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UNIVERSIDAD TÉCNICA DEL NORTE

FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD


CARRERA DE TERAPIA FÍSICA MÉDICA

NOMBRE: ANDRÉS LÓPEZ


CURSO: SEXTO
FECHA: 23/10/2018

COMPONENTES ENERGETICOS
El ATP (adenosín-trifosfato) es la única forma utilizable de energía para la contracción muscular.
La misma es una molécula conformada por una base nitrogenada (adenina), un monosacárido de
cinco carbonos, la pentosa y tres fosfatos. Debido a que la concentración de ATP en el organismo
humano es muy escasa, solo alcanza aproximadamente para 0.5 segundos de contracción
muscular intensa, debido a ello se hace indispensable la existencia de diferentes sistemas
energéticos que se encarguen de realizar la restitución del ATP para prolongar la actividad
muscular. Los tres sistemas energéticos existentes son:
a) Sistema Anaeróbico Aláctico
b) Sistema Anaeróbico Láctico
c) Sistema Aeróbico.
Funcionamiento de los Sistemas Energéticos
Los tres sistemas energéticos funcionan como un continuo energético. Se puede definir a
éste como la capacidad que posee el organismo de mantener simultáneamente activos a los tres
sistemas energéticos en todo momento, pero otorgándole una predominancia a uno de ellos sobre
el resto de acuerdo a:

 Duración del Ejercicio.


 Intensidad de la Contracción Muscular.
 Cantidad de Substratos Almacenados.

Por lo tanto debe quedar claro que los sistemas energéticos distan mucho de funcionar como
compartimentos aislados sin relación entre ellos. Sino que los mismos se encuentran funcionando
en una continua interacción, por lo tanto debe hablarse siempre de una predominancia de un
sistema energético sobre el resto y nunca de una exclusividad en la vía del aporte de energía para
la realización de una determinada actividad física.
Sistema Anaeróbico Aláctico
Una de las principales consideraciones respecto a este sistema energético radica en una notable
característica que es su alto grado de localización el cual está otorgado por su combustible la PCr
que se encuentra reservada específica y únicamente dentro de las fibras musculares. Esto significa
que el mismo solo se estimula con el trabajo particular de cada músculo y que la mejoría de
este no provocará cambios en otros músculos no involucrados en la contracción.
Recibe este nombre el sistema por el cual pueden producirse contracciones musculares sin
necesidad de oxígeno. Para ello se requieren determinados componentes presentes en
las células como son el ATP (Adenosín trifosfato) y la CF (Fosfato de creatina). La energía que
obtenemos con la comida se almacena en las células en forma de ATP. A través del ATP y en su
unión con agua (hidrólisis) y gracias a la enzima andenosín trifosfatasa se rompe el enlace de
la ATP, que es lo que produce energía de forma inmediata quedando como
resultado ADP (Adenosín difosfato) y una molécula libre de fosfato. Pero la cantidad
de ATP almacenada en las células es muy pequeña por lo que las contracciones musculares que
se pueden realizar gracias a esta disposición de energía duraran alrededor de 10-12 segundos. Por
ejemplo podemos obtener energía a través de la ATPpara correr 50 m. o nadar 15 m. Consumidas
las reservas de ATP entra en juego otro componente que es el fosfato de creatina (CF). Al
romperse por medio de la hidrólisis los enlaces de fosfato y de creatina se obtiene de
nuevo energía, una cantidad mayor que en el proceso de ATP. Esto permite que se vuelva a
generar ATP ya que la molécula libre resultante del CF se unirá a la ADP formando de
nuevo ATP. En esta reacción interviene la enzima creatina quinasa. Si la actividad es prolongada
y se requiere más energía los músculos movilizarían sus reservas de energía, el glucógeno,
obtenido a través de la comida y producto final en forma de azúcar. Entraría en juego el proceso
de glucólisis. Este proceso también es anaerobio. Este azúcar de los músculos se descompone
para generar más FC lo que a su vez genera ATP. Pero en este proceso se genera ácido láctico y
un nivel alto de ácido láctico provoca la inhibición tetánica muscular o incapacidad para
contraerse. Parte del ácido láctico queda en la célula y parte pasa al torrente sanguíneo para ser
eliminado en el hígado como producto de desecho. Para eliminar la parte que queda en la célula se
requiere oxígeno.
Este sistema resulta fundamental en el deporte y con especial relevancia en aquellos que requieran
máxima velocidad en espacios cortos de tiempo. Para este tipo de trabajos y para la resíntesis
de ATP se recomiendan descansos pasivos (quietud) ya que si realizamos descansos activos
bloqueamos la resíntesis de ATP y necesitaremos al menos 120 segundos.
Sistema Anaeróbico Láctico
Dado que cuando comienza el músculo a contraerse empieza a haber necesidades de energía para
poder resintetizar de esta manera el ATP utilizado, se pone en marcha el proceso de destrucción o
utilización de la Fosfocreatina (PC) que es también un compuesto de Alta Energía, y la energía
que surge en su descomposición es utilizada para que tenga lugar la reacción. Es conveniente
decir que la utilización de Fosfocreatina en la formación del ATP, no comienza cuando los
depósitos de ATP se han agotado, sino que comienza según empieza a utilizarse el ATP, e incluso
hay un mayor agotamiento de los depósitos de Fosfocreatina con respecto a los de ATP, tal y
como vemos en el gráfico superior. En ese gráfico se observa cómo ya desde los primeros
segundos la disminución de los depósitos de Fosfocreatina es significativa e incluso más acusada
que la disminución de los depósitos de ATP; va a ser cuando los depósitos de Fosfocreatina se
encuentran en un nivel muy bajo, cuando se exprimen un poco más los depósitos de ATP, aunque
sin llegar nunca a agotarse.
A este proceso donde se utiliza la Fosfocreatina para resintetizar el ATP, se le denomina
anaeróbico aláctico. Anaeróbico porque no necesita Oxígeno para su funcionamiento y Aláctico
porque no se produce Ácido Láctico; este sistema de producción de energía tiene un flujo muy
grande, dado que la velocidad de resíntesis del ATP a partir de la Fosfocreatina es muy alta y por
ello, la energía por unidad de tiempo que es capaz de formar es enorme, pero por el contrario la
cantidad total de energía que es capaz de formar es muy pequeña; esto hace que este sistema se
agote rápidamente. El agotamiento de este sistema viene dado por la disminución del sustrato
energético (en este caso la Fosfocreatina), de manera que si los depósitos de Fosfocreatina se
acaban el proceso no puede tener lugar.

