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Fray Matías Antonio de Córdova y Ordoñez (Chiapas, abril de 1768 – 17 de octubre

1828) fue un teólogo, sacerdote, escritor y catedrático universitario


De Córdova fue hijo de don Pedro Rafael Córdova y de doña Josefa Ordóñez. Sus primeros
estudios los hizo en el colegio Seminario de Nuestra Señora de Concepción, de Ciudad
Real de Chiapas, donde ingresó el 20 de abril de 1780. Vino posteriormente a la ciudad
de Guatemala e ingresó a la Universidad de San Carlos el 16 de septiembre de 1781, en
donde obtuvo la licenciatura en teología y filosofía
En 1797 ganó la medalla de oro y el título de socio de mérito de la Sociedad Económica
de Amigos del País, por su trabajo literario denominado: “Utilidades de que todos los indios
y ladinos se vistan y calcen a la española y medios de conseguirlo, sin violencia, coacción
y mandato”. En 1800 fray Matías obtuvo el grado de doctor en teología sagrada y sirvió ad-
honórem la cátedra de retórica en la universidad. En 1801 publicó su obra Predicciones a
los libros de elocuencia. Introdujo la imprenta a Chiapas llevada desde Guatemala. Fundó
el primer periódico de aquella provincia, “El pararrayos”, en el que se disertaba sobre
agricultura, comercio, artes, etc. Escribió bajo el pseudónimo de El especiero
De Córdova fue autor de Método de enseñar a leer y escribir y gestionó la creación de una
escuela normal para profesores, que fue inaugurada en 1828. Esta fue la primera escuela
normal de América. En el campo literario, alcanzó un insigne lugar de fabulista. Una de sus
fábulas, quizá la más conocida: La Tentativa del león y el éxito de su empresa, en cien
versos de un estilo limpio y sonoro, describe la superioridad del hombre frente a todos los
integrantes del reino animal. Se conocen cinco fábulas con el mismo argumento y tan
apegados al libro de fray Matías que pudiere creerse que fueron tomados de aquél. Son
ellas, la del fabulista francés Luis Francisco Jaupett, llamada El león y el hombre, la del
escritor español Antonio Machado y Núñez, también denominada El león y el hombre, la
del dramaturgo español José Echegaray, llamada Los consejos de mi padre y la del gran
novelista ruso Leo Tolstoy, La inteligencia. Todas ellas son posteriores a la del fraile Matías
de Córdova
El 28 de agosto de 1821, fray Matías congregó al pueblo
de Comitán en la iglesia y propuso proclamar la
independencia de la provincia, la cual fue efectiva el 3 de
septiembre de 1821. El día cinco, Tuxtla también
proclamaba la suya. El 13 de septiembre llegó la noticia
a Guatemala y el 15 de septiembre se decretaba la
Independencia de Centroamérica El 17 de octubre de
1828, murió en la ciudad de Chiapas, donde era prior del
convento de aquella urbe

José Milla y Vidaurre (4 de agosto de 1822-30 de septiembre de 1882) -también conocido


