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CAPíTULO II 1

LA FILOSOFIA DE LA HISTORIA.
SU ORIGEN Y SUS OBJETIVOS

El nuevo sentido histórico que acabamos de caracterizar


explica el resurgimiento del interés por la filosofía de la his-
toria. .Al haber reconocido que su destino individual está
íntimamente ligado a la evolución histórica del grupo al que
pertenece, ~l hombre. en la mitad del siglo XX, procura en-
t«~nderla m.s..toriLe.D_SU totalidacLJQS-..principiosque la g'o-
b~nan, y su posible significado oculto. El conjunto de los
esfuerzos dirigidos a entender la historia y a integrarla en la
totalidad de la existencia humana es lo que -de acuerdo con
el término acuñado por Voltaire- se denomina filosofía de la
historia.
Hemos visto que el hombre aprehende la realidad histó-
rica gracias a sus sufrimientos. "Yo sufro o he sufrido por
ella; por consiguiente, existe una realidad histórica", se dice
a sí mismo el hombre de nuestro tiempo. De este modo refuta
la idea de ciertos teóricos de que toda historia es historia del
pasado y de que la realidad histórica solo puede captarse en
forma de conocimiento hist6rico. Por los sufrimientos que
impone al hombre la historia se revela como una realidad
presente, netamente distinta de la sombra que deja detrás
de sí en. forma de conocimiento histórico. La~lidad bistÓ: •..
rica es historia experimentada., -
.- Los sufrimientos impuestos a los individuos por las tra-
gedias colectivas llamadas "históricas" han sido en todas las
épocas los motivos principales del desarrollo de una filosofía
de la historia. La primera tentativa plenamente consciente
de crear una filosofía de este tipg -la Ciudad de Dios, de San
Agustín- reconoci6 como motivación la con uista ma
por los visigodos e Alarieo. El triunfo de estas hordas, sus
atrocidades, y especialmente los ultrajes que los soldados bár-
baros infligieron a las mujeres cristianas, todos estos sucesos
que atañían a la comunidad, planteaban un grave problema
LA. PlLOBOPU. L\B LA HISTORIA. Y EL PBOBLBJU DB LOS 'VA.L01UIIr LA. PlLOBOFIA.DE
-1 o-:~ª¿.1~'~'.
LA HIBT01tl4.SU;'~iliT"";
~ ..~ .... :
. . ..,_ 'Il'l7YOB

que por fuerza tema que incitar a una mentalidad fi!osófica centrado en un punto, montado en SI cabalgadura. se extien.
como la de San Agustin. ¿Qué había hecho esa ciudad,. consi- de sobre el umverso y lo donuna".:S .... -
derada eterna, para merecer tan cruel destino? Así, pues, la Toda la filosofía de la historia fe Hegel habría d II
ruina de la capital del inUndo civilizado indujo a San Agustín el s.ello de ~tas experiencias indivifuales de un d~oe=
a meditar acerca de la caducidad de las civilizaciones secula- lec!ivo. ~as Ideas de Hegel sobre la estabilizaciÓnde la AAs-
res ya buscar la salvaci6n del género humano en su vocaci6n í?n~, sobre lo~ gr~des hombres d: estado como "empresa-
sobrenatural. El resultado de estas meditaciones constituyó nos del espírItu umversal, sus pastnes y sacrificios, su de-
el primer gran tratado de filosofía de la historia. ' re~ho a coloca:se por enCImade la nora!, etc., estaban todas
La íntima relaci6n entre la filosofía de la historia de fritilnamente VInculadas con la expe::encia personal que tuvo
San A~stín y el pillaje de Roma por 105....&odos en el año 410 Hegel de ~a b~talla de Jena y de SI¡ protagonista Bonaparte
q."C. resulta obvia....Jjesdeel comienzo de la Ciudad de Dios. una experIenCIaa la vez dolorosa y s:blime. '
En su libro primero el autor se yergue "contra los paganos ~l ~bro más sensacional del sif!o :xx sobre filosofía de
que imputan a la religión cristiana, a causa de que prohibe la hIstor~a, L~cade.J:¿cia de Occide1;e. de Oswald Spengler,
el culto de los dioses, los desastres del mundo y especialmente
el reciente saqueo de Roma por los godos (ma:cimeqae Ro- fu~ publicado en;un'f,)durante
Gu~undiaI. el t:!'cer año· de la
ne[ prefacio, Spe:gler.escribi6: Prrmera
"Esta gue-
manae urbis recentem a Gothis vastationem)". 1 ITa mIsma era ~o de los supuestm necesarios para que se
Las invasiones de Italia en el siglo XVI y los sufrimien- llegase
del a determInar
mundo". 4
los rasgos defin;-'-.osde la nueva imagen
tos morales que impusieron a su patriotismo y a su orgullo
nacional tuvieron una influencia decisiva sobre la filosofía . F~nalmente,.el ~uceso más recie=te en el dominio de la
de la historia de Maquiavelo. El capítulo final de "El princi- fIlos.ofla~e la hl~tona, el_Estudio d! ia historia de Toynbee,
pe" lleva el título de Esortazic, ' a liberare Z'Italia do. bar- s~,frI6la mflu.encIade dos.g;.terras r::::uliales. T0.YIlbee,· refi-
bari Z (Exhortación a liberar a l~: ¡ a de los bárbaros)_ rIendose al prImero de estos desastre.:..escribi6: " ... mi -men-
7 El intento más importante de formular llna fisolofia de teera todavía maleable cuando, en -:::14, la historia tolÍl.o'a
1!U ~e:nera.cI6npor el cuello... "a Au:. el filosofo masesTatico,
la historia en los tiempos modernos --el ~gel- fue con- antihist6nco y supratemporal de nUe:i::"O SIglo,EdIñund Hus-
cel:5Idoen part~aio el estruendo de los canones na¡>ole6nicos.
H~el era un 'oven rofesor de la Univer . a e Jena cuan- ser}, se VIOo~ligado a remterpretar s:. doctrina: en un sen~do
do las tropas francesas triunfantes tomaron la ciu aa::-La ~uevo, ~tÓrIco! cu~do la. catástrofe histórica de la llamada
noche anterior a la batalla de Jena, Hegel vio por las venta- i
r unrevolucIón naCIonal
sentido literal. ' de HItler lo to=ó por el cuello' casi en
nas de su cuarto las fogatas de los batallones franceses que
acampaban en la plaza del mercado. En el transcurso de esa El nuevo vigor de la filosofía de:a historia que adverti-
histórica noche revisó las últimas páginas del manuscrito de m?s desde los dfas de la Segunda Gu:rra Mundial se explica
su FenomenoZogía del espíritu. Al día siguiente las fuerzas asI muy bien por los sufrimientos pe.'"BJIla1es de tantos indivi-
prusianas fueron vencidas y la habitaci6n de Hegel result6 duos que padecieron el cruel destino colectivo que se abatió
destrozada, por 10 que el ministro de Estado, Goethe. tuvo sobre su época, sobre su generaci6n.
que acordarleun subsidio. r~
De~e el punto ,de vista de las m..'tivaciones
. psicol6~cas
La víspera de la batalla de Jena, Hegel yio a Napoleón, a que obedecen, los sistemas filosófi!:Jspueden dividfrSe en
y escribI6 a un amigo: =-
I K FIsCHER, Hegels Leben, Werke u'Td Lehre, HeideIberg, 1911,
"He visto al emperador --esa alma del mundo-- I~ 1, pág. 70.
mendo la ciudad a canallo... Produce, en verdad, una im- 4 O. SPENGLER, Der Untergang des Líendkmdu Munl"'" 1923
presión sublime la 'vista de un individuo semejante que" con- 1, pág.x.. . ' ,
a A. J. ToYNBEE, Civilization en Trial. Xueva York, 1948, pág. 3
1 Sancti AURELn AUGüSTL'\I episcopi de Civitate Dei contra Pa-
(trad. esp.: pág. 11).. '.
ga1UJi: Liber Primus.· • el. E. Die Krisis der tnr1!JWsc1um Wissenschaften
HuSSERL,
2 Opere di Niccoló Machiat'elli, t. VI, MDCCXVII, cap. 26. páig. 356.
::a Haya, 1956.
und die transzendentaZe Phli1UJme1UJlogie,

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&& 'ILOBOFlA DÉ LA HISTORIA Y EL PROBLEMA DE LOS VALORES LA FlLOB011'1A DB LA HIB7fDlUA. SU OlUGBN Y BUB 01JJ1IT1VOB

teor6gonos (theoTogone) y pa16gonos (pathogone): La filoso- gas, a pesar de que fueron los creadores de la filosofia occi-
1ií teorógona. es la motivada por la observaci6n del mundo: dental y de la historiografía, no desarrollaron una auténtica
el antiguo OEcup6c;era el obSerVadorque a.sist.faa los juegos filosofía de la historia. A pesar de haber producido hombres
póblicos en representaci6n oficial Por el contrario, la filoso- comoHeródoto, Tucídides, Polibio y Plutarco, no tuvieron una
fía patógona es motivada por los sufrimientos -el náOoc;- mentalidad histórica.· !:-a metafísica de los griegos estaba
qoe nos impone nuestra existencia humana. Podemos afir- h~ha de entidades extratempor;des. sin nacimjentó, desarro-
IDar que, en tanto que la epistemología es, en general, teoró- llo ni corrupción, como la esf~ increada, indestructible- e
gQIIW, la filosofía de la historia es, en la mayor parte de los i~óyjl de Parménides, las ideas plat6nicas, las formas aris-
casos, patógona. totélicas o las leyes naturales de los estoicos. Es cierto que,
En mi libro acerca de los fundamentos filos6ficos de la en virtud de su riqueza y variedad inmensas, la filosofía grie-
verdad, la realidad y el valor, esbocé las diferencias entre la ga produjo también un Heráclito.. que descubrió la movilidad
mosofía y la ciencia diciendo que la filosofía estudia las rela- dinámica de nuestro universo y el movimiento dialéctico de
ciiones entre el pensamiento determinante y los objetos de- todas las cosas. Él nos enseñó que 1tó4l!oc; nó:v'rcuvnem;p
ta!'nlinados, es decir, entre el hombre, como sujeto, y el mun- tcrn 1<0:1 ~aalAEúc;: 8 la guerra. (en el sentido de lucha de
do; las ciencias, por el contrario, examinan las relaciones opuestos) es el padre y rey de todas las cosas.
mundo. entre Muchos Al hacemos ver que 1tó:v'ra~i (todo fluye), que no podE'-
lInltuas
T los / ~jetos
_ consideran l-ª-.historia
determinados como ciencia.
que constituyen el mos bajar dos veces al mismo tio porque nuevas aguas co-
Sb embar~, tiene en común con la ciencia el rasgo caracte- rrerán hacia nosotros, al mostramos que el ser es ins~parable
rb""ticode examinar las relaciones mutuas entre sus objetos. de este movimiento continuo de generación y corrupción, de
P2.1"ala Instada, esos ob~os eILSelJtido_1ógl~<LEQ!.l, muy a esta alternancia perpetua de creación y destrucción, y que
~ menuao,-~~.tºs._p~icolºgrcos. Por el contrario, la filosofía de los opuestos pueden mantenerse solamente gracias a la uni-
aanistoria trata de averiguar de qué modo el pensamiento dad que los envuelve y los limita. mutuamente, al enseñarnos
,~de:erminante puede determinar el concepto de historia como todo esto Heráclito proporcionó a la modema..-.filosofía-dela
. ~tinto del concepto de naturaleza; de qué modo logra deter- \ historia sus ideas e impulsos más preciosos:. ,Heg~lJ M~
~.,ar las condiciones lógicas, epistemológicas, psicol6gicas y extraerían de - e Eeráclito el el~ento esen-
a...-:Wlógicas del conocimiento histórico; si culmina en la de-
CIa e su interpretación_filosófica de la historia: las leyes
te:minación de leyes histÓrica.s -y de qué modo lo hace- y díaléctic3§...Pero esta transformación del pensamieñto de He-
er:. la formulación de los conceptos de significado y valor de ráclito en una filosofía de la historia solo fue realizada vein-
la historia.
titrés siglos después de su muertJe. .
En esta obra nos interesan especialmente las implicacio- Muchos pensadores, al estudiar las causas de la ausencia
nes a:ciol6gicas de la historia o, dicho de un modo más gene- de una filosofía de la historia en~ los griegos, la atribuyeron
ra:., las relaciones entre la filosofía de la historia y la filosofía
de los valores o axiología. Pero antes de internamos más· a la idea de ciclo, que domin6 el pensamiento griego, incluso
proofundamente en este tema debemos aclarar un poco más el de Heráclito. De acuerdo con una vieja tradición -sume-
l1 el
sus'COncepto
orígenesde
y filosofía de la hjstoria mediante el examen de
sus objetivos. • Platón,en el Timeo (22 A,B), mos dice lo siguienteacercadel
Habiendo determinado ya los orígenes psicológicos y el viaje de Solóna Egipto: "Al preguntar a aquellosde sus sacerdotes
que eran más versadosen cuestionesdel pasado acercade su histo-
ca::-ácterlógico de la filosofía de la historia, examinemos aho- ria primitiva,descubrióque ni él ni Diingúnotro griegosabia nada,
ra sus orígenes hist6ricos. ¿Cuáles son esos orígenes? Las por asI decir,sobre tales cosas". Luegalde lo cual dijo un sacerdote
opiniones que se han· dado en respuesta a este interrogante egipciomuy anciano: "Oh, Solón,Sodón,vosotros los griegossois
va:rian, pero, en general, los autores coinciden en que los grie- siempreniiios: no existetal cosacomo-un griegoviejo"(T.Q l:6Xcuv,
~ÓACUV, "'EMT)VEC;:
cid nawÉC;tOLE,yipcuv bt -EAAT)V 001< lOLlV).
-- • A. STER~. Die philasophischen Grundlagen von Wahrheit. Wirk-
lic:r.keit, Wert. Muntch,1932, pág. 290. 9 HIPPOLYTVS. Re/. haer. IX, 9.

