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UNIVERSIDAD LIBRE

FACULTAD DE DERECHO
DERECHO

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN

AYDA MATILDE BARBOSA QUINTERO


MARÍA ANTONIA RESTREPO HENAO
NATALY YÉPEZ CABEZAS

PEREIRA – COLOMBIA
2018
UNIVERSIDAD LIBRE
FACULTAD DE DERECHO
DERECHO
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN

AYDA MATILDE BARBOSA QUINTERO


MARÍA ANTONIA RESTREPO HENAO
NATALY YÉPEZ CABEZAS

PRESENTADO A:
ERIKA MARÍA BEDOYA

PEREIRA – COLOMBIA
2018
INTRODUCCIÓN

El presente trabajo de investigación tiene como principal finalidad conocer si verdaderamente

existe una violación o una obstrucción al ejercicio del derecho al libre desarrollo de la

personalidad, consagrado en nuestra constitución política, para lograr un eficaz discernimiento

de los criterios y conceptos que definen los factores teleológicos y funcionales de la

consolidación tanto del derecho que tienen los menores entre 14 y 17 años a su libre desarrollo,

como parte esencial de sus procesos de madurez y crecimiento, y el papel ambivalente que

desempeñan las instituciones educativas de imponer su autoridad para condicionar determinados

comportamientos de los estudiantes que se encuentran sometidos a los manuales de convivencia

y para la implementación de mecanismos encaminados a llevar a cabo la orientación necesaria

para guiar a los alumnos como deber de la institución, en su proceso de aprendizaje y formación.

Para lo cual se esclarecerán ciertos conceptos relacionados con el tema de forma tal que sea

posible señalar con rigor, las diferentes posturas de algunos relevantes pensadores y plasmar

ciertos pronunciamientos y consideraciones en nuestro ordenamiento que hacen alusión al

respeto que se debe tener frente a el derecho al libre desarrollo de la personalidad, sin que se

afecte por criterios subjetivos o patrones de estética impuestos arbitraria y autoritariamente por

las instituciones educativas de la ciudad de Pereira.


PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

En nuestro medio, es muy común que se presenten quejas sobre las limitaciones interpuestas por

los manuales de convivencia al libre desarrollo de la personalidad, derecho consagrado

constitucional y convencionalmente. A partir de la Carta Política de 1991, el contexto en los

colegios colombianos cambió radicalmente y las duras imposiciones que hacían estos a su

comunidad estudiantil, pasaron a ser fuertemente mermadas por decisiones de tutela de la Corte

Constitucional. Así pues, tenemos que el artículo 16 de la Carta dicta: “Todas las personas

tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad sin más limitaciones que las que imponen

los derechos de los demás y el orden jurídico.”

La Corte Constitucional en sentencia T-1023 de 2010, da un breve recuento sobre lo que ha sido

su producción jurisprudencial en torno a la prohibición que tienen los manuales de convivencia

de restringir, limitar o socavar el derecho al libre desarrollo de la personalidad. Enaltece la Corte

que los patrones de estética no pueden ser impuestos por el Estado ni mucho menos por

particulares, esto, toda vez que no es un factor que influya de manera negativa en el proceso de

aprendizaje y enseñanza, sino por el contrario, los enriquece y conlleva ineluctablemente a

proferir el respeto y la tolerancia.

De igual forma, nos encamina esta sentencia a definirle a las instituciones educativas que el

límite que tiene para expedir sus manuales de convivencia se encuentran en el texto

constitucional y sobre el particular, es decir, sobre el libre desarrollo de la personalidad, se

encuentra contenido específicamente en el artículo 16 superior y en el artículo 22 de la

Declaración Universal de Derechos Humanos.


Moral Ferrer, en su texto “El libre desarrollo de la personalidad en la jurisprudencia

colombiana”, nos muestra los alcances que se la han dado a este derecho y como el mismo

constituye la garantía constitucional de cada persona para elegir su plan de vida.

De igual manera, se enmarca el libre desarrollo de la personalidad como un principio, toda vez

que el mismo debe guiar el actuar de todos los poderes del Estado, inclusive, el de los

particulares, todo ello a las luces de la jurisprudencia constitucional.

