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Filosofía de la mente

espíritu exista sin la materia, espíritu y materia han de ser


entidades diferentes. Puesto que espíritu y materia han de
ser entidades diferentes, en consecuencia el dualismo es
cierto.
Las premisas del argumento pueden ponerse en duda.
¿Por qué, por ejemplo, habría de ser algo posible sólo
porque puede imaginarse clara y distintamente? A pesar
de problemas de este tipo, aún hoy en día se siguen defen-
diendo variantes del argumento cartesiano, por ejemplo,
Saul Kripke.[1] Las posiciones dualistas se vuelven más
plausibles por los problemas que plantea el materialismo
que por sus propios argumentos positivos.
Los argumentos en favor del dualismo son básicamente
de carácter epistemológico, aunque el dualismo encuen-
tre también acogida por motivos morales o religiosos; en
realidad, muchos ataques al dualismo pudieran estar ins-
pirados más en esta clase de motivos que en los primeros.
El primer apoyo intuitivo al dualismo proviene del he-
cho de que tengamos alguna clase de acceso privilegiado
a nuestra propia conciencia; así, por ejemplo, si por po-
Representación frenológica de las áreas cerebrales en correspon- tente que fuese la tecnología empleada (estamos imagi-
dencia con las funciones mentales. La frenología fue uno de los nando un experimento mental) no se pudiese conocer lo
primeros intentos de relacionar funciones mentales con partes es- que pensamos cuando se examinase a fondo nuestro ce-
pecíficas del cerebro. rebro, habría que concluir que lo que llamamos nuestra
conciencia no se encuentra enteramente en el mundo fí-
La filosofía de la mente se ocupa de la naturaleza de los sico, por mucho que guarde obvias relaciones con él. El
estados mentales, de sus efectos y sus causas. La cues- hecho de que podamos sentir un dolor, por ejemplo, sin
tión del comportamiento de los estados mentales y fí- que haya muestras físicas evidentes de ello, o el que poda-
sicos ocupa aquí un lugar central. Además de las cues- mos mentir, son ejemplos muy comunes de esa cualidad,
tiones ontológicas acerca de la naturaleza de los esta- ejemplos que impresionaban grandemente a un filósofo
dos mentales, la filosofía de la mente estudia cuestiones tan poco propicio al dualismo como Bertrand Russell. El
epistemológicas en torno a la cognoscibilidad de la men- argumento cartesiano que concluye con el “cogito, sum”
te. se apoya en esta clase de razones, aunque culmina con
una forma lógica en la que influye también una conside-
ración de distinto tipo, a saber: el hecho de que si he de
atender a mis razones he de ser un sujeto independiente
1 Dualismo de toda influencia externa para tener alguna credibilidad.
Epicuro formuló de manera impresionante y concisa esta
1.1 Argumentos en favor del dualismo forma de argumentar: “El que dice que todo acontece por
necesidad nada puede objetar al que niega que todo acon-
¿Se basa el dualismo únicamente en el abismo intuitivo tece por necesidad, pues esto mismo afirma que acontece
entre lo mental y lo material? ¿O existen argumentos con- por necesidad” (Exhortaciones de Epicuro, Gnomologio
cretos en favor del dualismo? El argumento más conocido Vaticano, 40).
es el desarrollado por René Descartes en las Meditacio- Los filósofos espiritualistas, especialmente Berkeley y
nes. En resumen, es el siguiente: Puedo imaginarme clara Bergson han subrayado la importancia de esa clase de
y distintamente que el espíritu exista sin la materia. Lo apoyos intuitivos para relativizar la importancia de la no-
que uno puede imaginar clara y distintamente es al me- ción de materia. Entre los pensadores recientes, el físico
nos, por principio, posible. Así, pues, es al menos posible Erwin Schrödinger ha insistido en la importancia de esta
que el espíritu exista sin la materia. Si es posible que el

