Вы находитесь на странице: 1из 4

PRINCIPIOS Y VALORES COMO REFERENTES DE LA REFLEXION

Y LA ACCION MORAL.

Los valores éticos y cívicos son necesarios en cualquier persona para la convivencia, es decir, para transitar del
individualismo infantil a la socialización del adolescente.

Es importante reconocer que la convivencia realmente humana, armónica y en paz, requiere del respeto y la
valoración a la diversidad, es decir, de la dimensión moral del ser humano.

 DIFERENTES TIPOS DE VALORES.


Toda sociedad aspira a que sus ciudadanos se conduzcan de acuerdo con principios y valores que les permitan
reflexionar y actuar conforme a la moral. Los principios sustentan los valores que se evidencian en el comportamiento
cotidiano, es decir, una persona con principios morales construirá valores morales y éstos se reflejarán en su conducta diaria.

Los principios son las reglas éticas teóricas que rigen el pensamiento y las conductas de las personas y que, al
llevarse a la práctica, se convierten en valores.

Los principios y valores deben sustentarse en el respeto a los derechos humanos, es decir, el respeto a las
garantías que poseen las personas, como la libertad, la dignidad, la integridad física, etc., pues sólo así será posible la
convivencia participativa y colaborativa para lograr el bien común.

Los seres humanos tenemos la tendencia natural a reunirnos con los demás parra lograr diferentes objetivos,
como emprender un negocio, escuchar música o una conferencia, analizar la violencia, o el futuro de la niñez o la
adolescencia. Los intereses muestran que hay diferentes valores y principios que mueven a la sociedad, y llevarlos a la
practica propicia su desarrollo y progreso, la creatividad artística, la creación de bienes culturales, el fortalecimiento de la
moral y la ética ciudadana para la convivencia armónica de las personas, la conservación de la biodiversidad y sus bienes
materiales, culturales y biológicos.

Nuestro comportamiento se sustenta en principios y valores (entendido como comportamiento moral), es decir,
es un sistema de normas, costumbres y creencias que permiten esperar ciertas conductas de los demás y anticipar qué
esperan ellos de nosotros. El conjunto de valores es amplio y está permanentemente en transformación, sin embargo, para
identificarlos fácilmente podemos clasificarlos en:

a) VALORES ECONOMICOS. Son aquellos que contribuyen a satisfacer las necesidades fundamentales de las personas y
de las sociedades, contribuyen a su desarrollo y prosperidad, en rubros como: alimentación, vestido y vivienda, confort,
recreación, adquisición de bienes, contar con ahorros, seguros. Algunos de estos valores son el trabajo, el ahorro, la
previsión, los donativos.

b) VALORES ESTETICOS. Nos permiten ver en nuestro entorno una fuente permanente de belleza. Una roca, una gota de
agua, un insecto, una nube, el tronco de un árbol, observados con detalle pueden llegar a cautivarnos. “Cada especie
es un tesoro irremplazable igual a los trabajos de arte que conservamos religiosamente en los museos” ( Claude Levi-Strauss)
si te acercas a los fractales, podrás comprobar lo maravillosa que es la naturaleza.

c) VALORES CULTURALES. Se expresan en la producción, el cuidado, la preservación y la protección de nuestro patrimonio


material e inmaterial. El patrimonio material esta formado por todo cuanto el hombre considere valioso como las
pinturas, esculturas, libros artesanías, orfebrería, joyería, inventos, entre otros; y el patrimonio inmaterial lo construyen
los usos, costumbres, representaciones, expresiones, conocimientos, técnicas ---junto con los instrumentos, objetos,
artefactos y espacios culturales que les son inherentes--- que las comunidades, los grupos e individuos reconozcan como
parte valiosa de su patrimonio cultural. Estos valores contribuyen a fortalecer el sentimiento de identidad y el sentido
de pertenencia, fortaleciendo el respeto a la diversidad cultural.

d) VALORES ETICOS. Son ideales que buscan el respeto a los derechos humanos, contenidos en las garantías individuales
salvaguardadas por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Estas garantías, contenidas en los primeros veintinueve artículos de la constitución, protegen los valores ético-morales,
como: El respeto a la vida en todas sus formas y manifestaciones; La libertad, entendida como la facultad para
desarrollar potencialidades y cualidades mediante la elección de los medios materiales y no materiales que se
consideren apropiados; la dignidad, que consiste en recibir un trato como persona de calidad y cualidad; la igualdad,
que refiere a recibir el mismo trato de la ley sin distinción de ninguna especie o tipo de discriminación.