Calderón Ibarra, en su texto “Libre desarrollo de la personalidad: ¿batalla perdida o lucha

inalcanzable?” estudia la jurisprudencia desarrollada por la Corte Constitucional sobre las

limitaciones de las instituciones educativas y los requisitos impertinentes que imponen a la

comunidad estudiantil para ingresas a las aulas de clase. La hipótesis planteada por la autora en

el texto en mención, gira en torno a establecer la flagrante y clara violación de los planteles

educativos contra el derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad.

Pereira, es una ciudad que cuenta con una gran multiplicidad de instituciones educativas tanto

públicas como privadas, en las cuales su carácter estricto en la estética es imperante.

Hoy en día, debe tenerse en cuenta que las limitaciones que pretendan hacerse sobre el libre

desarrollo de la personalidad en los planteles educativos, deben contar con un mínimo de

razonabilidad so pena de llevar la impronta de inconstitucionales y transgresoras de derechos y

principios de índole o talante supralegal o Constitucional.

Hay que aclarar por último, que las instituciones educativas que pretendan limitar el mentado

principio, más aun, en menores de 16 años, están violentando Tratados Internacionales sobre

Derechos Humanos suscritos por Colombia.


Así, del problema anteriormente planteado, se desprende la siguiente pregunta de investigación:

¿De qué forma los manuales de convivencia limitan el libre desarrollo de la personalidad en

los niños entre 14 y 17 años en la ciudad de Pereira?

JUSTIFICACIÓN

Debido a la variación en nuestro ordenamiento jurídico, dada por el proceso constituyente de

1991, la gran gama de derechos consagrados en la Carta Política cuenta con un mínimo de

garantía y con mecanismos eficientes la mayoría de las veces, para darles cumplimiento.

El principio y derecho al libre desarrollo de la personalidad ha sido ampliamente protegido por la

jurisprudencia de la Corte Constitucional, en particular, dándole límites a las instituciones

educativas para introducir limitantes en sus manuales de convivencia.

La pertinencia de estudiar el tema, radica en el aporte que se hará a la ciudad de Pereira y a la

academia en torno a la situación que viven los jóvenes entre 14 y 16 años y la relación de los

mismos con los manuales de convivencia, las posibles limitaciones que se encuentran en estos

sobre los ámbitos más íntimos o privados de su vida. Es menester pues, conocer si en la ciudad

de Pereira existen aún instituciones que contraríen los postulados de la Honorable Corte

Constitucional entorno a la imposibilidad de imponer patrones de estética o patrones de belleza

particulares.

En cabeza del Estado no radica la posibilidad de limitar un derecho en sus instituciones

educativas y si bien nuestro ordenamiento jurídico les reconoce a los particulares la libertad de

crear centros de educación, les establece de igual forma las limitantes contenidas en la Carta

Política de 1991. No obstante, habrá de tenerse en cuenta que el derecho al libre desarrollo de la
personalidad puede ser estudiado desde dos perspectivas: la primera, cuando este derecho no

afecte a terceros ni comprometa valores del ordenamiento; y la segunda, cuando llegue a afectar

derechos y comprometa valores del orden jurídico. En una y otra situación, la decisión y el

estudio que debe hacerse sobre el mismo son radicalmente opuestos.

Por tanto, sobre el derecho en mención, ha dicho el Tribunal Constitucional colombiano en

sentencia T-1023 de 2010 que:

1. Este derecho protege la capacidad de las personas para definir, en forma autónoma, las

opciones vitales que habrán de guiar el curso de su existencia

2. Se ha reconocido por parte del ordenamiento jurídico que, a medida que avanza el

tiempo, se amplía el espectro de asuntos en los cuales un sujeto puede y debe decidir por

sí mismo para orientar, sin la conducción u orientación de otro, su propio destino

3. El derecho al libre desarrollo de la personalidad, al igual que el derecho a la igualdad, es

de carácter relacional. Por tanto, la Corte ha distinguido dos situaciones peculiares:

cuando el asunto sobre el que se produce la decisión sólo interesa a quien la adopta y no

afecta derechos de terceros, ni compromete valores objetivos del ordenamiento que

otorguen competencias de intervención a las autoridades, motivo por el cual, el ámbito

decisorio se encuentra incluido dentro del núcleo esencial del derecho fundamental al

libre desarrollo de la personalidad; y, cuando la decisión versa sobre una cuestión que

compromete derechos de terceros o se relaciona con valores objetivos del ordenamiento

que autorizan la intervención de las autoridades.

