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1

DOS INICIATIVAS DE INFORMACIÓN/PROPAGANDA DE EE.UU. EN


COLOMBIA DURANTE LA TEMPRANA GUERRA FRÍA: LA CAMPAÑA DE
LOS DOCUMENTOS NAZI-SOVIÉTICOS (1948) Y LA EXPOSICIÓN
CAPITALISMO DEMOCRÁTICO (1956)1.

Hernando Andrés Pulido Londoño


Estudiante Doctorado en Historia
Universidad de los Andes
Correo: ha.pulido10@uniandes.edu.co

Resumen

Esta propuesta busca presentar dos iniciativas de información/propaganda desplegadas por


los EE.UU. en Colombia en momentos distintos de la temprana Guerra Fría, como parte de
los programas de diplomacia pública dirigidos a América Latina y otras naciones del mundo.
La primera fue la campaña de los Nazi-Soviet Papers (1948) lanzada desde Bogotá con el fin
de desprestigiar a la Unión Soviética, justo en la coyuntura de organización de la IX
Conferencia Panamericana. La segunda iniciativa correspondió con la exposición People’s
Capitalism ofrecida en la capital colombiana en el marco de la III Feria Exposición
Internacional de 1956, en la actual Corferias, la pretendió mostrar una versión
excepcionalista del capitalismo estadounidense. Estas campañas se inscriben en las alianzas
políticas entre países latinoamericanos como como Colombia y los EE.UU. en el marco de
la cruzada anticomunista global adelantada por la potencia norteamericana.

Palabras clave: Política cultural, diplomacia pública, Guerra Fría, América Latina,
Colombia.
Keywords: Cultural Politics, Public Diplomacy, Cold War, Latin America, Colombia.

Introduccion: América Latina, Colombia y los programas de información/propaganda

Los programas de información/propaganda estadounidenses dirigidos a América Latina

durante la posguerra temprana recibieron impulso político y económico con la sanción de la

Ley Smidt-Mundt en 1948. Este marco jurídico permitió adelantar campañas publicitarias

1
Esta ponencia está basada en los resultados de la investigación doctoral Estado, política cultural y
Restauración Conservadora, 1946-1957 realizada bajo la dirección de Catalina Muñoz en el Departamento de
Historia de la Universidad de los Andes.
2

para enfrentar la intensa actividad del comunismo internacional en el continente mediante la

generación de opiniones favorables a la potencia norteamericana y el sondeo de la propia

opinión pública entre sectores selectos de la ciudadanía latinoamericana. Estos esfuerzos de

diplomacia pública, que incluyeron en forma paralela acciones de diplomacia cultural e

intercambios académicos, tuvieron límites al ser aplicados dentro de la región y Colombia 2.

Principalmente, por las oportunidades y dificultades que ofrecía cada país dado su contexto

sociopolítico, así como su relación específica con los EE.UU. y el ámbito interamericano. En

este sentido, Colombia no siempre constituyó una prioridad para las campañas

propagandísticas de la posguerra temprana dada la consistencia de su alianza, en especial

durante su participación en el conflicto coreano, la cual suspuso un incremento en las

actividades de propaganda estadounidense hacia 19523. Otros países latinoamericanos

constituirían una preocupación fundamental por cuanto los diplomáticos estadounidenses

percibían en su interior un avance importante en la actividad comunista y un incremento en

las críticas hacia los EE.UU. Desde 1954 fue registrada con preocupación la amenaza de la

propaganda comunista en Uruguay, México, Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Guatemala

y los países del Caribe francés e inglés. En dicha propaganda estaba incluida la actividad

cultural “abierta” consistente en exhibiciones, recitales, presentaciones artísticas y

proyecciones fílmicas apoyadas por el bloque comunista4.

