. Entre los más
importantes, destacan los siguientes:

 Reducciones de las resistencias de suelo y roca.

 Reducción de la estabilidad de los taludes de excavación, requiriéndose


acudir a ángulos más tendidos. En la figura adjunta se muestra un ejemplo
explicativo en el que se observa como el peso del macizo rocoso provoca
una fuerza que actúa perpendicularmente sobre cualquier plano de
debilidad y genera otras fuerzas estabilizadores de fricción frente al
deslizamiento sobre dicho plano. El agua subterránea que pueda
presentarse tiene un efecto de elevación del bloque de roca que hace
disminuir la fuerza normal y por lo tanto, la resistencia al corte y, además,
actúa como un fluido lubricante a lo largo del potencial plano de rotura.

En taludes conformados en suelos o rocas no competentes, las acciones


son similares. Consecuentemente, para prevenir el deslizamiento o rotura
de los taludes, se opta por las siguientes alternativas:

 Reducir la pendiente de los taludes de excavación de la explotación


con el consiguiente aumento de ratio.
 Reforzar los taludes mediante distintos medios de retención, lo que
siempre

 Deformaciones de los taludes y fondos de corta.

 Filtraciones en talud, con los consecuentes problemas asociados de


erosión y congelación.
Además, por la presencia de uno u otro tipo de aguas indistintamente,
puede producirse un eventual incremento de la siniestralidad y, en cualquier
caso, se produce un aumento en el coste del drenaje y desagüe por la
necesidad de construcción de plantas de tratamiento de aguas, de
adopción de medidas correctoras de la contaminación de las aguas y la
consecuente necesidad de afrontar mayores cánones de vertido.

2. ¿Qué tipos de acciones serían las más adecuadas para controlar las aguas
que se presentan en las operaciones de minería a cielo abierto?
Uno de los puntos de partida de todo proyecto que contemple una excavación
de cierta envergadura es, entonces, el profundo conocimiento de esta realidad
que se basa en la realización de sendos estudios
Hidrológicos e hidrogeológicos que permitan, precisamente, gestionar
correctamente la presencia de aguas de distinto origen desde tres puntos de vista:
• El agua y su influencia en la estabilidad de taludes y huecos mineros y, en
definitiva, en la seguridad geotécnica de la explotación.
• El agua dentro de la planificación y de las operaciones de la mina, teniendo
en cuenta que los usos del agua y las necesidades dentro de la mina son muy
diversos.
• El agua y el medio ambiente, abordando tanto los problemas asociados a la
operación minera en sí como los derivados del futuro abandono de la actividad.
El drenaje es de gran utilidad para controlar la presencia de agua en operaciones
mineras a cielo abierto. Un Sistema de drenaje tiene por objetivo proporcionar una
recogida, transporte y vertido final de aguas de escorrentía superficial de modo
que la integridad de los terrenos y las características de los cuerpos de agua
receptores sean preservadas, garantizando el control de la erosión, la
minimización de la colmatación y la conservación de la calidad física y química de
los cuerpos de agua receptores. Pero, además, un sistema de drenaje debe ser
capaz de funcionar satisfactoriamente todo el año y, particularmente, durante los
periodos de lluvias intensas.
Es importante remarcar el hecho de que para poder diseñar un sistema de drenaje
adecuado y eficaz, debe disponerse de una investigación previa climatológica,
hidrológica, geológica e hidrogeológica, que aporte la información necesaria sobre
las características del terreno a drenar, así como sobre los volúmenes de agua
que se prevé extraer y su distribución espacial y temporal. Este es un aspecto de
gran importancia, cuyo incumplimiento suele ser la causa de que muchos sistemas
de drenaje resulten ineficaces o insuficientes.
4. ¿Qué tipos de acciones serían las más adecuadas para controlar las aguas que
se presentan en las operaciones de minería subterránea?
Es reducido y el problema consiste más bien en extraer el agua natural apozada
al fondo de los trabajos, la que puede provenir de lluvias o de acuíferos afectados.
El sitio de extracción del mineral puede tener circulación interna de agua, de
origen subterráneo (afloramientos), o de precipitaciones. Su volumen puede
aumentar o disminuir, de acuerdo con la mayor o menor capacidad del sitio para
que el flujo circule.
Los relaves se descargan en tranques (represa), que contienen el efluente,
permiten la sedimentación de los finos en el depósito y retienen los más gruesos
en el muro. Así se recupera el máximo volumen posible de las aguas claras, las
que, cuando hay factibilidad económica, se retornan al proceso de flotación,
reduciendo el consumo de agua fresca.
Al igual que en minería a cielo abierto las acciones para controlar las aguas que
se presentan en la operaciones de minería subterráneas más utilizadas es el
drenaje en sus diferentes formas por lo anteriormente expuesto, los sistemas de
desagüe interiores se implantan cuando tanto las aguas de escorrentía
superficial como las aguas subterráneas, no pueden ser interceptadas y
controlables eficientemente por los sistemas exteriores, o cuando es
necesario dirigir las aguas fuera de la explotación. Los tipos de desagüe
interior más comunes son:

 Inclinación de las bermas y el fondo de corta.

 Construcción de sistemas de zanjas y cunetas

 Construcción de zanjas con relleno drenante

 Construcción de balsas y pozos colectores

 Perforación de sondeos horizontales

 Perforación de pozos interiores de bombeo Inundaciones locales

 Sondeos superficiales

3. Conociendo la problemática que genera la irrupción o presencia de agua en


las operaciones mineras, ¿Qué medidas preventivas tomaría Ud. para
evitar o minimizar este fenómeno?
Es necesario prevenir los accidentes relacionados con la presencia de
agua en las zonas de extracción de mineral a través de los distintos
métodos de sostenimiento y drenajes adecuados para cada explotacion. En
cuanto a los aspectos cuantitativos del agua, deben establecerse principios
generales de control de la captación y del almacenamiento a fin de
garantizar la sostenibilidad medioambiental de los sistemas acuáticos
afectados.