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Pib en términos reales

El pasado 23 de marzo el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó la información estadística


relativa a la Contabilidad Regional de España (CRE) para el período 2000-2017 en base 2010. Pese
a que los datos posteriores a 2014 aún no tienen carácter definitivo, ofrecen algunos resultados
que merece la pena comentar desde una perspectiva regional.

Según los datos de la CRE, en 2017 (por fin) se superó el valor del PIB per cápita de que se disponía
con anterioridad a la crisis tanto para el conjunto del estado como para la mayoría de las regiones
españolas. En concreto, en términos nominales, únicamente Andalucía, Asturias, Cantabria,
Castilla-La Mancha, Ceuta y Melilla se sitúan por debajo de los niveles de PIB per cápita alcanzados
en 2008. Si se utilizan los deflactores implícitos en las series regionales elaboradas por el INE para
descontar el efecto de la inflación y, por tanto, analizar la evolución del PIB per cápita en términos
reales, los resultados son similares, aunque las regiones que aún no se sitúan en los valores
previos a la crisis son algo distintas: Balares, Canarias, Murcia, Navarra, Ceuta y Melilla.

¿Cómo ha afectado esta distinta evolución de las comunidades autónomas durante la crisis a la
convergencia económica regional en España? El siguiente gráfico muestra la evolución del PIB per
cápita en términos reales para las 17 comunidades autónomas españolas y el conjunto del estado.
Tal y como se puede observar, entre 2008 y 2017 se han producido cambios importantes en la
dinámica de algunas regiones. Para profundizar en este análisis, se ha aplicado la metodología
propuesta por Phillips y Sul (2007) implementada en STATA por Du (2017) para analizar la
existencia de clubs de convergencia y los posibles cambios antes y después de la crisis. Con este
objetivo, se ha aplicado este procedimiento econométrico para el período pre-crisis (2000-2008) y
el post-crisis (2008-2017). Los resultados obtenidos se muestran en la siguiente tabla donde se
presenta la composición de los 5 clubs de convergencia que identifica el procedimiento.
Clubs de convergencia según la metodología de Phillips y Sul (2007)

Tal y como se puede observar en el gráfico, tanto en aquellas regiones que se sitúan por encima
de la media nacional como en aquellas que se sitúan por debajo. En lo que se refiere a las regiones
con mayores niveles de PIB per cápita, destaca el País Vasco que ha superado a Navarra pasando a
ocupar la segunda posición después de Madrid, así como la negativa evolución de Balears que se
sitúa ligeramente por encima de la media nacional. En lo que se refiere a las regiones con niveles
de PIB per cápita inferiores a la media, destaca la evolución positiva de Castilla y León pero
también el empeoramiento de Canarias, Ceuta y Melilla. De hecho, cuando se analiza cómo
influyen estos cambios en la composición de los clubs de convergencia, se observan las siguientes
dinámicas. Por un lado, Navarra y la Rioja pasan a formar parte del Club 2 (Navarra cae desde el
Club 1 y la Rioja asciende desde el Club 3) y Castilla-La Mancha pasa a formar parte del Club 4
ascendiendo desde el Club 5. Por otro lado, Ceuta cae desde el Club 3 y Melilla desde el Club 4 al
Club 5.

El análisis de las causas de estas transiciones va más allá del objetivo de esta entrada pero algunos
trabajos recientes[3] han puesto el énfasis en la resistencia regional o resiliencia, es decir en la
capacidad para resistir y/o recuperarse rápidamente de los choques externos, incluso mejorando
respecto la situación inicial como uno de los factores explicativos de las dinámicas regionales.

Evolución del PIB per cápita en términos reales

La Contabilidad Nacional ha cerrado el año pasado con un valor monetario para la producción de
la economía española sobre 1,12 billones de euros, con un avance nominal superior al 4 por
ciento, y continua con 4 ejercicios de crecimiento real, 3 de estos ejercicios por encima del 3 por
ciento.

Con esta continuidad creciente, el Producto Interior Bruto (PIB) supera el nivel que alcanzó
durante el 2008, alrededor de los 1,12 billones de euros, y se consigue absorber todas las pérdidas
acumuladas en los años de recesión.

Como pasa en todas las crisis, la economía ha salido transformada, con un traspase de empleo de
los sectores vinculados a la burbuja inmobiliaria (construcción, finanzas, fabricación de
equipamiento para hogares) a los servicios y manufacturas dedicadas a las exportación.
¿Ha existido algún factor en el modelo de producción que favorezca que la renta per cápita
aumente?

El nivel de producción ha llegado a cifras del inicio de la crisis

Los servicios se realizan de forma extensiva, a través de la actividad turística, y las manufacturas
concentradas en la exportación tienen un tirón fuerte de productividad, tanto medida en valor
aparente por empleado o por precio.

Durante el primer semestre de 2017 se llegó al nivel de producción de antes del inicio de la crisis,
el número de ocupados sigue muy alejado de los máximos alcanzados del 2008, de 20,5 millones
de euros, pues está por encima de los 19 millones de euros, pese al desplazamiento del empleo a
tiempo completo hacía otros contratos a jornada reducida.

Para analizar la productividad del factor trabajo nos tenemos que fijar en el Producto Interior
Bruto por ocupado, medido por el número de ocupados equivalentes a la jornada completa, que
filtra así las variaciones de las diferentes jornadas laborales existentes en España, como podemos
ver en la gráfica “Evolución del PIB por ocupado en España de 2000 a 2017”:

Según los datos de la Contabilidad Nacional del tercer trimestre del 2017 que se cerraría alrededor
de los 18,1 millones de ocupados a tiempo completo equivalente, que habrán producido por valor
agregado de 1,163 billones de euros, una media de 64.292 euros por ocupado.

