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El bazo pediátrico no traumático. Valoración por imagen

Article · January 2019

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3 authors, including:

María Elena Carazo Roberto Llorens


Hospital Universitari i Politècnic la Fe Hospital Universitari i Politècnic la Fe
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Radiología. 2019;61(1):16---25

www.elsevier.es/rx

RADIOLOGÍA EN IMÁGENES

El bazo pediátrico no traumático. Valoración por


imagen
C. Sangüesa Nebota,∗ , E. Carazo Palaciosb , R.L. Lorens Salvadora y S. Picó Aliagaa

a
Área de Imagen Médica, Sección Pediatría, Hospital La Fe. Valencia, España
b
Cirugía Pediátrica, Hospital La Fe. Valencia, España

Recibido el 25 de enero de 2018; aceptado el 29 de julio de 2018


Disponible en Internet el 9 de octubre de 2018

PALABRAS CLAVE Resumen Para la mayoría de radiólogos y pediatras, el bazo es el ‘‘órgano olvidado’’, a pesar
Bazo; de estar afectado en múltiples situaciones clínicas de la infancia. Mientras que en el trauma-
Ecografía; tismo abdominal pediátrico es el órgano más implicado, la patología esplénica no traumática
Tomografía es menos conocida.
computarizada; El bazo se visualiza bien mediante cualquier técnica de imagen: ecografía, tomografía com-
Resonancia putarizada, resonancia magnética, y de ellas, la primera es la más utilizada en niños. Conocer
magnética las características por imagen de las anomalías esplénicas, tanto congénitas como adquiridas,
permite realizar una aproximación diagnóstica correcta, evitar procedimientos quirúrgicos o
biopsias innecesarias y guiar al clínico hacia un tratamiento adecuado.
Nuestro objetivo es mostrar el comportamiento del bazo en edad pediátrica con las diferentes
técnicas de imagen: su anatomía normal, las principales variantes anatómicas y la patología
esplénica no traumática más frecuente, correlacionando con clínica, serología o histología.
© 2018 SERAM. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.

KEYWORDS Non-traumatic spleen disorders in children. Assessment by imaging


Spleen;
Ultrasound; Abstract The spleen is considered a ‘‘forgotten organ’’ by most radiologists and paediatricians
Computed despite being affected in many clinical paediatric situations. While it is the organ most often
tomography; affected in paediatric abdominal trauma, non-traumatic spleen disorders are less well known.
Magnetic Resonance The spleen is well visualised by any imaging technique: ultrasound, computed tomography
Imaging (CT) and magnetic resonance imaging (MRI); the former is used most often in children. Using
imaging techniques to determine the features of splenic anomalies, both congenital and acqui-
red, enables a correct diagnostic approach, avoids unnecessary surgical procedures or biopsies,
and helps the clinician to prescribe appropriate treatment.

∗ Autor para correspondencia.


Correo electrónico: sanguesa cin@gva.es (C. Sangüesa Nebot).

https://doi.org/10.1016/j.rx.2018.07.007
0033-8338/© 2018 SERAM. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.
El bazo pediátrico no traumático. valoración por imagen 17

Our aim was to show the behaviour of the spleen in children using the different imaging tech-
niques: its normal anatomy, the principal anatomical variants and the most common spleen
disorder correlating with clinical symptoms, serology and histology.
© 2018 SERAM. Published by Elsevier España, S.L.U. All rights reserved.

Introducción

El bazo es un órgano linfático intraperitoneal compuesto por


tejido linfoide, pulpa roja y células reticuloendoteliales con
dos funciones principales: defensiva, mediante respuesta
inmunitaria, y de filtrado sanguíneo. A menudo está afec-
tado por procesos infecciosos, inflamatorios, metabólicos o
neoplásicos generalizados; la patología aislada esplénica es
rara. La tabla 1 muestra la patología esplénica no traumática
más frecuente en niños.
La aproximación diagnóstica a las lesiones esplénicas se
realiza mediante una historia clínica concordante, una sero-
logía dirigida y los hallazgos de imagen. La ecografía es la
técnica de elección en la detección de anomalías congénitas
esplénicas, tanto en el estudio inicial de la patología como
en el seguimiento de esta. La tomografía computarizada
(TC) y la resonancia magnética (RM) ayudan a caracterizar
las lesiones y a planificar una cirugía conservadora del bazo
cuando se requiera.
Figura 1 Bazo normal de un niño de 5 años. Ecografía abdo-
minal realizada un ingreso hospitalario por pielonefritis aguda.
Imagen longitudinal del bazo (B), realizada con transductor
Tabla 1 Patología esplénica no traumática en niños lineal de alta frecuencia, que muestra patrón reticulonodular
Anomalías congénitas difuso del parénquima esplénico. RI: riñón izquierdo.

