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Virginia Gutiérrez de Pineda

. Familia y cultura en Colompia


Tipologías, funciones y dinámica de la familia.
Manifestaciones múltiples a través del mosaico
cultural y sus estructuras sociales

Editorial Universidad de Antioquia


e Vir8inia. Gutiérrez de Pineda
e Editorial Universidad de Antioquia
e ISBN: 958-655-156-3
Primeru edici6n: Bogotá: Universidad Nacional de Colombia·Tercer Mundo, 1968.
Segunda edición: Bogolá: Cofcultura, 1975. .
Tercera ectici6n (primera en la Editorial Unive~idad de Antioquia): junio de 1994
Cubierta: Asfalto Graphis
Impresi6n y terminación: lmprenta Universidad de Amioquia

Impreso y hecho en Colombia I Printed and made in Colombia


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Virginia GuLiérrez de Pineda: una vida y una obra para la ciencia social
·Hemán Henao Delgado xv
Libros y artículos publicados por Virginia Gutiérrez de Pineda xxvii
Palabras preliminares xxxi

Complejo cultural andino o americano


Introducción 3

El habitat
La zona de escasa aculmración: Comunidades indígeníls. 7
La zona de intensa aculturación 10

Las instituciones
lA economÚl \3
Las actividades 13
Algunas características lenenciales 16
La lenencia df.l suelo y la estructuración familiar 23
ÚJ [gus;" y la lami/iD 36
El transfondo culrural indio 36
La proyección religiosa 38
La religión y la institución familiar 46

&tMlcturn y tipología de la.familia americaDa de inteosa


. á~ulturación .,
Introducción 49
lA jamiJiIl legal, valores concomitantes 50
)

lAfamilÚl de hecho: valores asociados 53 La posición actual de la iglesia 152


Las normas de filiación y de herencia en las modalidades consensuales 54 u,: La persona1itkuJ vtUOnil básica)! ÚJ lamilio. 160
El amaño, raíz india. Sus modalidades 58 /f La imagen 160
El madresolterismo, su ronna estructural 62 Su funcionalismo 170
Modalidades del madresolterismo 64- Tipología de la lamiüa 177
El madresolterismo y su génesis 66 Familia legal 177
La unión libre, valores conexos 71 Familia de hecho 179
El concubinato, modalidades y etiología 73 La uruón libre 180
La relación esporádica. madresolterismo 183
Status y función El concubinato 184
Lq lamiüa nuclear 77 Ststu. )! función 186
El complejo de la autoridad de los progenitores. Tendencias prospecti\'as 77 >J La posición varonil y la femenina en 'el hogar de procreación 186
La posición real del ego femenino 78 Etiología de las fonnas patriarcales 191
Obligaciones y derechos en el status de los progenitores 82 La jerarquización de la aUloridad. Elapas 192
Esquema de las obligaciones económicas 83 La dinámica de la autoridad 194
Obligaciones sociales 86 Funciones materiales del status 197
El ingreso y la autoridad 87 La guarda del honor, como funci6n del status varonil 202
La jerarquización de la autoridad 90 Otras funciones del status. La sociabilización 204
Las modalidades de la autoridad, las estructuras familiares, Status y fundón en la familia eXlensa 214
la economía y las nonnas de residencia 91 En Ja faIJÚlia de hecho 219
El status y la distribución del trabajo por sexos. La sociabilizaci6n 94
ÚJ familia extensa" 99 Complejo cultural negroide o litoral Ouvio minero
El habitat 225
Apéndice
La Costa del Pacífico 225
AlguDOS rasgos de la estructuración de la familia ameritana de escasa La COStl Atlántica 229
aculturadón El río Magdalena 232
ÚJs comunidades inditu 109 El Cauca dentro del complejo negroide 233
Introducción 109 La zona minera antioqueña 234
El parentesco 110 El .lemenlo humano: el <ifricano, el blunco y el indio 235
La filiación 1!3
La autoridad y otros rasgos 1 14 Las instituciones
El matrimonio, ceremonia social y disolución 116 III ~conomÚJ 241
La poliginia 118 En la Costa del Pacífico 241
Normas de residencia y los sistemas de herencia 122 En el río Magdalena 246
En el río Cauca 249
El complejo cultural santandereano o neo-bispánico En la CoStl Atlántica 250
El habita! 129 Las condiciones de la vivienda 258
Beonom'" 123 La salud. Facetls de su desarrollo 262
La estructura socio·económica cultural 136 La educación. Algunos rasgos de su estructura 268
El régimen tenencial 143 La religión 271
La religi6n 148 En el pasado y su proyección funcional en el presente 271
Su integración en la cultura 148
Las modalidades tipolólU:as d. la famUia y su etiología social La religión en .(QÍioquia
Tipo/og{o /eglll _ 281 El proceso religioso 373
El matrimonio. Valores y frecuencia 281 El culto y sus valores inferidos 377
Tipo/og{o de hecho 286 Religión, riqueza y familia 380
Las modalidades monogámicas: la unión libre .286 La religión y el control de su ética 386
La integración de la unión libre 287 La religión. La dualidad ética sexual 391
La unión libre, etiología de su ineslllbilidad 288 La religión y los patrones nonnativos femeninos 395
Las formas poligfnicas: rasgos estructUrales >
292 La religión proyectada sobre la vida familiar 397
Etiología social de la familia c0!JlPllCsta: algll1)Os valores y su proyección 297 Religión y estructura sociaJ
t El machismo sexual y las formas de Cacto 399
299
La relación esporádica 30.8 La cultura y las facetas de la personalidad básica masculina
Dinámica de las fonnas de facto 309 El machismo catártico 403
Valores e imágenes determinantes 410
Status Yfunción
El proceso de moldeamiento 413
Introducción 313 La proyección de las metas 419
El ,_s :t ID func/6n en ID uni6" libre 314 El consenso de unidad cultural 423
La etapa fonnativa de la unión libre 314
El primer conflicto 317 Las imágenes culturales femeninas
El comienzo de la unión libre inestable o segunda elapa 318 La solterona o "Biara" 427
La magia en la integración familiar 322 La religiosa
El parentesco de crianza 432
324 La prostituta 435
~La diná!Jlica de la autoridad maternal 324
El status filial y fraternal 326 La tipología familiar
f La abuela matrifocal, tercera etapa 328 La etiología sncial y las formas tipológicas
Esquema resumen 445
333 Las modalidades tipológicas 451
En ID po/jginÚJ 334 Las forma s de facto 451
Características de la familia compuesta 334 Las formas legales: el matrimonio 457
El status de los miembros de la familia compuesta 336
Modalidades evolutivas de la poliginia 345 Status y rondón
En la famUÚJ legal 347 La meta matrimonial. Sus logros, valores y expectativas 461
Complejo cultural antioqueño o de la montaña Jefatura económica. rango y nonnas de residencia 470
La endogamia cu1tural. la consanguínea y la autoridad 474
El habitat La autoridad y la descendencia 477
Los linderos 355 La autoridad: su jerarquización 478
La topografía 357 El status en los deberes y los derechos 479
El clima 359 La integración conyugal 490
La vegetación 361 La familia extensa, valores de respaldo 493
J.¿z economía 363
La agricultura 363 Mapas 497
La ganaderia 365
La tenencia de la tierra: algunos d e sus rasgos 365 Bibliograr18 513
La industria 370
El comercio 371
Rosa Delia de los santanderes, Deyanira del Valle, Carmen
Elia de los llanos del Tolima y del Huila, Maria Ba de la
Costa del Pacífico, Altagracia del litoral Caribe, Raquel de
Antioquia, Floralba de la trilogía caldense, Etelvina de los
altiplanos cundiboyacenses, Bertila de Nariño y del Cauca,
Rosa Maria de los Llanos Orientales: mujeres que lavan
arenas auríferas en la pluviosa selva. Que "harapeao" jiro-
nes para vestir sus hijos. Que traen "líchigos" a la espalda
en los mercados provincianos. Que "bultean" sal y recogen
dividivi en los sedientos cardonales guajiros. Que bordan
capelladas de alpargatas, recogen algodón y modelan vasi-
jas de barro primigenio. Que venden "cocáas" por las ca-
lles, anuncian el pescado frito y cargan en la cabeza la bo-
tija de agua en las soleadas llanuras norteñas. Que ensefían
el abecedario y los guarismos en las escuetas aulas. Que
cosen pacotilla mal pagada y escriben cartas de gerencia.
Madresolteras de todos los sitios colombianos. Co-esposas
que comparten el pan y el marido transeúnte. Mujeres que
viven el periódico abandono de su hombre, siempre en pos
de "otra", o que lloran su muerte. Madres que conciben,
gestan y paren en tugurios. en ranchos de "cuatroestacas",
en la labranza y en la canoa ribereña. Madres todas que
ganan el pan, que lo multiplican en la boca de sus hijos
hambreados y lo mezquinan en la propia. Que duplican su
vida para ser padres y madres. Indefensas madres, gestoras
de esta patria: para vosotras, mi trabajo y mi fe sin límites.

Virginia Gutiérrez de Pineda


Virginia Gutiérrez de Pineda:
una vida y una obra para la ciencia social

Virginia Gutierrez Cancino nació en el departamento de Santander~


en tierras de la provincia del Socorro. a comienzos de la década del
veinte. Desde pequeña se preocupó por cumplir un papel en la vida
que rebasara el de sus compañeras de generación. Fue por ello estu-
diante destacada durante la primaria y la secundaria. Su niñez y su
juventud pasaron nonnalmente, al lado de la familia, con las preocupa-
ciones propias de su edad pero favorecida por una vida tranquila típica
de UD hogar de hacendados. Por entonces sus inquietudes eran más
sueños y fantasías que realidades, sin nada que la hiciera sospechar el
papel protagónico para las ciencias sociales en Colombia que desempe-
ñaría más adelante.
Al terminar sus estudios secundarios en el Instituto .Pedagógico Na-
cional, comenzando el decenio del cuarenta. quiso estudiar medicina. pero
encontró serias resistencias en su hogar, especialmente en la figura del
.padre santandereano, para quien ese tipo de profesiones libérates era im-
pensable para las mujeres. Con decepción pero sin mucha resistencia, Vir-
ginia resignó su deseo ----,aunque no del todo, como ]0 evidencian sus
investigaciones- porque escuchó la voz de su rectora Fanny Estela Aran-
da quien le aseveró que las ciencias sociales selÍan las ciencias del futuro.
Ingresó a la Escuela Normal Superior, para cursar estudios en esta nacien-
te e ilustre institución, que pretendía ser la formadora de los mejores edu-
cadores del país. Se matriculó en la Escuela para cursar la licenciatura en
Ciencias 'Sociales. y tuvo la suerte de ser escogida entre las aJumnas des-
tacadas por el doctor José Francisco Socarrás, rector de la Escuela, para
xv
hílcer ¡JIU'te de un grupo de escogidos que comenzó a trabajar con el pro- del espíritu. Los dos compartieron, junto con un notable grupo de intelec-
fesor Poul Rivet. tuales, los duros trajines de la fonnación que se impartía en la última de
Rivet, elnólogo, exdirector del Museo del Hombre en París, se refu- las instituciones mencionadas. Había que viajar a tierras indígenas y cam-
gió en Colombia, gracias a los buenos oficios de) presidente Eduardo San- pesinas del país (La Motilonia, Valledupar, El Carare, Nariño, el Tolima y
tos -su amigo personal- quien al ver al emi~ente profesor perseguido el Cauca figuran .entre las más visitadas), conocer los modos de vida de
por los nazis y en peligro de muerte, logró traerlo de Francia antes de que los pobladores, hacer ejercicios de etnografía, materia en la cual fue ex-
sobreviniera el desastre total bajo el gobierno pronazi, Rivet se incorporó peno otro compañero de grupo, Milcíades Chaves Chamarra, de gran cali-
a la Escuela Nonnal y allf se convirtió en impulsor de los estudios ar- dad humana, antropólogo en quien se fundían la fenotipia "aindidada" con
queológicos y etnológicos, al lado de Gregario Hemández de. Alba, quien las maneras y las modas del explorador inglés; o dedicarse a realizar ex-
desde finales de los años treinta tenía a su cargo el Servicio Arqueológico ploración arqueológica, en la cual era expeno el incisivo Julio César Cu-
Nacional, y de otros profesores nacionales y extranjeros, billos, hombre de gran fuerza intelectual y paciencia inquisidora por el
Virginia bebió de las enseñanzas de Rivet y de los colegas del Institu- pasado humano. Estaba también Miguel Foroaguera autor con Ernesto
to Etnológico, Tres años de entrenamienlo en esta institución complemen- Guhl de la obra Colombia. ordenación del territorio en base del epicen-
taron su fonnación de educadora y detenninaron su primera gran transfor- trismo regional. Universidad Nacional, 1969.
mación intelectual. Juntos, Viriginia y Robeno. al lado de otro grupo de jóvenes profe-
En el Instituto pudo gozar de las enseñanzas de los grandes maestros sionales de la época, bajo la dirección de Ernesto Guhl. realizaron en los
1
de la época, entre quienes recuerda con especial cariño a Gregorio Hemán- años de 1946 y 1947 el que ambos identifican como el primer trabajo
dez de Alba --gestor eximio de la antropología colombiana fonnado en profesional en sus vidas: Organización social en La Guajira (Virginia) y
Parls al lado de Rivel y de Marcel Mauss-; Ernesto GuW -joven refugia- Aspectos de la milgia eII La Guajira (Robena). Publicados como números
do alemán y expeno geógrafo que se consagró a la geografía colombiana, completos de la Revisra del Instill4/o Etnológico Nacional, en ellos, mien-
y en especial a la de las zonas frias-, José de Recasens -inquieto profe- tras Virginia interrogaba por la organización social, enfatizando en el clan
sor y expena conocedor de casi todas las ciencias, a la vez que hábil dibu- y el matrimonio, Robeno respondia por la etnia wayú a nivel emográfico
jante y agradable contenuJio-. Allí estuvieron también José Estiliano y mitológico.
Acosta, José Francisco Cirre, Rudolf Hornmes; el gran maestro de econo- El ambiente intelectual y político del decenio del cuarenta fue cam-
mía e historia, Gerad Masur; Manuel Manínez, Hemán Jiménez, Pablo Vi- biante para Virginia y su grupo. En los primeros años, los de estudio, se
la, geógrafo, autor por la época de la Nueva Oeograf{a de Colombia; el abría el panorama nacional para atender a los retos de la modernización,
historiador del periodo colonial, José Maria Ots Capdequi, Carlos Páez Pé- se agitaban tesis, se buscaba articular los saberes adquiridos al conoci-
rez, Antonio García, entre otros. En fin, Virginia se encontró sumergida en miento de la nación. El Instituto Etnológico y el Servicio Arqueológico
un ambiente intelectual que la hacia mirar con ojos de optimismo el hori- quedaron bajo la dirección de Luis Duque Gómez, quien reemplazó a Paul
zonte profesional de los educadores que orientarian la formación pedagógi- Rivet cuando éste fue enviado a México como representante cultural del
ca de las generaciones futuras, Era ella una de las intelectuales escogidas nuevo gobierno francés, y a Gregorio Hemández de Alba que se trasladó
para romper con los patrones de vida decimonónicos, que le impedían al al Cauca. En esta época fue posible la integración de equipos de trabajo
país atreverse a los retos de la modernización. En palabras de Milcíades que recorrieron el país e iniciaron la elaboración de lo que hoy podríamos
Chaves (1986:76) "Virginia ... desde el primer momento, fue brillante llamar un nuevo mapa sociocultural del país. Los primeros años del ejer-
1,
alumna, unidad destacada del grupo, tomaba parte en las discusiones de cicio profesional parecían propicios para realizar ese propósito moderni-
carácter académico que se suscitaban entre sus compañeros." zador. El estudio sobre la Guajira fue uno de los tennómetros de la nueva
Por entonces conoció a quien se convertiría en su esposo y compañe- percepción del país que desde el Estado se comenzaba a requerir.
ro intelectual para siempre, Robeno Pineda Giralda, condiscipulo en la El año de ) 945 vio nacer, con Luis Duque Gómez a su cabeza, el
escuela y el Instituto, quien poseía una gran inquietud por las disciplinas Instituto Etnológico Nacional, como fusión del Instituto Etnológico y el

xvii
1

Servicio Arqueológico Nacional. Duque era un ex-estudiante de derecho Universidad de Antioquia por quienes entonces tenían el manejo de los
con grandes inquietudes por la arqueología, la historia y la etnología. Fue programas antropológicos. La idea era fundar el Instituto Etnológico de
uno de los primeros alumnos de Rivet y de Justus Schottelius, quizás el Antioquia, junto con el eminente pedagogo Dalio Maso. Al ver que les
más destacado, y esto lo llevó rápidamente a reemplazar a Rivet en posi- era imposible sobrevivir como familia en Medellín, Roberto se quedó jun-
ciones directivas. De allí en adelante se convrrt;ó en una de las figuras to a algunos familiares, comerciando, y Vitginia viajó a Santander, para
más relevantes en el manejo de las investigaciones y las instituciones que cuidar de sus tres hijos,
han tenido relación con la arqueología y la antropología en el país. Poco tiempo duró la crisis, porque Roberto se vinculó a la revista
Con Duque en el Instituto ingresaron los etnólogos y arqueólogos for- Semana, en la redacción de las páginas internacionales, mientras Virginia
mados en el fenecido Instituto Etnológico. El nuevo organismo, inde- dictaba algunas cátedras de geografía en bachillerato, antes de vincularse
pendjente de la Escuela Normal, continuó impulsando los estudios socio- a1Instituto Colombiano de Antropología -Ican-, que era el nuevo nom-
culturales en. todo el país, enfatizando en la riqueza arqueológica, en las bre del Instituto Etnológico Nacional, por disposición gubernamental.
etnias indígenas sobrevivientes a cuatrocieOlos años de colonialismo, y en Sendas becas de investigación otorgadas por la John Simun Guggen-
la revisión de los historia colonial, especialmente. en las versiones de los heim Memorial Fundation, los ubicó de nuevo en la línea de investigación
cronistas. y del estudio en la Universidad de California, en Berkeley, donde trabaja-
Con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el ambiente nacional se en- ron sobre materiales que habían recolectado entre los indios Emberá y
rareció totalmente. El comienzo de la guerra civil en el campo, en la cual Waunana del Chocó y asistieron a cátedras y seminarios de especializa-
se comprometieron liberales y conservadores, cerró muchos espacios a la ción en teoría antropológica, antropología médica y geografía cultural.
labor de exploración que interesaba al Instituto. En el decenio de los cin- Los años vividos en Estados Unidos, en un centro de gran importan-
cuenta, con el ascenso al poder del doctor Laureano GÓmez. se' extinguie- cia para la antropología del momento, con figuras como Alfred Kroeber,
i ron en el país las posibilidades de hacer ciencia social. La Escuela Normal Robert Lowie, John Rowe, George Foster, James Parsons, Carl Sawer y
I
Superior fue cerrada, y su proyecto pedagógico trasladado a la Universi-
I dad Pedagógica y Tecnológica de Colombia en Tunja a donde fueron
otros, fueron de enonne significado para la joven pareja. Podían compartir
además con los profesores y los condiscípulos de la Universidad de Stan-
transferidos los estudiantes varones, mientras a las mujeres las instalaron ford, en Palo Alto. En este ambiente académico Roberto hizo un giro
en el Instituto Pedagógico Nacional en Bogotá, en lo que es hoy la Uni- radical en sus intereses. y comenzó a preocuparse por temas de sociedades
versidad Pedagógica Nacional; y al Instituto Etnológico Nacional se le complejas, especialmente urbanas. Al mismo tiempo Virginia vio centra-
encargaron labores esencialmente arqueológicas. dos sus intereses en dos temáticas: la organización social y la medicina
Varios prominentes etnólogos y arqueólogos que trabajaban en el ins- tradicional.
tituto vieron tan difícil el ejercicio de su disciplina bajo el régimen de El trabajo sobre el Chocó se terminó a satisfacción de la Fundación
Gómez, al ser señalados de comunistas, -"una llevaba cola como un dia- Guggenheim~ sin embargo, no comó con suene en Colombia, en donde
; I
blo" dice ella-, que optaron, unos -eomo Virginia- por dedicarse a la apenas un aparte fue publicado en el decenio del ochenta por el lean en la
enseñanza secundaria y a la maternidad, otros. por mimelizarse en ofici- Revista dellnstituro Colombiano de Antropologia.
nas del estado, y algunos a los negocios particulares, como Rabeno Pine- Para Virginia y Roberto la experiencia en California fue otro momen-
da quien se dedicó al comercio de productos agricolas en Medellin. Y, to de quiebre en su vida intelectual. Hasta el viaje a Berkeley se habían
casi todos, empezaron a buscar salida del país con el ánimo de estudiar en identificado con la perspectiva teórica y metodológica francesa y europea,
alguna universidad extranjera. por la influencia de Rivet y de los profesores del Instituto Etnológico.
Virginia tuvo que acudir en estos duros años al apoyo de su familia. Después de Berkeley vieron la necesidad de afinar sus presupuestos teóri-
En un primer momento intentó acompañar a Roberto en Medellín, pero a cos, pero mucho más su rigor metodológico. La especulación sin demos-
ambos, pese a las buenas intenciones del secretario de educación de la tración dejó de ser garantía para su trabajo intelectual. La fuente directa o
época, el doctor Joaquín Pérez Villa, les fueron cerradas las puertas de la indirecta debía ser trabajada con gran rigurosidad; la estadística, la demo-

xviII xix
gran:" la geografía y en general el saber positivo en la versión culturalista La decisión de adentrarse en la gran investigación sobre familia y
norteamericana, tomaron gran fuerza en su trabajo. cultura en Colombia, que abrió camino a un campo de estudios cada vez
Corrían los primeros años del gobierno de Gustavo Rojas Pinilla más importante, fue el resultado de su participación en el Seminario Lati-
cuando Virginia y Roberto retomaron al país. Roberto se vinculó al Mi- noamericano de Sociología en donde se planteó el tema de la identidad en
nisterio del Trabajo como miembro, al lado de Ernesto Guhl, de la Comi- relación con los procesos de organización social en el continente. Virginia
sión para la Seguridad Social Campesina. Allí se hicieron varios trabajos escuchó con sorpresa la afmnaci6n de un representante oficial de Colom-
sobre la realidad regional del país: por ejemplo, Atlas de Caldas y del bia, el doctor Rafael Bernal Jiménez, quien sostenía que la familia colom-
Cauca. Durante esa época Roberto publicó su trabajo sobre el tabaco en biana se afianzaba en el patrón hispánico y romano, señalándolo corno
los santanderes, que dio origen al Instituto de Fomento Tabacalero. . exclusivo de la conformación social de la nación católica y apostólica, en
Vino luego su vinculación a la fenecida Corporación Nacional de la cual el vínculo era indisoluble y en donde "todos vivíamos como San
Servicio Público, que agrupaba el Instituto de Crédito Territorial, el Insti- José y la Virgen".
tuto de Fomento Municipal y el Instituto de Acueductos y Alcantarill.dos, La decisión de Virginia, que había tenido ocasión de enfrentar otra
en donde se ocupó de analizar el problema de los tugurios, q6e se presen- realidad en su recorrido por pueblos y veredas, entre campesinos e indíge-
taba ya como una patología en el proceso de urbanización que atravesaba nas, e incluso entre pobladores urbanos, fue demostrar la falsedad de di-
el país. Luego de la caída de Rojas Pinilla y de'saparecida la Corporación, cha tesis, pero acudiendo a los instrumentos teóricos y metodológicos que
Roberto continuó su trabajo en el Instituto de Crédito Territorial, reali- le había aportado su formación californiana.
zando sus estudios y proyectando soluciones para la vivienda popular, en Así nació el gran proyecto que la llevó a escribir dos libros publica-
donde la aplicación de sus estudios y los de Virginia sobre sociedad y dos en la década del sesenta, ambos fundamentales para entender la diná-
familia comenzaron. plasmarse. mica sociocultural del país a través de su historia: Tran sfondo histórico de
En la década del sesenta se vinculó al Centro Interamericano de Vi- la familia en Colombia (1963) y Familia y Cultura en Colombia (1968).
vienda. Desde entonces su trabajo se concentró en l. temática urban., Este último que la Universidad de Antioquia publica en su tercera edición.
recurriendo tanto a la investigación básica como a la aplicada. Dedicó representa un instrumento de trabajo obligado para los estudiosos de los
además algunas horas a la docencia universitaria. en la Universidad Na- temas de familia, religión y cultura en el pars. En su primera edición de
cional en Bogotá. 1968, señalaba el antropólogo Miguel Fornaguera: "por primera vez en
Por su parte Virginia, luego de su regreso de Berkeley. se vinculó por Colombia se desarrolla el terna de la familia de manera científica y siste-
un tiempo al Instituto Colombiano de Antropología, dedicándose a reali- mática, buscando establecer un marco teórico general, dentro del cual se
zar estudios sobre salud y sociedad. Un primer estudio versó sobre el incorpora y organiza la rica variedad de formas familiares que presenta la
alcoholismo en la clase obrera bogotana, y, en uno más, se interrogó sobre realidad de nuestra vida colectiva"
las causas culturales de la mortalidad infantil. Fueron los primeros traba- Hoy, más que ayer, estas palabras tieneo validez. Porqüe en este libro
jos en. los que puso a prueba las rigurosas enseñanzas californianas. se encuentra una guía teórica y metodológica para comprender el polimor-
En el año de 1956 se vinculó a la Universidad Nacional y en 1957 se fismo familiar característico del país.
unió con Orlando Fals Borda, Camilo Torres Restrepo y otro grupo de El mapa de la familia en Colombia -porque no puede hablarse de fami-
académicos (entre ellos varios extranjeros), quienes introdujeron los estu- lia colombiana-- tiene en las ciudades una complejidad que ya insinuaba la
dios universitarios de Sociología en Colombia; fue el momento en que autora. al enseñar el peso de las uniones consensuales como respuesta a los
nació la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional. Desde enton- patrones cerrados impuestos por la Iglesia y el Estado de la época.
ces empezó su ciclo docente e investigativo, centrándose en los temas de Las imágenes culturales con las cuales, aún hoy, se tipifican las re-
antropología médica y de organización social. Producto de ese trabajo son giones, se definen con precisión en esta obra. En ella se dibujan los rasgos
los textos: Lo Medicina popular en Colombia: razones de su arraigo característicos de los hombres y las mujeres de las dislintos complejos
(1961), y Lo Familia en Colombia: estudio antropológico (1%2). culturales colombianos.

xx
l. :

Hoy, en los estudios del complejo cultural andino se abre camino la Por su lado Virginia continuó respondiendo a los interroganles que
idea de se!""", el componente indígena de eSCasa aculturación, para pen- surgían de los nuevos , estudios, de los censos de pob1ación , y de sus
sar .-en smtonía con el resurgir étnico y las nuevas disposiciones consti- decenas de discípulos. Aún hoy, sigue siendo la maestra que da sus
tucIOnales que otorgan plenos derechos sociales y culturales a las minorías pautas sobre el quehacer y el cómo pensar un nuevo hecho sociocultu-
raciales--,-, en un complejo cultural que se esparce por todo el territorio ral. Lo hizo por ejemplo en su ensayo de 1983 sobre Avances y pers-
nacIonal. pectivas en los estudios de familia , y lo repitió en 1994, en el Congre-
Este libro s~giere también a las nuevas generaciones de investigado- so Latinoamericano de Familia (Medellín), al pensar en La familia
res socIales cammos para abordar el trabajo en zonas de frontera cultural finisecular en Colombia.
que en el país representan tanto los nuevos territorios que se ban inco~. Son múltiples las publicaciones de Virginia referidas al tema de la
rado a I~ econornfa y la política -Urabá, Magdalena Medio; Orinoquia, familia, pero queremos enfatizar aquí algunas de ellas: Tradicionalis-
Amazoma, Pacífico- como los centros urbanos, en donde las tipologías mo, familia y rransfondo familiar del menor (1973), La condición jurí-
se entrecruzan para producir el resultado poljm6rfico antes enunciado. dica y social de la mujer como factor que influye en la fecundidad
Del otro libro, Transfondo histórico, dice la autora que surgió cuando (1973), Imágenes y papel de hombres y mujeres en Colombia (1975),
"yo me empecé a preguntar por qué esta diversidad. Por qué Antioquia es Estructura, función y cambio de la familia en Colombia (1975 y 1976),
así, por qué Santander es asá. Por qué no puedo compararlo con Nariño y Sratus de la mujer en la familia (1977), El gamín, su albergue social y
con Boyacá. Por qué la Costa es diferente. Entonces me dije, eso tiene su familia (1978), Tradicionalismo y familia en Colombia (1983), Ho-
que tener un origen y me fui a los archivos y empecé a rastrear la familia nor, familia y sociedad en la estructura patriarcal. El caso de Santan·
india, la familia negra y la familia blanca; los patrones y luego la incultu- der (1988), La familia colombiana de hoy y de las dos últimas décadas
ración de los tres". (1989).
Vino en seguida el cuestionamiento por el presente, por "las caracte- Sus estudios sobre la medicina social también perviven. Son ya clási-
rísticas de cada región ... qué factores imervinientes están pesando en cada cos sus trabajos Medicina tradicional en Colombia: el triple legado
región. La religión, la economía, la educación, para conformar unidades (1985) , Antropología médica (1985), y Medicina tradicional y salud pú-
opuestas o distintas ... Esas regiones no resultan de intuiciones mías sino blica (1986).
de muestreos y de cifras estadísticas complementarias". El relo intelecrual continúa para esla pareja singular que viene ha-
El panorama social, cultural y familiar del país sigue cambiando. ciendo aportes a la ciencia social desde hace cincuenta años, Hoy trabajan
Los mapas de la unión libre, por ejemplo dominan la geografía nacio- con tesón en el rastreo de fuentes documentales y en la recolección de
nal. La indagación continuará para el resto de las vidas de Virginia y información etnográfica en los archivos para hablar sobre el proceso de
Roberto. Robeno reinició la inquietud antropológica por los estudios miseegenaeión I y evolución cultural en el siglo XVIIl en Colombia.
regionales cuando tuvo a su cargo la dirección del Instituto Colombia- Pero existe además un énfasis en la obra de la autora que no se ha
no de Antropología a mediados de la década del ochenta. Pensando en resaltado hasta ahora: los estudios de género. Ella es pionera, tanto
la necesidad de responder a las variaciones que se han presentado en la nacional como internacionalmente, en esta problemática. porque mu-
configuración de la nación después del decenio del sesenta, se consti- cho antes de que el movimiento feminista pusiera el dedo en la llaga
tuyeron varios grupos de trabajo en el país que comenzaron a dar res- de la opresión masculina, Virginia eSlaba formulando tesis sobre las
puestas de diverso tipo al respecto. Uno de esos grupos se insta16 en la variantes del machismo en Colombia, sobre los cambios ,por regiones
Universidad de Antioquia, y con el apoyo de la Fundación Antioqueña en las actitudes de las mujeres respecto a su función materna y sus
para los Estudios Sociales -Faes- realizó varios trabajos sobre la demandas eróticas y afectivas. Las imágenes del hombre y la mujer
región oriental antioqueña; allí se ubica uno de los grupos de invesliga-
dores que gestó el Instituto de Estudios Regionales -Iner- de la Univer-
sidad de Antioquia. Proceso de mestizaje cultural

xxii xxiii
r

recorren sus estudios de los complejos culturales regionales. La reconsti- Nota: Varios aspectos de este prólogo están referidos a una entrevista
tución familiar la lleva a repensar los estatus y roles del padre, la madre y hecha por el prologuista a los doctores Virginia Gutiérrez de Pineda y
el hijo en el contexto de la familia padrastral y las familias superpuestas. Robeno Pineda Giraldo en Bogotá, en septiembre de 1993.
La familia sin hijos, como opción horno y heterosexual, la ha obligado a Medellín, mayo de' 1994
tocar las fibras más sensibles del mundo cultural urbano en conformación
en el país. Hemán Henao Delgado
Los títulos señalados no agotan los múltiples ensayos que Virginia ha Director
escrito para eventos nacionales e internacionales en los que ha participa- lnstitulo de Estudios Regionales -lner-
do. Su obra ha merecido el reconocimiento nacional, como. sucedió en 'Universidad de Antioquia
1983, cuando el presidente Belisario Betaneur le concedió la CIl!Z de Bo-
yacá, o cuando la Universidad Nacional de Colombia le confirió el escala-
"
fón de Profesora Emérita.
En lo relativo al tema de la familia, que es el que nos interesa recor·
dar aquí, Virginia superó la vía especulativa y confesional con la cual se
habla visto desde muchos lugares, especialmente desde el Estado. Ella no
reconoce del todo la incidencia que ha tenido esta parte de su obra en el
replanteamiento de los estudios sobre familia y género que se han produ-
cido en los últimos veinticinco años, pero es indiscutible que en muchos
documentos que tienen calidad de propuestas de norma legal o de sustento
al diseño de políticas. la referencia a la doctora Gutiérrez de Pineda es
inevitable. De todo esto, quien se encuentra cara a cara con ella, sólo va a
encontrar un gesto maternal en el rostro, en el que parece dibujarse cierta
dosis de incredulidad e, incluso, de resignación al saberse maestra de
maestras.
De sus labios salió hace algún tiempo una conclusión, después de
recordar a Cristina, su informante en el primer trabajo profesional en la
Guajira, quien se enorgullecía del valor que habla tenido que pagar su
marido por ella, y se condolía de lo barata que a Roberto le había salido
Virginia. La conclusión es esta: "más tarde, sabiendo más, compreodí que
cada una de nosotras veía las cosas desde su cultura y que en este sentido
tenia mucho que aprender."

JlefereDCias bibliop"áJieas

Boletln Cultural y Bibliográfico. Vol XXIV. N". lO, Bogotá, 1987.


Chaves. Milcíades: Trayectoria de la antropología colombiana. Colciencias Edito-
rial Guadalupe. Bogotá, 1986.

xxv
1990a "El poder en la relación de los géneros." Revista de la Facultad
de Trabajo Social. Vol. 7, N" 7. Medellín.
1992 "Familia colonial." El Colombiano, edición especial. Medellín.
1993 "La familia padastral." En: Colección Centro Persona y Familia.
Medellín. vol. 3.

Palabras preliminares

Mi prop6sÜo al iniciar este estudio, se orientó a describir la tipolo-


gía y la estructura familiar colombiana. Pero a medida que realizaba el
trabajo de campo, el estudio del proceso histórico, y avanzaba en el
análisis cultural, fui topando que el país se repartía en zonas configura-
das bajo indicadores peculiares en cada una, de , cuyo funcionalismo la
institución de la familia venía a ~er un fragmento, una secuencia o una
implicación causal. De esta manera, habitat, proceso histórico, institu-
ciones y cultura, configuraban unidades integradas con principios iden-
tificatorios propios. Entonces, pude zonificar el país en lo que denomi-
né complejos culturales o subculturas, dimensiones patrias dotadas
básicamente de un habitat panicular, dentro del cual un conjunto de-
mográfico de características étnicas dadas, había creado mediante un
proceso histórico vivido separadamente, la sociedad, representada en
instituciones, dentro de las cuales operaban valores, imágenes y pautas
de compqrtamiento en complicada acción integrativa y bajo una marca-
da identidad.
Paniendo de esta definición, puedo hallar cuatro grandes complejos
culturales dentro de los cuales las características incluidas en ella, confor-
man principios identificatorios. Aunque el análisis de estos rasgos es el
motivo de este estudio, a manera de introducción quiero ofrecerlos suma-
rizados para facilitar su asimilación.
Tentativamente y después de un constante el1sayo nominativo, resolví
llamarlos con una nomenclatura geográfica y otra de valor étnico, que si
bien DO me satisfacen totalmente, no he logrado superar sintéticamente.
Estas subeulturas son:
xxx
a) Complejo andino o americano, en el cual, descontando las comuni- peculiares, el concubinato interclases y la unión libre de relación entre los
dades nativas indias, ocupa predominantemente el piso térmico frío de mismos estratos sociales. El rasgo peculiar estructural de esta familia es el
donde se proyecta al paramuno y templado, sentándose en las altiplanicies fuerte régimen patriarcal.
y va11es intercordiJleranos de las porciones meridionales y nororientales e) El complejo de la Montaña o antioqueño, se ubica en la región
de la zona andina. El denominador racial básico lo conforma la ascenden- andina media, sobre la conjunción de las cordilleras central y occidental.
cia indígena, sumada a aportes menores de sangre hispana. Falta el ele- Este habitat de paisaje quebrado y formaciones geológicas aotiguas, enri-
mento negro en sus cruces. A excepción de Bogotá, Distrito Especiae quecido parcialmente en sus suelos, ofrece por sectores perspectivas al
caracteriza su economía la actividad agropecuaria. en proporciones dife- desarrollo agrícola. El habitante se ubica tradicionalmente sobre los pisos
rentes según Jos sectores. Tipifica el régimen tenencia) el minifundio, al- térmicos templado y frío, ascendiendo recientemente en retaceos a las es-
terno con la gran tenencia, y dentro de ésta, la explotación aúsentista e casas cumbres paramunas, mientras en la última década se expande fuera
indirecta de la gran propiedad. Identifica al hombre andino la fuerte asi- de su ámbito cultural a las llanuras y valles bajos. Es un grupo triétnico,
milación de la institución religiosa, el liderato institucional de la misma y en el cual sectores de su habitat concentran .agrupaciones más o menos
la trascendencia de ésta sobre la esrructura familiar. La unidad doméstica puras de los elementos primarios del mestizaje. Las actividades econó-
en la totalidad del com]llejo. señala raíces ,r emanentes de las estructuras micas. agricultura, comercio e industria ofrecen rasgos identific3torios
indias, que se proyectan en una serie de matices cuya mayor intensidad la muy definidos. La institución religiosa alcanza en este complejo su '
configuran las comunidades aborígenes, hasta pasar a través de sombras plenitud máxima, como posición en la sociedad y proyección ética so-
intermedia"s. a la 'familia hispánica tradicional en reductos d¿ ;clases altas. bre el individuo y la estructuración familiar. La unidad doméstica se
Aquí empalma ' esta subcultura con' fas modlÜidades del complejo santan- configura sobre base del matrimonio, siendo este complejo el que su-
dereano. Una dominante presencia del mhtri monio en la c"nforInación fa- ministra más altos porcentajes de nupcialidad, mínimos de relaciones
miliar, identifica esta sección patria. El cambio' cultural tiende hacia for- consensuales y lógicamente los más altos índices de legitimidad. Las
mas patriarcales dentro de las cuales se injerian configUraciones indias de uniones de facto, marcadamente escasas. aparecen en las zonas urbanas
legadO pretérito. y en los linderos del complejo con otras subculturas. La familia pre-
b) El complejo santandereano o neohiSpánico por su 'volumen dé" po- senta un marcado sabor matriarcal, y fuertes nexos familiares en la
blac'ión 'como 'por" su' extensión territorial eS el · máS pequeño de lodos, unidad extensa unilineal uterina.
Ocupa la porción fragosa de la cordillera oriental, en su porción rtorteña, d) Complejo litoral-fluvio-minero o negroide. Su habitat, el más ex-
resbalando por los pisos térmicos cálido y templado'en Vertientes y valles tenso, incluye dos regiones naturales: (Llanura del Pacífico y Costa del
fluviales. su dominador émico recOnoce unalto'lkm:entaje de 'sangre hiS- Caribe) y sectores de las riberas del Magdalena y el Cauca. Complemen-
pánica; de -a hí su denominación. con intercalaciones de aportes biológico tan este ámbito geográfico antiguas zonas mineras, representadas funda-
y cultural indio. Es un complejo 'agricultor; con recientes manchas de acti- mentalmente por la porción aurífera del norte antioqueño. Las dos regio-
vidad pecuaria. -El ausen1isrho~ él régimen "de' 'aparcería. y los valores so- nes naturales y la porción fluvial sumada a la minera, se identifican por
ciales agregados a la prOpiedad, caracterizan las formas tenem:;ales. Ape- un clima cálido constante, regiones de sabanas y de selva húmeda tropi-
nas inicia el desarrollo industrial. La religión pennite ver ' aúil, eh su cal. El elemento humaoo es triétnico con un favorable aporte al denomi"
proyección, la representación de los status etnosociales de'la Colon"', hoy nador biológico negro, que identifica y da nominación al complejo. Toda
sOi:io-culturales, dentro de una comunidad de fuerte énfasísen, la estráiifi- esta subcultura se caracteriza por su marcado subdesarrollo, aun en rela-
caciórí de sus clases conformadas sobre erstatus ád·scritO. Las fomas fa- ción con las demás zonas colombianas. Esta condición se proyecta sobre
miliares s'e reparten entre las es(rucMas 'matrimoniales' y las de hecho, la vida económica, las condiciones de salud, la vivienda y la educación.
con un mayor énfasis total hacia las primeras, ocu¡iimdo ert' este sentidó el La religión también siente su influjo, y su acción normativa cultural es
tercer lugar después del complejo antioqueño y él andino. Las 'módalid,a- limitada y laxa. La familia se caracteriza por la dominaole presencia de
des de unión consensual se identifican con 'el 'madresolterismo de rasgos las formas de facto: unión libre en ·sus diversas modalidades, relación es-
. , ".. .

XxxII """m
porádica y poliginia constituyen las variables mayoritarias, cuya integra- ra de la proyección especial, horizontal o geográfica de la cultura, existe
ción es muy débil, así como la de las fonnas familiares legales. Una diná- una dimensión vertical estratigráfica de la misma. Lo que en un complejo
mica pennanente de desintegración y reconstrucción de la célula domésti- cultural dado es verdad dentro de una de sus clases sociales, no lo es en
ca domina el ámbito familiar hasta el punto que en sectores y clases otra, y generalmente cada una ·acusa rasgos identificatdríos diferentes u
marginadas no constituye una modalidad claramente institucionalizada. opuestos. Este relativismo en función de la estructura de clases, me obligó
Esto conduce a delegar en manos de la mujer y Su parentela, el papel a sondeos más amplios para detectarlo mejor y poder indicar algún hos-
cultural del padre, y a focalizar en tomo de aquella todo el complejo de la quejo de sus cametensticas escalonadas verticalmeote. Por otra parte, la
autoridad. diferenciación cultural entre grupos rurales y urbanos, detennina una ter-
Una serie más amplia de rasgos se agrupan en tomo de ca<la comple- cera dimensión, que se hizo necesario analizar entre otra serie mayor de
jo cultural, algunos de los cuales han sido analizados, mientras otros los variantes. Por ello, este trabajo tiene un largo proceso de gestación. que
he recortado para abreviar esta publicación. Aunque he lomado un con- no ha terminado. Este segundo volumen de la familia colombiana está
juniO de rasgos identificatorios similares en lodos los complejosino los he incompleto. Constituye sólo un esquema básico de análisis, UD intento de
presentado unüonnemente. Ha sido mi criterio seleccionarlos de acuerdo dar una proyección del país, un empeño de entregar un marco teórico general
con su mayor incidencia o importancia como rasgo cultural, o merced al de la familia, dentro del cual falta aún mucho contenido. Es necesario ahon-
funcionalismo .que proyectan en lomo a la ' familia de cada complejo. dar más en los rasgos, observar subdivisiones dentro del gran esquema gene-
Quiero observar que denlro de este análisis no aparece el eSlUdio del Toli- ral. profundizar en los valores, en las imágenes, y en la dinámica de sus
ma, del Meta y parte del Huila. Cuando realicé los trabajos de campo, ciclos vitales. Además, es necesario estudiar el proceso tan fuene de cambio
condic,iones de inseguridad civil ,no me pennitiéron acercanne a estas zo- que engendran los movimientos migratorios que corren hacia las urbes. Las
nas, lo cual ' deploro verdaderamente. Corno ' zonas marginales aparecen modalidades primigenias de cada recién Uegado, se estilizan, defonnan y
regiones de colonización, ubicadas en la periferia del área de dominio u-ansfonnan al ritmo ciudadano. La ruptura consiguiente de los bloques regio-
nacional. Tampoco las presento. Visitéalgllnas, en las cuales pude obser- nales que las comunicaciones han creado, deterioran por otra parte las premi-
var que constituyen una prolongación de los patrones culturales de las sas básicas de sus rasgos identificatorios. El país, aunque parece avanzar ha-
áreas de origen del inmigrante. Pero como 'son bastante amplias, nO quiero cia una uniformización de la instirución familiar, es aún imposible asegurar o
aventurar un análisis sin haberlas estudiado lodas, y con mayor profúndi- prospectar las modalidades hacia las cuales se dirige.
dad que en los muestreos iniciales. Quiero inquietar a otras mentalidades, a otras técnicas y a otras disci-
Este trabajo no puede considerarse como un escueto estudio de la plinas, para avanzar más en este estudio. La institución de la familia cons-
cultura en su estrecho sentido. Tampoco puedo .considerarlo así por las tituye un campo desde el cual se divisan y dentro del cual se proyectan
técnicas que empl~ en su conocimiento. Dominantemente ·hice uso de la todas las instituciones de la comunidad en sus fallas y en sus aciertos.
observación. participante y de la entrevista profunda y supetficial, y de la Focaliza más que ninguna las incidencias del devenir social y cultural
acumulación eo cada complejo de un crecido número de biografías de patrio y los problemas del morbo social, confonnando un punto clave en
adultos hombres y mujeres. Como complemento, aproveché algunas técni- su cambio.
cas sociológicas, cueslionarios básicamenle, para obtener proporciones Sea este el momento para expresar mis agradecimientos a las siguientes
cuantitativas en indicadores y mensurar algunas variables. También he uti- personas y entidades que generosamente me han ayudado en este análisis:
lizado el análisis de fuentes históricas. Coosidero que para los estudiosos La John Simon Guggertbeim Memorial Foundation. de la cual fui be-
de las ciencias sociales no debe existir límite-en el empIcó de herramien.;. caria por segunda vez en el pasado año, con el propósito de redactar el
las de trabajo para sus análisis. presente volumen.
Este estudio ha sido dispendioso en' su ejecución. Fue larea ardua A las Directivas de la Facultad de Ciencias Humanas y del Departa-
detenninar primero los complejos' culturales' con sus ', respectivos rasgos, mento de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia quienes
para hacer después muestreos representativos en el área de cada uno. Fue- facilitaron mis estudios.

xxxiv
Al Director de Investigaciones de la .Facultad de Ciencias Humanas,
doctor Miguel Fomaguera, de quien recibí cooperación cientítica en mate-
riales y en crítica.
A doña Helena de Pérez. Secretaria de esta Sección, quien tuvo a su
responsabilidad la dura tarea de transcribir los originales de mi estudio.

