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Saussure ya había comprobado que el significante lingüístico es incorporal que no son los sonidos sino las

oposiciones fónicas las que importan para la lengua, y por último que los fonemas sólo existen como miembros del
sistema

Príncipe N. Trubetzkoy
Diferencia entre fonología y fonética.

La fonética actual se propone estudiar los factores materiales de los sonidos de la palabra humana; ya sean las
vibraciones del aire que a ellos corresponden, ya sean las posiciones y movimientos de los órganos que los
producen. Persigue lo que se pronuncia en realidad, lo que varía entre las realizaciones efectivas de sonido al hablar
una lengua .
Sin embargo la fonética no se ocupa de la lengua sino de la palabra.

El fonetista descubre aquellas diferencias de sonidos que un hombre común no percibe de su lengua materna.
Intenta penetrar en los órganos articulatorios y estudiar su funcionamiento.
El fonetista es atomista o individualista en tanto que cada sonido de la palabra humana es estudiado de forma
aislada, fuera de relación con los demás sonidos de la misma lengua.

En cambio, lo que la fonología actual quiere estudiar no son los sonidos, sino los fonemas. Los fonemas son los
elementos constitutivos del significante lingüístico, elementos incorporales como el significante mismo.
El fonólogo quiere estudiar las diferencias que uno debe notar en su lengua materna, es decir las que sirven para
diferenciar el sentido de las palabras y las frases. Trata de penetrar en la conciencia de una comunidad lingüística
estudiando el contenido de las ideas fónicas diferenciales de las que se componen los significantes de las palabras
de la lengua dada.
Persigue lo que uno cree pronunciar, lo que no varía (la t, de tienda o de toalla sería la misma t, incluso la misma que
en manta, aunque ocupe distinta posición), que como creencia no varía en sí, siempre se remite por ejemplo a una misma
palabra, pero sí varía en su realización -esto se comprueba a través de un aparato fonético-

El fonólogo al contrario que el fonetista parte de un sistema, su método es universalista. El fonema en tanto elemento
diferencial tiene un valor lingüístico en el sentido que a este término le da Saussure. En este sentido, la fonología actual
conduce a la investigación de leyes fonológicas válidas para todas las lenguas del mundo, por lo cual supone el estudio comparado de
todas las lenguas del mundo. La fonología actual no se limita a declarar que los fonemas son siempre miembros de un
sistema sino que muestra sistemas fonológicos concretos, poniendo en evidencia su estructura.

La época en la que Troubetzkoy escribe su texto, le permite, según él, reemplazar al atomismo, por el estructuralismo, y
el individualismo por el universalismo. Es decir, cambiar de perspectiva y considerar a los fonemas dentro de un sistema
fonológico es lo que permite descubrir su valor en las relaciones que establece en vez de limitarse a estudiar elementos
de forma aislada. El conjunto del que se partía en las perspectivas anteriores no era un todo integrado, sino algunas
unidads articulatorias, podía ser una palabra o frase pero no se trataba del sistema de sonidos de una lengua dada.

Sólo puede ser definido el valor por sus relaciones con los otros fonemas del sistema. Por eso la fonología se dedica
principalmente al estudio de “oposiciones fonológicas” Distinguen dos oposiciones: las disyunciones y las correlaciones.

Existen dos tipos de oposiciones: correlación o disyunción


La propiedad de correlación consiste en la oposición de la presencia de una cualidad fonológica y de otra serie de
unidades marcada por la ausencia de esa misma cualidad fonológica, esto distingue varias parejas de unidades
fonológicas. Cada miembro de las parejas de unidades de correlación constituyen correlativos o unidades correlativas.

Las unidades, que perteneciendo al mismo sistema, se oponen una a otra sin formar entre sí una pareja de correlación
se llaman disyuntos y su oposición es llamada disyunción

Una cualidad fonológica sólo existe como término de una posición fonológica.

Puede suceder que una cualidad fónica aparezca como elemento diferencial sólo en ciertas posiciones.
Se ve que el contenido del fonema, definido por el conjunto de oposiciones fonológicas de las que participa, puede
cambiar según la posición de ese fonema. De allí la necesidad de estudiar las reglas de empleo de los fonemas, las
condiciones según las cuales una oposición fónica dada posee un valor fonológico y las combinaciones de fonemas
admitidas en la lengua dada.

Con este estudio de las reglas de empleo de las unidades fonológicas se enlaza el estudio de los grados de utilización de
las diferentes oposiciones fonológicas para la diferenciación de significado de las palabras en una lengua dada
(“rendimiento funcional”)

La fonología histórica deberá poner en evidencia la evolución del sistema fonológico, gobernada por la tendencia hacia
un fin, elemento teleológico que permite explicar la evolución.