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BREVE HISTORIA DE LA ELECTRÓNICA

En el mundo en el que vivimos estamos cada día más inmersos en lo que llamamos
las nuevas tecnologías, que por no ser ya tan nuevas están evolucionando en nuevos
conceptos. Sirvan como ejemplo las redes sociales. Pero todo esto se sustenta en unas
jóvenes ramas de la física y la ingeniería a las que nos referimos conjuntamente como
electrónica.

Los primeros brotes de esta ciencia aparecieron en 1883, cuando Edison observó por
primera vez la emisión termoiónica y tuvo la visión necesaria para saber que el aparato con
el que había observado el fenómeno tenía interés en sí mismo. Lo que había creado en
realidad era el primer diodo, el dispositivo electrónico activo más simple, cuyo
funcionamiento se resume a que conduce la corriente eléctrica en un sólo sentido y sólo a
partir de cierto voltaje.

El diodo de Edison tenía pocos usos, fuera de ser un rectificador de tensión, y esto
siguió siendo así hasta que Lee De Forest lo modificó hasta crear el triodo que patentó en
1906. El inventor estadounidense añadió una rejilla que añadía una funcionalidad:
dependiendo de la tensión que se le aplicaba a la rejilla, el diodo dejaba pasar más o menos
corriente. La principal ventaja es que con una señal muy débil en la rejilla se consiguen
grandes variaciones en la conducción del diodo. Este aparato conseguía regular los flujos de
corriente haciendo poco esfuerzo en el controlador y por analogía se le llamó válvula.
Debido a que todos los dispositivos que han aparecido hasta ahora van encerrados en un
bulbo de cristal en el que se ha hecho el vacío (efectivamente, Edison creó el primer diodo
a partir de una bombilla), se le añadió la coletilla “de vacío”.

Desde que Lee De Forest presentó su trabajo se puede hablar realmente de


electrónica. La válvula de vacío fue un éxito tremendo, porque se pudo aplicar rápidamente
en el desarrollo de inventos tan importantes como la radio o la televisión. Si bien la radio
daba sus primeros pasos al tiempo que aparecía el triodo, sin la electrónica hubiera sido
impensable su auge.

Las válvulas de vacío se multiplicaron y sus usos crecieron sin freno durante años.
Sin saberlo su apogeo coincidió con la aparición de la teoría de computación de Alan
Turing, que se convertiría en el mayor impulsor de los aparatos electrónicos: el desarrollo
de computadoras caza vez más potentes y pequeñas. Pero su ocaso no fue un lento declive,
sino una extinción repentina y brutal como la del Cretáceo. El meteorito que acabó con las
válvulas de vacío cayó en 1948, lo lanzó la Bell Telephone Company y se llamaba
transistor.

La respuesta a la típica pregunta de si se le llama transistor porque existe alguna


relación con la radio es no. El término es una forma acortada de transresistor, que
ciertamente es mucho más difícil de pronunciar. Los creadores del transistor fueron John
Bardeen, Walter Brattain y Whilliam Shockley. Su trabajo fue justamente reconocido con
premios como el Premio Nobel en 1956.

Aunque ahora disponemos de varias familias lógicas de transistores, cada una con
sus ventajas e inconvenientes, todas ellas tienen principios comunes. La historia de los
transistores se merecería un artículo propio, pero lo más importante es que su aparición
supuso abrir las puertas a la electrónica digital. De ahí hasta hoy las aplicaciones de esta
ciencia se han sucedido a un ritmo vertiginoso, llegando al punto de hacer de nuestra época
la de avance más rápido de la historia del ser humano.

La diferencia entre electrónica digital y analógica. En ambos casos la información


se transmite en forma de voltajes, pero en el caso digital se establecen unos intervalos no
solapados que representan cero y unos, mientras que en analógico todo el rango contiene
información.