• Bazo accesorio Nuestro objetivo es mostrar el comportamiento del bazo


• Bazo errante en la edad pediátrica con las diferentes técnicas de imagen:
• Fusión esplenogonadal su anatomía normal, las principales variantes anatómicas y
• Poliesplenia/asplenia la patología esplénica no traumática más frecuente, corre-
Quistes esplénicos lacionando con clínica, serología o histología.
• Primarios o verdaderos
--- No parasitarios
--- Parasitarios Bazo normal
• Secundarios o pseudoquistes
Patología tumoral El bazo presenta un parénquima homogéneo en ecografía.
• Benigna Los transductores de alta frecuencia (12-18 MHz) permiten
--- Hamartoma mostrar el aspecto reticulonodular causado por la pulpa
--- Hemangioma blanca y roja (fig. 1). Es frecuente encontrar bandas hipoe-
--- Angioma de células litorales coicas intraparenquimatosas configurando un bazo en cebra
• Maligna (fig. 2), semejante al que se observa en TC y RM durante la
--- Linfomas/leucemias fase arterial de contraste. Sin embargo, este patrón ecográ-
--- Angiosarcoma fico no se explica por los diferentes flujos vasculares, sino
Patología infecciosa que representa los distintos componentes estructurales del
Infarto esplénico parénquima1,2 .
Miscelánea En TC, el bazo muestra un realce abigarrado en fase arte-
• Anemia células falciformes rial por la variabilidad de los flujos de la pulpa roja, y se
• Enfermedades de depósito (Gaucher) homogeneiza en fase portal. En RM, el bazo de los neonatos
• Rotura espontánea es hipointenso en T2 e hiperintenso en T1 en relación con el
• Peliosis hígado, dada su composición predominante de pulpa roja.
A partir de los 8 meses de edad, cuando el tejido linfoide
18 C. Sangüesa Nebot et al.

dorsal. Usualmente menor de 3 cm, puede ser múltiple. La


localización más habitual es en el hilio esplénico (75%),
cola del páncreas (20%) y ligamentos esplenorrenales, esple-
nogástricos y esplenofrénicos (5%)5 . Presenta el mismo
comportamiento que el bazo principal en todas las técni-
cas de imagen. Tras una esplenectomía, el bazo accesorio
puede aumentar de tamaño y reanudar la función del
bazo extirpado5,6 . Cuando la esplenectomía es secundaria
a enfermedad hematológica (anemia hemolítica o púrpura
trombocitopénica), indicar la presencia y localización de
bazos accesorios es fundamental.

Bazo errante

La ausencia congénita, el anómalo desarrollo o la laxitud


de los ligamentos esplénicos permiten al bazo moverse por
Figura 2 Bazo en ‘‘cebra’’. Niña de 5 meses de edad a la que la cavidad peritoneal con un pedículo vascular más largo
se realiza ecografía abdominal por infección de orina. Imagen de lo habitual. Hasta un 64% se presenta como abdomen
longitudinal del bazo con transductor convex, que muestra ban- agudo cuando se produce un infarto esplénico secundario a
das hipoecoicas que cruzan el parénquima esplénico. H: hilio la torsión del pedículo vascular7 . Por imagen se identifica el
esplénico. bazo fuera de la celda esplénica, homogéneo si no presenta
complicación o heterogéneo cuando el pedículo torsionado
produce infarto del parénquima. Aunque la esplenopexia
Debe recordarse que: el patrón en cebra ecográfico es el tratamiento de elección, en ocasiones se requiere
es normal en niños, no hay que confundirlo con masas esplenectomía8 (fig. 3).
y no requiere de más estudios.
Fusión esplenogonadal
se expande y madura, adquiere el patrón de señal similar Es una malformación excepcional que ocurre en las prime-
al adulto: moderadamente hiperintenso en secuencias T2 e ras semanas de vida intrauterina, con persistencia de tejido
hipointenso en T1 respecto al hígado. El patrón de realce en fibroso o parenquimatoso esplénico entre el bazo y el testí-
RM es igual al visto con TC2---4 . culo o epidídimo izquierdo. La demostración con cualquier
técnica de imagen de tejido esplénico conectando el bazo
Anomalías congénitas con la gónada izquierda es definitivo9 .