como Pepe Milla– fue un escritor, novelista e historiador guatemalteco, que también escribió
bajo el seudónimo de Salomé Gil, un anagrama de su nombre. Su vida estuvo ligada a las
letras y al servicio público tras ocupar alrededor de una docena de puestos como
funcionario. También se destacó como periodista y poeta (Asociación de Amigos del País,
2004).
Milla y Vidaurre nació en Guatemala el 4 de agosto de 1822. Su padre fue desterrado a
causa de razones políticas y por tanto se refugió en México. Por ello, no le quedó otra
alternativa que quedarse bajo la tutela de su tío materno, José María Castilla, prócer de la
Independencia de Guatemala y rector del Colegio Seminario, donde tuvo su formación
intelectual y creció su vocación por las letras (Haeussler, 1983).
Aunque se inició en la carrera de abogado, su vocación por las letras lo llevó a otros
campos. Sirvió durante varios años como funcionario de gobierno y catedrático de la
Literatura Española en la Escuela de Derecho. Editó durante mucho tiempo La Gaceta
Oficial y en 1861 empezó a publicar el semanario Hoja de Avisos, en los que aparecieron
sus primeros cuadros de costumbres. Más tarde editó La semana (Deleon, 1980).
Desempeñó los cargos de Síndico Primero, Secretario del Consejo Consultivo, Catedrático
de Literatura Española en la Escuela de Derecho, Oficial Mayor del Ministerio de Relaciones
Exteriores, Secretario General del Gobierno, diputado a la Asamblea Nacional
Constituyente, diputado a la Cámara de Representantes y Secretario del Consejo de
Estado. Además, perteneció a la Sociedad Económica de Amigos del País, en cuya
directiva, durante un período de tiempo amplio, sirvió el cargo de secretario. Fue también
socio correspondiente de la Real Academia Española de la
Lengua, miembro honorario de la Sociedad Literaria
Internacional de París, asistente de Ateneo de León -
Nicaragua- y delegado de Guatemala al Congreso
Americanista de Bruselas -Bélgica- (Asociación de Amigos del
País, 2004).
El escritor murió de un ataque cardíaco el 30 de septiembre de
1882, en Hacienda Quezada de su propiedad, en Jutiapa. En
1982, el alcalde de la ciudad de Guatemala, Ramiro Ponce
Monroy, bautizó con el nombre de Calzada Milla y Vidaurre la
5ta. calle de la zona 6 de la ciudad capital (Asociación de
Amigos del País, 2004).

Carlos Samayoa Chinchilla (Nació en la Ciudad de Guatemala en 1898, falleció en 1973).


Fue uno de los escritores guatemaltecos que publicó diversos libros.
Fue uno de los escritores guatemaltecos que publicó diversos libros. Cuentista con
tendencia criollista y del nacionalismo a principios del siglo XX. Trabajo durante décadas
para el gobierno de Guatemala, en donde desempeño diferentes
puestos relacionados con la cultura, la historia y la arqueología de
ese país. El escritor es uno de los recordados por su valiosa
literatura y pensamientos guatemaltecos.
Trabajo durante décadas para el gobierno como secretario
particular del gobernante Jorge Ubico; tras la muerte de este
político guatemalteco, Samayoa publicó el libro de memorias El
Director y Yo. Al poco tiempo desempeño el cargo de Director del
Establecimiento de Antropología e Historia, fue la institución
encargada de brindar y mantener el patrimonio arqueológico
cultural de esa nación que fue llamada la cultura maya. Sin
embargo el escritor guatemalteco narro y escribió diversos libros variando artículos de
carácter científico sobre los mayas y la arqueología en el país mesoamericano.
Samayoa Chinchilla publico varios libros los cuales son los siguientes: Madre Milpa, Cuatro
suertes, La Casa de la muerte, Estampas de la costa grande, Chapines de ayer, otras de
las obras testimoniales fueron: El director y Yo, El Quetzal no es rojo, Aproximación al arte
maya, Bosquejos y narraciones y el Quetzal.

Alfredo Balsells Rivera (Guatemala, 10 de junio de 1904 – 11 de octubre de 1950) fue un