El PIB por ocupado ha sufrido un incremento del 18 por ciento sobre el valor producido por cada
empleado hace diez años, en el año 2007 era de 54.208 euros.

Incremento de la renta per cápita en España con una menor población

El PIB por ocupado se trata de valores nominales de producción, pero ya que el comportamiento
de la inflación ha sido casi inexistente durante los últimos años, el avance de la productividad es
más significativo como dato. Durante el 2017, el avance del PIB por ocupado ha sido sobre el 1 por
ciento, que coincide prácticamente con el factor deflactor de la producción.
Las variaciones de la inflación y del PIB ha provocado variaciones en la evolución de la renta per
cápita de los españoles, ya que junto al avance de la riqueza agregada generada con una menor
fuerza de trabajo, hay que considerar el estancamiento o descenso de la población en España,
como se puede ver en la gráfica “Evolución de la población en España de 2000 a 2017”:

Durante el año 2016 la renta per cápita fue de 23.970 euros por habitante, que supone igualar a la
que se tuvo durante el año 2007, 23,893 euros, y acercarse al máximo alcanzado durante el año
2008, 24.274 euros, en 2017 se ha producido un incremento récord alcanzando los 24.998 euros,
como podemos ver en la gráfica “Evolución de la renta per cápita en España de 2000 a 2017”:

La renta per cápita del 2017 ha sufrido un incremento del 4,28 por ciento respecto al 2016, casi el
mismo que el PIB nominal, ya que la población residente en España a mediados del 2017 era de
46,46 millones de personas.

El aumento de la producción por ocupado se ha producido sin un cambio de modelo productivo

El incremento de la producción por ocupado y por habitante se ha generado sin que haya
existido ningún cambio en el modelo productivo español, pero si que ha cambiado una actividad
intensiva en empleo como era la construcción por una cuota de ventas en el exterior, ya que
España venda más del 34 por ciento de su producción al exterior.
La disminución de la renta por habitante fue generalizada en todas las comunidades autónomas
durante los años 2011, 2012 y 2013. El año de inflexión en el que la riqueza generada por
habitante experimentó un aumento fue el año 2014.

Los cambios regionales en temas de riqueza han cambiado poco durante los años de crisis, dado
que la recesión fue a nivel generalizado. Pero la recuperación ha sido más rápida en aquellas zonas
que había oportunidades, y desciende donde las oportunidades han escaseado. El crecimiento
económico de la eurozona y la Unión Europea (UE) se ralentizó en el tercer trimestre del año, pues
el producto interior bruto (PIB) creció un 0,2% en los países de la moneda única y un 0,3% en los
Veintiocho, frente al 0,6% al que creció España.

Los datos revisados publicados hoy por la oficina de estadística comunitaria, Eurostat, también
confirmaron la desaceleración de Alemania, la locomotora europea, cuyo PIB cayó un 0,2% en el
tercer trimestre.

Entre abril y junio, la economía de los diecinueve países que comparten el euro creció un 0,4% y la
del conjunto del club comunitario un 0,5%, mientras que en Alemania el aumento fue del 0,5%.

En términos interanuales, en el tercer trimestre de 2018 frente al mismo período de un año antes
el PIB aumentó un 1,6% en el área del euro, un 1,8% en la UE y un 1,2% en Alemania, tras unas
alzas respectivas del 2,2%; 2,1% y 1,9% en el segundo trimestre de 2018.

En España, la economía progresó un 0,6% entre julio y septiembre respecto al trimestre anterior y
un 2,5% si se realiza la comparación interanual.

Comparaciones en parte de mercado

Zona euro vs España


España es el segundo país de la Eurozona que más creció en el segundo trimestre del año. Y, por
mucho, el que mayor incremento en términos de Producto Interior Bruto (PIB) experimentó de
entre las grandes potencias de la zona euro.
Así lo evidencian los datos que hoy ha hecho público Eurostat, que muestran que la economía
española avanzó un 0,7% entre abril y junio -una décimas menos que entre enero y marzo-. Esta
cifra sólo la supera Eslovaquia, que alcanzó el 0,9%, y la iguala Chipre. Alemania, por su parte,
llegó en el 0,4% de crecimiento, mientras que Italia y Francia no fueron capaces de crecer nada.
Su 0% supuso un fuerte freno para el conjunto de la Eurozona, que apenas creció un 0,3% en el
segundo trimestre del año.
Además, en términos interanuales, el crecimiento acumulado por el PIB español es del 3,2%. De
nuevo, sólo Eslovaquia supera esta cifra, con un 3,7%, y, de nuevo, España supera claramente al
conjunto de la Eurozona así como al resto de grandes países. En concreto, la media de los 19
arrojó un incremento del 1,6%, con Alemania avanzando un 1,7%, Francia un 1,4% e Italia sólo un
0,7%.
Otro país que ha sufrido un fuerte frenazo económico es Austria, que pasó de crecer un 0,6% a
quedarse en el 0%. Grecia, en cambio, avanzó un 0,3% que contrasta con el decrecimiento del
0,1% que sufrió en el primer trimestre, y otro país periférico como es Portugal registró un
incremento de PIB del 0,2%.
BIBLIOGRAFIA

https://www.elmundo.es/economia/2016/08/12/57ad9dd546163f0c7b8b4623.html

https://datosmacro.expansion.com/paises/comparar/zona-euro/espana?sc=XE15

https://www.elblogsalmon.com/indicadores-y-estadisticas/la-renta-per-capita-llega-a-maximos-
en-espana-todos-los-detalles

https://datosmacro.expansion.com/pib/espana?anio=2017

https://knoema.es/atlas/Espa%C3%B1a/Crecimiento-real-del-PIB