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UNIVERSIDAD PRIVADA ANTONIO GUILLERMO URRELO

Derecho y Ciencia Política

Alumna: Chang Julca, Yessenia Vanessa

Curso: Derechos Humanos Ciclo: X Turno: Noche

ESTADO DE EMERGENCIA EN CAJAMARCA

El estado de emergencia, según nuestra Constitución Política, es una medida excepcional, y


de acuerdo a normas internacionales se evidencia solamente en caso de guerra, de peligro
público o de otra emergencia la cual amenace la independencia o seguridad del Estado.

El día 04 de diciembre, el Poder Ejecutivo emitió el Decreto Supremo Nº 093-2011-PCM,


con el cual se declara el estado de emergencia por el término de sesenta días a las
provincias de Cajamarca, Celendín, Hualgayoc y Contumaza del departamento de
Cajamarca; y asimismo la Resolución Suprema Nº 591-2011-DE, en la cual, por aplicación
de los artículos 4.3 y 5.3 del Decreto Legislativo Nº 1095, se autoriza la intervención de las
Fuerzas Armadas en apoyo de la Policía Nacional del Perú durante el plazo que dure el
estado de emergencia.

Esta decisión tomada por el gobierno de turno es un acto condenable, ya que no puede
aplicarse estado de emergencia en situaciones de protesta social, y sobre todo una protesta
pacífica, cuando podría salvaguardarse el orden interno sin necesidad de recortar derechos
ciudadanos.

Es bien sabido que el estado de emergencia se da, en caso de perturbación de la paz o del
orden interno de un estado, ya sea a consecuencia de catástrofes, brotes de enfermedades
contagiosas, graves circunstancias políticas o civiles que afectan e impiden la vida normal
de una comunidad, región o país.

Según el concepto anterior, en Cajamarca y las otras provincias afectadas por el estado de
emergencia no reúnen los requisitos para que se les haya declarado así por sesenta días, ya
que durante el estado de emergencia el gobierno se reservará el poder de restringir o
suspender el ejercicio de algunos derechos de los ciudadanos afectados por esta medida
excepcional.

Los derechos que se restringen son relativos a la libertad y seguridad personal, la


inviolabilidad de domicilio y la libertad de reunión y de tránsito. Y nuestra ciudad en estos
momentos se encuentra resguardada por fuerzas policiales y militares, que están asumiendo
el orden interno, pero que en realidad solo causan zozobra a la comunidad, ya que
intimidad a la población para que no luchen por algo justo y preciado como lo es el
“Agua”.

Tras haberse declarado estado de emergencia a Cajamarca, se puede considerar de suma


preocupación, que el estado siempre que se presentan situaciones de conflicto social, acuda
a tomar esta medida, dicho esto cabe mencionar que están de por medio los derechos
constitucionales a la libertad de reunión y a la expresión, y con dicha medida se pretenda
recurrir a la restricción de derechos y al uso de la fuerza antes que al diálogo y al
intercambio de ideas como mecanismo de solución de los conflictos.

Es materia de cuestionamiento el hecho del uso del DL. Nº 1095, ya que en ella se
establecen reglas de empleo y uso de la fuerza por parte de las Fuerzas Armadas. Sin
embargo dicha norma puede dar lugar a una suerte de militarización del orden público y
esto resulta inconstitucional.

El artículo 3º literal f) del referido decreto, da una definición de “grupo hostil” y dice que
es aquella “pluralidad de individuos en el territorio nacional que reúnen tres condiciones:

 Están mínimamente organizados

 Tienen capacidad y decisión de enfrentar al Estado, en forma prolongada por medio


de armas de fuego, punzo cortantes o contundentes en cantidad

 Participan en las hostilidades o colaboran en su realización.

Teniendo en cuenta lo anterior, Cajamarca y los dirigentes que estaban a cargo de los actos
de reclamo por el Agua, no reúnen lo dicho, entonces qué necesidad había de declarar el
estado de emergencia, pues ninguna, no era falta.
El artículo 27º del mismo decreto nos señala que las conductas ilícitas atribuibles al
personal militar con ocasión de acciones realizadas en aplicación de este Decreto
Legislativo son de jurisdicción y competencia del Fuero Militar Policial. Entonces desde
este punto de vista, este artículo es inconstitucional por cuanto se está ampliando
indebidamente la competencia de los tribunales militares al someter a su conocimiento
delitos que pueden implicar violaciones a derechos humanos, tales como el derecho a la
vida o a la integridad física.

Deriva un peligroso el hecho de que el criterio para que un grupo de ciudadanos que
realizan acciones de protesta por algo que consideran justo se convierta en un grupo hostil,
y, por lo tanto, en un objetivo militar lícito, sea simplemente el uso de armas
“punzocortantes o contundentes” (palos, piedras, varas, machetes, etc.). La participación en
marchas de protesta en lugares públicos y en general las que se convocan en plazas y vías
públicas tal como lo establece el artículo 2, inciso 12 de la Constitución, no constituye
delito ni infracción al ordenamiento jurídico, entonces cuales fueron los motivos que
realmente llevo al estado a declarar el estado de emergencia, pues analizando todo lo
mencionado, no existieron motivos suficientemente razonables para dicha decisión.

El uso de las fuerzas armadas, debe ser usado en estados de guerra o serios conflictos, no
usado contra propios peruanos, ya que estado lo que está haciendo es enfrentar a peruanos
contra peruanos, eso es algo que no debe continuar, ya que son decisiones extremas para
situaciones que no lo ameritan.

El Estado debe proteger a sus ciudadanos incluso durante situaciones como las que se han
dado, no mandar militarizar la zona.
http://www.youtube.com/watch?v=dbKeApYFZrU