1
2 2 RESPUESTAS MONISTAS AL PROBLEMA MENTE-CUERPO

clase de cuestiones para relativizar la pretendida priori- 2) Ocasionalismo: El ocasionalismo ha sido defendido,
dad ontológica de la materia sobre la conciencia. entre otros, por Nicolas Malebranche. La idea es la si-
guiente: cuando quiero hacer algo se está produciendo un
suceso inmaterial en mi espíritu. Dios conoce ese hecho
1.2 Otros dualismos y hace que el cuerpo se ponga en movimiento.
3) Epifenomenalismo: El epifenomenalismo entiende la
Existen también otras formas de dualismo, entre las que
conexión entre mente y materia como una relación de un
mencionaremos las cuatro más importantes.
solo sentido: la materia actúa sobre la mente inmaterial,
1) Paralelismo psicofísico: El paralelismo fue desarrollado pero no a la inversa. Sin embargo, el epifenomenalismo
por Gottfried Wilhelm Leibniz.[2] Las tesis centrales son: plantea problemas similares a los del dualismo interaccio-
nista. ¿En qué lugar se produce el efecto sobre la mente?
1. Espíritu y materia son dos sustancias diferentes. ¿Cómo se produce dicho efecto? Todavía hoy hay defen-
sores del epifenomenalismo. Uno de ellos era, hasta hace
2. Dichas sustancias no interactúan entre sí. poco, Frank Jackson.[3]
3. Sino que actúan en paralelo, pero de modo sincro- 4) Dualismo de propiedades: El dualismo de propiedades
nizado. ha experimentado un renacimiento en los últimos años
debido a un libro de David Chalmers.[4] El dualismo de
propiedades puede incluirse entre los dualismos sólo con
De este modo se superarían los problemas del dualismo
ciertas reservas. Al contrario que los demás, con respec-
interaccionista, pues ya no habría que buscar un lugar en
to a la sustancia es un monismo; es incluso compatible
el cerebro donde se produjera la interacción. Sin embar-
con la tesis de que todo se compone de pequeñas partí-
go, este planteamiento arroja nuevas preguntas. Si quie-
culas físicas. Sostiene, no obstante, que hay propiedades
ro ir al frigorífico (proceso mental), normalmente voy al
no materiales. Chalmers califica a la propiedad de “ser
frigorífico (proceso físico). ¿Cómo puede ser que entre
experimentado de determinada manera” (los qualia) de
mente y materia no se produzcan efectos recíprocos? El
propiedad no material. Sus reflexiones se apoyan en el
paralelismo responde a esto que los sucesos mentales y
concepto de superveniencia y en la lógica de las explica-
materiales corren de forma paralela, al igual que relojes
ciones reductivas.
sincronizados. Intuitivamente, parecería una casualidad
increíble que en todos los seres que experimentan fenó-
menos mentales la maquinaria física corriera exactamen-
te de forma paralela a dichos fenómenos, pero Leibniz 2 Respuestas monistas al problema
atribuyó la razón de ese paralelismo a la acción de Dios.
mente-cuerpo
El monismo, en contraposición al dualismo, afirma que
sólo hay una substancia. Hoy en día casi todos los mo-
nismos son materialistas. Así, pues, afirman que la única
substancia existente es la materia. No obstante, son po-
sibles otras formulaciones: podría también afirmarse que
no hay materia, sino sólo espíritu. Tal monismo idealista
tiene pocos defensores en la actualidad. Una tercera po-
sibilidad consiste en suponer una substancia que no es ni
materia ni espíritu. Lo mental y lo físico serían propieda-
des de esa única substancia. Esta posición fue defendida
por Baruch Spinoza y popularizada por Ernst Haeckel en
el siglo XIX. Este monismo se asemeja al dualismo de
propiedades (V. más arriba). En lo que sigue nos ocupa-
remos únicamente de los monismos materialistas clási-
cos.