Virginia Gutiérrez de Pineda

COMPLEJO CULTURAL
ANDINO O AMERICANO

xxxvi
lNTRODUCCION

La estructura de la familia del complejo americano, constituye un


ejemplo de aculturación cumplido impositivamente dentro de la
yuxtaposición de dos legados institucionales. Este proceso aún no ha
culminado y por ello ofrece una amplia gama de matices que se inician oon
las formas estructurales de la familia india, casi pura, /lasta llegar a asimilar
los lineamientos más precisos de la tradición hispánica . Esta línea de
insensibles variantes comienza en las comunidades nativas y finaliza en la
cúspide de las clases altas tradicionales incluidas dentro del complejo
cultural americano. En tal sentido, se puede ofrecer un continuum de
modalidades que, con finalidad teórica podemos esquematizar asi: zona
de limitada aculturación al patrón familiar hispánico y rona de intensa
aculturaci6n al mismo. .
La primera zona puede subdividirse en comunidades aborígenes
ubicadas en regiones marginales de limitada interferencia cultural, como las
Chokoes, Cunas, Tukanos. Guahibos, Sionas, Kofanes, Kwaiker, Piaroas.
Motilones, Pamenes, etc. Una segunda subdivisión corresponde a las
comunidades indias ubicadas en las partes internas del país, tales como las
conformadas por los Paeces, los Chirnilas, los Caramantas, etc. Finalmente
constituye una linea de ensamble entre las comunidades nativas y el
mundo campesino andino propiamente dicho - segunda rona- unidades
indias en trance de desintegración. pero aún ubicadas dentro de un marco
de referencia institucional aborigen. Tal el caso de los Resguardos
Indígenas de los Departamentos incluidos en este complejo familiar,
recientemente disueltos. o aún en vigencia l.

1 SerJio Daza Púcz y otro, Corocterf.ticaa IOcJo-econ6miClU" 'Y CU'ItIlI'OIe. de


oJ.tun04 RcqU'Drdo. del M"izo CentroZ Andino CowmbÍllno. Comunldad lnd(,~no de

3
T

/'

U. zona de intensa aculturación a los patrones fanúliares fornneos de clima medio mientras se proyectan en fecha nueva con la ganadería y
ofrece dos tonalidades de muy débil discrinúnación: porci6n meridional los productos del piso térnúco cálido ' . Estas gentes fueron un empalme
con menor asim.i1ación hispánica y un mayor número de remanente entre el complejo negroide caracterizado (confiérase Estructuro de 'a
indígena, más sensibles dentro de los grupos populares y más diluidos a familia del complejo litoral f/uvio minero) por estructuras tenenciales
medida que se asciende en la clasificaci6n social. Constituye este bloque en económicas y familiares diferentes al com plejo andino. De esta manera.
orden jerárquico ascendente, Nariño, Sur del Huila y Cauca. repito, la vertiente conforma la transici ón entre los dos, como puede
La porci6n septentrional, más homogénea que la anterior, está observar.;e en los correspondientes mapas de legitimidad, unión libre,
compuesta por porciones de Boyacá. Santanderes y Cundinamarca. Estas matrimonio católico, etc. Un aparente determinismo geográfico parece así
comunidades vienen luego ubicándose a través de un p'roceso de estructurar la distribución de la institución familiar en Colombia.
estratificaci6n social, que conúenza en las clases populares - empalme del
bloque meridional-, se continúa en una sucesión de leves inflexiones a los
matices de la pauta peninsular dentro de la clase media, y llega con los
estratos altos tradicionales a ofrecer una fanúlia de clara raigambre castiza.
En otro sentido puede decirse que, el continuum de matices que se
encuentran en el complejo cultural americano, alcan za su culnúnación más
amplia en el complejo fanúliar neohispánico o santandereano. Y llega a
esta realización en el sentido de que este grupo. logró implantar en su
estructura familiar los lineamientos de transmisión castiza hacia los cuajes
tiende el complejo americano, manifiestos básicamente en una tendencia
patriarcalista. De esta manera en funci6n de la fanúlia , Colombia se
fragmenta en dos bloques de marcada orientación hacia el patriarcalismo:
el primero, venebrado por los complejos andino y santandereano, mientras
el segundo constituido por el litoral lIuvio núnero y el antioqueño,
impulsan su dinámica hacia el matriarcalismo de características diferentes
en cada una.
Finalmente, analizando el ámbito del complejo americano en un
sentido espacial geogtáfico, hallarnos que él se esfuma en sus características
básicas hasta empalmar con el del litoral lIuvio núnero, a todo lo largo de
la vertiente occidental en la cuenca del Reo Magdalena. A todo lo largo del
piso térnúco templado en esta veniente se jugó el proceso de cambio. Los
sobrantes aborígenes que los altiplanos expulsaban con sus sistemas de
tenencia, los mestizos desarraigados y algunos blancos sin suelo, abrieron el
campo de las tierras occidentales de ladera, liberándose de su pobreza a
través de la cololÚzación y la apertura de fincas cafeteras y de los cultivos
Aldono. Departamento de Nariño, Ministerio de Gobierno, mimeop-afiado: BOlotá,
1964: Ligia Echeverry "",el y Gloria. de Wiesinger. El re"uG1'd o lndfle114 'Y 1""
rel4cJone. con Jo" fo,.".,. actual... d(' teneneia d(' la tierra en Colombia: con referencia
...pedol .a Gwambla, Couca. Bogotá, 1964, mimeografiad o; Eloy Robalino, Silvia.
Edll,d/o d,e CalO, econom(o y te"enejo de la tierra, Bogotá, 1964. mecanografiado:
2 Luu Eduardo Nieto Aneta, Econom({J y CuUuro en lo Hulona de Colombia.
SerIJo Eh.. Ordz., Le. eomunidade' ¡ndilena. de JGmul'ldino y MaJe., apuntacio nes
Bo go tá, 1962, pig!.. 16 3 Y 164.
etnold,ieu, en Bolet(n de Bdudio. HL-Jt6rico., 3Uplemento núm. 3, Puto, 1935.

4
s
ELHABITAT

Según la anterior clasificación, este complejo familiar se expande en


dos zonas, de escasa aculturación hispánica la primera y ubicada en retazos
dispersos casi marginales del territorio patrio, mientras la segunda
constituye un núcleo andino de amplia proyección. Abarca parte de los
Departamentos de Cundinamarca, Boyacá y los Santanderes en la porción
cordillerana nororiental , y a los del Cauca, Nariño, y sur del Huila' en la
región sureña occidental. Más concretamente, este habitat se centraliza en
las altiplanicies andinas de las divisiones políticas enumeradas, ubicándose
fundamentalmente sobre los pisos térmicos frío y paramuno, y
descendiendo en proyeccio~es verticales a limitadas seccione~ del clima
templado. (Véase mapa, Distribución de los complejos familiares).

La zona de escasa aculturación: Comunidades indígenas

Ampliando un tanto más esta escueta distribución inicial, hallamos


que las comunidades indias -primera zona- se sitúan en regiones
limítrofes del área nacional, bien }X)rque este era su inicial lugar de asiento
o porque han sido empujadas en un proceso de presión-evasión a las
interferencias culturales. Los demás sitios donde sobreviven las
comunidades aborígenes, son enclaves interiores que por condiciones de
desarrollo regional y ventajas del medio físico, aún pueden mantenerse
relativamente aislados o independientes. Así hallamos a los Cunas 3 , que

3 D.vid B. Stout, The Cuna, en Handbook o( South Americen Indian .. volumen


IV, Washington , 1948, págs. 257, 268; Erland NOI'dentltiold. Le. lndiel'll.dellathme
de Panama, en La Geolfrophie, volumen SO, núms. S y 6, pÍgs. - 299-319; Hmry
Wasscn. Mito¡¡ y CLlentos de lo. indio. Cuna .. en Joumal Soco .Americ., vol. XXVI.

7
w;::==

consUtuyen la avanzada nor-occidental colombiana, centrados en el titoral desde el río Catatumbo al sur , hasta el Guzare al norte, teniendo como su
Caribe del Golfo de Urabá, en menor porción en Colombia y proyectados avanzada más occidental las Sierras de Perija y Motilones 9. Ubicados en
ampliamente en territorio costero panameño. Su habitat lo constituyen las vertientes cordilleranas y en la porción de la llanura, encuentran los
tierras bajas, ligeramente onduladas, con abundante precipitación , altas climas del piso térmico templado y del cálido, más seco en el declive, pero
temperaturas medias y una vegetación de tipo selvático 4. considerablemente lluvioso en la porción plana, donde aparece la selva
Vecinos de los Cunas están los Chokoes, compuestos de varios tropical húmeda refugio para este grupo. Los Tukanos tienen un ctima
sub - grupos, Catlos, Emperás, Wanamas, etc., ubicados en un habitat muy similar e' igual ubicación periférica, asentados en las cabeceras del fío
amplio y variado en su vegetaci6n. El núcleo más importante abarca la Caquetá 10 .
vertiente occidental de la cordmera occidental. una de las .zonas más En un ambiente vegetal diferente al precedente hallamos a los
Uuviosas del mundo s y cubierta de selva húmeda tropical. También se Guambos, cuyo territorio )) "comprende la extensión de los Uanos
ubican en las vertientes orientales de la mencionada cordillera y en las orientales de Colombia, entre los ríos Meta y Vichada por una parte y el
regiones altas del Río Sinú 6 . Orinoco y el límite entre las Intendencias del Meta y el Vichada por otra".
Los Paeces. por el contrario, han id o t repando más y más en las ariscas "Pequeños grupos" de esta comunidad se hallan establecidos en el
estribaciones andinas de la cordillera central. dentro de las zonas limítrofes "Territorio Casanare" y entre el río Meta y el Ariporo "! 2 ,
de Cauca y Huila. en los pisos térmicos frío y paramuno 7. Los Koguis )] , "viven p rinci palmente en las faldas septentrionales" de
Los Chimilas, tan temibles en el pasado para la eXpansión agropecuaria la Sierra Nevada "donde ocupan especialmente los vaUes del río Palomino.
regional y la navegaci ón del Magdalena, demoran todavía en el habitat San Miguel y Ancho , a una altura promedia de 1.000 a 2.000 metros sobre
tradicional : ocupan el territorio encerrado por "la gran curva que forma el el nivel del mar. Un grupo pequeño vive en el alto río Don Diego y otro en
bajo Magdalena , por el este del río Cesar, y por el norte la Sierra Nevada " 8 la cabecera del río Ranchería". Sus poblaciones "se encuentran casi
en una. zona de ampUas sabanas alternadas con un paisaje boscoso, al siempre en el fondo de los vall es , sobre terrazas aluviales" 1 4 a excepción
abrigo de la "sombra seca" de la Sierra Nevada. de San Andrés. Las faldas de los valles asientan los cultivos y en eUas
Los Motilones , grupo selvático, se expanden' en parte del noroeste aparecen las fuertes formaciones graníticas: en las que alternan en las
colombiano y del occidente venezolano . en los Departament os de Norte de
Santander y Magdalena en Colombia , y el Estado de Zutia en Venezuela,
9 Roberto Pineda Giraldo, L o, Motilones , en Bo let(n de A rQI4t'oiog(a, Bo~otí,
vol. 1, 1945 pág, 349 : Justiniano Pácz. La NociÓn M o tilo na, en Ho caritama. Ocaña,
1941. págs., 48 5 - 506 : Camilo d~ Ibi , (padre) . Etnogr"a(fa de 108 M ot ilon €I , Bogotá.
Paris. 1934 pa~ s. 1- 35 ; Som~ Cuna ln di(JIl A nimal Slor¡'.es , with orll ino l text , e n
1919 : Paul RivCl , La in{lu f' n cia Karjb en Colombio:, e n R e vista del Inltituto
Etno/' Stud•• num o 4, GOIemburgo . 19 37. págs. 12 - 34 ; Original document, (ro m th('
Etnológico No c io nal, vo l. 1, Bogotá. 1943: Marí. d~ Iktani., op. elt .. págs. 114- 120 :
Cuna Indian" ofSan Bla¡: Panamc.z, en EtnoL Stud . • núm. 6. Gote mbu f8o, 1938, pags.
Gn-ardo Reichel, Lo:> indios MotilonN, en Reuuta d e /Instituto Etnológico Nacional,
1-;1 78; Maria de Betama (hermana), Mitos, Je :.'endo "Y cOstumbres, Madrid. 19 64,
pago 73, Bog o tá, vol. Xl. 1946 , pág. 16.
lOMaría de Iktania ,op. cit . pálf. 169 : Julian Stewatd , T" e Witotoon Tl'ibel, e n
4 Julián H , St~ward, Th {· c ircu m carib ean I rib e,f: an introducfio" . e n Handbook
Handbooh o( Soutl! Aml.'rican Indio"., . Wao;hington, vol. 111 , 194 3. págs. 149 y ss :;
ofSol4th Americen I ndians, vol. IV, WlUhington. 194B, págs. 1-1 7.
Theo dor Koch GrumbeTl. Die In d/a nerstome am obertn Rio N e,,.o und Yopuro. en
S Roberto Pineda Giralda, Los c hokó, una tribu d(> la selUQ húmeda tro p ical Zelt Ethnol, vo l. XXVIII. págs. 16 6 -1205.
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de Santa Teresa (rra y ), Creenda• . rito s y codumbre, df.' los ¡mUo, eauo, de la en !tcv;,la d e l lrutituto Etnoldflico Ncdon4l, 8ogotá. vol. V. 1959, págs. 13 a '28~
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en Revisto d el In,muto Etnol6,ico Nacional, Bogotá, \rol. IV, 1949- 1950, p.1Í¡s.. 27 y
7 María de Bctania.. o p . cit., pá¡. 135.
SS.
8 Gt:rardo R.eichcl, Etnolrof(a Chlmila, ell Bolet(n d e A rqu eo l o g (a. vol, XI,
núm . 2. BOiOd. 1946, pá¡. 98. 14 ¡b id. págs. 30 y 31.

8 9
partea "'" nltas, porciones boscosas con sabanas herbosas fruto de la altiplanicies de la Sabana y los compartimientos de Tunja, configurando el
\
permanente doforelitación humana. doble valle fluvial del Servitá y el Sogamoso 18. EsIOS altiplanos se hallan
La región oriental de Colombia está habilada por tribus dispe .. as y bordeados por ampHos cordones orográficos de considerable allura~ que
errantes, algunas de las cuales demoran en la región ence rrada por el dan las formaciones paramunas -a donde empieza a ascender parte de la
Orinoco al norte y oeste; el Ventuari en el sur, y el Cauca al este. Wilbert población de este complejo (O. Solo del lotal colombiano, según E. Guhl).
describe la ubicación de eslas tribus: "La cuenca del Cauca con los Porciones de elite grupo se ubican en las vertientes cordilleranas orientales
Mayoncon, un subgrupo de los Majiritare. los Yecuana y co n unos grupos de la cordillera oriental, y en regiones correspondientes a los pisos térmicos
Sanema". En la "cuenca del Cuchibero CO~ los indios Panare )' algunos fríos y lemplados de los dos Santanderes. (Véase mapa de Distribución de
grupos desconocidos en sus cabeceras". En la "cuenca del Suapure" a los complejos familiares).
excepción de unos núcleos Pana re no cuenta hoy con poblaciones En la porción sureña este complejo se asienla en la altiplanicie de
indígenas. "La cuenca del Sipapocon los indios Piaroa y Macó". Popayán, resto de la depresión marina del secundario 19 yen las llamadas
Finalmente la ··cuenca del Ventuari, con los indios Yabarana en el río " altiplanicies de los Pastos" continuación del corredor interandino que
Nanapiare , la sub-tribu Yecuana (Decuana) de los Makiritare, y los viene de la hennana república limítrofe 2 o. Finalmente, avanza por la zona
Nabuduh , un sub- grupo Sanema" 1 s sureña del Departamento del Huila, expansión colonizadora de Nariño y de
Fl habitat de estas tribus comprende dos regi ones geográficas: la Cauca , dentro de un clima de vertiente andina sobre la parte alta del río
montaña de dos mil metros de altura con sus densas selvas, y el llano que Magdalena.
no alcanza los doscientos metros sobre el nivel del mar co n sus El clima correspondiente a estas regiones del complejo familiar
enmarañados morichales y sus sabanas de gramíneas. dent.r~ de. un clima de americano. contribuye a determinar con las condiciones peculiares de los
lluvias estacionales y altas temperaturas lb . También hall amos otros suelos , las caracleríslicas de su aclividad económica. En la alliplanicie de
núcleos de población aborigen en el cuadrilálero conformado por el Nariño, piso térmico frio , hallamos que sobre un suelo de formación
Guaviare al norte, el río Negro al esle. al sur las partes altas del Caquetá y volcánica y amplia fertilidad , exiSle una lluviosidad limilada, 916 mms.
al occidente por las estribaciones andinas. En este ambiente de selva anuales 21 que sin embargo, permite el desarrollo agrícola 11. Avanzando
húmeda tropical enclavado en la llanura amazónica se ubican tribus hacia el norte por terriloril> de esle complejo, dentro de los pisos térmicos
pertenecientes al tronco lingüístico Arawak, al Karibe. al Tukano, al templados y fríos, hallamos el macizo de las Papas, sobre el cual se
\Vitoto, y a grupos sin clasificación 17. A manera de apéndice al final del proyectan las influencias climáticas de la parte amazónica, observándose
Complejo Andino, presento algunos rasgos rotos de su estructura familiar, con ello un ascenso de la lluviosidad 23 que alcanza a 3.600 mms. y que
sumado a las condiciones de los suelos y a una relativamente suave
La zona de intensa aculturación topografía, pertOite la explotación agropecuaria. Más limitadas son las

El habitat de la segunda zona está constituido por tierras altas, 18 Alfred Henner. Lo Cordillera de Bo,oto. ~Ju/tado de uigJe, 'Y edudicu.
colocadas en su porción norteña en el cordón magist ral de la cordillera Justu s Perthes Got a, 1892, primen versiÓn e~pañola de Ernclto Guhl, Bogotá. Banco
oriental. que confonnando un amplio surco central. se abre en las de la República, 1966, ('tég. 110 Y ss; Orlando F.ls Borda, El hombr~ y la tleM"Q en
BoyaC'd, 8ogotá. 1957 . págs. 10, 11,12 . 13. 14: Pablo Vil .. Nueva feolra((a de
ColOmbia. Bogotá, 1945, p~s. 41 y ,1S.
19 Pablo Vila.op. cit .. pág. 33.

15 Johumes Wilbat. Indios d E' Jo ro?,id" OrinO('o Vcntuori, Ca raca&. 1961 , 20 Pablo Vila, op. cit.. pág. 161 ~ Ignacio Rodríguez Guerruo, Geopa(w
Fundación 1. S.lle dI: Ciencias Naturales. monografía numo 8, pág. 11. económica d e Nariño. yol. l. Pasto, 1961, pág. 381.
tó lb id. páa:. 11. 11 Alfred Hettncr, op. cH.. pÁgs. 33 y SSi Pablo VDa, op. at .. pá¡. 161.
I'? b-Yinl Goklman, Tribc. o( thf' Vaupe,. Coqueta rellon, en . Hondboolr o{ 22 Milcí&dn Chavel, Edudio IIOdo-econ6mlco de Norma, 801otá.. 1959, páp.
SOl.lth Ame rican ~dion.. vol. 111. Wash ington , 1945 . págs, 763 )' 764: Marí. d(' 30. 3S.
Retan;",op. cit" pá¡s, 169 a 111. 23 Pablo Vil•• op, cit., pág. 162.

10 11
lllllil.h,"" d. prlClpUlclÓn pluviométrica-2 .000rruns. en la altiplanicie \
d. I'IIPlY'" . cnncol11llunte con una menor riqueza del suelo 24. pero que
.IUAnl.• A i'~rllll1lr In explotación agrícola y la ganadería de tipo extensivo.
1'; 11 el micleo norteño oriental encontramos similares condiciones en
cUlnlo o temperaturas y a régimen de lluvias. Volvemos a situamos en los
ellm.. frío y templado y 1.. precipitaciones pluviométricas so n
relativamente escasas, encontrándose en las altiplanicies de Bogotá y Tunja
rincones de reducida lluvia anual. mientras en otros, po r condiciones
topográficas, se tiende a acumular una mayor cantidad de precipitad ó n
acuosa favorable al laboreo agrícola y a la explotación agropecuari a 25.
Estas lluvias, sin embargo son suficientes para determinar conjuntamente
con las condiciones de la tierra -suelos aluviales, antiguo lecho lacustre- LAS INsnrucloNES
una inmejo rable base para el desarrollo agropecuario.
LA ECONOMlA

las actividades

las condiciones del habitat , topografía . clima y composición de los


suelos, han incidido favorabJemente para crear el desarrollo de una
explotación de la riqueza agropecuaria en el área del complejo familiar
americano o andin o. Exceptuando a Bogotá , (D. E.), que constituye el
primer centro industrial y comercial del país y extrayendo también a dos o
tres ciudades principales centros de esta actividad, y descontando a Paz del
Río, foco siderúrgico -el 'primero de Colombia- no es errado decir que la
riqueza principal de esta porción está centrada en la explotación '
agropecuaria. Los seis Departamentos que tienen parte en ella ofrecen
condiciones óptimas para cultivos de zona templada europea 26 y aún de
cultivos tropicales correspondientes a los pisos térmi co frío , templado y
paramuno. Cundinamarca, Narino y Boyacá han sido los principales
productores de papa, maíz, trigo , c~bada , en el país 2 7 . En Cundinamarca,
la llamada Sabana de Bogotá, en la ondulada altiplanicie de Narino, y en
Boyacá , en las regiones fisiográ6cas de Chiquinquirá y Moniquirá , .en la
24 Pablo Vila, op. cll" pá!t. 163.
2S Pablo Vila, op. cit •• págs. 79 , 80, 175 : Joseph Thomc, Btues lega/el ptJra un
pro'rGmo d e ¡"rigoció " e n el ValllP d ~ Sopd , copia m imeografiada. Sin fe c ha ; Sena, 26 Presidencia de la R epúblk a, Dir ección N acio nal de Pl.aneación Económica y
Edudio. socio-uondmiro •. dNo d e Boyacd. Bo go l á. 196 3. páp. 6- 8: lncora, Fiscal. Pl.an de Boyocd, inue,..ione., 1954-19 58. Bo gotá. sin fech a. pág5o, l' y •. ,
Etludio. dtol mi~¡,undio en Colomr>iD, de.dr el punto de Iu poslbilidod ~. de ClDA, E.tudio .obre I.a te nencia de ia tierro en Co lombia , mimeografiado, 1965. págs.
re4lizaclón de la concentr4Ció" PO,.ce lari4. Bogo tá, 1964, págs. 28 y SS. : Ernesto 194 Y ss.
Guhl, Lo. pdromo.r c¡"clmdonte. de la SC1bana de Bowotd, su ecololia y su importancia 27 Triana y Antorvcu., E.tudlo .,bn? Uu condicione! .oclo-econ6mkGa: en el
porn el rT,ime" hidroló,ico de la m u ma, en R el.!i.ta del Ban co d e la Rep(.¡blic:c, núm. .treo comprendida por Jo. municipio, de Túqu~l"I"el, Sapu y e. y Guachucol, BOIotá.
463 , BOIotá. 1966. págs. 548 y !s. Ministerio de Gobierno. 1964, anexos 19 a 2l.

12 13
,

altiplanicie central, en Ramiriquí, y en algunos páramos de este Las condiciones de la tenencia en el Cauca, y las de suhabitat hacen
Departamento ubicados en los cordones magistrales, prosperan estos similar su explotación a la de Boyacá: del 32.50/0 de las tierras
cultivos primordialmente 28, departamentales que se laboran, el 28.50/0 se dedica a la actividad
Complementariamente con la agricultura se desenvuelve la ganadería, ganadera 33. Una agricultura de tipo menor, alterna con las fincas de
de alta técnica en tomo a las principales ciudades, aunque generalmente de explotación extensiva pecuaria, pues condiciones ecológicas tales como la
tipo extensivo en las demás zonas. En cada área ocupa porciones diferentes pobreza de los suelos, en la zona de la altiplanicie de Popayán, acrecentada
del suelo en relación con la agricultura: Boyacá, por ejemplo 29, absorbe el por una activa erosión de los mismos, a los cuales se suman formas
41.6 del total del suelo, mientras la agricultura sólo copa ~112.2 % 30, lo estructurales de la tenencia, restan desarrollo técnico al sector agrícola.Más
que le permite ocupar el tercer lugar del país, precedida pqr Bolívar y próspera pero limitada en suelos, hallamos la agricultura en las vertientes
Antioquia, en cuanto a1 número de cabezas de bovinos se refiere, cifra que del macizo colombiano, donde con óptimas tierras y precipitaciones
además significa una décima parte del total nacional 31. En Nariño, en la lluviosas más abundantes, se estimula una mejor producción. Similares
zona del altiplano, la prelación del renglón agrícola sobre el ganadero, condiciones a las primeramente indicadas hallamos en Tierradentro: suelos
depende de cada municipio, pero las dos actividades ocupan el 94.730/0 de pobres. lluviosidad escasa, a lo que se suma una fisiografía de pendientes
la población ubicada en ella 32. rápidas que favorecen el lavado de las capas vegetales y disminuyen las
posibilidades de intensificación técnica agrícola 34.
En escala de artesanía familiar y en desigual competencia con la
industria, se conservan, dentro de algunos sectores de este complejo,
algunos tejidos -de lana fundamentalmente- que viven a expensas de un
lB Eduanlo Acevcdo LatOTTc, Panorama 6eoecon6mico del Departamento de
Boyocá, en Anales de Econom(a )' E~tad{lltica. vol. VIII, núm. 76, págs. 26 Y SS.;
Antonio Herrán y otro, op. cit., pá~. 26 Y ss.; Ignacio Rodríguez Guerrero, op. cit.,
vol Xl, pág. 283; CIDA. Estudio .obre la tenencia de la fierro en Colombio, op. cit.,
págs. 194 Y SS.; SENA, E.tudio. Bocio-econ6micos, área de Boyacá. op. cit, págs. 18 Triana y Antorveza, oP. dt.. pág. 11; también ilustran sobre el particular los
a 26; 48, SO; INCORA, Plan de crédito lIupervuado paro el Departamento de Bo)'acá, siguientes datos derivados d~ mismo estudio: En relación con el número de familias
Bogotá, 1964, págs. 14, 36, 37; Proyecto de crédito 8uperoisodo para Miraflore., dedicadas a una y otra actividad en una muestra de 3 municipios; Túquerres., Sapuyes,
Zetoquiroi Póez y Berbeo: Boyacci. Bogotá 1965, págs. 10, 11, 12, Y 13. Guachucal, la agricultura tiene prelaci6n, seguida por la ganadería y las industri~
29 Eduardo Acevedo Latorre, op. cit., pág. 176; Joho Merlin Hunter, Emerging caseras: (ibld, págs. 118, 119, 120 Y 121). Observemos también que el 900/0 del
Colombia, Washington, 1962, pág. 42; Luis Ospina Vásquez, Perspectiva histórico de total de las grandes y pequeñas propiedades de Nariño cultivan cuatro productos
ID econom{a colombiano, en CiencUJ5 Económieoa, numo 16, Medellín, sin fecha, básicos: papa, maíz, trigo y cebada (Milcíades Chaves, Estudio socio-econ6mico, oP.
UniveBidad de Antioquia, pág. 10; Andrew Peane,Tenza, la tenencia de Jo tierra)' SU8 dt.. pá9;. 82). en orden de importancia se~ún la exlensi6n Que ocupan sus sembrados;
implicaciones .IIocio-económicolI, 1964, inédito: Pedro Nel Barrera, SENA, Estudio DANE, Directorio Nacional de Explotaciones Agropecuarias, 1960. Departamento de
lIodo-econÓmico, área de Nariño, mimeografiado, Bogotá, 1964. Nariño. Bogotá, 1964, págs. 22 y ss. Véase también Antonio Herrón y OtrO,
30 Ibid.., pág. 33; Pablo Vil&, op cit., pág. 273; Presidencia de la República, Plan Reorganización y planeamiento de explotaciones airlcola:r en el Departamento de
de Boyocá. .. op cit., pág. 17; SENA, op cit., pág. 52, 53 Y 59. Noriño. Trabaio de tesis para optar al t11ulo de ingeniero agrario. Facultad de
31 Presidencia de la República, Plan de Bo)'octÍ.. OP. cit. , pág. 17; Banco de la Agronomía de Medt:lIín, 1964. copia mimeografiada.
R~pública, La producción )' los econom(as seccionales de Colombia, Bogotá. 1950, En la tabla número tres se halla una comparación de distribuci6n general dd
pap. 67 y 75: Otto Morales Bcnitez, Memoria del M;n¡.tro de Agricultura al Congreso suelo departamental y t:xtensivo de cultivos en los depanamentos de BoyacA,
de 1961, Bogotá. Imprenta Nacional, 1962, págs. 163 Y SS.; SENA, op cit., pág. 28. Cundinamarca y Nariño. Y en la tabla núm. 4, un análisis similar entre municipios de
3? Milcíades ehaves, Edudjo socio-econ6mico.... op. cit.. pág. 62; Ignacio las tres secciones, págs. 24 y 25. En la tabla núm, 5, una comparaci6n semejante en
Rodrlguez Guerrero, Geograf(a económica" .. oP. cit., vol. XI, pág. 284, Para mayor aspectos de ganadería en las regiones citadas, pág. 28. Véase también Ignacio
amplitud, véase el análisis de tres municipios de Nariño dentro del análisis Rodríguez Guerrero, Geografía económicQ... oP. cit., pÁgs. 111, 294 Y ss.; TriaDa Y
monogránco de Triana: Antorveza, OP. di .. págs. 121, 122, 123.
Superficie promedio en hectáreas de la tierra en explotación ganadera o agrícola: 33 Incora, Pian de crédito stlperoisado paro el municipk> de Timblo. Cauco,
Total de Bogotá. 1965, págs. 13, 14, 15, 16; Eduardo Accvc:do LatOftc. Panorama
Túquerres Sapuyes Guachucal ,eo.econ6mico del Departamento del Catlco,en Econom{a y Eatadútica, núm. 52,
la región
Bogotá, 1956, pÁgs. 18 Y ss.
Aaricultura 1.1 1.5 0.8 1,1 34 Ibtd" págs. J 1 a 17; Ernesto Guhl, Lo producción )' loa econom{Q.I
Ganadería 2.8 15.2 8.0 5,9 .eccionala de Colombia, Banco de la República, Bogotá, 1962, págs. 30 a 32.

14 15
nltru.tI!! menor tradicional de limitadas exigencias técnicas 35. Vinculados tenencialmente este ambiente cultural, la presencia de una amplia
clln l. Irte"n(a, la agricultura, la ganadería, hallamos el transporte de los población agricultora semi desarraigada o sin propiedad alguna y entre la
productos y la distribución e intercambio en los mercados regionales y cual y en relación con los grandes propietarios, se establece un régimen de
nacionales, que constituye un renglón de importante valor económico. dependencia que conserva aún vestigios de la servidumbre colonial, más o
menos atenuados en algunas zonas y dominantes en otras, según el
Algunas características tenenciales desarrollo de cada una. Esta masa de agricultores sin tierras o minifundistas
está manifestando una marcada movilidad horizontal periódica.
He afirmado que el habitante de este complejo familiar americano Veamos algunas muestras sumarias del sistema tenencial 38. En el
encuentra las principales fuentes de su vida material en la explotación del departamento más meridional colombiano - en la zona del altiplano- es
suelo y que la mayoría de la población conforma 'un grupo donde se siente con más intensidad esta situación: allí se conjuga
ganadero- agricultor. Es lógico que sobre la estructura de estas coexistente mente la gran propiedad con la posesión milimétrica del suelo 3~
comunidades predominantemente agrarias se reflejan los sistemas de la La muestra agropecuaria nacional, 1955 1 para este departamento señala
tenencia de la tierra. La familia no ha escapado a este moldeamiento que sobre un total de 80.000 fincas, 63.000 poseen menos de diez
indirecto: las formas de uso y los sistemas de explotación del suelo la hectáreas, mientras la gran propiedad se hacía presente simultáneamente
interfirieron en el pasado y siguen proyectando hoy su influencia en la en 20 fincas entre 1.000 y 2.500 hectáreas y 41 con más de 2.500 40. Esta
tipología familiar. Veamos cómo: situación se halla corroborada en reciente data por el censo agropecuario
Las áreas departamentales incluídas dentro de este complejo cultural, de 1960 41. En esta fecha, de las 90.285 fincas censadas, 75.472 eran de
suman una serie de características genéricas en relación con el uso y la menos de \O hectáreas y en cambio 56 fincas sumaban 56.775.9 hectáreas 42 ,
explotación de la tierra. Se observa fundamentalmente un alto porcentaje Y singularizando más, haDamos que el CIDA ha observado en fecha
de propiedades micrométricas y, coexistentemente, la presencia local de reciente - 1965- , que en Narifto existen 125.000 predios inferiores a tres
amplias tenencias 36 . CIDA considera que hay ocho departamentos
rninifundistas en el país, incluidos los correspondientes a este complejo y
los de los grupos antioqueftos , a saber: Boyacá, Cauca, Cundinamarca, 38 Luis Edwvdo Nieto Anda. Ec o nom(c y culturo.. .. , op. cit•• págs, 28. 29 Y
Narifio, Norte de Santander, Santander -en la rona de nuestro estudio- y 30.

Antioquia y Caldas. 39 Salvador Camacho Roldán, Cata,tro del E&tad o de Cundinamorca,cn Escrito.
Vario., Bogotá, 1892, pág. 601; Detomortizaeión d e bienes de manen muerto.,
Caracteriza la explotación de la gran propiedad un sistema de en E.critos Varios. Bogotá. 1892, págs. 151- 163: Dale W. Adams. A view o{
explotación signado por el ausentismo del propietario , quien delega su Minifundio Problem8 In CoJomb6a, CIRA, núm. 32, Bogo rá. 1965. mimeografiado.
págs. 1-T.C. 64- 1 : Antonio Herrón )' otro, Reorgan iza ción y planea miento de
administración en elementos secundarios 37. Así mismo identifica explo t tu! ionCII a¡¡r(colot en e l Dep(Jrtamento de Nariño._, op. cit., rág. 34.
40 Hnnán Toro Agudelo, Pf.onteomiento y solucione. del p~blemo ovario, en
Unlverddod de Mede ll(n, año 1, núm. 2 , Medellín, 1957, pág. 13; Andrcw Pearsr,
Tenz(l. ... OP. cit. (Véanse cuadros de propiedad).
35 Trian. Y Anto\vez:a. op. cit. (Véanse cuadros de acthridades productivas en
Nariño; págs. 56 Y g., 118, 119, 120. I21; SENA, op. cit•• págs. 32-33. Vease 41 O A N E Directorio Nacional de Explotacíoner A,ropecuClrla., Censo
cuadro : Población económicamente activa en Boyacá por Mrupos de actividad, 1962). alropecuarlo, 1960, Departamento de Nariño, Bogotá. 1964, pág. 14 Y ss,
36 INCORA, Edudlo del Minifundio en Colombia. op. cit., págs. 31-33 , P14n de 42 Esta situllclón está corrob orada por el estudio del antropólolo MUdarles
c~dlto aupervilado pG1'U el dep.arlamento de Boyac6. Op. cit•• págs, 34, 35, 36, 5-9 ; Chavn en su muestra de los municipi os que constituyen las regiones sociogeográficas
Proyecto de credlto supervisado para Miraflores, Zetaquira. Páez y Berbeo, op. elt., del Departamento y por varios muestreos monográficos en o tras zonas. Para mayor
págs. B. 9. 10; Mario JOrQUCH. y otros. Inve.tjgoción .obre oJiuno. mpecto. del amplitud véase: Mildade. ehaves y otros. Estudio ••• Nari;;o•. ~, OP. cit., págs. 85 a
kitlfundfo en el departamento de CundinQmorea, CIRA, núm. 23, Bogotá. 1965, 123, cuadro de distribución y avalúo d e la tierra 1956; Antonio Herrón. op. cit., pág.
mimeo¡rafi.do, págs. 2 y 3; ClDA, Edudio .obre fa tenencia de Jo tiel"'P'a en 36. Obsérvese en el cuad ro comparativo núm. 8 que señala formas y sistemas de
CoiomblG. •• • op. elt.. pá¡s. 105 y 106. tenencia de la tierra en Cundinamarca, BoyaCIÍ y Narii\o (general y por
37 CIDA,&tudio.obreJa tenencia. .. , op. cit., páp, 106, 141 . (Véue cuadro 10. muniCipios-tipo). Consúltese CIDA. E.tudios sobre la tene ncia de la tierra." , OP. cit.,
11. Diuribuci6n de los predios rurales de las reliones "minifundistu" y. cuadros 11 Y 9, municipiO de Pupjales. distribución de la propiedad raíz rural , por
mencionad8$, por lJ'andes ¡ropos de t.mafio, 1960). plopietarios y pOI pfedios según grupos de tamaño. pis. 103.

17
16
h•• I~r... , '1'" 0111" ~I 7'10/0 del total de las propiedades, y representan el latifundio como en Covarachía y Tuta 48. Monguí es el caso extremo de
JI~I/" ,1.1111 IlIl'Nnclc 4.1. este minifundismo, pues el 98.50/0 de las parcelas tienen nlenos de tres
1'11 ('1 ('¡lUCII, el DANE, 1954 44 indica que de las 67.000 tenencias del hectáreas 49. Y tomando un ejemplo más, Trnza presenta un 95.1 % de
11t1llUlhllllllllto, 50.325 son menores de 10 hectáreas, 37.873 de cinco, propiefarios hasta con cinco hectáreas del suelo:; o y 2.000 propiedades
1111111 fumljos que se ubican en las zonas andinas centrales de la porción -dos tercios del total- que disponen de menos de una hectárea 5 l.
oriontal 45. Generalizando el problema en el área boyacense, se puede afirmar.
Parte del mismo proceso histórico es Boyacá, y como tal ofrece respaldándonos en el estudio del ClDA, que Boyacá dispone de 283.000
similares resultados en las formas tenenciales: minifundismo extremo que parcelas de menos de tres hectáreas, de las cuales 108.000 miden menos de
llega a la atomización de la propiedad y mayores acumulaciolles del suelo media hectárea, que dan el 700/0 del número total de predios, mientras
en reducidos propietarios. El piso ténnico frio que nos ocupa, es el que sólo representan el 160/0 de la superficie catastral.
manifiesta estos rasgos con mejor precisión. Observemos algunas pocas Cundinamarca, en su altiplano, repite nuevamente los fenómenos
realidades que nos ilustran dentro del incontable número de eUos 46. enunciados en los tres departamentos prec~dentes y cuyas muestras
Sutatenza y San José de Pare son ejemplos clásicos de la parcelación municipales corroboran en cada caso las afirmaciones establecidas.
milimétrica, mientras una alternación de grande y mínima tenencia se halla Observemos el fenómeno sólo a través de los trabajos del CJDA. aunque los
en Cucaita 47 o se encuentran lugares donde se marca el predominio del verificados en Chocontá, Manta, Pacho, Subachoque, Sopó, Fómeque,
Sumapaz, etc., son paradigmas de la situación. El CIDA, en su análisis de la
43 CI DA, op. cit., pág::>. 1 19, 141. Véase, para complementación, la situación de tenencia en 4 municipios 52, Madrid, Bajacá, Funza y Mosquera, señala la
tres municipios del altiplano nariñense: Túquerres, Sapuyes y Guachucal: Bxistencia en ellos de un tamaño menor de 10 hectáreas en el 78.40/0 de
Número de pro- Ex:tensi6n de los Tamaño de los predios, lo que equivale al 82.30/0 de los propietarios. En tanto el
Municipio pietarios en 0/0 predios en 010 de predio::>
del total extensi6n total Has. 4.3010 de los propietarios latifundistas ocupan casi dos tercius de la
Túquerres 77.2 29.8 3
superficie total 53. Otros análisis más respaldan las afirmaciones. aunque
0.2 7.4 + 100 no es el momento para anotarlos 54.
Sapuyes 67.0 5.7 J
Guachucal 2.7 5.1 + 100
Obsérvense los datos de las oficinas municipales de catastro con fechas 1957,
1 ~64 Y 1957, respectivamente, en Triana y Antorveza, oP. cit., págs. 103, 104 Y 105. 48 lbid, pág. lSl;CIDA,Estudio sobre la tenencia de la tierra, op, cit., pág. 105.
Veanse,paramayor amplitud, los cuadros anexos 1 a 19, que estudian detalladamente 49 CID A, op. cit._. ~ág. 107.
el tamaño de la tenencia por secciones en estos municipios; Otto Morales Benítez,
50 lbid, pág. 115.
Reforma agraria, Colombia campesina, Bogotá. Imprenta Nacional, 1962, págs. 75 y
76, 51 INCORA, Estudio del minifundio en. Colombia, op. eH.. págs, 287 y ss ..
donde presenta un estudio de la tenencia en el Valle de Tenza en 12 municipios.
44 DANE,Muestra Agropecuaria Nacional, 1954, Bogotá, sin fecha.
V~anse cuadros S a 11.
45 V~ase lNCORA, Plan de crédito superuisado para el municipio de Timbío. 52 el DA, op. cH., pág. 99, cuadro 11,8.
Cauca, Bogotá. 1965, págs. 11, 12. La finca promedio es de una a menos de dos S3 lbid, pág. 152.
hectáreas: Ed}lardo Acevedo Latorre, Panoroma, •• Cauca. •• , op. cit., Econom(a ~
estadfstica, numo 82, Bogotá, 1956, págs. 18 y ss.; Miguel Antonio Arroyo, El 54 Para respaldo, obsérvese que en Chocontá. Saucío. unadesusveredas, repite
eauea es as(, Popayán, 1963, págs. 96 y ss.; José EIías del Hierro, Informe de (Orlando Fals Borda, Campesinol> de los Andes, OP. cit.. págs, 79· Y ss.) est3
Gerenc~, 31 de diciembre de 1963, Bogotá, 1963, pág. 49; Banco de la República, La tendencia minifundista y la coexistencia de la gran propiedad, puoJs descontando la~
prodUCCIón y las econom(as seccionales en COlombia, Bogotá Imprenta del Banco de haciendas, el tamaño promedio d~ la parcela es de 2.5 hectáreas, lo mismo que Manta,
la República, 1952, pág. 32; Ernesto Guhl y otro¡¡, La seguridad social campe8ina en donde la parcelación en sus veredas es más intensa; Luis Duque Gómez, El municipio
Colombia, Bogotá, 1954, págs. 61, 66 • . de Manta, estudio tocio-económico"en Revista Colombiana de Antropología. vol.
VII, págs. 143 y ·ss.; T. Lynn Smith y olro. Ta/)io a Study il! rural .wcial
46 INCORA, Plan de crédito 8upervisado, Boyacá, op. cit" pág. 61: Proyecto de organization, Washington, 1945, págs. 26. 30 y ss.: como Subachoque, que ofrece
crédito superujsooo para Miraf/ore8, Zetaquira, Páez y Berbeo, Boyacá, op. cit.. págs.. similares condiciones según el estudio de la Facultad de Sociología. Universidad
8, 9 Y 10; Andrew Pearse y S. Rivrra, La tenencia de la tierra y sus implicacione8 Nacional de Colombia: Factores sociales Que inciden en el desarrollo económico de la
.rocio-económicas en Tenza, Colombia, Bogotá, 1963. mimeografiado; Orlando FaJs hoya del r(o Subachoque, Bogotá, 1963, págs. 26, cuadro 2. En Chía, el 770/0 de
Borda, El hombre y la tierra. .. , op. cit., págs. 149 y ss. todas las propiedades no pasan de una hectárea (58.8 no tiene media hectárea).
47 Orlando Fals Borda, El hombre... , op.cit., pág. 149. Ernesto Guhl, La seguridad campesina en Colombia, Bogotá, 1954, OJ)o dt" pá~. 44.