Es difícil determinar en qué medida la percepción de la influencia comunista era veraz o

estaba afectada por los espejismos y paranoias propias de una confrontación política e

2
Cull, Nicholas J, The Cold War and the United States Information Agency. American Propaganda and Public
Diplomacy, 1945-1989 (New York: Cambridge University Press, 2008) 1-22.
3
NARA II. Embajada Americana. “Recent Activities in Colombia”. Marzo 28, 1952. 511.21/3-2852. RG 59, Caja
2302 y “Continuing Publicity for Batallón Colombia”. Abril 9, 1952. 511.212/4-952. RG 59, Caja 2303, NARA II.
4
NARA II. USIA. Briefing Notes. 1954. RG 306. United States Information Agency. Office of Research & Analysis.
Area Analysis Division/Latin America Branch, 1954-56, Contenedor 1.
3

ideológica cada vez más radical. Lo cierto es que América Latina comenzaba a convertirse

en terreno de disputas concretas en el marco de la polaridad EE.UU.-URSS. La potencia

norteamericana ejerció una mirada sistemática e inquisitiva sobre sus socios del Sur quienes,

en ocasiones específicas—fuera por acción de sus gobiernos o de sectores sociales precisos—

establecieron tratos con el bloque comunista, a través de los países de Europa del Este cuando

no había relaciones diplomáticas con la URSS y la China Comunista, cuya oferta cultural y

comercial era real y atractiva5. En este juego de percepciones, EE.UU. también indagó por

las reacciones de la opinión pública latinoamericana respecto a coyunturas internacionales.

Especialmente en referencia a las que podían afectar su prestigio o usarse en contra de la

Unión Soviética. Mediante un análisis de los medios de prensa, los diplomáticos

estadounidenses establecieron las distintas vertientes de opinión a propósito, por señalar

algunos ejemplos, del levantamiento húngaro y su aplastamiento por el ejército soviético en

1956, acto repudiado en forma unánime por el ámbito interamericano; sobre las propuestas

de desarme nuclear soviéticas, recibidas con escepticismo en América Latina; respecto los

incidentes raciales en EE.UU. de 1956, muy criticados por la prensa mexicana, chilena,

uruguaya, venezolana y haitiana; acerca del lanzamiento exitoso del satélite Sputnik,

verdadero golpe a la autoestima colectiva estadounidense; y en relación con el rechazo del

Nobel de Literatura concedido en 1958 al poeta y novelista Boris Pasternak por presión del

PC de la URSS, rechazado en coro por la prensa latinoamericana6.

5
Incluso la Federación Nacional de Cafeteros llegó a enviar una representación comercial a la Feria de Leipzig,
realizada en Alemania del Este, en 1956. NARA II. USIA. “Colombian Coffee Growers Will Attend 1956 Leipzig
Fair” Briefing Notes. Septiembre 29, 1955. RG 306, Contenedor 1.
6
NARA II. USIA. “Latin American Reactions to Uprisings in the Satellites”. Octubre 10, 1956; “Latin American
Press Reactions to US and Soviet Disarmament Proposals”, Junio 6, 1956; y “Latin American Press Reactions
to Recent Racial Incidents in the US”, Abril 5, 1956. RG 306, Contenedor 2, 1956-57; sobre el Sputnik y su
propaganda en América Latina: USIA. “Communist Propaganda Efforts in Latin America Continue at High
Level”, Junio 13, 1958, en USIA. Briefing Notes, 1958. RG 306. Contenedor 3, 1957-58; acerca del asunto
4

No obstante, la actitud colombiana favorable a su aliado del Norte (la cual tuvo un declive

entre estudiantes e intelectuales tras la caída del régimen de Rojas Pinilla) y el manejo del

conflicto bipartidista interno, en el cual se acudió frecuentemente al tropo del “complot

comunista”, pudieron crear un ambiente propicio para las dos iniciativas de

información/propaganda motivo de análisis en esta ponencia, la campaña informativa de los

Nazi-Soviet Papers en 1948 y la exhibición People’s Capitalism realizada en Bogotá a fines

de 1956. Ambas tuvieron lugar en momentos distintos de la relación bilateral y acarrearían

consecuencias para el desarrollo general de este tipo de programas en la región.

1. La campaña de prensa de los Nazi-Soviet Papers.

La aprobación de la Ley Smidt-Mundt por el Congreso de EE.UU. en enero 16 de 1948

generó una reacción inmediata de la Embajada Americana en Bogotá. Los diplomáticos

estadounidenses quisieron aprovechar este marco legislativo y el incremento de fondos que

lo acompañaron para fortalecer un programa de información dirigido a la Colombia de

posguerra y que tuviera proyección regional. En mensaje del 25 de enero dirigido al

Secretario de Estado, George C. Marshall, el Embajador, Willard L. Beaulac, señaló los

problemas operativos básicos que tenía la difusión informativa en las repúblicas

latinoamericanas y cuya solución proponía bajo el amparo de la citada ley. El primer

problema, según Beaulac, tenía que ver con el idioma español, una barrera cultural y logística

importante para la adecuada diseminación de materiales informativos:

El presente sistema de suplir grandes cantidades de material en lengua inglesa ha sido

caracterizado por la Embajada como un desperdicio de dinero, y yo quisiera reiterar esa

opinión. No hay una buena razón que conozca la Embajada por la cual una gran porción de los

Pasternak: USIA. “Area Reaction to Pasternak Affair”, en USIA. Latin American Branch Briefing Notes.
Noviembre 7, 1958. RG 306, Contenedor 4, 1958-1959.
5

boletines diarios inalámbricos no sea recibida en lengua española. Nuestros representantes en

América Latina presumiblemente saben español. Recibir el boletín en lenguaje español haría

disponibles de inmediato directrices y otros materiales para su distribución e indudablemente

incrementaría con mucho la cantidad de material publicado de fuentes del boletín. Otros

documentos destinados para la publicación o consumo local también deberían traducirse en

Washington, si estos realmente quieren volverse útiles. Desde el punto de vista de la simple

eficiencia, es obviamente más deseable hacer una sola traducción en Washington, que enfrentar

dieciocho traducciones [por cada país latinoamericano] en campo7.

El segundo problema tenía que ver con la capacidad de maniobra de los funcionarios de

relaciones públicas. Beaulac solicitó con energía un incremento en los “gastos de

representación” de esos funcionarios, pues para el Embajador la inversión en relaciones

personales y de amistad era tan importante como el gasto realizado en la impresión de

materiales informativos8.

Hacia marzo de 1948, como respuesta a las anteriores observaciones y en medio de los

preparativos para la IX Conferencia Panamericana, fue creada en la Embajada de Bogotá una

Unidad Regional de Traducción (Regional Translating Unit). En principio, además de servir

a las necesidades informativas estadounidenses en Colombia, esta Unidad también atendió

los requerimientos de las representaciones diplomáticas de Panamá, Ecuador, Perú,

Venezuela, Cuba y República Dominicana. La traducción in situ del material informativo

enviado por cable desde Washington y su distribución en otras misiones diplomáticas

latinoamericanas incrementaron tanto la cantidad publicada como su alcance espacial. El

7
NARA II. Embajada Americana. “Reiteration of Need for Informational Material in Spanish for Distribution in
Latin America. Request for Adequate Representation Allowance for Public Affairs Officer”. Enero 25, 1948.
842-OIC/124.41. RG 84, Caja 217.
8
Embajada Americana, “Reiteration of Need”, p. 2.
5

boletines diarios inalámbricos no sea recibida en lengua española. Nuestros representantes en

América Latina presumiblemente saben español. Recibir el boletín en lenguaje español haría

disponibles de inmediato directrices y otros materiales para su distribución e indudablemente

incrementaría con mucho la cantidad de material publicado de fuentes del boletín. Otros

documentos destinados para la publicación o consumo local también deberían traducirse en

Washington, si estos realmente quieren volverse útiles. Desde el punto de vista de la simple

eficiencia, es obviamente más deseable hacer una sola traducción en Washington, que enfrentar

dieciocho traducciones [por cada país latinoamericano] en campo7.

El segundo problema tenía que ver con la capacidad de maniobra de los funcionarios de

relaciones públicas. Beaulac solicitó con energía un incremento en los “gastos de

representación” de esos funcionarios, pues para el Embajador la inversión en relaciones

personales y de amistad era tan importante como el gasto realizado en la impresión de

materiales informativos8.

Hacia marzo de 1948, como respuesta a las anteriores observaciones y en medio de los

preparativos para la IX Conferencia Panamericana, fue creada en la Embajada de Bogotá una

Unidad Regional de Traducción (Regional Translating Unit). En principio, además de servir

a las necesidades informativas estadounidenses en Colombia, esta Unidad también atendió

los requerimientos de las representaciones diplomáticas de Panamá, Ecuador, Perú,

Venezuela, Cuba y República Dominicana. La traducción in situ del material informativo

enviado por cable desde Washington y su distribución en otras misiones diplomáticas

latinoamericanas incrementaron tanto la cantidad publicada como su alcance espacial. El