2.1 Conductismo

El conductismo ha sido la corriente dominante en la filo-


sofía de la mente durante la primera mitad del siglo XX.
En la psicología surgió como reacción al problema de la
Gottfried Wilhelm Leibniz en un retrato de Bernhard Christoph introspección: cuando mediante la introspección alguien
Francke (alrededor de 1700). habla de su mundo mental interior, no hay manera (o no
2.3 Funcionalismo 3

la había entonces) de comprobar la veracidad de sus de-


claraciones. Pero sin posibilidad de verificación, dicen los
conductistas, no hay ciencia posible. ¿Cuál es la solución
para la psicología? Debería renunciar a ocuparse de la
vida íntima mental y la introspección y, en vez de eso,
concentrarse en el comportamiento observable.
Paralelamente a estos desarrollos de la psicología fue sur-
giendo un conductismo filosófico. Este se caracteriza por
un verificacionismo que considera carentes de sentido las
declaraciones sobre la vida íntima mental que no pueden
ser comprobadas. Sin embargo, ¿qué son los estados men-
tales si no conforman una vida íntima mental de la que se
pueda dar cuenta mediante la introspección? Los conduc-
tistas responden: los estados mentales son descripciones
de la conducta o disposiciones.
El conductismo filosófico ha sufrido una decaída desde
la última mitad del siglo veinte, coincidiendo con el as-
censo del cognoscitivismo. Los cognoscitivistas rechazan
el conductismo debido a varios problemas que conside-
ran insostenibles. Por ejemplo, se puede pensar que el La teoría de la identidad experimentó un impulso debido a los
conductismo es contra-intuitivo al afirmar que cuando al- avances de la neurociencia. Los actuales procedimientos de mo-
guien habla de sus punzantes dolores de cabeza esté ha- nitorización proporcionan nuevos conocimientos acerca del fun-
blando de su conducta. cionamiento del cerebro.

significado si sabemos lo que significa sentir el deseo de


2.2 Teoría de la identidad tomar un café. Así pues, un lenguaje neurocientífico so-
bre los procesos mentales no puede prescindir del conte-
La teoría de la identidad,[5] desarrollada por John Smart nido semántico del lenguaje corriente, que expresa tanto
y Ullin T. Place, fue la reacción al fracaso del conduc- los procesos mentales como el deseo de tomar un café, y
tismo. Si los estados mentales son algo material, pero no no puede por tanto sustituirlo, como se pretende.
conducta, habrá que suponer que son idénticos a los es-
Pese a estos problemas, hoy en día se da un cierto rena-
tados físicos internos. De esto se sigue inmediatamente
cimiento de la teoría de la identidad, debido sobre todo a
que un estado mental M no es otra cosa que un estado
Jaegwon Kim.
cerebral C. El estado mental “deseo de un café" no sería
otra cosa que “la activación de determinadas neuronas de
determinadas regiones cerebrales”.
2.3 Funcionalismo
Pese a una cierta plausibilidad inicial, la teoría de la iden-
tidad tiene que enfrentarse con al menos un serio proble-
El funcionalismo fue desarrollado, entre otros por Hilary
ma, la realización múltiple, tal como la formuló Hilary Putnam, como reacción a los problemas de la teoría de
Putnam.[6] Parece claro que no sólo los seres humanos,
la identidad.[6] La idea es la siguiente: si los seres con
sino también por ejemplo los anfibios, o los alienígenas estados cerebrales diferentes pueden tener el mismo es-
si los hubiera, pueden padecer dolores. Pero parece im-
tado mental (con lo que la teoría de la identidad se revela
probable que todos los seres con los mismos dolores se falsa), ha de existir no obstante algo que los estados cere-
encuentren en el mismo estado cerebral. Pero si no es ese brales tengan en común. La solución de los funcionalistas
el caso, entonces el dolor no puede ser idéntico a un de- consiste en subsumir los distintos estados cerebrales bajo
terminado estado cerebral. De modo que la teoría de la el mismo estado funcional. Los estados mentales serían
identidad carece de fundamento empírico. entonces estados funcionales.
Incluso si sucediera que un determinado estado cerebral Pero ¿qué son los estados funcionales? A menudo se ex-
está ligado en cada caso con un único estado “mental” de plica utilizando el ejemplo de una sencilla máquina auto-
la persona, esta correlación absoluta entre estado mental y mática. Imaginemos una máquina expendedora que por
estado cerebral no significaría necesariamente que ambos cada moneda da una golosina. La máquina puede descri-
estados son de hecho uno y el mismo. birse por medio de sus diferentes estados. Ha de haber
Otro problema de la teoría de la identidad radica en que, un estado en el que la máquina expulse la golosina sin
ciertamente, puede describir el “deseo de tomar un café" pedir más monedas. Pero ha de haber también estados
por medio de un determinado estado cerebral; sin embar- en los que la máquina pida una moneda de 50 o 20 cén-
go, la declaración acerca del estado cerebral sólo tiene timos más para expulsar algo. En clave de la teoría de
4 3 CRÍTICA DE LA FILOSOFÍA DEL LENGUAJE AL PROBLEMA MENTE-CUERPO