46 47
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~.. :.LA.lI'rLOBOTU. D1I LA BIB7'OBlA. r JrL PROBLEMA. DB LOS v.~ Enea
:..~. :;c;;- •

tia Y griega-- en los cambios del tiempo hay una regularidad . po nos pertenece. .. MiÉmtrasdifieres laS cosas, la vida trans-
curre. .. Haz, pues.,;. como me escribes que haces: utiliza
de lostras
que, mismos días,
un ciclo meses,idéntico,
siempre años y, produce.
con ello,una
de recunenciaJ
los mismos cada una de tus horas.)
sucesos. Esta idea de un eterno retorno priva a los sucesos En cu~to a los pensadores contemporáneos, fue el se-
de su carácter individual. ".,áimez ce que jamais on Ae "erra gundo principio de la termodinámica de Carnot-Clausius lo
de1iX 107.8" (amad aquello que nunca se verá dos veces) dijo que les enseñ6 la irreversibilidad del tiempo. Si la entropía
Alfred de Vigny. El historiador griego senUa este amor, y tiende hacia un máximo, si la cantidad de energía libre dis-
por ello hubo una historia griega. Pero el filósofo griego, d<r minuye constantemente, existe una diferencia entre "antes"
minado por la idea del eterno retorno, no creía en los sucesos y "después", y la historicidad del tiempo pasa a ser igual-
que no podrían verse dos veces. Y por eso no cre6 una fil<r mente obvia.
sofía de la historia. La idea de un eterno retorno despoja a la
historia de toda significaci6n y la convierte en una repetici6n Sin -embargo, este argumento ha sido a veces objeto de
mecánica, inalterable, de imágenes confusas de aquello que críticas. Algunos pensadores han insistido en que el segundo
exiSte realmen~: lo Uno y permanente que, como rasgo tí- ~J"f.'.prineipio~dela
PIco del pen..c:amientogriego, se halla presente inclusive en (j- das 'partes del termodináinicaso10 es válido
universo, consideradas como para determina-
sistemas cerra-
Heráclito. dos. En consecuencia, no afirma nada acerca del carácter
Sin embargo, la idea de ciclo no explica por sí sola la au- único de la historia del mundo en su totalidad, ni de la histo-
sencia de una filosofía de la historia entre los griegos, puesto ria de ninguna de sus partes, ya que ninguna de ellas consti-
que esa idea se encuentra también en algunos fil6sofos de la tuye un sistema cerrado. 11
historia de la era cristiana y de los tiempos modernos, tales También se formu16 la objeci6n de que no es posible em-
como Vico Croce, Spengler y Toynbee. Hay, no obstante, plear la ley de entropía, para definir la direcci6n progresiva
una difere~cia entre los griegos por un lado y los cristianos ~; , del tiempo, puesto que si· decimos que, de dos estados de en-
y modernos por el otro. Ella cOIl$isteen que para la mayoría tropía dados, el de mayor entropía será considerado "poste-
de los pensadores griegos la materia era eterna,~mcreáda-;-sin rior" al estado de menor entropía solo habremos formulado
prmeipio ni fin, Y el universo no mostraba progreso. De mOdo una tautología. 12
que el tiempo estaba para ellos exenw de t?da dif:ca6n, ?e Sería falso suponer que la ciencia moderna opone una
toda dimensi6n privilegiada, de toda evoluCI6nhacIa. un fm. i:" concepci6n lineal del tiempo a la concepci6n.cíclica de los
Todo esto cambió al adoptar los filósofos medievales er-Gé- '"l"o griegos. El profesor GOdelha .demostrado que existen solu-
/nesis hebreo. P¡u-a el..pensador cristiano el tiempo es lineal ciones de las ecuaciones de campo de Einstein que dan como
~ Tiene un comienzo: la creaci6n del mundo y Adán; tiene una resultado líneas mundiales cerradas de aspecto temporal, ha-'
1/ feChacentral: el nactnuentO de Cristo; se mueve hacia un fin:
el Juicio F'fual:- Dado que así el tiempo es finito, todas las ciendo así del tiemJX?,a la larga, algo cfclico. 11 .,
Una hipótesis reciente parece acentuar el carácter cíclico
naciones tienen que realizar su destino .~tre la creaci6n de del tiempo c6smico. 'De acuerdo con esta suposici6n, el uni-
Adán y el Juicio Final. Con esto, el tiempo adquiere una di- verso sería comparable a un organisIílo que respira: el uni-
recci6n única, pasa a ser irreversible y, por consiguiente, pre-
cioso, ya que al ser finito debe ser utilizado antes de que verso en expansi6n, en el cual vivimos, sería seguido por una
transcurra. Con esta idea de jinitud queda establecido el va- fase de contracci6n, y esta alternancia de expansi6n y de con-
r del tiempo ycon ello su h1Stórlcidad:.. tracci6n proseguiría sin término. El tiempo transcurriría de
Lucio Anneo Séneca, ese gran precursor del cristianismo,
había escrito a su amigo Lucilio: Omnia, Lucili, oliena sunt, 11 H. RICXERT, KuUunDissenschaft und Natu1'lDissenschaft, Tu.
binga, 1915, págs. 142-143.•
tempus tantum nostrum est... Dum differtur, mta transcur- 12 A. GRÜNBAUM; "Time and Entropy", American Scientist, vol 43,
Tit. .. Fac ergo... quod facere .t~ scribis,. omnes horas .con- N9 4, oct. 1955, pág. 552.
plectere.1o (Todas las cosas, Lucilio, son ajenas; solo el tiem- .: 11 K. GODEL, "Example of a New Type of Cosmological Solutions

10 L. AXNAE! SE2'ECAE ad Lucilium Epistulae, 1, 3, 2. of Einstein's Field Equations of Gravitation" 2, Review of Modern
Physics, Lancaster, Penn., 1949, vol 21, págs. 447-450.
48 49
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LA lf'ILOSOlf'IA D& LA IllBTpRIA :r lIL PROBLlIMA DE LOS VALORES . . "",t(~1


"'''Id ."J '~ .
LA. FILOSOFIA. DE LA HISTORIA. SU OBlQ.N Y sriílollJft.ivó
~.~~'. ij! - .
"este ,modo en ciclos alternados. Empero, aunque esta hipó-
tesIs fuese válida -lolque de hecho niegan algunos astrofísi- ratura uniforme, y no es imposible que, a partir' d~ide " ,
cos de primera Hnea- el carácter dclico del tiempo c6smico ~ado .momento, se eleve nuevamente. Un cambio semeJantl
que ella implica no afectaría el carácter lineal de nuestro sIgnifIcaría también un cambio en la dirección del tiempO
tIempo histórico. La raz6n de ello es que nuestro tiempo his- Pero aunque esto es te6ricamente posible, como lo hizo notar..
t6rico, telúrico, habrá terminado mucho antes de que comien- Boltzmann, su probabilidad es tan pequefia que puede ser
ce el hipotético lapso opuesto de un universo en contracción. dejada de lado por la filosofía de la historia. Considero que l.'
La historia solo significa para nosotx;os la evolución de la ésta solo debe tomar en cuenta los siguientes hechos, bastante:
humanidad en esta tierra, o en sus vecindades inmediatas, si elementales: mientras el trabajo mecánico puede ser entera.~~
tomamos en cuenta la posibilidad del vuelo espacial. Según
cálculos recientes el fin de esta historia debe sobrevenir den- posIble. volver a transformar totalmente el calor en trabajo~:"
tro de seis mil millones de alíos aproximadamente. En ese J11e~tetransformado
mecámco, puesto queenunacalorparte
-por delfricción o choque-
calor pasa es im;;¡.f',
a los cuerpos', '
entonces un doce por ciento de la provisi6n de hidr6geno del más. fríos. Este hecho, verificable empíricamente, halla ex~'t \
Sol se habrá convertido en helio, y los astrofísicos saben que presI6n en el segundo principio de la termodinámica. En~r!Í1'
una estrella, más allá de este lfmite, debe perder su estabili- tanto que, de ac~erdo con el primer principio, la cantidad de"'r:~
dad. El Sol entonces se expandirá, adquirirá más brillo, y energía en u~ s~s~ema cerrado permanece constante, segO.n:l:~'
hará elevar la temperatura de la Tierra, primero sobre el punto el segundo prIncIpIo la cantidad de energía libre, esto es, de""';
de ebullición del agua y luego por encima del punto de fusión energía que puede ser tra~sformada en trabajo, l disminuye¡f ,
del plomo, hasta 800 grados centígrados. En su tamaño má- constantem~nte., ~l d~ternun~ todos los procesos terrestres',:-' 1
ximo, el Sol, transformado por el paso del tiempo, tendrá un en un ~entl?O ~mco: IrreverSIble, el segundo principio de laj, " 'j
radio treinta veces mayor que el actual, quemará su combus- ter~odmámlca ImprIme una dirección a nuestro tiempo h1s-!-f;i
tible a una velocidad tremenda y agotará rápidamente su pro-
visión de hidrógeno. Pero para el hombre esto ya no tendrá En el mundo de la mecánica clásica todos los sistenia~'.:.· j
ninguna consecuencia práctica, porque mucho tiempo antes tórzco. ser reintegrados. a sus estados iniciales; pero ese mun.,;'
pueden ' ,¡ :~.., j ¡
la vida orgánica habrá cesado sobre la Tierra, los océanos se
habrán evaporado, y nuestras civilizaciones,' con todos sus te-
soros, se habrán convertido en cenizas. men.te lIsas, líqwdos sin frICCIones y cuerdas enteramente',' j
Este final de la historia aparecerá como muy diferente en suma: un
fleXIbles, ese mun,do
mundo fi~Ucio..
deja de A~ admitir
lado superficies' reales'
las condiciones perlecta~
de: ',.
,,¡~
del cuadro pintado en la descripci6n que hizo San AgusUn do es solo una abstraccI6n, una simplificación de los hechOS'>:~:
del "Domingo Eterno". Se asemejará mucho más al mito n~estr?s
dInámIca, cuerpos físicos.
en cam.bio, no El segundo
describe ya principio
un mundode idealla termo-,f ~~
sino·f t)}\
griego de Faetón, hijo de Helios, que unci6 la carroza solar nuestro mundo fíSICO,con su pérdida observable y progi.esiva4.. ~~
de su padre e, incapaz do conducirla siguiendo el mismo curRO de la energía libre. , ,1,1', ¡ r 11 '
quo tomaba ~slc, ngoslÓ o Incondló todo lo que había sobro In WJlhclm Ostwnld, que, junto con Duhem, e8tableclcS~' .",
superficie de la Tierra. u doctrina del energetismo, consideraba al segundo principio'" ';
De este modo, la astrofísica contemporánea DOS hace com- de la termodinámica como la fuente de todos los valores 11 En'
J p.render_la_!init':l~~~_ ~~~_strotiempo histórico, telÚfico, y su el mundo ideal, ficticio, de la mecánica clásica, una ~sona::i "
carácter
~
lineal.
.... --------
P?dría com~t~ las mayores estupideces y las peores ignOmi.·•,i', . ~~
Sin duda, la irreversibilidad de los procesos termodiná- mas sin .perJwcio real alguno; en efecto, dado que en un muñ.i •f.
micos, que acuerda al tiempo su dirección, depende de una do semejante todos los sucesos se consideran reversibles, siem.•' •.
interpretaci6n estadística y, por consiguiente, pertenece al
reino de la probabilidad. Es solo extremadamente probable un acto restableciendo el estadp inicial. En un mundo .i,·.
que la energfa se debilite hasta llegar a un estado de tempe-l pre seríaexclusivamente
b~rnado posible repararporlasel consecuencias perjudiciales.
primer principio de la ter~ d&'I:','
11 Pr.AT6N, Timco, 22 e, y OVIDIO, Metamorfosis, 1. 751 Y slgs. dmámica .no habría incluso ninguna'. !~~:q,.p~a : lame~t8Ji'

50 1D W. OSTWALD, Die Philosophie der Werte •.LelpzJg, 1913, Pág.l1~~,~.