7
NARA II. Embajada Americana. “Reiteration of Need for Informational Material in Spanish for Distribution in
Latin America. Request for Adequate Representation Allowance for Public Affairs Officer”. Enero 25, 1948.
842-OIC/124.41. RG 84, Caja 217.
8
Embajada Americana, “Reiteration of Need”, p. 2.
7

estadounidense causó gran impacto mundial y, apenas un par de días después generó

reacciones críticas de la prensa colombiana contra la Unión Soviética. Ello porque se puso

especial interés por revelar las cláusulas secretas acordadas entre Hitler y Stalin para un

hipotético reparto de Polonia y los países del Báltico, desconocidas hasta ese momento por

el público. Las revelaciones contenidas por los documentos nazi-soviéticos denunciaban a la

potencia comunista como un actor internacional oportunista, capaz de alianzas desleales en

tiempos de posguerra11.

En Bogotá, la Embajada Americana comunicó al Departamento de Estado entre fines de

enero y principios de febrero los primeros comentarios de la prensa colombiana. Estos

provinieron de los medios capitalinos El Siglo, El Liberal y El Tiempo, en Medellín de El

Colombiano y en Cartagena del Diario de la Costa. El Siglo calificó las revelaciones de

“sensacionales”, mientras El Colombiano sostuvo en editorial del 26 de enero que los

documentos nazi-soviéticos confirmaban las sospechas respecto a la buena fe de los rusos y

semabraba dudas sobre sus oficios a la causa de la humanidad, y añadió que leerlos dejaba

en la conciencia pública la seguridad de que Stalin y su “pandilla” eran típicos criminales de

guerra12. El 9 de febrero, el funcionario de relaciones públicas, John M. Vebber, de la

Embajada en Bogotá informó al Secretario de Estado Marshall que El Tiempo había

publicado el 27 de enero extractos de los documentos difundidos por el New York Times y

luego, en tres ediciones consecutivas, traducciones parciales de una copia completa recibida

11
Raymond James, Sontag y James Stuart Beddie, “Nazi-Soviet Relations, 1939-1941.
Documents from the Archives of the German Foreign Office”, All World Wars. Web. Jun. 22, 2015. Disponible
en: http://www.allworldwars.com/Nazi-Soviet%20Relations%201939-1941.html
12
Respecto a El Colombiano: NARA II. Embajada Americana. Telegrama del Embajador Beaulac al Secretario
de Estado Marshall. Enero 26, 1948; sobre El Siglo: Telegrama del Embajador Beaulac al Secretario de Estado
Marshall. Enero 23, 1948; Additional Report on Reception Accorded by Colombian Press to Department’s
Release of Nazi-Soviet Documents”. Febrero 9, 1948 RG 84, Caja 217.
7

estadounidense causó gran impacto mundial y, apenas un par de días después generó

reacciones críticas de la prensa colombiana contra la Unión Soviética. Ello porque se puso

especial interés por revelar las cláusulas secretas acordadas entre Hitler y Stalin para un

hipotético reparto de Polonia y los países del Báltico, desconocidas hasta ese momento por

el público. Las revelaciones contenidas por los documentos nazi-soviéticos denunciaban a la

potencia comunista como un actor internacional oportunista, capaz de alianzas desleales en

tiempos de posguerra11.

En Bogotá, la Embajada Americana comunicó al Departamento de Estado entre fines de

enero y principios de febrero los primeros comentarios de la prensa colombiana. Estos

provinieron de los medios capitalinos El Siglo, El Liberal y El Tiempo, en Medellín de El

Colombiano y en Cartagena del Diario de la Costa. El Siglo calificó las revelaciones de

“sensacionales”, mientras El Colombiano sostuvo en editorial del 26 de enero que los

documentos nazi-soviéticos confirmaban las sospechas respecto a la buena fe de los rusos y

semabraba dudas sobre sus oficios a la causa de la humanidad, y añadió que leerlos dejaba

en la conciencia pública la seguridad de que Stalin y su “pandilla” eran típicos criminales de

guerra12. El 9 de febrero, el funcionario de relaciones públicas, John M. Vebber, de la

Embajada en Bogotá informó al Secretario de Estado Marshall que El Tiempo había

publicado el 27 de enero extractos de los documentos difundidos por el New York Times y

luego, en tres ediciones consecutivas, traducciones parciales de una copia completa recibida