Bazo accesorio Asplenia/poliesplenia

Consiste en la presencia de tejido esplénico normal sepa- Forman parte del espectro de anomalías conocidas como
rado del cuerpo del bazo, producido por fallo de la síndromes heteroatáxicos o cardioesplénicos. La poliesple-
fusión de yemas embrionarias esplénicas en el mesogastrio nia presenta múltiples nódulos esplénicos localizados en el

Figura 3 Wandering spleen. Niño de 3 años con dolor abdominal difuso. A la palpación se aprecia una masa en la línea media-
hemiabdomen izquierdo. A) Corte longitudinal de ecografía en modo B sobre hemiabdomen izquierdo que muestra parénquima
esplénico ectópico (B) por delante del músculo psoas izquierdo (PS). Superficialmente se distinguen estructuras serpiginosas hipoe-
coicas (flecha hueca blanca) que en B con transductor lineal y modo Doppler color corresponden a vasos formando el signo del
remolino (flecha blanca). C) La TC abdominal confirma la situación ectópica del bazo (asterisco) con la imagen en remolino del
pedículo vascular torsionado (flecha). La homogeneidad del parénquima se atribuye a que a pesar de la torsión del pedículo no está
establecido todavía el infarto.
El bazo pediátrico no traumático. valoración por imagen 19

con mayor probabilidad cuando el tamaño sobrepasa los


8 cm10,11 .
Clásicamente se dividen en: tipo I, verdaderos o prima-
rios, tapizados por células epiteliales, y tipo II, seudoquistes
o secundarios, no recubiertos por epitelio. Otras clasificacio-
nes sugieren hacerlo según su patogenia10---12 .

Tipo I, verdaderos o primarios


• Parasitarios (hidatídicos): los más frecuentes en números
absolutos, pero no en nuestro medio. Únicos o múltiples,
su pared puede calcificar.
• No parasitarios: son más frecuentes en edad pediátrica.
Pueden ser congénitos (epiteliales, dermoides, epider-
moides) y malformativos (malformación linfática).

Los quistes epiteliales son de pequeño tamaño, meno-


res de 4 cm, y pueden ser múltiples. Por ecografía son
anecoicos, de pared fina, y no requieren otros estudios de
Figura 4 Quiste epitelial. Niña de 11 años con dolor abdomi-
imagen10,11 (fig. 4).
nal crónico recurrente. En el cribado ecográfico se encuentra
Los quistes epidermoides presentan en la pared un
una lesión intraesplénica quística no complicada, unicameral.
epitelio malpigiano (epitelio estratificado descamativo)
Se interviene quirúrgicamente al considerarlo causa del dolor
con contenido en cristales de colesterol10,13 . La ecografía
abdominal, con el resultado anatomopatológico final de quiste
muestra una lesión quística de tamaño voluminoso, bien
esplénico epitelial. CP: cola de páncreas.
delimitada, con contenido móvil y discretamente ecogénico
por el componente en colesterol. Es habitual la presencia
hipocondrio superior derecho o izquierdo y se asocia a ano-
de septos o tabiques. En tomografía computarizada (TC)
malías como interrupción de la vena cava, atresia de vías
son hipodensos con unidades Hounsfield entre 4 y 20, y
biliares o malrotación intestinal. La asplenia es la ausencia
se vena calcificaciones en la pared hasta en un 10% de
de tejido esplénico y va asociada a anomalías cardiacas gra-
ellos14 . La resonancia magnética (RM) muestra en todas las
ves. Los niños con asplenia sufren una elevada mortalidad
secuencias un comportamiento quístico con posible cap-
en el primer año de vida5 .
tación de la pared o de los septos tras el contraste14,15
(fig. 5).
Quistes esplénicos El tratamiento de los quistes esplénicos congénitos se
recomienda en los casos sintomáticos y en los mayo-
La prevalencia de quistes esplénicos ha aumentado con el res de 4 cm11 . Las posibilidades son amplias, desde la
uso generalizado de la ecografía. Son asintomáticos entre esplenectomía total o parcial laparoscópicas, hasta la
el 30% y el 60% de los casos, y las complicaciones más fre- marsupialización y la escleroterapia, dependiendo de la
cuentes son la hemorragia, la rotura y la sobreinfección, localización y tamaño del quiste. Se debe conservar más