~' .
. .. LA ,ILOSOl'lA 14 LA IlISTOR1A l' EL PROBLIIJU D& LOS VALOR&S

lé~Ji.c:~,--c!~l
espíritu alcanza su cuarto grado, ~l mQvim1ento~~:
una pérdida de tiempo, ya que el tiempo mismo sería total- dh'lL~c~lcocomienza u~ nu~vo ciclo en un nivel md$ alto, eJ1ri~.¡'
mente reversible. Siempre podría ' restablecerse un estado
idéntico al inicial. La inexorable sentencia facta infecta fieri (n.\eC.lclo_poiJas-ex~rlenclas de los ciclos !Jrecedentes. ;' i :..
En lo que respecta a los ciclos hist ricos de S~r, ••~
nequeunt -lo hecho ya no puede ser deshecho- no tendría existe entre ellos solamente una relaclon de "analogfa y en t
ya validez, y la vida y la historia no serían, por consiguiente,
trágicas.
n!()d<?
__ª!@no de identidad. Si, como dice spengler, ':toda
cultura tiene su propia civilización", es evidente que aeoe;
r
Según Wilhelm Ostwald, un mundo réversible no ofrece- haber'ahalogfa---entr~a clvilizaefón romana, término de la '
rra, en consecuencia, ninguna posibilidad de distinguir entre cultura griega, y la civilización americana, término de la cul';' j,
un valor positivo y un valor negativo. La noción de valor, tura europea. Pero una, no) es ~~l?etici6n de la Olla, Por el·~
en un mundo semejante, sería teóricamente imposible. C(mtrªl~i.Q,_~englel' -cIecIaia que cada cultura posee S\iiPl'a.;
El habitante de un mundo reversible, al tener la posibi- pi~. p~sibi1!aades -ª-~_e.xpres161'1_ gue gªmman, maduran, se 'i
lidad de orientar la sucesión de los acontecimientos aUR en marchitan Yl10 ievive~amás (nie wiederkehren)",10 Eñ·¡
una dirección opuesta, tendría también la posibilidad de una consectieñaa-;-cada-un~de...esas_cultur.as_tlene su carácter Jll1i- i
vida eterna; bastaría tomar en cualquier momento la dirección co, especf!~~~~ lrremplazable, Y.CQllS.ti1.ul.~L~orlo tanto, un:
opuesta para tornarse más joven y recomenzar una vida que , ~iloí~-:---'- . -----' - ;
no tendría ninguna dirección privilegiada. ---.. Demodo que es superficial decir, como se hace [recuen- .
Pero nuestro mundo histórico no es este mundo ideal, temen te, que, el pensamiento griego no desarrolló una fllosofía ••
ficticio, y en él todo suced~ de manera diferente. La razón de la historia a causa de su concepción cícllca. Solo sise·~.
de ello es la degradación de la energía libre, que acuerda a aplica esa concepción cíclica a un tiempo sin dirección privi-' 1

todos los procesos terrestres una orientación única e irrever- legiada pueden esos ciclos convertirse en un eterno retorno
sible, e impulsa así a nuestro tiempo en una sola dirección. que privaría a las diferentes épocas históricas de ~u carácter j
Cualquiera sea la probabilidad estadística de una inver- único, su interés y su valor. El único gran filósofo moderno :
sión de la ley de entropía, ella solo puede ser de interés para que, carente de conocimiento científico, adop~6 la .d9Ctrina del b
el 'frsico teórico, pero no para el historiador. ~l .mundo histó- eterno retorno -Nietzsche- rechazó la historia e intentó /,
rico ha.._sido siempre un :nundo~ -,---...--
en el gue los acontecimientos curar al hombre moderno de su' "enfermedad hist6rica". .¡ ;
.------_ ..---"'-.~
._... , - -·-~---_·t· - .-..------
son irreversiblesJ donde nmgun dano puede ser enteramente Pero si la idea del ciclo se aplica a un tiempo irreversible, : <

rep_arªa~t~Y~donde-p}rigigDp.-ªiY!a~o ni mQguna nación puede como el de la física moderna o el de la durie bergsoniana, re- ,
vivlr más de una sola vez. En síntesis, el mundo histórico es sulta enteramente compatible con una concepci6n histórica,;
como se ha mostrado en los ejemplos que acabamos de dar. ~,
ysi~m1?!,~__
:¡;;sta es la héLSido.
mejor prueba Un~ml1EEO tem~r~_ delde_.direcci6n
de ravaIldez únIca.
segundo principio Pues en tal caso el ciclo más reciente difiere del más antiguo ,':
de la termodinámica -'-a pesar de todas las objeciones- al por el aumento de la entropía, la disminución de energfa libre, ..j
menos para el mundo en que vivimos. y donde tiene lugar el envejecimiento biológico y la supervivencia y acumul~ción .\'\
nuestra historia.
Este mundo histórico irreversible es y siempre ha sido del
comopasado
el de en forma historia,
nuestra de memoria,
ningúnEn período
un tiempo irreversible;}
posterior pued~,i,~.~
un mundo catacterizado por la "duración" (durie) bergso- ser idéntico a uno anterior, aun cuando este tiempo Be des';;l~·
1I1r1l"'. ""11 !'lit "II",·I",'I"lIp.ll"
l'J'olollAaclóll
1,,,11"111,,"1 ,. I'"lpI'II\'11 Y 1'''" 00"
del Il/llHHlo ell el pl'eHt!Jlte <ll¡e llamamos memo-
n,.,."IID
1'''; "11en,'I"ln!'l,
1I1llco rflll" J'PI.'lllrll1
su hlstol'lci ull. I'fll·I\I'Ip.t'eAtlPt!fflN1
tlPtlP !'lit t.
ria. Si en un mundo semejante se conciben ciclos históricos, Es bien sabido que Platón, al mismo tiempo que sostenía
concepciones cíclicas, admiUa también la creación, aunque; .
éstos ya antigua.
filosofía no podránParaser ~~!ledettQ
)dént:ícos, Croce',
tat-eqmoporloejemplo,
fueron para la
la.~.YQ:- no ex nihilo. :esta es, al menos, la impresión que~produce~~e'
luclótLdeLesp(ritlLerL.-C_ua.tro momentos -desde la actividad \.' ,'.~.~tr
'. . . .. ~.
estéticéLa la ética, pasando por la actividad lógi98 y la _eco- 18 O. SPENGLER, Der Untergang des Abendlandes,· 1, MUn1ch,19~,1
pág. 2D. '" 't'il t
nón~.ica- se rep~,~1'!._(:i5:.19_~J)~r9 nir}gyn9_d..eellos es ~dénti.co
a ~.lng(J.n_otr:o,P.!!~ªJ()_q\le..Ja.D-PronULcomCL1a-ev.oluCl6n-dla-- ',tr·
~53:i.:..
~. .r_-\,".

52
1.,1 'ILOSu¡"fA. DF: I.A IIfSTORl.l r ¡':f. PROnr.E,l/A DE f./I~ l·ALORF.S I.A FILOSOfl'l.! DE LA 11181'O",A. RL' O"",R.•.•Y 1(" OBI."I"
1 . }~ -

sab\'lllflS hoy, gracias a una experiencIn adIcional de dos mi


mito del Timeo.
A¡usUn,-se El "tiemp"o" dedei
inicia conla-creáci6n Platón, como
Uñf\'erso luego
:)' con el de
el movi- quinientos años: que en historlograCla es. dlffcll:truar unir
miento de las cosas--creaoas. Es solo la meaIaa del movimien- li lwa de demarcaci6n neta entre la verdad hist6r1cay la' fiel;,
lo-:-Sin'-Cñibargó;<lebemos tener en cuenta que aun en su clón poética. La historia conthme, inevitablemente, elemenJ;
1'imeo Platón insiste acen'a de la <lirerencla entre '[o Bv cid, lOS fittkios además de los verdaderos; es un producto de 1a:1
el ser perpetuo, que existe sin leller OI'igen. y TO Ylyv6l-'EVO\' documentaci6n y de la imaginación. Los griegos, al conflar;~¡
cid el devenir perpetuo, que e~ sin tenel' ser. J7 De acuerdo con a Clio las funciones de musa de la historia y de la poesfaC
Plat6n, las distinciol1e~ tc IIIpor" les de pasado, presente y fu- épica. repudiaron anticipadamente el realismo histórico del:"
turo 110 pueden aplicarse a lo q\l(' es, n lo increado, u y para siglo XIX que, con palabras del historiador alemán Leopoldl'
él, como para la mayoría de los pensadores griegos, el devenir wm Hanke, impuso a la lUstorla r.l deber de decirnos c6mo~
es infcrior al ser, que es ('\ único objeto de conocimiento ver- han sucedIdo las cosas "en realidad" (i";e r,'t el{/entlirh O'U~i!~r
daclcro. Creo que esta illfcrioridGll del dcmenir en compara- oSt'n i.~t). :.! '
ción con el Rer es 1:1 rnz6n principal de la nusenela de una filo- piJra otros filósofos e historiadores modei'nos -mel1l'iollo\ .
soffa de la historia entre los griegos. Porque ¿qué es la his- al azar los nombres de Renan, Cournot, Carlyle, Dilthey, Cro·;
toria sino el devenir de la humanidad? Coincido con el dis- ('P, Windelband, Simmel, Gibbon, Toynbee, Russell, Korn-:
tinguido filósofo italiano profesor Felice Battaglia cuando E'I historiador debe ser también un artista dotado de imagina-f, ¡
escribe: ción. En esta concepción contemporá.nea podemos apreciar 1

"Las filosofías que exaltan el ser y pretenden que se le el triunfo del mito griego de Clfo, musa de la historia 11 de la \ ,
reconozca una perfección inmutable (aunque en formas dife- poesia épica.
rentes) están condenadas a no tener en cuenta la historia. Aun Al dar el nombre de elfo a la musa de la historia, quizá,
cuando propongan como meta del esfuerzo humano una ascc- hnyan querido decir los griegos que la historia no es solo la, .
sis liberadora (el ascenso hacia las ideas eternas en Platón)
o el retorno n una era de felicidad (la edad de oro, ... ), no simple indagación sugerida por la palabra lcrrop(a sino tam- ~
bién una exaltaci6n, una glorificaci6n de los sucesos; la pa-,
existe una historia \'erdadera en el sentido de que siempre se labra CHo viene del verbo KAdc.>. KAdElV. que signiíica "glo-;
encuentra más nllá de nosotros, o antes qt.:e nosotros, más allá riricar", "celebrar". Esta etimologfa indica que para los grie-:
de la b6veda ~cl'!cste, (dans l'hyperuranien), o en el principio gos la historiogl'afía implicaba una valoraci6n de los hechos, ,1
de los Uempos, algo perfecto, ya plenamente realizado". 19
Lo que crearon Plat6n y Arist6teles en sus obras sobre una selecci6n de los sucesos considerados magnos, maravll1o-: f ,'1
50S, gloriosos. Esta selecci6n presupone un concepto del va- ,,;
el estado no fue la filosof(a de la historia sino la filosofía 101', toda una jerarqufa de valores en la mente del historiador.!)
polltica con objetivos puramente prá.cticos; trataban de ha-
El historiadOl' griego aplic6 esta jerarquía conscientemente,,':";

l
llar la 'ópa~ TrOA.lTda, la constituci6n justa, que asegurarín
la EO ~~v, la vida bucna, mas no plantearon el problema ¿Para qué escribió historia Her6doto, el padre de la historio-, i{
filos6fico del significado de la historia. grana? "Para que el tiempo no pueda borrar el recuerdo del¡,~
Pero si bien los griegos no crearon una filosofía de la pasado en la memoria de los hombres, y para que no pierdan,k~
historia explfcita, sus mitos acerca de la historia contienen su nombradía las grandes y maravillosas hazafías de los gri~~f,'~
toda una filosofía impHcita. Examinemos"los mitos helénicos gos y de los bárbaros y, en especial, el motivo: por el cuan~
acerca de la historia para extraer su ensefianza. lucharon unos contra otros". 20 :"~

SCKlín el mlt.o, elfo ern In mUIlQ cio IR hlRlorln ~', n In \'t'z,


la musa de la pocsln épica. Esla unión personal de las dos reas: la de rememorar (Clfo era, por cierto, la hija de Mn&:,;', \
funciones muestra que los griegos deben haber intuido lo que Con diosa
mosyne, cstos de
poIabro s Hcr6dolo
la memoria), confió
la de 11 111 hiatoria tres ia:t.':U:~'
investigar las causas y laif',!
de valorar. Por espacio de más de dos mil afios los historia- .! ~J
11 PI.AT6s, Timco, 27 D .• 28, dores no han hecho otra cosa que llevar a cabo este programa <.~.j
11 ¡bid., 37 D,E, 38 A,B.
11 F. DATTAGLIA, La valeur dans l'hfstofre, París, 1955, pág. 14.

54.
" H,"6~. LIbro l. A. 5~ff
. :.
'''fU
.
'.'
;¡ .•.