11
Raymond James, Sontag y James Stuart Beddie, “Nazi-Soviet Relations, 1939-1941.
Documents from the Archives of the German Foreign Office”, All World Wars. Web. Jun. 22, 2015. Disponible
en: http://www.allworldwars.com/Nazi-Soviet%20Relations%201939-1941.html
12
Respecto a El Colombiano: NARA II. Embajada Americana. Telegrama del Embajador Beaulac al Secretario
de Estado Marshall. Enero 26, 1948; sobre El Siglo: Telegrama del Embajador Beaulac al Secretario de Estado
Marshall. Enero 23, 1948; Additional Report on Reception Accorded by Colombian Press to Department’s
Release of Nazi-Soviet Documents”. Febrero 9, 1948 RG 84, Caja 217.
9

Mientras la Embajada Americana realizaba la difusión latinoamericana de las entregas

disponibles en español, la solución para continuar con la campaña de los Nazi-Soviet Papers

consistió, precisamente, en acudir a la Unidad Regional de Traducción en Bogotá a fines de

marzo. El efecto más inmediato fue la distribución completa de las entregas en Colombia,

que fueron publicadas por El Colombiano, y en otras capitales de América Latina como

Santiago, Lima, La Habana, Montevideo, Ciudad de México, La Paz, Buenos Aires, San José,

Ciudad de Panamá, Managua y Tegucigalpa, en un esfuerzo que se extendió hasta junio de

194816.

La campaña de los Nazi-Soviet Papers probó ser exitosa en dos frentes cruciales. Con el

estímulo previo de la Ley Smidt-Mundt sirvió para impulsar la creación de una

infraestructura que, al doblegar las principales dificultades de traducción al idioma español,

permitió a los funcionarios estadounidenses una difusión coordinada de informaciones en el

espacio latinoamericano, a través de la red formada por las misiones diplomáticas en

conjunción con los medios informativos locales. Por otra parte, puede presumirse que la

campaña logró galvanizar a una parte importante de la opinión pública latinoamericana

contra el comunismo. La revelación continua y por entregas de los detalles del pacto nazi-

16
NARA II. “El Colombiano. Director Juan Zuleta Ferrer a Vebber”. Medellín, marzo 30, 1948; “Embajada
Americana, Santiago. Agregado de prensa Donnelley a Vebber”. Mayo 5, 1948; “Embajada Americana, Lima.
Barcroft a Vebber”. Mayo 17, 1948; “Embajada Americana, La Habana. Allen Stewart a Vebber”. Mayo 18,
1948; “Embajada Americana, Bogotá. Vebber al funcionario de relaciones públicas Richard I. Phillips,
Embajada Americana, Montevideo”. Mayo 19, 1948; “Embajada Americana, Bogotá. Vebber a Cassaway
Fisher, funcionario de relaciones públicas, Embajada Americana, Ciudad de México”. Mayo 25, 1948;
“Embajada Americana, Bogotá. Vebber a Garth P. James, funcionario de relaciones públicas, Embajada
Americana, La Paz”. Mayo 25, 1948; “Embajada Americana, Bogotá. Vebber a Ralph Hilton, funcionario de
relaciones públicas, Embajada Americana, Buenos Aires”. Junio 3, 1948; “Embajada Americana, Bogotá.
Vebber a Albert E. Carter, funcionario de relaciones públicas, Embajada Americana, San José”. Junio 3, 1948;
“Embajada Americana, Bogotá. Vebber a Owen R, Hutchinson, funcionario de relaciones públicas, Embajada
Americana, Ciudad de Panamá”. Junio 3, 1948; “Embajada Americana, Bogotá. Vebber a Halleck L. Rowe,
Segundo Secretario, Embajada Americana, Managua”. Junio 3, 1948; y “Embajada Americana, Bogotá. Vebber
a Harold E. Montamat, Encargado de Negocios, Embajada Americana, Tegucigalpa”. Junio 3, 1948. RG 84, Caja
217.
10

soviético de 1939 ocurrió en la coyuntura creada por la IX Conferencia Panamericana y la

declaratoria continental de rechazo al comunismo internacional tras El Bogotazo, a lo que

siguió la ruptura de relaciones diplomáticas de varios países de América Latina con la Unión

Soviética, entre ellos Colombia.