Figura 5 Quiste epidermoide. Niña de 14 años estudiada con resonancia magnética (RM) por anomalía espinal. Como hallazgo
incidental se encuentra una lesión en el bazo. A) Corte coronal de RM abdominal SSFSE T2 con presencia de lesión de 10 × 8 cm,
hiperintensa, bien delimitada, con finos tabiques incompleto (flechas negras) en el interior, que desplaza inferiormente el riñón
izquierdo (RI). B) Corte transversal de RM abdominal T1 FSE fat sat tras gadolinio donde la lesión es hipointensa, homogénea, sin
realce de contraste, lo que confirma su naturaleza quística. C) La ecografía realizada tras el estudio de RM muestra la lesión quística
con contenido ecogénico homogéneo (flechas blancas). Se decide cirugía por el gran tamaño de la lesión, y se realiza laparoscopia
con esplenectomía parcial inferior. El diagnóstico histológico final es de quiste epidermoide. B: bazo.
20 C. Sangüesa Nebot et al.

Figura 6 Malformación linfática. Niña de 15 meses con clínica de llanto y dolor abdominal. A la exploración se palpa masa en
hemiabdomen izquierdo. A) Ecografía con transductor lineal sobre hipocondrio izquierdo que muestra lesión quística multiseptada
intraesplénica. B) Resonancia magnética abdominal, corte sagital SSFSE T2, realizada para planificación quirúrgica, que confirma
lesión quística intraesplénica subcapsular con septos en el interior de diferente grosor y presencia de cápsula (flechas). La histología
tras esplenectomía es de malformación linfática.

del 25% del tejido esplénico para preservar su función


inmunológica11,16,17 . Debe recordarse que: los quistes primarios son más
Las malformaciones linfáticas aparecen como lesio- frecuentes en la edad pediátrica y su manejo debe ser
nes quísticas únicas o múltiples rellenas de linfa10,14 . lo más conservador posible.
En ecografía se presentan como lesiones quísticas uni o
multiloculares con septos, anecoicas si no están compli-
cados, de localización subcapsular14,18 (fig. 6). La TC y la Patología tumoral
RM demuestran su naturaleza quística y la nula o escasa
captación de sus septos tras la administración de contraste. Poco frecuente en la edad pediátrica, se presentan como
Son indistinguibles por imagen de los quistes epiteliales, incidentalomas. Se dividen en benignos y malignos.
y solo la histología o la citología del líquido intraquístico
establecen el diagnóstico18,19 . Benignos
Tipo II, seudoquistes o secundarios: cuando no presentan
revestimiento epitelial ni cápsula. Los más frecuentes son Hemagioma. Es el tumor benigno primario más frecuente del
postraumáticos y mucho más raros postinfecciosos o tras bazo en niños. Puede ser único o múltiple, asociado entonces
infartos esplénicos. Resultan por imagen indistinguibles de a hemangiomatosis difusa cutánea14 .
los de tipo I, por lo que el antecedente clínico es esencial En ecografía, el comportamiento es variable; el más
para su diagnóstico10,11,14 . típico es el de una lesión bien delimitada e hiperecogénica,

Figura 7 Hamartoma. Niño de 11 años con dolor abdominal de 3 semanas de evolución, más acentuado en los últimos días. A)
Corte longitudinal de ecografía Doppler color que muestra una masa intraesplénica hipoecoica (cabezas de flecha), vascularizada. B)
Resonancia magnética (RM) abdominal, corte coronal SSFSE T2, que muestra la masa intraesplénica (estrella negra) discretamente
heterogénea e isointensa al tejido esplénico normal (flechas blancas). C) Corte transversal, RM abdominal, estudio dinámico LAVA
en fase precoz donde la lesión se comporta hipervascular (estrella negra) respecto al parénquima esplénico sano (flechas blancas).
D) En LAVA fase tardía, la lesión (estrella negra) se homogeneiza con el tejido esplénico normal. Tras esplenectomía laparoscópica
el resultado histológico es de hamartoma esplénico.
El bazo pediátrico no traumático. valoración por imagen 21