LA FILOBOFIA DJj] LA 1I1STOR1A y EL PROBLEMA DE LOS VALORES


I LA FILOSOFIA DE LA HiH'l'OBt'A·i ..su
~)
Oill0.N y .tJ'O.J"'nrO~
~. ~~~~é.J

de su ilustre antecesor Her6doto, aunque a veces a pesar de estos acontecJmlentos de Iahlstorla moderna, imprevisiblesY
ellos mismos. ¡ para los griegos, justifican su sfmbqlo de la clepsidra de Cl(ó~' ,
Debemos concluir que la historiografía ha estado indiso-
lublemente ligada desde sus comienzos al dominio de los q~e .~de y limita el tiempo c.oncedifl.·.·
hlstonco. . ·:·;1'1
o..a los actores del dram~. '¡. 1.

valores y, por esta razón, se la ha acusado a menudo de ser Venios, pUes, que los mitos gri~gos acerca de la historlaj::l:
parcial y de carecer de generalidad científica, ya que los jui- ocultaban muchos gérmenes fértile&.para los tiempos venlde-i'~~
cios de valor son subjetivos y variables. Los fil6sofos de la ros. Sin embargo, los griegos miSJAos no desarrollaron un~'r¡
historia no han cejado en sus esfuerzos por librarse de las
dificultades epistemo16gicas de esa situación un tanto desdo- ¿ Cuál es, entonces, el origen (le la filosofía de la histo-.: .:
rosa, que para los griegos no era en modo alguno censurable. filosoffa de la historia propiamente. dicha., ,i '1'
rlé!} Ylco, haciefido referencia I a H,r~doto, parece I ha lIar este, T
Por el contrario: CHo, coronada de laureles y distribuyendo origen entr~JQs_eg!p-cj.os, q .enes lvidieron todo el tiempo;:,
gloria y reprobación, llenaba a sus ojos una función majes- pasado_eD....-tresedades: la,_e e; os loses,.. 10s~I
tuosa .. héroes-y-la edad de los ho bres, d VlSl que el amo co·. ":.
Agreguemos aún que los griegos representaban a Clío adopt6 y -aplic6 a la historia e tddas las naciones. Vico se:'~:j
con una clepsidra. Esta palabra, formada por el verbo KAÉ'lt't'ElV refiere también al romano Marco Terencio Varr6n, quien "en· "
hurtar, y el sustantivo ÜOCalp,agua, designaba una especie su gran obra Rer1tm divinarum et hutnanarum, de la que nos, ',.
de reloj de agua que, en las asambleas griegas, medía el ha privado la injuria del tiempo, .•,\ dividi6 todo el tiempo '.~
tiempo concedido a los diferentes oradores por medio del flu·
jo de una cierta cantidad de agua; ésta pasaba "a hurtadi·
del
fabuloso,
mundo ... eny, tres
por épocas:
fin, el tiempo!hist6rico
el ti~o oscuro,o ...
edad
el tiempo~'
de los' '
llas" a través de un orificio y bajaba lentamente de una vasija hombres". 21 ".
a otra.' . Sin embargo, una simple divisi6n del tie~po en períodos
En mi opini6n, la clcpsidra como atributo de CIro no
simboliza solamente la temporalidad de la historia: nos re- (¡Drnest Re sostu'VCL.eLOrlgen....m.dío de la filosofía de
cuerda, además, que el tiempo concedido a los actores de es¿ hist~r1C.os~no-co
la-.histort . stituyc aún
ºª-.Judíos una. filo.~?fía
-escribi~', de la ahistol~ia.
gracias una ésDecle .
gran drama llamado "historia" -ya sean individuos, faccio- de-sentid<LproféticQ q~.leJ~_ndeterminados momentos hace a f

nes, naciones, clases o continentes enteros- está sujeto a ?nl!- los semitas admirablemente a tos para 1ma nar as gran es,
rUda. Esta idea oculta tras el mito griego ha1l6 en el siglo
XIX 'su expresi6n expHcita en la filosoffa de Hegel. E';ste nos
H~e~s e uturo, ~1~~I:)~
h. ~trª-~ a !-_.S _o~-ª en .e _ o :r:
dice que cada pueblo es la expresi6n de un cierto "momento" de la relig-¡onn. Los pensaaores Judíos, ar lIg~ el destino der"
en la evoluci6n del "espíritu universal". Tan pronto COTUO
un pueblo ha expresado la idea que representa, tan' pronto de nuestra especie. Renan considerapa al autor del libro de, .
ha cumplido su misi6n, pierde sus derechos y los cede a otro la hUiñamaad
primeros
Daniel el al"verdadero
de su por
en interesarse
como naci6n,
una hande sido,
teorfa
creador 8~egún
lageneral Renan,
dede
filosofía 10S;~1(
la lamarcha.....
' ..
histo--;'/
pueblo.
Hemos visto, por cierto, la aparici6n y desaparici6n clc ria". ~demás de, los judfos, debe met\cionarse' también a '-ló~iif
los grandes imperios de los babilonios, los egipcios, los grie-
gos, los romanos, los espafioles, los alemanes. Spengler pro- persas, hecho-Q.lle.-.Benan no 0Ivld6:-subrayar. En nuestro~jt
clam6 la decadencia de Occidente; Europa ha tenido que ceder l01!lbee d:erlva la filOS,O.
días, .A:t:QQId tía de la historia delas~¡;
una parte de su poder a América, y vemos ya al Asia emer- mismas.~s que Renan,loscuan~U¡;S~be.
"S~gú!1Ja concebían ro e . s e-Israel, Judá y",;ti'
eL:' ..
g'er como un nuevo gigante. Rusia, una naci6n europea y Irán, 1á historia no es un proceso c e co n mecánico •• ~~dm . ",;
rt!ll(jlll'n nI ,,11"""11 1101111'''. lIP"A R Nllttl 1", 1','p,lI'it'ltlll ,lo
NietzHclH!nI COIIVCltl1'/JO en una potencia mundial do prilller 11 u. VICO, l'rinclpj di Sctcnza Nuovd (l'lntorno alla Comun, NaV' '.'
orden. En un grupo de ntlciones que representan mil millo-
nes de -personas, la clase trabajadora se ha hecho cargo del . primero, pág. 60 (trad. esp., vol. 1, p~. 69)..,.)'
gobierno despojando del mismo a la clase capitalista. Todos
56
; ; . '. pafiola).
1,', tUI'a 22delle
;'~':I:·,:l{,:'>
Nazfonf,LaSeconda
E. RENAN, vfe de Usus,
EdlzlonlParfs,1861,
.(1744
...• p~. Milán."
; ), relmp.
".'. 49 (h~
. ~d:
18M
·0"
"'~""I'¡ ';
.trad~'
., ' ~"'¡{!
U..b.rOi ,.
• ".~~.'~ ~U~)~
LA Jl'iLOBOIf'IA DB LA llISTORIA. BU ORIO/lN y BUB OBJII'l'IYOB
!1~;¡~A'''/r.oBOll'IA
"'tl
D& LA 1i18TORIA
1
l' El, PROBLEMA DE L08 VALORES
i"~~., ';r .¡ :¡él¡
final de la historia no significará el fin de todas~ las ,cosas.
~~?<:ambio, la ejecución magistral ..Y_'progresiva, en' el es~recho Será una especie de "octavo día infinito, un Domingo eterI).o",
'. ,:t téatro de este mundo" dELun ·pla_n_-ºiv~.º-~tlJL~UQS revela
';,:~!Lesta <?jead.llfr1lgmentarla,_pero que_,trascle.n,ge en todas las Dominicus dies velut octavus aeternus. .'..' +~.:
¿Qué sucederá entonces? San AgusUn lo imagina asid
di~iones
:,S,sivn. 11
!;.'.'I. nuestra c-ªp~idad b.JID!ª~,e-Yi~;j.§n y como
--
.p"en-
'"
"Ibi vacabimus, et videbimus. Videbimus, et amabimus,'
~;- Se considera generalmente que la fll()sofía de ·la historia ·m)¡abimus,et .laudabimus. Ecce quod erit in fine dne ¡ine.
es una creaci6n del crIstianismo y, e!l especial, de San Agus~
dn. DC_llQu.cr.do_cOlLcste.-p.ensadQr.lCLbls.tor.1aes 1IiÜClticha -cujllsnullus est finis?" 17 I;~
pe!petúa~...dafLciudadeLQ,Ue....por el momen~1án mez- O sea:;
clad~.Ja.-c~udad...terrena -civitas terreno- y la cludªd.-C~- "AW descansaremos y veremos. Veremos y amaremos;
leiUal -eivttas coelestis o civitas Dei--. La ciudad terrena, ('Nam qUi.Salius
maremos noster estHefini8~
y alabaremos. aqUínisi pervenire adreanu. m.,
lo qliErserá--en-el-fltrl1n
que pertenece a.Ldemonlo,_esJa.-eomunidad dé'lOS-iñ1p{os-so-
cietas i~piorum-, 24 ~.~undo de la humanidad pecadora, tf!~-PUf~~-.,S:JqlféC5tro-fin-tenemos--Sino--·arri~!1_r-=at
lene m.' Féi~..... Io
- Aunque se supone que éste es un fin que no tendrá fin,
.C~I~.,Qlra P_O:r:J.oJLg9~~y_Ios
está dest naQ.Q_aJ.éLcondeAaci6neterna. intereses
La cludad materiales;
de DIos es ya no será, sin embargo, historia, puesto que en esa ciudad
bienaventurada que imagin6 San AgusUn ya no existirá el
la pequefia-.comunidad...deJos-santºª
d~ada y otros
a la .salv~ctt5JLy_ª-la felicidad seresE ~ustos,
eternª"o pl"e-~)')
os forman . "incentivo de la necesIdad"... y "el inferior no envidiará a
l~ vert!aderª_clUdacL.eterna, una Roma espiritual que las ar- los que están pO,r encima de él ... De modo que al más pe-
mas de los bárbaros nunca podrán destruir. Los primeros quefio don que haya recibido una persona S8 agregará,' ade-
representantes de estas dos ciudades fueron Caín y Abel. más, el don de no desear más de lo que tiene". 11 :;
Toda la hIstoria, que San AgusUn divide en seis períodos, Evidentemente, ndo sin el incentivo de la necesi-
Dios sobre la etudm de
tie~~e aU.ri!!~fº_JmJn=<t(f-la:J;iID;lm1-(ie d~envidia, sin deseo, será un . s o a uesto
Satanás. DIos quiere salvar a una parte de la humanidad q~ -como nos ense aron más tarde Vico, ant, ege y '1
-:para mostrar su mIsericordIa, fl1mque tan solo a la parte más ,..• ....

Marx- la ,!!nvidia,
el~bustible que las pasionesla...m~_lLde_lLh.i§torlD.
mantiene y~esidades constituyen
Pode-
nados
pequefia. a caer
La_en
~anel fuego
ma~ía eterno, Junto
de los al demoñIo"
hombres están '~redeSti-0
praedes-·" mos decir, ciertamente,_que la historia es un deseo continuo
tinati sunt in aeternum t(Jnem ire cuiñdicibolo'." De esta de salir de un presente considerado imperfecto hacla un fu-
manera ha de mostrar Dios lo que merecerían todos los hom-· turo imaginado .como más perfecto. La hIstorIa se sustenta
bres .• e en esta oposici6n entre valores negativos reaíes y valores po-
La hIstorIa culminará con el triunfo final de la ciudad de sitivos imaginados, afirmados por grupos. Como la ciudad
bendita de San Agustrn se concibe libre de valores negativos
generaciones de :rnlle.tto~_'y'el Juicio fIñal, mediante el cual -"ubi nullum erit malum"-18 no podrá contener ya ningu:-
DioseleglClos
1los sobre lay ciudad de Satanás, irrevocablemente
los répl'obos_serán la J;,esurrecci6n deseparados:
todas las na diferencia de valores. Y sin diferencias entre valores no
los ciudadanos de Satanás irán al infierno, mIentras que los '~I hay valor alguno. Se torna claro así hasta qué punto está,
virtuosos y santos vivirán eternamente felices en la ciudad ligada la hIstorIa como realidad al concepto de valor,--J,M4s(
,celestial de Dios. Con la realizaci6n de este reino de los cielos adelante. veremos que sucede otro tanto con la historia canto
el drama de la hIstbria llegará a su término. <:onocimiento. • . "H
.•.•..
Sin embargo, de acuerdo con el obispo de Hipona, este Con su descrIpci6n del "Domingo Eterno", San AgusUn
nos dio pues, en realidad, una idea de un mundo sin historia
:>', con esto, la Imagen de un fin de nuestra historia. .
11 A. J. TOYNREF:,
1 ,';;
Civillzatlon on Trial, Nueva York, 1948, págs. 1 ;.

14·15 (trad. esp.: pág. 25).•• \' ,',"0 , .•.. '..

•• Sanctl Aunr.J,U AUaUSTrNl eJ,! Civitate Dei, XVI, 10, XIX, 24." 17 ¡bId., XXII, 30."
•1 lb l.!', XXI, 2-" 28 IbCd., XXII, 30.
JI lbld., XXI, 12. n lbld., XXII, 30.
59
1Jt~·En la actualidad
,.t,>,
~"OBOr,. DO LA HIB'fRlA Y •• _'OBUIIA
no siempre se reconoce como es debido
OB LO. YAtO".