18 19
h_ potllblc tumbién, en forma particularizada, concretizar algunas especialmente entre los grupos descendientes de indios cuyos resguardos
".llll'lrt'(sllcas más de la tenencia de la tierra en las zonas de este complejo fueron disueltos, los antiguos Mitayos, entre los mestizos, las nuevas
IlImlllllr. Están parcialmente representadas poda tendencia al ausentismo generaciones de antiguos peq ueños parceleros, etc. 59 y que hoy
en el sistema de explotación de la gran propiedad y la acusada presencia en constituyen los "arrendatarios" "concertados", los uvivientes", los
las mismas de una población desarraigada que cultiva el suelo ajeno . En "socios", "mediazqueros" y el peonaje agrícola, formas y variables de la
Nariflo esta situación se hace evidente 55, observándose una explotación misma situación 60 y cuyos pagos, a la manera de Nariño, se cumplen en
indirecta no s610 en la gran tenencia, sino también en la pequeí'la S6 y una efectivo pero también en especies y prestación de servicios 6 1, situación
remuneración a la explotación del suelo ajeno mediante el pago en efectivo que también se hace presente en el ambiente santandereano ubicado
en formas mixtas - dinero y especies- o simplemente en prestación de dentro de este complejo.
servicios 5'7. • CIDA está de acuerdo en señalar un fuerte ausentismo en el sistema de
En Boyacá, la explotación de las grandes haciendas generalmente explotación de la tierra en la Sabana de Bogotá 62, fenómeno que
implica el ausentismo , fenómeno que se manifiesta en fonna más intensa corrobora la muestra agropecuaria nacional 63, aseveración que se puede
"especialmente en áreas donde aparece el tipo de hacienda" 58. como en reforzar con estudios de la situación municipal en Fómeque. Sopó,
Chiquinquirá, Leiva, Chíquiza, Samacá, Covarachía, Tibaná, etc. La masa Subachoque, Madrid, Bojacá, Funza, Mosq uera, Tabio, Chocontá (Saucío)
desarraigada rural pero ocupada en el cultivo del suelo, se siente y Manta 64 , por ejemplo. Paralelamente se observa en los trabajos
monográficos de tales municipios la presencia coexistente de una
E~ ~QP6. se ofrecen altos índices de propi~dad d~ la tierra y una fuene tendencia población rural que ex.plota la tierra ajena. por hallarse en condiciones de
mlnlfundl;;ta. CIRA, LtJ co munidad d el municipio d e SoPÓ. Copia mimeografiada.
Cuadro ~um. 6. que implic a una alomización de la propiedad. fe nómenos IBrnhién de desarraigo total o sub- desarraigo, en virtud de las condiciones emanadas
OcurrenCia en F6meque. INCORA, Plon d e crédito sUlX'rlJ lsado pera el municipio de del minifundismo y de la estructura tenencial general.
FómeQue, Bogotá. 1964, mimeografiad o, págs. 54, 55 Y 57 . donde, según el catastro
de 1962, el !ama~~ de la . parcela hasla de tres hectáreas da el 860/0 de los predios., Como resultado final de las precedentes premisas tenenciales, hallamos
pero cuya superfiCie eqUIVale aJ 28.7 del total del suelo en cultivo:CIDA, Estudio que todo el complejo andino conforma, en el campo de la economi!,.
sobre la tenencia de lo tierra. OA cit•• pág. 118. Véase, sobre la región del Su mapaz, a
ErneSto GuhI, Utilización de la tierro en Colombia. Bogolá, Escuela de agrícola, un sistema integrado por una serie característica de modalid~des
Adm~nistrac:ión Pública, 1963, en mimeÓg rafo. págs. 41 a 41. Se anotan iluales que luego se proyectan en direcciones muy amplias. En primer lugar, se
cond.ciones a las indicadas. fenó meno observado en Manta donde él abarca )a
e.xlen~¡ón terri!oriaJ en todo el municipio. (Luis Duque Góm~ op. dt.. pág. 144), destaca la fragmentación de la comunidad total, valga decir el complejo
SituaCión Que Ilustra Jos siguientes datos : Propiedades de más de dos hectáreas el cultural, en cuasi cerradas unidades de producción, que en categorías de
170/0 del suelo. Propiedades de dos h ectáreas. el 11.4 J 0/0 del suelo. Propiedades' de
men os de dos hectáreas, el 71.590/0 del suelo; Eduardo Montero yDale W. Adams tama~o se jerarquizan en el todo social, y que funcionan determinando en
Alguna, co n3iderocione•• obre refor1714 06raria en regione s del minifundio un demp~
colombiano. Bogotá, 1965, pág. 9; Andrew Pearsc y otro La t enencia de la tierTa
op. dt. • .•. •
59 Orlando Fati Boroa, El hombre y la tierro.. ••. op. cit•• pqs. 71 a JOS; Indian
S5 Confiérase Mildades eh.ves, Estudio iOdo-económico .... 01'. cit.. Véase Conlregation, op. cit., págs. 331, 341 Y 342.
cuadro, M!le.tro de la Investigación socio-econ6mico 1"141'01 1951J; Antonio Herrón, 60 Orlando Fats Borda, El hombre y la tlerra. ... op. cit., págs. 109 • 11'7 !>Ine,
op. clt,. pags. 34 y ss.; OANE, Directorio Nacional de Explotaciones A/lTopecuariaJ. Directorio Nacional d~ Explotacione. A,ropécuariaa, 1960, (Resum en NacioltGlJ.
1960. Departamento d e Nar"iño, op. cit •• págs. 43. 44 Y 45. cuadros. Tenencia de !o BOlotá. 1964, págs, 11, 12 y 2'7.
tWmJ; superficie y rlgim en..
61 DANE. Dir~ctoriD .... op. cit.. pilo 23.
56 DANE. op. elt., pág. 39.
57 lb/d. Triana )' Antorveza, 01'. cit.. págs., t09 , 110. Véase lambién Antonio 62 CI-DA, Estudio d~..• , op. cit., pía- 202;confiérasecapítulo"Ausentismo" ,
~EIT6n y otro, OP. cH .. póg. 36, cuadros núm. '" y 9 ; donde se indican las formas y 63 DANE. Dl.recforfo Nacional de Explotacfone, A,ropecuarlCD (Re,umen
slStefl1as de tenencia general en Cundinamarca, Boyacá y Nariño. preselltíndose. Nacional) . op. cH., pág. 23.
ad emas. una muestra por municipios - tipoi INCORA. OP. cil ., pági. 31 Y ss. ; Salvador 64 Véase aJ resoecto. CIDA. ,"tudio de la tenenda. ... op. cit•• pá,s. 201 Y ss.;
Camacho Roldán, ElJcrit os varios. Bogotá, 1M2, págs. 690 y 691.
CIRA,La comunidad del municipio d e SoOd ...• op. cit.• cuadro núm. 8:INCORA,Plon de
~8 Salvador Carnacho Roldán, 8.cr1l03 Varios. OP. cit., págs. 690, 692, 695. ér~dfto 3upervuado poro el municJplo de F6meque. op. cit., P"!Io 54 y SS,
Explica por la falta de viallzación e l ausen tismo de su époc:a; INCORA, Plan d e crédito mlmeolrafiado¡ Orlando Fak Bord... CamlJ,uino. de lo. A.ndu, op. di•• páa;s. 19 y
3wperoiS4do para el Departamento de 8 0yacd ...• op. c it., págo¡. 61 . 62 Y 63 ; Orlando SI.. T. Lynn Smi&:h y otto. Tablo .... op. dt.. Pie. 1 t4¡ Facultad de Sociología.
Fa15 Borda, El hombre y la lierra. .. • op. cit. , pág. 114. SwbachoQue••• • op. eft.. pqs. 3S a 36.

20 21
escalas de intensidad varia, una autarquía económica. Obran a manera de religiosa, en la forma característica de este co mplejo. Su aparente
círculos. co ncéntricos desde el microparcelero como unidad mínima, que agresividad ante cualquier fonna innovadora, que significa , en suma, la
produce a la medida de su abastecimiento familiar. La vereda rninifundista destrucción de su régimen de seguridad individual y colectiva en su
en un radio mayo r, o la constituida por pequeños propietarios y una o más ambiente geográfico, en su mundo institucional y en el campo .de la
haciendas, en cuyo contorno gravitan los primeros. las cabeceras mínimas cultura.
de estos municipios andinos, con su agro centrado en torno. Las provincias
o áreas .regionales, y en el tope, el complejo cultural como un todo. La tenencia del suelo y la estructuraci6n familiar
Concomitantemente en esta parcelación, que centra en cada unidad un
Para entender la acción del sistema tenencia! sobre la estructuración
sistema de autarquía productiva, se injerta una segunda. modalidad
familiar, se hace necesario, como en el análisis de la Religión, que
representada por la carencia de una economía de mercado con productos
retrocedamos a la etapa de la Conquista, instante en el cual habitaban el
comerciales que la integren, asociada a la falta activa de un medio
suelo del complejo andino grupos aborígenes que habían logrado una
circulante que agilice e irrigue la dinámica económica.
agricultura de tipo avanzado. En los altiplanos orientales, por ejemplo, los
En consecuencia. un fuerte estatismo que da perdurabilidad a los Chibchas y grupos afines ya sedentarizados, alcanzaban un estadio superior
sistemas tenenciales coloniajes y que se proyecta e irradia en el total sociaJ, en la conquista del ambiente. Habían logrado la domesticación de
satura la mentalidad básica individual y colectiva. Cultivos, cosechas, numerosas plantas comestibles. propias de los pisos térmicos fríos y
mercados , riquezas y va lores asociados, constituyen un sistema que se paramunos, descendiendo con otras más hasta las vertientes cordilJeranas
mantiene firmemente atado e invariable, porque su funcionamiento de clima templado. Tenían sistemas de terrazas para • el cultivo en declive,
constitu ye el régimen de seguridad del individuo, de la familia, de la surcos orie ntados por las curvas de nivel, posibles canales de irrigación, y
vereda , del municipio, de la región, del departamento. Es más , avanza hasta un exacto conoci miento de la meteorología para conseguir mayor
involucrar la total estructura institucional y cultural del complejo. Por ello, efectividad en el ritmo de las siembras y de las cosechas. El hecho de que
la apa rición de cualquier elemento de cambio se constituye en un factor su religión presentara deidades que intervenían en las faenas agrícolas,
que crea disfunción, altera el orden armónico de individuos, grupos, estuviera dotada de un culto orientado a obtener mayor éxito en el cultivo
instituciones y comunidades, dejándolos sin piso económico, social ° del suelo, y el que la institución del sacerdocio ofreciera un ritual mágico
cultural. de control de la naturaleza en beneficio de la agricultura, nos está
Este andamiaje explica una serie compleja de valores, fonnas de señtllando el estadio de su avance 6 s .
comportamiento y la existencia misma institucional. As( puede entenderse
el sob reprecio de la tierra, que excede su valor como elemento activo de 6S Véase, para mayor amplitud '1 resp;:aldo, Edith Jiménn de Muñoz, Los
ChibchO/l. en Bolct{n de Arqui'mloj'{a, Bogota, vol, 1, 1945, pig. 120: Wendell C.
producción, para cubrir la satisfacción de gratificaciones complementarias. Bennct, The Archeology of Colombia, en Handbook o( South American Indians,
Fl suelo, cualquiera que sea su dimensión , con sus privilegios asociados, se Washington. vol. 11 , 1946. págs. 823 y S42; Emile Haury "y J. C. Cubillos,
Int! es rigackmi's arqueoldgicas en la Sabana de B Ollotá. Colombia, Tuc50n 1953, p.!S-
constituye en el respa1do más efectivo o quizás úniCo de cada individuo, lo 9 )" ss.; Juan d.r Castrllanos, Eleg{as de Varon ", Ittutre, de Indias, 1101. 1, Bogotá,
que aclara la forzada inclusión de tierras marginales, Hace comprensible los J9S5 , pág.o;. 53. 59,62.92 , 143 Y 195; Hidoria del Nueuo Reino de Granada, voL 1,
Madrid , 1886. págs. 69 y 12; Palru de Aguado (fray). Rf'C'opiJoc i6n Historial. voL 11,
ralos ingresos que se proyectan sobre el mercado. La tozuda adhesión a los Bogolá. 1956. pág!,. 144 Y ss. : Pedro Simón (fray), Noticias historialf'S de las
sistemas tenenciales arcaicos, pero que mantienen dentro de su ámbito, conquistas eh Tierro Firme en las Indios Ocddf>ntales. vol. 1, Bogotá. 1953, pág. 301 ,
Y vol. XI, págs. 58. 59, 254, 256 Y ss.', Alfrul L Kroeher, The Chibcha,
bilateralmente y en fonna funcional recíproca, la interrelación en Hondbool> o(South A mer;con Indions, Washinltton. vol. VI. 1946. págs. 881, 689 y
paternaJista. cerrada y opuesta al régimen de relaciones económicas de tipo 890; Silvia Broadbem, Los Chibchw , or,an j.racidn socio-polftico. DOSOfí, 1964,
doc u mentos 1196. 1170 ; José Pérez de DarTadas, Pf(lnlas mágiCOS americanas, Madrid,
capitalista. El corto radio y el pequeño vnlumen de las transacciones 1951, pág. 293 ; Ví<:tor Manuel Patiño , Plantas cl.dtw(ldo~ )1 o'ljmGle~ ,üJlnl.tico. f>n
ec:on6micas. La limitada técnica innovadora O complementaria de los AmériCa equinoccial, Cali. 1964, págs. 40, 44, S 8, 81, 88 Y 89; Luis Duque Gómcz,
Prehistoria, Bogotá, 1965. págs. 335 a 353,393 Y ss. ; Liborio lerda, Er Dorado, estudio
sistemas agrícolas o comerciales de vieja data. La fe ciega que impregna el hi,tórico. dnoflrafico y arqueológico de 108 Chibcha., h4bitonte8 de la ontilua
contenido del culto, y la guarda celosa de los privilegios de la institución Cund/namar ca, y de a'¡-unas otras tribus , Bogotá, 1863, páp. 21 Y ss.. 74 y ss.

22 23
Armónicamente con este desarrollo agrícola y de otras actividades la Española 69, tuvieron en el altiplano andino amplia resonancia. Una vez
económicas, avanzaban las formas estructurales de su sociedad. fundada la capital, florecieron con amplitud en todo su ámbito 70; los
Lógicamente existía también un alto índice de densidad humana, grandes capitanes de la expediciones de Quesada en la Sabana y Belalcázar
fenómeno este que, sumado a los precedentes, hizo más fácil la asimilación en el Cauca, recibieron puñados de aborígenes en calidad servil, con la
del blanco. Como con excepciones limitadas este habitante no tuvo suerte intención de que, mientras utilizaban su fuerza de trabajo, realizaran con
en la riqueza aurifera del subsuelo, todo su potencial económico se vio ellos la tarea de aculturación a sus patrones nonnativos. Al evolucionar
centrado hacia la explotación de la riqueza agropecuaria, a cuyo desarrollo este sistema de repartimiento inicial de mano de obra hacia la Encomienda
colaboró la agrología, la topografía y el asentamiento humano. De ahí el -tierras de labor e indígenas para trabajarla 7 l - s~ acentuó entonces el
que este renglón fuera la principal actividad que sostuvo el inj~rto español problema de la tenencia, porque las tierras para los grupos blancos, aunque
en tierra americana, y el papel importante que jugó el suelo en la dadas por generaciones limitadas. sirvieron con sus títulos para la
estructuración de otras instituciones. perpetuación de los derechos de propiedad, y aceleración del proceso de
Para sostener el status del conquistador español trasplantado a separación de la población aborigen de sus propiedades raíces originarias,
América, la Corona tomó dos medidas básicas en relación con la tierra y su continuando y proyectando hacia el futuro el proceso de su desarraigo. Por
explotación: por la primera, se concedieron a cada población las mejores otra parte, esta institución colaboró en la fijación del status del indígena.
tierras de labor, a título de recompensa o merced a conquistadores, porque a más de las diversas "prestaciones personales" que había de rendir
fundadores de pueblos, colonizadores y.descubridores. Eran estos los al Encomendero, este percibía la compensación de un tributo en metálico
repartimientos que Ots Capdequi califica "como el título originario para la o sucedáneo 72.
adquisición en las Indias del dominio privado sobre la tierra en los lugares
de nuevo descubrimiento y nueva población" 66.
La segunda medida se refirió a la dotación de mano de obra al súbdito Madrid, 1953. vol. I, págs. 123 Y ss., 152 y ss.; vol. XI. págs. 17,26.110,115.
español en Colombia. La Corona ordenó que para realizar el cumplimiento 125, 17~. 142,264,269,328,380,393,408,439,487.515. S72 y 833;JoséM. Ots
~pdequJ, Instituciunes .•.. oP. cit•• págs. 154 y ss.; CIDA. Estudios sobre•••. op, cit..
de tareas serviles que el status del blanco no podía satisfacer, dispusiera de pags., 2 ~ 4 a 220; ~uillermo !",ernández Rodríguell', De los Chibchas el la Colonia y a la
la fuerza del aborigen, y por ello se la concedió a los mismos elementos Republrra, Bogota. 1949, pags. 182 y ss.; Leyes de Indias, lihro VI, título VIII, ley
la.
foráneos a quienes había dotado de tenencias, para que las pudieran 69 José M. Ots Capdequi, lnstituciones•••. op. cit .. pág. 67 Y ss.
explotar y así sostener su posición de grupo vencedor a expensas de sus
70 Femández de Oviedo yGonulo Valdez, Historia general y natural de la.!l
productos 6 7 . Con ello, se daba comienzo al establecimiento de grandes Induu. Islas y Tie,.ra Firme del Mar Ocoono, Madrid. 1511 - 1856, pág. 366; Orlando
propiedades en manos de la clase dirigente hispánica y la creación de una Fals Borda, Indian Congregation in the New Kingdom 01 Granada, land t('ntlre
aspects 1595-1850. en The A merica m. WO.!lhillgton, ·1957. ('01. XIII, núm. 4, pál.
población servil que se ubicó en dichas grandes propiedades, pero que no 335.
poseía las ~ierras que laboraba 68. Estos repartimientos que se iniciaron en 71 Dale W. Adams,Colombia's Land Tenure system: ell1teced~nts and problems.
CIRA. núm. S, Bogotá. 1963, págs. 3 Y ss.; José M. Ots Capdequi.Instituciones. ..• op.
cit., págs. 67 Y ss. a 83, S26¡ Jaime Jaramillo U., La población indegena de
66 José M. Ots Capde,\ui, In,tituciones, en Historia de Am~rica (de A. Colombia en el momento de la Conquista, sus posteriores transfo,.maciones. en
Ballestero.). Barcelona 1959, pago 153; Albert Hirschman, Journey. Toward progre" Anuario Colombiano de Historia Social y de la Culturo. vol. l. núm. 2, págs.
NewYork, 1963, págs. 96 y 97. • 2:5 1- 25 4; Orlando Fals Borda, El hombre y la tiara en Boyacó, •. , oP. cit .. págs. 68 Y
. 67 Juan Friede, Documento. jn~dltcu para jo Historia de Colombia. vol. l. ss.; Guillermo Hernández Rodríguez. op. cit .. pág'>. 184 Y 189; Djego Encinas,
Academia Colombiana de Historia. Bogotá, 1955, págs. 16 y 91; Vol. 11. Bogotá, Cedulario Indiano, Madrid, 1945-1946, vol. II, pág'>. 185 Y ss.; Richard Konetzke
1955, ,págs. 98, 100, 115 Y 368; vol. 111, Bogotá, 1955, págs. 46, 50 Y 125; vol. V, Cofección ~e documentos .... op. cit.• vol. l. págs. 131,401.438,452,473 Y 477,'
BORota. 1957, pág;;. 104, 160. 157,179 Y 230: vol. VIII. Bogotá. 1960. Documentos Y vol. 11. pag!>. 128. 382, 658 y ss., 717, 828.
1769 y 1770. • 72 Dale W: AdamS, Colombia's h1nd tenure .~y.tem .•.• op. cit., págs. 3 y ss.;
LUIS Eduardo Nieto Artera. Econom(a y Cultura. ... op. cit .. pág. 156; véase. para
68 o..vid Wecks, The alrarian Iyltem o( 'he spaniRh American Colonies, en
mayor amplitud en el informe, polftieo Indr,ena en el .!ligio XVI. enAnuor¡o
Jouma' o( Land ond Publk Utility Economks, May. 1947, págs. 153 y ss.; Para
COlombia~ode Hist~ria Social y de la Cultura. Bogotá, vol. 1, núm. 2. 1964. págs. 405
mayor amplitud de estos sistemas. véanse Rafael Gómez Hoyos, La IIle~io de Am~rica
en las Leyes de Indias. Madrid, 1960, pág. 153; Richard Konct:zke, Cojeccidn de a 48:5; Jaune Jaranullo U., op. cit .. págs. 281 Y 293; este anexo revela el número de
tributarios en 10 pueblos de Boyacá.
documento. in~dUos paro hI hl,to"lc de lo lormacwn ,ocial de Hi.lpanoam~rica.

24 25
Algunos nativos conservaron la posesión de sus tierras, lógicamente no sostenían la 19lesia con lotes que se le asignaban 78 para su explotación. y
las más favorecidas 73, pero contra las cuales, al aumentar la presión sobre que trabajaba el aborigen para sostener al cura doctrinero y al culto
el suelo en las cercanías de los centros, había de operarse una fuerte religioso. Las tierras de los Resguardos eran inalienables, y limitadas, y con
insistencia, bien por parte del blanco que las recortó considerablemente, o el correr de los tiempos y la presión demográfica, fueron también fuente
por las formas de herencia que empequeñecían cada vez más la parcela de la pequeña propiedad, aun antes de su disolución legal iniciada en la
nativa 74. Desde entonces se iba generando la tendencia minifundista que segunda mitad del pasado siglo.
hoy hallamos y que se aparejaba coexistentemente con las formas y La segunda institución a que hago referencia corresponde a la Mita.
sistemas de la gran propiedad también a imagen y semejanza de la realidad Constituía la obligación que la Corona dio al nativo de trabajar para el
tenencial presente 7 s. Las dos variables de la propiedad raíz llevaban homóre blanco, en la mina, en el transporte, en la agricultura. en la
asociada la existencia de un grupo de agricultores sin suelo propIO. ganadería, en los caminos, etc. 79, percibiendo un salario que las
Cuando la población indígena amenazaba extinguirse y la circunstancias coloniales hicieron casi nominal. O como lo señala Ots
Encomienda llegaba a la plenitud. dos formas coloniales más iban a dar Capdequi, que en las localidades en que se consideraba necesario. "se
nuevo empuje al minifundismo por un lado y a la población nativa repartieron la tercera parte de los indios para que como mitayos cultivasen
desarraigada por otro. Tales fueron las Reducciones o Pueblos de Indios y la tierra de los españoles". Derivaban estos el pago del tributo que el nativo
la institución de la Mita. La Real Corona justificaba en la creación de los debía cubrirles y el resto lo abonaban "en propia mano y en moneda
Pueblos de Indios, su política legalista en defensa del nativo. Eran corriente"BO. Este sistema sacaba de su propiedad al indio "mitayo", y por
"poblaciones aborígenes incorporadas a la Corona" 76 para ejercer más un período mayor que el de su permanencia en su parcela, diez meses al
directamente el paternalismo y tratar de defender al indio de la garra del menos por año, lo mantenía en el suelo ajeno, terminando por fijarle en él,
Encomendero Estos pueblos tenían su base económica en los Resguardos. empujándolo a constituir a la larga en su persona y en las de sus
tierras comunales 77 que daban el producto agrícola al indio en la parcela descendientes, parte del grupo de desarraigados que provenían de otras
familiar y en las tierras comunales de pastoreo, fuentes y leñateo, y fuentes 8 l.
Complementariamente, el bloque que constituía las grandes tenencias
también se reforzaha 82. · La Iglesia iba adquiriendo un considerable
número de propiedades 83, ya en fonna de Cofradías o de Capellanías 84,
73 Obsérvese hoy en Boyacá y Cundinamarca, Cauea y Narino, que las
haciendas ocupaban las mejores tierras de los valles y altiplanos y los descendientes
. del Indio, hoy minifundistas, ubican su parcela en las vertientes de sueldos ralos.
78 Guillermo Hernández Rodríguez, op. cH .. capítulo segundo: Los resguardos
74 Ol"lando Fals Borda, Peasant Society in the Colombian Andes, Gainesville, jndfllenas, págs. 275 y ss.; Orlando Fals Borda. El hombre y la tierraenBoyacá ... ,
1955, págs. 95 y ss.; El hombre y la tierra. •. , ·op. cit., págs. 80 y 81; Guillermo op. cit .• págs. 71 a 98; Enrique Ortega Ricaurte. Libro de Cabildos de la dudad de
Hernández Rodríguez, op. cit., págs. 188, 200,203 Y ss.; Richard Konetzke,op, Tunja, Bog-otá, 1944, págs. 54, 66 Y 133.
cit" vol. 1, págs. 26, 72,178.287,413,423.472.473,474, 590,593y619¡Lucas 79 Leyes de Indias. libro VI, tífulo XII, leyes XXI, XXII, XXVII; Silvia
Fernández dc- Piedrahita, Historia general de las conquista¡; del Nuevo Reino de Broadbent, Los Chibchas .... oP. cit .. pág. 75; Pof{tica Indígena en el siglo XVI. op.
Granada, Bogotá. Biblioteca Popular dI;! Cullura Colombiana, vol. n, 1942, pág. 74; cit .. págs. 486 a 530: Luis Ospina Vásquez, Industria y protección en Colombia.
Pedro de Aguado. HistorUJ de la provincia de Santa Marta y Nuevo Reino de Granada, Medellín, 1955, págs. 3, 4, 5, 6, 13~· 15.
Madrid. 1931. págs. 359 y ss.
80 José M. Ots Capdequi, El Estado f'spañol en las Indias .• ., oP. cit .. págs. .33,
75 Luis Duque Gómez, El municipio de Manta. •• Estudio SOcio-econÓmico, en 34, 35.
Revista ColombUJna de Antropología, Bogotá, vol. VII, 1958, pág. 139. 81 José M. Ots. Capdequi, El tributo indiano. en El Trimestre Económico, vol.
76 José M. Ots Capdequi, Instituciones. ... op. cit., pág. 92. VII, núm. 4.
82 Informe del Presidente Antonio ManSO y Ma Ido nado, 1724-1731, en
77 Antonio Muro Orejón, Cedulario Americano, Sevilla, 1959, págs. 283. 327 Y
503; José M. Ots Capdequi, lnstituciones. •• , oP. cit., págs. 533 y ss.; Instituciones Cuestiones ColomtJianas, de Anteo Quimbaya, Bogotá. 1958. pág. 105; señala el
del Nuevo Reino de Grunada, Bogotá, 1950, pág. 109; El Estado español de las enriquecimienfo ~clesiástico a través d~ las tierra.<. qu~ usaba la 1~lesia.
Indi4s, México, Fondo de Cultura Econ6mica, 1957, pág. 31; Otlando Fals Borda, 83 José M. Ots Capdequi.Ei Estado espallol cn las IndIOs .... op. cit., págs. I JJ y 134.
Campesinos de los Andes... , op. cit.. págs. 17, 18, 23, 1"20, 123 Y 193; Indian 84 Luis Eduardo Nieto Arteta. Econom(a ~' Cultura. ... op. dt .. pág. 69; Nicolás
Confrefalion in the New Kinfdom 01 Grunada; Land tenure aspects. .. , op. cit., GarcÍa Samudio, Crónica de don GOllzalo Suórez Rondón. Bogotá, Imprenta
págs. 331 Y 351. Nacional. 1939. págs. 110. 112.201 Y 203.

26 27
pese a la política inhibidora de la Corona y de la misma Iglesia 85, Y puestos al mercado , reforzaron nuevamente los grupos de mayor solvencia,
vinculada con esta latifundista propiedad eclesiástica, también iba puesto que eran los únicos que podían pagar las tarifas gubernamentales en
aparejada la mano de obra indigena, ya en foma de "mitayo" o el remate del suelo eclesiástico 88. Así nuevamente quedaron fuera de la
relacionada con [as obligaciones de los Resguardos en función del posibilidad de adquirir la ansiada parcela que respaldara su profesión de
sostenimiento del culto y del sacerdote. agricultores, toda la masa creciente de desarraigados formada y
Finalmente, en este período colonial acrecentaban el grupo de la\) acrecentada sucesivamente desde los primeros períodos coloniales. Con
grandes propiedades, la "confirmación" en cabeza de algunos vecinos base en estas condiciones y en la reforma de 1936. estos seis
poderosos de las Htierras realengas". extensas regiones que, después de departamentos. considerados, como Antioquia y Caldas, como los
1754, el régimen de la llamada "composición" puso en mapos de los minifundistas del país 89. presentan las características mencionadas
elementos sociales de mayor solvencia económica 86, o en poder de las jnicialmente en relación con el uso y los sistemas de tenencia de la tierra.
municipalidades, con las amplias "tierras ejidales", Así continuaba la ¿C6mo incidió esta dinámica de la tenencia de la tierra en la
divisi6n de la comunidad colonia! agraria en bandos: la de los grandes estructuración de la familia americana asentada en su habitat?
propietarios y la de los desarraigados y minifundistas. Nuevamente recorramos el proceso histó rico observando sus
Uegado el siglo diecinueve, con la revolución eontra Espaila se inició determinantes.
una nueva fase en la tierra: Los resguardos aborígenes que empezaban a ser Iniciamos el análisis con los grupos de población blanca que recibían
concentrados y disueltos en el siglo anterior 87 fueron ahora, a finales de "graciosas mercedes reales" en recompensa de sus servicios al Estado. Estas
la centuria, condenados en su mayor(a a la disolució n legal, y con ello, la posesiones. según las disposiciones de la Madre Patria, podían constituirse
avidez por tierras de explotación o para ampliación de las tenencias en Mayorazgos, que necesitaban para transmitirse a la generaci6n siguiente.
mayores y el marco de prestigio emanado de ellas, condujo a acrecentar la la legitimidad de una unión matrimonia!. Por tant o, dentro del status del
masa de desarraigados y a fIjar Jos límites del minifundismo en ciertas descendiente hispánico. esta norma era un incentivo que empujaba a la
áreas. Mientras se agudizaba el minifundismo y el desarraigo con las estructuración de una familia legal intraelase, no importa que las formas
medidas precedentes, hacia la misma época, se dab"a nuevo impulso al familiares complementarias. surgidas de vinculaciones con los demás
latifundismo en manos de mestizos y de blancos, con la venta de las tierras estratos y estructuradas de hecho, se establecieran a su derredor y al abrigo
confiscadas a la Iglesia: los bienes eclesiásticos o de " manos muertas" de las instituciones complementarias del laboreo del suelo. Una de estas
fue. en los comienzos, la del Repartimiento de Indios, para la explotación
del suelo donado a! hispánico. El Repartimiento y luego la Encomienda,
85 Richard Konctzkt:, Colecci6n d e documentaL ..• 01'0 cit•• p!IS. 395, 398, que agregaba una población nativa subyugada a la comunidad blanca,
388,493, 488,495, SOO, 537,589,507 Y 520; vol. XI, pá,s. 36,146 , 171,385,443,
568, 590,724, 101, 120, 254.568 Y 804; JostM. Ots Capde.qui,lndltudonn . .. OP.
constituyeron uno de los mejores impulsos al mestizaje y a la
di .. pág. 401 ; Nu evos cupedos del ' itlo XV111 espoñol ton AmlrE('o. BOSOlá, 1946, estructuración familiar de hecho 90. Todo el suelo del complejo familiar
pág. 241; Macio Germán Romero Fray Juan de lo a Barrios y lo t'uanllelitoción del americano (y otros más) se desintegró en est¡1.s instituciones que parcelaron
Nuevo Reino de Granado, Bogotá, 1960, págs. 36, 304,546 Y 111.; Emilio Robledo,
BO'QueJo Biogrdfico del S E' ñor Oidor don Ju.an Antonio Mon y Velarde, Via/todor de
AntloQula, 1786-1788, ~·o l. 11, Bogotá, Imprenta Banco de 18 República. 1953, págs.
263 y 265.
88 Sal\1ldor Camacho Roldán. D e.amorlización..•. op. cito, págs., 143. 150. 151
86 Luís Eduardo Nieto Arte.n,Econom(o y CuU ... ,.o.. .. , OA cit .. págs. 158 'i 159;
Y 163: Dale W. Adami, Colombio's lond tenure.... op. c ilt .. pág. 5; Ant~ Quimbaya,
SaJw.dor Camadw Roldan, BOlotd, en 1849. en Llbro rifO SIUI'O Fi, BogOlá, 1929. OP. c it.. pág. 271; Orlando Fals Borda, El hombre.... oP. cit•• páp. 100 Y 395.
págs. 115 ; Y 116; Albert Hirschman, op. cit., piS!. 97 Y 9K; Joté M. 015 Capdc:qui.
Nuevo. aapectos. ... op. elt•. capítulo IV. El ri¡imlfll rronÓtn'CO ¡:obl"e la, tie,.ras 89 CIDA, Estud io sobre la tenencia ... , op. cit., pá~. 105 Y 106.
bc¡Jd(oa o realengas. págs. 239 a 270;lnstituelonl'..... Op. rito, PBst'. IS9 a 168: Hero," 90 Mllrio Germán Romero, Froy Juon de lo, Borrios y la evanlelizoción del
Toro Agudc:lo, Planteomlento )1 solucionea del probll,"la a.,or/o•• " OP. clt" págs. 4. S NuelJo Reino de Gronada.... oP. dt" Ar(hivo General de la Iglesia, Audiencia de. Santa
, 6. Fé, Legajo 1249, pág. 434; Juan Friede, Documento", Inidiloa... , op. cit•• voL IV
81
Luis Eduardo Nieto Arteta, Econom(o y Cullur'Q, ... OfJ. cit .. páls. 109 Y SS.; B08otá, 1956, páa. 435, )' voL 111, pág. :282; Pt:dro de. Aguado. Recopi1o;ciÓ~
Anuo Quinmaya, OP. cit.. págs. 279 Y 280: Albert IIlr.chman. op. dt .. pí .. 98; Historial, vol. l . 8OS0 1á, 1956, págs. 585 y ss . ; Archwo Hist6,.tc-o Nocional. Mina.
Orlando Fals Boroa, Indion coni'l"egalwn. ... Ollo clt.. P'_A. J31 y 3S 1. del Co:uca, vol. 11, folio s 262 y 595.

28 29
Ilnlll 11 1, .. lhll'l" ....111" In población bajo la aut oridad aculturadora del corriente antagónica en la misma Encomienda: la formación endoclase de
l(tH!UIIHlUllfltI V Ih~ 1u Iglcslo 9 1. rueron estas unidades territoriales con las una continuidad de la familia india. A ello estimulaban, por una parte, las
1I.llIIdUfIUl '1l1t' l'on formaban , las que permitieron la ruptura de las presiones de la Iglesia representadas en cada Encomienda , y por otra, los
unlll".I" .. "111/\'118 u través del mestizaje ilegítimo. Así se fomentaron las intereses mismos del Encomendero. La prolongación legítima de esta clase
111111111"" UHNclnscs, entre los grupos de los encomenderos y su familia, inelia representaba la prolongación de l status superior de l blanco con la
I'"h\¡ICIÓIl blnnca y los aborígenes que les servían. Entre la servidumbre servidumbre anexa de que eran objeto por parte del indio sometido. Si no
Ilcgrll de los primeros y las mujeres nativas, estas relaciones fueron se estimulaba y mantenía el estamento aborigen, ¿q uién iba a prestar
mayoritariamente . de hecho 92. Paralela y complementariamente, el servicios personales a la generación blanca presente y a su posteridad? Por
cspaf\ol no estaba interesado en fundar solamente una familia ilegal, puesto ello el español colaboró en la estructuración legalista de la familia india.
que, por otra parte, el régimen de la tierra originado en la Encómienda, lo para no menoscabar sus intereses adheridos tanto al suelo como a la mano
obligaba. como el Mayorazgo. a una "transmisión limpia", es decir, a de obra indígena que lo explotaba para su beneficio.
procrear una generación de legítimos a través de un matrimonio endoc1ase, Una tercera institución ligada a la tierra ayuda en la estructu ración
so pena de perder en la generación siguiente su posición directiva 93. legalista de la familia andina. Esta institución es la Mita, qu e ejerció una
De otro lado, el status de la mujer nativa en la nueva sociedad influencia dual y antagónica como la Encomienda. El Enc omendero, con
hispanoindia era complementariament e bajo, como para poder romper sus toda su aut oridad, y aun presionando a la Iglesia, estuvo interesado en
resistencias, si las había, y satisfacer los impulsos biológicos suplementarios crear dentro de la comunidad india familias legales, hasta el punto de que
extramatrimoniales del hispánico 94. En favor de la unión biétnica aceleró hasta el máximo (12 años en el hombre) la edad para contraer
concurría otro incentivo más emanado de las mismas relaciones del suelo: matrimonio, para que el indio casado tributara precozmente en la Mita. De
el mestizo, a diferencia del indio, era un individuo no sometido al sistema ot ro lado, las mismas condiciones onerosas de su status de siervo agrícola,
ni de la Mita, ni de la Encomienda: por lo tanto, escapaba al régimen empujaron al indio a buscar el mestizaje de facto. El mismo hecho que se
tributario, motivo suficiente que beneficiaba a madre e hijo, fuera de los acentuó con el tiempo de lle var al mitayo y a su familia a In gran
naturales favores suplementarios que la unión de facto podía implicar para propiedad, permanecer en ella fuera de su ambiente cerrado , puso en fácil
ambos y hasta para la familia extensa de la mujer. Así se formaban dos relaci ón al nativo con otros grupos étnicos, y bajo esta circunstancia,
tendencias: legitimista y endoc\ase la una, entre el grupo blanco, bastarda y subrepticiamente o en forma encubierta, el indio favoreció las uniones
exírac\ase la segunda, entre el hispano, el negro y los nativos. Pero alIado ilegítimas, que lo eximían en la generación siguiente de tan dura
de esta última tendencia, que satisfacía asimismo el acicate biológico del tributación, mediante el mestizaje o el zambaje liberador que, además, le
blanco, prohljado por patrones de comportarrtiento que se traducían en dejaba avanzar algunas líneas en su status.
imágenes ideales de varón dentro de la comunidad colonial, existía otra Estimula la existencia de la estructura familiar católica en la clase
aborigen, el Pueblo de Indios, mediante sus sistemas de te~encja asentados
en el Resguardo. Y lo estimula, porque segú n este régimen, para el
91 Rafael GÓmc:z. Hoyos, La 19lesia. ... op. di .. véase en cap. VI , Lo Encomienda
en IU OIlpecto religioso y pá~ 130 Y ss, Obsérvense obligaciones e'pir¡tualcs. págs.
usufructo de la parcela familiar y el goce de los dere chos sobre las tierras
139 Y ss. Véase "Mapa de encomiendas" de Boy!cá. lomadu de Orlando Fals comunales, era necesaria la integración de una familia, significado de
Borda l lndiem COl1llregation. .•. op, eit .. pág. 335; PolftlClllnd(lena en el sig lo XVI.. ..
Op. cit •• pág.'\. 405 Y ss. ; véaRse en sus dOt::umenlos e l inco ntable número de
condición adulta. Y para que esta familia fuera o rganizada legalmente
encomiendas en la zona que estudiamos; Juan Friede, Docume ntos l"~ditos.. ... op. estaban presentes ejerciendo su controi ta.nto las autoridades civiles blancas
cit. . vol. 1, pág. 64; vol. 111. págs. 201 , 282; Vicente de Oviedo BaSilio, Cualidades y
rlql.leza" del Nuevo Reino de Granada, Bogotá. 1930. pásSo '16-117.
e indias, como las eclesiásticas de que hemos hablado en el pasado. Una vez
92 Virginia Gutiérrez. de Pineda, Lo familia •••• op. cit .. cap. 12. Afodos del recibida la sanción religiosa, la nueva pareja tenía derecho a poseer
mertbQje, págs. 181 y ss. conjuntamente la tierra del Resguardo 95. De esta manera, el régimen de
93 Rafael Gómcz Hoyos, Lo l',elia.. ... op. di.. p á8. 1 S 2.
94 Virginia Gutiérrez de Pineda, La famiUa. ... op. cit.. pág. 12. El mestizaje,
págs. 11 I Y ss. 95 Rafael Gómez Hoyos, La l'/csio .... OP. di.. págs. 150 y ss,

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l"nllll,'IM d~1 mismo incrementaba, bajo la endogamia étnica, la él, que hasta antes de 1936 se ubicaba en las grandes haciendas,
•• IIIII'IIIIIICI611legal de la familia india. Y se reforzaba también la sustitución presente de las viejas Encomiendas.
1IIII'0011IIIclo de la Iglesia que controlaba estos principios normativos de su Esta masa de desarraigados en grados variables daba su cosecha
lHoml y que estaba vinculada al nativo a través de las contraprestaciones familiar en formas de facto.Desde la época de iniciación de los Resguardos 9'
<luC éste debía satisfacer laborando las parcelas dedicadas al culto. La tierra se congregaron subrepticiamente en su recinto blancos- y meztizos para
en esta forma, creaba un lazo entre el sacerdote o cura doctrinero y todos tomar "en arriendo" sus tierras, porque habían llegado tarde al reparto del
los miembros del Resguardo, que realzaban su personalidad que más tarde sue)o, no tenían derecho a parcelas, o se trataba de terratenientes que
había de erigirse en un liderazgo ampliamente reconocido por el indio y ambicionaban las posesiones del nativo, para ampliar las suyas 99. Este
sus descendientes, posición que les dio margen para ejercer desde entonces contacto sirvió de estímulo a la relación de hecho con la mujer india,
el control sobre la estructura familiar de este complejo cultural: relaciones nacidas de la presión ejercida por el intruso y sufrida por la
También fue la institución del Cacicazgo, ligada a la tenencia del comunidad nativa inferiorizada en su ubicación dentro de la colectividad
suelo, un sistema que condujo a la estructuración de formas legales hispanoaborigen 100. En la época presente, al no superarse las condiciones
familiares en la clase india 96. Aunque la Corona respetó largamente el estatales de esta masa desarraigada del suelo, pero viviendo de su trabajo y
procedimiento de herencia americano en el sobrino hijo de hermana, la coexistentemente, al no variar las premisas socio-económicas de los
intensa aculturación que la Iglesia ejercía en esta clase y la necesidad de descendientes del grupo blanco, continúan floreciendo las formas de
constituírla de acuerdo con las pautas católicas, forzó al grupo alto relación de hecho entre las dos categorías contrapuestas desde la vida
indígena a crear generaciones de legítimos 97, para heredar el status de colonial. Un ejemplo clásico de esta situación lo constituye el trasplante del
Caciques dentro de los territorios de su influencia y perpetuar con la altiplano a la vertiente magdalenense, donde vuelve y repite bajo similares
herencia de sus tierras el rango a que tenían derecho. Era la conformación condiciones la estructuración familiar de facto.
de una aristocracia nativa que se proyectaba sobre el indígena común Las medidas gubernamentales que rompieron los Resguardos
americano en estructuras familiares legítimas como un paradigma. buscando utópica y generosamente la mayoría de edad de la población
Otro fenómeno interesante en la composición de la familia y con un india incluída en ellos, aceleraron como fruto secundario el desarraigo del
vínculo en la tenencia del suelo, lo hallamos en la masa de desarraigados suelo de dicha población. Esia carga humana de la tierra ajena constituyó,
que ya dijimos se iba formando en todo el habitat del complejo familiar con los remanentes previamente acumulados, parte del contingente
americano. Descendientes mestizos ilegítimos, o blancos recién llegados; colonizador de la • vertiente magdalenense de la cordillera oriental. Allí se
propietarios de Resguardos disueltos o refundidos en otros; generaciones asentaron en las grandes haciendas recién abiertas, lejos y fuera de las
de mitayos desprendidos de su suelo por la larga permanencia en las presiones religiosas y de control social que antano soportaron y de esta
haciendas; y más tardíamente, linajes de indígenas que, habiendo manera volvieron a florecer las formas de facto dentro de un amplio
conservado su parcela, la habían subdividido sucesivamente al pago de las mestizaje con el colono (hacendado) blanco, estructurando así
herencias de cada generación, llegando el minifundismo agudo, un cuasi comunidades mestizas donde los indicadores de la estructura familiar
desarraigo; constituían una masa flotante que escapaba de su habitat cada divergieron en relación con el lugar de origen, los altiplanos. Estas
vez que se entreabría una posibilidad, quedando siempre un remanente en colectividades constituyen un puente transitorio entre la familia andina del
altiplano y la del complejo litoral fluvio minero.

96 Rafael Gómez Hoyos, La IglesUl_., op. cit .. Cacicaz,o. 98 Orlando Fu. Borda, lndjen Conrre.ation&. .•. op. cit.. págs. 339 y as. ¡
97 Richard Konetzke. oP. dt.. vol. 11, págs. 135, 145, 148, 154, 171, 182, 312, Campeaino. de. ... oP. clt .. págs. 19 y sigs.; El hombr-e. ... op. dt.. págs. 48 y sigs.
328,446,517,.669 Y 740; vol. 1, págs. 44'2, 489, 492,512 Y 554; John Guillins, 99 Triana y Antorveza, op, cit., págs. 107, 108. Véase cómo en la actualidad en
Problema ofMestizoAmerioo, en Civilitatlons Bruselas. voL V, 1955, págs. 509 y 521; Nariño aún sienten 105 resguardos la presión de los blancos sobre sus tierras.
Ernest:o Restrepo Tirado, Resumen de documento8 del Archiuo de lndiu, en Bolet(n 100 Recopilación de 1680, leyes 13, 18, y 119, . título 30~, libro nÚm. 6;
de Historia y Antigüedade8, vol. XV, pág. 5S0. Antonio Muro Orejón, Cedulario_ .. op. cit•• pács, 70 y 142.