Figura 8 Hamartoma. Niño 12 años con Crohn perianal. En episodio de brote de enfermedad inflamatoria se realiza ecografía
abdominal que descubre lesión esplénica no detectada en ecografías previas. A) Ecografía en modo B; corte longitudinal de bazo
con masa hipoecoica en polo superior (flecha). B) Corte transversal de tomografía computarizada abdominal en fase venosa; la
lesión es isodensa al parénquima esplénico normal y produce únicamente una distorsión en el contorno del órgano (flecha corta).
C) Resonancia magnética (RM) abdominal, corte coronal SSFSE T2; la lesión intraesplénica (flechas) es discretamente hiperintensa
respecto al resto de bazo. D) RM abdominal, corte coronal LAVA dinámico, donde la tumoración es hipervascular (flechas) en fase
precoz. Los hallazgos sugieren hamartoma esplénico, y dada la ausencia de clínica, se controla por ecografía. Permanece estable a
los 5 años. RI: riñón izquierdo.

vascularizada con el estudio Doppler. En la TC sin contraste Malignos


es iso/hipodenso respecto al parénquima circundante, y
tras la administración de contraste intravenoso presenta Linfomas y leucemias. El linfoma es la neoplasia esplénica
un realce periférico en fase arterial, con llenado gradual y maligna más frecuente; puede afectarse tanto en el linfoma
persistente en fase venosa. La RM es la técnica de elección de Hodgkin como en el no hodgkiniano. El bazo afectado
para caracterizarlo, ya que demuestra el realce centrípeto puede tener tamaño normal, aumentado de forma difusa o
y progresivamente mantenido de la lesión en diferentes presentar lesiones focales nodulares que en ecografía son
fases15,18,20 (fig. 7). Según su histología se distinguen dos hipoecoicas y típicamente avasculares. La tomografía por
formas: capilar y cavernoso. Los cavernosos son mayores, emisión de positrones/tomografía computarizada (PET/TC)
afectan a una amplia parte del bazo y pueden causar es la técnica de elección en la estadificación del linfoma. El
trombocitopenia grave y coagulopatía de consumo, dando hipermetabolismo difuso del bazo o de las lesiones focales
lugar al síndrome de Kasabach-Merritt14 . intraesplénicas subcategoriza a los linfomas como estadios
Hamartoma o esplenoadenoma. Los hamartomas esplé- (Spleen)18 (fig. 10).
nicos corresponden histológicamente a una mezcla anómala Angiosarcoma. Es excepcional en edad infantil. Se pre-
de los componentes esplénicos con predominio de pulpa senta como una masa heterogénea que en RM se muestra
roja14 . característicamente hipointensa en T1 y T2 respecto al
Por ecografía son sólidos, hipoecoicos respecto al parén- bazo sano, con intenso realce de contraste durante la
quima esplénico e hipervasculares en el estudio Doppler. En fase arterial, persistiendo en fase venosa y lavado en fase
TC son isodensos al parénquima esplénico, tanto antes como tardía20---22 .
después de la administración de contraste, y son difíciles de
detectar. A veces el único hallazgo de sospecha es una irre-
gularidad en el contorno esplénico (fig. 8). En RM presentan
isoseñal en T1 e hiperseñal en T2 con un realce precoz, Debe recordarse que: los tumores esplénicos benig-
heterogéneo y persistente en el tiempo15,18,20 (fig. 9). nos son raros en la edad pediátrica, se descubren como
En los casos sintomáticos se recomienda tumerectomía incidentalomas y su tratamiento debe ser conservador.
con esplenectomía parcial20 .
22 C. Sangüesa Nebot et al.

Figura 9 Hemangioma. Niño de 7 años con dolor abdominal recurrente. En ecografía abdominal de cribado se encuentra una
lesión esplénica. A) Corte longitudinal ecográfico en modo B del bazo, con masa en tercio medio (flechas), hipoecoica con centro
ecogénico. B y C) Resonancia magnética (RM) abdominal, corte transversal LAVA dinámico que demuestra la captación centrípeta
de contraste de la lesión (cabeza de flecha) en fase precoz (B) hasta ser discretamente más vascular que el parénquima sano en
fase tardía. C) Tras esplenectomía parcial indicada por persistencia de dolor abdominal sin otros hallazgos, la histología es de
hemangioma esplénico.

