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Estudio de caso

Párvulos

Valentina Castilla Martínez

Docente

Maria Eugenia Bustamante

Practica VI

Tecnológico de Antioquia-Institución Universitaria

Facultad de Educación y Ciencias Sociales

Licenciatura en Educación Preescolar

Medellín

2019
Isabella Peña Rodríguez tiene 3 años y es la segunda hija del matrimonio. La familia de
Isabella la forman sus padres y una hermana mayor de 6 años que estudia en el mismo centro
infantil. La relación tanto con sus padres como con su hermana es normal, aunque isabella
manda a su hermana siempre y le da órdenes, y si su hermana no le presta atención o no le
hace caso le pega fuertemente, la aporrea con mucha rabia. El embarazo y el parto se
desarrollaron con normalidad. Con los padres se muestra muy cariñosa, muy alegre. Le gusta
mucho correr, puede dar vueltas sobre sí mismo. Es muy habilidosa con las manos. Le gusta
golpear los objetos y a sus amigos con cualquier cosa que se encuentre, sentir su ruido, y
puede concentrarse mucho en las actividades que vaya a realizar solo pocos segundos.
Muestra poco interés por las relaciones de grupo y sus amiguitos no juegan casi con ella
porque cada momento los golpea fuertemente

En la actualidad Isabella pronuncia adecuadamente las palabras acordes a su edad, maneja


un vocabulario simple, en cuanto a la atención, se observan dificultades para mantener la
atención ya que tiene déficit de atención e hiperactividad. Cualquier actividad que requiere
concentración le cuesta ya que se dispersa, corre, salta juega, no atiende al llamado de la
norma, así como escuchar cuentos, por ejemplo. Muestra un estilo cognitivo impulsivo.
Presenta inquietud motora continua, se levanta de la silla continuamente, trata de subirse a la
mesa, tumbarse en el suelo. Se estira la camiseta y se la quita, coge objetos de la sala,
interesantes o no, como juguetes, pero también bolígrafos, un reloj, las hojas de la mesa, o
las fichas de una prueba. En el aula de clase, la mayoría del tiempo es impulsiva ya que
cuando no obtiene lo que quiere, como un juguete que le guste o quiere hacer lo que ella diga,
llora fuertemente con altos gritos llenos de rabia por no obtener lo que quiere y esto genera
que ella golpee a sus compañeros todo el tiempo, la mayoría del tiempo les pega, los aruña,
les grita, se enoja y no le hace caso a la docente, parecen ser reacciones automáticas e
inmediatas.

La atención es un proceso mental, complejo y multidimensional que depende de varios