.1:' el aporte de San AgusUn a la filosofía de la historia. Refi- luego del fin de la historia -in aeternitate autem nulla mu-
riéndose a él, a Eusebio y a Jerónimo, el te610go protestante latio est-, San Agustfn atribuy6 a la historia un carácter
Ernst Troeltsch, conocido filósofo de la historia, expresa: finito, que no perdió nunca desde entonces en el pensamiento
~(~. '---;;-~al1}-ª--Ji 16sofo_Ld~,.J~ h~sJºJ.'.~!l_.
p~~o son todo 10 occidental.
contrario: compUadores y dogmáticos, que inscnfien-cada'su- Más aún: al jnterpretar la historia como la reaijzeclón
cesoeñ un esquema basado-en milagros"y-en-laS"comen][Qfi.es de un plan divIno para aseK.urar la lia1YaclQ_n final de la bu-
JÚiíilTclad,San A.gustfn mostr6:que-la historia humana en &.1,1

"Son s¡mb.olQ.sJlQJ:~Jillda.cles",
escQ!~Ucas 11 dice I< r1 J aspers acerca
d.~'J~Lap1igüc.~aª-~ce!.~a-del~&~ c'Oñjunló puede interpretarse y entenderse a la luz_.de.;.1Ul.a
idea umtarla. De este modo dio a la filosofía de la historia
de
no las
es 1nterpretaciones Ȓblicn-de-41 que
un incrédulo. :M~chelerl historia, a pesar
durante de que
su período su impulso decisivo. Ya sea que se acepte o se 'rechace su
más fecundo fue un fer'1'entecatólico, rechaz6 también las interpretaci6n -y yo la rechazo, por supuesto-- subsiste el
inté. retaciones teol6gicas de la historia tal
como aparecen hecho de qUe, grªcjéls a SJllLAB1!stfn, el mundo occidental
en las o ras (e 111y ossuet. 'Casi no hace falta adquix.iÓJa-C.Qnvlcci6n...de_qy.e_la historia en su totalidad' is
i~retable. De esta convicción arrancó toda nuestramo-
deC'ir que esta antro~olog[a religiosa carcce-:-en abSoluto_de
im~ancla..para...una.1il~-=1Iri;1J3fiiiC[aáut6nomas", afilO. ~ sofía CIeli1ústoria, que consiste, básicamente, en una serie
ni6 Scheler. 82 Y, pese a su tradici6n como ex cat6lico espa· •
de tentativas de interpretar la historia humana en su con~ .• , .. ~; .•.t
ñol, el filósofo norteamericano George Santayana consideraba Junto. ,!' . j
: ,
u la interpretación agustiniana de la historia como "un mi- ~'

to ... , mitad ingenuo, mitad arrogante", as ,


c,he~c;l1 libro Thea Rise
En su reprocha 01 Scient~ic
la filosona elaber PhiloSQphll, }}anoS Bei-
dado respuestas,' por
medio de generalizaciones precipitadas o ingenuas, cuando
menteConsiderando la lJuedo
tllo86fico, no cuesti6neompartlr
desde un esaaoplntones.
punto de v13ta Nadie
P\U'p.• atm no había llegado el tiempo de dar "respuestas correctas",
puede negar, por cierto, que San AgusUn no solo es tributario es decir, respuestas científicas. lA Encuentro este' argumento
(1,:, Plat6n y de los estoicos sino también de Zoroastro, puesto ......
simple en exceso. No solo es psicológicamente imposible de-
q'.le el conflicto agustiniano entre láciudad de Dios y la ciu- cir a los hombres que anhelan respuestas mo~6ficas: "Espe-
dad de Satanás, superado por el establecimIento de la eterna rad dos mil años hasta que llegue el tiempo de dar respuestas
ciudad bienaventurada, es la contraparte cristiana de la lucha correctas"; también es l6gicamente evidente que sin arriesgar
entre el espíritu del bien, Ahuro Mazdao,. y el espíritu del respuestas falsas nunca se alcanzarán respuestas:corfccti!s.
mal, Angro Mainyush, descrita en elZend Avesta y en el Solo dando respuestaserr6neas puede el hombre llegar ,.aJg\¡n
Ghatas. Para Zoroastro,como luego para. San AgusUn, la
I í f 1 t t 11' I,~. J.,.
"ictoria final pertenece al principio divino y el conflicto ter- d a a ormu al' respues as exac as. . ~tU~;'f~~'¡'¡:"i.
mina con el establecimiento de una cludad bienaventurada. Sería ridículo, pues, reprochar a San AgusUn ';que;.~a
Pero al unir 1ºª-~lementQs' persas X ¡rJ.e¡os con las enseñan- respondido
de la historia.ingenuamente
Su respuesta a fue
la concebida
pregunta en
acerc~~Ae\t.S~p-~do
el es~l<?)P1~J.ec-
...,\zas
'·I
..·.~.
.
der judaísmo
i~fO.e una evo~ucl6n
del cristianismo,
unlliñeal de laSan AtrnsUn
historia haciatl'aZ6
un lin.la
Al mismo tiempo que nos dio una vislumbre de una eternidad I
época. Alentados por su ejemplo, otras épocas~;diet.Q'~.olr,as
respuestas,
tual que fueron
de. su tiempo, y se menos que pudiera. ·n
entiendeinge~uas. Jt~¡~::j
sa.tl.S.
fa.~
.. ·.~t
.•.. ISU., .•

...•" .
•0 E. TnoELTscH, Del' llistorismus und seine Probleme, Tubinga, La filosofía de ]a histo.r.ia....deSan Agustín pertenece Cl~-
1922, pág. 15. tameni~ al estadio Q.Ue ...•Aug\t~te.....Qomte denominó ~6gi-
11 K. JASPERS, Vom Ursprung und Ziel der Geschichte, Zurich. co", uesto ue su utor concibió todos los sucesos de lahis-
1949, pág. 18 (trad. esp.: pág. 6). '"
11 M. SCHELER, Mcnsch und Geschichte, Zurich, 1929, pág. 17. '" ton a como p-roductos
sooreñ-aturales. de una
Además, la fiintervencl n r
oso a agustiniana de la entes to-
u G. SANTAYANA, The lJfle 01 Reason, Nueva York, 1930, pág!';. -- :-" l·~"'·
90·91. '"
14 H. RElCHENBACH, The Risl' o/ ScientfllcPlIilosophu, Berkeley y
Lo!'; Angeles, 1951, pág. 8. '" ",~:
60
-

I~r ' ,;
~\ "LA 1'ILOSOIl'IA DE LA IIIS-JORTA y IRL PROBLEMA DE LOS VALORES ~~-...
~:
~.~

t-, fundamentales de San Agustfn y de Bgsauet. Para Vlco,Jaual


da contiene mucho más de historia bíblica que de historia quepara sus predecesores, el. pr!mer hombre !u'i"AQln, crea-
~~ propiamente dicha. ' do al mismo tiempº que el ul~JVerso,...uosOOhebreoi1uir.on ·la
, El DiSC01trSSur l'histoire universelle de Bossuet, repl'e- prImera nacIón. En la "vana pretensi6n" de diversas nacio-
senta el estadio teológico en forma más atenuada, aunque ,nes paganas "':-los caldeas, los escitaa, los egipcios y:108 chi-
comienza también con "Dios que crea el Cielo y la Tierra con
su palabra, y que hace al hombre a su imagen". lB Bossuet
consideraba a los mitos religiosos como hechos históricos y los
duría
ruebade
~os- dedeIsrael,
la verdad
haber "ese pueblo
de lalaHistoria
privilegiado", VIco(una
Sagrada" y gran
veía la prova
"una gr.an
mezcló con hechos realmente históricos. Escribía: della veritd. dellafundado civilización
Sial'ia Sayra). as
antigua,
,...
en sabi-
..
"Es preciso. .. tomar en cuenta un corto número de épo- Pero estas ideas tradicionales solo constitufan el punto
cas, tales como ... Adán, o la creación; Noé, o el, diluvio; la de partida del pensamiento de Vico, cuya tendencia era por
vocación de Abraham, o el comienzo de la alianza entre Dios completo opuesta a la tradición,pues lo Sll!~u.:~.almeJl1e-Jnte·_.
v los hombres. Moisés, o la ley escrita; la toma de Trnya;
wSalom6n, o la fundación del templo; R6mulo, o la construc- resaºª-~ pet1§a!iQLitaliªRQ.._~rª,-Ja_ºQ.~ny.eda-de las lfl1/.U ~•• < /

naturales de la histol'ip o, c~rn_º_c.l.ecra,"el CUl'SO natural del .


ción de Roma; Ciro, o la liberación del pueblo de Dios del las·' cosasnumanns miSmas" (il natural corso'-iliTle medesi11167',.l.
cautiverio babilónico ... " a~ cosc-iímaneJ,1O con Independe~jLde_..las interyen.ciones sQ-
Pero aunque la permanente intervenci6n de prodigios brenaturales. El gran descubrimiento de Vlco fue· el de que
constitufa para Dossuet la más legitima explicación histórica. "el mundo social ha sidó hecho ciertamente por los hombres,
y sIempre buscaba un plan divino en las acciones humanas. pói.J.Q_~.E,.~l se puede y se deb:.-l.l;,tllar sus principios en las
realizó también, a pesar de ello, una buena labor como histo- ....•. modificaCIOnes de nuestra p~la mente humana".·o
riador al explicar ciertos acontecimientos por sus causas na- - Con este uesruhl"imiento, y ron las conclusiones que ex-
turales. Si bien su filosofía de la historia es aún representa- trnjo de él, Vico inició la secu lnriznc16n do la tIlosotra de' ID
tiva del estadio teológico de esa disciplina, lo es, sin embar~n, hlstorJa y de In hlstorlograffa. Vico no se desdijo, por elerto,·
c1e un nloc1o monolll nh!loluto que In de Sa11 Agustrn. , , de su fe católica, y considera~a aún a la religión como el únIco
En el siglo XVIII la fIlosona de la historia entra en su
me.ºI~L_p-oJierJ)so (l'único potente mezzo) pata_refrenar a Io_~
fase moderna. ¿Quién fundó la moderna filosofía de la histo-
ria? Según el alemán Troeltsch fue el francés Voltaire, y hombres-li!>erados de la eª,glª-Yi.tY.~las lex~=li1Jmana.i'·'
Pese a esto transformó 1m erce tiblemente el Dios trascen-
según el francés Michelet fue el italiano Giambattista Vieo. dente de las' E-scrituras en un Dios inmanente es dec r, en
En lo que a nosotros respecta nos inclinamos a pensar que ulJa_fuer~~ abstracta, metafislca. Para vlco la fíistoria era la
la creación de la filosoffa de la historia en un sentido modemo
fue obra de esos dos genios, que se complementaron entre s[
muy felizmente. Vico tuvo la prioridad. En 1JM publicó su CV9...I..U~t61Lde_.l'L~e_a~ ñUiñiña gobernadñpor el poder leidS-1
libro Principj di Séiellza Nuova d'intorno alla comune Natura re_alizn~LPrºg~sivamente gracias
)1é!9.0r:-!L~~~L.Providenclª, la idea alde cual
su propIa naturaleza,
los hombres myttlo$ en I ,tr0'
-t. virtud de su libertad. . : ..:'.',}';
delle Nazioni (Principios de una ci~nueva en t$lrlla-aJa
naturaleza comÚn de las nacIones), que constituye el co- Vlcodistingui61res períados en el desarrollo de la histo.
mienzo de la secúlal'lzadón-dff1Effilosofía de la historia. Como
dice acertadamente Friedrich Meinecke, el libro de Vico es el ria: la .eda.cLteocrática
humana o civilizada, eno divina,
la cual lalos@ad heroicaclfs~rutan
hombres la edad
\de
.:~ t:?
"novttm organum" del pensamiento histórico.·7 •

IR G. Yrco, PrlncipJ di Scienza Nuova d'fntoTno alla comun~~N~.