2. La exhibición People’s Capitalism en Bogotá

La campaña People’s Capitalism fue creada en 1955 durante el mandato de Eisenhower con

el propósito de promocionar las ventajas del sistema económico estadounidense,

principalmente entre los propios ciudadanos de EE.UU. además de los públicos extranjeros.

La campaña quiso contrarrestar la imagen del capitalismo explotador y clasista pergeñado

por Karl Marx y Friedrich Engels en el Manifiesto Comunista y sostener como alternativa la

existencia de un capitalismo propio de los EE.UU., democrático, equitativo y sin conflictos

de clase. También se quiso contratacar los eslóganes de la propaganda comunista, tomando

sus conceptos más difundidos para darles la vuelta: si los comunistas hablaban de

“democracias populares”, los EE.UU. lo harían de un “capitalismo popular”. Además de

recurrir a la difusión global de publicaciones, esta campaña montó exhibiciones alusivas en

distintas partes del mundo como parte del programa presidencial de ferias comerciales creado

también en 1955 para competir con la presencia comunista en este tipo de eventos17.

Fue por este programa que la exhibición de la campaña People’s Capitalism llegó a Bogotá

para ser presentada bajo el título Capitalismo Democrático en el marco de la III Feria

Exposición Internacional que tuvo lugar en Bogotá entre el 23 de noviembre y el 9 de

diciembre de 1956.

17
Osgood, Total Cold War: Eisenhower’s Secret Propaganda Battle at Home and Abroad (Lawrence: University
Press of Kansas, 2008) 270-275.
11

La participación de EE.UU. con este tipo de exhibiciones en Colombia no era nueva y fue

posible por la organización en el país suramericano de una infraestructura para montar ferias

industriales y comerciales. La I Feria Exposición Industrial Nacional fue realizada en agosto

de 1952 en Bogotá, con la financiación y ejecución de la Asociación Colombiana Popular de

Industriales (ACOPI). Mediante el Decreto Legislativo 1772 del 8 de junio de 1954 el

gobierno colombiano y la ACOPI, a través del Ministerio de Fomento, acordaron la creación

de una entidad independiente destinada a la organización de una Feria de Exposición

Internacional anual, de una Exposición Internacional Agropecuaria anual y de llevar la

representación colombiana a este tipo de eventos en otras ferias del mundo. El resultado fue

la Corporación de Ferias y Exposiciones S.A., entidad establecida con fondos mixtos, la cual

organizó la I Feria de Exposición Internacional en octubre de ese mismo año, y la segunda

versión en noviembre de 195518.

La II Feria de Exposición Internacional en la cual EE.UU. presentó por primera vez en

Colombia una exhibición en el marco del programa Eisenhower para ferias comerciales. Esta

estuvo relacionada con la campaña Atoms for Peace, destinada a presentar a EE.UU. como

potencia nuclear pacífica frente a las pruebas atómicas de la URSS, y su organización se

adelantó en los pabellones del Centro Internacional de Negocios y Exposiciones de Bogotá

(Corferias). Este evento motivó un importante estudio de opinión comparativo producido por

USIA que vio la luz en abril de 195619. En Bogotá, donde la presencia de países comunistas

estuvo restringida y los mayores exhibidores fueron Alemania Federal, Italia, Francia y

18
Diario Oficial. “Colombia ratifica su prestigio internacional con la III Feria”. Diario Oficial. Noviembre 25,
1956, p. 3.
19
USIA. Research and Reference Service. The Impact of the U.S. Trade Fair Program. An Analysis of Visitor
Reaction in the Far East, South Asia, Europe and Latin America. Abril 25, 1956. RG 306, Contenedor 1, NARA
II.
12

Bélgica, la exhibición Atoms for Peace no cambió la opinión positiva que los asistentes tenían

de EE.UU. en cuanto a su liderazgo técnico y científico, pero no la negativa en relación con

su imagen cultural. La encuesta fue realizada por la organización Arévalo Arango & Cía.

entre noviembre y diciembre de 1955 mediante entrevistas realizadas a 502 asistentes de los

cuales 449 visitaron la exhibición Atoms for Peace20.