sistemas neurales. Además, está relacionada con las distintas fuentes de información del
medio y con otros sistemas motores, motivaciones y emocionales. Educadores y clínicos
diagnostican con mucha frecuencia problemas atencionales en los niños de modo global.
Entran en la misma categoría conductas de distracción, de no escuchar, de falta de
concentración, de levantarse de la silla, etc. En la misma línea, como suscriben López Soler
y García Sevilla (1997) los procesos atencionales y las conductas de atención no siempre
son sinónimos, es posible simular gran atención visual y auditiva hacia el profesor y tener
el pensamiento a años luz de la clase. Los problemas de falta de atención en el ámbito
escolar son de los más frecuentes, incluso en población normal. Manga, Fournier y
Navarredonda (1995) señalan que, en los estudios epidemiológicos con población normal,
los maestros describen como inatentos casi a la mitad de los niños, y algo más de una cuarta
parte de las niñas
Alteraciones de comportamiento, desatención, hiperactividad, oposición, impulsividad…
son algunos de los síntomas que sufre esta alumna de 3 años. Lo que se ha denominado
como TDAH. En los últimos años, este trastorno se ha ido convirtiendo en el problema
infantil más frecuente en las consultas psiquiátricas y psicológicas. Los avances en el
conocimiento de la naturaleza y características de estos problemas se reflejan en la
modificación de los instrumentos, los criterios de valoración y los métodos de evaluación
empleados. Así, Las Escalas de Áreas de Conductas, Las Escalas altas de Identificación del
TDA-H, obtuvieron una validación excelente para la identificación, entre los 5-6 y los 10-
12 años, de los mismos niños y niñas con TDAH, pero obviaban igualmente a los inatentos,
además de que sus elementos resultaban progresivamente menos válidos a medida que
aumentaba la edad del sujeto (desde los 10 años en adelante). La hiperactividad es un
trastorno diagnosticado durante la infancia que, de no ser bien tratado, seguirá afectando en
la edad adulta, de ahí que el diagnóstico precoz resulte necesario para instaurar el
tratamiento adecuado en el momento oportuno, evitando problemas sociales y adaptativos
secundarios, ya que la falta de intervención durante estos años, dificulta gravemente la
situación. Tanto en el diagnóstico en numerosas ocasiones, como en el tratamiento siempre
el papel que el maestro desempeña es fundamental.
Considero interesante, insistir en la necesidad del conocimiento de este trastorno por parte
de los profesionales de la educación, ya que la prevalencia del mismo es bastante alta, son
numerosos los casos de niños, niñas y adolescentes que llegan a los centros educativos, en
todas las aulas puede haber y casi con seguridad habrá, niños y niñas con TDAH, por lo que
el profesorado debe conocer las características y problemáticas de estos niños, y estar lo
suficientemente preparado como para realizar una intervención educativa adecuada, y en
colaboración con otros profesionales.
A la hora de generar actividades para niños con este problema, hay que tener claro que
deben plantearse actividades que deben ser explicadas con claridad, que permitan la
realización de descansos y que, aunque tengan como objetivo la potenciación de
capacidades, sean amenas y vividas como algo interesante para el menor. También suele ser
recomendable emplear actividades más bien visuales, no enteramente verbales. Así mismo
deben retirarse o evitarse la presencia de estímulos distractores.
Los niños con TDAH pueden presentar una marcada dificultad en la concentración para
realizar tareas, y por ello les resulta especialmente complicado realizar y terminar tareas
como los deberes, preparar exámenes o recoger sus cosas. Sin embargo, estos niños y niñas
les podemos ayudar por medio de técnicas que les ayuden a concentrarse y conseguir
mejores resultados cuando realizan sus tareas, por ejemplo, por medio del juego, siempre
que le plantees un nuevo juego a los niños, se debe intentar hacerlo de forma divertida e
interesante para conseguir su atención e implicación. Antes de que empiece a jugar el solo o
con sus amigos, se debe explicar bien el juego, su evolución y los diferentes pasos, para
reforzar su confianza y que vea que perder es parte del juego, y que no hay que enfadarse
por ello.
Los juegos que ayudan a memorizar como los juegos de “encuentra la pareja” o “Simon
dice” pueden ser positivos para los niños y niñas ayudándoles a memorizar cosas y a fijar
su atención. Es un juego sencillo que puede ayudar a los niños con TDAH a concentrarse y
seguir instrucciones. Es importante dejar que el niño se mueva o haga pequeños descansos
mientras realiza algún ejercicio de concentración, puesto que puede ser de gran ayuda para
ellos.
Es importante que los docentes y los padres se interesen en la educación y bienestar de los
hijos , de la misma manera en aquello que le pueda afectar como el déficit de atención y la
hiperactividad, todo niño puede llegar en algún momento a presentar algún problema ya sea
cognitivo , motriz o de algún otro tipo, lo importante es que los padres estén informados y
sepan cómo tratar las dificultades que se presentan en estas situaciones y al mismo tiempo
los docentes tengan a su disposición herramientas para ayudar a los educandos y
proporcionarles una buena enseñanza.

Bibliografía

EMA-D.D.A. Escalas Magallanes de Detección de Déficit de Atención en Niños Manual de


Referencia. Protocolo Magallanes.

Bauermeister,J.J.(2002):Hiperactivo,impulsivo,distraido,¿meconoces?. Guía acerca del


déficit atencional para padres, maestros y profesionales. Madrid . Albor-Cohs.

ORJALES, I. (2000): Déficit de atención con hiperactividad. Manual para padres


y educadores, Madrid. CEPE.

López Soler, C y García Sevilla, J. (1997) Problemas de atención en el niño. Madrid,


Pirámide.

Rief Sandra (1993) “Como tratar y enseñar al niño con problemas de atención e
hiperactividad”.