El-p'cnsa~or italiano continuó atado, por una parte, a la tura della Nazloni, Seconda'EdlzIone (1744),MIlán, 1854,Libro Pri.
concepci6ñCrISiliiñn.~~J.a-ñistorIa, al aceI!!?r las poSfCTO!les mero, llI, pág. 05 (trad. esp.: vol. l, pág. 115).. .,:'~ :';.
ID Ibfd., Libro QuInto, pág. 537 (trad. esp.: vol. IV, pág. 165).'·
11 alIW1'r,8 de Bossuet, ParI!!, 1856, t. X, l)ág. 133. 40 Ibfd., Libro PrImero, pág. 136 (trad. 'esp.: vol. l, p4g.176)..
•• 1bId., t. X, pág. 1:12. H Ibfd., Libro PrImero, XXXI, pág. 106 (trad. esp.: vol. 1' pági-
8f 1<" MEINECKE,Die b'ntstehung 'des H(stol'ismus, MunIch, 1936, na 130). f
t. l. páG. !iO.•
69
62 ",~
LA P/L080FIA DE LA HiBTOIUA. BU ORIQ/lN f,BUB OSJIIT/VOS

"'i~ualdad'
ta ante la ley".
o primeramente ed. laEste drama ensetres
Antigüedad, actos,
repite, represen-
segíln Vico, obra fueron publicados en 1765 bajo el Utulo de PhUo,ophi('
en la historia de todas las naciones. Su evolución triádica <lel'histoire, Filosofía de la Historia. Esta expresión, .acuña-
da por Voltaire, conquist6 pronto un status permanente en
sigue las leyes inmanentes de la naturaleza huma~a. :Jr:~ta los dominios de la filosofía y de la historia.
es, por cierto, creación divina pero, de ~erdo con VICO•.D!.os
obra en la historia polo indirectamente, a través de la..-natura:- En ide~
nuevas lo quederespecta
Voltaire afue
la historiografía, la ~rimera
la de escribir hiS das de de las
civili-
lezahumaña..-que-ha..creado. '
Luego de mostrar cómo convierte la sociedad humana los zªciQne~ de reyes. "Queréis, finalmente,' sobrepoñeros a I
disgusto que os causa la historia moderna. .. Buscáis en es,')
vicios de la.fcrocidad, la avaricia y la ambición en las virtudes
:tOciales del 'valor, la industria y la actividad cívica, concluyó inmensidad solo lo que merece seros conocido: el espiritu, l;:¡s
costumbres, los usos de las principiales naciones ... " ••
jicierido: "Esto prueba' que la, providencia divina existe y
que' es una divina mente legisladora, la cual, de las pasiones Estas palabras de Voltaire ponen de relieve su segunda
de los hombres, dedicados todos ellos exclusivamente a su i~ea nueva: la de un ~incipio selectlY-º-ªQllcado por el histo-
rI~d<?r con leña conctencta y con toda intencÚSn. ~n tanto
conveniencia privada, "'J por las cuales vivirfan como ~estias que Descartes ve a en a necesidadae tal selección uno de los
feroces en las soledades, ha hecho los órdenes civiles, mediante defectos de la 'historiografia, 48 Voltaire la consideraba Una
los cuales viven en sociedad humana". 42 ,
de sus virtudes, un medio de someter la interpretación tota 1
Mientras que la tríada de Vico anuncia las filosofías de 'la
historia de Hegel y de' Comte, su idea de que la historia pone de la historia a un valor directivo, a un ideal. A prop6sito
de esto escribió: "En todas esas inmensas colecciones que
las pasiones de los hombres al servicio de fines. descon?cid~s no se pueden abarcar, es necesario limitarse y escoger. Es
para ellos se repetir fa más tarde en las concepCIones ~ustón- un vasto 'depósito donde tomaréis aquello que os, sirva". 4D
, cas de Kant, Hegel, Schopenhauer y otros. Voltaire, Herder,
Schiller y la mayoría de los filósofos de la Ilustraci6n desarro- El valor, directivo, el :..ide~l_J~lediaI}te~I.~y.~LVoltakeJn-
terpret6_toda-E historia de la humanidad, era el de la filOHO-
llaron la idea de Vico de que la)}'élturaleza_l:'ª-cional <i~Lbom-
fía de la ilustración: el:::rd~Cd~I:P.rogre~-ºe 1aJluma1!i..~d
bre e!Lsu-verdadera-naturalez~. y de que, gracias_élL1.~bre hªciaJéL1'ª~<5.n,la llb.enad, ·la tolerancia, la paz y la perfección
juego' d~Ja-ª-pª~oJleshuman~s, ,la _?rstonas~era progr~a- , ,del '~spíritu en el dominio 'de las arfes-i-ae!¡iiCIenci~8. Ei-,
mjnt.e. a lf\J)arb~rle y t~rmiml por. reanilU"J~.' ,J"lm@~*~r.~.11a su llbro ¡;; ".01, de.-Louli-iTlf eier1biÓ-Voltatre: '-'
d!illza.CI6n.
germen de-laEndoctrina de de
la teoría Vico puede
Sp~!1g1ef de las hallarse inclUSO un
a..!lalºgí!.~_1!1_or!.~ló- "Para todo aquel que piense y, lo que todavía es más
gieas'entre los distintos ciclºªd.e.Ja ..ey§l\iª6n _~~~~~i.~~!.~~gún raro, para quien tenga gusto, solo cuentan cuatro siglos .en la
historia del' mundo. Esas cuatro ·edades felices son aquellas
lá cual la historia comienza con cada nación fa recorre una en que las art~s se perfeccionaron, y que, siendo verdaderas
's~ijd_ª_.~~I.!!~t~te.'-lriaiidablemenfe-casI no hab a e~~~raci6n
en 10 que escribi6 Jules Michelet acerca de Vico: MIentras épocas de la grandeza del espíritu humano, sirven de ejemplo
la multitud adoptaba o combaUa la reforma de Descartes, un a la posteridad".4T ."
genio solitario 'cre~ba la filosofía de la historia" .••
En otro pasaje Voltaire mostró lo que constituía s~-
Con Voltaire llegó a establecerse definitivamente la era cipio de selección para escribir historia:
(r moderna CIéIa1iistoriografía y de la filosofía de la historia. "No todo lo acontecido merece ser escrito. En esta, his-
, Mediante su Essai sur le8 mreurs et l'esprit rks natio'ns Vol- tODa me interesaré solo por 10 qué merece ící atenéión de to-
taire provoc6 una revolución tanto en la manera de escribir
historia como en la de interpretarla. Como se sabe, los cin- <loslos tiempos, aquello que pueae pintar el gel11q y las cos-
cuenta y tres parágrafos que integran la introducción a esta
H (Eut'res compMtes de Voltaire París, 187'8 t. XI, "Essai sur
les moeurs" ... , 1, pág. 157.. ., ,
Ibfd., Libro Primero, VII, pág. 97 (trad. esp.: vol. 1, pág. 117).·
42
45 R. DESCARTES, Discours de la méthode, Par[s, 1898, 1, pág. 14.
48J. MICJlELET, Discours sur le syst~me et la vie de Vico, Paris, 48 CEuvres comp~tes de Voltaire, t. XI, "Essal. .. ", 1, pág. 158.
1827, pllg. 1.
41 Ibfd., t. XLV, 1,. pág. 155 (ttad. e!'p.: pág., 7) .•.
64 65
~~A rILOBO~IA. DE LA 11/8TPRIA Y BL PROBLEMA DE LOS VALORES
LA 1'ILOS01'/A DE LA HISTORIA. BU ORlOBN y BUB OBJ.2'lV08
..

.-_-----~---_.-
~·.~umbre8de los hombr~~.servir de ~jELll1IDo.Y.J()~ --el.amor~
.: 8 la...•.virtud, a las artes y a la patria". •• ...
Voltalre, junto a los<remAsrepresentantes de la doctrina
Spengler como Toynbee solo siguieron una senda abierta por
Voltaire. Fue este fil6sofo francés quien rernplaz6 el "sistema
ptolomeico" de la historia por un "sistema copernicano"/ pese
del derecho natural, creía que el hombre, en general, siempre a las pretensiones de Spengler en este sentido.''': ;.~
ha sido "lo que es" tD y que "siendo la naturaleza (humana} Con. la superaci6n del provincialismo hist6rico Voltaire
en todas partes la misma, los hombres debieron, necesaria- dio también un paso decisivo hacia una total secularizaci6n
mente, adoptar las mismas verdades". lO Al basar su pensa- de la nistoria. Al reprochar a Bossuet que hubiera escrito
miento en estas premisas, Voltaire pudo admitir la existencia su historia "exclusivamente para insinuar que todo en el mun-
de pautas de valores aparentemente independientes de la his- do ha sido hecho para el pueblo judio" Ir al insistir en' la im-
toria y de la geografía. Por eso pudo decir: "Todo ha cam- portancia de las civilizaciones paganas, Voltair~ quebró el
biado sobre la Tierra; solo la virtud no cambia nunca". G1 Pel'O monopolio de la ética judeo-cristiana y mostró que la mora-
en realidad, Voltaire hizo de los valores de su época la norma lidad también era posible entre los paganos. En .tantQ gu~
para medir los valores del pasado y aun el patr6n para los
valores del futuro, puesto que quiso que fueran "l'exemple de p~a._.B.ossue.t.lLa=n
1~(eJq)ITCaciÓlUIlásj a, avolt:aiie-procut6..
la Divina Providencia
explicarconstiluía
todos los
la posMrité", u ejemplo para la posteridad. sucesos -los. hist6ricos y los ~~~.~~.p10 prOductos,ne-
Luego de enumerar los primeros tres grandes siglos de cesario.s-.de.-Ieyesl1niver~ ' .
historia -el de Pericles y Plat6n, el de César y Virgilio y el Indudablemente se remitió aún,-algunas veces, a'laPro-
de los Medicl en Italia-- Voltaire escribi6: "El cuarto siglo videncia. Por ejemplo en el pasaje siguiente: "La Providen-
es aquel al que se denomina siglo de Luis XIV, y entre los cia, que puso hombres en Noruega, también los puso en Amé-
cuatro es tal vez el que más se acerca a la perfecci6n". u rica y bajo el círculo polar meridional, del mismo ~odo ~omo
El siglo del absolutismo de Luis .XIV le pareci6 "el siglo plantó am árboles e hizo crecer la hierba". lB /.
más ilustrado que haya habido jamás". l. Aunque nos pre- Pero la Providencia de Voltaire no era ya la. de Bossuet.
viene "contra nuestra costumbre de juzgar todo según nues- Recordemos el irónico diálogo entre "la 8trUr Fessue",· una
tros usos",1G Voltaire violaba siempre este principio. Más monja, y el metafísico, en el artículo "Providence", del~Dic-
tarde, el historicismo, con su tesis veritas filia temporis -la tionnairephilosophiq'l!-e de Voltaire. Dice alU el metafísico:
verdad es hija del tiempo-, corrigió el transhistoricismo axio- . "Creo, mi estimada hermana, en la Providencia general
16gicode Voltaire. de la cual ha provenido desde la eternidad la l'fI que todo lo
Recordemos alguna otra de las contribuciones básicas de gobierna, así como la luz mana del Sol; pero no creo en abso-
. VQltalre a la hlstoriograHa y a la filosofía de la historia: luto que una Providencia especial cambie la econoIl1ta·del
escribi~ la historia del mundo y no solamente la de Occidente.
En nuestro siglo, Oswald Spengler se jact6 'de atribuir a las m~d~vor
'-----Y.o¡tai~) de vuestro
agrega que lasgorri6n
leyes odedeesta
vuestro gáto"."¡
Providenclatson
historias de la India, de China, de Arabia y de México igual "i mutabl" a ProvidencI pIerde con él su carácter teól6-
importancia que a la de Occidente. En éste, como en muchos ~ se convierte en una uerza metafísic,a. s .. ca
otros respectos, fue imitado por Toynbee. Sin embargo, tanto .que con Voltaire la filosofía de la historia pasa de su estadio
te~6gico a su estadio metafísico. ~uguste Comte, reftrl~
4ft Ibfd., t. XIV, págs. 158·159 (trad. esp.: pág. 10).• a su' ley de los tres estadios, escribR>: --.··.Y.
4' Ibfd., t. XI, 1, 21. *
lO Ibfd.,·t. XI, 1, pág. 15.
"Et;Le~tadio metafísico, que Solo es, básicamente,una
11 Ibld., t. XI, 1, pAgo 137.
56 O. SPENCLER, Der Unter(Jang 'des Abendlandes, Munich, 1923, I,
la Ibfd., t. XIV, 1, pág. 155 (trad. esp.: pág. 7). págs. 23·24. * ¡
la Ibfd., t. XIV, 1, pág. 156 (trad. esp.: pág. 8). .oi (E..uvres c01npl~tes de Voltaire, t. XI, 1, pág. 208.. -1
•• Iblci., t. XIV, 1, pág. 155 (trad. esp.: pág. 7). lB lbid., t. XI, l, pág. 7, . ;. .:~
lB Ibid., t. XI, 1, pág. 208.
SI Ibfd., t. XX, IV, pág. 295.