4. Aquellas restricciones que se produzcan en la “zona de penumbra” del derecho

fundamental al libre desarrollo de la personalidad son susceptibles de ser controladas por

el juez constitucional, quien deberá constatar, a través del denominado juicio de


proporcionalidad, que éstas sean razonables y proporcionadas y, por ende, ajustadas a las

normas de la Carta.

OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL

Generar mecanismos adecuados para permitir un acceso a la información que contemplan los

manuales de convivencia a los estudiantes para que así puedan discernir entre lo que se les

permite y lo que no, y cuando se les está vulnerando su derecho al libre desarrollo de la

personalidad.

OBJETIVOS ESPECIFICOS

1. Realizar una revisión en la jurisprudencia de como los manuales de convivencia de las

instituciones educativas limitan el derecho del libre desarrollo de la personalidad.

2. Realizar una revisión de la ley y como limita al libre desarrollo de la personalidad de los

niños en las instituciones educativas.

3. Identificar cuáles son las mayores problemáticas en los manuales de convivencia y en la

jurisprudencia sobre los derechos a la libre expresión de los niños.


MARCO LEGAL

Normativo

Convención sobre los Derechos de los Niños de 1989. Ratificada por medio de la ley

12 de 1991. Esta reconoce los derechos humanos básicos de los niños, niñas y adolescentes.

Los principios fundamentales de la Convención son: La no discriminación, El interés superior

del niño, el derecho a la vida, la supervivencia y de desarrollo, La participación infantil.

Constitución Política del 1991 establece que “toda persona tiene derecho al libre desarrollo de su

personalidad, sin más limitaciones que las impuestas por el orden jurídico y los derechos de los

demás” (artículo 43).

Constitución Política del 1991 en su artículo 44 establece: “los derechos fundamentales de los

niños”

La Ley 1098 de 2006 por la cual se expide el Código de la Infancia y la Adolescencia, el cual

tiene por objeto establecer normas sustantivas y procesales para la protección integral de los

niños, las niñas y los adolescentes, garantizar el ejercicio de sus derechos y libertades

consagrados en los instrumentos internacionales de Derechos Humanos, en la Constitución

Política y en las leyes, así como su restablecimiento.

La Ley 1878 de 2018 por la cual se modifican algunos artículos de la Ley 1098 de 2006, por la

cual se expide el código de la Infancia y la Adolescencia, y se dictan otras disposiciones.

Decreto 1965 de septiembre 11 de 2013 "Por el cual se reglamenta la Ley 1620 de 2013”.
Ley 1620 de 2013 que crea el “Sistema Nacional de Convivencia Escolar y Formación para

el Ejercicio de los Derechos Humanos, la Educación para la Sexualidad y la Prevención y

Mitigación de la Violencia Escolar".

Jurisprudencial

La Sentencia T-349/16 que basa sus alegatos en el derecho fundamental al libre desarrollo de la

personalidad en relación con los manuales de convivencia. Esta trata sobre la señora Martha

Patricia Lemus Rosero, que presentó una acción de tutela contra la Institución Educativa Antonio

Martínez Delgado, por la vulneración del derecho fundamental de su hija al libre desarrollo de la

personalidad. La tutelante indicó que la adolescente se tinturó las puntas del cabello de un color

claro y que por esta razón las directivas y profesores del plantel le llamaron la atención,

aduciendo que el estilo adoptado desconocía las prohibiciones sobre vestimenta y accesorios

contenidas en el pacto de convivencia que rige las actuaciones de los miembros de la comunidad

educativa. La adolescente fue señalada por las autoridades directivas del plantel como infractora

del manual de convivencia de la institución debido al aspecto de su cabello, el cual había teñido

en las puntas. Además de llamarle la atención, la incluyeron en el récord de observaciones y

dijeron que debía quitarse el tinte porque “no se le miraba bien”.