32 33
l1li" ,. OlllllllclOIICS precedentes, son dos las formas de familia). En estos núcleos de fuerte conciencia católica, es lógico que se
.....,..II.ml""" que surgieron y sobreviven al sistema tenencial: un sienla la proyección de su moral, no sólo sobre el Ego dado, sino que la
.... wh .. 111<'\111 del terrateniente y de los suyos (familiares y empleados) comunidad toda se convierte en conciencia y en control de los demás, y en
."ht. 1M lI\uJer de la clase semi o desarraigada, fenómeno que dio y da el eco de la voz del pastor religioso . tarea fácil si se tiene en cuenta la
IIr1•• " ni florecimiento de formas de facto, unión libre, relación esporádica cercanía de unos hogares a otros dentro de las formas típicas de su
V ~Ollcublnato, que procrearon y gestan una descendencia ilegítima que ha ubicación. ) 02.
yellldo paulatinamente tendiendo un puente biológico-cultural entre los Estos núcleos minifundistas constituyen familias extensas, ubicadas
dos grupos étnicos extremos, vale decir, entre las clases socio-económicas dentro de un reducido habitat -una vereda- que recuerda e] asentamiento
que los sustituyen en el presente. El segundo de los derechos encubiertos del clan original o de la tribu , que luego conformó un Resguardo, y cuyos
que la posesión del suelo daba a su dueño en relación con los que no lo remanentes humanos hoy conviven fuertemente enlazados por todas las
tenían ni lo poseen, es el poder ejercer presión efectiva sobre ellos, normas de interrelación de la familia extensa . Es en el seno de esta
forzándolos a moldear su comportamiento de acuerdo con sus exigencias. agrupación biológica y de estas comunidades minifundistas donde se eíerce
Grupos de terratenientes actuales y sus respectivos administradores han la autoridad y el control en este complejo y donde se condiciona al
conciliado una tendencia dual : exigen una tributación sexual no legalizada, individuo para que sea un ser más a imagen y semejanza de los demás . Por
pero vigente y encubierta para gratificación personal, y coexistentemente ello no puede escapar a sus nmmas: la presión social y familiar obliga al
han ido de la mano con la Iglesia para aplicar sus patrones de más rebelde a moldeane a las exigencias colectivas, y cuando las evade.
estructuración familiar de Jos núcleos trabajadores dependientes. está el recurso de la autoridad civil y la eclesiástica para enmarcarlo dentro
Conjuntamente han incorporado a la norma matrimonial el grupo agrario de los patrones normativos o para aplicarle el ostracismo social. Una de sus
compuesto de arrendataños, agregados, aparceros , socios terrazgueros, proyecciones obliga aJindividuo de estos núcleos biológicos y sociales a
vivientes, peonaje agrícola, etc., los unos bajo el impulso de la misión someterse a la forma matrimonial católica mientras se reprime
cristianizadora de la Iglesia, y los otros bajo la presión de los primeros de vigorosamente la reaparición de los sistemas, pre-matrimoniales indios, "el
que han de condicionar las familias dependientes a las pautas católicas de amafio" por ejemplo, o cualquier forma de relación prematrimonial o
moral, a fin de hacerse merecedores de la bendición divina que se hace extraconyugaJ.
expresa en bienes terrenales. La versión religiosa-folk (confróntese Religión Sin embargo, las modalidades del minifundismo gestan formas de
y familia) previene al que cumpla una conducta divergente de la pauta facto muy pecualiares, pese a las presiones religiosas y sociales
sexual, tanto como al que directamente la prohija. de secuencias punitivas superpuestas en ellos. En todo el altiplano narifiense, y en general en
que lesionan sus ingresos, resultado de la voluntad castigadora de la aquellas veredas donde el minifundismo llega a sus h'mites extremos.
Divinidad que cobija al individuo y a la comunidad. Bajo el influjo de esta también en el ámbito de los Santanderes, Boyacá, Cauca y Cundinamarca,
creencia, los dueños de hacienda "casan" bajo su presión y responsabilidad aparece tenazmente la presencia transitoria de la forma de facto l en
a sus subordinados. modalidades que aparentan un estado de transición como el amaño y que
He repetido exhaustivamente que todo el habital del complejo en veces se convierten en forma institucional marginal . cuando no hallan su
americano es dominio del minifundismo. Digamos ahora que estas formas desemboque en las formas legales. O reviste la forma típica del
lenenciales crean en su habitante una imagen peculiar del mundo total o madresolterismo, cuya imagen familiar analizaremos más adelante.
parcial que le toca en suerte, y condicionan su comportaminto a pautas ya (Confiérase Tipologío de la familia andina).
muy reconocidas 101. Una de ellas es su profunda religiosidad, y el
reconocimiento ciego de la autoridad del sacerdote (confiérase Religión y

'JOI 'Quo Monlet Benftez, Iteform e Aporfa. •• OP. cit.. págs. XLlI y XLIII. 102 Orudo Fals Borda., Campe.i~ .• op. cit ..
mentalidad ,d.1 ~inifundist .. CrdnlCG del Pera, Madrid, 1893, P'a" 371- 378.

34
LA IGLESIA Y LA FAMILIA intercedía, consultaba, y luego respondía al mortal que solicitaba su
mediación, dándole cuenta de su misión y de la voluntad de Dios. Algunas
El transfondo cultural indio veces, como el Sugamuxi. agregaba a su complejo status el poder político.
y en este pueblo agrícola, que demoraba en un habitat de suelos óptimos,
Fuera de las condiciones económicas relacionadas con la tenencia de la pero de condiciones meteorológicas inestables, manifiestas en una
tierra y que participaron en el moldeamiento de la estructura familiar, la escasa pluviosidad necesaria al quehacer agrícola, el sacerdote dominaba el
Religión es y ha sido una de las instituciones de más trascendente acción ritual que le permitía producir la lluvia que fertilizaba el campo y hacía
sobre la misma. Mientras en la zona negroide su papel en este sentido es fructificar el maíz, su producto básico, o detener los hielos que queman la
muy limitado, en esta porción cordillerana la religión es y ha sido rectora promisoria cosecha de papa. Así, el bien y el mal para la econom.ía y la
de la célula familiar. Veamos por qué. vida social chibcha , se contrapesaban en sus manos de mago. Por ello, la
El grupo nativo que ocupó este habitat, constituía un mundo que imagen sacerdotal no era la vilipendiada por los cronistas, sino la de un
había incorporado a su acervQ cultural formas religiosas de alta poderoso líder de la cultura aborigen. Era un ser que tenía contacto con lo
complejidad. Un universo de seres espirituales poblaba la mitología sobrenatural, que poseía el conocimiento de las fuerzas que mueven el
aborigen. Aparecían en culturas como la Chibcha deidades de tipo general, Universo y las dirige, que domina la enfermedad y con eUo la muerte, que
subordinadoras de otras de menor escala, con valores generales las está en contacto con la todopoderosa Divinidad y la puede inclinar
primeras, locales las otras, restos posibles de formas estructurales del poder benévolamente ante las necesidades de quien la propicia, o moverla en su
político y social jerarquizado. También se hacían presentes en el Olimpo contra, es decir, controla las fuerzas de transcurrir. También centralizaba el
americano. deidades Protectoras, Dioses Artesanales y Divinidades poder político. ¿Era débil este sacerdocio en la cultura?
Individuales Tutelares, y aun familiares , tal vez claniles, seres que seguían A este cuerpo sacerdotal de la iglesia americana correspondía un culto.
el mundo de la economía aborigen y la estratificación secuente de sus Santuarios elevados por el hombre para contener la Divinidad y rendirle
clases sociales. Un fondo totémico también orientaba las estructuras devoción, adoratorios naturales dónde manifiestar su fe en forma colectiva,
claniles con su reconocida ceremonia de comensalidad y culto del ancestro. complementaban la estructura religiosa. La deidad tenía además sus
Más allá se proyectaba el proceso religioso: este cuerpo de seres espirituales símbolos: imágenes múltiples, en oro, arcilla y madera, reproducían la
disponía de un amplio sacerdocio cuya vida había sido rigurosamente concepción cultural de los, dioses para rendirles adoración, culto que en sus
modelada por su cultura. Los Cucas, seminarios Chibchas, tomaban al variadas fonnas de traducción, involucraba el de los sacrificios humanos
novicio indio destinado a ocupar aquel status, desde el momento de su _"'Los Mojas" - las ofrendas con tierra, con fuego, con agua, con oro, con
nacimiento, y maestros avezados en la mitología y el ritual, se encargaban incienso, según la deidad de que se tratara y la festividad de que se hiciera
de dirigir y preparar su personalidad, para que a través de sus enseñanzas celebración 104. La chicha era la bebida ritual, comensalidad religiosa con
cumpliera el papel rector que la cultura le había asignado 103. todos los valores místicos de un acto sagrado. Sobre estas bases, demasiado
Este siervo de la divinidad india, desde antes de su nacimiento había someras para radiografiar la compleja religión chibcha, se superpuso el
sido marcado con el signo de la selección y esta elección sobrenatural era injerto hispánico. Lógicamente, era un terreno fértil, sugerente, moldeable
conducida en tal forma por sus preceptores nativos, que hacían de este que fue hábilmente aprovechado por la nueva fe.
elegido el depositario de la sabiduría aborigen. Si bien incorporaban en su Como 10 hemos visto en el primer volumen 105, la Iglesia puso todo
mente los principios curativos que luchaban contra el asedio de la su empeño en aplicar al nativo una hábil metodología aculturadora que se
enfermedad, en otro sentido lo convertían en el feliz intermediario entre el
cuerpo visible de la Iglesia nativa y la Divinidad misma. El propiciaba,
104 Juan Manuel Pacheco, Je!u{tcu en Colombia. l. 11, BOlotá, 1959-1965,
págs. 76 y 312.
105 Confiérase primer volumen, cap.4, DificultadeM de la aculturccMn Nll6lo.a;
103 Andrew Peane. Tenza. La te-l1el1da, ... 01'0 cit.; Juan C. Hetnándcz. Rozo y Rafael Gómez Hoyos, Lo 18IeaUJ.... op. cit.• phi. 14 Y IS.; Juan Manuel Pameco, op.
Patria. Bogotá, 1931, págs. 14, 17, 19,20.32,33 Y 36. cit., pi&. 311; Rufino Gutiérrez, MonorP'afía.. Bogotá. 1920, pqs. 155, 15'7.

36 37
apoyaba en el pasado, y que debía sobre este basamento insuflar en su en los Pueblos de Indios. con lo cual su figura se hizo dominante en el
entendimiento una nueva concepción mitológica. una nueva moral panorama del poder. Ello le permite más tarde en las parroquias levantar su
emanación de ella, un nuevo culto para incluir al indio en el cuerpo de su voz y mando todopoderosos , ya fuera centralizado en los conventos o
iglesia visible y formar ' una unidad con el resto de la comunidad social. individualizado en unidades seglares.
Aunque muchos factores fueron negativos en este proceso 10 6, el Desde alli y secundado por el poder político , orientó su tarea de
catolicismo dispuso favorablemente de varios elementos básicos: el ya incluir en la comunidad americana la nueva religión . integrándola en su
mencionado piso cultural religioso en la misma comunidad que deseaba sociedad. Siguió tras la meta de que su cont enido teórico mitológico
asimilar; una hábil metodología , frut o de la experiencia de 'la Iglesia inspira ra su ética y la condici onara: de que su culto aglutinara en una fe
Católica al servicio de una inteligente clase dirigente. que p~aneó una similar a todos sus miembros. y su complejo ceremonial diera expansión al
estrategia y una técnica sabias por demás, y finalmente, el poder para impulso gregario de su colectividad , y que a través de los distintos ritos
aplicarlas . expresara su común sentir y percibiera la sanción social. La fe católica en
cada pa rroquia y en cada pueblo de indios revivió y sustituyó en. el nuevo
La proyección religiosa ritual la mística colectiva de ,Jos valores religiosos indios 109 . Ofreció un
funcionalismo qlle encuadraba con su tipo de economía agrícola :
Con estos vigorosos puntos de apoyo para lograr la aculturación transculturó los ritos nativos de la cosecha sustituyéndolos por festividades
religiosa, la Iglesia logró proyectarse sobre el neófito indio de este católicas como la de San Isidro Labrador, o ia conmemoración del Corpus,
complejo. Desintegró su comunidad al quitarle el poder político en las ele. Ofreció rituales atrayentes para la propiciación de la lluvia " rogativas" ,
cabezas dirigentes de su sacerdocio, con ]0 cual. el rebaño quedó sin el en la religión folk. para atenuar bs inclemencias del tiemp o atmosférico;
líder l 07. Tomó en sus manos la educación de las clases dirigentes, caciques y bendijo las sementeras y prolo ngó su mano benéfica sobre los sembrados a
sobrinos hijos de hennana , sucesores legítimos. e introdujo esta élite tra vés de la Cruz de Mayo, del Ram o Bendito , etc. I 10. Las " mand as" o
indígena dentro de la cultura hispánica 108. Como segundo punto de su promesas a los Santos dieron al nativo sustituto y escape a las angustias
estrategia, el sacerdote católico ocupó el liderazgo vacante del indígena. de individuales y colectivas vinculadas a la producción agraria o a las
modo que en la personalidad del prelado cristiano volvió a cuajar el condic,iones de su nue vo st'atus. Enseñó trisagios, nove nas y triduos, para
perdido lider religioso de la cultura nativa. La vida del nuevo dirigente se propiciar la voluntad divina o la del santoral , sustitución eficaz de similar
compaginaba tanto con la del sacerdote indio - celibato , castidad , oración india. Institu yó la fiesta patronal de cada parroquia, o de cada
vestuario, ritual, posición social-, que su identificación resultó a la postre si tio . creando advocaciones protec1oras, generalmente- bajo formas de
fácil. Para complemento , el religioso venía de España tocado del hálito de aparición sobrenaturaJ . y dotó a cada gremio y a cada confradía anesanal
la conquista por la fe. Teóricamente era éste su papel válido , y para de Santo Patrón: a cada estado civil, a cada sexo, a cada edad, de
respaldarlo, una amplia regulación, el Patronato, daba acción. misión y hermandad religiosa, co ntrol ada de cerca por la autoridad pa rroquial. No
poder a su vida. Por el logro de estos fines , el sacerdote católico entró en olvidó la religió n católica el cult o de los muertos, de tan profunda
las misiones de conquista, fundó pueblos con los primeros fundadores, significación en el ritual indio . A través de prolijas ceremonias de funebria,
pacificó tribus en las campañas de reducción de infieles o de indios impresionantes y majestuosas. transmitió la doctrina de salvación en el Más
alzados. Y cuando la etapa histórica se fue tomando más de colonización Allá, y merced al culto de las Animas Benditas raptó y sustituyó el culto a
que de conquista, jugó un papel decfiivo : fue cura en cada Encomienda y

109 José Maria Cordov~z Mour~, R e miniscencitU de SCJl1ta Fe de BOllotd. "'01. l.


106 Véase primer vo lumen, Le Familia en Colombia, ,T rwfondo hid6rico; BOlj:otá. 1942. págs. 96 y 98; Juan Manuel Pa.ch~co. OP. cit., pág. 312.
Rafael Gómez Hoyos, Le l'leria. ... op. cif.; véase información soc ial polltica del indio
para disponulo a la cnnversión, páll~ 143 Y S$. '10 Doctor Saffrais, Via,;es ti NlIf?lJQ Gro"ado. Bogotá, 1948, págs.. 295. 232 Y
2 33~ Andrew Pearsc:, r",n za. •• , op. cit.; Juan C. Hemánde~ op. cit., págs. 92 y ss.;
107 Rafael Gómez Hoyos, OP. cit•• pá¡5. lOS y ss. Paciano Fcrmo$O E. (padre agustino): Catolici.mo de lo itttJentud colombiana,
108 Rafael Cómcz Hoyos, op. cit•• véase Coie,icu dlí! Caciquea. Bogotá. 1961. págs. 196 a 206.

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101 espírltus bienhechores de los antepasados. (Todavía entre los ritos que Consecuentemente, se produjeron en todo este complejo cultural
los indios paeces practican con la Iglesia, puede verse este proceso fenómenos complementarios que impregnaron la personalidad colectiva e
interaculturalivo). individual de sus gentes. Se dio comienzo a la resignada actitud ante la
Inteligentemente la religión católica conquistó el alma gregaria del vida . al quietismo, a la pasividad que delega fuera de la acción humana la
pueblo: las antiguas romerías que el muisca practicó en sus santuarios solución de la problemática que al Ego y a la colectividad atañen 114. El
naturales, y que le pennitían recorrer casi todo su suelo en competencias creer y el actuar bajo la presión de las fuerzas ciegas del Destino. de la
deportivas y en festividades colectivas que reforzaban su fe y servían de Providencia y asumir ;ante el transcurrir una mera actitud expectante y
liberación catártica biológica, fueron suplidas por otras similares que se pasiva. Esta pasividad se ba proyectado hacia campos muy amplios de la
encaminaron y se mueven hacia los santuarios marianos. La parte andina vida colectiva al impregnar profundamente la personalidad social del
nortefla y la porción surefia de este complejo, se poblaron de versiones de individuo. Al no alcanzarse la etapa técnica, y no discernirse racionalmente
la Madre de Cristo, imágenes plasmadas a la necesidad de la nueva sobre la etiología de los fenómenos, la religión ha servido y sigue sirv¡¡lOdo
cristiandad india y aparecidas en los sitios donde el alma nativa adoraba sus de disculpa individual ante los insucesos más elementales del acontecer
viejas deidades. [conos hallados en las fuentes. en los cerros, en los cotidiano. Cuando se recorren los campos de este complejo y se halla al
pefiascos , y/o retablos milagrosamente renovados en las corrientes minifundista sin trabajo, sentado bajo el alero del rancho. a la espera de la
fluviales , sitio dilecto del alma chibcha, captaron su fe y su necesidad de cosecha anual de maíz que apenas ha sembrado. responde estoicamente,
hallar seguridad emocional ante la quiebra de sus ancestrales creencias como disculpa individual a la falta de comida en su mesa : "Dios no quiere
míticas 11 l. que- hoy comamos". Cuando inicialmente este complejo se opuso a la
Fue más allá la tarea de la Iglesia : introdujo la religión al servicio de técnica agrícola de combatir con pesticidas las plagas. aludía -yen las
la nueva estructura social de .la comunidad americana , del nuevo orden. zonas más distantes continúa arguyendo- que ellas son castigos divinos
que así cumplió un amplio funcionaHsmo. La nueva fe sirvió al indio como que deben aceptarse con resignación a cambio de no irritar más por el
un elemento de reconciliación con su status inferior, jurídico, biológico. fracaso punitivo a la Deidad Suma y propiciar una sanción doble con ;,1
económico, etc., y sus consecuencias discriminatorias en la sociedad, y de intento de frustrarla.
este modo el reciente converso aborigen se resignó en Cristo 1 12. El la Divinidad asimilachi por el descendiente indio, también expresa su
creyente indio halló en la nueva fe un refugio , un estímulo, un aliento en conducta antropomorfa en el campo de la salud. Las enfermedades como
sü nueva peyorativa condición. Y fue a través de las promesas de una vida castigo son de alta frecuencia, y han de recibirse COn resignación para no
mejor, como superó su angustiada situación del presente, encontró el exaltar la voluntad retaliadora divina, ya que los agentes mórbidos operan
camino, de tal manera que sobre las bases creadas por el credo foráneo, la como fU'erzas incontrolables, más allá de la acción humana, incapaz de
teciente estructura jerárquica socio-económica pudo asentarse detener su curso o siquiera de prevenirlo . Mientras la magia con sus
sólidamente. Los valores de Justicia Divina. de Providencia, de una vida de poderes es la determinante de la dolencia en los grupos populares del
ultratumba con premios o castigos eternos condicionados al moldeamiento complejo negroide, Dios . el Destino, la Providencia, etc ., los determinan en
o al recbazo de las pautas de componamiento social y mo ral, ablandaron la esta subcultura . Ello explica que al estudiar en Nariño las estadísticas
personalidad nativa y la mantuvieron controlada hasta alcanzar su oliciales municipales se halle como causa del deceso el "ma[ de Dios", final
acoplamiento pasivo en el sitio que se le había fijado con la Conquista 11 J . que en última instancia constituye la voluntad divina de cerrar el ciclo vital
del individuo. Esta concepción engendra quietismo: la s.u erte está decidida,
111 Dtx:tor Saffrais. op. cito. rág. 295 : Juan Manuel PachcaJ , op. cit., págs. " si está de Dios", dice el campesino , se salva o se muere el paciente sin
169 y I9S. recursos o en medio de todas las defensas médicas , por lo cual sin lucha
112 Raful Gónwz Hoyos, op. cit., pág. 11 1: véase primer '<Iolumen. El Italus de
loa: trl.lDO$ 4tnico••
pennanece a la expectativa esperando la voluntad divina. Este valor anula
113 Luis Lópcz de Meta, Introducción a la hbto,." de tu cultura en Cojombi:l,
Bo¡o tá., 1930, pá¡s" 24 Y 27: Mipel Trian&, Lo dIJilizad6n Ch;/)CM, Bogotá. 1931, 114 Orlando Fab Borda. El compe.tino cundibo)'oce".e. Concepto ••obre ni
páls. 26 a 28. plUilJutod, en Relluta de P.icolo6ía, BOlotá. '<IoJ. 1, núm. 1, 1956. pipo '74 .83.

40 41
k.. l,rln<:lpln. preventivos de la guarda de la salud y la acción curativa e" recibida como un legado cultural que han sociabilizado las generaciones
,\IHn,,, l6rlllino. Olas da la vida, Dios la quita, y fuera de este dictamen , .indias deode el comienzo de la superposición cultural hispana, y que al no
IIMUM puede hacerse, se oye al padre y a la madre de familia de este hallar en sucesivas etapas históricas gratificación a través de ;;anales
complejo, que dejan quietamente morir a· sus hijos bajo la responsabilidad normales de expresión, se ha volcado sobre los principios religiosos,
divina. defiriendo en ellos sus vivencias represadas que gestan la agresión. Cuando
En otro sentido obró la religión y sigue actuando como elemento de se estudia la religión folk de este complejo, el antropomorfismo que la
catarsis en la estructura social de este complejo. Precedentemente dije que Divinidad adquiere e'n su concepción, está siempre dotado de un poder
sustentó la nueva jerarquía de los status en la comunidad punitivo que purga las estructuras sociales de mayor poder en la
américa-hispánica. El impacto aculturativo sostenido por la Conquista fue comunidad, retaliación que gratifica el rencor de los menos favorecidos.
de tal naturaleza que reforzó las premisas de Destino y con -la sanción Por otra parte , una anomia muy honda que marcan las instituciones
diferida en manos de la Deidad y la gratificación desplazada a "la otra sociales se siente en las personalidades de este complejo. Y esta anomia
vida". se confonnó otra faceta del quietismo social de entraña religiosa . de generalizada se contrarresta con la adhesión y fe profunda en la religión.
que venimos hablando . Sobre estas bases. colaboró el abismo de ubicación La Divinidad es 10 único estable y firme para la personalidad de esta
socio-cultural en que se colocó al indio y a su descendiente y el abismo subcultura, la única y posible justicia para cada individuo. de tal manera
económico que creó entre el hispano y el nativo el régimen tenencial. La que constituye la base de su seguridad psíquica y social hasta el punto de
concomitancia de factores lesivos al aborigen, lógico es, crearon una que coloca en Dios la aplicación última de la justicia a que aspira, y delega
frustración asardinada por los valores ético- religiosos que en sus manos la sanción compensatoria de cada acción lesiva a sí mismo.
coexistentemente se le injertaron. De esta manera, toda la frustración que Por eUo la religión folk, en sus mismos valores, es cosecha de amargura y
debió sufrir el alma nativa con la Conquista, no se volcó en lucha abierta, rencor dentro de este complejo, y como lo analiza Fals Borda, se
ni cristalizó en tarea reivindicativa : se hizo agresión diferida en el Más allá, extravierte en las figuras y escenas dolorosas de la Pasión como una
donde su status actual tendrá compensación; se tornó hostilidad identificación de su frustración personal y colectiva.
encubierta , y así el largo viacrucis de la aculturadón a la fuerza no ha Otro fenómeno que se alquitaró dentro del mundo religioso está en
teni'do ni tiene escape ostensivo. La satisfacción personal se ha deJado en relación con el status del sacerdote. El indio no vio en la sustitución de su
manos de la Divinidad . está diferida, desplazada, fuera de su alcance. jeque más que un trasplante de razas. Ya en el comienzo de la Conquista.
retardada . el héroe civilizador chibcha, Bochica, tenía el fenotipo de un misionero
Ello creó otro tipo de fatalismo que impregnó la personalidad hispano, y proyectada esta situación sobre la institución total , el aborigen
colectiva: su desgano en la lucha de superación económica y su anorexia logró la identificación de la imagen nativa en la figura del cura doctrinero o
para aceptar el cambio, Se quebró tanto su capacidad combativa bajo las del párroco. En su büsqueda de imágenes católicas avanzó un poco más: en
circunstancias socio-culturales y económicas en que se le colocó, que todos estos altiplanos andinos , el prelado no fue ni es sólo el intermediario
claudicó antes de querer emprender el proceso de redención. Y hoy en día con la Divinidad, s.mo que la comunida d, al llamarle "ministro del Señor",
hallamos, con una característica aún vigente de su personalidad social, esta llega casi a una identificación de éste y la Divinidad, de éste y la iglesia. Sus
misma falta de voluntad para incluirse en la dinámica nacionaL Sólo al manos están ungidas y "algo" del poder divino reposa en él , y este poder.
moverse a las ciudades . o casualmente a otros complejos culturales , se como eI de Sugamuxi, puede crear o destruir, bendecir o maldecir. De ahí
despoja de su tradicional apatía y se incorpora pujantemente a la la respetuosa adhesión con que se le rodea, mezcla de temor mágico y
creatividad individual regional como aconteciera con el contingente reconocimiento de su fuerza, porque a estos valores sumó el del poder
boyacense en Caldas) el nariñense en el Valle, para citar dos casos político. La sociedad española, y la criolla también. ambientaron esta
ejemplares. institución dentro de la alta jerarquía política social, y pese a las tensiones
Otros aspectos más se añaden a su religiosidad así gestada. la religión entre poder civil y religioso, en la Colonia y en la República. la balanza
es catarsis en las condiciones socio-cu1turales de esta comunidad. Su optó a la postre por inclinarse del lado de la jerarquía eclesiástica.
sentimiento religioso absorbe toda la amarga frustración de su pasado,

42 43
'lAll fu. l. 1101'lunalldad religiosa que el pueblo aborigen y el mestizo proporcionaron dos características más de la llamada "alma del indio" ,
111111>1'11 del altiplano andino, acabaron por absorber, más valdría decir, vale decir, el elemento popular de este complejo: su introversión y su
qlle dlda¡ los condiciones bajo las cuales se cumplió su aculturación, se desconfianza al elemento ubicado fuera de su ambiente cultural. Esta
apoderaron de la cabeza visible de la nue .. religión. la asimilaron, desconfianza y esta introversión fueron quebradas cara a la iglesia. Al
arrancándola de la sociedad del dominador hispánico y más tarde de la identificar con la divinidad providente y justiciera la cabeza de la
clase rectora, para hacerla entraña de si mismos, para incorporarla a la suya institución religiosa, el elemento humano de ancestro aborigen negó ante
propia como médula dirigente, miembro vivo de su colectividad. Y por ello ellas las facetas culturales que 10 distinguían. Y abrió y dejó penetrar en su
siguieron sus pautas, violentaron su cultura que se oponía a ellas y le vida anímica al sacerdote, y confía en sus decisiones y acata sus consejos, y
volvieron las espaldas , para recibir las enseñanzas o imposiciones de la mientras mantiene clausurados sus elementos de comunicación con los
nueva verdad. Todo, en la esperanza de tener en su imagen un aliado , demás estratos sociales y defiende ante ellos la intimidad de su
alguien en quién depositar la fe derrum.bada con la destrucción de sus personalidad psíquica, se deja alienar a plenitud por la iglesia y por su
propios valores e imágenes culturales. Y lo entregaron todo para tener en la sacerdote que se identifican con sus expectativas.
nueva sociedad que tan duramente los discriminaba, alguien de su parte , Tales valores y las actitudes y el comportamiento derivados,
alguien que catalizara su ancestral anhelo de ser dirigidos, poseídos, colaboraron para que la Iglesia, a través del sacerdocio, llegara a ejercer su
enajenados, protegidos, como antaño lo fueran por sus jeques. Alguien que tarea de aculturación e imprimiera en forma total su influjo. También
restableciera la seguridad individual y colectiva de un grupo destruido contribuyó a la cosecha de resultados, el que fuera en última instancia la
como sociedad y como persona, ante el impacto aculturativo del europeo. única institución que mantuvo y sostiene una línea directriz invariab1e, y
Sobre un grupo frustrado como cultura y disperso en su sociedad; sobre un conservó su alto status pese a que la sociedad cumplió una creciente
grupo cuyos individuos perdieron su piso social jerarquizado y su categoría dinámica estructural. El sacerdote reforzado en el culto, y en su cautivante
personal al generalizarse la Conquista: sobre un grupo étnico cuyos liturgia, siguió captando la atención del feligrés. En la administración de
individuos fueron catalogados como elementos serviles por razón de su los sacramentos , especialmente en los de la confesión y la comunión,
genética , y colocados ante las demás instituciones y valores en el suelo de levantó el velo de la cultura encubierta de su comunidad y se apoderó de
la estructura de la comunidad ; para un grupo cuyos miembros no sus secretos y controló sU! fuerzas orientándolas gregariamente. Respaldó
alcanzaban la mayoría de edad jurídica ni la total valoración de enles de su posición, al poder congregar en derredor de si toda la sociedad a través
razón. lógico es suponer, teniendo en cuenta las anteriores premisas, las de las festividades religiosas que exaltan la tendencia colectiva y refuerzan
dimensiones que cobró el status del sacerdote católico en tal momento y el común sentir de su rebafio, y se ha visto secundado además por otros
las que de allí se derivaron. instrumentos poderosos que se suman a las que porta su personalidad. El
No superadas hasta el presenle estas condiciones, la imagen de la pillpito es, por ejemplo, la cátedra de moral, a la vez que la tribuna donde
cabeza eclesiástica ha seguido manteniendo su posición de liderazgo. Y la emplaza la conducta de sus feligreses y da cuenta de ella a la opinión
fe en la Providencia y en el mundo celestial tuvo su representante tangible popular para que juzgue y sancione al infractor de las pautas de
en la esfera de lo terreno: el indio y su descendiente mestizo se "pusieron" comportamiento. las instituciones menores de cada parroquia,
en las manos del ungido de Cristo y cerraron los ojos a cualquier estímulo hermandades, cofradías y asociaciones multiplicadas con estrategia,
que los liberara de su entrega. Voluntariamente dieron y siguen dando su permiten en esta zona andina ejercer una acción de control, de impulso al
adhesión irrestricta de su fe: Dios y el sacerdote se identifican en sus cambio o de rechazo al mismo, con 10 cual se orientan las mentalidades
conciencias y en su mundo terrenal. Esta situación puede entreverse en el jóvenes, se encuadra su acción y su comportamiento dentro de lo que la
análisis y contacto con la personalidad soCial de los grupos populares y Iglesia espera y desea. Sutatenza y Fómeque, Onzaga, SutamarcMn,
medios de este complejo.las vivencias del status del nativo y sus constituyen ejemplos clásicos de esta organización parroquial.1 s.
descendientes en la relación con los otros grupos jerárquicos de la
11 S Andr.nv Peanc, TenUl. .. , op. dt. . vém&.!: (U.drOl s.obte Otlaniuciones
comunidad que a través de la rustoria expoliaron sus derechos, ftIiPOS8S.

44 4S
A estos refuerzos se suma el poder político del clero en los pequefios después, y desaparecidos los Cabildos y el Cacicazgo que éstos implican,
municipios de la zona andina. Desde los albores de la República, la Iglesia aún proyectó su influencia a través de los vecinos más importantes de cada
se ha identificado con el tradicional partido conservador, jugando a su lado vereda andina, instrumentos de control estructural familiar, en el momento
tensas luchas por el poder, poniendo al servicio del grupo político en el que presente. El párroco de cada comunidad oye las quejas 6'de mal vivir" y
milita su influencia sobre los votos parroquiales l 16. Así el poder religioso pone ávida atención a ellas. Secundado en el poder de las autoridades
queda entrabado con el político, constituyendo unidad de mutuas civiles, hace comparecer a su presencia a los infractores. No hay solución
interferencias y ventajas. Es talla fuerza que representa, que en todas estas distinta a la de casarse y legitimar sus relaciones, o la de apartarse
comunidades debe ser tenida en cuenta la recomendación personal definitivamente y emigrar, porque ninguna comunidad bajo el liderazgo de
parroquial de buena conduela para cualquier gestión administrativa o de su sacerdote, acepta las formas de la unión libre. Úl pareja "está en
índole política, ya que equivale a una carta de ciudadan'ía, a un pecado" y propicia males, "calmas", para su grupo, y de ahí la presión
desiderátum absoluto que da espaldarazo a quien la obtiene para escalar colectiva que los obliga a "arreglar sus vidas". Dentro de comunidades
posiciones y reforzarse en ellas dentro de su propia sociedad o proyectarse agrícolas minifundistas con laboreo antitécnico de la tierra, como son
fuera en otras similares. Toda esta suma de valores del status del religioso, éstas, el ansiado fruto de la cosecha única está fuerá del poder humano,
se traduce en un vigoroso status total que integra el sacerdote dentro del quien ante su impotencia lo delega en manos de la Divinidad. Ella, con
grupo de líderes en su parroquia, no siendo exagerado decir que nada se óptimas o ralas cosechas, hace expresa en fonna antropomórfica su
mueve dentro de ella sin que en ultima instancia sea determinado por él, o complacencia o displacer ante el buen o deficiente moldeamiento humano
se solicite su consenso para lograrlo. Es con este caudal de poderes como el a sus patrones normativos. Frustración en la tarea agrícola es considerada
pastor católico ha manejado su rebaño e impuesto sus normas. Suyos han sanción colectiva propiciada por la conducta divergente de algunos. Como
sido los estímulos al cambio y suyos también los obstáculos al mismo I 17. nuestra religión enfatiza hipertrofiadamente en el cumplimiento de las
pautas sexuales, los ojos de la comunidad se dirigen a encontrar el infractor
La religión y la institución familiar de dicha norma quien recibe el complejo de culpa total del castigo
infringido por la deidad retaliadora ala comunidad. De ahí el celo vigilante
Las páginas precedentes constituyen un amplio paréntesis para de la misma' a su estructura·familiar t 18.
explicar cómo la iglesia ha sido capaz, en este complejo cultural, de realizar Estos valores adquieren vocería y acción a través de) sacerdote y la
uno de los más arduos procesos de aculturación religiosa, y para evaluar las comunidad hace causa común con sus admoniciones. Periódicamente las
razones del funcionalismo de su poder. En lo que nos concierne, la familia, parroquias andinas emprenden las llamadas "Misiones", campañas
a través del cura de cada comunidad, fue parte decisiva en el proceso de religiosas que recorren los poblados mayores y menores, orientadas por
asimilación de los patrones normativos traídos por la Madre Patria. Cada grupos de sacerdotes de cada diócesis, dotados de amplia oratoria, y que
sacerdote consiguió la adaptación, encuadró la institución familiar dentro emplazan a las familias de facto ya los grupos juveniles que aspiran a llegar
de las normas de su moral y mantiene vigente este control activo hasta la al matrimonio, para que legítimen sus relaciones en tales circunstancias. Y
fecha ¡lresente. Úl religión se convirtió y continúa siendo en este complejo así, bajo estas presiones. se inician o se estructuran legalmente nuevos
el control y ordenación de los incentivos sexuales, reglamentándolos a hogares.
través del matrimonio católico. Condicionó a sus normas todo el legado El sacerdote ejerce también el control de su parroquia a través del
institucional aborigen (véase primer vnlumen) tratando de hacer tabla rasa contacto que tiene con sus feligreses. He dicho que nada se mueve en su
de sus valores al respecto. Con la Encomienda primero, con los Resguardos comunidad, ajeno a su sanción. El orienta la vida individual y la del grupo.
El complejo de fe que el campesino ha creado en tomo suyo, conduce a
116 Luis Eduardo Nieto Arteta,op, cit.. Bogotá, 1962, páp.l02, 103.
117 Luis Olpina Váque:z., IndUltrio y proteccl6n.••. op. cit., pág 273. Sei\ala
que la influencia sacerdotal frustrb el desarrollo siderúrpco de Pacho; pág. 331, liS Andrew Pearse, Tenza. ... op. dt.: véase la organización religiosa de la moral
oposicibn eclesiástica a la traída de técnicos mejicanos. sexual.

46 47
quo .010 de ~I oye consejo y lo solicita. Y como lo vimos
procedentemente, sólo ante él entreabre el mundo íntimo de su
Introvertido Ego, en sentimientos y conflictos, al juicio y dictamen de su
párroco. Es la razón que permite al sacerdote penetrar en la estructura
familiar y en sus tensiones de interrelación. Merced a estas circunstancias,
como antafio, hoy amonesta y . castiga la infidelidad en la mujer o su
rechazo a aceptar las exigencias de la vida conyugal. Reprende al marido
que no se ajusta a los patrones de comportamiento matrimonial y busca la
reconciliación de los hogares desavenidos. Además, extiende su poder para
que los Iújos no escapen a los dictámenes de la autoridad paterna o para
que .cumplan las normas de auxilio y protección a sus padres ancianos. Es ESTRUCTURA Y TlPOLOGIA DE LA FAMILIA
el árbitro de última instancia en los pequeños y grandes problemas de la AMERICANA DE INTENSA ACULTURAC/ON
vida familiar y su decisión es, para el individuo de la zona andina,
inapelable y de imperiosa obediencia.
Como una emanación de esta fuerza religiosa se ha desenvuelto el Introducción
compadrazgo. La institución ha recibido el hálito místico de su origen, y el
amplio funcionalismo que cumple en este complejo la ha incorporado Inicialmente afirmé que la familia de la subcultura andina constituye
como uno de los elementos de interrelación individual de mayor poder. en su forma estructural una unidad. Descontando aún las comunidades
Por su carácter religioso y por el papel que juega en la familia, quiero indias que estudiaremos separadamente, el resto de este complejo, formado
señalar aquí su poder. Generaciones de adultos se vinculan e por un mayor porcentaje de biología y cultura aborigen 1 19 Y por un
interinlluencian a través del ciclo vital de generaciones de descendientes, menor aporte de sangre y legado hispánicos, no dan hasta el presente un
creando entre sí deberes morales de vigorosa proyección, que influyen en paisaje uniforme. La fácil asimilación o la resistencia aculturativa al patrón
el condicionamiento de la conducta de los elementos jóvenes y restringen español, modelo impositivo, las resultantes tangenciales del contacto
el comportamiento divergente de los mayores. Un tercer tipo de siguen percibiéndose en matices variables en cada comunidad andina. El
parentesco se crea sobro base religiosa, y cuyo influjo sobre la estructura proceso histórico cumplido por cada región ha contribuido también a dar
familiar es de poderosa vigencia merced al derecho a intervenir en el en este ámbito un arco de matices , de clarooscuros, de tendencias, dentro
moldeamiento y el ajuste del individuo joven a su estructura familiar legal, del ambiente familiar, índices de la dinámica del mismo , y del no cierre del
conformando en sus padrinos imágenes paradigmáticas que reproducen las proceso aculturativo. Por esta razón, mi visión no puede ceñirse al caso
de los mayores. particular, ni ajustarse sistemáticamente a todas 1",5 posibilldades.
Constituye un marco de esquemas teóricos básicos que encuadran las
múltiples variantes que pueden tenerse en cuenta en este panorama. Jamás
un estudio de caso.
Sin lugar a dudas , las numerosas variedades tipológicas de la estructura
familiar del complejo andino constituyen por sí mismas una prueba de esta
versatilidad en el proceso aculturativo de que he hecho mención. En otro
sentido, están señalando con sus índices las tendencias directivas de la

119 Von F. Schenk, ViQje por Anfioquid en el año 1880, Bogotá, Imprenta de-l
Banco de la República, 1953, pág. 58.

48 49
UIII.'lllc~ de elte mismo proceso en el futuro. Senalan finalmente las Los datos analizados en las zonas urbanas, exceptuando a Bogotá, me
pu.iclones Institucionales que la familia soportó desde distintos ángulos y permiten señalar las siguientes cuantificaciones:
con Intensidad regional variable. Analicemos a espacio cada una de las
modalidades tipológicas. Normas legales 890/0
formas de facto 110/0
LA FAMIUA LEGAL, VAWRES CONCOMITANTES Las formas de facto urbanas puedo distribuirlas así, de acuerdo con
los muestreos realizados en esta zona:
La familia nuclear americana conforma una tipología muy simple,
Amaño 3.5 0/0
encarada desde un punto de vista escuetamente legalista: puede
Madresolterismo 29.00/0
fragmentarse en familia legal y en familia de hecho . La primera reconoce
Unión libre 41.0010
como requisito estructural el matrimonio, mientras en la segunda se halla
Concubinato 26.5010
ausente.
Para establecer esta tipología inicial , acepto como matrimonio la
Los datos del censo siguen estas cifras.
ceremonia o rito que la comunidad total colombiana adopta, como el acto
social reconocido, para declarar la pareja que contrae como cónyuges La forma legal goza dentro de la comunidad de la más alta valoración
legales con las obligaciones y derechos inherentes, individuales y social y religiosa. Es un requisito que obliga no sólo a la clase alta, sino que
recíprocos ante si y ante . la sociedad total y parcial a la que pertenecen. también es impositivo para las clases medias y populares. Si bien el
Hago esta observación , porque algunas de las formas de facto de ciertas quebrantamiento de esta nonna es más común entre estos últimos grul?os,
regiones colombianas, puede decirse que configuran este requisito, pero no por ello pierde su alta cotización el matrimonio catótico, y todos los
siempre dentro de un ámbito limitado, a manera de subculturas regionales. esfuerzos de las familias mal estructuradas convergen a llegar a legitimar su
En el caso particular de este complejo el matrimonio es católico. unión y alcanzar el status de hogar legítimo.
Atendiendo a los muestreos realizados en su habitat (zona rural y
De esta manera, el mat.rimonio no es símbolo ni privilegio de clase o
urbana) se puede señalar una tendencia media para esta zona del complejo
de grupo étnico-cultural como en otras re3iones ~ por tanto . no confiere
americano, que nos da la siguiente cuantificación genérica en relación con
categoría, pero su carencia' sí deteriora el status . Cada persona casada hace
la estructura familiar :
amplio reconocimiento de su situación y de que sus progenitores
alcanzaron el mismo goce, lo que le permite proyectar hacia atrás su
1.951 prestigio. El mismo reconocimiento hace de su descendencia,
familia legal: 85010 Zona rural Complementariamente , las uniones de hecho son negadas y cada unión
Familia de facto : 15010 Zona rural marital celosamente encubierta por la pareja y sus descendientes.
Atendiendo a los datos obtenidos a través de los mismos cuestionarios Esta alta valoración de la norma legal obedece a una razón social, que
podemos hallar una distribución modal aproximada de las formas dé hecho obliga a los miembros de la clase alta (tradición y conservación de status) a
(I50 /0 del total) características de este complejo , así: cumplir este requisito como expresión muy clara de su status personal y el
comienzo normal de la futura generación. Una valoración de índole
ZONA RURAL religiosa se siente a medida que se desciende en las gamas de la
estratificación social. Mientras en los estratos superiores los cuestionarios y
Amaño 13.0010 la observación indican que se es más sensible al estímulo social, la
Madresolterismo 58.0010 sensibilización religiosa, que no escuetamente moral, se va percibiendo
Unión libre 12.0010 cada vez en forma más fuerte, a medida que se adentra el análisis de los
Concubinato 17.00/0 grupos inferiores. Y esta presión, que puede identificarse como la pauta

so 51
lI111rll en lo. sectores altos. se identifica paulatinamente con las sanciones LA FAMIUA DE HECHO: VALORES ASOCIADOS
"nr lu religión contiene, bien sea proyectadas hacia el futuro, Más Allá, o
expr~sos en formas punitivas dentro de la vida presente. las formas defacto de la familia del complejo americano están
Cuando se llega al tope del basamento social, he hallado que esta constituidas por estructuras monógamas unas y poligínicas las otras.
sanción terrenal reviste dos formas: el ostracismo social que las co munidades Las formas de facto monógamas están representadas por el amaño, el
pequeñas ejercen contra el infractor de la norma de confonnación familiar madresolterisrno y la unión libre, que constituyen una gama de matices de
católica, desde el terrateniente del cual se depende económicamente, hasta una situación total. No pueden llegar a defInirse en una fonna absoluta,
el vecino, y la represión y control que el CUfa párroco puede cumplir bien tajante. integral. de modo que las tres son como vasos comunicantes de
desde el púlpito, en la administración de los sacramentos, o en la relación interrelación permanente y de posibilidades de cambio.Una puede en
personal. También las sanciones económicas que ya he anaHiado en el momento dado - amaño- al perder un rasgo, transfonnarse en la otra
capítulo sobre Religión. - unión libre - o convertirse en una tercera -madresolterismo- porque son
Juega papel en la estructuración formal de la familia. el interés que instituciones transicíonales, cuya meta evidente -el matrimonio- está
representa por parte del individuo el cumplimiento de la ceremonia social fuera de ellas. Tal el caso del ama~o y del madresolterismo , sistemas
ante su propia comunidad. Dos aspectos se valoran en ella : que el grupo culturales para llega r al matrimonio católico, como antes lo fuera el primer
considere la pareja como obediente a sus patrones y por tanto merecedora sistema para alcanzar la ceremonia nupcial india. También amaño y
a su beneplácito y a su consideración, como seres ajustados a su cultura, madresolterismo logran en un moment o dado devenir en unión libre, que
buenos miembros de la sociedad, respetuosos de la tradición. y por otra aunque es una meta repudiada, no aceptable culturalmente, se puede
parte, la satisfacción que representa para los dos jóvenes y su parentela el desembocar en ella al faltarle a la familia extensa y a la comunidad ,
cumplimiento de los patrones extemos de prestigio que la ceremonia sanciones y medíos de control para la culminación completa de la
envuelve. aspecto que dentro de ciertas circunstancias es factor negativo en modalidad estructural familiar.
la relación legal . Dije que la familia legal ocupa un lugar de prelación entre las diversas
Una causa más hace relación a los grupos del complejo americano que estructuras hogarc~as. Sin e¡nbargo, hallamos que dentro de las formas de
están en una situación de paso entre sus pamas nativas y las nonnas hecho puede establecerse una escala de valoración que afect a en grado
católicas. Conflictos polivalentes entre la cultura terrígena y el nuevo diferente a cada una de ellas. A través de encuestas y de entrevistas he
valor, pesan considerablemente en la decisión. Cuando la cultura nativa podido establecer el siguiente esquema, que jerarquiza su aceptación socia1
mantiene aún fuerza en sus instituciones, un encubierto antagonismo se en función de la generación habida en cada una de ellas, ya que es a través
mantiene, conservando en dualidad las normas de procedencia terrígena del hijo donde pueden establecerse con más claridad los valores conexos al
freme a los mismos principios de nueva adopción. Tal el caso, por ejemplo, comportamiento social. A manera de esquema teórico , podemos evaluar la
de la comunidad guajira 110. Un paso adelante se observa en los aceptación de las estructuras familiares según la siguiente escala: el número
Resguardos de Cauca y Nariño, donde. aunque prevalecen remanentes uno ocupa el lugar de prelación y ascendentemente se rebajan los valores
institucionales, el grado de aculturación religiosa es tal. que ya se ha de aprecio social en cada modalidad:
superado las resistencias emanadas del legado institucional nativo. y los
Cundina· Boyacá Nariño Cauca Santan·
valores impuestos por la cultura superpuesta conforman, en el momento, marca deres
imágenes ideales a las cuales quiere arribar ansiosamente la fonna
Matrimonio
terrígena 1 2 1
Familia de hecho:
Madresolterismo 3 3 2 3 4
120 Vir¡im. Gut¡ttrez. de Pineda. OrlOnizoción lOciol. ... OJ). cit. Unión Libre 4 4 3 4 3
121 María de Betan.ia. op. cit. . págs. 121 a 131. Ob5erv ~ este hecho entre Concubinato ¡nterclase 2 2 4 2 2
lUambianos, paeces Y pijaos. Concubinato intraclase 5 5 5 5 5