En contraste, la III Feria de Exposición Internacional de 1956 contó con un número más

nutrido de delegaciones del “mundo libre” y la órbita soviética: Estados Unidos, Inglaterra,

España, Canadá, Alemania Occidental, Italia, Venezuela, Chile, Japón, Holanda, Bélgica,

Dinamarca, Ecuador, Guatemala, República Dominicana, Alemania Oriental, Hungría y

Checoslovaquia. Los exhibidores concentraron sus esfuerzos en presentar muestras de los

avances técnicos recientes de sus países en materia de maquinaria pesada, equipos y

vehículos, todo dispuesto para la venta en Bogotá. Las representaciones internacionales no

estuvieron compuestas únicamente por instituciones oficiales sino que contaron con enviados

de empresas privadas interesadas en el mercado colombiano 21.

Capitalismo Democrático en Bogotá fue la primera exhibición de la campaña estadounidense

en una capital latinoamericana. Es probable que los diplomáticos de la Embajada Americana

fueran conscientes de la significativa competencia planteada por los exhibidores

internacionales y sobre todo por los países de Europa del Este. Una importante estrategia

publicitaria en la prensa y de relaciones públicas precedió y acompañó a la exhibición. El

jueves 22 de noviembre, la misión diplomática en Bogotá ofreció una recepción para celebrar

la pre-inauguración de Capitalismo Democrático la cual fue encabezada Walter Williams,

20
USIA, The Impact of the U.S. Trade Fair Program, p. 24.
21
Diario Oficial. “83 firmas estarán presentes en el Pabellón Italiano” y “Cerca de 80 empresas en el Pabellón
de los EE.UU.” Diario Oficial. Noviembre 24, 1956, p. 21.
13

Subsecretario de Comercio de EE.UU. Esa misma noche, Williams inspeccionó las

instalaciones del pabellón estadounidense, acompañado del Encargado de Negocios, C.

Montagut Pigott, el Ministro de Minas y Petróleos, Francisco Puyana Menéndez, el Director

General de Aduanas, capitán Nicolás Díaz, Eduardo Ortiz Amaya, de la Corporación de

Ferias y Exposiciones, y Luis Ernesto Sanclemente Crespo, representante de los industriales

vallecaucanos22. Al menos en la prensa oficial, Capitalismo Democrático recibió un

tratamiento preferencial, destacando el fuerte contenido ideológico de la exhibición

estadounidense23.

¿Cuál era ese contenido? La guía de Capitalismo Democrático fue publicada íntegra el 24

de noviembre por el Diario Oficial. Su mensaje fue organizado a través de 22 momentos con

sus respectivos apoyos visuales. La exposición abría con la presentación de una figura típica

y ejemplarizante que se presumía real: el obrero especializado Ed Barnes, cuya forma de vida

el espectador conocería hacia el final de la muestra, luego de recorrer los detalles históricos

y organizativos del sistema económico estadounidense. La narrativa histórica sostenía la

excepcionalidad del capitalismo de ese país: su acelerado desarrollo en términos temporales,

el estímulo permanente a la iniciativa individual y la libre empresa garantizado por su sistema

político-jurídico, la bienvenida a las ideas e inversiones extranjeras, y el soporte de un

sistema educativo gratuito (o muy barato) y universal. Por supuesto, de este relato estaban

excluidas las contradicciones y exclusiones consustanciales a la formación histórica del

capitalismo estadounidense. La narrativa organizativa insistía en las peculiaridades

22
Diario Oficial. “Saludo a Mr. Williams”. Diario Oficial. Noviembre 22, 1956, p. 3; “A las 10 el Presidente
inaugurará la Feria Exposición Internacional. Reina extraordinario entusiasmo en la capital” y “Pabellón del
“Capitalismo Democrático”. Diario Oficial. Noviembre 23, 1956, pp. 1 y 3.
23
USIS. “En la III Feria Exposición Internacional los Estados Unidos de América presentan en su pabellón
“Capitalismo Democrático”. Diario Oficial. Noviembre 23, 1956, p. 6.
10

soviético de 1939 ocurrió en la coyuntura creada por la IX Conferencia Panamericana y la

declaratoria continental de rechazo al comunismo internacional tras El Bogotazo, a lo que

siguió la ruptura de relaciones diplomáticas de varios países de América Latina con la Unión

Soviética, entre ellos Colombia.

2. La exhibición People’s Capitalism en Bogotá

La campaña People’s Capitalism fue creada en 1955 durante el mandato de Eisenhower con

el propósito de promocionar las ventajas del sistema económico estadounidense,

principalmente entre los propios ciudadanos de EE.UU. además de los públicos extranjeros.

