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Transferencia de datos

Capa de enlace de datos:


La segunda capa, la capa de enlace de datos, se enfoca en los algoritmos para lograr una
comunicación confiable y eficiente de unidades completas de información llamadas tramas
(en vez de bits individuales, como en la capa física) entre dos máquinas adyacentes. Por
adyacente, queremos decir que las dos máquinas están conectadas mediante un canal de
comunicaciones que actúa de manera conceptual como un alambre (por ejemplo, un cable
coaxial, una línea telefónica o un canal inalámbrico). La propiedad esencial de un canal que
lo hace asemejarse a un “alambre” es que los bits se entregan exactamente en el mismo orden
en que se enviaron. A primera vista se podría pensar que este problema es tan trivial que no
hay nada que estudiar: la máquina A sólo pone los bits en el alambre y la máquina B
simplemente los toma. Por desgracia, en ocasiones los canales de comunicación cometen
errores. Además, sólo tienen una tasa de transmisión de datos finita y hay un retardo de
propagación distinto de cero entre el momento en que se envía un bit y el momento en que
se recibe. Estas limitaciones tienen implicaciones importantes para la eficiencia de la
transferencia de datos. Los protocolos usados para comunicaciones deben considerar todos
estos factores.
La capa de enlace de datos utiliza los servicios de la capa física para enviar y recibir bits a
través de los canales de comunicación. Tiene varias funciones específicas, entre las que se
incluyen:
1. Proporcionar a la capa de red una interfaz de servicio bien definida.
2. Manejar los errores de transmisión.
3. Regular el flujo de datos para que los emisores rápidos no saturen a los receptores
lentos
La función de la capa de enlace de datos es proveer servicios a la capa de red. El servicio
principal es la transferencia de datos de la capa de red en la máquina de origen, a la capa de
red en la máquina de destino. En la capa de red de la máquina de origen está una entidad,
llamada proceso, que entrega algunos bits a la capa de enlace de datos para que los transmita
al destino. La tarea de la capa de enlace de datos es transmitir los bits a la máquina de destino,
de modo que se puedan entregar a la capa de red de esa máquina, como se muestra en la
figura parte (a). La transmisión real sigue la trayectoria de la figura parte(b), pero es más
fácil pensar en términos de dos procesos de la capa de enlace de datos que se comunican
mediante un protocolo de enlace de datos.
Figura 1

La capa de enlace de datos puede diseñarse para ofrecer varios servicios. Los servicios reales
ofrecidos varían de un protocolo a otro. Tres posibilidades razonables que normalmente se
proporcionan son:
1. Servicio sin conexión ni confirmación de recepción.
2. Servicio sin conexión con confirmación de recepción.
3. Servicio orientado a conexión con confirmación de recepción

Capa de transporte:
Junto con la capa de red, la capa de transporte es el corazón de la jerarquía de protocolos. La
capa de red provee una entrega de paquetes punto a punto mediante el uso de datagramas o
circuitos virtuales. La capa de transporte se basa en la capa de red para proveer transporte de
datos de un proceso en una máquina de origen a un proceso en una máquina de destino, con
un nivel deseado de confiabilidad que es independiente de las redes físicas que se utilizan en
la actualidad. Ofrece las abstracciones que necesitan las aplicaciones para usar la red. Sin
esta capa, todo el concepto de protocolos por capas tendría muy poco sentido.
La meta fundamental de la capa de transporte es proporcionar un servicio de transmisión de
datos eficiente, confiable y económico a sus usuarios, procesos que normalmente son de la
capa de aplicación. Para lograr este objetivo, la capa de transporte utiliza los servicios
proporcionados por la capa de red. El hardware o software de la capa de transporte que se
encarga del trabajo se llama entidad de transporte, la cual puede localizarse en el kernel
(núcleo) del sistema operativo, en un paquete de biblioteca que forma parte de las
aplicaciones de red, en un proceso de usuario separado o incluso en la tarjeta de interfaz de
red. Las primeras dos opciones son las más comunes en Internet. En la figura 2 se ilustra la
relación (lógica) entre las capas de red, transporte y aplicación.

Figura 2 Las capas de red, transporte y aplicación.