Cabe precisar que el extremo de dicho pacto de convivencia estudiantil prohibía a los alumnos y

alumnas el uso de “maquillajes, brillos, pestañinas, esmaltes, piercing, cabello largo en los

varones, tinturas, peinados no acordes a los naturales y demás accesorios no convencionales”,

siendo consecuencia de ello el decomiso y devolución al finalizar el año escolar. Por ello, la

institución, representantes del plantel y profesores, iniciaron un tratamiento hostil hacia la

menor, insinuando que recibiría sanciones si no acataba la orden de volver al color natural de su

cabello. Inclusive la madre fue comunicada por el propio rector de que tenían “las puertas
abiertas” si es que el reglamento interno no era de su agrado. También la Sentencia T- 565/2013

que trata sobre un establecimiento educativo y la prohibición constitucional para imponer una

apariencia física particular de un estudiante a tras del manual de convivencia. Ahora en lo que

respecta al caso de la Sentencia T 565/13 podríamos decir que cambiaría la condición de este

joven donde se tuviese la oportunidad de trabajar con el Modelo de Filosofía para Niños

buscando la comunidad de indagación, pues si desde niños fuesen formados con las habilidades

que postula el modelo sería fácil entender, escuchar, comprender, dialogar y llegar a un

conocimiento sobre este caso, pues sus compañeros del aula de clases entenderían que este joven

hace parte de su comunidad y buscarían indagar el más allá de lo que aparenta ser este joven.

Incluso en la sentencia T-478 del año 2015 en la cual Alba Lucía Reyes Arenas, presentó acción

de tutela a nombre propio y en representación de su difunto hijo Sergio David Urrego Reyes, en

contra del colegio Gimnasio Castillo Campestre, la Secretaría de Educación de Cundinamarca, el

Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Fiscalía General de la Nación y la Comisaría

Décima de Familia de Engativá, por considerar, en primer lugar, que las directivas de la

institución educativa demandada, promovieron conductas sistemáticas de discriminación en

contra su hijo, motivadas por su orientación sexual, -tanto en el proceso disciplinario que se

surtió en su contra, como con la información que fue difundida con posterioridad al fallecimiento

del niño en los medios de comunicación-, que favorecieron inicialmente su suicidio y que

resultaron finalmente lesivas de sus derechos fundamentales. En segundo lugar, frente a las

demás entidades estatales acusadas en la tutela, estima que éstas desplegaron una conducta

omisiva ante las diferentes denuncias que se realizaron con fundamento en las actuaciones

equivocadas de la institución educativa, por lo que incurrieron a su vez, en la violación de los

derechos fundamentales del menor de edad. Para atender al caso de Sergio se presentaron
acciones de tutela contra el plantel educativo por la discriminación y hostigación que sufrió, con

el propósito que se reconociera que se vulneraron sus derechos sus derechos a la intimidad y

buen nombre, igualdad y no discriminación, libre desarrollo de la personalidad, el derecho a la

educación, la prevalencia de los derechos de los menores de edad y el derecho al debido. Estos

derechos finalmente fueron tutelados por la Corte Constitucional de Colombia en la sentencia T-

478 de 2015, que reconoce que casos como el de Sergio no pueden seguir ocurriendo bajo la

legitimación de manuales de convivencia que no son coherentes con el ordenamiento jurídico

colombiano, por lo que ordenó al Ministerio de Educación Nacional que en un plazo no mayor

a un año realizara una revisión extensiva de los manuales de convivencia de los planteles

educativos en Colombia, con el fin de verificar y realizar las acciones pertinentes para que estén

en concordancia con Constitución Política y los principios de Colombia como un Estado

democrático, participativo y pluralista, fundado en el respeto de la dignidad humana (Art. 1), la

igualdad y prohibición de la discriminación (Art. 13). También la sentencia T-526 del año 2017

abarca la problemática que surgió por la vulneración al derecho a la educación y al libre

desarrollo de la personalidad, por parte de una institución educativa al prohibir el ingreso a clases

a una alumna con el cabello tinturado. En este orden de ideas, la sentencia T-179 del año 1999

que aborda el tema del derecho al libre desarrollo de la personalidad en contraposición a la

imposición de patrones estéticos excluyentes en las instituciones educativas. En esta, el señor