52 53
Narifto ofrece un caso particular en esta valoración: en las zonas el orden legal: lo que se siente es que insensiblemente se ,va percibiendo en
rumies y pequeños poblados, aunque mantengan su prelación " los hijos de estos estratos un matiz de mayor intensidad, que favorece el lado materno
bendición" en la escala de valores, hay que reconocer que una cotización y que insensiblemente también, le va concediendo más y más prelación a la
casi igual se extiende a los rujos de madresoltera. No hay mayor distinción madre y • sus ramas colaterales.
entre ellos, responden unánimemente las madres, pero en cambio la Pero donde puede observar.;e en rasgos definidos esta actitud cultural,
diferencia se marca cuando la filiación proviene de la unión libre y es más es en las formas familiares de facto. Madresollerismo, unión libre' y
fuerte aún con los hijos de concubinato. La cultura los denomina uaspudios" concubinato, generan un núcleo de descendientes de clara filiación
espurios -voz legal castiza-, palabra que concentra todo el rechazo que la maternal: el apellido, las normas de herencia, la autoridad, el respaldo, el
comunidad siente hacia esta filiación anómala, repudiada, vilipendiada y status, se proyectan del lado uterino. Tácitamente,la comunidad acuerda y
que coloca al final de sus apreciaciones. La sociedad nariñense señala reconoce la paternidad del descendiente, pero abiertamente se la niega en
algunos casos de ilegítimos habidos en concubinato interelases, que han nominación y se le atribuye a la madre. Los hijos naturales en este
escalado posiciones destacadas respaldados por la ubicación prestigiosa del ambiente americano (en otroS más, Antioquia por ejemplo) llevan el
padre, aunque las clases bajas han mantenido y mantienen una tensión apellido de su progenitora, a no mediar un juicio legal de rara ocurrencia y
fuerte contra estas personalidades, conservando vivo el recuerdo de su de difícil realización. En estas situaciones familiares de hecho, tambiért
origen y enrostrándolo con acrimonia. No puedo saber si obedece a puede medirse una categorización de la filiación, siendo todos de
tensiones de clase, más que de estructura familiar. Por el contrario, en el reconocida filiación uterina. Esta escala es más favorable hacia la rama
Cauea y los Departamentos de Cundinamarca, Santanderes y Boyacá , la paterna en la unión libre , menos sensiblemente marcada en eJ concubinato
ubicación social resultante de uniones interelases en estructuras de hecho y definitivamente matrilineal en el madresolterismo .
-concubinato- ayuda en la valoración ; los hijos de concubinato entre Otros valores asociados con la tipolog(a de la estructura fanúlar hacen
hombre pudiente y madre de clase baja, no conllevan el fuerte ostracismo relaciones a las nonnas de herencia. Los valores asociados a cada
que los mismos tienen en Narino; es más , en muchos casos podrían generación en función con las fonnas estructurales familiares de la cuales
ubicarse en un segundo lugar después de los legítimos. La dinámica de provienen, se marcan fundarpentalmente en los sistemas herenciales. Estos
ascenso que puede resultar de su nacimiento, borra con la asimilación sistemas se hallan asociados a los remanentes étnicos culturales que aún
adecuada de los patrones sociales de la rama paterna el factor de permanecen adheridos a las modalidades tipológicas fanúliares que vamos a
ilegitimidad, que es más sensible en los hijos de madre soltera o unión libre. presentar. Por esta razón los indico precedentemente.
Ahora, la descendencia habida en concubinato en relación intraclase, se Dentro de este complejo, la herencia en la estructura de sus nonnas es
ubica altinal de la escala de valores: clase y estructura anómala pesan en su un factor que permite ver una serie de matices que reconocen un origen
ubicación. diferente al hispánico, matices o modalidades más sensibles en las clases
bajas, y en los sectores rurales, es decir, dentro de los núcleos de claro
Las normas de finación y de herencia en las modalidades consensuales ancestro y legado cultural indio. Tales alternativas se esfuman y diluyen a
medida que el proceso de aculturación es más fuerte , existiendo amplias
Emanación de los valores asociados a las estructuras familiares de zonas geognificas y sectores de estratificación social donde no sobrevive
hecho, son los sistemas de filiación , que configuran asimismo sistemas de norma diferente a la genérica legal. Las normas de herencia también se
facto y sistemas legales, pese a la reglamentación institucional que existe. hallan asociadas a la tipología de la estructura familiar. Las forroas
Dentro de las formas familiares con estructura matrimonial, existe el matrimoniales encierran la aplicación de los principios legales colombianos
régimen genérico colombiano de filiación bilateral, con cierta tendencia mientras las de hecho conducen a la aplicación de principios locales de
preferencial en la rama paterna, en el complejo neo-hispánico y en el ha1ito americano. Veamos cómo.
americano, en las clases altas y en las ciudades, y se van minimizando y Como forma modal real los hijos naturales no heredan del padre. En el
acentuando rasgos uterinos en las clases rurales y bajas. No es que se altere caso del madresolterismo, los familiares paternos, particularmente los

54 55
herntullos. guardan hacia sus sobrinos naturales una actitud de fuerte tenían establecido un principio de herencia basado en la ultimogenitura,
desconocimiento social, más expreso en la lona nariHense y en el Cauea, principio que también se halla en algunas de las comunidades nativas de
que en las demás del complejo cultural. Se busca con ello no dar incentivos América Central. Según esta norma. la vivienda pertenece por derecho
a los parientes naturales para tener derecho legal a reclamar los bienes de sucesoral al ' último hijo de un hogar. en preferencia a los demás, sin
su progenitor, o puede ser esta la actitud prescrita socialmente. En la unión distinción de sexo, -y cuando sobrevive un progenitor va a convivir con éste
libre, si no existía un previo reconocimiento de tipo legal. los familiares hasta el final de sus días.
paternos no penniten a su parentela ilegítima entrar en dominio de )05 Además , se observan restos de una herencia de los bienes según el
bienes del padre. cuando éste fallece, a no ser que se trate de bienes sexo. Mi en t ras las fOnDas legales 'colombianas no establecen
personales (y esto limitadamente). Cuando se refieren a bienes raíces y discri minación, las formas nativas orientaban el derecho de propiedad
,semovientes, todas las encuestas me indican que la familia paterna se hace hacia los bienes de que podía hacer utilización el individuo, según los
evidente en este instante y toma posesión de los bienes de su pariente, principios culturales de la distribución sexual del trabajo: utensilios de
dejando fuera a su compañera y a su descendencia . En el concubinato tareas varoniles eran para el hombre y los que utilizaba la mujer en su
interclase ocurre un fenómeno similar: los m,tOs bastardos quedan fuera de brega diaria eran para el sexo femenin o·. Actualmente, cuando se trata de
la participación en los bienes del progenitor. Pero cuando se trata de repartir herencias en núcleos de filiación natural (asóciase con núcleos de
concubinato ¡nterclase y el descendiente ha recibido un reconocimiento más legado cultural indio), esta norma se hace evidente , mientras en los
más amplio de su padre (vida en común con la madre, concesión del legales se atienen al principio normativo . No podría asegurar si en esta
apellido) para evitar que ocurra la nOnDa tradicional, es de alguna costumbre ¡nDuyó la presión de los sistemas de los Resgua rdos , en donde
ocurrencia que el padre transfiera donativos en vida al hijo: educación. la tierra se daba al cabeza de familia varÓn para el sostenimiento del hogar,
bienes raíces, semovientes, dotadón a' la madre de la vivienda y y con ello la mujer quedaba fuera de este derecho. teniendo opción sobre
posiblemente financiación de un negocio. Si faltan los hijos legítimos y si los utensilios domésticos y el hombre sobre los elementos de trabajo
hace un reconocimiento expreso en su testament o. algunos de sus bienes agríc ola.
pasan a estas ramas ilegítimas. Suele ocurrir, aunque no con frecuencia, También sobrevive una tendencia herencial vinculada con la profesión:
que el hijo ilegítimo entre en litigio de los bienes de su progenitor natural, se trata de la transmisi6~ de las profesiones de acuerdo con los sexos,
pero esta no es en ningún modo la norma. fenómeno que neva anexa la comunicación de la técnica. del uso y
La cultura real en este complejo deja fuera de la herencia paterna a los elaboración de los instrumentos de trabajo y por tanto su propiedad, y dé
hijos naturales, que no reciben bienes sino de su progenitora y de sus las divinidades patronales, al fallecimiento del progenitor vinculado a ellos,
familiares matemos. Así se establecen indirectamente normas de como era de usanza entre los grupos aborígenes de e:;tc habitat.
avunculado en las zonas de dominante madresolterismo, modalidad Más evidente dentro de las tareas adscritas al sexo femenino , sin
compensatoria del aún no logrado proceso .cullurativo: los hijos no embargo, se proyectó sobre algunas actividades altesanales del sexo fuelte.
heredan de su progenitor natural, pero sí de su tío materno, que a su vez Hoy en día los remanentes de esta estructuración americana se sienten en
priva de su herencia a sus hijos naturales. ¿Podríamos preguntamos si no el mismo sentido sobre la cerámica, teñido, tejido . cestería, etc. Aquí
nos hallamos frente a un sistema de avunculación que en realidad preside reciben las mujeres. que no los hombres, la herencia de los elementos de
las normas de herencia como posible remanente de la estructura familiar trabajo . Sin emb'argo, la comercialización de la propiedad ha hecho que
americana? esta fOnDa se ""ya borrnndo, porque la propiedad de un objeto de
Complementariamente al sistema mencionado, otros rasgos aborígenes cotización general da a su dueño, sin distinción de sexo, un valor
hallamos en los sistemas herenciales, más o menos diluídos con la económico que empieza a tenerse en cuenta, ya que no es forzosa su
aculturación, En Nariño y en Cauca con mayor intensidad y en menor
grado en Boyacá, se hana la presencia coexistente de la ultimogenitura con • Los bienes personaJes que no eran enlerrados seguían de uso entre el grupo de
otras formas herenciales legales. Las comunidades nativas de este habitat mujere~ o el d e los hombres en cad¡¡ caso.

S6 57
utilizaci6n pel1lonal. Este aspecto ha roto la nonna nativa de herencia por trabajo con sus parientes afines las exigencias de su comunidad, y logrado
asimismo que la compañera en prueba llegara a la gestaCIón, cubIerto lo
sexos y técnicas.
Estos remanentes de formas institucionales permanecen casi siempre cual, ya era considerada verdadera esposa. .
ligados a la entraña de las fonnas estructurales familiares de hecho, Esta era la fonna india y es la modalidad general que se advierte enla
particularmente dentro del madresolterismo, modalidad de clara zona del complejo fanúliar andino, extensiva a núcleos de d.. cendientes
sobrevivencia nativa. Es parte de los valores asociados que conlleva . indios ubicados en otras regiones. Sin embargo, cabe preguntarse: ¿pudo
ser un legado hispánico, cuya cultura involucra esta forma transicional aún
El amaño, raíz india. Sus modalidades en la etapa presente? ¿No puede creerse también que a ·pesar de su origen
nativo sobrevive con base en las circunstancias particulares de la
Sumarizados los valores precedentes asociados a las formas familiares comurudad campesina de esta zona?
de hecho , veamos algunos aspectos de su estructura. El amafia, raíz dual del pasado o creación nueva, reviste dos formas:
El amaflo , forma típica del complejo andino por su frecuencia y una manifiesta y otra encubierta. La forma manifiesta se presenta cuando
raigambre india, está caracterizado por su calidad transicional: su finalidad la institución goza de la aquiescencia y aceptación de la comunidad. Est.
es plantearse mutuamente en la práctica la capacidad de adaptación de la variable es más común en Boyacá, 'en las regiones de Ramiriquí, Jenesano,
pareja para convivir; llegar al reconocinúento de que existe entre los dos Chiquinquirá, en las fronterizas con Santander, y en este Departamento,
una afinidad biológica que sugiera una posterior durabilidad de relación y en la región de Vélez, Málaga y García Rovira. Más dispel1lo vive en los
garantice la recíproca fidelidad . Este matrimonio " a prueba" sirve a los dos altiplanos de Cundinarnarca y Nariño . Sin embargo, en este último
de mutua comprobaci6n de su personal capacidad para Denar a cabalidad, Departamento, donde surge la locución " estar arnaftando" <en el Chocó,
ClISi como imágenes ideales, las distintas funciones que conforman el status donde también se ofrece como parte del proceso aculturativo del indio
total de cada uno de los cónyuges, ya sea como seres adultos, miembros de sobre el negro, se llama "cangeneo", de congeniar, entenderse) para indicar
una comlJnidad dada y en la posición de esposos . Por ejemplo , él, creador que una pareja vive este tipo de matrimonio a prueba, escasea cada vez
de riqueza y cabeza económica de la familia ; ella, colaboradora eficaz en más . Hoy en día el amaño se encubre, como en la Colonia, en una
esta tarea, y administradora hábil del haber doméstico. Esta convivencia ceremonia de ritual religioso 123: la Iglesia acostumbra a recibir en el
experimental busca también dar a los jóvenes oportunidad para enfrentar despacho parroquW a la pareja y a sus familiares respectivos para hacer
las mutuas obligaciones ante las respectivas familias extensas de cada "amonestaciones", reunión que precede al matrimonio, con el objeto de
compañero. Es ocasión para sufrir con éxito el juicio de las expectativas de estudiar la situación de los futuros contrayentes. El campesino de esta
cada núcleo familiar en relación con su miembro afín. El amaño permite zona da mucho énfasis a dicha ceremonia, que significa un reconocimiento
también poner a prueba la plasticidad individual en la interrelación en público de su decisión matrimonial, rito que acaba por considerar que le
pel1lonal con los parientes más allegados e influyentes de la farnilia del permite convertirse en marido y mujer a la pareja comprometida ante la
novio o de la novia. Finalmente, comprobar en la realidad la posibilidad de Iglesia. Si la fecha entre las amonestaciones y el matrimonio no se ·sucede
que la mujer sea capaz de cumplir los fines matrimoniales de procreación, con rapidez, los novios se convierten en esposos. En las zonas
ya que popularmente se cree que ella es el factor único de fertilidad o de santandereanas de este complejo y en otras más , cumplido este rito, el
esterilidad en la relacjón genésica . Satisfechas estas espectaciones hombre propone a su novia la convivencia inmediata, porque entre ambos
culturales, el amaño debe desembocar en el matrimonio. Esta dinánúca podrán hacer el rancho, tumbar la roza, sembrar la sementera y cuando la
está ajustada a la institución india I 22 precolombina: la pareja empezaba cosecha Uega, con su ingreso, podrán costearse las exigencias sociales del
su vida de convivencia en el hogar de la mujer, pero el hombre no podía matrimonio. El hombre solo no podrá lograrlo , ni la mujer tendrá por sí
llevarla consigo como esposa a la tierra de su clan , sin haber satisfecho en

122 ConfféNUe Virginia Gutiér'rez de Pineda, La Familia en CoJombia.


1 Z 3 Confiérase VIrginia Gutiftnz de pjneda La. FamUia ~ n Colombia. •. . ol'. c,it..
págs. Z4S y ZSO : Lo poliginia y lot conllerw..
TrufUfondo histórico.... Op. cit .• pág. 113.

59
58
upmlUllitlnd poru crear un respaJdo financiero que les pennita satisfacer santandereana de este complejo, en la de Boyacá y Cundinamarca, crea
IIII .~ pru miles de prestigio, o el simple pago de los derechos parroquiales. este servicio una obligación de que la prestación sea más amplia y "Ia
Ocurre en estas zonas y aún en algunas de Cundinamarca. que sei'"talan la mujer se obliga~'. es decir. da comienzo con el joven a una vida sexual <Iue,
trunsición del altiplano hacia la veniente y el in(luJo cultural del río dependiendo de la situación masculina. puede convertirse en amatío y
Magdalena, que la ceremonia nupdaJ se pospone por una o más cosechas, o conducir al matrimonio, o a la unión libre, o ser el comienzo de las formas
se dilata indefinidamente, con lo cual el amano inicial deviene en unión típicas del madresolterismo.
libre. La ceremonia religiosa, "Ias amonestaciones'\ rompen las resistencias Observo en el momento actual como norma general en todas las
culturales de las dos familias y de la comunidad, que encuentran en la pequeñas comunidades de est e complejo familiar, un fuerte ostracismo al
promesa hecha ante la autoridad religiosa y ante sus familiares, suficiente amaño , quizá por una identificación con la repudiada unión libre . La
requisito para que la pareja conviva. . cátedra religiosa previene a los hogares en su contra, reprendiendo
La forma encubierta del amaño e~ la más común, y puede confundirse severamente tanto a la pareja como a los padres de la 'novia, y el peso de su
con el ·tipo de relaciones prematrimoniales. En las Zonas campesinas que sanción y de su crítica cobija por igual a ambos. Esta actitud religiosa
nos ocupan. la atracción urbana va privando de las fuerzas de jóvenes mantiene y estimula la expectativa de la comunidad. Su crítica rigurosa
varones a la familia, porque la desocupación estacional las moviliza a otras crea el aislamiento social para los jóvenes y sus progenitores, y cuando la
zonas o es el servicio militar obligatorio que roba los adolescentes del agro. situación traspasa el rnttro eco de la maledicencia interna, los infractores
Las tareas del cultivo recaen entonces sobre el grupo de mujeres jóvenes son emplazados ante la .autoridad eclesiástica y ante el juez civil mediante
que permanecen fuera del éxodo, pero algunas de estas ocupaciones exigen denuncia de los vecinos. Este emplazamiento, hecho por las autoridades
que se c umplan mediante el empleo de mano de ob ra masculina. Con este veredales. obliga a la normalización de la situación a través del matrimonio.
pretexto , llegan al hoga r muchachos de la misma comunidad, o de afuera. o a su ruptura inmediata. En la zona de antiguos Resguardos (Cauca y
que en cumplimiemo de sus labores agrícolas acaban por asentarse en él. Nariño) tal obligación recaía y pesa sobre las autoridades indias: los
La intimidad, la convivencia, etc., despiertan la atracción entre el aguacHes hacían y hacen comparece r a la fuerza a la pareja de mal vivir,
trabajador y alguna de las jóvenes hijas de familia, que acaban por realizar que era azotada por o rden del Cabildo, y luego obligada a .legalil.ar su
en forma tácita un proceso de amaño. Cuando la situación se hace evidente situación.
para los padres, se busca la normalización con el matrimonio, que Mientras la fonna manifiesta del amaño puede situarse por zonas, la
representa la ventajosa incorporación del trabajador en la familia expresión encubierta es más difícil de ubicar. Sólo se detecta cuando hace
(reminiscente fonna india de matrimonio por servicios), al menos durante explosión, o cuando se analizan biografías. A través de estas dos fonnas,
la crisis de mano de obra. Otras veces este canaJ no puede utilizarse, pued o señalar que es un fenómen o que se presenta en todo el complejo
porque ante la presión familia r, este amañ o o estas relaciones americano dentro del ámbito rural. dependiendo su expresión del mayor o
prematrimoniales conducen al madresolterismo, por relación rota.
menor control que ejerzan los padres . la comunidad y la cabeza de la
Otra' de las formas encubiertas del amaño proviene de un intercambio 191e~ia, en colaboración con la autoridad civil. En cada comunidad
de servicios que da oportunidad a los dos sexos "de entrar en conoscencia" estudiada, muchos núcleos familiares. legales en su estructura en el
(locució n popular). Cuando un muchacho soltero deambula por las veredas momento de la encuesta. se habían iniciado a través del amaño encubierto.
como trabajador agrícola, o forma parte del equipo de peonaje de la Analizando la forma esporádica, ocasional de éste. se puede Uno preguntar:
hacienda cercana a los minifundios campesinos, requiere una atención Lel momento actual , mas que una forma institucional de remanente raíz
pe"onal que él no puede prodigarse : el lavado de ropa. En Nariño, los nativa, es el resultado de eventuales situaciones re ales que ponen en
hombres solteros sin parienta cercana, y que viven soJos en una vivienda, contacto la pareja campesina que satisface en esta fonna su primitivo
pueden autosatisfacer todas sus necesidades de cuidado personal, menos impulso biológico y que halla luego sobre base de tales oportunidades
una: la del aseo de sus ropas. Esta dependencia del otro sexo constituye subrepticias y de la presión familiar y social, la ocasión para ser regulado?
una oportunidad para la interrelación de hombres y de mujeres. En la zona En otro sentido este amaño encubieno puede ·convertirse en

60 61
llIudrcsolterismo. Son muy sutiles y escasas las diferencias que enmarcan a d) Las hermanas, madre-solteras como .el Ego.
cad. uno. e) Los hermanos varones adultos no casados.
En cuanto a la frecuencia de las dos formas de amailo, manifiesta y f) Alguna hermana casada y sus hijos y marido .
encubierta, es evidente que este "matrimonio a prueba" es más numeroso
Si hacemos un diafragma de la unidad doméstica del Ego masculino
en las zonas rurales. No es institución urbana. Se siente con más intensidad
(padre), hallarnos en su unidad habitacional:
en las comunidades de más legado cultural imUo que hispánico, y siempre
con mayor fuerza en los grupos de menor avance en la escala social, en los a) El Ego masculino, padre encubierto.
más alejados de los centros, y dentro de las áreas de densa población b) Sus ascendientes, posiblemente sólo la rama materna.
minifundista. e) Sus hermanas madre-solteras con su descendencia.
Puede observar.;e, asimismo , que el amaño manifiesto va' perdiendo d) Sus hermanos y hermanas solteros.
cada vez más intensidad, aun en las zonas donde 10 he indicado como e) Posiblemente alguna hermana casada, su marido e hijos.
característico. Cuando he tenido oportunidad de regresar y volver a Cada Ego (padre y madre) mantienen su vida separada. Las ocasiones
interrogar a una comunidad con intervalo de tiempo, aun dentro del que la vida del agro ofrece, los reúne esporádicamente: idas a misa, regres.o
reducido lapso de cuatro años, he notado que su ausencia se ha ido del mercado, faenas de pastoreo y de agricultura. Entonces la pareja
haciendo evidente en el muestreo. No podría deFir lo mismo en función satisface su vida biológica y tiene oportunidades de entrevistarse. Sm
del amafio encubierto. El aparece y desaparece temporalmente en una embargo , no llevan vida familiar común. Aunque la comunidad toda
zona, cuando condiciones particulares eventuales rompen la barrera reconoce estas relaciones y la descendencia habida en ellas, y aunque la
cultural de los sexos en estas comunidades: sea el caso de la apertura de familia primaria de la mujer está enterada de todo el proceso. el padre no
una carretera que trae grupos de jóvenes que con frecuencia se asientan en figura como tal en las consideraciones hogareñas. No se reconoce
los hogares campesinos. mientras los trabajos se realizan, por ejemplo. abiertamente su papel en función de pariente y por tanto no se le acepta
en la unidad doméstica. Sólo en forma soterrada se admite su existencia y
El madresolterismo, su forma estructural su status. En ningún momento tampoco, se le aprecia dentro de su papel
de esposo. lA familia no hace reclamo sino cuando se presenta ell primer
lA segunda unión de hecho a que quiero hacer referencia es l. embarazo, y esto a la futura madre, que guarda celosamente el ~ecreto de
institución familiar que denomino madresolterismo. Este constituye una sus relaciones y de su gestación, y sólo cuando su estado se hace mnegable,
institución familiar conformada por la madre y su descendencia habida con confirma la verdad, y hasta donde le es posible, mantiene oculto el nombre
un determinado varón , o varones sucesivos , a través de relaciones del autor de su gravidez. En esta primera ocasión, los familiares matemos
esporádicas , Caracteriza esta forma familiar la residencia duolocal de la reaccionan violentamente: mientras la escala social sea más baja, esta
pareja, pues cada uno prosigue su existencia dentro del hogar de reacción es más débil. Cuando se tocan umbrales de clase media o se llega
orientación. Por esto,)o común en este tipo de familia incompleta es hallar al grupo alto en las ciudades, entonces la manifestación es más agudo y s.
a la madre con su descendencia en unidad habitaciona! con o sin sus orienta a la búsqueda de la solución cultural : el !!latrimonio. Pero cuando
parientes maternos. mientras el padre continúa residiendo en el hogar de la madre-soltera es de clase baja, la madre principaltiiente y los hermanos,
orientaci6n con o sin sus consanguíneos. y si es legítima el padre también, hacen oír su protesta ante la gestante, no
Si hacemos un diagrama del hogar del Ego femenino (madre) de esta muy enérgica , eS cierto , y la situación no conduce a obligar a la muchacha
familia, hallaremos en la unidad habitacional: al matrimonio, sólo a advertirle la responsabilidad económica que
a) El Ego femenino en la categoría de la madre. adquiere. Mas es una protesta cara a la comunidad, quizás escueta
b) Su descendencia habida en uno o varios padres. constancia de que no participan de este proceder ni se hacen responsables
e) Su ascendencia materna, o posiblemente bilateral, con su de sus obligaciones, pues complement~mente defienden lo ~~urrido a ~~
descendencia. parienta: se argumenta que no es el pnmer caso, que esta es su suerte I

62 63
que ella ha buscado el problema y sabrá responsabilizarse, y como por lo circunstanciales peculiares hacen que la mujer interrumpa 'u vida afectiva,
general es la mujer una fuerza de trabajo productora . se acepta el hecho sin generalmenle, cuando al ser presionada por el padre para que legitime su
mayores escándalos, sin concederle mayor impor1aocía a la silU3caón que, descendiente, para evadir la responsabiUdad, como solución, emigra,
por otra panc, siempre se espera culturalmente . deserta o se casa con otra. La madre lesionada fuertemente en su
Dos actitudes he hallado en todo el altiplano de Nariño donde el sensibilidad y con frecuencia en su status , centra su vida alrededor de la
madresolterismo dentro de las formas familiares de hecho es una criatura que concibió, y permanece célibe y continenle. Este tipo de
institución modal : una versión de rechazo a lo ocurrido, que va desde el madresolterismo no es caraclerlstico de clases muy bajas, porque en eUas el
extremo crítico de reacción familiar y que conduce a forzar a la pareja a Irauma provocado por la maternidad ilegitima no es real. Generalmente se
legitimar sus relaciones, hasta la de una represión inicial de no mayor grado encuentra en estratos relativamente altos o en grupos urbanos de media
de severidad. casi constancia expresa de que no se hace copartícipe de la ubicación en la pirámide social. Particularizando el hecho, esta forma se
conducta de la joven y de que no se asumen sus responsabilidades. marca entre elementos del magisterio en Narif\o y Cauca, como también
El otro tipo de reacción consiste en considerar esta forma de creación ' entre algunas empleadas de menor escala técnica en la burocracia oficial, o
de la familia como la más apetecible, mejor que el mismo matrimonio, y en trabajadoras independientes de grupos urbanos con mediana posición en
superior a las fonnas de unión libre . Las madres del área tural y de estratos la colectividad En los sectores ubicados en la cúspide de la sociedad, el
bajos y aun medios. encuestadas sobre si deseaban el matrimonio para sus madresolterismo, por lo general, halla solución legal al conflicto creado por
hijas , eran acordes en contestar que no veían bien esta posibilidad y que si 13 maternidad ilegítima. Casos muy señalados apenas se encuentran entre
ellas deseaban tener hijos los tuvieran en su casa. aux.iliadas por los suyos, estos grupos.
sin salir del hogar, ya que de este modo no tendrían que ir a " pasar
20.) Relación continua monógama.- Dentro de esta modalidad la
trabajos" al lado de un marido de pocas cualidades, que las lUciera sufrir
mujer soltera llega a tener varios hijos del mismo hombre, guardándole una
sin que sus padres pudieran impedirles esta situación o aliviarlas. En suma,
verdadera fidelidad, y buscando en cada oportunidad de gestación, y con el
el madresolterismo -responden estas madres- tiene más ventajas que
crecer de los hijos, a que éste '1a honre", es decir, legitime sus relaciones.
inconvenientes, porque no obliga a 1a mujer a someterse a las normas y
En ninguna de las formas del madresolterisrno se hace evidente su carácter
situaciones de la casada y pueden tener su descendencia, ambición de cada
transicional como en la presente: "cada nuevo lUjo" - dicen las madres-
Ego femenino. Sin embargo, cuando las IUjas (en algunos de los casos
"es un lazo más que lleva y fuerza al matrimonio", una obligación moral
sometidas a encuesta) quisieron casarse, sus progenitores no opusieron
más que indica al hombre uverdadero" hacer reconocimiento de sus actos,
resistencia y se enorgullecieron de su estado. Estos o parecidos
y mediante el matrimonio con la madre de sus hijos mostrar ante la
razonamientos también los hallé en la clase baja de las ciudades del
comunidad que su afecto por ella era sincero, que sus intenciones eran
altiplano. sanas, lo que le permite disculpar.;e cara a los parientes afines bajo el
aspecto de que sólo condiciones temporales le impidieron tomar
Modalidades del madresolterismo
previamente las obligaciones de su status.
Aunque aparentemente el madresolterismo constituye una unidad, se 30.) Madresolterlsmo en relación sostenido con sucesivos
consigue estructurar una tipología teórica cuando se le analiza más a compañeros.- la lercera variable del madresolterismo la conslituye la
fondo . Esta tipología puede establecerse alrededor del padre encubierto , relación sostenida can sucesivos campaneros. Dos melas -confiesan las
elemento móvil, mientras la madre es el factor estable. Sobre esta base madres solteras- se buscan con esta conducta: encontrar un compañero
reconozco tres formas: que remplace emocionabnente la ausencia del anterior y pOSIblemente su
lo.) Modresolterismo en relación rota.- Está relacionado con la apoyo económico, o hallar el hombre que las conduzca al matrimonio.
existencia de un solo compañero en la vida fértil de una mujer, de cuya Según los muestreos, el madresolterismo de relación sostenida con
vida marital resulta un hijo. Como su nombre lo indica, condiciones sucesivos compañeros, es Wla modalidad que se encuentra con más

64 6S
frecuencia en mujeres de treinta años para arriba, liberadas de la tutela minifundio extremo de que antes hemos hablado, (Confiérase, Tenencia de
familiar , que constituyen unidades económicas (comerciantes , artesanas, tierra). Estas tierras y las posibilidades de trabajo asalariado, son las únicas
duenas de tierra, con negocios propios, ejc.) independientes, que sostienen perspectivas que ~e ahten para sus moradores . Pero ambas son cortas· para
por sí solas sus obligaciones penonales. Generalmente, e.ste tipo de madres dar un ingreso adecuado, no sólo a los jefes de familia, sino a los grupos
tenían su propia unidad habitacional separada de los suyos, juveniles de cada gener.ación, cuyas posibilidades se encogen cada vez más .
particularmente cuando el madresolterismo es urbano. Con frecuencia, Por ello, durante la primera juventud, el varón no consigue en su ambiente
algunos de los primeros hijos viven a! lado de los abuelos como hogar de un estar que le pennita llegar a la independencia económica y a tomar
orientación. Cuando la madre es solicitada en matrimo';;o y alcanza esta responsabilidades de marido. Las tierras estan aún ocupadas por sus
meta, aquellos niños conservan su residencia bajo el tutelaje de los abuelos, progenitores y al ser tan pequeílas las parcelas . su ayuda laboral no
que se niegan a dejar que los pequeílos "pasen trabajos" bajo la' autoridad trasciende en ingreso . Las fincas o haciendas ocupan menos mano de obra
del marido de la madre, que no es su padre. Este hombre puede reconocer de Jo que la oferta presenta, de modo que aparece una desocupación
y dar su apellido a los hijos habidos anteriormente, pero lo modal es que forzosa dentro de los jóvenes y de los viejos . Las nuevas generaciones
todos estos medios hermanos maternos continúen llevando la filiación masculinas no logran capacitarse para fundar un hogar y asumir las
uterina. responsabilidades inherentes a él; por eUo es aceptable la solución cultural
del madresolterismo que los eXime de aquellas. Paralelamente, la mujer de
El madresolterismo y su génesis estas zonas es una fuerza de trabajo equiparada a la del varón. En la
tradición americana aparecía vinculada a1 trabajo de la tierra. y su
Dentro de una nueva clasificación podemos encontrar algunas liberación cumplida a medias le permite cubrir muchas de las obligaciones
respuestas que nos aclaren parte de su etiología socio-cultural reconocida. varoniles en el quehacer agrícola.
Desde el punto de vista de la estructura social, hallamos el madresolterismo Aunque el espafiol introdujo el telar masculino, "la guanga", telar
intraclase y el interclase. El primero, característico en el altipla~o de femenino , ha sobrevivido en la tarea artesanal, casi toda ella centrada en el
Nariffo, entre el grupo de pequeños propietarios, constituye en esta zona, sexo débil. Así la mujer ha logrado una . situación económica de relativa
en el Cauca y en el sur del Huila, la forma modal de las uniones de hecho. ventaja, en comparación' con el hombre, pues si bien participa
Es dominante en el agro, pero invade también las pequefias cabeceras efectivamente en las tareas' de producción agrícola que dan los productos
municipales. También se le encuentra con facilidad en los tres básicos de subsistencia, colabora con eficacia suma en los trabajos
Departamentos restantes de la porción norteM oriental, Boyacá, artesanales, ya como empresario personal O como obrera, demanda de la
Cundinarnarca, pero sin la frecuencia, ni la institucionalidad ni la cual existe siempre avidez, en el mercado loca!, facilitándole un ingreso
earacterización tan clara con que aparece y se desenvuelve en la región permanente que refuerza las entradas en dinero contante de su hogar de
sureM. Como rasgo fundamental que secunda y acompaña su aparición se orientación. También desempeM con eficacia tareas de .comercio, donde
observa la presencia donúnante entre la clase baja, la cual coexistentemente muestra una notable capacidad. Posiblemente la responsabilidad
hace evidente un mayor porcentaje de sangre aborigen y de retazos económica que recae sobre ena desde largo tiempo la ha habilitado para
culturales americanos. Veamos el madresolterismo introciase en las dos cumplir con mucho ingenio estas actividades. El comercio en grande escala
modalidades: la rural y la urbana. está con prelación en manos del sexo masculino, pero también existen
En el estrato rural del altiplano nariflense es donde mejor se refleja la muchas mujeres que participan en él, mientras el detallista reposa en
situación y su etiología, porque sus clases populares guardan remanentes manos femeninas. Hasta en los municipios más pequeHos, cada hogar es
de la cultura aborigen, ligados a un fuerte porcentaje de sangre india. Los una minúscula venta que administra la madre y que proporciona algunas
antiguos Resguardos (muchos todavía en vigencia y otros ayer nada más entradas. Esta situación del Ego femenino, antepuesta a la incapacidad del
disueltos) dejaron en manos de sus poseedores, pequeflos lotes hombre para poder asumir su papel cultural en la fundación de una farnilia,
sobreparcelados en cada generación, hasta llegar en el momento actua! al puede considerarse como razón etiológica económico-cultural, tocada

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también de la influencia estructural social, pero a su vez puede también condiciones de trabajo y cuya ubicación baja dentro de las clases sociales
dirimirse como efecto secundario. (Confiérase Status y función). son de una clara dependencia cultural en relación con otras. Tal el caso del
En otro sentido habrá que señalar en este madresolterismo intraclase servicio doméstico y de otras categorías laborales femeninas, como obreras
otra etiología dual de tipo cultural: analizando las normas de residencia, de fábricas, o empleadas menores de la burocracia oficial y particular.
las formas de autoridad, los sistemas de miación y de herencia, etc., puede En la servidumbre doméstica; este fenómeno es de una fuerte
intuirse la existencia de una institución familiar de claro ancestro aborigen. evidencia. El madresolterismo en ella resulta de relaciones dentro y fuera
Con base en instituciones familiares indias similares en otras zonas, de su status. Al venir a las ciudades. la joven enganchada en las tareas
podemos suponer que era la ¡nstit oción normal familiar en este altiplano, domésticas , rompe con las amarras familiares y con las demás instituciones
aunque no tengo a mi disposición sino documentos fragmentarios ya primarias que ejercían una vigilancia y un control de su conducta. En la
expresos en el primer volumen y en forma no particularizada' para esta urbe es más libre, su comportamiento se difunde en el anonimato,
región que me permitan enfatizar mi rupátesis. Por otra parte, las encontrando más amplias posibilidades de entrar en relación con el sexo
condiciones enunciadas , complementadas con la movilidad horizontal del opuesto que en su región natal, condiciones que le facilitan la relación
hombre del altiplano , estimulada por las condiciones de la tenencia, por la esporádica clandestina y con eUa la maternidad, que las incluye en la
cercanía del Valle del cauca-Cali en especial- y el sistema de tipología primera del madresolterismo por relación rota.
reclutamiento militar, nos permite decir que la institución india pudo Ampliada esta etapa de persistente presencia en las biografías
sobreviri.r merced a las condiciones socio-económicas que vinieron luego, recogidas dentro de estas jóvenes , regresan a sus hogares de provincia,
o bien pudo ser gestada por ellas, versiones que pueden explicar la llevando un hijo, que dejan alIado de sus abuelos, para regresar de nuevo a
dominante presencia del madresolterismo en esta zona, el limitado la ciudad y buscar solas el ingreso que servirá para ambos. En la encuesta
ostracismo que arrastra y la poca subvaloración de la descendencia habida que he realizado en veredas de Cundinamarca, Boyacá y Santanderes, de
en este tipo de uniones. ¿Será también eUo porque especialmente amaño y fuerte movilidad horizontal femenina , 22, 18 Y 210/0 respectivamente, de
madresolterismo constituyen un preludio del matrimonio? las madres casadas, tenían un hijo de relación previa, habido en esta fonna
El madresolterismo imerelases es el resultado de las relaciones y fruto de vinculación con otro hombre diferente al marido 124 . (El
maritales esporádicas entre parejas de status sociales diferentes. La mujer hombre que había llevado'a1 altar a esta mujer. no daba subvaloración a
pertenece como norma a un nivel más bajo que el del hombre. Este este hecho; consideraba que si la esposa había normalizado su conducta y
madresolterismo abarca las zonas rurales y las zonas urbanas, siendo, a era eficaz trabajadora campesina, el hijo fuera del matrimonio no le restaba
diferencia del anterior, más fuerte en los grupos urbanos. En los grupos valor, más bien conformaba "una mujer de experiencia" , es decir, una
rurales es la resultante de las presiones derivadas de la tenencia de la tierra. personalidad que sabe obrar consecuentemente en fonna cultural y cuyas
En este complejo andino, la clase baja, ayer india, sufría el impacto de la vivencias le han dado madurez y plenitud en su conducta). Est as fructuosas
clase alta, ayer denominada ruspánica (encomenderos, fundadores, experiencias primeras pueden dar comienzo también a. otras fonnas del
hacendados, pobladores, vecinos, ele.), y este poder retona aún en la madresolterismo, hasta llegar con más dificultades con sucesivos embarazos
servidumbre sexual que ha de tributa ... en el agro y en la ciudad al al matrimonio, o a desembocar sin tropiezo en la unión libre, final
hombre de status superior. Si a esto agregamos valores de prepotencia del frecuente de esta dinámica.
sexo fuerte sobre el débil, emanación del mai:rusmo que cobija a toda En el análiois de la etiología del madresolterismo vuelve a hacerse
Colombia, hallamos una explicación al fenómeno. Concomitantemente evidente la vigencia de las viejas costumbres señoriales de reclutar para la
aparece la actitud cultural del sexo femenino que mira esta relación como
un motivo de orgullo, cnn amplia aquiescencia por las posibilidades 124 El hombre que había llevado al altar a esta mujer, no daba subvaloración a
este hecho ; consideraba que si la esposa hab ra normalizado su conducta y era efic8l.
materiales que puede contener, particularmente cuando se trata de trabajadora campesina, el hijo fuera del matrimonio no le rmaba valor. más bien
elementos dependientes de la tierra. En la ciudad, esta situación del conformaba un. mu)er de ex perienda, es decir, una personalidad que &abe obrar
secuentemente en forma cultural)' cuy. vivencias le han dado madure!. y ,lenilud en
madresolterismo se hace evidente en ciertos gremios femeninos cuyas su conducta..