poeta, cuentista y periodista guatemalteco, miembro de la Generación de 1930 (Diccionario
Histórico Biográfico, 2004).
Balsells Rivera estuvo casado con Josefina Tojo. Trabajó en el diario El Imparcial, en la
década 1920. Viajó por Europa durante la primera conflagración bélica mundial. Presenció,
directamente, el gran movimiento literario que realizaban
Blaise Cendrars, Jean Cocteau, Guillaume Apollinaire, Tristán
Tzara y Filippo Tommaso Marinetti (Diccionario Histórico
Biográfico, 2004).
Después de su muerte, la Revista de la Universidad de San
Carlos de Guatemala publicó una selección de su producción
poética, ésta, con el título Poesía, se divulgó en forma de
separata de dicha revista, con un prólogo de Humberto
Hernández Cobos. En la editorial de la misma Universidad se
editaron posteriormente algunos de sus libros de relatos. Es
autor de El venadeado y otros cuentos -1948-, Baraja, La
sonrisa provisional, El vidrio roto. Murió el 11 de octubre de
1940. En 1999, la Editorial Óscar de León Palacios publicó
Duermevela, obra que recoge una selección de sus poesías
(Diccionario Histórico Biográfico, 2004).
Flavio Herrera (Ciudad de Guatemala, 1895 - 1968) Poeta y narrador guatemalteco,
representante del criollismo en su país. Formado en el Colegio de Infantes y en el Instituto
Central de la capital guatemalteca, en 1918 se licenció en derecho por la Universidad
Manuel Estrada Cabrera.
Viajó luego para ampliar sus estudios a Alemania, donde
tomó contacto con la literatura europea de los años veinte,
principalmente la española, y continuó sus estudios
literarios a su regreso a Guatemala. En su país siguió
algún tiempo la carrera diplomática, llegando a ser el
embajador guatemalteco en Brasil y Argentina; fue
también director de la Escuela Centroamericana de
Periodismo y destacado conferenciante, pero su principal
ocupación fue el ejercicio de la docencia desde su cátedra
de derecho penal en la Universidad de Guatemala.
Como poeta, Flavio Herrera constituye una de las figuras
sobresalientes de la lírica guatemalteca. Buena parte de su poesía consiste en haikus,
forma característica de la lírica nipona de temática espiritual y caracterizada por la síntesis,
la rapidez y el lirismo, de la que fue un excelente exponente
Como novelista manifestó un estilo rotundo, de luminosas metáforas, de imágenes audaces
y de exuberante y plena expresión, que correspondía a su concepto del trópico. De su obra
narrativa destacan La lente opaca (1921), El tigre (1932), La tempestad (1935), Siete
pájaros de iris (1935), Poniente de sirenas (1937) y Caos (1949). Junto con autores como
Carlos Wyld Ospina, Luis Cardoza y Miguel Ángel Asturias, Flavio Herrera fue uno de los
protagonistas de la renovación que experimentó la literatura guatemalteca tras el declive
del modernismo.
Francisco Méndez Escobar fue un escritor guatemalteco, dedicó gran parte de su vida al
periodismo ya que trabajó como jefe de redacción del Diario El Imparcial.

Nacimiento: 3 de mayo 1907, Joyabaj, Quiché


Fallecimiento: 11 de abril de 1962, ciudad de Guatemala
Ocupación: poeta, narrador y periodista
Antecedentes
De joven fue oficinista en un servicio de correos.
Publicó en algunos diarios de provincia.
Fue piloto de autobús en San Martín Jilotepeque,
Chimaltenango.
Maestro empírico en una escuela en Joyabaj, Quiché.
Se casó con Elvira Dávila y tuvieron cuatro hijos, Boris Rodrigo, Hugo Lionel, Francisco
José y César Alejandro Méndez Dávila.

Como periodista aficionado se inició en su pueblo y en la ciudad de Quetzaltenango, a


donde llegó cuando tenía 20 años, pero su profesión como tal se desarrolló a partir de 1934,
cuando el director de El Imparcial, Alejandro Córdova, lo contrató como redactor para ese
diario. Pronto ascendió a jefe de redacción y ocupó ese puesto hasta su muerte.
Fue contemporáneo de Mario Monteforte Toledo, Manuel Galich y Carlos Samayoa
Chinchilla, con quienes formó parte de la “Generación del 30” o grupo Los Tepeus y escribió
una poesía que trasciende por su universalidad y (en el caso de sus relatos) por su aporte
al criollismo.
Sus poemas fueron bien acogidos, elogiados e incluso apadrinados por César Brañas,
director de la sección cultural de El Imparcial.
Enfermó de leucemia y entonces decidió viajar por Europa y Asia. Falleció en la ciudad de
Guatemala en 1962.
Mario Monteforte Toledo
Escritor guatemalteco, Nació el 15 de septiembre de 1911 en Guatemala. En su juventud
exploró las selvas de su país, participó en el bando norteamericano durante la II Guerra
mundial y fue esgrimista olímpico.