Este modo de formación de energía nos permite mantener la actividad muscular durante
aproximadamente 10 segundos (todas las cifras pueden ser variables según los autores), aunque
eso sí, intensísimos. Podemos decir pues, que aquellos esfuerzos de muy corta duración y máxima
intensidad, como pueden ser los saltos, los lanzamientos, las pruebas de velocidad en diferentes
especialidades,... van a ser realizados gracias a esta vía energética.
Sistema Aeróbico
Cuando el músculo debe mantener una actividad prolongada realizando un ejercicio de más de 3
minutos, el músculo necesitará un nuevo sistema de producción de energía; este es el sistema
Aerobio, y se llama así porque necesita oxígeno para que pueda funcionar, y cuanto más oxígeno
llegue al músculo más energía va a ser capaz de producir el músculo por este sistema, y mayor
rendimiento va a desarrollar; es como sucede en un horno, en el que el aporte de oxígeno a través
de un fuelle, da lugar a que se avive el fuego. En este caso, el músculo puede utilizar tanto glucosa
como grasa, como proteínas, como sustrato energético, pero siempre debe realizarse en presencia
de O2, y como ya hemos dicho pero lo repetiremos por su importancia, cuanto más O2 llegue al
músculo más energía va a ser capaz de producir por esta vía. A esta vía energética donde
interviene el O2 llamamos AEROBIA y como resultado de las diferentes reacciones químicas se
va a producir CO2 y H2O. Hemos comentado que en este sistema de producción de energía,
podemos utilizar tanto la glucosa, la grasa y las proteinas como sustrato energético (la utilización
de las proteinas va a suponer en condiciones normales el 2-3 %, por lo que lo dejamos al margen,
aunque también debemos saber que en situaciones de esfuerzo muy prolongado en el que se
produzcan disminuciones importantes en las reservas de glucógeno muscular, la utilización de las
proteínas en la formación de energía puede llegar a ser de un 10%), pero hay que significar que
el flujo energético (cantidad de energía por unidad de tiempo) que nos da la combustión de la
grasa va a ser menor que el flujo energético proveniente de la combustión aeróbica de la glucosa
(dado que se necesita más cantidad de O2 para obtener 1 ATP proveniente de la Grasa que de la
Glucosa), y todo ello en función de la cantidad de O2 que llega al músculo. Por ello, según va
aumentando la intensidad del esfuerzo y va aumentando el consumo de oxígeno, el músculo va
utilizando cada vez más glucógeno muscular y menos grasa.
El flujo energético total de este sistema es bastante menor que en los sistemas anteriores, pero
tiene la ventaja de que es mucho más prolongado en el tiempo, ya que el factor limitante va a ser
el agotamiento de las reservas energéticas, y si bien la glucosa se va a agotar, las reservas de grasa
son prácticamente inagotables.