Como y mencionó, todos debemos conducirnos de acuerdo a principio y valores que evidencien nuestra reflexión
y acción moral, esto es, que todas nuestras acciones obedezcan normas dictadas o convenidas por la sociedad, para
garantizar su existencia y mejora continua. Desafortunadamente no siempre ocurre así.

 CRITERIOS Y CUALIDADES QUE EMPLEAMOS PARA VALORAR.


No es éticamente correcto emitir juicios de valor, opiniones o evaluaciones de las personas, sin tener información
y sin que sea requerida nuestra opinión. Sin embargo, es necesaria la valoración de nuestra propia conducta, acciones,
desempeños e interacción con los demás, pues así nos hacemos conscientes de nuestras faltas o aciertos, corregimos o
fortalecemos nuestra manera de actuar, y si lo hacemos honestamente, es posible lograr el respeto moral de los demás y la
solicitud de ellos para valorar sus acciones de manera objetiva, propositiva y prudente.
Nuestra conducta es valorada permanentemente, tanto por nosotros mismos como por otras personas o
autoridades (padres, escuela, sociedad civil) para comprobar que tenemos conciencia de nuestras acciones que asumimos
las responsabilidades de los efectos de ellas.
Esta valoración no se realiza en abstracto o en el plano ideal de lo que debiera ser, sino en el contexto de la
realidad que toma en cuenta las circunstancias de todo tipo como la edad, el sexo, el entorno, el estado de anímico, las
presiones y la intencionalidad, entre otras. Al valorar las conductas o acciones de los demás se debe conocer objetivamente
el hecho para saber dónde está, adónde ir y cómo hacerlo.
Algunos elementos que pueden servir para la valoración son:
a) Descripción objetiva del hecho, acción o conducta.
b) Análisis de la percepción que la sociedad tiene del hecho, acción o conducta, es decir, tener a la mano
las normas, las leyes o reglamentos que existen sobre ese asunto.
c) Interpretación, es decir, una consideración de las circunstancias que rodean el hecho, acción o conducta,
atenuantes o gravantes.
d) Propuesta alternativa para superar la acción, conducta o hecho que ese está valorando.

Si la valoración se realiza por un colectivo es mejor si se hace de manera individual, y de preferencia se deben
utilizar plantillas de diagnóstico, revisión de documentos, grupos de discusión, lluvia de ideas, asesoría de expertos, entre
otras.
 LAS RAZONES Y ARGUMENTACIONES INDIVIDUALES.
En la valoración de una conducta, hecho o acción, independientemente de que el juicio de valor sea dado a titulo
personal o de un colectivo, la responsabilidad es ineludible. Las razones y las argumentaciones son expresiones y
posicionamientos que asume una persona para la defensa de una idea, una valoración, una tesis o una propuesta.
 VALORES COMPARTIDOS Y NO COMPARTIDOS.
Puesto que debemos convivir, es necesario que lo hagamos en paz y en armonía, organizados respetuosamente,
con objetivos y metas de interés común, esto es, que compartamos valores y que respetemos aquellos que son ajenos a
nosotros.

Los valores se pueden agrupar en tres tipos:


A. Compartidos.
B. No compartidos o contravalores (contradictorios con A).
C. No compartidos (no contradictorios con A).
En el grupo de los valores compartidos, comprende aquellos que en un contexto social se aceptan de forma
generalizada como deseables. En sociedades democráticas serían valores compartidos: la libertad, la justicia, la solidaridad,
la tolerancia, la responsabilidad, la verdad, la felicidad, etc. La Declaración Universal de Los Derechos Humanos y los grandes
principios de las constituciones de los estados democráticos son ejemplos de fuentes posibles para definir el contenido de
estos valores compartidos.

El grupo de los valores no compartidos y contradictorios con A, serían aquellos que no sólo no son aceptables
por la mayoría, sino que además son percibidos en la mayor parte del contexto social como contrarios a los anteriores. Se
trata de los contravalores: xenofobia, racismo, violencia, intolerancia, la injusticia, etc.

Los valores no compartidos y no contradictorios con A, son poco compartidos y están legitimados por grupos o
personas que los pueden tener como propios. Son valores relacionados con las creencias religiosas, opciones políticas,
opciones de vida, corrientes ideológicas, estéticas, etc. La familia tiene el derecho de formarse en valores no compartidos y
no contradictorios con A, por ejemplo: la libertad individual, la búsqueda de satisfacciones individuales y la igualdad de los
cónyuges.