66 67
ILAI'JLOSOJl'JA D1DLA ll1S;Ol',lA l' EL PROlJLEMA DE LOS ~'ALORES
LA 1I'1LOBOFJADE LA lllBTOBlA. BU ORIQlIN r 'U' OBJft'Il·OB
,'.' 1 .
•• t
simple modificación _general del primer _estadio.-..(el estadio su virilidad a su juventud y a su infancia, tales retrOcesos
teológico), lQ.~gent~ sobrenaturªles ªºILr~mpl~za..Q~.LP<?r son b~stantes frecuentes en la historia' del pensamiento,' yen
. fuerzas abstractas ... , innianem.es_<L.los_diferentes seres del especIal en la· historia de la filosofía de la historiaF',LuegO de
haber alcanzado su estadio positivo con los' citados filósofos
mundo. y conSld.mdas. 'capaces de producir por:sr~;»isi1Üis
Condorcet y Hu~e, la_ filosofía de la historia volvi6· nue-
todQS los fenómenos observaQ9s."oo - yamente al estadIO metaffSfco=con Hegel y, en nuestros'dlas
Esto es lo que sucede con la filosofía de la historia de alis~adio ~~o con Toynbee. Y adn podría cón81defal's~
Voltaire, a pesar de una terminología que nos recuerda aún, a la fIlosofía de la 111st01'1a de Regel como un retorno de :'esta
por momentos, el estadio teológico. disciplina a su estadio teol6gico. ¿Acaso no escribe "Hegel:
En su historia de la teoría de los colores, Goethe expresó "Dios gobierna al mundo: el contenido de su gobierno, la eje- /
la sospecha de que Voltalre ostentaba su deísmo a fin de no cuci6n de sueraplan Mundo"? ot Pa¡¡
parecer ateo. Sin embargo, Voltaire necesitaba al "autor de lahistQrJa "unaes teodicea,
la HistoriaunadeljustIficaci6n He~el••lf¡IO
de Dios,:
la naturaleza" no solo como ingeniero supremo de la maqui-
naria llamada universo, sino también como garante de la ley Cuando definió
deI~pIilllJ a la historia
a través del munuocomo "ela deS~llegUe
del t1eiñ~";e"'consideraba est Espí-
moral. Esta última le parecía necesaria para asegurar la su- ritu como divino. Para Hegel -dice Erm;t C~ en' una
pervivencia de la sociedad, en especial de esa sociedad refi- formulación excelente- "Dios no solo tiene historia. él' es
nada de lOS-Balonesfranceses en los que él se divertía. Frie- historia". 87 Y en una metáfora no menos brillante, el filósofo
drich Meinecke estuvo acertado al decir que el Ser Supremo americano Sj~ney Hook declar6 que para Hegel la historia
de Voltaire era "un Dios de la seguridad burguesa". 81 Estaba e~ "la aut.QbiQ~liiUíe Dios". ft8
lejos de ser el Dios de los teólogos. No obstante, creo que la filosofía de la historia de Hegel
Con Condorcet Dios desapareci6 de la interpretaci6n filo- representa el esté!.dio_:m~tafís~code esta disciplina ~n~~t.!e·
sófica de la historia, y el "progreso indefinido" de la humani- el t~()16gicp, puesto que el 12loue-HegeLes-ab.s.trMto; es la
dad pasó a ser una fuerza irresistible. Mie~tras el deísmo ?e Idea Absoluta o lógica ue existe rimeramente como sis a
Voltalre no pudo evitar contraer empréslltos con ese CrIS- deconceptos .2rec smlCOs,se sumewJillJª--.esfera inconsciente
tianismo que tanto odiaba, Condorcet rechaz6 tales transac- de la naturaleza, alcanza en el hombre la au.tocoociencia en
ciones. "N o hay religi6n que no fuerce a. sus part¡darios a forfrÜCaeespíritu subjetivo, realizaJlLC.on.t.eni(;l.~Lenla histQ-
tragarse algunas nociones ffsicas absurdas". II~ rIa- comoesnmtu 'eUyo al crear los Estados, las intitucio-
Se podría pensar, pues, que con Condorcet, Turgot, Hu- nes SOCIaes, la ley, la ética, etc. Finalmente lo Absoluto re-
me Gibbon, Buckle, Taine y Comte la filosofía de la historia tQi;i:iaa si mi mo enriquecido y perfeccionado cÓÍÍÍoarte, rim-.
gión_:-1' sofía. La evoluci6n entera está sujeta a las l'lguro-
alc~nz6 su es.tadi.o.-P-ºª.lliY0que, según Comte, constituiría el
estadio definitivo de la humanidad. Recordemos la siguiente sus ~ es e a dialéctica: la ley de la lucha, interpenetracl.6n
reflexi6n de Comte:
y,_unidacLde
y la ley de lalostransformación
opl1estos....l-ªJ~de
-erelalacanti
negación
a e decua
la ne ae.6n
dad,' Se
"¿N9_recuerda cad_a.-un!Ld~~otros, al ~ontempla..!:.su trata aquf de fuerzas me a SIcas y no de; en so renatu-
pr.QPia histo:aao-!l~e ha si?~~~Jya~nte, en ~o que. resE~~ta
afíslco
sus nociones l!1ás-imPortantes,. te6l~~0 en _~I,l_m~~~CI~1..
meta- una concesión
\ raJe~, semántica adela Hegel
ortodoxia luterana, ese poderoso·
en S\!Juv.cutudY"lisico_en su emdug~? 3
sostén ydelalaterminología
monarquía de pocÍÍ'Ía
Prusia que consIderarse
el l/filósofo como
del. estado
Sin embargo, en tanto ningún hombre retorna jamás de '! ';"
"4 G. W. F. HEGEL, S{imtlielle lVerke, (Glockner), t. XI, pág. 67,.
lOA. COMTE; COU1'Sde philosopllie positive, Parls, 1930, t. I, págA. os [bid., XI, pág. 42. ~,'
..'
01 F. MEINECKE, Die Entstehung des Ilistorismus, Munlch·BerHn, on [bid., XI, pág. 111.
1930, I, pág. 85 (trad. esp.: pt\g. 77). • n7 E. CAssmER, The M'1Ith o/ the State, Garden City, Nueva Y~rk.
u CONDoncET, Tableau historique des progr~s de l'esprit humain, 1D55, pág. 330 (trad. esp.: pág. 311).. . .!~.
Parls, 1900, pág. OO.
6~ S. HOOK, From Hegel to Mar:c, Nueva York., 1050, pág. 36. .
u A. COMTE, Cours de philosophie positive, ParIs, 1830, I, pág. G. 'lj
. 69
68
•...,.'. "
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. 'IUJIOrlA.QI' LA rrrST01l1A 1" EL PROBLBMA DE LOS VALORES ,.
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¡ • LA FlL080FIA DI!: LA IIISTORIA. SU ORIG,EN· Y8UB .OBJ~'l'IVOS

¡>rus1ano" intentó proteger del ~taque del liberalismo. El ca- Puesto a buscar otra justificación de su empresa histÓrico-
cter más bien accidental de su terminologia teológica se
filosófica, Toynbee se declaró insatisfecho de la respuesta de
revela también en el hecho de que, s~~ Hegel, el-Espmtu
~pengler a la cuestión de los orfgenes de las civillzaclonel'.
p.ARJ.gJu.t.o-a1canza-f~t,-gradosupremo de auroconciencia en la Fue en el Prolog im Himmel del Fausto de Goethe donde
f:fUosoUa
·.para él lay expresi6n1l3decuada"
no en la religión. Solamente la filosofra
de la Idea Absoluta.constituia
. Toynbee halló el principio explicativo de la historia de las
civilizaciones. Es bien sabido que, inspirado por la histori;l.
·. Si, de este modo, la filosofra de la historia de Hegel cons- <le Job, el poeta alemán sugiere una suerte de apuestaentrc
. tltuye un retorno de esta disciplina al estadio metafisico, la Dios y el Demonio, quien desaffa al Ser supremo a que lo deje
en libertad para corromper a Fausto, si puede· hacerlo. De
, filosona de nuestro
a.JIu retorno contemporáneo 1\rnold
~ot~eal6gico. De Toynbee ~ale
hecho, -el famoso modo que para Toynbee la historia se presenta como una el.'-
· historiador bntanico seria el último en negarlo; él declara
pede de apuesta entre Dios y Mefistófeles, una lucha entre
que en todas las investigaciones históricas tuvo por gura el el bien y el mal y, sobre todo, una relación de "incitación \"
lema de la Universidad de Oxford, Dominus Illuminatio Mea,
respuesta". Esta última es la que explica, segú.n el historla-
el Señor es. mi inspiración. Para Toynbee, Dios no~s-solo_un dOlOinglés, el origen, crecimiento, decadencia y desintegración
hecho hi§tórlco: es~L!Iecho ~§jJco supremo, la reli ióu de las civilizaciones. .;
es el 'Ónico asunto--digno de la atención de los istoria ores.
"L~Lbl~or~:féila de las religiQ"ñes superiores -=(Üc~es Luego de rechazar la idea de sus compatriotas .Gibbon y
solo un asp-e_Q.lQj~eTa vida de un Reino Celestial del cual este Frazer de que el cristianismo fue el destructor de la civiliza-
·ción grecorromana, TQY:nbee analizó en primer término la
mu..!}dQeLU11ª-Pr_C!-vi ncta. De este modo la h1stori~~~on-. hipótesis de q . 'anismo fue-una especie· de crisálida
v~te en ..JgQlogía". 60 La, transformación de la historia en <i.IJ_e_alhergó~~preserJlÓ.los érmenes so rev Vlen es e a cul-
teologfa es, indudablemente, la clave de toda la filosofía de tl.rra anti ua has r rse cam no- a o a arma
la historia de Toynbee. de-una nueva clvilizaclón ..secular. Pero es p tes s egra-
En un esbozo autobiográflco, este gran estudioso se re- <.lada al cristianismo y a la religión en general al papel de
fiere a sus "<;lescubr~l?ientos" fundamentales. ~l primero fue humildes servidores de la civilización, papel que 'no se aven-
el de que la.!.Jla~!Q~~OIO eran_fragmentos arbitrariamente dría con la concepció12-teológica de la historia Rustentada por
ai~lad.9.s_.
~~alidades_~~l!...E.º!!.1PJej~s, de sociedades o de ci- Toynbee.. Por consiguiente p ne como alternativa "una
vilizaciones. Estas últimas constituyen "los dominios inteli- concepción q'!eJe resulta más sati",factoria y que e . en
gibles más pequeños del estudio histórico". 10 Fue su segundo ver a la civilización cotru>In lo a la reli lón como el fin. .
deE!~ub!:imieng>el de que las_t!~torias de todas las crvlli~a- Desde este punto de vista, "las clvflizac oncs o s sier-
ciones eran, en cierto sentido, pa~ªlelas y contemporáneas. "as de la religión", y la función más útil de la civilización
Pero Toynbee tuvo que comprender un día que estas doctri- ·greCOrl'omana fue la de dar a 1u1. al cristianismo, ant.e8 de
nas e1'un "descubrimiento" solo para. él, y no para el público desaparecer. Comparando la religión con un carruaje' ·piellsa
en general, que las habra leido antes en La decadencia de Oc- To~nbee que "las ruedas sobre las que asciende al c'iel~Ypo-
,
c.idente, de Spengler. 11 dnan s('r las cardas periódicas de las civilizaciones de hi\Tie-
rra". Combina «sr un E..u~e viga dclico sobre el desartollo
lO A. J. TOYNnEE, Ciuilization on Trial, Nueva York, 1948, pág. V de las civilizaciones ~on un punto de vIsta limml ace~a de-la
(trad. esp.: pág. 10). '" €Y91uci6n de las relilPones. liEl movimiento ascendente conti-
10 Ibfd., pág. 9.
11 Hemos sefialado ya que en su "revolución copernicana" Spen· nuo .de. la rel~gi?n podrra ~st.a: a~l.Idado y }?romoyldo por el
gler fue precedido por Voltaire. Pero Spengler y Toynbee tuvieron mOVlnucnto clchco de las clvlhzaclOnes alrededor del ciclo de
además otro predecesor, León Tolstoi, que escribió: ••... describir la rlacimiento, muerte y nacimiento".TI .. r'"
vida, no de la humanidad, sino meramente de un pueblo particular
ea imposible". (Tila Complete Works o/ L. N. Tolstoll, Nueva York, 12 A. J. Toy~nF.F..
Civilization on T1'ial, Nueva. YorK, 1948, pAg.236
1899, "War nnc1 Peace", vol. VI, pág. 232). .
{tI·ad. esp.: pág. 284). '" ". . .'"
'ItI
LA fl'lLOSOFIA DE LA 1IISTOIUA. SU ORIOIIN y BUBOliJ."IVOS