autómatas, la máquina expendedora de golosinas puede afirman que los estados mentales han sido introducidos
describirse completamente de esta manera, por medio de por nuestra psicología popular. Si ahora, con los avances
estados funcionales abstractos. Lo fundamental del ejem- científicos, la psicología popular se revela falsa, también
plo está en que la descripción es válida con independencia habremos de acabar con las entidades por ella postuladas.
de cómo esté hecha la máquina. La analogía es clara: los En este punto, eliminativistas como por ejemplo Patricia
estados mentales son estados funcionales independiente- y Paul Churchland a menudo señalan el destino de otras
mente de los estados cerebrales concretos que los produz- teorías falsas a lo largo de la historia. Por ejemplo, la bru-
can. jería se ha mostrado falsa. La consecuencia es la acepta-
ción de la no existencia de brujas.

2.4 Materialismo no reductivo La visión del mundo según la cual todo es materia siguien-
do leyes físicas, y en la que el cerebro es la única realidad
Para muchos filósofos hay dos convicciones que van jun- existente en los mal denominados “fenómenos menta-
tas: les”, es criticada usualmente por partidarios de una visión
mentalista o dualista, incluyendo casos de emergentistas
que piensan que la mente es algo que “emerge” y se sepa-
1. El materialismo es cierto, los estados mentales han ra ontológicamente del cuerpo. Estas críticas apelan a la
de ser estados materiales. realidad de los "qualia" y la consciencia dado que son di-
2. Todas las propuestas reductivas concretas son insa- rectamente percibidos. Martín López Corredoira, desde
tisfactorias: los estados mentales no pueden reducir- una posición materialista, sale al paso de esos argumen-
se a conductas, estados cerebrales o estados funcio- tos: tales percepciones son una pura ilusión, una fantasía,
nales. sueños sobre algo irreal.[9]