Así como hay dos tipos de servicio de red, orientado a conexión y sin conexión, también hay
dos tipos de servicio de transporte. El que está orientado a conexión es parecido en muchos
sentidos al servicio de red orientado a conexión. En ambos casos, las conexiones tienen tres
fases: establecimiento, transferencia de datos y liberación. El direccionamiento y el control
de flujo también son similares en ambas capas. Además, el servicio de transporte sin
conexión es muy parecido al servicio de red sin conexión. Sin embargo, puede ser difícil
proveer un servicio de transporte sin conexión encima de un servicio de red orientado a
conexión, ya que es ineficiente establecer una conexión para enviar un solo paquete y
deshacerla justo después. La pregunta obvia es: si el servicio de la capa de transporte es tan
parecido al de la capa de red, ¿por qué hay dos capas diferentes? ¿Por qué no es suficiente
una sola capa? La respuesta es sutil, pero crucial. El código de transporte se ejecuta por
completo en las máquinas de los usuarios, pero la capa de red se ejecuta en su mayor parte
en los enrutadores, los cuales son operados por la empresa portadora (por lo menos en el caso
de una red de área amplia). ¿Qué sucede si la capa de red ofrece un servicio inadecuado?
¿Qué tal si esa capa pierde paquetes con frecuencia? ¿Qué ocurre si los enrutadores fallan de
vez en cuando? Problemas, eso es lo que ocurre. Los usuarios no tienen un control real sobre
la capa de red, por lo que no pueden resolver los problemas de un mal servicio usando mejores
enrutadores o incrementando el manejo de errores en la capa de enlace de datos, puesto que
no son dueños de los enrutadores. La única posibilidad es poner encima de la capa de red otra
capa que mejore la calidad del servicio. Si en una red sin conexión se pierden paquetes o se
rompen, la entidad de transporte puede detectar el problema y compensarlo mediante el uso
de retransmisiones. Si, en una red orientada a conexión, se informa a la entidad de transporte
a la mitad de una transmisión extensa que su conexión de red ha sido terminada de manera
abrupta, sin indicación de lo que ha sucedido a los datos actualmente en tránsito, la entidad
puede establecer una nueva conexión de red con la entidad de transporte remota. A través de
esta nueva conexión de red, la entidad puede enviar una solicitud a su igual para preguntarle
cuáles datos llegaron y cuáles no, y como sabe en dónde se encontraba, puede reiniciar a
partir de donde se originó la interrupción.
En esencia, la existencia de la capa de transporte hace posible que el servicio de transporte
sea más confiable que la red subyacente. Además, las primitivas de transporte se pueden
implementar como llamadas a procedimientos de biblioteca para que sean independientes de
las primitivas de red. Las llamadas al servicio de red pueden variar de manera considerable
de una red a otra (por ejemplo, las llamadas basadas en una Ethernet sin conexión pueden ser
muy distintas de las llamadas en una red WiMAX orientada a conexión). Al ocultar el
servicio de red detrás de un conjunto de primitivas de servicio de transporte, aseguramos que
para cambiar la red simplemente hay que reemplazar un conjunto de procedimientos de
biblioteca por otro que haga lo mismo con un servicio subyacente distinto. Gracias a la capa
de transporte, los programadores de aplicaciones pueden escribir código de acuerdo con un
conjunto estándar de primitivas; estos programas pueden funcionar en una amplia variedad
de redes sin necesidad de preocuparse por lidiar con diferentes interfaces de red y distintos
niveles de confiabilidad. Si todas las redes reales fueran perfectas, tuvieran las mismas
primitivas de servicio y se pudiera garantizar que nunca jamás cambiaran, tal vez la capa de
transporte sería innecesaria. Sin embargo, en el mundo real esta capa cumple la función clave
de aislar a las capas superiores de la tecnología, el diseño y las imperfecciones de la red. Por
esta razón, muchas personas han establecido una distinción cualitativa entre las capas 1 a 4,
por una parte, y la(s) capa(s) por encima de la 4, por la otra. Las cuatro capas inferiores se
pueden ver como el proveedor del servicio de transporte, mientras que la(s) capa(s)
superior(es) son el usuario del servicio de transporte. Esta distinción entre proveedor y
usuario tiene un impacto considerable en el diseño de las capas, además de que posiciona a
la capa de transporte en un puesto clave, ya que constituye el límite principal entre el
proveedor y el usuario del servicio confiable de transmisión de datos. Es el nivel que ven las
aplicaciones.
Un Modelo De Tres Capas
En términos muy generales, se puede afirmar que las comunicaciones involucran a tres
agentes: aplicaciones, computadores y redes. Las aplicaciones se ejecutan en computadores