Daniel Restrepo presentó una acción de tutela en contra de la Escuela Normal Nacional de

Varones de Tunja, puesto que dicha institución le exigió cortarse su cabello y le manifestó que,

de no acceder a ello, no podría ingresar a clases. Dicha sentencia hace énfasis en la imagen que

cada quien pueda y quiera mostrar a los demás, no puede ser impuesta a todos por los

reglamentos disciplinarios de instituciones llamadas a apoyar y estimular la búsqueda personal


de los ideales estéticos individuales y colectivos. Nuevamente encontramos la sentencia T-124

del año 1998 que trata sobre el alcance del derecho al libre desarrollo de la personalidad, de que

el reglamento educativo no puede desconocer principios que emanan de la constitución política.

La corte puso en manifiesto, después del test de proporcionalidad que:” las sanciones que se

impongan al específico incumplimiento de aspectos como el señalado, relativos a la apariencia

física y al corte de pelo, no pueden ocasionar la pérdida total del derecho al libre desarrollo o

del derecho a la educación en el evento en que se comprometa este último”.

En este caso la sentencia con el fin de consolidar la reflexión, debe concretarse el conflicto que

se presenta en ese caso: De un lado la posibilidad de una institución educativa de propugnar por

el cumplimiento de normas a través de las cuales se pretende consolidar un modelo de virtud

correspondiente a un plan educativo institucional y de otro lado el libre desarrollo de la

personalidad de los menores, el pluralismo y su dignidad. La sentencia T-459 del año 1997 se

pronunció indicando que: “los manuales de convivencia y demás reglamentos educativos son, en

alguna medida, un reflejo mediato de las normas superiores, razón por la cual su validez y

legitimidad, depende de su conformidad con las mismas.”

Los manuales de convivencia de los colegios, tienen entonces como fin establecer normas y

comportamientos esperados de parte de sus miembros. Dicha definición normativa en últimas,

pretende concretar los deberes y garantizar la protección de los derechos de todos quienes

integran la comunidad educativa.


MARCO CONCEPTUAL

Para el desarrollo del presente trabajo es de gran importancia comenzar por definir el concepto

de libre desarrollo de la personalidad, desde el punto de vista de nuestro ordenamiento positivo.

Nuestra Constitución Política en su título II (de los derechos, las garantías y los deberes) capítulo

I de los derechos fundamentales, articulo 16 hace referencia a este y dice que “Todas las

personas tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad sin más limitaciones que las que

imponen los derechos de los demás y el orden jurídico.”

El derecho del libre desarrollo de la personalidad, contiene unos límites que se pueden ver

reflejados en los derechos de los demás, ya que cada sujeto se ve obligado a cumplir con sus

obligaciones y responsabilidades ante la sociedad, esto lo podemos encontrar consignado en

nuestra constitución artículo 95 que dice:”(…) El ejercicio de los derechos y libertades

reconocidos en esta Constitución implica responsabilidades. Toda persona está obligada a

cumplir la Constitución y las leyes. Son deberes de la persona y del ciudadano: 1. Respetar los

derechos ajenos y no abusar de los propios”

En nuestra jurisprudencia podemos encontrar de igual manera definiciones sobre este concepto,

magistrado Alejandro Martínez Caballero ponente de la sentencia T 124 de 1998 define el

derecho del libre desarrollo de la personalidad como: “como el derecho general o el derecho a la

libertad general de actuación humana en el más amplio sentido. Y es que este derecho es el

núcleo de la libertad: La libertad de hacer y de omitir lo que se quiera”, es decir, la libertad vista

de la forma más amplia posible, pues no opera respecto de una conducta determinada ni en un