Esto nos lleva a la pregunta de si puede haber un


materialismo no reductivo. El monismo anómalo de
Donald Davidson es un intento de formular tal tipo de
materialismo.[7]
Esta idea se formula a menudo con el concepto de
superveniencia: los estados mentales supervienen sobre 3 Crítica de la filosofía del lenguaje
los estados físicos, pero no son reducibles a ellos. “Su-
perveniencia” describe ahí una relación de dependencia:
al problema mente-cuerpo
lo mental no puede cambiar sin que haya cambios físicos.
Entre otras alternativas al monismo reduccionista, tam- Todo intento de resolver el problema mente-cuerpo se to-
bién se encuentra el fisicalismo no reduccionista propues- pa con serios problemas, en particular problemas concep-
to por Malcolm Jeeves, profesor de filosofía de la Univer- tuales. Cabe por tanto la posibilidad de rechazar el pro-
sidad de St. Andrews en Escocia, y Warren Brown, pro- blema mente-cuerpo como un falso problema. Esta posi-
fesor de psicología en el Fuller Theological Seminary en ción es defendida hoy en día en particular por la filosofía
California. Para estos autores, su “fisicalismo” estriba en analítica, siguiendo a Ludwig Wittgenstein.[10] Los defen-
sostener que no es necesario postular para el alma o la sores de esta posición explican que es un error preguntar-
mente una segunda entidad metafísica. Para esta postu- se cómo se ajustan los estados mentales y los biológicos.
ra, el alma o la mente están fisiológicamente expresadas o Más bien debería aceptarse que los seres humanos pueden
encarnadas en nuestra persona, pero no cabe una explica- describirse de formas diversas: por ejemplo, en términos
ción exhaustiva de esta en virtud de un análisis exclusiva- mentales o biológicos. A juicio de la tradición wittgens-
mente biologicista. Su propuesta se encamina a reconci- teniana los falsos problemas surgen cuando se intenta re-
liar nuestros puntos de vista sobre cuerpo y alma –mente ducir una forma de descripción a otra, o también cuando
y cerebro– considerándolos en el conjunto de la perso- se emplea el vocabulario mental en el contexto equivoca-
na. “Nosotros somos almas, no tenemos almas”, señalan do. Este es por ejemplo el caso cuando se buscan estados
como una frase que pretende resumir acertadamente su mentales en el cerebro. El cerebro es, sencillamente, el
pensamiento. contexto equivocado para la utilización del vocabulario
mental. La búsqueda de estados mentales en el cerebro
es, por tanto, un error categorial o una pura confusión de
2.5 Materialismo eliminativo
conceptos.
Si se es materialista, se considera que los esfuerzos reduc- En la actualidad esta posición es defendida por intér-
tivos han fracasado y que un materialismo no reductivo pretes de Wittgenstein, como Peter Hacker.[11] También
es incoherente, puede recurrirse a una última opción y Hilary Putnam, el iniciador del funcionalismo, sostiene
afirmar: “No hay estados mentales”.[8] Pero ¿no es esto que el problema mente-cuerpo es un falso problema que
completamente absurdo? Los materialistas eliminativos se disuelve acudiendo a Wittgenstein.[12]
5

4 El naturalismo y sus problemas únicamente procesos electroquímicos y estos parecen no


tener nada que ver con Heródoto.
La tesis del materialismo es que la mente es algo mate-
rial. El problema fundamental de esta posición es que la
mente tiene propiedades que ningún objeto material po- 5 La filosofía de la mente y las cien-
see. El materialismo debe por tanto explicar cómo puede
ser que a un objeto material le correspondan, no obstante,
cias de la naturaleza
esas propiedades. A menudo se denomina al proyecto de
acometer esta explicación “naturalización de la mente”. Los humanos son seres corporales y, como tales, pueden
¿Cuáles son las propiedades críticas? Las más conocidas ser descritos por las ciencias naturales. Puesto que los
son las dos siguientes: procesos mentales no son independientes de los procesos
corporales, la descripción que las ciencias de la naturaleza
hacen de los humanos jueguen un importante papel en la
4.1 Qualia filosofía de la mente. Aquí son relevantes todas las disci-
plinas que describen procesos relacionados con lo mental.
Muchos estados mentales tienen la propiedad de ser ex- En consecuencia, la lista de las ciencias relevantes es lar-
perimentados de maneras diversas.[13] Lo esencial del es- ga: biología, informática, ciencia cognitiva, cibernética,
tado mental dolor es, evidentemente, que hace daño. Pe- lingüística, medicina, farmacología, psicología, etc.
ro ¿de dónde viene esa experiencia (los qualia)? En un
estado neuronal o funcional nada indica que vaya acom-
pañado de una experiencia de dolor. A menudo el argu-
5.1 (Neuro-)biología
mento se formula también como sigue: los acontecimien-
El trasfondo teórico de la biología, como sucede en las
tos cerebrales no pueden (aún) explicar, por qué se dan
ciencias naturales modernas en general, tiene un plantea-
acompañados de las vivencias correspondientes. ¿Por qué
miento materialista. Objeto de estudio son en primer lu-
muchos procesos cerebrales tienen lugar con un destello
gar los procesos físicos, que son contemplados como fun-
en la conciencia? No parece posible explicarlo.
damento de la actividad mental y de la conducta. El éxito
Parece, no obstante, que las ciencias deberían expli- creciente de la biología en la explicación de los fenóme-
car esas vivencias. Esto se deduce de la lógica de las nos mentales se entiende sobre todo por la ausencia de re-
explicaciones reductivas. Si pretendo explicar reductiva- futación del supuesto fundamental: no hay “ningún cam-
mente un fenómeno (p.e., agua), he de explicar también bio de los estados mentales de una persona sin un cambio
por qué tiene el fenómeno todas las propiedades que tie- en su cerebro".
ne (p.e., fluidez, transparencia). En el caso de los estados
Dentro de la neurobiología hay diversas disciplinas que
mentales eso significa que habría de explicarse por qué
se ocupan de la relación entre los procesos mentales y los
tienen la propiedad de ser experimentados de determina-
físicos:
da manera.

