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Antecedentes

La contaminación es la presencia en el ambiente de toda sustancia que en


cualquiera de sus estados físicos y químicos al incorporarse o actuar en la
atmósfera, agua, suelo, flora, fauna o cualquier elemento natural, altere o
modifique su composición y condición natural, causando desequilibrio
ecológico. Durante décadas fue ignorada por los gobiernos y por la agenda
internacional de desarrollo, hoy es la mayor causa de enfermedades y
decesos en el mundo: es responsable de unos 9 millones de muertes
prematuras.

Esta es una de las conclusiones de un estudio revelado por la Comisión sobre


Polución y Salud de la revista especializada ‘The Lancet’, un proyecto de dos
años en el que participaron más de 40 expertos con financiación de
organismos como la Unión Europea y la ONU.

En Colombia, la contaminación ambiental genera gastos por 35,2 billones de


pesos, que equivalen al 4,1 por ciento del PIB (en 2015). En otras palabras,
esta cifra corresponde al presupuesto que este año se le destinó al sector de la
educación y a 1,5 veces al de salud y protección social.

En Colombia, el departamento nacional de planeación (DNP) reporta que


la contaminación del aire generó 15,4 billones de pesos en costos de salud en
el 2015, recursos asociados a 10.527 muertes; datos que, en rigor, no
corresponden a cruces exactos entre la información del sistema de salud y los
indicadores ambientales del país.

Esto significa que los muertos y enfermos podrían ser muchos más que los que
registra el DNP, y se acercarían más a los que se infieren a partir del informe
‘The Lancet’. La revista concluye que el 16 por ciento de todas las muertes
en el mundo son responsabilidad de la contaminación. Si esa proporción se
aplica a Colombia, más de 32.000 personas habrían muerto en el 2015 por esta
causa.

Estas inconsistencias justifican, por ejemplo, que el último informe disponible


(2012) del Environmental Performance Index (EPI) para el país sea de 55,5
(después de evaluar algunos elementos principales), lo que significa que el
desempeño en salud ambiental no es óptimo y lo ubica en el puesto 86 entre
132 países.

Para la muestra está que el último informe del instituto de hidrología,


meteorología y estudios ambientales (Ideam) que monitoreó la calidad del
aire en Colombia, entre el 2011 y el 2015, encontró que en las áreas más
pobladas, como el Valle de Aburrá, Bogotá y Bucaramanga, así como en la
zona minera del Cesar, las concentraciones de PM10 (partículas menores de
10 micrómetros) en el aire excedían de manera significativa los límites que se
consideran seguros.

De acuerdo con Óscar Julián Guerrero, experto del Ideam, esta situación
convierte el aire en un verdadero riesgo para la salud de grupos sensibles,
como niños, adultos mayores y personas con antecedentes de enfermedades
cardiovasculares y respiratorias.