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3.

Los objetivos de la empresa minera

Actualmente, los objetivos de las empresas mineras, al igual que los de

cualquier otra que no pertenezca a este sector, no se centran

exclusivamente en la rentabilidad del capital, que, si bien fue en un

principio el valor supremo, pierde en determinadas circunstancias

posiciones en favor de otras metas. Estas últimas poseen también una

dimensión económica, pero no buscan directamente la remuneración del

capital que ha sido aportado por los accionistas. Así pues, se puede

hablar hoy de los siguientes objetivos:

1 .- Rentabilidad.

2.- Supervivencia.

3.- Desarrollo.

4.- Permanencia

como centro independiente de decisión. Los tres primeros están

íntimamente relacionados entre sí y son marcadamente económicos.

Según el contexto en el que se integra la empresa, podrá darse prioridad

a uno de ellos en detrimento de los otros. El cuarto puede ser importante,

si, por ejemplo, el mineral que se produce se considera que es estratégico

para el país y no se desea que el poder de decisión pase a manos de

compañías o grupos extranjeros.


El flujo de fondos generado por la empresa se distribuye entre los tres

objetivos citados anteriormente. Una parte, que podría denominarse

fondos de rentabilidad, se distribuiría como dividendos entre los

accionistas, otra, que se llamaría fondos de desarrollo, quedaría como un

paquete de beneficios no distribuidos, que aumentaría la capacidad de

financiación interna de la empresa para hacer frente a nuevas inversiones,

y la tercera, que correspondería a los fondos de supervivencia, iría

destinada a la amortización de activos. Así pues, un único objetivo que

englobaría los anteriores podría resumirse en el de maximización del flujo

de fondos neto, observándose que el dinero que gana la empresa tiende a

ser, cada vez, mayor para la propia empresa.

Otros objetivos, a los que paulatinamente se les va dando más

importancia son los de estabilidad y flexibilidad. El primero persigue que la

empresa haga frente con éxito a los posibles cambios inducidos por los

ciclos económicos y recesiones coyunturales. Este aspecto es de enorme

interés en las empresas mineras cuyos productos se cotizan en bolsas y

están sometidos a intensas oscilaciones a lo largo de la vida del proyecto.

El objetivo de flexibilidad pretende que la empresa pueda defenderse con

facilidad frente a posibles avances científicos o cambios tecnológicos.

Por otro lado, no hay que olvidar que existen otras metas no económicas,

como son las de tipo social, que pueden obligar a sacrificar la rentabilidad

o el crecimiento de una empresa en aras a mantener un nivel de

ocupación o unos valores sociales necesarios para la estabilidad de un


sector o región. Una vez fijados unos objetivos por los gestores de la

empresa, es preciso marcar las estrategias a seguir. No puede

considerarse válida ninguna estrategia que no encaje y se acomode

perfectamente con dichos objetivos.

.Se establece, según Octave Gelinier, la subordinación de los medios a

los fines.

En cualquier problema de decisión, como es el de una inversión en un

proyecto minero, se debe supeditar a los objetivos de la empresa

cualquier acción que se considere posible adoptar. Cada vez que se

formule un objetivo es necesario preguntarse cómo se puede conseguir, y,

por medio de reiterados análisis, se llegará a la base de la pirámide. Un

ejemplo típico sería el de una compañía minera que opera dentro de un


sector sometido a continuas fluctuaciones del mercado con unos ciclos

periódicos de variación. Un objetivo que se puede fijar es el de disminuir

el riesgo económico, y para ello elabora diversas estrategias que

desembocan en unos planes de acción independientes o coordinados.

Por ejemplo, unos planes para modificar la ley de corte, el ratio medio de

estéril a mineral, la secuencia de explotación, etc. Con este sistema de

gestión la empresa puede intentar mantener la rentabilidad del proyecto,

disminuyendo al mismo tiempo la probabilidad de pérdidas frente a

situaciones adversas para la misma.