La campaña quiso contrarrestar la imagen del capitalismo explotador y clasista pergeñado

por Karl Marx y Friedrich Engels en el Manifiesto Comunista y sostener como alternativa la

existencia de un capitalismo propio de los EE.UU., democrático, equitativo y sin conflictos

de clase. También se quiso contratacar los eslóganes de la propaganda comunista, tomando

sus conceptos más difundidos para darles la vuelta: si los comunistas hablaban de

“democracias populares”, los EE.UU. lo harían de un “capitalismo popular”. Además de

recurrir a la difusión global de publicaciones, esta campaña montó exhibiciones alusivas en

distintas partes del mundo como parte del programa presidencial de ferias comerciales creado

también en 1955 para competir con la presencia comunista en este tipo de eventos17.

Fue por este programa que la exhibición de la campaña People’s Capitalism llegó a Bogotá

para ser presentada bajo el título Capitalismo Democrático en el marco de la III Feria

Exposición Internacional que tuvo lugar en Bogotá entre el 23 de noviembre y el 9 de

diciembre de 1956.

17
Osgood, Total Cold War: Eisenhower’s Secret Propaganda Battle at Home and Abroad (Lawrence: University
Press of Kansas, 2008) 270-275.
15

competencia del bloque soviético fue efectiva, a pesar de su enfoque expositivo más

“tradicional” en el cual se recurrió a muestras de maquinaria y equipos. La exhibición

checoslovaca fue calificada como “excelente” por el 71% de los encuestados26.

En los medios oficialistas, a pocos días de su inauguración, la III Feria Internacional fue

declarada una ratificación del prestigio internacional colombiano y una suerte de arena

neutral en la cual las naciones encabezadas por EE.UU. y los países participantes del bloque

soviético se enfrentarían en “leal competencia”27. Esta vocación colombiana para figurar

como participante relevante en los conflictos internacionales de la época fue confirmada con

la colaboración militar prestada por el gobierno de Rojas Pinilla a la fuerza multilateral de la

ONU, presente en Egipto tras la crisis del Canal de Suez, acto que coincidió con los

preparativos del evento internacional de Bogotá en noviembre de 195628. Por su parte, la

diplomacia de EE.UU declaró también públicamente el éxito de la exhibición Capitalismo

Democrático en la capital colombiana. Esta valoración fue suficiente para que se decidiera

su traslado en 1957 a otras capitales suramericanas como Ciudad de México, Rio de Janeiro

y Santiago de Chile. Como ocurrió con la campaña de prensa de los documentos nazi-

soviéticos de 1948, la exhibición propagandística People’s Capitalism, luego de ser probada

en un ambiente colombiano favorable, fue extendida al ámbito latinoamericano29.

26
NARA II. Investigación de Mercados. “The Impact of the U.S. Capitalism Exhibit at the Bogotá Trade Fair”.
Marzo 18, 1957. RG 306, Caja 21.
27
Diario Oficial. “Colombia ratifica su prestigio…”, p. 3
28
Diario Oficial. “La prensa de E.U. destaca el envío de tropas de Colombia para Suez”. Diario Oficial, diciembre
1, 1956, p. 3. La noticia reproduce un breve artículo publicado por el Chicago Daily News el 12 de noviembre
de 1956.
29
Diario Oficial. “Otras capitales de América verán la exposición “Capitalismo Democrático”. Diario Oficial,
diciembre 15, 1956, p. 3.
16

Obras citadas

I. Fuentes primarias

Archivos:

National Archives and Records Administration, College Park (NARA II).

Publicaciones periódicas:

Diario Oficial

Internet

Raymond James, Sontag y James Stuart Beddie, “Nazi-Soviet Relations, 1939-1941.


Documents from the Archives of the German Foreign Office”, All World Wars. Web Jun.
22, 2015. Disponible en: http://www.allworldwars.com/Nazi-Soviet%20Relations%201939-
1941.html

II. Fuentes secundarias

Cull, Nicholas J. The Cold War and the United States Information Agency. American
Propaganda and Public Diplomacy, 1945-1989. New York: Cambridge University Press,
2008.

Judt, Tony, Postguerra. Una historia de Europa desde 1945. Madrid: Taurus, 2013.

Osgood, Total Cold War: Eisenhower’s Secret Propaganda Battle at Home and
Abroad.Lawrence: University Press of Kansas, 2008.