Figura 10 Linfoma linfoblástico. Niño de 4 años con extirpación quirúrgica de adenopatía cervical derecha y diagnóstico de
linfoma linfoblástico. Estudio de extensión. A) Corte longitudinal de ecografía en modo B con presencia de múltiples lesiones
hipoecoicas difusas intraesplénicas (flechas). B) PET/TC, fusión corte coronal con evidencia de hipermetabolismo en las lesiones
focales esplénicas sin esplenomegalia.

o sin anillos tanto en el bazo como en el hígado2,14 . La


leishmaniosis, endémica en nuestro medio, muestra lesiones
Patología infecciosa hipoecoicas de tamaño variable, confluyentes o no, dentro
de una esplenomegalia importante24 (fig. 11).
Los niños con infecciones esplénicas presentan fiebre, El hallazgo incidental de calcificaciones esplénicas repre-
dolor abdominal y esplenomegalia. El contexto clínico del senta generalmente procesos infecciosos previos, sobre todo
paciente, la serología y los hallazgos ecográficos son sufi- por arañazo de gato y tuberculosis14,23,25 (fig. 12).
cientes para el diagnóstico sin que se requieran otros
estudios de imagen. Los abscesos piógenos son raros; el
arañazo de gato (Bartonella henselae) debe sospecharse Infarto esplénico
cuando coexisten lesiones nodulares hipoecoicas espléni-
cas con adenopatías en miembro superior y axila2,14,23 . En Producido por oclusión de la arteria esplénica o sus ramas.
niños inmunodeficientes, la afectación por cándidas es la Las hemoglobinopatías son la principal causa, y es menos
más frecuente, con múltiples microabscesos hipoecoicos con frecuente por embolismos cardiacos, hipertensión portal y
El bazo pediátrico no traumático. valoración por imagen 23

Figura 11 Patología infecciosa. A) Candidiasis. Niña de 3 años con pancitopenia y fiebre. Corte longitudinal de ecografía Doppler
color sobre el bazo que muestra esplenomegalia con presencia de lesiones hipoecoicas difusas milimétricas manteniendo la arqui-
tectura vascular. B) Leishmaniosis. Niño de 5 meses con fiebre de 7 días de evolución y esplenomegalia a la exploración física. Corte
longitudinal de ecografía en modo B del bazo con presencia de múltiples lesiones hipoecoicas confluyentes de diferente tamaño,
con afectación incluso del bazo accesorio (asterisco). Serología IgM positiva para leishmania. RI: riñón izquierdo.

Figura 13 Infarto esplénico. Niña de 7 años con enferme-


dad de Gaucher. Notable hepatoesplenomegalia. Crisis de dolor
abdominal. Corte transversal de tomografía computarizada
Figura 12 Calcificaciones esplénicas. Niña de 18 meses con abdominal con contraste, esplenomegalia (flechas limitando
antecedente de infección por Bartonella henselae. Corte lon- el bazo), con lesión hipodensa periférica avascular (asterisco)
gitudinal de ecografía en modo B del bazo con presencia de secundaria a infarto esplénico.
calcificaciones ecogénicas puntiformes difusas secundarias al
proceso infeccioso previo. RI: riñón izquierdo. reticuloendotelial. Cursa con marcada hepatoesplenomega-
lia, bien homogénea o con lesiones nodulares correspondien-
enfermedades infiltrativas (Gaucher, leucemias)2,8 . La eco- tes a acúmulos de células de Gaucher que desaparecen tras
grafía muestra en la fase aguda una lesión hipoecoica el tratamiento enzimático. Son frecuentes los infartos y la
periférica en forma de cuña, avascular con el Doppler, difí- fibrosis14,26 (fig. 13).
cil de diferenciar de un absceso o un hematoma. En la fase Anemia de células falciformes. Los niños con anemia
crónica aparece una cicatriz y fibrosis, y puede calcificar. de células falciformes desarrollan desde pequeños cuadros
La TC demuestra mejor la extensión del infarto, ya que de secuestro agudo con aumento del bazo por ingurgita-
se comporta como zona hipodensa periférica sin realce2,14 ción vascular. Con el tiempo, el bazo llega a autoinfartarse
(fig. 13). y queda pequeño con microhemorragias, calcificaciones y
hemosiderina (cuerpos de Gamna Gandy), junto a nódulos
intraesplénicos de parénquima funcionante. Si existe trata-
Miscelánea miento transfusional, la RM muestra la sobrecarga férrica
con la caída de señal del bazo en secuencias dentro y fuera
Enfermedad de Gaucher. Es una enfermedad de depó- de fase27,28 (fig. 14).
sito causada por déficit de la enzima glucocerebrosidasa, Rotura espontánea esplénica. Es muy rara. Siempre
que causa un acúmulo de glucocerebrósidos en el sistema ocurre en un bazo patológico: infeccioso (mononucleosis
24 C. Sangüesa Nebot et al.