Diputado, presidente del Congreso y vicepresidente del país en la década de 1940, vivió 35
durante años exiliado en México. Monteforte Toledo, Premio Nacional de Literatura de
Guatemala en 1993, presentó en junio de 2003 su último ensayo titulado "Las cosas y el
olvido". Autor de once novelas, cinco volúmenes y una antología de cuentos, así como otra
antología de obras teatrales, cinco obras sobre plástica, cuatro de cultura general, doce de
sociología política y más de 3.500 artículos escritos para diversos periódicos.
Entre sus principales obras destacan los cuentos: La cueva sin quietud (1949), Cuentos de
derrota y esperanza; novelas: Anaite (1946), Entre la piedra
y la cruz (1948), Una manera de morir (1957), Llegaron del
mar; obras sociológicas: Partidos políticos de Iberoamérica
(1961), Guatemala, Las Piedras secas (1966).
Con el libro La puerta blanca obtuvo el Premio Internacional
de Cuentos Juan Rulfo 2001, el cual es concedido en
Francia. Entre las condecoraciones internacionales que
recibió figuran la Estrella Nacional de Yugoslavia (1972), el
Águila Azteca (México, 1996) y la Gran Cruz de Ecuador
(1997).
Mario Monteforte Toledo murió el 4 de septiembre de 2003
debido a complicaciones cardiacas mientras supervisaba la
pos-producción de la película "Donde acaban los caminos",
basada en una novela suya que escribió en 1952.
José Batres Montúfar nació en San Salvador en 1809. Ciudad de Guatemala, octubre de
2009/ Escritor, político, militar e ingeniero, nació en la ciudad de San Salvador, El Salvador,
hijo de don José Mariano Batres y Asturias y de doña Mercedes Montúfar y Coronado.
Por los años de 1824 y 1825 estudió matemáticas bajo la dirección del Coronel de Artillería
don Manuel Arzú, sin abandonar el cultivo de las letras, en la recién creada academia militar,
de donde egresó con los despachos de subteniente de artillería. En 1826, a los 18 años de
edad, tomó parte en la batalla de Milingo y en la localidad de Mexicanos fue hecho
prisionero por los salvadoreños. Estuvo encarcelado casi un año, volviendo a Guatemala
en 1830. Pepe Batres, como también se le conoce, dispuso estudiar ingeniería y el 14 de
diciembre de 1835 obtuvo el título de ingeniero topógrafo.
En 1837 acompañó como ayudante al ingeniero inglés Juan Baily a Nicaragua, para
efectuar un reconocimiento relativo a la apertura de un canal interoceánico. Allí murió su
hermano Juan, de 21 años debido al clima malsano. El 25 de agosto de 1838 fue dado de
alta en la primera compañía de la brigada de artillería, con el grado de Capitán Comandante.
El 13 de mayo de 1839 fue nombrado para ocupar el cargo de jefe político del departamento
de San Juan Amatitlán. Peleó por última vez, con las tropas conservadoras que se
opusieron a Francisco Morazán, en 1840. Dos años después, en 1842, fue electo diputado
a la Asamblea Legislativa por el departamento de San Marcos. En mayo de 1844, Batres
Montúfar causó baja en el ejército, por motivos de enfermedad.
La sociedad Económica de Amantes de la Patria lo declaró socio asistente el 19 de abril de
1841. Como escritor, perteneció a la generación de la escuela romántica, destacando con
sus obras reunidas póstumamente un año
después de su fallecimiento: Las falsas
apariencias, Don Pablo, El Relox y Tradiciones de
Guatemala, este último consiste en una serie de
leyendas de carácter satírico donde recogió
costumbres y tradiciones contemporáneas de su
país, aunque las ambientó en los tiempos de la
colonia. Sus obras románticas más
representativas son: el poema “Yo pienso en ti”,
“San Juan” y “Al Volcán de Agua”. Falleció en la
ciudad de Guatemala, el 9 de julio de 1844, a la
edad de 35 años.
tras cosas y Santos Mártires, es el segundo libro de Ricardo Estrada Coloma (1917-76),
escritor poco conocido, pero que nos sirve para rellenar esos espacios vacíos de historia
