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LA HIPODERMIS

Tejido celular subcutáneo


LA HIPODERMIS
Está en la parte más interna de la piel, en ella encontramos a los adipocitos, células
que se encuentran formando lobulillos adiposos.
Se conoce como subcutis (del latín sub= debajo / cutis= piel) tejido adiposo
subcutáneo. Se compone de un sistema de cámaras de tejido conectivo rellenas de
células adiposas (adipocitos) que almacenan energía.
Las células adiposas se encuentran unidas en grandes grupos con forma de
almohadillas, sujetos por fibras colágenas llamadas cámaras o vainas de tejido
conectivo.
El subcutis se encuentra atravesado por numerosos vasos sanguíneos, los que
garantizan un rápido transporte de los nutrientes almacenados según las necesidades.
Entre las funciones del tejido adiposo subcutáneo se encuentran, además del
almacenamiento de nutrientes en forma de grasas liquidas, el aislamiento del cuerpo
frente al frio y la amortiguación de los golpes.
COMPOSISCION DE LA
HIPODERMIS
Sus fibras colágenas y elásticas se conectan
directamente con las de la dermis y corren en
todas direcciones aunque principalmente en forma
paralela a la superficie de la piel. Donde la piel es
muy flexible, las fibras escasean; en cambio, donde
se adhiere a las partes subyacentes (regiones
palmar y plantar) son gruesas y numerosas.
Según las regiones del cuerpo y de
la nutrición del organismo, en la capa subcutánea
se desarrollan un número variable
de células adiposas. Estas células pueden alcanzar
un grosor en el abdomen de 3 cm o más, pero en
otras áreas como el pene y los párpados, la capa
subcutánea no contiene células adiposas.
El estrato subcutáneo está recorrido por
numerosos vasos sanguíneos, y troncos nerviosos;
contienen muchas terminaciones nerviosas.
CELULAS ADIPOSAS
Llamadas
también, adipocitos o lipocitos son
las células que forman el tejido adiposo. Son
células redondeadas, de 10 a 200 micras,
con un contenido lipídico que representa el
95% de la masa celular y que forma el
elemento constitutivo del tejido graso. Su
característica fundamental es que
almacenan una gran cantidad
de grasas (triglicéridos), que, en el caso de
los adipocitos el tejido adiposo blanco (el
más abundante en el organismo humano
adulto) se agrupan formando una gran gota
que ocupa la mayoría de la célula,
desplazando al resto de orgánulos a la
periferia de la célula
Existen dos variedades de adipositos
ADIPOSITOS BLANCOS ADIPOSITOS MARRONES

• Los adipocitos blancos que • Los adipocitos marrones


representan de un 15 % a un presentes en gran cantidad en
20 % del peso de una persona los animales que hibernan y en
y se consideran una de las los recién nacidos. En el parto,
mayores reservas de energía permiten en particular a los
del organismo. bebés adaptarse al cambio
brutal de temperatura (vientre
materno a 37°C, medio exterior
a 20°C).
CAPAS DE LA HIPODERMIS
CAPA AREOLAR CAPA LAMELAR

• capa más externa y está en • capa más profunda, las células


contacto con la dermis, está son fusiformes (formas de uso)
formado por adipocitos pequeñas y se atribuyen
globulares y extensos, situados horizontalmente. Esta capa se
verticalmente y vasos incrementa cuando las personas
sanguíneos muy numerosas. ganan peso, se debe al aumento
de volumen de los adipocitos
capaces de invadir la capa más
superficial.
FUNCIONES DE LA
HIPODERMIS
Ayuda a conservar la temperatura corporal,
proporciona forma al contorno corporal y le da
movilidad a toda la piel. Su grosor puede
cambiar dependiendo de las partes del cuerpo
y puede ser diferente entre las personas.

El sistema linfático cumple una función


importante en la autolimpieza de la piel. Sus
vasos articulados corren paralelos a los
sanguíneos circulando la linfa entre la piel y los
músculos.

Además del almacenamiento de nutrientes en


forma de grasas liquidas, el aislamiento del
cuerpo frente al frio y la amortiguación de los
golpes.
El calor provoca aparición prematura de líneas de expresión, bultos, hinchazones y problemas más
graves como el cáncer a la piel. El incremento de la humedad aumenta la producción de grasa en la
capa profunda de la piel agravando problemas como el acné y generando salpullido debido a la
producción de sudor.
El frio En temperaturas frías con aire frío y vientos propios de invierno, la piel se vuelve más
sensible y frágil. La circulación se dificulta y el metabolismo generado desde la hipodermis hasta la
epidermis se vuelve perezoso llevando menos oxígeno a las células. Es por esta razón que tu piel se
seca, escama y agrieta. Si la deshidratación es muy alta se pueden agravar afecciones como el
eccema.
La contaminación La contaminación que proviene del humo y el smog aumenta los niveles de
radicales libres producidos en tu cuerpo. Estos átomos aceleran el proceso de envejecimiento
porque dañan las células cutáneas y rompen las fibras de colágeno y elastina. Otros agentes
contaminantes en el aire pueden secar tu piel y obstruir tus poros generando imperfecciones en la
epidermis.