4. Características especiales de los proyectos mineros

Los negocios mineros se caracterizan por un conjunto de aspectos

particulares, que en algún caso pueden ser semejantes a los de otros

sectores, y que les configuran en el ambiente económico con una

problemática de valoración única. A continuación, se describen algunas

de esas peculiaridades que dotan a los proyectos mineros de ese carácter

exclusivo

4.1. Agotamiento de los recursos

Es el factor de la industria minera que quizás más la diferencia de otras

actividades, ya que los recursos con que se trabaja no son renovables. En

términos de necesidades humanas, los minerales no son renovables,

debido a que han sido formados por procesos geológicos, con lo que la

velocidad de génesis es muy inferior a la de consumo. Las consecuencias


del agotamiento progresivo de las reservas en un depósito son muy

variadas: por ejemplo, los ingresos en una explotación se obtienen

siempre que se disponga de suficiente mineral en las diferentes etapas

del proyecto, y con la calidad adecuada, y, por consiguiente, los

beneficios se generan dentro de un plazo limitado por la vida de la mina,

que depende de las reservas y el ritmo de extracción. Esta particularidad

ha llevado a muchos países a dar un tratamiento fiscal exclusivo a las

empresas mineras. A causa de que las minas tienen duraciones limitadas,

la mayoría de las compañías explotadoras necesitan efectuar programas

de exploración e investigación, con vistas al descubrimiento de nuevos

yacimientos o ampliación de los que se explotan, para garantizar la

continuidad de las mismas más allá del horizonte marcado por un

proyecto en cuestión. El riesgo económico durante esa etapa de

investigaci6n es elevado, ya que la probabilidad de éxito suele ser

pequeña. De ahí una de las razones del tratamiento especial que los

gobiernos de diferentes países dispensan a las empresas mineras. En lo

relativo a la disponibilidad de metales en la corteza terrestre, es grande a

nivel global, dadas las concentraciones que existen en diferentes tipos de

rocas. En la Tabla, las leyes típicas de los yacimientos que se benefician

actualmente, y los factores de enriquecimiento que serían necesarios

hasta alcanzar estos últimos contenidos.


4.2. Situación de los yacimientos y períodos de desarrollo de los

proyectos

Al contrario que otras industrias, debido a la distribución espacial de los

depósitos, totalmente aleatoria y caprichosa, los minerales deben

extraerse en aquellos lugares donde se descubren, que en ocasiones son

áreas remotas, alejadas y poco accesibles que implican unos elevados

costes de infraestructura todo, de transporte de los productos vendibles.

Una vez determinada la localización exacta de un yacimiento, se

requieren bastantes años de intenso esfuerzo para desarrollar el proyecto

y llegar a producir la cantidad prevista de mineral o productos de forma

continua. Los períodos de preproducción pueden durar desde varios años

hasta más de una década, dependiendo de los métodos de explotación y

tratamiento mineralúrgico, tamaño y localización del yacimiento,

complejidad de los trámites oficiales para la obtención de permisos y

licencias, así como de otros factores. Como idea general, las minas a

cielo abierto necesitan unos períodos de desarrollo que oscilan entre los 2

y 3 años, mientras que en las minas subterráneas dichos plazos

dependen de la producción prevista, así se consideran unos 2 años para

una capacidad nominal entre 50.000 y 100.000 t, de 3 años entre 100.000

y 500.000 t, de 4 años entre 500.000 y 1.500.000 t y más de 5 años

cuando dicha capacidad es superior a 1.500.000 t. Si, además, se tiene

en cuenta el tiempo invertido en las investigaciones geológicomineras y

estudios técnicos y económicos necesarios los plazos de maduración se


sitúan, frecuentemente, entre los 8 y 10 años. La importancia de esos

tiempos tan dilatados, desde el descubrimiento hasta la puesta en marcha,

aumenta cuando se consideran las cuantiosas inversiones de capital que

entran en juego y los intereses que pudieran estar generándose. Las

compañías no sólo están destinando a esos proyectos grandes

cantidades de capital, sino que están arriesgándose financieramente

durante un largo plazo de tiempo. Conforme los períodos de

preproducción son mayores, también lo son las probabilidades de que

algunos de los parámetros técnicos y económicos que se contemplaron

en la decisión de invertir en el proyecto cambien significativamente.