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ciudad las muchachas nacidas en el ambiente de las grandes haciendas. en número. Dentro de las clases altas el madresolterismo es una excepción
Ellas son llevadas, casi como antaño las naborías, o las indias de la en este complejo. Las posibilidades de solucionarlo a través de otros
Encomienda, a la casa de los "Principales". Aunque allí reciben un tutelaje canales favorecen su represión o solución legal.
mayor. este paternalisrno se traduce en s-ervicio sexual, particularmente
para los jóvenes retoños de la familia. A esta forma de madresolterismo La unión libre~ valores conexos
interclase colabora también el ya explícito sentido de retribución sexual de
una clase baja a otra alta de la cual se depende económicamente, La unión libre es la tercera forma que he mencionado en la estructura
revitalizado remanente colonial. En otro sentido, la relación laboral va familiar de facto, y es además la última modalidad monogámica que
interrelacionada con el status del individuo que la ejerce y de este status encontramos en la sociedad del complejo andino. La unión libre, a
-en el servicio doméstico- "Las Indias" (en el lenguaje coloquial de las diferencia del amaño y del madresolterismo, fonnas transicionales, tiene
amas de casa en este complejo) se halla impregnado aún del matiz de botín un carácter más estable: en sí misma es una meta, y conscientemente no
y de dominio de una raza por otra, en el proceso de superposición cultural involucra la finalidad matrimonial. Es, por otra parte. la más restringida de
hispano-india y que un cierto estatismo en el proceso de movilidad vertical las fonnas de facto dentro de la subcultura que sondeamos.
de los estratos sociales ha mantenido hasta hoy vigente en fonna Dos razones configuran esta característica: en primer lugar, la intensa
encubierta, engranados dentro de un mecanismo estructural de vieja data y permanente función de control de la iglesia sobre la comunidad, durante
que ayuda a su sobrevivencia. el período histórico y el instante presente y las valoraciones negativas
En segundo lugar, impulsan este madresolterismo entre las dos clases socio-religiosas que ella arrastra. La unión libre significa y significó vivir
sociales, los patrones o imágenes ideales del varón de clase media y alta. El en pecado ostensivamente ante la comunidad. o en "concubinato" como
ha de dar prematuras pruebas físicas de su masculinidad, frecuentando el peyorativa y erróneamente se le califica, porque su característica básica,la
sexo débil, y como las encuestas lo indican, dentro de estas clases, las unidad habitacionaJ de la pareja. constituye ün reto ostensivo a las nonnas
madres en fonna discreta proveen su hogar de servidumbre femenina que de la comunidad, a los preceptos normativos éticos impuestos por el
pueda proporcionar estas satisfacciones a sus hijos adolescentes, siIi las sacerdote, y además encierra concepto de pecado escandaloso, ya que
secuencias que en este medio tiene la utilización de la prostituta. Esta manifiestamente se cumple, razón por la cual la pareja se hace acreedora a
tributación sexual también se' encuentra dentro de) servicio reclutado en la las sanciones de la Divinidad. Además, recordemos que dentro de nuestra
misma ciudad. Encuestando en Bogotá, en el Refugio Maternal de la Cruz religión folk adquieren dimensiones desproporcionadas, en relación con las
Roja (1956), hallé que de las jóvenes en trance de maternidad, refugiadas demás infracciones, los pecados contra la moral sexual. Nada provoca la
allí como defensa de su madresolterismo, el 650/0 provenían de la relación cólera de la Divinidad, he repetido. como este tipo de infracciones, que
interclase y el resto de vinculación esporádica intraclase 125 . También acarrean para la colectividad castigos de diversa índole: (Confiérase
ocurre un fenómeno similar entre las obreras de las fábricas, trabajadoras Religión)) malas cosechas, pestes en los animales, e.pidemias en los
de escasa calificación técnica, entre las cuales el madresolterísmo es humanos, sequías, inundaciones, etc., constituyen la respuesta de la deidad
frecuente, resultado de relaciones ínter e ¡ntraclase, pero como no ofendida por la conducta sexual divergente.
dispongo de un trabajo masivo que me permita cuantificar la situación, Al tratarse de pequeñas comunidades de minifundistas agrícolas, o de
sólo sondeos esporádicoo, no puedo obtener conclusiones valederas. reducidas colectividades urbanas, es muy temible provocar la acción
He mencionado el madresolterismo entre elementos femeninos de la incontrolable de la Divinidad Topoderosa, que puede vengarse fácil y
burocracia oficial y privada. Aunque ellos son más ostensibles a la opinión tangiblemente con la economía aún sin control técnico, con sequías,
pública por ubicarse dentro de estratos más sensibles al fenómeno y más lluvias excedentes, granizo, hielo, plagas, etc., como ya ocurriera en
visibles ante la comuTÚdad, me parece que son considerablemente menores tiempos del antepasado chibcha. Entonces la acción defensiva de control
de la sociedad se ejerce sistemáticamente contra los seguidores de la nonna
125 Investigación realizada en la Cruz Roja de Bo¡otá. O.E. proscrita, y el ostracismo y la hostilidad que converge en la acción legal,

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conduce a la normalización de la institución familiar marginal, que debe crecidos de la ciudad o de larga permanencia en eDa . Se halla como
ingresar a las formas legales o disolverse. fenómeno interclase en el campo (terrateniente y familiar o empleado con
Esta presión puede muy bien ejecutarse en los tipos de unión libre dependiente del suelo) en forma restringida, y en la ciudad como forma
intraclase, pero cuando ella se cumple entre dos estratos sociales transicional que puede desembocar después de un largo período de
diferentes, y el hombre pertenece a la alta esfera de la comunidad, tal conformación familiar en madresolterismo, por deserción del padre de la
sanción es menos ejemplarizante, y sólo puede ser satisfecha de poder a unidad doméstica, bien porque normaliza su estado civil dentro de su
poder , a través de las cabezas de las instituciones eclesiástica y civil que en status, o porque abandona el hogar de procreación. Es posible, dentro de
veces y por las razones precedentes, acometen el saneamiento de las linútados casos, en que a instancias de las presiones de la familia que se ha
estructuras familiares de la comunidad a su control. levantado ilegítimamente, legalice la unión y la descendencia a través del
Este es el motivo según el cual en Jos muestreos rurales ,' la última matrimonio con la compañera de varios años.
escala de porcentajes se halla para la unión libre. Sin embargo, si el
muestreo se realiza en la cabecera municipal, o en la zona de grandes El concubinato, modalidades y etiología
haciendas (latifundio anexo a núnifundio) , ascienden los porcentajes
relativos a esta modalidad mientras decaen los de madresolterisrno, por El concubinato es la cuarta de las modalidades estructurales de la
ejemplo. Cuando se trata de pequeños municipios como Cantadero, familia del complejo americano, que se basa en las relaciones de hecho. Es,
Choachí, Fómeque, Chinavita , por ejemplo, se proyectan sobre ellos las por otra parte , la única institución familiar de tipo plural, en este
nannas generales de la comunidad ruraL pero cuando ellos son mayores en complejo, ya que consiste en la unión de hecho de una pareja , uno de
tamaño, y de un desarrollo comercial y anesanal incipiente, focos de cuyos elementos está enlazado con otro por matrimonio previo.
atracción de los sobrantes campesinos , la unión libre es superior' en los El concubinato, a pesar de su simplicidad, contiene una serie de
muestreos a las otras formas de facto monógamas ya enunciadas. Tal es el modalidades cuya presencia se siente en esta zona. Veamos algunas de
caso de Ipiales, Chiquinquirá , Leiva, Facatativá, etc. En otro sentido, la eUas. contabilizadas a través de las encuestas. cuyas variantes se captan en
unión libre puede encubrirse bajo las formas del madresoherismo. la entrevista profunda y. el sondeo sistemático y sucesivo. Podríamos
Obviando el mayor obstáculo, vida en común, la residencia duolocaJ de la hablar de concubinato simple y de concubinato doble. Uamo concubinato
pareja quita gran parte de su valoración pecaminosa y de escándalo y puede simple cuando la unión de facto está realizada por una pareja, en la que
cumplirse sin problemas con la colectividad. s610 un miembro está atado por matrimonio a otra persona . Cuando los dos
Me parece que la unión libre, creciente en el ámbito urbano del que conviven maritalmente están casados con otros respectivos cónyuges,
habitat americano . es un comienzo de escape de las nonnas de control que lo Uamamos concubinato doble. La primera forma es la que se encuentra
la comunidad primaria y la iglesia ejercen sobre el individuo en la con mayor frecuencia en la incidencia del concubinato en este complejo
estructura de la familia de procreación . Y es también parte del proceso de fanúliar, con la peculiaridad de que es el hombre el elemento que presenta
urbanización acelerada de algunas ciudades, focos convergentes de la el matrimonio previo. La foona doble es la más rara, particulannente en las
movilidad social campesina. Y es tan evidente, Que siguiendo un tanto los zonas rurales . Mientras la sencilla se presenta en similar proporción en el
grupos de innúgración de Nariño al VaUe, aunque todavía la primera campo que en la ciudad, la modalidad doble es casi característica de la
generación muestra algunos porcentajes de estructuras matrimoniales, urbe.
superiores al ámbito cultural que la rodea. es importante seí'i.alar que en la El concubinato también puede ser fruto de relaciones entre elementos
segunda descendencia la forma estructural familiar se halla a favor de la de clase diferente , interclase , o de vinculaciones entre individuos del
unión libre, perdiéndose la conformación modal de facto que para los tres mismo estrato social: intraclase. También podemos distinguir un aspecto
Departament05 del sur constituyen las variables de madresolterismo. más en el concubinato. Se trata de )a convivencia simultánea y/o rota
Finalmente, la unión libre es más ur!>ana que rural. Su presencia del núembro casado con su cónyuge respectivo y la "compañera" de la
mayor se encuentra en los núcleos de clase baja de los centros ciudadanos, actualidad. HaUamos como norma general en el concubinato simple,

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lIII6II4u 1I 110mb,. 01 cuido, dos posibilidades: que no sostiene vida concubinato, como la urnon libre, pueden expre~ sin limitaciones,
lonYlllal In IU unión previa. Que mantiene con la esposa unidad eludiendo las anteriores presiones cuando adquieren las formas del
hlblllclonal sin relación biológica, o que simultáneamente con la esposa, madresolterismo. tm institucionalizado como forma de facto en esta
mantenga vida marital con una o más mujeres complementarias región andina. Para ello, la pareja irregular mantiene la res idencia duo local,
-"concubinls"-. F.3te aspecto. detectado en el tipo de entrevista y es sólo a través de la relación esporádica como se cumple su vida marital.
profunda, no tiene mayor proyección en cuanto a la estructura misma de Ante esta fonna semiencubierta. la sociedad no se siente lesionada, ni
la institución: únicamente es importante, en cuanto a la etiología social del herida ostensivamente, antes bien. practica una cierta aquiescencia, o
mismo se refiere y en cuanto refleja luz sobre la verdadera estructura de la laxitud de control que le permite un ajuste más cabal y un florecimiento
ramioa legal, su real integración. el funcionalismo cultural que las mayor al concubinato .
instituciones familiares de hecho cumplen en la vida sexual ¡¡el varón He dicho anteriormente que el concubinato doble es atípico en el sexo
casado, y las dificultades que surgen de la coexistencia de normas de hecho débil. Sin embargo, quiero mencionar una peculiaridad que reviste esta
y legales. modalidad en las zonas de gran tenencia (confiérase Tenencia de la Tierra
Finalmente. el concubinato es poligínico. que no poliándrico. Un en la Zona Americana) en Boyacá. limítrofes de Santander o en las
hombre, como lo indica el esquema anterior. puede mantener relación similares de Narino. Sea en este Departamento el caso de Túquerres. en el
activa con su esposa y una o más mujeres secundarias, "concubinas", en de Boyacá el de Chiquinquirá y Saboyá. en el de Cundinamarca el de
situación tal que la cultura sefiala una aquiescencia, ante el fenómeno. Ubaté . donde he captado . como en Vélez y Bolívar en Santander. un
mientras que no he encontrado en este ambiente un solo caso en que fenómeno de aparent e concubinato doble femenino . En estos lugares y
siendo la mujer casada, conviva simultáneamente con otro u otros varones posiblemente en muchas zonas más de este complejo . las esposas de los
-poliandrfa- como hecho cultural normal. La mujer casada agregados, arrendatarios, aparceros, etc.. que viven en vinculación
comprometida en la relación de concubinato , parte de una relación económica dependiente con una gran tenencia, no parece que consideran
matrimonial previa, muerta, trunca , que se ha quedado atrás en su vida, adulterio , en el valor cultural que esta pa1abra tiene entre nosotros, cuando
de manera que la nueva es sustitución de su desintegración familiar la relación extramatrimonial se cumple con el señor dueno de tierras de
Inicial. Constituye un remplazo al cual se entrega monogámicameote, quien depende la familia. o con su inmediato representante (administrador.
centralizando en el nuevo "compaftero" -por lo menos mientras convive hijo, etc.). Esta relación cOn él , o su sustituto . no deshonra , como ocurriría
con é1- toda su vida biológica y hogarem. Puede ocurrir sí, que estas si se realizara con otro; por el contrario. exalta a la mujer que ha tenido la
relaciones no prendan suficientemente en su integración, y que ella fortuna de ser seleccionada. objeto de la atracción de un hombre tan
deambule SUCesivamente aliado de subsiguientes "campaneros". De todas importante en su reducido mundo. No puede ser lógico negar un favor tan
maneras. a través de este camino podemos desembocar, bien en las formas fácil. retribuíble con bienes de primera instar:cia y que benefician al núcleo
de la unión obre inestable o del amor libre. o Uegar a una modalidad muy familiar más que la fidelidad misma. Negar estos favores al sefiaT no es
peculiar de madresolterismo de relación sostenida con sucesivos maridos, virtud , es temeridad . que a más de lesionar los exiguos intereses del núcleo
uno de los cuales es su esposo legal. Como constituye \lna forma tan biológico. no implican en la moral campesina gratificación alguna. Tanto le
divergente . apenas la anoto. sin ahondar en su estructura. pertenecen al patrón la fuerza de trabajo de su hombre como le puede
Otra peculiaridad del concubinato en la rona andina es la de que, pertenecer también la satisfacción efímera biológica que su esposa puede
según las noonas de residencia que se acepten, se introduce, ya sea en el dar de sí. ¿Es la clásica hospitalidad femenina india o el derecho de
campo del madresolterismo. o se vierte en las formas de la unión libre. pernada implantado por el hispano y perpetuado por el criollo bajo el
Veamos por qué: las presiones de control que en las zonas rurales se incentivo de las condiciones tenenciales que le dan vigencia? ¿O ambas
ejercen sobre las formas anómalas de estructuración familiar, se hacen más faonas simultáneamente? Sin embargo. es necesario asegurar que son
sensibles, como lo he repetido. en cuanto a la vivencia en común de la modalidades marginales. cada vez menos válidas. pero las traigo a relación
pareja infractora de las normas sexuales culturales. Por esto el por su contenido residual .

74 75
Entrando al campo particularizado de la etiología del concubinato en
esta zona,en cuanto conforma una relación interclase, halla en el agro su
razón de ser en las relaciones de producción entre los propietarios y
trabajadores: en Jos valores sociales agregados que el suelo conserva y que
se traducen en tributo sexual; en la movilidad social que la relación
biológica puede prestar al elemento de menor status en esta vinculación ya
sus d~cendientes , y a 10.8 valores culturales en la expresión y satisfacción
de la libido sexual varonil. Se explica el concubinato como fenómeno
intraclase, por los fuertes movimientos horizontales de la población
masculina que se desplaza a lejanos ambientes abando';'ndo sus
vinculaciones primarias con la zona de origen. El emigrante casado que
viaja solo, se establece maritalmente en la nueva sede, cuando a causa de STA TUS Y FUNC/ON
esta movilización ha desertado de la familia de procreación . También
ocurre, aunque en menor esc,..1a, que cuando este abandono es casi total, la LA FAMlUA NUCLEAR
esposa que se deja atrás es la que a su vez se organiza en relación
esporádica o estable con un "compañero". Como mecanismo ¡nterelases se El complejo de la autoridad de los progenitores. Tendencias pro'pectivas
presenta con el propietario de tenencias que explota a través de
intermediarios, mientras se asienta con su hogar legítimo en la ciudad. La
presencia de una mujer en la hacienda, colaboradora de la administración y La imposición que a través de las Encomiendas, de la Mita, de los
del control de la producción (véase similar situación en Santander) se hace Resguardos, del Cacicazgo, y la presión conjunta que desde todos los
vital, y a los intereses de trabajo se añaden luego los afectivos, y esta mujer puntos sociales han venido ejlrtciendo la !J:lesia y el complejo institucional
se convierte fácilmente en esposa secundaria. "concubina". como es de para amoldar las estru~turas familiares indias al patron hispánico,
ocurrencia y se ha descrito en el complejo S&nlandereano o neo-hispánico. transformaron totalmente el contenido del status de los DÚembros
consanguíneos de la familia nuclear nativa. Esta influencia se proyectó en
la unidad doméstica extensa, y se hizo sentir en la transformación de las
funciones de cada individuo dentro de la comunidad. Algunos papeles se
cambiaron violentamente; otros entraron en un proceso paulatino que no
ha culminado : aún se siente el pasado viviendo en esta zona americana, con
percepción más intensa de su legado cultural familiar dentro de las clases
étnico-cnlturales más bajas en su estratificación. Hacia arriba en la
estructura social esta acción se va esfumando: el mestizaje biológico
también perme6 el acervo cultural y formas mixtas brotan en los grupos
intennedios hasta Uegar buerada de su influencia a la cima de la sociedad
con la imagen de una familia patriarcal casi pura. Por esta razón, es en
extremo difícil situar valores, definir posiciones, fijar responsabilidades o
derechos, bajo el peligro de distorsionar la imagen real de la familia. Sin
embugo, hago este intento teórico para indicar Ifneas directrices generales,
esquema sujeto a las revaluaciones y ajustes regionales que los trabajos de
DÚcroantropologfa pueden y deben ir senalando.

76 77
('UIIIII rlllllo dominante de la dinámica de la autoridad en este y hoy, como lo fuera en el pasado a través de 'la Mita y la Enoomienda, los
"'"II)llnl", se delinca una fuerte tendencia hacia el patriarcalismo. Esta es la movimientos horizontales provocados por la estructura minifundista, por
me 1M huela la cual confluyen los valores de la comunidad, estimulados las obligaciones civiles -servicio militar-, por la atracción urbana
fundamentalmente por la Iglesia, en su empeño de situar al hombre en la empujada por la desocupación periódica del agro, dejan a la mujer sola en
familia a la cabeza de las responsabilidades y de los derechos. Sin embargo, la tenencia, cumpliendo las tareti agrícolas y responsabilizándose de la
el análisis profundo de la realidad doméstica indica cuán lejos se halla aún vida hogareña. Y esta responsabilidad de última instancia le confiere
este propósito, particularmente en los sectores medios y bajos. Si bien las autoridad eventual que adquiere estabilidad con la repetici6n periódica del
responsabilidades superficiales seHalan un cabal ajuste a la autoridad del fenómeno. Alejada de su marido y de sus hijos mayores, configura una
padre , la observación permanente de la vida familiar permite asegurar que fuerza autoritaria con sus hijos menores y sus hijas mujeres, autoridad Que
su respuesta positiva es significativa de una meta ideal, no hecha aún la va erigiendo permanentemente en la perionalidad primera de la célula
realidad en el transcurrir hogareño. familiar .
Dentro de esta tendencia patriarcalista juegan factores favorables y Complementariamente con las tareas agrícolas, la mujer emprende la
factores negativos . Al lado de los primeros hallamos a la Iglesia que, desde crianza de animales domésticos : cerdos, curíes, aves de corral, ovejas que
todos los puntos de presión de esta institución, luchó y lucha para imponer refuerzan sus entradas. Los campesinos de mayores disponibilidades de
el dominio de la autoridad varonil, fuerza a la que se suman la de las suelo sostienen algunos vacunos cuyos productos lácteos les sirven para
autoridades civiles con su complejo legal. Colabora conjuntamente el ampliar los ingresos , siendo la encargada de su cuidado la mujer y la
género de vida económica: la zona del acervo americano es beneficiaria de su explotación.
fundamentalmente rural y de vida agrícola. (Confiérase Economía). Por Añadamos otro fen6meno asociado : esta zona debió pagar, en gracia
añadidura. de dominante tenencia minifundista si consideramos que de la organización colonial, una tributación más que se expresó en los
ofrece el más alto porcentaje de familias propietarias. Estas fonnas tejldosindios 126 : telas de bayeta, mantas, cobijas, ruanas, etc., se entregaron
conllevan un tipo de empresa familiar que exige una cabeza directriz y como obligación de cada comunidad india al Encomendero o al Sacerdote
responsable de la actividad misma, que se ha centralizado en la figura del de la Encomienda o al Cwra Doctrinero del Resguardo. Muchas sanciones
padre, subordinando a su poder mujer e rujos. disciplinarias se tradujeron también en entrega de elementos de esta
industria nativa . Más tarde se sumaron a la tradición india algunos cambios
La posici6n real del Ego femenino técnicos, verbigracia , telares verticales (telar masculino), el empleo de la
lana, y de ciertos modos de tejer, de urdir, y de te!tir, etc. Así se afianzó
Pe ro la realidad misma de la economía y de las fuerzas de las demás esta actividad, que llenó los pocos ratos que la crianza de los hijos y las
instituciones, se ve contrarrestada por el papel que la mujer cumple en eUas tareas agrícolas dejaban libres. Y aún persiste. Esto dio un ingreso a la
y en otras tareas complementarias y por las formas estructurales familiares mujer para seguir sosteniendo sus tradicionales obligaciones culturales
marginales. Así, hallamos que si bien es cierto que el hombre arranca su indias, y' que el hombre obligado a trabajar para el señor no satisfizo. Yen
vivir de la tierra, también lo es que en esta zona andina, pese al esfuerzo el día de hoy le proporciona ingresos económicos que le permiten afinnar
católico de que el varón ha de ser la cabeza económica de la familia, una cierta independencia dentro de la vida familiar, contrarrestando el
merced a la estructura de la Encomienda y de la Mita, el sexo femenino no intento de poner al hombre a la cabeza de la economía hogareña. Esta
fue aliviado sino de las nuevas tareas técnicas de introducción hispánica: divergencia entre la realidad cultural y la meta ideal puede verse al tener en
empleo del arado, por ejemplo. Así continuó cumpliendo una tarea vital en cuenta la serie de actividades productivas de la mujer en los grupos sociales
la producción agrícola. En su parcela cubrió las labores asignadas en la que venimos estudiando.
cultura india: sembró y siembra; abonó y abona; aporcó y aporca; cosechó
y recoge el fruto de la labranza alIado de sus hijos menores; transport6 y
lleva al silo hogareño o al mercado el maíz, la papa, el trigo, la cebada, etc. 126 PoI(Uco htdfleno en el • .,jo XVI, op. cit.. p"s. 412 y...

78 79
CIIIllMlu .1 IllIpllno nnril\ense, manchones de Boyacá y porciones de afirmaciones precedentes quiero respaldarme en los datos estadísticos
l. IIIhlnl d~ Ilogotá, producen tejidos de artesanía familiar que nacionales. Ellos muestran que los Departamentos que nos ocupan, ofrecen
uUflltlluyCII refuerzo muy importante del ingreso hogareño, o fuente los más altos porcentajes de actividad económica femenina, excepción
K~lIcral de entradas del sexo débil. Aún quedan algunos remanentes de hecha del Departamento del Chocó, que los super. a todos.
cestería y de cerámica (también en manos femeninas), en las pequeilas
ciudades del complejo americano, particulannente en Narillo y Boyacá. La Cundina,
Nariño Cauea Boyacá
mujer de estos núcleos complementa su presupuesto con costura indlvidual marca
o para almacenes "pacotilla" a talleres o industrias de desarrollo incipiente 0 10 0 10 0 10 010
o contratando su fuerla de trabajo· especializada artesanalmente, para
colaborar en pequeñas industrias caseras, hilando, urdlendo; tillendo, Población femenina activa 29.3 20.7 19.3 21.3
tejiendo ruanas, "cobíjones", bayetas, paños burdos de uso masculino,
tapetes, alfombras, etc. A estos datos censales 1 Z 7 de un universo más amplio y hechos con un
En los núcleos urbanos- se responsabiliz.an de las tareas mercantiles: criterio diferente, añado los resultados de los sondeos de campo realizados
tiendas camineras y pequeños expendios en el pueblo, están en sus manos. dentro de las clases media y baja, en los cuales la pregunta es simplemente
Complementariamente en sus manos también están las fondas para si ingresa la mujer algo al presupuesto familiar, por actividades
remunerativas de cualquier índole. Mis cifras, es apenas lógico pensarlo ~
parroquianos dominicales o para el personal burocrático foráneo ; los
expendios de comida en los mercados , las panaderías caseras, la hechura de sobrepasan los datos censales :
golosinas, reventa de productos de agricultura, así como la mayoría de las Cundlna· Boyacá
Nariño Cauca
tiendas de telas y comercios de granos de menor cuantía. Muchas de ellas marca
\
también cumplen tareas de comercio, actuando como intennediarias entre 0 10 0/0 0 10 0/0
el productor y algunos centros consumidores. En los altiplanos del norte y 57 32 48 49
del sur movilizan productos de las zonas andinas frías hacia los pisos
térmicos templados y cálidos, como ocurre en Cundinamarca hacia el río Esta alta persistencia del trabajo femenino es la que va a proyectarse
Magdalena, en Boyacá hacia los Santanderes y en Nariño hacia la Costa del sobre la estructura de la autoridad familiar .
Pacífico. También mueven mercancías en las ZOnas fronterizas como es de Colaboran en el mantenimiento de la autoridad femenina como cabeza
común ocurrencia con el hermano país del Ecuador. del hogar, las estructuras de facto de la familia. E~ dondequiera que las
En los sondeos regionales en clases bajas de grupos rurales o hallamos se hace evidente la existencia de una dominant e figura femenina,
semi-rurales en los Departamentos aludldos he hallado que las entradas madre y/o abuela sobre la descendencia. El madresolterismo es la clásica
femeninas constituyen: institución que delinea y realza la imagen de la madre en todo el territorio
de este complejo. También hallamos similar situación en las otras formas
010
familiares de facto que se asimilan al madresalterismo para sobrevivir
Un ingreso vital en la vida familiar 68.0
encubiertas.
Ingreso es complementario 19.0
Como consecuencia es necesario considerar, en 13 estructuración de Ja
Constituye extra para gastos accesorios 11 .0
autoridad y en su análisis, la tipología de la familia. La constituída bajo la
Es un ahorro para acrecentar el patrimonio 2.0
forma sacramental tanto como la configurada alrededor de la uni6n libre ,
Tal función económica del status femenino es, a mi modo de ver, una tienen patrones de comportamiento similares. Una organización peculiar y
de las razones que han impedido la total absorci6n de su autoridad en el
hogar por el hombre, pese a los patrones normativos hispánicos que se han 127 DAN E, Cenaa de PobJod:~n de Nariiio. Bogotá. 1956, pág. 146,
Deparlome'nto der Cauca.. Bogotá. 1954, pág. 106 ; Departamento de Cundinomarca,
superpuesto sobre la estructura familiar. Para completar cifras y Bogotá. J956. pág. 110; Deportumento de Boyacd. Bogotá. 1955. pág. J08.

80 81
,11,1111111 do lus anteriores es la que señala el madresolterismo y el matrimonio o en urnon libre. Las dos cabezas jerárquicas están
l'lIm:ublnato, particulannente cuando se asimila con aquel en su forma representadas por el padre, y secundariamente por la mad re. Cuando
ro,ldencial . El amaño en la modalidad marufiesta puede incorporarse al llegamos a la clase alta o a ciertos núcleos urbanos obreros en sus diversas
primer grupo, mientras en la aparienda encubierta no puede seT incluido variantes, podemos observar que· esta dualidad desaparece y que
en ninguna institución familiar por su carácter subrepticio de tácito estado únicamente el varón es la fuente activa de ingresos domésticos. En estos
de transición. Hechas estas advertencias, las observaciones que se aplican a hogares , salvo casOS de desintegración (concubinato) o crisis de otra
cada tipo se pueden generalizar para las formas afines. indole, pueden llevar al desplazamiento del padre de la jefatura económica
Finalmente. la pertenencia a un núcleo social determinado, clase de la familia.
económica cultural, establece profundas diferencias en l. reglamentación No ocurre lo mismo en el hogar estructurado bajo las formas del
de la autoridad dentro de cada unidad familiar. Por regla genera'l podemos hecho: el madresolterismo y el concubinato se defienden económicamente
decir que las clases bajas rurales conforman el comienzo de la linea en en formas diferentes. En el primero la madre ocupa la jefatura económica
continuum, de donde se inicia la formación del complejo de la autoridad de la familia, · secundariamente respaldada por sus progenitores,
masculina. Este comienzo representa la mayor agrupación de remanentes particularmente la madre y luego por sus hermanos , posible remanente de
nativos que paulatinamente, a medida que se inicia el ascenso con el fonnas avunculares. En el concubinato sin unidad habitacional, hay
mestizaje biológico institucional, van desapareciendo, sustituidos por los similitud con el caso precedente, pero algunas veces la madre recibe ayuda
patrones hispánicos, hasta llegar a su total dominio en las clases altas esporádica del padre de sus hijos, en tanto que en las ' formas de unidad
tradicionales de las principales ciudades, según lo hemos observado. Sin habitacional, esta ayuda puede ser más apreciable y constituir la total
embargo, hay que anotar que en la clase media muchos de estos elementos fuente de ingresos de la esposa supletoria y de su descendencia.
del pasado aborigen permanecen vigentes, posiblemente no afirmados por Como resultado de las variables emanadas de la organización
la tradición, como ocurre en las c1as~s bajas de legad o cultural ame ricano económica hogareña, se desprend en una serie de obligaciones que cubre,
más puro, sino a instancias de las condiciones socio~económicas. Lo bien sea el marido O la esposa, o que satisfacen los dos, sin que sea un
veremos más adelante . determinante cultural que corresponda al uno o al otro. Vamos a intentar
dar un bosquejo teórico, at>licado a la clase baja en zonas rurales y en
Obligaciones y derechos en el status de los progerutores núcleos urbanos de menos _de 15.000 habitantes. Esta versión a)canza~ en
ocasiones, sectores bajos de la clase media en la ciudad y en el campo.
La autoridad es, dentro del hogar, de una naturaleza dual: constituye Tomo sólo limitados indicadores dentro de las modalidades estructurales,
familia legal y unión libre que se asimilan y dentro del madresolterismo.
para un Ego el poder de tomar decisiones que deberán ser acatadas y
cumplidas por los demás miembros que 10 constituyen. Pero, a su vez. en Esquema. de las obtigaciones económicas
este mismo indi viduo , la autoridad está configurada por las obligaciones Clase baja : z.onas rurales y poblaciones de menos de 15.000 h~bjlantes.
FamWa legal Familia de fa.cto
inherentes a su status dentro de la unidad doméstica. Es decir, derechos y Responsabilidades Matrim onio y unión libre Madresol1erismo
deberes estructuran la función del status que tiene que desempeñar no sólo Padre Madre Pad re Madre Abuda Hermano
Vivienda , x x x x
sobre el conjunto biológico mínimo y el extenso, sino en concomitancia y Alimentos produccion parcela , x Colabora .x )( JI
Alimentos complementarios , x
en relación con ambos sobre la comunidad más amplia. Vestuario mujer Colabora x JI

Veamos en primer lugar 10 atañedero a las obligaciones de naturaleza


Vestuario marido
Vestuario hijo:s
)(
,
Colabora ,
Salud : Curandero y ,,
económica. Vimos que en las clases bajas rurales y urbanas y en las clases re1]le dios
medico , x
x x
medias rurales y parte de las ciudadanas, puede observarse la presencia comadrona x
simultánea de dos fuerzas en este sentido: una totalmente responsabilizada
r em~ dios farmacia
Educaciol) , x Colabora
x
x
x x ,
de la vida económica de la familia y otra su colaboradora inmediata en esta
CelebracioR Ciclo Vital :
matrimon io ,,
tarea, situación evidente cuando se trata de la familia instituida bajo bautiz.o hij!lS
la. comunloo , x x
x x

82 83
. I
Necesitamos algunas observaciones para ampliar la simplicidad ejel los sistemas curativos imperantes. En las regiones donde aún se acostumbra
cuadro. I..os cuestionarios aplicados en esta zona indican que al hombre el empleo del curandero, o curandera, especialmente para dolencias
corresponde dar vivienda a la célula hogareña que funda ; pero, de acuerdo infantiles, es la progenitora la que solicita sus servicios y los remunera. Eh
con las condiciones ambientaJes, hemos visto que existe para cada pareja Nariño. el "grado", paga del c urandero. corre de su cuenta. y como la de
1
una residencia rotatoria, que se inicia por regla general en el hogar • Bo)'acá o del altiplano cundinamarqués, lo cubre con algún producto
materno, del cual se desprende luego, en Cundinamarca y Boyacá hacia las 1 agrícola: habas de la cosecha, papas , cuchuco de trigo de fabricación
tierras del padre, como 10 fuera en la época anterior a la Conquista. casera, cebada etc., o es un servicio que debe devolver con otro servicio en
Como se trata de una zona agrícola de numerosa población rural y de cualquiera oportunidad. Sin embargo , el pago de la comadrona es
altos porcentajes de propietarios (minifundistas), el hombre tiene la
I obligación varoni1. Parece que en el pago de este servicio, y en la atención
obligación de cultivar su tenencia, en la estrecha colaboración 'femenina ;1 prenata1 "para colocar" bien el niño y dar un buen parto, va implícito un
para cubrir primordialmente el consumo hogareño, sacando estrechos '1 reconocimiento tácito de la paternidad, y uno de sus principales deberes
sobrantes para tener el dinero contante, indispensable en abonos. 11 para cumplir. Sólo la madre soltera debe pagar estas expensas, ya que no
herramientas , jornales, gastos personales) etc. Los alimentos il un hombre que se responsabilice ante la cultura de su maternidad , y a
complementarios, aquellos no producidoo en la chagra, no son de exclusiva falta de recursos de la hija, la madre o sus hermanas, cubren este servicio o
obligación masculina: en su adquisición la mujer gasta la mayor parte de lo satisfa",~ personalmente.
sus entradas, siendo para este renglón para lo que se empeña en obtener Los remedios de farmacia y los honorari os médicos son obligación del
ingresos accesorios , que se hacen más funcionales durante las etapas de jefe de familia. No obstante, en algunas zonas, dado lo extemporáneo de su
espera de la cosecha entre la siembra y aquella. El vestuario es sin duda la empleo , aparecen como una obligación femenina que ella subvenciona
mayor obligación de la mujer. En Nariño y en el Cauca y en sectores aprovechando sus entradas extrns o sus ahorros, representados en un
boyacenses y aun santandereanos. donde se sienten todavía las animal , un tejido que vende en el mercado , etc .. para solventar la
interferencias nativas, esta obligación es qtás universal , y abarca no sólo el imprevista situación. En tales eventualidades es donde juegan un papel
deber de atender sus necesidades personales, sino que se amplía a los hijos importante el trabajo feme~no y sus ingresos.
pequeños hasta la edad en que ellos puedan financiarse con trabajos los gastos de educación en realidad son mínimos en Jos grupos
accesorios por sí mismos. Avanza más aún esta obligación: la madre rurales: pero considerándolos dentro del presupuesto familiar de estas
narifiense siente que cada vez que un hijo adulto necesita ruana, elemento clases tan pauperizadas y de la valoración que la enseftánz.a tiene en estos
cultural indispensable, debe proveerlo de este tipo de implemento de su medios , pueden considerarse como un egreso extra. La madre mueve el
traje. No extiende ninguna obligación hacia la hija mujer adulta, pero la interés por que el hijo vaya a la escuela, y hace no sólo el sacrificio de
proyecta hacia el marido. Es su deber tejerle bayetas para sus trajes privarse de la ayuda que pueda recibir del pequelio, sino que subvenciona
interiores, y antes de generalizarse el uso de los tejidos de fábrica llegados con sus entradas los gastos que demanda. Hay que recordar que en esta
de otros Departamentos. también lo proveía del atuendo externo. Hoy en zona existe una reticencia en la educación de las mujeres. Indagando al
día, la costumbre se mantiene diversificada: con sus dineros le compra la respecto , es el dinero materno el que rompe la resistencia para que la niña
ropa de fábrica . En Santander, en zonas de influencia de este complejo, concurra a la escuela~ pues el padre muestra menos interés en darle
también se percibe la participación de la mujer en el suministro de educación a una hija que a un varón , y tiene que ser que ella no produzca
vestuario para el marido , obligación que en Cundinamarca es más débil y deterioros en el presupuesto familiar, para que el padre consienta en foona
sólo adquiere el carácter de un regalo. más fácil su ingreso.
La guarda de la salud con sistemas tradicionales reposa en manos de la Cuando se avanza ascendentemente en la estratificación social urbana,
madre. Ella es la encargada de velar por el bienestar físico suyo, del marido mís se destaca el papel de la mujer en el estímulo de la educación de los
y de los hijos . En sus manos está la obligación de satisfacer las normas hijos. Cuando logra eslabili",r su ingreso la madre citadina, o cuando la
higiénicas preventivas y, llegada la enfermedad, de aplicar y hacer aplicar familia rural se afrn.nza en bienestar, estas entradas van a ser dirigidas hacia

84 8S
1M oducuclón de un hijo varón. La progenitora financia una etapa superior La Primera Comunión, festividad socio-religiosa, es la que más aUge y
de IIIS estudios, costeándole el envío fuera del ambiente hasta lograr que generalización tiene en estas clases que venimos presentando, por el hondo
los finalice. Solamente en las clases más pudientes esta educación superior significado que aporta en este complejo profundamente religioso, cuya
es subvencionada por el padre, hasta su culminación. liturgia impresiona y cuya parafernalia capta ampliamente los más variados
indicadores de la expresión social. Influidos por los grupos más altos, esta
Obligaciones sociales celebración ha ido descendiendo hasta estratos bajos de las zonas urbanas
y en las rurales donde existen escuelas. Su fijación ha sido apoyada por el
¿Qué ocurre con las obligaciones del ciclo vital de la familia nuclear? complejo religioso que las escuda, y por ello, las familias de los grupos
A medida que se desciende en la escala socio-económica de la urbanos y las de mediana categoría en los rurales, les han dado amplia
comunidad, las obligaciones en el ciclo vital se reducen al 'mínimo: aceptación. En estos grupos de escasos ingresos es "un lujon demasiado
bautizo, matrimonio y muerte son los tres instantes en que la familia se dispendioso, a pesar de 10 cual, merced a las implicaciones socio-religiosas
extravierte sobre la colectividad a través de determinados patrones de conexas, han terminado por aceptarlo con -facilidad. Las madres son las
prestigio. ¿Quién ha de satisfacer las exigencias mÍrtimas de estos que le prestan mayor aceptación y las que han de fmanciar en
denominadores de clase? En el bautizo las costean los padrinos, consecuencia las expensas.
satisfacción debida a los progenitores, como respuesta cultura] a la honra
En escalas sociales superiores, a las celebraciones tradicionales de
acordada. y luego el padre en correspondencia a este rito religioso-socia1. momentos vitales se agregan otras más relacionadas con hospitalidad,
El matrimonio implica una serie de prácticas sociales, extraversión de trueque o intercambio de relaciones sociales, extraversión de categoría
la familia ante la comunidad. Estas manifestaciones, generalmente corren social, etc., en que el hogar se proyecta sobre círculos similares de la
por cuenta del hombre que contrae, y '4estos costos" de tanta comunidad. Como. las condiciones económicas en estos ambientes están
obligatoriedad son el motivo principal que empuja a la pareja a convivir superadas, su decisión y costo atafie al jefe económico de la familia, que
después de las amonestaciones y antes de la bendición nupcial, para juntos dentro de estos estratos se centra en el padre.
lograr los ingresos que han de cubrir dichas exigencias. A medida que se
En esta relación sucinta,de las funciones del status de cada progenitor
avanza en status, los padres de la novia se encargan de esta celebración.
en función de la vida hogareña, y en su proyección social en la comunidad,
la muerte es finalmente el instante vital que congrega, más podemos situar la jerarquía interior de los mismos. Otra faceta en estas
apretadamente que las demás etapas de la vida, la atención de la familia proyecciones se puede observar a través del control de los ingresos, reflejo
nuclear y conmueve ajustando los lazos de la familia extensa. El jefe de en su ejercicio de la tenencia acumuladora de la autoridad en uno o más de
familia centraliza esta obligación económica cuando se trata de cubrir sus los miembros de la familia pequeña.
erogaciones en algunos de sus hijos, y estos y el cónyuge sobreviviente, o
los primeros nada más, en relación con uno de. los progenitores. Más
adelante, en las obligaciones de la familia extensa, veremos de nuevo las El ingreso y la autoridad
ceremonias de funebria como expresión de vínculos de sangre entre los
grupos de parientes. ¿Quién mueve los ingresos en la unidad doméstica? La centralización
la estratificación social, sin embargo, se viene a hacer evidente en la de la autoridad o su tendencia a focalizarla se hace manifiesta cuando se
celebración del ciclo vital-, porque fuera de los instantes ya mencionados; trata de ejercitar los derechos en este sentido. Los sondeos realizados
se van sumando algunos más que, aunque menos trascendentales, van indican en formageneraJ que cada cónyuge y cada hijo mantiene el dominio
tomando fuerza, y su cumplimiento el carácter de obligatorios: la sobre las entradas que la cultura le asigna, constituyendo un reducido
comunidad ha forzado a la familia a hacerlos expresos y a mantener sus porcentaje el que informaba al otro de sus propios ingresos.
denominadores de prestigio en vigencia activa. Tal el caso de la Primera Consecuentemente, sólo cuando una financiación se hacía en beneficio
Comunión, la Confirmación,las fiestas de onomástico, etc. colectivo familiar, había un intercambio de opiniones sobre el desembolso

86 87
11111 IN! Ih. M lIucer. Esta actitud cobijaba al padre, cabeza del patrimonio de relacione, extra-conyugales del hombre, o en la determinación del
1.IIIIIIMr. O\)se .... emos más en detalle el fen6meno.
monto de las expensas en diversiones que en estos ambientes y bajo las
En cifras aproximadas en el Departamento de Narino, en el grupo
mencionadas circunstancias, sólo gratifican al varón con detrimento de la
rural de clase popular. el 890/0 de los jefes de familia (matrimomo)
satisfacci6n de las necesidades primarias de la familia nuclear. Como
conservaba el dominio sobre las entradas provenientes de sus actividades
secuencia familiar es comiín hallar que cuando la ·mujer neva ingresos al
agrícolas, trabajos de jornaleo, comercio, o ,burocracia. En Cauea el 930/0,
hogar, el hombre sacude algunas de sus responsabilidades y las hace recaer
Boyacá el 920/0 y Cundinamarca el 960/0. Estos cabezas de familia no
sobre las entiadas de su esposa. Las trabajadoras y empleadas casadas
daban cuenta de su situación económica a su mujer, guardando bajo su
(burocracia. comercio. industria), en un porcentaje que sobrepasa la mitad
control los ingresos. El restante porcentaje participaba de la idea de que la
de ellas, no trabajan para complementar "extrasU de su status social, sino
mujer debía conocer su situación económica, algunos le encome~daban en
para satisfacer necesidades primarias del hogar. No puedo, dentro de este
guarda sus entradas, aunque no en la administración, y la mínima parte
porcentaje, señalar si esta situación se cumple por incapacidad económica
hacían un fondo común, con las ganancias femeninas, para distribuir los
real del c6nyuge, o porque su responsabilidad cultural no es satisfecha
egresos unitariamente y de común acuerdo. Esta era la proporción menor.
voluntariamente conforme al citado patr6n real de comportamiento
En las zonas urbanas de clases medias el dominio de cada individuo
varom\. Entre las solteras de clase media, la mayoría (cuya cifra porcentual
sobre )0 que gana sigue manteniéndose vigente, aunque se insinúa
no puedo evaluar exactamente) trabaja en la poirici6n de hija de familia, a
dentro de la pareja conyugal una tendencia a compartir el conocimiento
fin de redondear las entradas hogareñas, y satisfacer necesidades primarias,
del estado de las finanzas domésticas y con más débil acento a crear
que el progenitor no puede o no quiere satisfacer. Estas condiciones,
un fondo de conjunta inversión cuando la mujer colabora con algún
aunque anómalas pero generalizadas, lógicamente plantean diferencias en
ingreso . Las cifras que proporcionan los cuestionarios son las siguientes:
las condiciones particulares del status del cabeza de familia dentro de su
controlan individualmente sus ingresos el 740/0 de los jefes de familia
hogar de procreación.
urbanos en Nariño ; el 83010 en el Cauca; el 850/0 en Boyacá y el
750/0 en Cundinamarca. las otras modalidades (similar en el caso la responsabilización económica difiere cuando se trata de hogares
precedente). por las complejas modalidades y cambios que ofrecen. no legales o de hecho. En la unión libre, la situación es similar a la observada
permiten cuantificación. la condición indicada puede ser debida a que en ya en los de estructura leg3J.. Sin embargo 1 se siente el influjo de presiones
las ciudades las entradas son más fáciles de conocer por el otro cónyuge de valoraci6n afectiva: el hombre cumple sus obligaciones en grado más
(burocracia). pero este conocimiento no obsta para que el jefe de la familia fuerte porque uquiere" satisfacerlas, es decir, obra el incentivo
mantenga bajo su absoluto dominio y voluntad sus ingresos y las expensas mencionado como estímulo normativo. no la obligaci6n que pesa en la
hogareñas . En esta zona urbana, dentro de las clases que estamos célula legal. Este acto volitivo tiene una fuerte repercusión en las
analizando y en las inmediatas más altas, es generalizado el sentir que las interrelaciones de la pareja, ya que el precepto está sujeto a las variaciones
erogaciones que el hombre hace para el sostenimiento del hogar (aunque de gratificación obtenida. Si el hombre quiere conservar. a su lado a su
son obligaciones culturales que se ha impuesto al casa ..e) no tienen "compañera", debe cubrir sus necesidades, y esta ha de mantener
carácter estrictamente impositivo sino voluntario, pudiendo ser o no satisfecho a su contraparte marital si desea el financiamiento del hogar. Un
satisfechas a su voluntad, como resultado de su poirición en la cima de . la cierto mecanismo de trueque, dentro del cual se equilibran las mutuas
jerarquía hogarena. Culturalmente, se siente que satisfacer las necesidades gratificaciones y asegura la estabilidad marital y el status de sus miembros.
familiares no COfl.'it1tuye en última instancia una responsabilidad En el madresolterismo y fonnas que se le identifican, vuelvo a repetir
totalmente estricta, imperativa de su status , sino expresión de "su gana" de que la progenitora está sola para cumplir las obligaciones económicas con
cubrirlas, faltando la cual, puede librarse prácticamente de dicha la descendencia que ha procreado. Está sola. digo. en el sentido de la
obligación. familia nuclear, porque los vínculos de consanguinidad con los familiares
Este valor, que trasciende en el componamiento varonil, se hace uterinos extensos la rodean en última instancia a través de su respaldo,
álgido en los períodos de quiebra de la integraci6n familiar, sea en los casos aunque en la realidad ella sólo cuenta legalmente con lo que sus esfuerzos