 Tiempo de duración:

Recuperación de los mecanismos metabólicos musculares posterior a la actividad física

A continuación se hará referencia a la recuperación de los sistemas metabólicos musculares,


encargados estos de la reposición energética durante la actividad física. Es conocido por todos,
que el resultado en las justas deportivas en muchas oportunidades, dependen de la rapidez con
que el deportista recupera su potencia de trabajo entre las intensas descargas de dicha actividad,
lo que significa el nivel de rapidez en la recuperación que poseen sus sistemas energéticos, cada
uno de estos sistema tiene su propio ritmo de recuperación como veremos a continuación:

Sistema del Fosfágeno

Como se ha tratado con anterioridad, toda la energía contenida en este sistema metabólico, se
puede agotar casi por completo en un tiempo promedio de 10-15 segundos de actividad física
intensa, sin embargo el sistema del glucógeno y el ácido láctico puede reponer 2.5 mol de ATP
por minuto, y el sistema aerobio lo hace a un ritmo de 1 mol de ATP por minuto. Por lo que desde
la teoría los 2 sistemas energéticos antes mencionados restituirían por completo el sistema del
fosfágeno en un plazo aproximado entre los (15-30 segundos) después de su total agotamiento, lo
que significaría, que el sujeto puede realizar una actividad de máxima intensidad similar a la
ejecutada en un plazo menor a un minuto después de finalizada la primera, pero en la práctica
esto no funciona así, porque los sistemas de restitución del fosfágeno en estas condiciones lo
hacen de manera forzada, con el objetivo de reponer energía cuando dicho sistema está casi
totalmente agotado. Teniendo en cuenta lo recién expuesto sería recomendable trabajar con
intervalos de descanso entre los 3 y 5 minutos, favoreciendo de esta forma la restitución completa
de este sistema energético.

Sistema del Glucógeno y el Ácido Láctico

El empleo de este sistema como fuente de energía durante el trabajo muscular, está condicionado
por la tolerancia de ácido láctico que posee el sujeto en sus músculos y líquidos corporales,
recordemos que el ácido láctico produce fatiga extrema, que limita la capacidad de rendimiento,
y el empleo continuo del propio sistema para seguir obteniendo energía. El tiempo de restitución
del sistema energético glucógeno – ácido láctico entonces depende de la capacidad que tenga el
deportista para eliminar el ácido láctico de su cuerpo, por lo general este proceso tiene lugar en
un tiempo entre los 20-30 minutos, por lo que deducimos que el sistema no muestra una
recuperación total, hasta una hora después de la actividad deportiva en que se empleó a plenitud.

Sistema Aerobio

La recuperación de este sistema metabólico muscular tiene 2 etapas o fases. Recuperación del
sistema a corto plazo o fase breve, y a largo plazo o fase prolongada. La primera dura más, menos
una hora, y la segunda varios días.

La fase corta de recuperación es propia de la llamada función Deuda de Oxígeno, y esta a su vez
se define como la cantidad extra oxígeno que debe entrar al organismo después de una actividad
muscular, con vista a restablecer su estado normal a todos los sistemas metabólicos. La deuda de
oxígeno puede acumularse en dos formas diferentes:

 Primero, parte de la deuda resulta del empleo del oxígeno que ya estaba almacenado en
diversas partes del cuerpo, como en los propios músculos que guardan alrededor de unos
300 ml de oxígeno combinados con mioglobina, además del que se encuentra combinado
con la hemoglobina corporal que es casi de 1 y 1/4 litros, aproximadamente un litro lo
encontramos en el aire pulmonar, y ¼ de litro permanece en los líquidos corporales. La
musculatura emplea gran parte de este oxígeno durante el ejercicio, por lo que al culminar
el mismo este oxígeno debe ser reemplazado.
 En segundo lugar, la deuda de oxígeno puede acumularse por agotamiento de los sistemas
energéticos, dígase el fosfágeno, como el glucógeno y ácido láctico. Se necesitan 2 litros de
oxígeno para restablecer el fosfágeno agotado por completo como resultado de la actividad
desarrollada, y aproximadamente 8 litros, para restituir el glucógeno y el ácido láctico que
también están agotados, de manera que totalmente se demandan de 10-12 litros de oxígeno
para recuperar dichos sistemas energéticos, y por consiguiente se deduce que el sujeto puede
desarrollar una deuda de oxígeno hasta de 10-12 litros, y que el organismo es capaz de pagar
(1 hora o quizás más) después de un período de actividad física agotadora.