ámbito específico.
Según la doctora Anabella Del Moral Ferrer el derecho del libre desarrollo de la personalidad es

“un derecho que ha sido recogido por la Constitución Política de Colombia, a partir del cual se le

confiere a toda persona la posibilidad de establecer autónomamente su plan de vida, se ubica en

los derechos fundamentales cuyo objeto tiene la particularidad de tutelar una esfera vital del

individuo, esto es, la construcción de su plan o proyecto vital, pero que al mismo tiempo describe

un comportamiento genérico, pues ciertamente ampara, como norma abierta, diversas

posibilidades de comportamientos o conductas que pueden ser muy dispares, a través de las

cuales el individuo ejerce tal derecho, asegurando de esta forma un hacer permitido que puede

oponer a terceros”.

En el mismo sentido, es pertinente definir que es una institución educativa debido a que el

derecho del libre desarrollo de la personalidad lo estamos observando en este lugar, así podemos

decir que Sebastian Bobino y Orlanda Señorino definen el concepto de institución educativa

como: “un edificio, de los tantos que abundan en las ciudades, que comparten una serie de

características comunes: un cartel con el nombre del establecimiento (casi siempre es el de

alguna persona ilustre), el pabellón nacional a la vista, etc.”

Asimismo por conexidad, podemos nombrar los manuales de convivencia, los cuales son las

normas que le colocan límites en los planteles educativos al derecho del libre desarrollo de la

personalidad de los menores. De acuerdo con Calonje & Quiceno los manuales de convivencia

son: “un dispositivo disciplinario, altamente rutinario, que pretende organizar el tiempo, el

espacio, la actividad, el lenguaje y el cuerpo a través de un conjunto de leyes y normas que se

pretenden universales, válidas para un número indeterminado de individuos y situaciones, las

cuales en su conjunto bien podrían definir que es una escuela”.


Del mismo modo, hacemos énfasis sobre los sujetos sobre los cuales versa la investigación, los

cuales son los niños entre 14 años y 16 años. El son niños según la convención sobre los

derechos del niño, en su artículo 1: “todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo

que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad.”

MARCO TEÓRICO

Es pertinente traer a colación las conceptualizaciones, teorías y planteamientos de algunos

pensadores en relación directa con el tema de investigación, a fin de darle soporte y profundidad

a la misma y de contextualizar de manera idónea y siguiendo los estándares enmarcados para la

realización de la labor investigativa. De dicho modo, encontramos que el filósofo francés

Michael Foucault en varias de sus obras más representativas hace un particular énfasis en las

relaciones de poder que se encuentran en todos los ámbitos en los que interactúan los individuos

pertenecientes a una comunidad, desde el trabajo, el hogar, la familia, las relaciones de pareja,

las amistades, etc. De dicho modo, para Foucault el poder se ejerce por los individuos y en las

instituciones, por lo que ilustra una especie de paralelismo entre las escuelas y las cárceles, al ser

estos lugares donde se hace evidente la opresión y la restricción de las libertades por medio de lo

que Foucault denominó biopoder, con el cual se presentan factores enmarcados en los

comportamientos que en algunas ocasiones pasan desapercibidos por los sujetos que están siendo

controlados a fin de obtener una normalización. Teniendo en cuenta lo anterior, las instituciones

educativas para este pensador serian un medio de coacción, donde se limitan los derechos de los

menores a la exteriorización de sus propios estilos, con lo cual se están restringiendo las
libertades y los derechos de los menores pertenecientes a las instituciones, cuyo reglamento no

podría entonces pasar el límite que se establece por los derechos de los individuos.

Por otro lado, nos topamos con el pensador Max Webber, quien basó sus análisis más

importantes en los estudios de los fenómenos sociales, y en sus obras trató diversos temas donde

manifestó que es necesario romper con las barreras que se encuentran solidificadas en el tejido

social, y que son mecanismos casi invisibles con los que se ejerce control social, manipulación y

coacción, por lo cual el individuo debe esforzarse por su propia libertad de pensamiento y

expresión los cuales no pueden ser reprimidos por instituciones bajo sus propios criterios.