88 89
le permitan allegar, porque la ayuda familiar materna es apenas los valores del linaje con el contenido cultural impreso en ellos. Un
complementaria sin el valor de la obligatoriedad. segundo .ub-tipo de autoridad de tendencia patriarcalista como el
En las encuestas aplicadas en las zonas de madresolterismo anterior. pero basado fundamentalmente en la dependencia económica
institucional (NariiÍo y Cauca), la modalidad normativa es que el unitaria de la familia se establece, y merced a la obligación de cubrir las
"campafíero" no contribuye con sus haberes para el sostenimiento de los necesidades de la misma, centraliza la autoridad y ejerce las prerrogativas
hijos ilegítimos : "No les merece nada" dicen las madres solteras de la norma aculturativa hispánica. (ConfiéraSe primer volumen, Familia
nariñenses, queriendo expresar que no toman ninguna responsabilidad Hispánica). Esta segunda variable es fruto de la aculturaci6n normativa
econpmica sobre sus descendientes. Es posible que, a pesar de la negativa superpuesta. que por diversas circunstancias favorables al proceso, ha
general haBada en las encuestas, contribuyan esporádicamente para el realizado su cristalizaci'ón dentro de diferentes clases sociales, bien sea
sostenimiento de sus hijos, bien que la negativa a reconocerios ,puede pertenecientes al área rural o a la urbana. Esta segunda modalidad
encubrir la tendencia a eludir las responsabilidades materiales del status jerárquica de la autoridad constituye el empalme con las formas
paternal. Complementariamente con la abuela, los hermanos de la madre, estructurales del complejo santandereano que veremos luego.
particularmente . si son solteros, contribuyen voluntariamente a reforzar el Un matiz intermedio 10 constituye la autoridad compartida, donde la
cumplimient o de las obligaciones vitales que la parienta no alcanza a mujer deja oír su voz y sus decisiones y hace expresos derechos más
satisfacer. Parece que antaño esta ayuda era más efectiva y obligatoria. Las amplios no tolerados a la primera categoría. Esta autoridad , resultante de
presiones sobre la tierra cada vez más fuenes, recurso del cual se deriva el una jefatura económica dual . ofrece en su reparto matices basados en una
sustento, restringen estas posibilidades de cooperación avuncular, que tuvo participación similar en las tareas de producción esporádicas menores,
particular impulso en las generaciones más viejas. constituidas en fuente de ahorros, en suplencias o en complementaciones
de patrones de prestigio y de ascenso social.
La jerarquización de la autoridad Finalmente, podemos hallar que, pasando a traves de los diversos
mat ices de la autoridad compartida, llegamos a una institución familiar
¿Cómo trasciende la contribución al sostenimiento material del hogar donde la mujer es la cabeza económica de la familia y el eje del poder: es el
en el ejercicio de la autoridad? Haciendo un esfuerzo por agrupar este caso de las formas estructurales de facto , donde la madre y su progenitora
complejo de variadas situaciones expuestas y de muchas 'más, junto del aún respectiva levantan con su esfuerzo económico la descendencia. También
vigente proceso de aculturación familiar a los patrones normativos hallamos esta situación en las familias legales en trance de desintegración.
hispánicos de tendencia patriarcalista, parlemos decir que la cooperación donde el varÓn (por concubinato) deserta del hogar sacramental y asume
económica de cada miembro de familia deterntina en realidad su posición responsabilidades familiares complementarias con una coesposa en cuyo
jerárquica en ella. De allí emana su poder , porque el que cubre los hogar atiende a las nuevas obligaciones dentro de un alto índice de
apremios hogareños satisfaciendo sus necesidades vitales . recibe una satisfacción , marginando en grados variables las de la .primera unidad
gratificación que se extravierte en dependencia .. se traduce en sumisión , domestica. Dent ro de esta modalidad, la madre y /o los hijos suplen las
respeto y obediencia, hacia la fuente de retribución material. Sobre esta nece~dades económicas vitales de esta familia legal y el padre pierde su
premisa podemos estructurar tres. jerarquías de autoridad, jerarquías status en virtud del debilitamiento de sus funciones básicas.
señaladas mediante la observación, la entrevista profunda y el análisis de
biografías de adultos y jóvenes. Las modalidades de la autoridad, las estructuras familiares ,
En primer lugar se marca una zona de amplia autoridad paterna] . la econom(a y las normas de residencia
compuesta fundamentalmente por la clase alta tradicional de manifiesta
herencia hispánica, y que ha mantenido funcional este trasplante originario Veamos ahora cómo estas estructuras ,de la ,autoridad se reflejan en
de las formas castizas. En esta clase no es la tutoría económica del jefe algunas decisiones más que afectan el hogar. Consideradas las tres
familiar la que cuenta escuetamente en esta jerarquización: son más bien modalidades de la autoridad, juzgo necesario repetir que dentro de la

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primera (con sus dos sub-tipos), el jefe económico tiene el derecho a fenómeno de cambio : formas rotatorias de residencia se van configurando
dIsponer libremente del ingreso suyo, de di~ribuirlo a su arbitrio en la en todo el curso de la vida familiar, como parte de un proceso que termina
satisfacción de las necesidades domésticas, expensas que respaldan y con la muerte o desintegración de la unidad. Estas formas están en relación
magnifican su autorid8d en el seno del hogar. El poder de di~ribución de con la vida. económica ·de la familia, con su tipologíaestructuraJ y su
sus entradas le permite disponer libremente también de una parte de ellas legado cultural.
en el renglón "diversiones". egreso que modalmente está representado en Analicemos los tres aspectos: la economía, razón vital, fuerza a la
la ingestión de bebidas alcohólicas (obsérvese que en esta rona cultural y pareja de las clases populares que comienza su vida conyugal a
en otras más._el consumo individual de licor está empujado por una serie residenciarse en el lugar más apto para sus actividades, con lo. cual se marca
pronúscua de valores culrurales 12 a. válvula de escape de las presiones una tendencia neolocal inicial. Pero, generalmente , esta converuencia se
psicológicas y económicas, extraversión de prestigio, menstlra de la ofrece particularmente al lado de uno de los tronco. de la familia extensa
solvencia económica de una pe"onalidad; traducción cultural ' de la de donde se desprende la pareja. Si se orientan por las solas conveniencias
amistad , la solidaridad, el sentido de grupo; medida de las cualidades económicas, indiscriminadamente la nueva célula prende, ya sea aliado del
íntimas del individuo ~ forma de proyectarse en la colectividad , etc.), hogar del hombre o del de la mujer. Pero si en esta decisión pesan valores
1
erogaciones que, fuera de gratificarlo individualmente . establecen su il de n¡¡turaleza cultural, es aliado de la madre donde halla mejor acogida. La
imagen social sobre la comunidad. tradición nativa guarda un marcado uxorilocalismo en las primeras etapas
Otro de los aspectos en que se manifiesta la autoridad de los miembros de residencia de cada pareja. (Recordar matrimonio por servicios). Pero
de la familia nuclear, hace relación a las normas de residencia, que en este comienzo no permanece estático: con el avance de las condiciones
°
cierto modo cristalizan el poder del hombre de la mujer, al tener el económicas, la familia acaba por moverse en una dirección o en otra:
arbitrio para orientar la localización de la unidad habitacional, siguiendo cuando las per.;peclivas de emigración lo exigen, se hace neolocal yendo a
los intereses y las formas tradicionales que a cada uno favorecen. la ciudad; o se mueve a nuevos lugares rurales en forma similar; o se asienta
La clase alta tradicional de este complejo cultural continúa y mantiene en las tierras patrimoniales de alguno de los dos (patrilocal o
la tradición hispánica en las normas de residencia, es decir, la familia de matriJocalmente), cuando entran en posesión de las mismas, en las zonas
procreación es manifiestamente neo local. lDs intereses de la pareja, con minifundist ....
predominancia de los que afecten el status de la cabeza económica de la En la zona de Nariño hay una clara predilección por la ubicación
familia , tienen prelación en la consideración del sitio donde ella ha de matrilocal, mientras Cundinamarca y Boyacá presentan, con parches de
establecerse. De manera que en esta categoría social existe una tendencia Santander, una tendencia patriloca1. Así, vemoS en las veredas de estos
manifiesta hacia el neolocalismo que desemboca en virilocalismo, ya que Departamentos comarcas de una sola familia extensa donde las formas del
unidades consanguíneas ligadas al padre lo favorecen y, por tanto, uxori o virilocalismo son las directivas de las pautas de residencia.
conforma núcleos de esta modalidad. Igual manifestación se halla en el Pero, sin lugar a dudas, en este compleja.el factor determinante de \as
segundo sub-tipo de la tendencia patriarcalista. normas de residencia están en función de la tipología de la familia que
la clase baja, en sus normas de residencia, está a merced de dos decide en última instancia, bien se trate de formas de facto o legales. Según
consideraciones: su problema económico y su acervo cultural, al cual se esta premisa, se puede asegurar que existe una tendencia al neolocalismo o
suma el proceso dinámico de la residencia. Mientras en el sector alto su tendencia al virilocalismo en las formas legales de las clases altas, mientras
orientación modal se mantiene vigente en circunstancias nonnaJes durante la media se mueve junto con la baja de la zona rural de Nariao hacia el
todo el cu"o de la existencia de la familia, en la clase baja se presenta un matrilocalismo. en tanto que los mismos estratos campesinos se ubican
patrilocalmente en los demás Departamentos, o en función del bienestar
118 Virginia Guti&Tez d~ Pineda, Alcohol y culturo en uno da.e obrera: de familiar, en forma neolocal dentro de las zonas urbanas.
BOlotd. en Hom~noje o Paul Riuet, Bo¡otá. Academia Colombiana de Historia. 1953. Las estructuras familiares de hecho ofrecen ejemplos particulares. El
págs. 365 y ss.; Orlando Fu, Borda, Compelino. de lo. Ande., op. cit.. páp. 116 a
181 , 206 a 210. arnailo, en sus diverus modalidades , se reparte en las formas de matri o

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patrilocalismo, dentro de los grupos rurales (Narillo y Boyacá), como separación y en la familia de facto, remplazando íntegramente las funciones
tendencia dominante. El neolocaHsmo es la forma menos extendida. masculinas de decisión.
La característica fundamental del madresoIterismo es su ubicación En Nariño y en Boyacá,. algunas mujeres casadas, por mutuo convenio
duolocal. Pero en función del núcleo familiar que genera, se puede con sus maridos, o por desacuerdo con ellos, se empeñan individualmente
observar, o la tendencia a la fijación matrilocal (en la propiedad de los en trabajar tierras suyas (herencias) o ajen~s (arriendos), a las que pueden
familiares de la madre), o proyectando su dinámica hallamos que esta tener acceso cubriendo todas las implicaciones de su laboreo.
familia incompleta. al salir del ambiente maternal extenso, alcanza una A pesar de 19 expuesto, la panicipación femenina va anexa y
residencia neolocal. No es raro también que en el proceso evolutivo de esta supeditada a la del varón en las actividades agropecuarias. Aunque el
unidad doméstica veamos un desarrollo avunculolocal, centrado en torno hombre requiere su colaboración para el desempeño de la tarea agrícola,
del hermano soltero de la madre. . esta dependencia no rebaja su status, pues este quehacer cae bajo la
El concubinato ofrece variantes que siguen las distintas modalidades autoridad y control del marido. Esta vinculación de los sexos en el trabajo
que él diversifica en este ambiente cultural. Cuando no se trata de del suelo es una de las razones que llevan al matrimonio, debido a la
residencia unilocal de los dos cónyuges (concubinato simple), por repartición cultural de tareas que enlaza a hombres y mujeres y los
deserción de la esposa principal (Boyacá, Cundinamarca y Santanderes), estabiliza en la unión familiar, ya que de su integración productiva se
puede presentarse la forma duolocal que busca la evasión del control asegura el éxito. Esta cooperación, que pennite al Ego femenino participar
social, quedando marido común y esposa lega1 y compañera en sus en el ingreso familiar, ganando conjuntamente el diario vivir, la subordina a
respectivas sedes habitacionales, y en ellas desenvolverse los núcleos la autoridad del varón, cabeza de la empresa familiar, quien la dirige y
familiares resultantes. Una de ellas -la esposa- puede ofrecer forma focaliza en su total realización.
neolocal y la otra u otras coesposas ofrecer residencia en el hogar materno Dentro de otro tipo de tareas se satisface el acrecentamiento de la
o formas de neolocalismo. Lo importante es que no existe unidad autoridad femenina: la artesanía, el comercio, pequeñas empresas, trabajo
habitacional entre el marido común y la o las concubinas , generándose así a jornal, etc., que refuerzan su status merced a la retribución obtenida.
el rnultilocalismo o poliginia dispersa en función del concubinato como Sin embargo, en aqueBas labores en las cuales el hombre también participa,
familia compuesta . La unión libre, fenómeno urbano, es generalmente (tiendas, comercio), es f;ecueme que la responsabilidad se centre ·en el
neolocal. esposo y la mujer se subordine a su dirección y mando, cumpliendo sólo
menesteres subalternos.
El status y la distribución del trabajo por sexos, La sociabitización Consecuente con esta estructuración de las faenas productivas, el
hombre tiene derecho a disponer del resultante agropecuario y de los
El status se proyecta también en la responsabilización que cada sexo elementos de producción: tierras y cosechas, semovientes (excepción de las
hace -de las tareas atañederas a él: mientras el mundo del varón, con sus ovejas y gallinas) y vivienda, caen bajo su autoridad para disponer de ellos.
derechos y obligaciones, se localiza en la actividad productiva, el de la La esposa matiene esta subordinació'l, a no ser que se trate de bienes
mujer de las clases populares alterna entre esta y la vida hogareña. la personales (herencia) o de los ingresos obtenidos con su trabajo
mayor o menor participación en la economía (en el caso femenino) complementario.
trasciende en ~na fuerte autoridad o se la resta o le permite compartirla. Donde se desempeña totalmente la responsabilidad femenina es en lo
Veamos cómo: concerniente a la administración del hogar. Allí la esposa disfruta de todo
. En las regiones con predominio de pequeños agricultores, la autoridad poder para poner en marcha la unidad familiar y satisfacer las exigencias
del varón se orienta al cumplimiento de las actividades económicas, desde que de ella emanan. En las clases de medianos recursos y en la baja, la
la decisión de qué se produce y cómo, hasta la aceptación de cambios en madre ha de satisfacer con ayuda de sus hijos todas las tareas internas:
los procesos técnicos de producción. La mujer penetra en este campo en dieta para el hogar y para quien ayuda en las tareas de producción (incluye
los casos de movitidad horizontal del marido y los hijos, de viudez, de generalmente proveerse de agua, combustible, traer los alimentos del

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mercado, transportar y ensilar los de la chagra, y todo el proceso de hogarenas y agrícolas propias de su sexo. Así s. entra al período de
elaboración) , conforme a las condiciones económicas y a las pautas sociabiliza:ci6n en que el infante se convierte en una sombra del padre al
culturales nutricionales. La tarea de limpieza del hogar, de los niños y de la que sigue a la chagra, cumpliendo a su lado las mismas jornadas y
ropa 1%8 Bi', la atención de los enfermos, dieta, y aplicación de los ,
I
gradualmente las mismas tareas. La niña es la vemón materna ; como el
remedios (muy dispendiosa en Nariño y Cauca con el tratamiento de niño (llámese de Nariño, Boyacá o Cauea, Cundinamarca, etc.) , constituye
"bañados" y "soplados", o en Boyad y Cundinamarca y Santanderes en la duplicación de la imagen del progenitor. Así, cada muchacho (hombre o
los cuidados de los "sutes" Utocados de vivo" o de "hielo de muerto"), la mujer) llega a convertirse en adulto menor en cuanto al contenido de
consulta del especialista, curandero o médico, y la obtención de l~s aprendizaje y al cumplimiento de las actividades propias de su sexo se
elementos de recuperación. (Se auxilia en los casos de gravedad, por las refiere y a la responsabilizaci6n que de cada una de sus tareas culturales
comadres, madrinas de bautiZo de) infante e,nfermo , de común usanza en pesa sobre su Ego.
Boyacá, Nariño y Cauca. El madrinazgo, con todas sus interferencias En la asimilación de este proceso es donde se ejerce la autoridad. Su
religiososociales, crea una doble maternidad que incluye a la madrina proyección está representada en la aplicación de los estímulos negativos o
dentro de la familia nuclear para la guarda de la salud de su ahijado). En , positivos (castigos y premios) que los progenitores emplean para que el
clases de medianos y amplios recursos la madre dispone de ayuda niño · adquiera e) acervo cultural material y espiritual que se proyecta
asalariada en estos menesteres, pero le compete la dirección de los mismos.
La crianza de los niños es otra de las obligaciones del status maternal. 1 transmitirle. La madre es en los primeros tiempos la autoridad total en este
proceso por su larga permanencia en el hogar bajo cuya protección está el
El cuidado de los infantes y su sociabilización en las actividades físicas y infante , pero en los momentos de contacto del padre con su familia,
sociales es también parte de su tarea, que a medida que se desciende alas comparte esta función . Cuando la diferenciación entre los sexos se va
clases de menores recursos, o en aquellas otras donde el hogar como evidenciando y singularizando en uno o en otro progenito r. el padre asu~e
empresa familiar cumple tareas productivas, es función pragmática. con mayor frecuencia dicha obligación. Posiblemente este sea el motivo
Constituye un proceso lento y sucesivo mediante el cual el niño de estas por el cual al crecer el nirl0, la madre delega. en el esposo los castigos de
categorías se va convirtiendo primero en un ser que responde por sí mismo faltas que comete en su presencia, mientras 'tue aplica sin dilación a su hija
en locomoción, descanso , nutrición . aseo, etc., y luego en la misma fonna el correctivo conveniente. EtI Nariño, las encuestas indican que es la madre
gradual va llegando a colaborar en el trabajo colectivo de la unidad la que mayor número de ·oorrectivos aplica, en tanto que el padre sanciona
familiar . La buena voluntad del individuo para cubrir las exigencias rara pero duramente; en Cundinamarca y Boyacá , las encuestas inrucan que
maternas y responder a los estímulos positivos y negativos que se les las sanciones del padre a las hijas son más fuertes y frecue ntes que las de la
aplican para conducirlo a su logro y la habilidad individual para lograrlo, madre, que procura defenderlas del castigo paterno. Se observa en las
constituyen parte fundamental de este proceso. clases bajas. un manifiesto deseo del padre de intemalizar dolorosamente
El adiestramiento está ampliamente señalado por los patrones de dentro de su desce ndencia femenina un respeto temeroso de su autoridad,
comportamiento cultural. Ciertas actividades no tienen en los primeros fenómeno -a la inversa en Narifto y Cauca.
afias una discriminación sexual, pero bien pronto comienza a delinearse y a Al ascender en las clases sociales, el proceso de sociabilización infantiJ
limitar a cada infante en su entrenamiento. Cada sexo toma un camino y va siendo menos pragmático y se vierte más a través de la educación fonnal
una orientación diferente: el niño sigue al padre y le ayuda en sus tareas, que en el seno de la familia, cuyo papel fundamental eS transmitir
orientándose sólo por la madre en el entrenamiento de contenido neutro o imágenes. conceptos y valores. En los grupos bajos rurales y urbanos
ambisexual, hasta llegar a diferenciarse totalmente. La niña hace lo propio, tampoco falta este contenido, pero casi siempre a raíz de un hecho de vital
guiada por la madre en sus valores y habilidades dentro de las tareas importancia. verbigracia en Narino , la petición de mano, o cuando las
parejas de recién casados "van al perdón" después del eonsab~do
lla Bis Incluye el har,.peo , versión popUlar nariñense que significa l~ reflcci6n de matrimonio a escondidas -reminiscencia de rapto indio- en B.ayaca y
los ,astadol1raju de ramilia, y la adaptacl6n con las partes útiles I servir de vel1idos
a _loa niftos menous. Narifio en las ceremonias sociales del -m atrimonio, o en los ritos de

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fUllebrla. En la oportunidad en que la hija de los altiplanos orientales tradicional que se asigna al progenitor, sino tangencialmente. Es más
comunica a su madre que quiere casarse, esta "se deja oír"; es decir, a sensible e~te deterioro en la formación de la personalidad masculina que en
través de consejos. a medias regaños, insultos y quejas personales, vierte la femenina: el niño hijo de una madresoltera no es asimilado a la cultura
todas sus prevenciones culturales. por la influencia varonil, lo que, dados los patrones tradicionales,
En los grupos más altos de clase media-media urbana, y de .esta hacia proporciona muchos vacíos formativos. En cambio, en la personalidad
arriba, la autoridad varonil va tomando incremento y la tarea femenina se percibe menos la falta del padre en su proceso de asimilación
sociabilizadora del padre ya no se vierte sólo sobre el hijo varón sino cultural: madre y abuela siguen la pauta sin notables fallas para la tarea
también sobre la mujer . El poder paterno va teniendo prelación en función sociabilizadora.
de control, y a medida que se avanza en status social, las <;lecisiones
LA FAMIUA EXTENSA
hogarefias atañederas a los descendientes cada vez más son de su
competencia, particularmente en lo concerniente a decisiones en que el ¿Cómo se relaciona la familia nuclear con el mundo exterior? El
hijo o hija entra a participar en la vida social. Este rasgo, en concomitancia mundo exterior para la familia nuclear está constituído en primer lugar por
con otros más, nos permite decir que hemos entrado a la familia la familia extensa y en segundo por la comunidad, o 'sea el sector de la
tradicional de rasgos patriarcales. comunidad vinculada de alguna manera a ella y del cual no tiene reacción
Dentro de estos estratos, las relaciones de la célula doméstica y la consanguínea.
comunidad cada vez están más centradas en manos de) jefe económico del Dentro de este complejo cultural, la familia nuclear no es una unidad
hogar a quien compete dicha responsabilidad y tales derechos. En estas totalmente independiente, asimilándose más bien a un miembro orgánico
clases altas , la familia de procreación no sólo se integra al conjunto de las de la familia extensa. El complejo americano, el antioqueño en segunda
familias extensas en proyección bilateral, sino que se incorpora a la instancia y el negroide , presentan una extraordinaria cohesión en los lazos
comunidad total en fonna activa. Dentro de estas extraversiones de )a de consanguinidad. hasta ~I punto en que me atrevería a afinnarque enIas
unidad doméstica, hogar de génesis, tanto en la participación individual clases bajas y medias de e'nos, realmente no hay dislocación de la familia
como en la colectiva, atañe al padre decidir sobre la manera, forma, y primaria en núcleos indepeRdientes, en cuyo lugar existe una gran familia
quié!l debe proyeotarse de la célula doméstica que preside. extensa que involucra unidades más o menos diferenciadas de hogares
Estas funciones del status del progenitor en dichas ciases van nucleares, o sea que en las clases campesinas no se llega al rompimiento
acompañadas de un refuerzo más amplio de su personalidad en el seno de dentro de unidades pequefias, sino en fonna apenas aparente. Es la familia
la familia. Ya no hallamos la autoridad compartida de las clases en que la extensa la que sobrevive y dentro de ella se insinúan algunos de estos
mujer colabora en el ingreso, sino que con la jefatura-económica única, su núcleos primarios que en nada se diferencian de la unidad general que los
posición es también dominante: sus decisiones son terminantes y su status cobija e interrelaciona, a no ser por su crecimiento. Veamos por qué.
está rodeado de las máximas preeminencias, hasta el punto de que en las Observando la residencia de la familia nuclear lig3da a la familia
clases más altas tradicionales la posición del hombre se asimila a la del extensa, vemos que aún se proyectan en el presente las fannas
mismo dentro del complejo santanderano: él ·es el epicentro de la vida institucionales nativas. La familia nuclear india tenía un tipo de residencia
familiar, todo se mueve para complacerlo y acatar sus patrones normativos. rotatoria (confiérase: La modalidad de la autoridad, la economra y las
Volviendo a los grupos rurales y a los estratos de baja ubicación en normas de residencia) que en las comunidades chibchas se iniciaba en las
pueblos y ciudades, hallamos que en la familia de hecho (madresolterismo, tierras de la esposa y se concluía en los territorios claniles del varón, donde
por ejemplo) esta proyección dual está recortada por el lado masculino. se establecía el matrimonio hasta que se desintegraba por muerte o
Como el padre no asume responsabilidad cultural como el progenitor legal, separación. La mujer y los hijos regresaban al clan materno y se fijaban en
se presenta una hipertrofia en el papel de la madre, mientras un recorte y el suelo de sus tíos matemos, residencia avunculolocal, para tener allí la
una anulación total sufre la imagen paterna. El abuelo legítimo, si existe, el plenitud ciudadana. Otra versión nativa era matrilocal. Cundinamar-ca,
tío hermano de la madre, suplen esta función, pero no en la fOl'\lla Boyacá y parte de los Santanderes son ejemplo de la primera tipificación y

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Estas células familiares crean una cierta unidad económica cara al
lu zona sureña del segundo. Así se establece, merced a esta organizaci6n exterior, mientrns se delinean interiormente derechos privados de los
primitiva que tuvieron que respetar los Encomenderos, movimientos de núcleos primarios. Un alto grado de cooperación existe bajo el sistema de
mujeres hacia los terrenos de los hombres y movimientos de estos 'hacia las unidad habitacional o de cercana vecindad y una variedad de obligaciones
posiciones femeninas. Hombres forasteros y núcleos consanguíneos. en el y .de derechos casi tan estrechos como el de la familia primaria. La
lugar; mujeres forasteras y unidades domésticas con sus miembros jerarquizaci6n de la autoridad entre las distintas generaciones se establece
enlazados por la sangre , en otro. en grados muy variados de intensidad, constituyendo norma báSica la
Tales principios institucionales nativos son los que han perdurado proyección de una generación sobre la inmediata descendencia en deberes
como estímulo en el mantenimiento de las tierras de los Resguardos y y derechos plenos y esta sobre la siguiente en la misma intensidad,
luego en la formación de núcleos familiares extensos en 1.... veredas recibiendo cada status de una generación recíprocamente respeto y
municipales de esta zona, porciones territoriales que ofrecen un nombre en obediencia de las inmediatas inferiores. Las responsabilidades Y los
común Y un número limitado de apellidos comunes emparentados entre sí. derechos de cada posición se van debilitando y transformando a medida
ya sea por vía paterna en Boyacá y Cundinamarc3. o por la vía materna en que la relación no es de inmediata contigüidad , ejemplo abuelo a nieto , a
Nariño y Cauca. Esta unidad familiar está centrada en el suelo ; de aquí el no ser que circunstancias peculiares obren suplementariamente: el abuelo
afán de mantenerlo dentro del círculo de consanguíneos aun en las hace las veces de padre con el nieto habido en lúja madresoltera. Sin
sub- divisiones mili métricas a que se llega en la herencia de estas zonas embargo, en casos de emergencia, conflicto y respaldo, un fuerte
minifundistas . Mantenida la unidad territorial, el sentimiento del vínculo sentimiento de solidaridad aprieta las ramas colaterales entre sí, como
familiar se siente en estas unidades. '"Todos somos de los mismos", dicen expresión de su común pertenencia a un tronco genérico identificado por
expresando de este sentimient o y queriendo significar que la vinculación la sangre común que todos tienen.
entre ellos, solidaria y cooperativa, debe ser una de las obligaciones del la. relación cooperativa y -solidaria de los individuos consanguíneos
parentesco. Esta unidad de residencia es la que ha dado el tipo de granja asentados en un habitat limitado y contiguo, se expresa en muy variadas
dispersa característica, que co n el crecimiento demográfico y las fonnas . En primer -lugar , un intercambio de servicios y de instrumentos de
particiones en sucesivas generaciones, van generando un poblamiento más trabajo agiliza la vida y las obligaciones en el mundo femenino,
apretado, más cercano, hasta que la pequeñez de la tenencia impide la intercambio que trasciende en lo referente a la actividad .y
creación de nuevos sitios de habitación~ Entonces es cuando aparecen los responsabilidades de los hombres. En el laboreo de la tierra existe una regla
grupos más amplios de las familias extensas que no llegan a su de recíprocos préstamos para herramientas, bueyes, semillas, abonos, etc.,
desintegración, como ocurre en algunos municipios del altiplano de Nariño que mantiene activas y funcionales las relaciones. Esta se~dumbre de
y de la Sabana de Bogotá. El grupo nuclear crece enquistado en la unidad elementos mater.iales se extiende a la cooperación en el trabaJO. No es raro
extensa, y cuando llegan los lújos a su adultez, a no ser por movimientos que un hermano "dé la mano" o sirva oportunament.e en un "brazo
horizontales, los demás siguen viviendo al lado del tronco común, vuelto" a o tro en el laboreo de la tierra, y ,!ue reciba en trueque el apoyo
casándose y procreando, en límites casi indefinidos . recíproco en el · momento oportuno. Cuando alguno quiere levantar su
Estructuralmente hallamos dos tipos de familias extensas: una que ha vivienda , obtiene la ayuda de los demás, cooperaci6n que, aunque se
sido conformada a través del matrimonio y dentro de la cual la pareja remunere , sin embargo constituye una ayuda, un aporte de solidaridad y
inicial está rodeada de parejas legales con sus lújos legítimos, pudiendo de asistencia mutua . Este sentido se hace evidente también en las cosechas.
también encontrarse nietos de uniones de facto . la segunda fonna la FJ grupo familiar extenso, aunque tenga los mismos cultivos, cuando se
constituye un tronco impar, la abuela, que agrupa a su derredor los recolecta algún producto que entra en sazón en una parcela, se participa a
descendientes de sus lújas (madresolterismo) y/o conserva los lújos solteros todos los hogares del fruto recogido. Los otros a su vez tomarán el
y parejas legales con su prole. Es decir, un conjunto mixto de núcleos presente a su debido tiempo. Los préstamos en especies refuerzan la dieta
familiares completos e incompletos, con predominancia de los primeros o de los hogares : productos alimenticios básicos obtenidos en la ciudad, son
de los segundos, según las zonas.
101
100
UIIIIII'~IHd()1 cuando escasean en otr~ de las viviendas de familiares un grupo fanúliar extenso y su agregado de compadres. Barrios enteros se
Y~lrtl\lles. También son comunes los préstamo. monetarios. Pequef\.. pueblan. con estos emigrantes, y la población obrera de determinadas
'lI11I1IS se intercambian, tanto como los alimentos agrícolas que faltan en industrias o fábricas es compacta regionalmente: al penetrar laboralmente
un hogar y existen en otro. un individuo, consigue para sus consanguíneos y sus coterráneos el puesto
La norma hospitalaria es una de las manifestaciones más efectivas de la que va apareciendo vacante, hasta confonnar un nuevo núcleo de trabajo a
familia extensa. Recibir al pariente, brindarle techo y alimentación, es una semejanza del agro, donde el sentido de solidaridad se extiende al grupo y
de las normas más acostumbradas. Las visitas entre familiares como permanece vital. (Las ladrilleras del sur, en Bogotá, son homogéneamente
observación de un protocolo de relación, sólo empiezan a manifestarse en boyacenses).
miembros de las familias de clase media. Sin embargo. "el posar" en casa de La obligaci ón de respaldo en la familia extensa se proyecta en la
sus parientes para cumplir algún menester es de ocurrencia gerieralizada. educación: Pasto , CaU , Popayán y lunja. en cada casa de un coterráneo
Pero donde más expresa se hace la obligación de la hospitalidad en los radicado en estas ciudades, se hallan numerosos familiares jóvenes venidos
miembros de la familia extensa, es en la de alojar a algún individuo que de los pequeños h.~gares de provincia, de donde son originarios estos
realiza alguna tarea particular en el sitio donde está ubicada la familia. recientes ciudadanos de las capitales departamentales. Los parientes en
Salud, gestión política, comercio, turismo, búsqueda de trabajo, convierten trance de una educación secundaria o quizás universitaria, son enviados
los hogares uroanos en sucursales de los parientes de provincia o del agro. bajo su protección a las instituciones educativas de las ciudades.
Las viviendas de la ciudad o del campo, siempre están plenas de huéspedes brindándole< hospitalidad completa o parcial como expresión del principio
que aprovechan aun los más distantes lazos de parentesco para venir a la de soBdaridad de la ramUia extensa. que tiende a sacar adelante a sus
ciudad o para visitar a sus parientes campesinos. Esta obligación ha sido el miembros cuando dispone de mejores perspectivas para auxiliarJo.
soporte de la movilidad horizontal del individuo del campo a la ciudad.
Los problemas de salud seftalan también la fuerza de esta solidaridad.
Migra uno de sus fTÚembros, posiblemente el de más iniciativa, y se
Una enfermedad grave reúne en derredor del paciente la atención y
establece en la ciudad. Una vez instalado, empieza a rodearse de otros
solicitud de todos sus consanguíneos y afines , y la familia nuc1ear a la que
miembros familiares, a quienes acoge a su lado y les ayuda en la tarea de
pertenece , con su interes y compañía. Cuando se trata de a~teraciones de la
conseguir trabajo y ofrecerles hospitalidad mientras pueden bastarse por sí
salud en los infantes, el grupo familiar de "mujeres con experiencia" es
mismos. Así cOITÚenzan las cabezas de puente del movimiento horizontal.
consultado" oídas sus sugerencias en diagnóstico, remedios y tratamiento.
Estudiando los barrios pobres de Bogotá, aun las zonas de ·tugurios, se
y recibidas sus medicinas o su tratamiento. como parte de este principio de
encuentran núcleos cerrados de emigrantes regionales de este complejo
solidaridad de los miembros de la unidad extensa.
cultural, en apretado haz de familiares.
Si la uenfermedad" -que con tal símil se conoce- está representada
Complementa los lazos de la familia extensa el compadrazgo, por el parto, el sentimiento de solidaridad entre las mujeres familiares es
proyección espiritual del parentesco consanguíneo que suple en las muy fuerte . Si la madre no dispone de una partera que la atienda, y su
personas enlazadas las obligaciones y derechos de los nexos consanguíneos. atención no se va a cumplir en el hospital o clínica, es decir, fuera del
De esta manera, el grupo de compadres queda asimilado también dentro de hogar, la ayuda de las parientas debe manifestarse. Y se manifiesta muy
la unidad extensa , de modo que una vez que una familia se moviliza, no intensamente y con más especialidad dentro de los grupos rurales. En las
sólo agrupa los elementos cercanos y distantes, sino que el respaldo y la veredas nucleares de parientes comunes, los niños menores son recibidos en
mutua ayuda se extiende también.l grupo de compadres y a sus familiares otro hogar mientras nace el hennano , y la madre, una hennana.la suegra o
que quieren emigrar y que han quedado atrás. De esta manera se traslada una amiga (parienta distante), acompallan a la parturienta en su instante
,1 medio urbano todo un grupo emparentado por la sangre o por las formas vital. Frecuentemente se instalan en la vivienda para remplazar a la que
religiosas. En Bogotá , en Cali y en Popayán, por ejemplo, pueden verse está en trance de maternidad en la ejecución de sus tareas hogareñas, aun
colonias numerosas de boyacenses, de sabaneros y de narinenses, núcleos en fecha posterior al nacimiento, y para cumplir con el recién nacido todas
que permiten estudiar todas las modalidades de toda una vereda, símil de las obligaciones cuhurnles. Esta atención es posible de satisfacer en

102 103
aquellos lugares donde el grupo de consanguíneos mantiene relaciones de que la madrina venga a su lado, le dé la bendición y pennisopara
contigüidad y de mutua ayuda y tiene como finalidad dar a la mujer que va abandonar el mundo, no sin recomendarle que cuando al final de su vida su
a dar a luz un clima de solidaridad y de tranquilidad que sólo logra rodeada ánima Begue al -Cielo, le abra Iapuena O le ayude a salir del purgatorio,
de los suyos. Esta meta también se trata de satisfacer en la ciudad: las puesto que 's iendo niño va a convertirse en ángel y devolverá en
madres, hermanas, O tías"se mueven al hogar de sus hijas o parientas, para gratificación celestial los bienes materiales que durante su vida terrenal le
asistirlas en este instante trascendente y de obligada solidaridad familiar. ha prodigado su .m adrina. En Nariño y en Boyacá, las mujeres prestigiosas
Cuando ello no es posible, las condiciones de la vivienda y de la de una commüdad cuentan con un número muy alto de ahijados, por lo
interrelación urbana hacen a la madre muy dificil su acontecer biológico. cual comentan emotivamente cuánta tranquilidad pueden tener en su paso
Ocurrido el pano, no es raro que la mayoría de las parientas y a la vida de ultratumba, puesto que disponen en el Más Allá de poderosos
comadres se reúnan al Jado de la madre para conocer "la gent~ nueva" y intercesores a su favor en los ahijad os muertos a temprana edad y a cuyo
traer algún presente, comida en las clases bajas, presente que va cambiando deceso asistieron.
de acuerdo con los patrones de prestigio de cada categoría social y que se Cuando el fallecimiento de un individuo ocurre, todos sus parientes,
dirige bien a la parturienta o al recién nacido. Cada familiar se siente en grado más o menos cercano , se ocupan acuciosamente de las
obligado a ir a conocer al nuevo miembro consanguíneo y manifestar su obligaciones de funebria , cooperando activamente en eUas, supliendo con
aquiescencia. la solidaridad más intensa que les es dable, las obligaciones de los parientes
Cuando se presenta una dolencia grave en un adulto, padre o madre, se más cercanos al fallecido. Acompañan la ceremonia fúnebre y los ritos
trasmite la noticia de su novedad a los familiares, primeramente a los hijos nocturnos de la novena, costumbre generalizada en los grupos populares
distantes, y luego a los miembros de menor parentesco para que se sientan rurales y urbanos, donde se mantiene menos social y más religiosa que en
notificados de su obligación y puedan prestar su apoyo. La noticia reúne 1a primera ubicación. El conjunto de la familia extensa se hace presente en
prontamente a los descendientes , y su respaldo se hace sentir en préstamos la novena noche después del deceso , porque la ceremonia esta goza ·de
en dinero, que la emergencia familiar requiere, en remedios.. médico si es el especial prestigio , en pane porque pone final a la funebria, hasta el
caso, y el traslado del enfermo a la ciudad o al hospital, hasta el cual le "cabodeaño" , ceremonia luctuosa al cumplirse el término de un año, o de
acompañan para darle un efectivo respaldo psicológico. En la vereda de las sucesivas fechas , y en la cual también ha de manifestarse la condolencia
común parentela" cada día se expresa el interés por la salud de) enfermo, se de sus familiares a los más allegados al muerto. El sentimiento de
intercambian remedios "que le sentaron", "le oyeron" a otro familiar en solidaridad por el deceso de un pariente se expresa en el luto,
caso parecido , se envían yerbas, brebajes y aun fórmulas médicas. particularmente fuerte y sujeto a vigilancia social en las clases media y baja
Obviamente. el grupo de compadres -no parientes- también deben urbanas y en las clases ,altas tradicionales de provincia. Narmo y Cauca son
manifestar su soüdaridad en este instante, y como lo referí , colaborar con los que más modalidades luctuosas añaden a la solidaridad ante la muene:
el tratamiento médico para el compadre, .ayudar a asistirlo en "su fuera del uso del traje negro por largos períodos, aún enlutan la vivienda,
gravedad", como corresponde a la imagen de la institución dentro de tales cuyas puertas y ventanas se cierran, ponen crespones fúnebres en la sala de
recibo (retratos) y se aislan de toda la vida social recluyéndose
ambientes.
conventualmente en sus casas.
Cuando la enfermedad no es contrarrestada, se hace un nuevo llamado
a los familares del enfermo -panicularmente si se trata de un padre o de Los lazos de consanguinidad se manifiestan también estrechamente
una madre con descendientes distantes- para que estos puedan expresar cuando algunos de los miembros de la familia extensa entran en tensión con
sus sentimientos filiales reuniéndose alrededor de] progenitor cuyo final se algún elemento fuera del mismo grupo. Inmediatamente, el círculo de
acerca. Los hijos e hijas y los parientes colaterales se hacen presentes consanguíneos se cierra alrededor del miembro de conflicto y le responden
colaborando en tareas accesorias y urgentes. con su solidaridad . Esta solidaridad se hace expresa en formas muy
Cuando el enfermo es un nino , la madrina debe venir a ayudarle , a variadas, desde el respaldo económico para subsanar la dificultad eventual,
"bien morir". Se dice que el infante prolonga inútilmente su agonía. hasta ofreciéndole apoyo en su empresa o incluyéndolo en la que se tiene, como

104 lOS
ea tI~ IIlftllZft en Ins clases altas. En los grupos bajos se ayuda al individuo a exterior y tan reducidas las fuerzas de cada Ego, que olvida e intrevierte las
ovndlrse de l. sanción, disculpando su falta, negándola, atenuándola, etc. Y ofensas para sacar partido a su poder colectivo y permanecer asociado para
en los casos de que haya sido objeto de violencia por otro individuo más hacerle frente a todos los elementos consanguíneos. Así son más las
fuerte , sus consangulneos hacen causa común con el ofendido, causa que razones para permanecer unidos, que para disociarse.
enlaza vigorosamente todo el grupo de consanguíneos contra el mismo
ofensor. Muchas veces el sentimiento agresivo no se manifiesta
ostensivamente en este complejo que ha sufrido tan largas imposiciones
sociales represivas. Una agresividad encubierta sirve de enlace entre los
parientes , se mantiene viva. y hace explosión encubiertamen te también en
un instante oportuno, y vuelve y se cierra cautelosamente' corno se
expresó. Las intensidades del odio fomentado por frustración en la ofensa
a los familiares , tienen en estas clases medias y bajas dimensiones de difícil
escrutinio. So n un fuerte incentivo que integra a las familias con vínculos
emotivos muy fuenes.
Todas estas manifestaciones de solidaridad que se sienten dentro de la
familia extensa, son escue tas expresiones de un sentimiento de común
afecto. La solidaridad de distintos tipos que hemos expresado y de otros
muchos más , tienen esta decidida finalidad : manifestar que los individuos
enlazados por un vínculo común de sangre. sienten un afecto recíproco,
que se traduce en la mutua y constante ayuda en cada uno de los
problemas del diario trajinar. La cultura hace ostensiva la necesidad vital
de este respaldo familiar para cada individuo, que no pue de sob revivi r sino
integrado dentro de la pequeña comunidad constituida por la familia
extensa. Finalmente. este es el medio eficaz para llegar aJ contacto e
integración con la comunidad total, como lo hemos visto.
No obstante este funcionalismo del tronco extenso , es necesario
advertir que a pesar de él, o merced a él. fuertes tensiones agresivas enlazan
recíprocamente a sus miembros. A manera de pequeñas comunidades , cada
una de estas células consanguíneas. aJ ser estudiadas en sus fenómenos de
interrelación , muestran en su interior una lucha constante pero asardinada
en sus manifestaciones. El éxito de unos y el fracaso de otros. las
frustraciones en las expectativas y en las retribuciones, génesis de los
movimientos horizontales a ambientes culturales diferentes, problemas
tenenciales. etc., crcan un clima de constantes y mutuos agravios.
Sin embargo , como característica complementaria, por encima de
estas disenciones. cara al exterior. salva a esta molécula sociaJ de su
desintegración el fuerte funcionahsmo q ue para la sobrevivencia individual
este representa, ya sea frente a las mi smas pequeñas comunidades o dentro
del proceso incorporativo del individuo a la ciudad. Es tan hostil el med io

106 107
APENDlCE

ALGUNOS RASGOS DE LA ESTRUCTURA DE LA FAMILIA


AMERICANA DE ESCASA ACULTURACION

LAS COMUNIDADES INDIAS

Introducción

Hemos dicho que la familia americana de escasa aculturación está


constituida por aquellas comunidades alÍorígenes que han conservado su
carácter institucional, y además su territorio, su lengua, indumentaria, y un
complejo amplio de ceremonias, de valores normativos y de imágenes. Sin
embargo, su acervo cultural material y espiritual no está intacto; un
proceso aculturativo de más o menos intensidad en cada grupo -aunque
menor que en el resto del área americana- seguido de un proceso de
sincretismo, permea la estructura institucional y da sabor extraño e
incoherencia a las expresiones culturales. Acutt uraci6n y sincretismo
crean nuevas formas de difícil dilucidación en sus origenes, fenómenos que
son evidentes en la organización familiar.
Es en extremo difícil la presentación de la estructura de la célula
hogareña en estas comunidades nativas, hasta el punto que nega a ser más
fácil reconstnrirla organizadamente en el pasado, que dar su imagen
funcional en el presente. Las investigaciones de que se dispone son muy
limitadas y bastante incoherentes. Numerosas comunidades en rápido
trance de desintegración y de extinción no han sido analizadas en su

109
sociedad y en su cultlira; ni siquiera descritas. Los estudios de algunos con la estructura total de la tribu en agrupaciones menores entradas con el
grupos son escuetas enumeraciones de lugares comunes, sin sentido vital, sistema matrimonial.
pobrísimas en versiones dinámicas de la vida india, en tanto que muchas de Entre los koguis 132; Reichel señala en los orígenes míticos del grupo
ellas están tocadas y saturadas por las emanaciones culturales personales del la presencia de hermanos clasificatorios, versión que posteriormente
investigador, o por los marcos teóricos etnográficos o antropológicos en reafirma : Hen sus relaciones con otros Tuxe o Dáke los individuos
boga en el momento del trabajo. Con tales aportes no puedo reconstruir ni empleaban ·términos de un parentesco clasificatorio , designando a grupos
analizar la instituci6n familiar. Debo contentarme, a lo más, con una masculinos o feme;ninos como hermanos mayores, tías, esposas, etc.". 133.
enumeración deshilvanada de rasgos, imágenes y valores no concatenados. Donde se hace más evidente este sistema es en el nominativo para cónyuge
Ello no quiere decir que la familia nativa no constituya un todo que se aplica al marido, a la esposa, por extensión a todos los hombres y
homogéneo y funcional, parte activa del resto instituciorial de las mujeres que potencialmente hubieran podido ocupar con relación al Ego
sociedades aborígenes. l.D que falla es el estudio y el estudioso que las este status 134. Generalizando un tanto en relación con la nominación de
analiza. las generaciones, expresadas por el autor, hallamos que existe una palabra
común para los individuos de una misma escala de parentesco que permite
El parentesco
intuir la existencia del sistema clasificatorio que aún se conserva ligado a
las clases matrimoniales y con formas de organización mítica más
La fanúlia india conserva aún la estructura básica del parentesco complejas aún y con sistemas de matrimonio preferencial 135-:
clasificatorio o formas elaboradas y derivadas del mismo enlazadas en las El grupo Chocó de la Costa del Pacífico y de las altas cabeceras del
clases matrimoniales. Entre los indios paeces. el estudio de Bemal Sinú , también guarda rasgos de un parentesco clasificatorio. no estudiado
Villa 129 permite observarlo. MI' dice el autor: "En la generación de un aún en toda su complejidad 136 _ A pesar de ello no es arrjéssado afirmar
Ego masculino, hennanos e hijos de tíos y tías, paternos y matemos. se que el sistema estructural de su parentesco y de sus clases matrimonia1es
agrupan en una sola categoría. clasificándose como hermanos" y por otra tiene relación con el tipo nominativo.
parte "hermanas e hijas de tíos y tías , paternos y maternos, se agrupan en Los pana res , por su parte, presentan el mismo régimen de parentesco
una sola categoría, clasificándose como hermanas" . clasificatorio: veintitrés téiminos nombran a personas pertenecientes a una
En relación con el Ego femenino, "hermanas e hijas de tíos y tías misma generación y a status similar en relación con el Ego dado 13'-, El
paternos y matemos, se agrupan en una sola categoría, clasificándose como sistema se enlaza con las c1ases matrimoniales, y el matrimonio preferencial
hermanas" y a su vez uhermanos e hijos de tíos y tía.~ paternos y maternos, de primos cruzados. Por otra parte, ofrece un sistema matrilineal en la
se agrupan en una sola categoría, clasificándose como hermanos" 130: familia extensa con fuerza del avunculado y sus correspondientes formas
Nuevamente se hace evidente este sistema de parentesco , agrupándose con de levirato
una nominación igual los miembros de cada generación ascendentes o También los piaroas muestran la organización matrimoniaJ de la
descendentes en relación con un Ego dado, característica del sistema familia extensa y su sistema de parentesco clasificatorio"con veinticuatro
clasificato rio. Los tukanos señalan también la presencia del parentesco
clasificatorio 131, que reviste formas de amplia complejidad relacionadas
132 Jo5é de: vu..1csa. (pad,e), Indio. arhuaco._ o , O¡;l. cit., págs. 101 . 102;
C'.tTWdo Rcichel, Una tribu d e la Sie1TO Neooda d~ S(ll1to Marta, Colombio, en RetJJsta
delI".,tituto Etnoló,ico Nocional, BOjotá. 1950, pig. 161 .
129 Scpndo Bcm&l Villa. B4IeB PGnl el estudio d. la orll'an'zaciÓn social dE' 104 133 ("'~ardo Rckbet, op. cit., pig. 161.
Mez . t'n Revllto Colombiano de Antropoloffa, Bogocá, vol. IV, 1955, págs. 168 y
ss.; Henry Leh ....nn . Un confesonario en lengua Pdcz , en Rev¡"to del Instituto 134 Gcrard"o Ikidad~op.. cit., Pás&..205. 206, 201, 213, 215 a 221 .
Etno16,ico Nacional, Bogotá. vol. 11. 19S6. pág. 1. 135 lbid, pÍg. 222.
130 Ibid. 136 Roberto Pineda Giraldo. Lo, Choc6.... op. cit.: Gcrardo Re:ichel,
131 Marcos Fullop, Notos lobre 106 tbminol del &idemo de parentesco de 104 Contribucion('1 o Ja etno,rof(a de la. indio. df!l Choc6, tn RetJlItG Colombiana dE'
Tukano . en RetJista Colombiana d .. Antropol,(a, Bogntá, vol. IV, 1955, págs. 139 Y AntropoJoria, Bogotá, vol. XII, 1962. P"gs.. 118, 179 Y 180,
$O. 131 Johannetl Wilben:.lndi06._. op. elt.. pács. 38.42.