El mecanismo de recuperación del glucógeno y el ácido láctico, está a expensas de eliminar de la


sangre y otros líquidos corporales el ácido láctico acumulado en ellos, esto se logra de dos formas:

 Primeramente el ácido láctico se convierte en ácido pirúvico y metabolizado


inmediatamente en todos los tejidos corporales.
 La otra vía consiste en la metabolización del ácido láctico a nivel del hígado y convertirlo
en glucosa, quien a su vez es utilizada para restaurar el glucógeno muscular.

La recuperación a largo plazo del sistema metabólico aerobio se desarrolla a partir del glucógeno,
quien no solo constituye el sustrato alimenticio por excelencia para restaurar el sistema del mismo
nombre (glucógeno), y el ácido láctico, sino que también constituye la base para la cabal
recuperación del sistema de energía oxidativa aerobia. El rendimiento que aporta este sistema
oxidativo energético aerobio está sobre las 4 horas de ejercicio agotador en sujetos que entrenan.
La recuperación del glucógeno muscular es algo complicado pues se necesitan horas, hasta días
en lugar de segundos o minutos, por lo que sugerimos efectuar ejercicios exhaustivos con un
intervalo de descanso de 24-48 horas entre uno y el otro, incluso la recomendación se apropia a
las justa deportiva agotadoras y las competencias.

 Moléculas de ATP que produce cada sistema energético

Fosfágeno

Este sistema emplea ATP y fosfocreatina (PC) que se acumula en los miocitos y genera energía
para las acciones explosivas de fuerza y velocidad que duren hasta 6 segundos, por ejemplo, en
un sprint de 20 metros. El sistema de ATP-PC libera energía con gran rapidez, pero, por desgracia,
su aporte es muy limitado, de 3 a 4 kcal. Después la cantidad de energía producida por el sistema
de ATP-PC decae drásticamente, momento en que otras fuentes de energía son las encargadas de
producir ATP. La creatina es un compuesto que se elabora de forma natural en el cuerpo para
suministrar energía. Se produce sobre todo en el hígado, del hígado viaja por la sangre hasta los
miocitos donde se combina con el fosfato para crear fosfocreatina (PC). Para que el efecto de la
creatina potencie el rendimiento, la creatina tiene que consumirse en grandes dosis.
Sistema Anaeróbico

Este sistema se activa en cuanto se inicia una actividad de intensidad elevada. Domina las pruebas
que duran hasta 90 segundos, como una tanda de entrenamiento con pesas en el gimnasio o un
sprint de 400- 800 metros. Para cubrir demandas grandes y repentinas de energía, ña glucosa rodea
(bypass) las vías de producción de energía que normalmente emplean oxígeno y sigue una vía
distinta en ausencia de oxígeno. Esto ahorra mucho tiempo. Tras 30 segundos de ejercicio de alta
intensidad, este sistema aporta hasta el 60& de la producción de energía; pasa de los 2 minutos,
su contribución desciende hasta ser un sólo un 35%. El sistema anaeróbico glucolítico emplea los
hidratos de carbono en forma de glucógeno o glucosa muscular como aporte energético. El
glucógeno se degrada a glucosa, que a su vez muscular como aporte energético. El glucógeno se
degrada a glucosa, que a su vez se degrada en ausencia de oxígeno para formar ATP y ácido
láctico. Cada molécula de glucosa produce sólo dos moléculas de ATP en condiciones
anaeróbicas, lo cual hace este sistema muy ineficaz. Las reservas de glucógeno del cuerpo se
reducen con rapidez, prueba que las ventajas de un servicio rápido de liberación tiene su precio.
La acumulación gradual de ácido láctico termina por causar fatiga e impide que haya nuevas
contracciones musculares (al contrario de lo que suele creerse, no es el ácido láctico, sino la
acumulación de iones hidrogeno y la acidez las que causan la sensación durante o inmediatamente
después de un ejercicio máximo). El ácido láctico suele desaparecer en un plazo de 15 minutos
de ejercicio. Esto explica por qué la rigidez y los dolores musculares que se experimentan después
de un entrenamiento NO se deben a la acumulación de ácido láctico. Actualmente se cree que las
agujetas puedan ser debidas a roturas micro fibrilarr debido a movimientos inusuales y
descoordinados.