Figura 14 Drepanocitosis homocigótica. Niño de 9 años, con transfusiones desde los 2 años. Crisis de dolor abdominal continuo.
A) Ecografía abdominal, corte longitudinal de bazo con heterogeneidad difusa del parénquima por presencia de cuerpos de Gamna
Gandy junto a lesiones nodulares (asteriscos) correspondientes a tejido esplénico sano. B) Corte transversal de resonancia magnética
abdominal T1 dentro de fase, que muestra lesiones nodulares (flechas) en el interior de un parénquima esplénico con sobrecarga
férrica. También se observa sobrecarga férrica en la cortical renal.

Figura 15 Rotura espontánea esplénica. Niño de 9 meses con leucemia linfoblástica aguda, trasplante de progenitores, día + 13
y síndrome de obstrucción sinusoidal. A) Corte longitudinal de ecografía que muestra distorsión de la ecoestructura esplénica y B)
abundante líquido libre (LL) ecogénico por hemoperitoneo con polo inferior esplénico desestructurado (flechas). RI: riñón izquierdo.
El niño fallece a las pocas horas. La necropsia describe rotura esplénica masiva.

infecciosa, paludismo), hematológico (anemia hemolítica) 7. Búsqueda bibliográfica: CSN, SPA y ECP.
o neoplásico (leucemias). Una clínica de shock agudo con 8. Redacción del trabajo: CSN.
un bazo desestructurado y hemoperitoneo es diagnóstica y 9. Revisión crítica del manuscrito con aportaciones inte-
requiere esplenectomía urgente29,30 (fig. 15). lectualmente relevantes: CSN, SPA, RLLS y ECP.
10. Aprobación de la versión final: CSN, SPA, RLLS y ECP.
Conclusión
Conflicto de intereses
El bazo en niños está afectado en un amplio número de pro-
cesos. La ecografía es la técnica de elección para su estudio. Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Tanto la TC como la RM ayudan al diagnóstico diferencial
entre las lesiones esplénicas tumorales. El diagnóstico final Bibliografía
se realiza por la historia clínica, la serología o la histología
en casos determinados. El tratamiento de las lesiones debe
1. Kuint RC, Daneman A, Navarro O, Oates A. Sonographic bands of
ser los más conservador posible. hypoechogenicity in the spleen in children: Zebra Spleen. AJR
Am J Roentgenol. 2016;207:648---52.
Autoría 2. Hilmes MA, Strouse PJ. The pediatric Spleen. Semin Ultrasound
CT MRI. 2007;28:3---11.
3. Donnelly LF, Emery KH, Bove KE, Bisset GS. Normal changes in
1. Responsable de la integridad del trabajo: CSN. the MR appearance of the spleen during early childhood. AJR
2. Concepción del trabajo: CSN. Am J Roentgenol. 1996;166:635---9.
3. Diseño del estudio: CSN y RLLS. 4. Gaetke-Udager K, Wasnik A, Kaza R, Al-Hawary M, Maturen
4. Obtención de los datos: NA. K, Udager AM, et al. Multimodality Imaging of splenic lesions
5. Análisis e interpretación de los datos: NA. and the role of non-vascular, image-guided intervention. Abdom
6. Tratamiento estadístico: NA. Imaging. 2014;39:570---87.
El bazo pediátrico no traumático. valoración por imagen 25

5. Vancauwenberghe T, Snoeckx A, Vanbeckvoort D, Dymarkowski 19. Komatsuda T, Ishida H, Konno K, Hamashima Y, Naganuma
S, Vanhoenacker FM. Imaging of the spleen: what the clinician H, Sato M, et al. Splenic lymphangioma: US and CT dia-
needs to know. Singapore Med J. 2015;56:133---44. gnosis and clinical manifestations. Abdom Imaging. 1999;24:
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