ESTADO DEL ARTE

La revista de ciencias jurídicas de la universidad Rafael Urdaneta en el año 2012 elaboró un

estudio riguroso acerca del libre desarrollo de la personalidad como uno de los derechos, que ha

sido tomado por la Constitución Política de Colombia, a partir del cual se le confiere a toda

persona la posibilidad de establecer autónomamente su plan de vida. El derecho al libre

desarrollo de la personalidad se ubica en los derechos fundamentales cuyo objeto tiene la

particularidad de tutelar una esfera vital del individuo, esto es, la construcción de su plan o

proyecto vital, pero que al mismo tiempo describe un comportamiento genérico, pues

ciertamente ampara, como norma abierta, diversas posibilidades de comportamientos o

conductas que pueden ser muy dispares, a través de las cuales el individuo ejerce tal derecho,

asegurando de esta forma un hacer permitido que puede oponer a terceros. De aquí que el libre

desarrollo de la personalidad como derecho fundamental se erija en una garantía de alternativas,


al acceder realizar cualquiera de las actuaciones posibles que encajen en su objeto y que

obviamente dependerán de las particularidades de cada individuo. También en la revista española

en el año 2012 encontramos el texto titulado:” la transición entre la escuela de educación

infantil y la de educación primaria: perspectivas de niños, familias y profesorado” indica que el

inicio de la escolarización obligatoria se presenta como uno de los cambios más significativos

que acontecen durante la infancia lo que conlleva inexorablemente, una transición estrechamente

ligada al desarrollo y crecimiento personal en la que los menores se incorporan al sistema

educativo. Dicha transición, a su vez, supone un proceso de desarrollo donde los cambios son

constantes y varían en la medida en que crecen los niños en los diferentes grupos y entornos en

que se desenvuelven e interactúan.

La revista del año 2011 también nos brinda un texto relacionado con el tema de investigación

titulado: “la naturaleza humana: ¿obstáculo o garantía del libre desarrollo de la personalidad?

un planteamiento desde la filosofía del ser”, cuyo objetivo es crear un espacio que permita un

debate filosófico, político y jurídico de la naturaleza misma del derecho constitucional

fundamental del libre desarrollo de la personalidad, consagrado en nuestra constitución política

para analizar con profundidad cuales son exactamente los alcances de dicho derecho

considerándolo a la luz de la filosofía del ser. Ahora en la revista del año 2009, nos encontramos

con el ensayo acerca de la convención de los derechos del niño, el cual expone los antecedentes

más significativos del reconocimiento de los derechos que tienen los niños en la actualidad, para

cimentar las bases a la rigurosidad y finalidad existente. Incluso la revista del año 2010 contiene

un artículo titulado: “el discurso y la práctica de los derechos plenos frente al libre desarrollo

de la personalidad en la escuela” en el cual se hace un llamado a la reflexión sobre la práctica

del derecho del libre desarrollo de la personalidad en nuestro país teniendo en cuenta diversos
aspectos de varias teorías jurídica, políticas y filosóficas. Manual de convivencia se deben

establecer ciertas limitaciones al ámbito de autonomía personal de los estudiantes, con el fin de

armonizar el desarrollo de las libertades de los educandos y el normal funcionamiento de una

institución educativa, así como también, esta limitación estará permitida para obtener el

ejercicio pacifico de las libertades individuales y desarrollar la labor formadora y educativa que

los colegios están llamados a cumplir; sin embargo, cuando ello ocurra, dicha limitación debe

responder a criterios de razonabilidad, bajo el entendido de que no es posible afectar el núcleo

esencial del derecho al libre desarrollo de la personalidad. (SENTENCIA T- 688 de 2005)

“El manual de convivencia puede ser concebido como un conjunto de normas relacionadas

con el estudiante, el sistema educativo y las condiciones de convivencia que rigen a la

comunidad en general, se constituye en un acuerdo social centrado en el educando y sus

relaciones con los demás miembros de la comunidad educativa y con el ambiente

institucional, que debe ser reevaluado y en proceso de mejoramiento continuo” (MARIA

VICTORIA CHACON, 2012).