• La fisiología sensorial investiga la relación entre los


4.2 Intencionalidad procesos de percepción y estimulación.

• La neurociencia cognitiva correlaciona los procesos


La intencionalidad describe la capacidad de los estados
mentales con los procesos neuronales.
mentales de estar dirigidos hacia o encontrarse en rela-
ción con algo,[14] lo que hace también que puedan asig- • La neuropsicología describe la dependencia de las
nárseles valores de verdad. Esto significa que las ideas facultades mentales respecto de regiones cerebrales
pueden ser verdaderas o falsas. En principio esto puede concretas.
no tener nada de extraño; sin embargo, cuando se pre-
tende reducir las ideas a procesos naturales surge un pro- • Por último, la biología, mediante su planteamiento
blema: los procesos naturales no son verdaderos o falsos, evolucionista, muestra que el sistema nervioso hu-
simplemente suceden. No tendría sentido decir que un mano, en cuanto base de la mente, se ha ido desarro-
proceso natural es verdadero o falso. Pero las ideas o los llando tanto ontogenética como filogenéticamente a
juicios mentales son verdaderos o falsos, ¿cómo pueden partir de estadios previos más simples.
entonces las ideas ser procesos naturales?
La posibilidad de asignar a las ideas valores de verdad se El progreso metodológico de las neurociencias, en parti-
debe a que las ideas apuntan a hechos. Así, por ejemplo, cular la introducción de los procedimientos de monito-
la idea de que Heródoto fue historiador se refiere a Heró- rización, condujo en años pasados de manera creciente a
doto y al hecho de que fue historiador. Si se da el hecho, la elaboración de ambiciosos programas de investigación:
la idea es verdadera; de lo contrario, es falsa. Pero ¿de en la agenda se encuentra el descubrimiento y compren-
dónde procede esta relación? En el cerebro se producen sión de los procesos neuronales correspondientes a las
6 6 CONSECUENCIAS DE LA FILOSOFÍA DE LA MENTE