La libertad es un valor compartido y siempre ha sido reconocido como el bien más preciado que posee el hombre,
la libertad tiene múltiples expresiones en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: libertad de expresión,
libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquier materia, libertad de reunión y asociación, libertad de conciencia,
libertad de elección, libertad de manifestación.

La igualdad se refiere principalmente al respeto que merece la dignidad de toda persona humana y a la igualdad
en poder, justicia y oportunidades. Todos los seres humanos tenemos derecho a ser tratados de igual modo, sin distingos
de ninguna especie, como el sexo, la religión, la militancia partidaria, las preferencias sexuales, el color de piel, etcétera.

La justicia se reclama de muy diversas maneras, dependiendo del agravio. Aristóteles decía que la justicia es la
virtud ética por excelencia, y se puede entender como la práctica de todas las virtudes éticas en busca de la armonía entre
los hombres.

La equidad es valor que hace referencia a un equilibrio entre la justicia natural y la ley positiva, e implica que se
debe dar a cada persona lo que merece, lo cual no debe entenderse como un reparto sino como el otorgamiento de acuerdo
con sus necesidades, méritos, capacidades o atributos. Esto significa que todos somos iguales en dignidad y, por lo tanto,
merecemos igual consideración, trato y respeto.

La equidad se refiere también a los criterios para la distribución de bienes y servicios, así como los derechos y
deberes, libertades, poderes y oportunidades, de modo que todos podamos beneficiarnos de los resultados del trabajo
colectivo, participar en toma de decisiones y la dirección y administración de los asuntos comunes.

El Pluralismo es un valor relacionado con la inclusión, la no discriminación y la tolerancia. Una persona con el
valor de la pluralidad acepta, reconoce y tolera la existencia de diferentes posiciones o pensamientos. El pluralismo valora
y promueve que personas y grupos diferentes en ideologías formen parte de la vida democrática de un país. Asimismo,
reconoce y valora la heterogeneidad social o intercultural, ideológica, religiosa y étnica. Reconoce que el mundo está
compuesto por realidades independientes e interrelacionadas.

La tolerancia es el valor que se expresa en el respeto y la consideración hacia todas las personas, las opiniones,
ideas, tendencias, preferencias o prácticas de los demás, aunque sean diferentes de las nuestras. Este valor es fundamental
para convivencia pacífica entre las personas. Reconoce y valora a los otros como seres humanos, con derecho a ser
aceptados en su individualidad y con sus diferencias.

La persona que practica la tolerancia entiende muy bien que quienes son de raza distinta a la suya, nacidos en
otro país, con otra cultura, pertenecientes a otra clase social, con ideas distintas a las suyas, no son sus enemigos. Se practica
la empatía para entender su problema y su manera de actuar o pensar, escucha sin interrumpir, deja a los demás expresarse.
La cooperación consiste en el trabajo en común que realiza un grupo de personas o entidades mayores hacia un
objetivo compartido, generalmente usando métodos también comunes, en lugar de trabajar de forma separada como en
competición. Este valor no sólo se refiere a la ayuda material, sino a alentar, impulsar, animar y entusiasmar.

La solidaridad es un valor que consiste en la colaboración mutua entre las personas en momentos difíciles.
Permite al hombre mostrarse como un auténtico ser social.

El respeto es el reconocimiento y la consideración a las personas, porque tienen valor por si mismas,
independientemente de su edad, estado socioeconómico, condición de salud, etc. Incluso la ley protege y respeta los
derechos humanos a partir de la dignidad que corresponde a cada persona por el solo hecho de pertenecer a la especie
humana.

 CONSIDERACIÓN DE LOS DEMÁS EN LA REFLEXIÓN ÉTICA .

Conformar una perspectiva ética y cívica es indispensable para convivencia. Cuando se toma en cuenta la
perspectiva de los demás, prevenimos conflictos y, si se llegan a presentar, se pueden manejar apropiadamente. Por el
contrario, cuando no se toma en cuenta, se dificulta la convivencia y la comunicación. Al considerar la perspectiva de los
demás se crea un clima solidario, se supera el individualismo y se acrecienta el humanismo. La perspectiva de los demás
incide en nosotros y viceversa. La perspectiva de los demás es lo que se espera de nosotros y viceversa.

Considerar la perspectiva de los demás permite:


1. Fomentar la colaboración en los proyectos, la solución de los problemas y la colaboración en trabajos
específicos.
2. Mejorar la convivencia con los demás en la escuela, la familia y la sociedad.
3. Reducir los casos de exclusión y discriminación
4. Promover la toma de decisiones de manera grupal, colegiada, en pareja, etc.
5. Fortalecer los valores cívicos, éticos, morales, económicos, culturales, estéticos, etc.