literaria, y sobre todo en cuanto a la narrativa corta. Se trata de un libro publicado
póstumamente por la USAC, ya que Estrada había fallecido en 1976. El primer libro había
sido publicado en plena época de efervescencia del Boom en 1965. Otras cosas y Santos
Mártires (1977) es un libro que compila siete cuentos. Los personajes son tanto rurales
como urbanos, y lo que los une es el tratamiento que Estrada les provee. Se trata de temas
alrededor de la identidad en cuanto a los personajes rurales. Escritos durante casi 10 años,
Estrada les otorga a sus personajes, tanto rurales como urbanos la capacidad de
preocuparse por otro tipo de asuntos, como son la homosexualidad, la diferencia de clase
social, los antagonismos de género, las relaciones interétnicas. A nadie se le puede escapar
que los cuentos tienen tonalidades rulfianas por un lado, sobre todo en los personajes
rurales. Pero también poseen la capacidad de escapar de la realidad rural de aquel
entonces, a través de estrategias oníricas, propias de la estética del Boom. Los cuentos
también utilizan técnicas de narrar propias del momento, como el monólogo interior directo,
estrategia narrativa muy apreciada por todo el Boom y que en la obra de Estrada venía
utilizándose desde los cuentos de 1965, cuya escritura había iniciado alrededor de 1955.
Leer “El buho” o “La trampa”, es encontrarnos con relatos muy contemporáneos, aún hoy.
Se trata de la angustia de sujetos urbanos, inmersos en situaciones que no comprenden y
de las cuales salen lastimados y sin capacidad para enfrentar la realidad. Es innegable que
en las narraciones de fines de los 60 e inicios de los 70,
Estrada ya nos propone atmósferas enrarecidas por las
políticas del momento. Sus atmósferas son grises y
desencantadas, vistas a través de los ojos de los
personajes, y éstos son esos sujetos de los 60 y 70, que
no lograban comprender el tiempo que les había tocado
vivir. Lograban a lo sumo, sobrevivir sumidos en el olvido
de sí mismos, o en la locura contagiada por el contexto
político. Una lectura de los cuentos de este libro, nos puede
conectar con los relatos posteriores de la tradición
guatemalteca, para comprender de nuevo, las formas tan
difusas que asume la tradición para no resquebrajarse.
Miguel Ángel Asturias
(Guatemala, 1899 - París, 1974) Poeta, narrador, dramaturgo, periodista y diplomático
guatemalteco considerado uno de los protagonistas de la literatura hispanoamericana del
siglo XX. Precursor de la renovación de las técnicas narrativas y del realismo mágico que
cristalizaría en el posterior «Boom» de la literatura hispanoamericana de los años 60, con
su personalísimo empleo de la lengua castellana construyó uno de los mundos verbales
más densos, sugerentes y dignos de estudio de las letras hispánicas.
Se graduó de abogado en la Universidad de San Carlos, en Guatemala, donde participó en
la lucha contra la dictadura de Estrada Cabrera, hasta que éste fue derrocado en 1920. Dos
años después fundó y dirigió la Universidad Popular; ya en ese entonces había publicado
sus primeros textos. Partió luego a Europa, donde vivió intensamente los movimientos y
sucesos que la transformaban, y estudió lingüística y antropología maya en la Sorbona con
el americanista Georges Raynaud; de esa época es su traducción del Popol Vuh, junto con
José María Hurtado de Mendoza.
Regresó a Guatemala en 1933, donde ejerció la
docencia universitaria, fundó el Diario del Aire,
primer radio periódico del país, y vivió una
agitada vida cultural y académica. En el período
revolucionario de 1944 a 1954 desempeñó
varios cargos diplomáticos. En 1966 recibió el
Premio Lenin de la Paz, y en 1967 el Premio
Nobel de Literatura. Murió en Madrid el 9 de
junio de 1974, pero sus restos reposan en el
cementerio de Pere Lachaise, en París.