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2019

El juzgador
PROCESO, PROCEDIMIENTO Y JUICIO
NERI ROGELIO MEDINA GONZALEZ
El juzgador y sus características generales

El juzgador como rector del proceso y la autoridad que el Estado designa


para conocer de la litis, la cual tiene su clasificación dividida en dos
maneras, en órganos unipersonales y colegiados y por la jerarquía de su
actuación. En todos los casos existe primero la división por el número de
personas que integra el órgano jurisdiccional y en segunda instancia se
divide por jerarquía de la instancia procesal. La primera clasificación se
refiere a la cantidad de personas que integran un juzgado, los juzgados de
primera instancia siempre estarán compuestos por una sola persona, es
decir el Juzgado de Distrito se compondrá de un Juez y el grupo de
Secretarios que integren el Juzgado, los órganos jurisdiccionales de segunda
instancia están divididos en Tribunales Unitarios de Circuito y los Tribunales
Colegiados de Circuito, que como su nombre lo indica, estarán integradas
de forma unitaria cuando se trate de un sólo magistrado o colegiada cuando
se trate de tres magistrados, en el caso de los Tribunales Colegiados de
Circuito, un magistrado conocerá del asunto y propondrá la sentencia a los
otros, decidiendo por mayoría, en el caso de la llamada “tercera instancia”
es decir la Suprema Corte de Justicia de la Nación, funcionará en salas, cinco
ministros en la primera y cinco ministros en la segunda; el Ministro
Presidente no participará del trabajo de salas sino únicamente del pleno. La
clasificación por la jerarquía se establece únicamente si se trata de la
primera o la segunda instancia en que se conoce de un asunto.

Los jueces deben contar con garantías que supongan la independencia y


autonomía de sus actos, a fin de que puedan tener sin reservas su libre
albedrío. Estas garantías son las económicas, sociales y, autonómicas. Las
garantías económicas se refieren, desde luego, a la percepción de un salario
decoroso que impida que agentes externos puedan sobornarlos con alguna
argucia económica, en el entendido que un juez bien remunerado
desempeñará el cargo con mayor dignidad e ingreso suficiente para vivir
bien.

Para que los órganos jurisdiccionales puedan impartir justicia, el Estado a


través de la legislación les ha dotado de poderes legales para hacer
efectivos sus mandatos y consideraciones a la ley. Los poderes de los que
gozan los jueces son el conducir el juicio con las medidas necesarias para
que los actos procesales se desahoguen en tiempo y forma, llamar a las
partes a declarar por la vía de los autos, acuerdos y notificaciones, pedir las
pruebas a fin de mejor proveer en la sentencia, tienen la facultad de
sancionar, ya sea la vía pecuniaria o la vía administrativa o incluso corporal
a las partes que no acaten sus proveídas actuaciones; el juez de la causa
puede en cualquier momento suspender el procedimiento por violaciones
graves al mismo, tiene la facultad de admitir y desechar pruebas, alegatos
y cualquier otro instrumento en el proceso si no se cumple con los
requisitos legales para tal efecto, tiene el poder de valorar las pruebas que
le han sido legalmente provistas y finalmente, tiene la facultad de dictar
sentencia y hacer que se cumpla.

Los órganos jurisdiccionales

La diferencia entre órganos unitarios y colegiados, los cuales corresponden


esencialmente al número de juzgadores por los que están integrados el
Poder Judicial, en primer instancia, tanto juzgados de paz como los Jueces
de Distrito y los Tribunales Unitarios de Circuito están comprendidos en el
carácter de unipersonales, porque será solo una persona quien tenga la
facultad de juzgar (Juez de Paz, Juez de Distrito o Magistrado) el asunto del
cual conoce, en estos casos, solo el arbitrio del juez tendrá validez y no se
verá reconvenido por nadie a la sentencia que dicte resolviendo la litis. En
cuanto a los órganos jurisdiccionales colegiados se encuentra los Tribunales
Colegiados de Circuito, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (en el mismo sentido
están comprendidos los jueces locales, tanto Magistrados de los Tribunales
Estatales Electorales y del Distrito Federal, así como los Tribunales
Superiores de Justicia de los Estados). En los casos de los TCC funcionarán
de manera individual al conocer de un caso y prepara el proyecto de
sentencia, pero éste podrá sufrir modificaciones a través de las valoraciones
de los otros Magistrados; para que una sentencia sea válida tendrá que
contar con la mayoría de los votos de los magistrados. En el caso de la SCJN
y los Tribunales Estatales Superiores de Justicia, éstos funcionarán por salas
y en pleno, en la resolución por salas se necesita la mayoría para que
proceda la sentencia, en el caso de los plenos se requerirá que dos terceras
partes de los Ministros o Magistrados voten en un sentido la resolución
para que adquiera carácter firme.

Los Tribunales se dividen también en de primera y de segunda instancia


atendiendo la jerarquía de su división administrativa, los Jueces de Distrito,
serán siempre los jueces de primera instancia, los encargados de conocer
por primera vez el asunto que se alega en el Poder Judicial y dirigirá el
proceso hasta la sentencia, es posible que durante la tramitación del
proceso o incluso en la sentencia alguna de las partes o las dos, no estén
satisfechas con la resolución o con la substanciación del proceso, motivo
por el cual se seguirá el proceso con un juez de mayor jerarquía, a esta
instancia se le llama “de alzada” o la segunda instancia, donde el juez de
mayor jerarquía revisará el análisis del juez de primera instancia y sus
razonamientos jurídicos que lo llevaron a dictar sentencia en un sentido o
en otro, el juez de segunda instancia puede confirmar o revocar la
sentencia.

Los tribunales también están divididos (sin importar la jerarquía) por


materia y por cuantía, se dividen por materia respecto de la competencia
que tienen asignada debido a la naturaleza jurídica de su juzgado, existen
competencias en materia civil, familiar, fiscal, mercantil, penal; y por
cuantía se refiere a que si el monto de lo reclamado no excede una cantidad
de salarios mínimo-vigentes en el Estado donde se tramita podrán
resolverse en los juzgados de paz a fin de aligerar la carga procesal que
tienen los Tribunales y agilizar la substanciación jurisdiccional.
Bibliografía
Favela, J. O. (2005). Teoría general del proceso. México: Oxford University Press.

McGregor, J. C. (s.f.). Derecho Constitucional. 2005: Porrúa.

Villegas, R. R. (2000). Teoría General del Proceso. México: UNAM.

Zamudio, H. F. (2000). La responsabilida de los jueces. Mexico: UNAM.