funciones mentales (V. tb.: correlato neuronal). Unos po- Ejemplos de esto nos los proporciona, por ejemplo, la
cos neurobiólogos, como Emil du Bois-Reymond y John psicología de la percepción. Esta ha descubierto princi-
Eccles han negado la posibilidad de una “reducción” de pios generales de la percepción de las formas. Una ley de
los fenómenos mentales a procesos cerebrales, en parte la psicología de la forma dice: los objetos que se mueven
por razones religiosas. Hoy en día, el neurobiólogo y filó- en el mismo sentido se perciben como relacionados entre
sofo Gerhard Roth defiende una forma del, así denomi- sí. Esta ley describe una relación entre el input visual y los
nado por él, “materialismo no reductivo”.[15] estados perceptivos mentales. No obstante, esto no dice
aún nada acerca de la naturaleza de los estados percepti-
vos. Las leyes descubiertas por la psicología son compa-
5.2 Informática tibles con todas las respuestas al problema mente-cuerpo
ya descritas.
La informática se ocupa del procesamiento automático
de informaciones (o al menos de sistemas físicos de sím-
bolos a los que se asigna información), tal como hacen 6 Consecuencias de la filosofía de
las computadoras. Desde su comienzo, las computado- la mente
ras han sido capaces de desarrollar acciones para las que
una persona necesita su mente. Un ejemplo es la multipli-
cación. Pero está claro que las computadoras no utilizan Hay incontables temas que se ven afectados por los re-
una mente para multiplicar. ¿Podrían, no obstante, llegar sultados de la filosofía de la mente. Claros ejemplos de
algún día a tener una mente? Esta pregunta ha experi- ello son la naturaleza de la muerte y su carácter defini-
mentado un enorme impulso con las investigaciones en el tivo, la naturaleza de las emociones, de la percepción y
campo de la inteligencia artificial (IA). de la memoria. También la cuestión acerca de qué es una
persona y en qué consiste su identidad tiene mucho que
En la IA hay que distinguir entre un programa de investi- ver con la filosofía de la mente. Hay dos temas que, en
gación modesto y otro más ambicioso: es la distinción de conexión con la filosofía de la mente, han despertado es-
John Searle entre la IA débil y la fuerte. La IA débil tiene pecial atención: la libertad y el yo.
por único objetivo simular estados mentales, sin preten-
der por ello que las computadoras tengan realmente con-
ciencia, etc. El objetivo de la IA fuerte, por el contrario, 6.1 Libertad
es una computadora con conciencia. La IA fuerte se re-
monta al pionero de la computación Alan Turing.[16] Co- En el contexto de la filosofía de la mente la cuestión acer-
mo respuesta a la pregunta "¿Pueden pensar las compu- ca de la libertad de la voluntad se plantea con renova-
tadoras?" él formuló el célebre test de Turing. Turing da intensidad. Esto es así al menos para materialistas y
pensaba que una computadora podría pensar cuando en deterministas. Según ellos, las leyes naturales determinan
un "chat" fuera indistinguible de una persona. El test de por completo el curso que sigue el mundo material. Los
Turing ha recibido muchas críticas, entre otros de John estados mentales –también por tanto la voluntad humana–
Searle, con su experimento mental de la "habitación chi- serían, en virtud de ello, estados materiales. De modo que
na".[17] Por lo demás, queda aún sin respuesta la pregunta la voluntad y el actuar estarían completamente determi-
acerca de una posible sensibilidad (qualia) de las compu- nados por las leyes naturales. Algunos llevan la argumen-
tadoras o robots. tación un poco más lejos: las personas no pueden deter-
minar por sí mismas lo que quieren y hacen. En conse-
Algunos científicos del campo de la informática creen en
cuencia, no son libres.
la actualidad que su especialidad puede aportar una nue-
va contribución al problema mente-cuerpo. Suponen que Esta argumentación es rechazada, por una parte, por los
a partir de la acción recíproca entre software y hardware, compatibilistas. Estos señalan que la pregunta "¿Somos
que se produce en toda computadora, es posible que algún libres?" sólo puede responderse una vez se ha concreta-
día se puedan descubrir teorías que nos ayuden a com- do qué se quiere decir con “libre”. Y, así sigue su argu-
prender la acción recíproca entre la mente humana y el mentación, no se debería identificar libertad con indeter-
cerebro. minación. Con libertad debería significarse más bien el
querer y actuar según el mejor saber y entender. En es-
te sentido la persona puede también ser libre aun cuando
5.3 Psicología el determinismo sea cierto. El compatibilista más cono-
cido de la historia de la filosofía fue David Hume. Hoy
La psicología es la ciencia que investiga directamente la en día esa[18]posición es defendida, por ejemplo, por Daniel
conducta y los procesos mentales. Investiga en concreto Dennett.
estados mentales como la alegría, el temor o las obse- No obstante, hay también incompatibilistas que opinan
siones. La psicología investiga ahí las leyes que ligan los que la voluntad de las personas es libre. Estos filósofos
estados mentales entre sí o con el input y output de las afirman que el curso del mundo no está completamente
personas. determinado por las leyes naturales: al menos la voluntad
7