110 111
términos no¡ninativos ¡n',de variantes complejas que hacen relación al La filiación
sistema de clases matrimoniales dentro del cual se incorporan. como en los
anteriores. los primos cruzados, como cónyuges reales y potenciales. Conexos con estos rasgos hallamos en las comunidades indias la
mientras los paralelos entran a la categoría de hermanos, con los cuales la presencia de un -sistema de filiación unilineal uterino. Y
relación matrimonial es prohibitiva 139 ~ concomitantemente con él se encuentra que la aut oridad femenina tiene
U. organización Guahíba también reconoce el sistema matrilineal con una amplia proyección: la mujer realiza tareas productivas de valor básico
veintinueve términos de parentesco , expresión de categorías vinculadas al para la familia, y ejerce considerable influjo sobre la descendencia que
sexo, a la edad, y a .las clases matrimoniales 140. Los pi apocas pertenecen recibe su nominaclon. Estas formas . dominantes dentro de las
a la misma estructura de parentesco clasificatorio, dentro de ~a eua] los comunidades colombianas antes del descubrimiento (confiérase primer
status similares se hallan nombrados en forma igual. Es un clásico ejemplo volumen) , se han ido debilitando con el influjo misional particularmente.
de familia iroquesa, donde existe un matrimonio preferencial con los El esfuerzo religioso por imponer el patrón hispánico bilateral, marcar sus
primos cruzados, mientras los paralelos, asimilados al grupo de hermanos normas de herencia e implantar la jefatura del marido en el hogar. ha
por línea materna, son exceptuados en las posibilidades conyugales 141. alterado las formas iniciales, verificándose un proceso de aculturación no
Los curipacos , grupo migrat"o rio que convive en Colombia y Venezuela, lo suficientemente intenso y extenso para cobijar el total de la cultura que
país este a donde están llegando nuevos grupos en éxodo creciente, también sei'íala aún las viejas estructuras institucionales uterinas.
poseen un sistema de nominación igual, de acuerdo con un Ego dado, según el Dentro de estas consideraciones, la Guajira es sin duda la comunidad
sexo~ la edad y las relaciones consanguíneas. Este grupo, a pesar de estos
que presenta con más viveza el sistema de parentesco matritineal 144. El
sistemas estructurales de la afinidad y la consanguinidad, ha ido concepto de concepción y gestación induce a la cultura a señalar a la
transformando otros aspectos de la organización de la familia. Han madre como transmisora única de la sangre. vínculo común y básico del
devenido en patrilineales, p-e to conservan aun rasgos de la forma uterina en parentesco. El hijo es de la madre. quien al darle la vida y relacionarlo con
)a trasmisión de las normas herencia1es 14-2, su sangre a las demás generaciones ascendentes y colaterales, tiene sobre él
Los yarabanas y los guahíbos repiten el sistema clasificatorio descrito
derech-os mayores que los del padre, quien no transmite lazos de
para el grupo anterior. Estas dos comunidades de tipo nómada, también
parentesco y por tanto no 'es de su sangre. Por cHo la madre extiende su
indican la presencia del matrimonio preferencia1 entre primos cruzados y lá
nominación a sus hijos y por ello también los de igual nombre
abstención con los paralelos. La reducción considerable de ellos y su
forzosamente están emparentados entre sí, e impedidos para casarse. Cada
dispersión, 'han ido creando dificultades en el cumplimiento de las normas
Clan posee un territorio común y un ancestro genérico. No jugando un
relativas al sistema de clases matrimoniales 143.
papel vital el padre ante la descendencia, la figura varonil importante en la
familia pequeña es el tío, hermano de la madre . quien asume el papel
cultural de progenitor. Derechos y deberes de la familia extensa se cumplen
tan sólo por la rama uterina.
138 Johannes Wilben:, op. dt., págs. 56 a 61, Los chocoes actuales, según el grado de contacto con la comunidad
139 Marquis de Wawin. Les indie", Sauva.te. de ,'A meriQue du Sud (P~rís. colombjana , van incorporando sus rasgos normativos. Los caramantas y los
1948) : Lisandro Alvarado, D4tol etnorrcfficos de Venetuelo. Caracas. 1953 ; Jose M.
Cruxme , R econocimumto del área del Alto Orinoco, en Memoria de la Sociedad de chamís ofrecen ya parentesco de predominancia patrilineal o bilateral,
Ci.encicu Nofurole., la SaUe, años IX , X, núms. 25 y 26. Caracas, J949- -1 950, pá¡s, cuando inicialmente presentaban la forma matrilineal. Los grupos más
3, 11 , 271-317 ; waltcr Dupou)', El pioche, homb,.e de .elllo, en Tierra Firme,
Caracas. núm. 8 , 19S1 ; JOtephGreh.irr,Lo lI.iuiendapiGroo. Caracas, 19S3.
140 Johannes Wilbcn:. op, cit., págs. 81 a 86,
141 Johannes Wilbcrt, op. cit.. págs.. 92 a 97.
144 Virginia Gutittrrz de Pineda, Ol"fanuoción roelol de lo Guajira, en Revisto
142 Johanne:sWilbcn.op, cit.. págs. 11611 120, del Inftltuto Etnológico Naciol14l, Bogotá. vo l. Ill. 1950, pligs. 109 )' ss.; 175 y
143 Johll'lnes Wilbcrt. op. cit .. págs. 82 a 87. ss.;'219yss.

112 113
alejados del influjo foráneo, todavía señalan una nominación vinculada a actividades sedentarias son principahnente de naturaleza femenina . La
la rama materna, cuya herencia se orienta en la fonna unilineal 14S • esposa participa activamente en la producción económica y se incorpora
Los koguis aparecen a través de tos estudios con un considerable dentro del núcleo de su parentela uterina. Entonces es cuando la mujer
remanente aculturativo que los ha llevado a involucrar fonnas patrilineales tiene un mayor respaldo y la autoridad masculina se proyecta en menos
dentro de un sistema de parentesco bilateral. Sin embargo, la mítica y responsabilidades. Cada tronco nuclear en esta etapa se introduce dentro
ciertos rasgos institucionales permiten entrever las raíces matrilineales del de la familia extensa y participa en una forma semicomunál de las
·pasado, casi borradas por la superposición blanca .46. Igual problema se actividades del conjunto 14 • .
presenta con los tukanos. Pese a que se trata de un grupo marginal El guahíbo, seminomádico como el panare. conforma una estructura
emplazado en la selva, ha recibido amplia influencia misional : Los jóvenes familiar similar: en la etapa de movilidad, el centro de la autoridad y del
de esta y otras tribus orientales, pasaron por una etapa formativa en casas trabajo se ubica en el padre, que cumple las tareas de cazar y pescar las
misionales, de donde salían ya adultos y con estructuras matrimoniales piezas principales, mientras la mujer lo complementa con la recolección de
católicas. Sobre sus vidas pesaban luego las nonnas reales que regulaban la frutos y raíces silvestres. Padre, madre e hijos regresan al rancho comunal
familia. una de las cuales, la residencia y la ciudadanía de las nuevas donde la madre acrecienta su autoridad en sus actividades productivas y
generaciones. estaba fuertemente controlada por disposiciones recibe el respaldo y consideración de las demás parientas uterinas. Esta
gubernamentales. Hoy en día lo que fueron normas creadas a través de familia extensa es entonces la unidad económica: los grupos de hombres la
Cédulas ReaJe~ , constituyen estructuras iJ).Stitucionales indias J 4?:- No proveen conjuntamente reaJizando sus tareas privativas, cuyo producto
obstante , la mítica permite entrever las normas primitivas en que la reparten equitativamente, mientras proceso idéntico realiza el conjunto de
filiación unilineal ut~rina era la fonna específica dominante, vinculada con
el sistema de parentesco clasificatorio .4.,
y con la autoridad femenina
dominante dentro de la familia nuclear y extensa.
mujeres emparentadas entre si 1 S0:
Con frecuencia, dos o tres familias extensas se vinculan en tareas
económicas y conforman una banda, cuyo jefe es 'un individuo
ampliamente conocedor de las prácticas mágicas propiciatorias de las
La autoridad y otros rast!os actividades comunales, y qu~ defiende con ellas la banda contra los demás .
La autoridad en este tipo de organización se va acrecentando a medida que
Los panares presentan, como muchas de las tribus de vida seminómade el individuo envejece , pues son los mayores del grupo los que van
de la región oriental colombiana, un complejo de autoridad similar. En la adquiriendo los conocimientos y los poderes para la práctica de la magia ,
etapa de movilidad que vive el grupo en la temporada de verano, la familia tan vital I s 1'" a la comunidad. Esta autoridad se expresa en un respeto y
nuclear se desprende y comienza una gira de caza y pesca a través de su cuidado que los más jóvenes les dispensan, atenciones que envuelven
habitat. En este período el hombre es la cabeza de la autoridad y mucho de temor. Cuando emprenden marchas conjuntas , que también es
responsable de la expedición. Pero ambos cónyuges comparten la de ocurrencia, les transportan cuidadosamente grandes cestas que portan a
autoridad cuando se trata de otros menesteres diferentes aJ movilTÚento la espalda en riguroso tumo, como GumiJla lo refiriera en el pasado.
migratorio. Cuando la familia nuclear regresa al tambo comunal , las Entre los koguis existe una estructuración familiar de naturaleza más
compleja que las anteriores , fuertemente entrabada con otras instituciones
145 Laura de: Sutta Catalina (madre), Carta. muionaie•• sin fecha. pá¡s. 56 Y tales como la religión, la cual, con su cabeza terrenal , el Mama, interfiere
SS., 66, 67, 84 Y 100.
en forma activa en todos sus procesos l52 . En otro sentido, el proceso
146 Gavdo Reichel, Lo. Ko.ui.. .. op. cll .• vol. 1, págs. 135, 144, 145, 146,
151,152.217 a 230. yvoL ·Il, pág. 226;JolEde Vinalea, OA cit., pág. 60.
147 RecopUtJclón de I«')'u de l"el_. ley 10, título 10, 11; ley 21. tftuJo 9; ley 149 J ohannes WübC1't, op. cU .. págs. 36 y ss.
6; ley', título l. t 5o Johannc:s W'&Ibcrt. OA di .. pÍgs. 60 • S l .
148 Man:os FuUop, op. clt., pis. 309 .y IJ..; AntOftio_Giacone, O. Tuc,onoa e 151 Johumes Wilbcn. oP. cit., pág•. 87.
outrw tribu. do rlo Ualolpe•• a/Juente. do .NelJ'Q-AmIlUOncu, Sio Pau.lo . 1949. paCSo 21 t5l Gttatdo Reichc:l,. L~ Kogui.. .. op. cit-.. páp. 123, 1'18, 129, 13S, 144, 145,
a 26,' •• 76. lS) y 151.

114 1\5
Iculturativo de ..te grupo ha sido más prolongado que el sufrido por otros lanar, adicionado de dinero contante y de joyas de procedencia arcaica.
más distantes o marginales. Desde la época de la Conquista ya sentía la Este pago no sólo representa el valor escueto de lo que la familia pierde al
preslOn impositiva de los primeros poblador .. , fundadores y permiti~ el matrimonio de su hija. sino que lleva involucrados valores de
expedicionarios de la provincia, con sede en Santa Marta. Por esta razón, respaldo familiar, lazos de consanguinidad, de moral femenina, de control
hoy en día existe un marcado acercalIÚento a los principios familiares de la agresión del esposo y conceptos de riqueza, status social y poder, etc.
impuestos por los grupos misionales 153. Muy poco puede saberse de la Se proyecta asimismo sobre la organización económica, la ganadería
comunidad Chimila en lo concerniente a institución familiar. Las mujeres nómade, pues pennite, en una zona de clima semidesértico, la interrelación
parecen ocupar un alto status de la cultura, status que también las obliga a de las tierras tribales y el usufructo de los pozos de cada clan. Implica
un alto rendimiento económico, pero que se traduce en. actitudes también una valoración y mantenimiento del status socio-económico de
impositivas en el hogar y en relación con su cónyuge I S4. Es tal su los conjuntos c1aniles y el refuerzo de la institución del avunculado 156.
prestigio, que pueden llegar al rango de cacicas y centralizar el poder Los Piapocos, como la mayoría de los grupos de esta parte oriental
mágico-curativo. colombiana, señalan una exogamia local, pero dentro de una endogamia
clanil 15'7. Esta comunidad india, con el sistema iroqués de estructuración
El matrimonio, ceremonia social y disolución familiar, debe aceptar el matrimonio preferencial con el primo o prima
cruzados. El hombre da regalos a su suegro -su pariente consanguíneo-,
Rota la mayoría de los valores e imágenes de la cultura, por el proceso se radica en su hogar y luego se fija con su esposa en sus tierras, donde
de aculturación que han sentido estas comunidades nativas, se pierde levanta la familia 153. Formas similares se hallan entre los huitotos, donde
también mucho del interés y fuerza de los patrones de prestigio vinculados parece que existe un matrimonio preferencial entre primos cruzados 159.
con ciertos momentos del ciclo vital. Tal el caso de las ceremonias Entre los tukanos existe el canje de las hermanas del Ego masculino por
matrimoniales. La iglesia se esforzó celosamente por romper los sistemas mujeres para sí y para los parientes matemos. Cuando carece de aquellas,
de rapto, compra, trueque (confiérase primer volumen Matrimonio Familia las compra o las rapta 160:
Americana), con la cual se quebró la extensa red de proyecciones Las formas matrimoniales de los koguis 1 6 1 están supeditadas a l.
socio-económicas y otras que estos mecanismos conllevaban. Algunos dominante escasez de mujeres en la comunidad, de modo que los
grupos aún no asimilaron las ceremonias religiosas católicas, aunque progenitores del novio manifiestan su aquiescencia por que su hijo
borraron la mayor parte de sus ritos. Persisten, sin embargo, algunas encuentre mujer, mientras institucionalmente se observa "cierta conducta
fonnas dispersas que nos pueden suministrar ejemplos al respecto. hostil de los padres de la novia 1 ~2", que reciben una serie de regalos
Los Cunas conservan parte de las viejas instituciones nativas. La mujer previos y una permanencia indeterminada del marido en el hogar de su
ha de ser pedida a los padres, quienes, de acuerdo con el sistema aborigen, suegro trabajando activamente para él, es decir, existe allí el clásico
dan o no su consentimiento, teniendo en cuenta para ello la valoración de matrimonio por servicios de la cultura aborigen.
las cualidades culturales del yerno, quien ha de venir a servir a casa de sus
suegros dentro de las actividades que se asignan :a los varones 155. Es el 156 Vl1'ginia GutiérTez de Pineda, Or-g"nizaclón social .... op. cit~. cap. V, pags.
73 a 126.
clásico matrimonio por servicios. 157 Johannes Wilbert, op. clt.. pág. 97; John Coopero Stimulanl and narcoUcs.
La Guajira observa el sistema de precio de la novia, o compra de la en Handbook o( South American ¡ndían&, vol. V, Washington, 1949, págs. 525-558;
novia, a través de un elemento de reciente adquisición, el ganado vacuno y Lisandro Alvarado, Datos etnof(ráfícos.... op. cit •• J. Alden Mason~ The Languages o(
South American Ind!cn8, en Handbook of South American Indiana. Washington, vo1.
VI, 1950, págs. 157-311.
158 JóhannesWUbcrt, oP. cit.. pág. 97.
t S3 Gcrudo Reichel, op. cit•• tomo 11, pág. :2.26.
159 JOOan H. Steward., The WftotOGn tribes. u • oP. cit., pág. 757.
IS4 Gerardo Reichel,Etnotraffa ChimiJa. ... op. dI.. pág. 100.
160 Maria de Bc;tania.,oP. cit•• pá~. 162 y 163.
155 María de Bclania (hermana), Mitos. ... op. elt., págs. 111 a 1 '14; 8n'crino de
Santa Teresa (fray), Lo5 indio. (;GUos y 10$ indios Kun.". en Autor-e¡¡¡ AntiOQueños. 161 José de Vdanesa, op. cit.. pág. 59.
Medellín. Imprenta Departamental, vol. VII, 1959. c.p. IX, páp. 221 Y ss. 162 Ga'aroo Reichel. Los KORui, op. cU.. tomo n, pág. 224.

116 117
Entre los motilones, el precio de la novia lo constituye una sementera El Shaman guahlbo es uno de los escasos afortunados que en su
que el novio entrega a sus suegros·163. como entre los tukanos comunidad tiene la posibilidad de ser poligínico . Esta poliginia está
occidentaJes consiste en un préstamo de servicios por parte del novio en relacionada con su capacidad de curar: cuando cura algún e-nfenno
casa de los padres de la mujer, por un tiempo indeterminado 164. importante en- una casa -la madre especialmente- . puede exigir en pago
que se le otorgue un. hija en calidad de esposa. Esta familia plural es de
La poliginia tipo compacto: un. sola vivienda alberga la constelación de co-esposas y
eUas constituyen una unidad de trabajo donde la autoridad de la primera
Otro de los rasgos estructurales de la familia india era la poliginia . Ella no mujer y su rango se destacan dirigiendo el conjunto. Con frecuencia este
era forzosa, pero dados el status tan importante de la mujer , su activa grupo femenino está constitu ído por hermanas o parientas 167. Similar
participación en la vida económica, y la organización familiar' que en la tipo de poliginia ofrecen los hombres piapocos: la mujer principal dirige las
mayoría de los casos llevaba fuera de cada territorio de la comunidad al actividades domésticas del grupo de co-esposas, atendiendo a la capacidad
grupo de parientes , el hombre no podía sobrevivir sin que a su lado tuviera de cada una y a su edad 168'.
Wl3 o varias esposas. A los mencionados valores sumemos los sexuales y la Los motilones son poHgínicos sólo en la persona de sus más
proyección de la estampa varonil sobre la comunidad, a través de las destacados jefes, pues de esta tribu india , Reichel dice: " El Motilón es
fuerzas femeninas. Era genérica entonces una poliginia de prestigio, cuya monógamo s6lo cuando lo obliga la pobreza 169 y cuando ha logrado una
imagen aún sobrevive en las comunidades que nos ocupan. ., mejor situación económica, es frecuente que tome dos herman.as, con las
Los panares ofrecen un tipo de familia plural de tipo compacto y cuales convive en una sola vivienda". Existe una fanna de levirato sob re
sororal: un techo común cobija las mujeres de UD Ego masculino, que con bases de un principio de sustitución: no son los parientes los que reciben la
frecuencia están constituidas por dos o más hermanas. Los slstemas de viuda, sino un amigo cercano del difunto a quien se entrega la esposa y los
herencia indican que al fallecimient o de un hombre panare, sus viudas hijos para que cumpla con ellos todas las obligaciones del que falleció. Con
pueden ser heredadas por su hennano, de preferencia el que permanezca frecuencia los hombres viejos dejan a sus esposas a jóvenes que podían ser
soltero 165. cronológicamente hijos de las mujeres heredadas . Tal vez esta condición les
Una poliginia de prestigio con cualidades similares al grupo anterior asegura un mejor bienestar a las mujeres del muerto 110. Otro tanto ocurre
presentan los piaroas. No todos sus hombres pueden permitirse el lujo de en el grupo Chocó, donde existe una poliginia de prestigio de tipo
tener varias esposas : este privilegio tan sólo es alcanzado por los hombres compacto. Solamente los hombres de mejor condición económica y el
de más elevado status, tales como el Shaman, de gran poder dentro de la Jaibaná, hombre-medicina, merced a la -alta valoración que la comunidad
comunidad, o los hombres más viejos, posiblemente apreciados por sus tiene por la cabeza de su institución médica, pueden tener más de una
poderes y conocimientos en la magia 166. Se heredan las mujeres 'e n la esposa 171. Esta situación se hace también evidente ante los huitotos.
persona del hermano menor si permanece soltero : ellas constituyen un donde tan sólo el curandero de la tribu obtiene este privilegio, muy difícil
bien heredable , uno de los pocos que pueden transmitirse a los de conquistar por los demás 172',
consanguíneos.

163 Geranio Rcicbcl, Los indios motilones. ••• OP. cit •• pig. 68. 16'7 Johanncs Wilbert. op. cit.. págs. 80, 81.
164 JuUan H.Stewud,op. cit•• pág. '74'7, 168 Johannes WDbCTt, op. eit.. pág. 91.
165 Johanncs Wilblln. Op. cit.. pág. 43 ; véase Paul Rivet. Loni'ue. Amerleaines 169 Gerudo R.eiche1, Lo, indloa mo tilones.-. op. cit., pág. 69.
Le,.,ue, del l'Ameriqu e du Sud et de6 Antmes, en Les lAn,ue. du Monde, Pllris,
192., págs. 639-'712; Carol Rcley, Notidru sobre los indio. Panare de Venezuela, en 170 Virginia Gutmez de Pineda, NotlU de CGmpo .obre lo:;: indio. motilonea,
BOI.etfn In~iRenista Venez",:'ano. Caracas, vol. 1, núm. 2, 1953, págs. 3 a 23; John Manuscrito.
GUillUl, Tribes of the GUlanas Gnd the left Amazon trlbutariea, en Handboolc o( 171 ,Roberto ~neda. ~' -e,hocd . ... op. dt.. pág. 359; navid Stout, op. cil.. pág,
South AmeriCGl11ndiaru. Washington, vol. 111. 1948. págs. 199-860. 273; Mana de Betama, oP. Clt. , pago 68•
._166 Johanncs Wilbcrt, 0A. clt .. pálo 63. 1'72 JuIian H. Steward, Th e WUotoan tribea..., oP. cit., ~g. -758.

118 119
WI kO~\Iís también presentan las mismas razones para la organización numérica de los sexos hace que el hombre encuentre muchas dificultades si
de 8U famllla compuesta, sólo presente en la persona del "Mama", figura disuelve infructuosamente su unión ; difícilmente puede rehaoerse
central de varias instituciones 173. matrimonialmente, porque el número de mujeres es considerablemente
Son los guajiros~in duda alguna, uno de los grupos donde la poliginia menor que el de los hombres. Entonces, aunque la comunidad le
florece con más plenitud. Realmente la actividad económica, la ganadería permitiere disolver su unión por ciertos 'causales, no lo hace, presionado
acondicionada a esta zona esteparia, tiene razón de ser en función de la por las circunstancias que existen en su grupo .
adquisición plural de esposas. El hombre guajiro, cuando se embriaga, Veamos algunas muestras más . loS: chacós, disuelven su unión, tanto
quiere dar la imagen de su status cuando canta : "Soy un indio rico que por iniciativa .de los hombres como de las mujeres. Cuando la residencia es
tiene muchas mujeres .. ,". ya que el precio de la novia es una inversión que patrilocal, el hombre arroja fuera del bohío a la mujer, quien debe
se recupera a largo plazo y que representa la capacidad económica del abandonarlo en· compafiía de sus hijos, no pudiendo tomar ningún
hombre que la hace. Esta poliginia puede ser compacta o dispersa, sororal producto de las labranzas que eUa misma ayudó a sembrar, "así desfallezca
o no. Lo frecuente es que el hombre escalone sus mujeres por todo el con sus hijos de necesidad" 176. El motivo que impulsa a tan drástica
territorio donde pastorea sus ganados, y lleve consigo alguna adquisición solución se debe a que la mujer no cumple, de acuerdo con el saber del
reciente o solicite la compañía de la más apreciada. Caracteriza esta marido, sus obligaciones hogareñas. El repudio por parte del Ego femenino
poliginia la forma desigual: la primera esposa, comprada con la ayuda de también se presenta: el hombre chocó no permite a su mujer hablar con
todos sus familiares, es la que en su rango se acerca más al status del ningún hombre, debiendo pennanecer a su lado y seguirle como una
marido común y la que guarda una prelación social , no siempre afectiva; sombra mientras van a la ciudad : teme que al hablar con otro varón , éste le
las demás tienen la categoría de esposas secundarias O concubinas 114, haga alguna promesa de bienestar marital superior al que tiene, y ante este
El matrimonio entre los grupos aborígenes no es indisoluble, y halago abandone prontamente al esposo J 77 , como efectivamente ocurre.
posiblemente muy pocas uniones sobreviven durante toda la vida de los Los panares de la región oriental colombiana se disuelven por similares
cónyuges ; se hacen y deshacen de acuerdo con pautas particulares razones : infidelidad , incumplimiento de las tareas de cada sexo. En este
establecidas en cada cultura. Siempre se ha dicho y se sigue repitiendo que caso, los hijos siguen a la madre que se reincorpora a su familia extensa y si
por motivos baladíes se separa la pareja nativa, que configura rápidamente en esta unión había hijos dOl padre, éstos retoman aliado de su tía paterna
otra unión sin darle importancia a la que acaba de disolver. en cuyo hogar se cobijan 1 7B.
Ello no es así: las causas de repudio son de vital importancia, aunque No .atisfaccción en las funciones correspondientes al status de cada
no lo parezcan al extraño de la cultura. El que el marido sea mal o sexo, es la razón que aducen los guahlbos para desintegrar la familia
desafortunado cazador y pescador 175 dentro de una cultura donde estas nuclear. Una mujer guahlba puede acusar a su marido de que no tiene
dos actividades constituyen fuentes indispensables de abastecimiento de buena puntería y por tanto es mal cazador, o desafortunado pescador.
carnes, es una razón todopoderosa de divorcio pard una mujer cuya vida y y la comunidad, si se separa, está de acuerdo en concederle razón
la de su descendencia depende de tal habilidad de su marido. Mientras en a su decisión. También la disolución de la unión, que parece a los
algunas comunidades poco importa como causal de divorcio que la mujer investigadores bastante desleal, se basa en acusaciones de mutua
sea infiel, en otras el adulterio está relacionado con la cosecha, con la infidelidad 1797
fertilidad del suelo, factor muy . importante en un pueblo agrícola. En La familia india guajira es bastante estable; la mujer constituye un
algunas sociedades indias -los koguis, por ejemplo- la proporción bien, del cual el marido dificilmente se desprende. Si le es infiel y el

176 Laura de Santa Catalina, op. cit.. pági. 19S-202; Roberto PincdaGiraldo,
J 73Ga'ardo Rric:hel, Lo. Ko,u;' .. , op. cit., tomo 11. pirc. :U 9. Lo, Choro .... oP. cit.• págs. 304 Y ss.
114 Virginia Gutiérrez .de Pineda. Ol"fGnLrCJd6n.... op. elL, capítulo V. p'g. 89 177 Ibid.
YS~
178 Johannes Wilbert, op. cit.. pág. 37.
115 JOhanDel Wilbert, op. cit.. pá" 81 Y ss. 179 Jobannes Wibert, op. cit., pá¡. 81 .

120 121
amante quiere legitimar sus sentimientos por ella, puede comprarla .1 prinCipiOS originales de las comunidades india;, En algunas tribus se
marido y así se normalizan sus relaciones , Pero la infidelidad femenina es conservan -intactos sus principios, y en otras, al trastom3JSe sus patrones,
limitada porque la familia materna controla a la esposa, puesto que debe han interrerido ot..os formas familiares,
volver el precio de la parienta al marido 180 , Por su parte, el esposo, si Los tukanos, por ejemplo, tienen una residencia patrilocal. Las
bien puede marginar a la lJlujer, como ella es la cabeza económica, mujeres, siguiendo- la ley nativa, debían , al disolverse su unión (repudio,
realmente no altera su bienestar. El hombre guajiro no deshace su unión viudez) , retomar a las tierras claniles uterinas en compañía de sus hijos.
porque la mujer es suya, le pertenece, puesto que pagó por ella , y puede Pero bajo el influjo de la legislación colonial, ellas deben regresar solas,
regresar y recibir los servicios derivados del matrimonio cuando a bien únicamente con sus pequeños en período de lactancia, los cuales han de
tenga, S6lo en el caso de que la maltrate, los familiares matemos de la volver al suelo de su padre una vez pasado este período 185, La cultura
esposa le quitan sus derechos y puede volver sin obligaciones a Sil hogar de rehizo los fueros de la madre tukana lesionada con la cultura hispánica y
orientación, El esposo ha perdido el precio de compra 181, ahora, cuando muere el esposo, es heredada por el cufiado y con ello la
Entre los koguis, Reichel señala una marcada tendencia de la mujer al mujer puede permanecer en -el territorio de la tribu de sus parientes afines,
adulterio, que conlleva el divorcio, o es causal del mismo 1 Sl, al paso que alIado de sus hijos,
entre los motilones la misma causa desintegra la vida conyuga1 183. Los panares y los piaroas tienen una residencia rotatoria que va de
Alcacer anade dos causales más de disolución del matrimonio: que no haya acuerdo con el régimen nomádico de su vida económica. En los tiempos de
descendencia en la pareja, cuyas causas se atribuyen a la mujer; asimismo, movilidad horizontal periódica la familia nuclear;e 186 establece en
" si la esposa permanece de ordinario enferma" 1 84. foon a neolocal consu1tando sus propios intereses. Cuando Uega la
temporada de sede ntari zación, todos hacen vida en común, con residencia
Normas d. residencia y los sistemas de herencia matrilocaJ 187. Los guahibos 188 cumplen los mismos itinerarios anuales
de vida nomádica, y la agrupación de la familia extensa en el período
Dos formas estructurales de la familia perduran aún en las sedentario, se fija alrededor del linaje uterino 169, En cambio ; los piapocos
comunidades indias, aunque interferidas como los rasgos anteriores por el parece que se establecen en el suelo paterno 190 , aunque esta observación
influjo de las culturas hispánica y colombiana : me refiero a las normas de s610 se ha hecho en un grupo reducido de esto; individuos, Los curipacos,
residencia y a los sitemas de herencia. En cuanto a las primeras, ellas por el contrario, establecen su residencia por corta temporada en la casa de
sintieron la presión de las instituciones coloniales que trastornaron los su~ suegros, pues su esposa, según el tipo de matrimomo preferencial, es
prima cruzada, y luego se fijan en el territorio del clan ~91 'p aterno,
J so Vl..ginia Gutiérrcl. de Pineda, Or-ganizaciÓn. .•• OP. cit., págs. 89 y ss. sistema que está vigente en otros subgr\lpos de esta porción Q<riental 192.
181 Ibid.; Roberto Pineda Gimldo. Aspecto de 10 mGlía en la Guajira.. en Los koguis señalan todavía el tipo de residencia común entre los
Rftlltta del l,.,titufo Efno16,lco NacioJUJl, Bogotá, 1950; Informe preliminar .Iobre
.pedo• • odale. y económicol de la G~il'Q, en Bo/eHn de ArqueolorCa. Bogotá, vol. chibchas y otras tribus andinas: "el hombre vive durante una época larga
XI, núm. 5 y 6, 1947, págs. 529 y 512; Johannes Wilbl5't. IdenUficación eo la casa de su mujer, teniendo que cumplir con prestaciones muy
dnolm,ii(IUca de b tribus indf,enas de W de Venezuela. en Sociedad de c.c.
Ntlturale. Lo Salle, Caracas, voL XX. núm. 58. 1965 ; MiJcíades ehaves. MU.ol.
leyenda )1 cuento5 de lo Guaiira, en Boletin A,.queolol(a, Bogotá. vol 1, 1953, págs.
113. 125; Varios, Indio, y blonco. en la Guajiro. Bogotá, 1963, págs. 57 y SS., págs.. 165 Antonio Giacone. op.. cit... págs. 24 Y ss. . 73 y ss.
liS Y ss .• 111 y ss.; José. Apsún d e BuTanquilla ( padre). A.r e. la Guajira. 186 JohannC$ Wilbert, Op. eit.. págs. 36, 56, 51.
BaI'1'liRquilJa. 1946.
187 lbid, páS.56.
182 Gavdo Rricbel, op. dt.. vol. 1, pág. 229, vol. XI. pí,g. 231.
,88 Micbel Romieux. Notas de campo $Obre lo, indios ,uohtboa-. Inédit o.
183 Gft'U'do Reichd. LOI indio, matilolle&._. opa dt.. pái- 69.
189 Jotwtites Wilbcrt, op. cit., pág. 19.
164 Antonio de Alcacer (padre), LOI Bari, Culturo del p&4eblo maW6n. BOBotá,
1964, pág. 72; El indio motiJón y .u historia, Bogotá. 1962. Jcsualdo de Bañcres 190 JohannesWilbert;op. di .. pág. 91.
(padre), Motilane.; Gerardo Rcichcl, Contrwucione. al conocimiento de ÜJ.I: tribu. de 191 JOhannc5 Wilbtrt, op. cit •. pág. 91.
lo I"l',lón de PeriJd. en Rfroido Colombiana de Antropofogia, BOJotá, yoL IX, 1960,
192 Johaones Wilbert, op. cit•• pág. 1"21; Irving Goldman, Tri~e.a.. ... op. cii••
págs. 16) Y 196. págs. 763 a 798.

122 123
estrictas con su suegro'" 191. Otro tanto ocurre entre los paeces y "e ntre pertenencias. En la actualidad, durante el velorio, se sacrifican y regalan
algunas comunidades de Resguardos indígenas en el Departamento del gran parte de sus riquezas representadas en cabezas de ganado, acto que
Cauca. Los chimilas son matrilocales, involucrado el hombre en la familia cumple el mismo fin. Todavía algunos de sus haberes acompañan al
extensa de la mujer 194, mientras los motilones son :a biertamente difurito~ son colocados· en su tumba en el cementerio c1anil. Las herencias
patrilocales. Al igual que los guahíbos, en las épocas del verano, la fanñlia se reparten originalmente en vida, en forma de donativo a sus parientes,
extensa se desintegra, sale en unidades nucleares y torna de nuevo con ocasión de momentos impOrtantes del ciclo vital:-nacimiento . iniciación,
fmalizada la temporada de caza y pesca en el momento de iniciar las primer matrimonio, o por respaldo a la violación del régimen de seguridad,
labores agrícolas a su asiento originarlo. segundo entierro, etc. Los tíos dan en vida a sus sobrinos matemos la
Los chocoes también son patrilocales: una vez realizadas las posesión de las' tierras agrícolas que ya son propiedad privada; las tías
ceremonias de iniciación femenina, el padre obliga a la muchacha a maternas a sus' sobrinas uterinas algunas joyas o contras mágicas de valor
ubuscar marido" con el cual se va a convivir a su residencia 195. cultural. La aculturación y el mestizaje han cambiado el régimen herencial
La herencia es Wl rasgo que perdura activamente hasta muy luego de y hoy en día se dan algunos donativos a sus hijos, si aún siguen la ley
desintegrada culturalmente una comunidad, a través de aquellos aspectos guajira. Cuando contraen matrimonio católicamente, las "leyes de la
que no ha sido involucrados en el proceso de cambio, mientras se borran hérencia siguen tos patrones 1egales colombianos 197.
iasnuevas adquisiciones que no continúan el sistema tradicional. Los El status se hereda de la familia materna . Un cacique puede trasmitir
cunas, por ejemplo, reparten entre sus parientes las armas de tipo su posición al sobrino, hijo de hermana, si éste cbncomitantemente tiene
moderno, mientras hace poco las annas tradicionales eran enterradas con el "palabra" y demás requisitos que su comunidad exija a sus líderes. Un
cadáver para evitar el airado retomo del espíritu del muerto al mundo de piache hombre, puede transferir su profesión a un sobrino uterino,
los vivos. Presiones de los misioneros para evitar que las tumbas con mediante la enseñanza de su acervo médico, tareas que la mujer piache
objetos de oro fueran violadas por individuos de cultura colombiana, han cumple con su hija. Lo mismo entre los grupos de ceramistas, tejedores o
limitado y siguen limitando su enterranñento 19 •. Los guajiros también poseedores de conocimientos sobre la virtud terapéutica de las yerbas 198,
participaron de la idea de agregarle al muerto sus habe,es : el status del También existe el levirato, herencia de mujeres, en el sobrino hijo de
fallecido en el Más Allá, requería para una cabal ubicación todas sus hennana.
Los guah.bos entierran a los que fallecen con SIlS haberes personales,
por temor a que el espíritu del muerto, al saberse robado iriermemente,
193 Gcrudo Reichcl. Lo. KOluL. op. cit•• voL 1, pág. 215, Y vol. 11. pág. 116;
José de Vinalesa, op. cit •• pág. 59. regrese para vengarne de sus parientes. Cosechas y Vivienda son comunales
194 Gerardo JUichel. Etno,ro;({a chimilcl.. .. 01'. cit•• pág. 100, y por lo tanto no se heredan. Ya no se abandona el hogar donde muere
195 Roberto PIneda Giraldo. 01'. dt.. pág, 309; Arnold Aroin, A Journ4!Y up alguien , de modo que los descendientes permanecen en él. La jefatura de la
the Sambu Rfl'er to lIi"t the Cholro Indlan", en Kroeber Anthropolo,lcai Societ)'
Poperr, BerlteJey, núm. 2, 1950.- págs. 79 Y ee; Charla StuaI1: Coc:hrane, JournaJ o{ a banda (asociado a capitán, caigo colonial que las autoridades hicieron
ReGdence cmd Tnwell in Colombio. durin, the yftln:1823 and 1824, London. 1825: trasmitir patrilinealmente). junto con los conocimientos de magia , que le
Laura de Sama catalina. Nocfon" .obre cnend.., uuu y co.tumbru de lo. t!at(OIl
del occiden'4! de AntloQuia. en Journal de la Societé des Americanutu de Porill, París están asociados, se traspasa algunas veces. 199 . El hermano soltero hereda
núm. S, XXI, 1929, págs. 130 BI 160 ; Alfrcd Mcttraux.. Weapom, en Handbook o; las viudas cuando fallece su hermano materno. Los tukanos observan al
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196 Severino de Santa Teresa. Lo. ind~ tlQt(o,-. OP. cit.. plas. 211 Y SI.;
....99 Michel ROmlcUX.Op. cit.; Johanncs WlI:U:rt. op. cito, páp. 80 y 81.
MIria de Bctania, op, cit•• páa:s. 35 y IS. 200 MucosFulop.op. cit .. págs. 171.172y 173.

124 12S
Entre los piapocos se presenta tambien el levirato. Es una forma
institucionalizada que defiende a la viuda o separada de su regreso forzoso
de su tierra elanil, abandonando a sus pequenos en el suelo de su
marido 201 . Algunos de los bienes de procedencia moderna son heredados
del padre por sus hijos, porque el resto de sus propiedades acompanan al
muerto en su vida de ultrntumba 102: El rnngo de Shaman, no obstante,
no pasa al hijo. Este cargo, que implica un complejo conocimiento de
prácticas mágicas y el poder de controlar las fuerzas naturales, no puede
ser heredado. Constituye una virtud carismática, una capacidad innata que
le permite llegar con el estudio y la práctica a ser un buen jefe para su
banda 103 " Es, pues, un status adquirido por el aprendizaje y las
cualidades personales. .
Los koguis señalan en sus principios de herencia una serie de
intromisiones de la cultura blanca, aunque no totalmente tiberadas de las
raíces indígenas 204 . Por el contrario, los chimilas, bastante vecinos a los
EL COMPLEJO CULTURAL
anteriores, conservan más cabalmente su tradición india. Aunque parte de
los bienes siguen enterrándose con el muerto, los demás pasan a lo<
SANTANDEREANO O NEO- HISPANICO
descendientes a través de la filiación uterina. Igualmente el poder, es
heredado matrilinealmente lOS' en el sobrin o hijo de hermana, en tanto
que en la herencia del shamanismo hallamos dos formas: la una por
transmisión en linea femenina, mientras que por la otra (como en los
Piapocos) se trata de un status adquirido mediante el aprendizaje y l.
capacidad innata. Los nombres secretos también se orientan por el lado
materno 206 ,
Finalmente, los huitotos conservan pura su tradición aborigen: los
bienes personales siguen al dueño en su vida de ultratumba, y los demás
son de propiedad comunal 207 que no se ven interferidos por el
fallecimiento deun ntiembro. Los adraques, dice la hermana Betania 108,
que al morir un pariente sus deudo< lo colocan dentro de un hoyo "el arco
y las flechas juntamente con la hamaca que usaba" y el motivo de este
comportamiento sirve para indicar que fue un valiente y la hamaca "para
que descanse en su largo cantino".
101 Johannes Wilbcrt, op. cit •• pág. 91.
102 ¡bid, pág. 97.
203 Johannes Wilbcrt. op. cit•. pág. 100.
204 Glnrdo Rcic:hcl, L o .. KOfui. ... OP. cit.. vol. J. págs. 61, 69. 115, 135 Y 144.
lOS Gcnrdo Reic:hel. E'nolrof{g chimiJa.••. op. cit•. pág. 100.
206 'bid. pág. 138.
lO' JuJ .... H. Stewwd. The WitotoCl" trib"' ...... o p. dt.. pÁ" 758.
108 Maria de Betania,op. cit .. págs. 141 y 141.

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