Los manuales de convivencia de dan orden a la comunidad estudiantil, dándole determinadas

reglas que son de vital importancia para su convivencia pacífica, para tener buenas relaciones en

el plantel educativo tanto como para las relaciones entre estudiantes, como para las de estos son

los directivos de la institución. El contenido del manual de convivencia es el que establece los

límites del derecho del libre desarrollo de la personalidad, este no puede menoscabar los

derechos humanos de los menores, debe ayudarlos a su formación como como personas que

aporten de una manera satisfactoria a la sociedad, los debe ayudar a descubrir de qué forma

quieren aportar a esta apoyándoles en la formación de su personalidad. Por consiguiente, el

proceso educativo de ninguna manera puede incluir metodologías o prácticas que vulneren,
desconozcan o transgredan los derechos fundamentales de los distintos actores que participan en

el mismo (educandos, educadores, padres de familia, directivos etc.), y que de su realización

efectiva depende la realización paralela de los demás derechos fundamentales del individuo. Sólo

en la medida en que los valores y principios que aspiran a transmitir los educadores a sus

alumnos constituyan realmente la base de sus propios e individuales proyectos de vida, su labor

será efectiva; sólo quien práctica la tolerancia, quien respeta la diversidad y reconoce en el "otro"

a uno igual a sí mismo, tendrá capacidad y legitimidad para contribuir desde el proceso educativo

a formar a los niños y a los jóvenes en un paradigma ético sustentado en dichos principios.(Corte

Constitucional, 1998)

La sociedad no puede subsistir más que si existe entre sus miembros una homogeneidad

suficiente: la educación perpetúa y refuerza dicha homogeneidad, fijando por adelantado

en el alma del niño las similitudes esenciales que requiere la vida colectiva. Sin embargo,

por otra parte, sin una cierta diversidad toda cooperación resultaría imposible: la

educación asegura la persistencia de dicha diversidad necesaria diversificándose y

especializándose por sí misma. ( Durkheim, 1919).

La naturaleza jurídica de este expresa que “el manual de convivencia tiene

una naturaleza tripartita, pues de un lado reviste las características propias de un

contrato de adhesión; por el otro, constituye las reglas mínimas de convivencia

escolar, dentro del ámbito de la autonomía conferida a los centros educativos y,

finalmente, es también expresión de la participación y el pluralismo, toda vez que en su

diseño concurre toda la comunidad educativa.( LAURA ESTHER SANABRIA

MAPPE, 2013)
METODOLOGÍA

En el presente trabajo posee una metodología cualitativa ya que tiene por objeto la

revisión de los manuales de convivencia de las instituciones educativas, con la finalidad

de examinar que tan limitado se encuentra el derecho al libre desarrollo de la

personalidad de los menores, comprendiendo cuál es su realidad desde la

conceptualización en un establecimiento educativo, observando diferentes situaciones

sociales de la población que se pretende investigar. Se revisarán diferentes documentos y

jurisprudencia para realizar un análisis crítico del discurso de los reglamentos

estudiantiles, basándose en diferentes investigaciones ya hechas y en la línea

jurisprudencial que hay sobre el tema para obtener unos antecedentes más consistentes

sobre los fenómenos sociales dentro de una institución.

 Bibliografía

 http://www.redalyc.org/pdf/1275/127526266005.pdf

 file:///C:/Users/usuario%20pc/Downloads/323-Texto%20del%20art%C3%ADculo-463-

1-10-20170710.pdf

 http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2010/T-1023-10.htm

 http://revistas.pedagogica.edu.co/index.php/FHP/article/view/2094/2003

 http://repository.pedagogica.edu.co/bitstream/handle/20.500.12209/2603/TE-

19640.pdf?sequence=1&isAllowed=y
 https://repository.unilibre.edu.co/bitstream/handle/10901/6409/ArciniegasFajardoGerman

Alfonso2012.pdf;sequence=1

 http://repository.ut.edu.co/handle/001/1038

 http://rcientificas.uninorte.edu.co/index.php/derecho/article/viewArticle/2673