Sistema aeróbico
El sistema aeróbico puede generar ATP a partir de la degradación de los hidratos de carbono
(por glucólisis: la mayor parte de los hidratos de carbono que permiten la glucólisis aeróbica
proceden del glucógeno muscular) y las grasas (por lipólisis) en presencia de oxígeno. El
sistema aeróbico no puede producir ATP con la misma rapidez que los otros dos sistemas
anaeróbicos, sin embargo genera cantidades mayores. Cuando se empieza a hacer ejercicio, se
emplean inicialmente los sistemas de ATP-PC y anaeróbico glucolítico, pero, pasados unos
pocos minutos, el aporte de energía pasa a depender gradualmente del sistema aeróbico. En el
ejercicio aeróbico, la demanda de energía es más lenta y menor que en las actividades
anaeróbicas, por lo que hay más tiempo para transportar suficiente oxígeno de los pulmones a
los músculos y para que la glucosa genere ATP con la ayuda del oxígeno. En tales
circunstancias, una molécula de glucosa puede crear hasta 38 moléculas de ATP. Por tanto, la
producción de energía aeróbica es unas veces 20 veces más eficaz que la producción anaeróbica
de energía. El ejercicio anaeróbico usa sólo glucógeno, mientras que el ejercicio aeróbico se
emplea glucógeno y grasas, razón por la que puede prolongarse más tiempo. La desventaja es
que la energía se produce con mayor lentitud. Las grasas también se usan para producir energía
en el sistema aeróbico. Un ácido graso puede producir entre 80 y 200 moléculas de ATP
dependiendo del tipo. Las grasas son una fuente de energía más eficaz que los hidratos de
carbono, si bien sólo pueden degradarse en ATP en condiciones aeróbicas cuando las demandas
de energía son relativamente lentas y la producción de energía es más lenta.

 Recuperación
ATP-PC FOSFÁGENO
MENOS DE 10" MUY POCO
30"___50%
60____75%
90____87%
120___93%
150___97%
180___98%

Glucógeno muscular
Requiere una dieta rica en hidratos de Carbono. Solo se repone una cantidad insignificante de
glucógeno muscular, incluso después de 5 días si no se ingieren hc a través de la dieta. Aún con
una dieta rica en hc se requieren 46 horas para reponer por completa el glucógeno muscular.
Pero es sumamente rápida durante las primeras 10 horas de recuperación
Ácido láctico
Luego de un ejercicio agotador es recomendable realizar ejercicios regenerativos ya que
colaboran a eliminar el ácido láctico con mayor rapidez
Con ejercicios regenerativos tiempo de recuperación 1 hora
Sin ejercicios regenerativos tiempo de recuperación 2 horas

 Restauración del glucógeno muscular 2min 3 min


 Cancelación de la deuda de oxígeno entre 3min 5 min
 Restauración del glucógeno muscular 10 horas 46 horas luego de un ejercicio prolongado
 5 horas 24 horas luego ejercicio intermitente
 Eliminación ácido láctico sangre y músculos
30min 1hora si realizamos ejercicios de recuperación regenerativos (Ej. trotes y actividad sub
aeróbicas, muy muy suaves)
1 hora 2 horas en el caso de no realizar ejercicios regenerativos

 INTENSIDAD
Nos marca el nivel de exigencia del trabajo a realizar. En el entrenamiento de la fuerza la
intensidad del trabajo está representada por peso o la cantidad de repeticiones en porcentaje Al
peso máximo levantado en 1 RM. (Repetición máxima). En cambio en la resistencia la
intensidad se manifiesta por la velocidad de realización del movimiento.

 VOLUMEN

Es la cantidad de trabajo a realizaren forma absoluta o porcentual.


En los trabajos de fuerza se representa por cantidad de repeticiones y series.
En resistencia aeróbica podemos manejar el volumen de 2 maneras.
1. por distancia expresada en metros o kilómetros.
2. por tiempo de trabajo expresado en segundos, minutos, u horas.

 DENSIDAD
Es la relación entre esfuerzo y descanso.
Cuanto menor sea el tiempo de recuperación entre cargas, mayor será la densidad.

 DURACION
Es el tiempo asignado al entrenamiento.
Es la duración total del trabajo de la sesión sumándole el tiempo de pausa.

 FRECUENCIA
Es la frecuencia máxima (teórica) que se puede alcanzar en un ejercicio de esfuerzo sin poner en
riesgo la salud, siempre y cuando existan condiciones físicas óptimas. Para esto debemos restarle
a 226, nuestra edad, si somos mujeres, y 220 si somos hombres, el resultado va a ser nuestra
frecuencia cardíaca máxima, es la que deberemos mantener cuando realizamos actividad física,
esto nos permitirá no forzar a nuestro corazón en una actividad intensa. Es la cantidad de número
o sesiones por semana.
BIBLIOGRAFIA:

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 Feduchi, E., Blasco, I., et al.(2010). Bioquímica: conceptos esenciales, (1 ed.). Madrid:
Médica panamericana
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