que, generalmente, permiten múltiples aplicaciones simultáneas. Los computadores se
conectan a redes y los datos a intercambiar se transfieren por la red de un computador a otro.
Por tanto, la transferencia de datos desde una aplicación a otra implica, en primer lugar, la
obtención de los mismos y, posteriormente, hacerlos llegar a la aplicación destino en el
computador remoto.
Teniendo esto presente, parece natural estructurar las tareas de las comunicaciones en tres
capas relativamente independientes: la capa de acceso a la red, la capa de transporte y la capa
de aplicación.
La capa de acceso a la red está relacionada con el intercambio de datos entre el computador
y la red a la que está conectado. El computador emisor debe proporcionar a la red la dirección
del destino, de tal forma que la red pueda encaminar los datos al destino apropiado. El
computador emisor necesitará hacer uso de algunos de los servicios proporcionados por la
red, como por ejemplo la gestión de prioridades. Las características del software de esta capa
dependerán del tipo de red que se use. Así, se han desarrollado diferentes estándares para
conmutación de circuitos, conmutación de paquetes, redes de área local y otros. De esta
manera, se pretende separar las funciones que tienen que ver con el acceso a la red en una
capa independiente. Haciendo esto, el resto del software de comunicaciones que esté por
encima de la capa de acceso a la red no tendrá que ocuparse de las características específicas
de la red que se use. El mismo software de las capas superiores debería funcionar
correctamente con independencia del tipo de red concreta a la que se esté conectado.
Independientemente de la naturaleza de las aplicaciones que estén intercambiando datos, es
un requisito habitual que los datos se intercambien de una manera fiable. Esto es, sería
deseable estar seguros de que todos los datos llegan a la aplicación destino y, además, llegan
en el mismo orden en que fueron enviados. Como se verá, los mecanismos que proporcionan
dicha fiabilidad son independientes de la naturaleza de las aplicaciones. Por tanto, tiene
sentido concentrar todos estos procedimientos en una capa común que se comparta por todas
las aplicaciones, denominada capa de transporte.
Finalmente, la capa de aplicación contiene la lógica necesaria para admitir varias aplicaciones
de usuario. Para cada tipo distinto de aplicación, como por ejemplo la transferencia de
archivos, se necesita un módulo independiente y con características bien diferenciadas.
Las Figuras 3 y 4 ilustran esta arquitectura sencilla. En la Figura 3 se muestran tres
computadores conectados a una red. Cada computador contiene software en las capas de
acceso a la red, de transporte y de aplicación para una o más aplicaciones. Para una
comunicación con éxito, cada entidad deberá tener una dirección única. En realidad, se
necesitan dos niveles de direccionamiento. Cada computador en la red debe tener una
dirección de red. Esto permite a la red proporcionar los datos al computador apropiado. A su
vez, cada aplicación en el computador debe tener una dirección que sea única dentro del
propio computador; esto permitirá a la capa de transporte proporcionar los datos a la
aplicación apropiada. Estas últimas direcciones son denominadas puntos de acceso al servicio
(SAP, Service Access Point), o también puertos, evidenciando que cada aplicación accede
individualmente a los servicios proporcionados por la capa de transporte.
Figura 3. Redes y arquitecturas de protocolos

Figura 4 Protocolos en una arquitectura simplificada.

Opinión Personal
Para la transferencia de datos es importante determinar su origen es decir dirigirse a un
modelo en este caso el OSI y entender en que capas es utilizado generalmente, sin entrar en
detalles específicos como protocolos. El módulo del servicio de comunicaciones trata de
asegurar que los dos computadores estén activos y preparados para la transferencia de datos,
así como de seguir la pista de los datos que se intercambian, garantizando su envío. No
obstante, estas tareas son independientes del tipo de red que se esté usando.
Conclusión
Se usan diferentes etapas para realizar una comunicación entre computadores, para lograr un
intercambio de datos es posible realizarlo con 3 capas como se menciono anteriormente, sin
embargo, gracias a la evolución de los sistemas y nuevas tecnologías este modelo básico se
incluye en uno de 7 capas, promoviendo así grandes utilidades a la hora de realizar una
transferencia correcta de datos teniendo en cuenta protocolos y necesidades especificas para
realizarlo.

Referencias
Andrew S. Tanenbaum Y David J. Wetherall, Redes de computadoras,2012 en México, Editorial:
Pearson Educación

William Stallings, Comunicaciones Y Redes De Computadores, 2004 en Madrid, Editorial: Pearson


Educación