deberíamos dejar de hablar de un yo. De todos modos es-


ta es una posición minoritaria; más extendida está la opi-
nión siguiente: por “yo” no debería entenderse un núcleo
esencial inmutable, sino algo que se encuentra en perma-
nente cambio. Un conocido defensor de esta postura es
Daniel Dennett.
Formas de percepción Nagel
El problema de la percepción es un tema muy diverso
dentro de la filosofía de la mente y querer abarcar todo
es una tarea titánica, por el momento explicaremos solo
una parte y para eso nos apoyaremos en un artículo escri-
to por Thomas Nagel, el texto se titula: "¿Cómo es ser un
murciélago? En este artículo Nagel nos plantea una analo-
gía interesante entre la percepción de un animal y la per-
cepción de un humano, (aunque el objeto no cambie en
un momento determinado, ambos tendrán una perspecti-
va diferente de ese objeto y por lo tanto una experiencia
diferente, algo parecido a lo que pasa con el “sentido y re-
ferencia” del señor Frege) esta analogía nos deja mucho
en qué pensar y pone a prueba las diferentes formas en
que obtenemos conocimiento, ya que una parte esencial
de esta obtención proviene de la observación y la expe-
riencia que ésta produce para fines científicos. El hecho
Immanuel Kant rechazó el determinismo de la voluntad y defen- de que exista una forma diferente de percibir los objetos
dió el libre albedrío. abre un abanico a las posibilidades y da pie a no confiar-
nos tanto de lo que llamamos realidad.

no ha de estarlo y, por tanto, es potencialmente libre. El


incompatibilista más conocido de la historia de la filoso- 7 Véase también
fía fue Immanuel Kant.[19] Los críticos con esta posición
acusan al incompatibilismo de emplear un concepto de li-
• Cuarto de Mary
bertad incoherente. Argumentan de la siguiente manera:
si nuestra voluntad no está determinada por nada, enton- • Ciencia cognitiva
ces queremos lo que queremos por pura casualidad. Y si
lo que queremos es puramente casual, no somos libres.
De manera que si nuestra voluntad no está determinada 8 Notas y referencias
por nada, no somos libres.
[1] Saul Kripke, Naming and Necessity, Blackwell Pub., Ox-
ford, 1981 ISBN 0-631-12801-8.
6.2 Yo
[2] Gottfried Wilhelm Leibniz: Monadología, 1714.
Por lo demás, la mente ha tenido importantes consecuen- [3] Frank Jackson: What Mary didn't know in: Journal of Phi-
cias para el concepto de yo.[20] Si por “yo” se entiende el losophy, 1986, S.291-295.
núcleo esencial inmutable de una persona, la mayoría de
los filósofos de la mente afirmarán que no existe tal cosa. [4] David Chalmers: The conscious Mind, Oxford, Oxford
University Press, 1997, ISBN 0-19-511789-1.
La idea de un yo como núcleo esencial inmutable surge
de la idea platónica de un alma inmaterial “invisible” pero [5] Ullin Place 1956 “Is Consciousness a Brain Process?" in:
que se halla dentro de nosotros y de todos los seres vivos British Journal of Psychology und John Smart “Sensations
del planeta, ya sea animales o plantas. Tal idea es inacep- and Brain Processes” in Philosophical Review, 1956.
table para la mayoría de los filósofos actuales, debido a
[6] Hilary Putnam: (1967) “Psychological Predicats” in: Ca-
sus presupuestos materialistas. No obstante, a la luz de
pitain und Merill (Hg.) Art, Mind and Religion.
los resultados empíricos de la psicología del desarrollo,
la biología del desarrollo y la neurociencia, tampoco la [7] Donald Davidson: Essays on Actions and Events Oxford,
idea de un núcleo esencial material constante –plasmado, Oxford University Press, 1980, ISBN 0-19-924627-0.
por ejemplo, en un área invariable del cerebro– parece
[8] Paul Churchland, Eliminative Materialism and the Propo-
plausible.
sitional Attitudes, in: Journal of Philosophy, 1981, S 67-
En vista de este problema, algunos filósofos afirman que 90, und Patricia Churchland Neurophilosophy: Toward a
8 10 ENLACES EXTERNOS

Unified Science of the Mind/Brain. Cambridge, MA: MIT • Eccles, John C. (1985). El yo y su cerebro. Editorial
Press. Labor. ISBN 978-84-335-1712-8.
[9] López Corredoira, M., 2010, “Algunas respuestas a las • Davidson, Donald (1992). Mente, mundo y acción.
críticas al materialismo en el problema mente-cerebro”, Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 978-84-7509-790-9.
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