ftr~?A nL080fl'IA DE L4 l/lSrp"",t l' EL PROBLE;lfA DE LOS "'ALORES por decirlo así, el amor de Dios por este mundo y Buiencar-
.. De este modo nuestra secularizada civilización científico- nación en él- sería un aumento acymulativo de los medlo~
~, tecno16gica representa ¡para TOYl1beesolo "una repetición casi de_.Qracia .a disposición de cada alma en este mun]o •• ; 'El
sin sentido de algo que los griegos y los romanos hicieron an- efectoJ'ea1 -y trascendenta1- de JlIl.Jlu...mento acumulaUvo
{ tes que nosotros", TI Después de todo, dice en su Sft/dy of de los medios de Gracia que están a disposición del hom6i'e
J:{islory, 10 que ha hecho In ciencia desde fines del siglo XVII en-este mundo seria el de ermitir a las almas nas mien-
hasta'nuestros días fue solamente "una serie de descubrimien- tras'-estántodavía en es e mun o e ar a co o n
tos intelectunles social y moralmente subversiyos". u
Si la ch'i\izaci6n moderna es dcjnda a un lado por "mo- Di~'y~~arnarlQ
Creo que soloen un
unamístico
forma puede
m s prhallar
·ma signiflcaao
a la Su~." en lo
nótona", '''supel'[1ua'' y "subversi\'a", ¡.cuál es entonces el que para Toynbee representa el sentido supremo de la his-
acontecimiento más importante de la historia? Es, todavía, toria.
In "tl'urifixi6n y su:-: consecuencias espirituales". En este Mencionaremos aún la última profecía de este extrafío teó-
punto nuestru cuntempul'tlneo T~~2"!l>~() <1Hlerede sus pre- logo de la historia: al morir, dice, las civilizaciones dan naci-
decesores mel1ievalcs. .-\1 igual que §an Agustfn y. Bossuet, mÜmto.-a.Jas-r-e1igiones. Para el futuro preve la llegada de _una
apJuitc-J.;Qm<.L1leclw .11!st~~qJ.\e_eU1Qm1;JntJla ..SJº~LCl'eado religiÓILuniversal que constituiría "una especie más altá de
pQL1)ius, CIue.J~.cl~_Vi(~L~~ all1.E~~.l=-{lllC
amaba tanto a la hu- sociedad", ue uniría er . 'anismo el hinduismo la-
m.auidalL.quc "se CJ1<:é.IIllÓ_'p'Ul'a traer 1areaenCiOi1-alas' aIilla~ . J. ~m..2- el b . El cristianism? cons t 1', por supues-
hU.!Dunostlumntl' Sll \~ida.sobre la Tierra". o:, En esta (lteología ~¡V to, el punto "culminante" de esta Jerarquía. Et'\.tQnces des-
hislnrici, cumo el mismu TOyl1bee la denomina, las civiliza- \ apareceránJa~a..yj.!L1.!!~ha de clases .~. el Estado se Sl;l-
ciones ¿¡parecen solamente como "peldaños hacia cosas m,l:'i bordll1arª--ª-.la Iglesia.' Todos los homores se volverán haCIa
elevado:,; que t'st~íl1en el plano religioso", en un proceso que DIos y la CO~ión de Santo(sera una reall~~ en la .~'íe-
tiende hacia 1'1t! n:\'claeión de un conocimiento religioso sicm-
nientos-años. Estacomo
rr.a-y_en-el éiPj(}f lo imagin6San
concepción AgtIstínace
fue propuesta a mitadmil
de fUi-
si-
prel1Hís proft\l1{.1u·'.(,Cuá I es, entonces, el papel de la demo-
cracia? ndlejada por el espejo dcformante de la concepción glo XX por el historiador moderno Arnold J. Toynb.ee. Aña-
teo1ógiC'ade la historia de Toynhee aparece como una página damos, entre paréntesis, que estas son citas y no una parodia.
Toynbee es el ejemplo más notable del retorno de la
arrancada del libro del cristianismo, pero medio despojada filosofía de la historia a su estado teológico, después· de haber
de Rignificado a Ct\US;1dc su seeulal'ización. Según el autol' pasado por st,ts estadios metafísico y positivo. Se torna' obvio
británico, nuestra civilización puede perecer, pero el cristia, de este modo que aunque nos ofrece la posibilidad de clasifi-
nismo, en cambio, especinlmente en su forma católica, no solo car ciertas manifestaciones de la filosofía de la historia, la ley
sobrevivirá, sino que además crecerá en ~abiduría y en es- de los tres estadios de Comte no describe la evolución d7[iSla
tatura. di~~lI>lina. Ni slquI~r-ª-p_ued.e_clasifiw-todas sus manifeata •.
¡.En qués.QJJsist~..~r.Rro[J7'eso histól'ico :r cuál es el .<:ignifi- . pues el materialismo dialéctico no· eS ni teol6¡Jco •..m
cLQ,I1es,
m~.tafí~co ni posit!y'o. Lo mismo sucede con· la doctrina', de
en ]a mitad del ~g_!.r?_~x? Toynbee responde en el pasaje S-Rffi~r. ';1:'
J siguiente:
<<!!lo de la ., la ¡uzae csÜi irñagen··iñédie,'ar¡¡;aza. da
histotl¡h_a Abandonemos todo intento de encontrar una ley que des-
"Un Ji~~onc;,ebible de proQ,:eso en estos términos eSj)iri- --' criba la marcha de la filosofía de la. historia, ya que probable-
tuales -un tipo que daría sentido a la historia y justificaría, mente una -ley tal no existe. En cuanto a las ~lasi!icaclones,
limitémonos a d~v·idir las filosofl'as de la historia en espeeuza..
71¡bid .. pág. 237 .•
H A.. 1. Ton:nt:F.. A Stlldy o/ History, Londres, 1954, vol. IX, pág. /.- tivas y crlticas. !As
cer ID1.aCloañña sistemas la.e~culatlvos
generaLde fu)luCl3'ñ=de tratan, de estaSle-
la historia desde
749." _o, . _ 1l't\

, . TI A .• J. TOYNnF.E, Civilization on TriaT, Nueva York, 19~8. pág. 239


,~,!~,Jt
(trad. esp.: pág. 311). Te lbld., págs. 262-263 (trad. esp.: pág. '310) ••

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72
E,,~,r,·,
• ~i-rfL9~OF1A DB LA HI8TOt~A y Ee.. PROBLEMA DE LOS VALORES . ,
. ,!SU!. c~mlenzos basta sU--fm, de encontrar sus leyes, finalidad,
zan inconscientemente. Hasta aquí Kant sigue la.:ruta lra-
~:,s1811Itlcado "alor. 12retizar
~>1 cos y procuran ~itos sistemas
el cursoespeculativos 30n teleo-
de los aconteéímientos zad~lco. \ Es el contenido de este plan lo que acuerda
,'h st ricos. Casi todos 108 grandes intentos de filosofía de la a la concepción kantiana de la historia un carácter específico.
historia, desde San Agustín hasta Hegel y Toynbee pertene- He aqui sus palabras: "Se puede considerar la historia de la
cen a este tipo especulativo. ' eSi>eci~humana err su conjunto como la ejecucIón de un se-
Los primeros que pro~esta:on contra estas pretensiones cr_etQ_~lande la. naturmez~p-ara la realizaCIón de una cons-
unlversahstas fueron los lustonadores profesionales. Uno de tit.ución_ci:Yi!~erfeeta, ... cOIl!Q.!:lÚnico estado en ue n
.los más grandes entre ellos, el suizo Jacob Burckhardt declaró ll~LP,U e desenvolver plenamente todas las s o e
en la segunda mitad del siglo XIX: "No estamos e~terados lélJl~ •
de los secretos de la Sabiduría eterna y no conocemoS: sus Habiendo dotado al hQ.ffibuLde razón v libertad. la n~-
propósitos. Esas atrevidas anticipaciones de un plan unh;ergal l'aleza "q!liso" que todo lo que en el hombre va más allá de
Stle~ds-leucia animal deba ser realizado por él 'Mismo. El me-
, conducen a errores,
En nuestros días porque parten.
el profesor de premis~
Kad-.R. erróneas".
POIm.~rotestó muyT~
dio\.lsado por la naturaleza para forzar ai hombre a desarro-
-vigorosamente contra esos sistemas especulativos de la histo-
ria tildándolos de "filo~ofía m'acular" T! y el profesor Marrou llar todas
Como sus disposiciones
Heráclito, Kant exaltóes,el según Kant,entre
conflicto el anta~onismo.
IosomBrel) vJ
planteó a sus autores la embarazos a pregunta: "¿QuéSñbeñ porque sin él se convertirían en vicUmas de su propensión a
ustedes. dELes.éL h!§1.Q!:!~a la q~e al)elan tan· gustosáffiente y la pereza. Pero "afortunadamente" los hombres están poseí-
cQ.,mo lo sabell?" TO'- ..••• dos J!Qr..Ja envicliar-1i-vaftldad~di~lª y el deseo de poael'.
Sin esos vicios, dice Kant, todas las" excelentes disposiclones
. 'mucho
Losmás
objetivos de una.
modestos; fi~SOfj-ª
se hnIT crfticq de la
nn a determinar las pܡtoria son
condiciones h~s permanecerian atrofiadas. "El hombre qulel'e con-
l~gicas. pro.
,d~ce.el e~~lógicas
eso. l, y axiolo
onc'" !'9 , ~Icas
an deil;is critico
istoria.
d('1 Como
cono- - especie y quiere discordia". 11 Empujado n la acción por su
t1~" lcoJilia~)ero la ¡:¡atura1eza
codicia, el hombre aprendes~be mejor
a usar su lo que yle desarrolla
'razón convIene nasí,
Ta
CImIento hlstól'lCO es,_~)'!- mosona de la hl§!.oria "tradicional"
10.QJJcfue In crítica kantialla a la metafísica dogmática. gradualmente, todas sus potencialidades. '
Sin embargo no fue Kant mismo quien creó la filosofía
'criUca de la historia. La crítica de K!l..Qtse limitó a la metan. Pero esta
un bellu"l mismacontra
omnium insociabilidad queguerra
omnes, una impulsa
de al.hombre
todos' contraa
sica dogmática en los dominios del conocimiento y el compor- todos, lo fuerza finalmente a crear una con vil
tamiento moral, en tanto que su fi)osof[a de la historia con. fecta, en a que la libertad del individuo uede coexistir c
tinuó siendo especulativa, teleolÓgrc,a y metafísica. Kant es- la 1 el' a e grupo. 01' me 10 de guerras' destrUcl vas y de
'cribió su famoso ensayo sobre histOl"ia universal en 1784, tres ~ostosos armamentos la naturaleza fuerza a los hombres y los
años después de la publicnci<5n de su Crftica de la razón pura. estados a superar sus antagonismos, a i1escapar del estado' sin
,Empero, este ensnyo no muestra rastros del cl'iticismo filosó- ley de los salvajes y entrar en una unión de naciones·! •.••;'que
garantizaría inclusive la seguridad de los países másdéblles.
blecido por una fuerza meta sica llama a na ura eza o ~s!a es una idea que Kant iba a desarrollar más, ~d~~qn su
~ lleo. L¡U)!ª-tori~Estil_
es Jara Kant la e'ecución de un plan preesta-
I'Pl'oyj1leru.:..iiL.. ftH;rza.~tá dotªd_a-!l.~L~ªbidurIa (W cis- opusculo sobre la paz perpet';1a. ,"r, . !);~l'l~:
:
.heitJ, ya_lInqUe_J9_ª-J"\ºIII.!!!~~S
,_ignoran
.. _--_._ sus
.. intenclonefflas _-~---------
rcali- . "'". Puesto que para él)E. reali.w.ci6.l1de la paz perpetuá:.i2or
m.e.9io de una constitución supranacional era la riñillidad'se-
11 J. DURCItHAnDT, lV('ItO(',~('hlchtliclle Bctraclltml(JC1t Berna l!1I1 . ' !~ttt~~·
:pdg. 44.. ' ,', 1. lÚNT, Sümtliehc 1Verke, VI, Lclpzlg, 18iO, IIIdee z\l.elnel'
~o
.18 K. TI. POI'I'ER, 7'l,C Open Soclrtl/ and its Enemics Londres 10.15 aJ)~emelncn Geschlchte in weltbUrgerllcher Abslcht.", pág. 14' (trad.
·.lI,.pág. 212 (tl"ud, (.'sp,: p¡ig. 408).. " ,
10 lf. 1. l\IARIIOU, De lu C01llUl¡s.~a11cehistorlqllc, Parfs, 1056, pág. 17. Ibfd" 57).·
(':,p,:Hpág. pago 8. '. ,.;1,~
I~ lbfd., pág. 11. .,,'
'74 ~l
;-!.
LA FILOSOFIA DE LA lllSTORIA. su ORIGEN y BUB OS/STIVOS

~JJr.'ILO",,'" D8 1.A 1lf8T~81A Y 8L PRODL8M A DE W8 VAL0888 él cabo la crítica de.la razón pura, sugirió a la posteridad la
, e eta de ]a naturaleza, 1(ant p_ud..odar a su conocido ensa."o idea de una crítica' de la razón histórica, basada sobre los
s re a s tcr~UIº_-1e. Idee Z1t einer allgemeine1lGe- mismos principios. i
se te ~te in wcltbürgcrricher Absicht (Idea de una historia
universal con intención cosmopolita). Al concluirlo afirmó La era de los grandes sistemas especulativos de fil080rr~
Kant: de la historia termin6 con Hegel y sus discípulos. Medio SI-
"Esto nos da la esperanza de que después de muchas ,1
glo
toriadespués
de grande estilo,
la muerte de este último metacrsic.:opt1".la
~~ilb.e\.llL.D.iltheyinici6, en, ~el his-
pe-
reyol!l_c1.9.~estrª-~slQtf!1ad9ras ]a finaUaacrSUP1"ema~e-1<rlla- ríoclo de la filosofía crítica de la historia. Fue él quien <Uiun-
t~leza sera realizada eo!) la fundaci6n de un estaño coslño- dió e.U;onceiít~ la expresi6n de "crít!~jl de,la raz6n,histór~..¡
ca"~ Pensó inclusive aar a su obra principal el titulo de Kritlk
p.QJitaen cu~ seno
dades origiñaIes de han de desarrollarse
la especie humana"." todas las potenciali-
_---. -- c~ _
del' historischen l'ernttnft (Crítica de la razón hist6rica),
l!;sta es, sin duda, una noble concepci6n, pero está lejos pero la public6 más tarde como Einleitu/1.g in die Geiteswis-
de representar una filosoffa crítica de la historia. Al conside- senschaften (Introducci6n a las ciencias del espíritu).
de los fen6me.lJ.9s al ad 'udiea ntad v 1'0 6sitos, a -9- Lo que Dilthe~ areprochaba
lativos-de-Télfiloso! a los grandes
de la historJ-ª_erª! sistemas
sobre todo; eS~9Jl-
su am61ción

l·· t~lt'la de ª-ª .


r.~_ª_¡a.l
que_dltlge..la
a i na'

..lt!!:,1,!~.'le~~ºIJl.
un Jan obernado 01' causas
filli!leli, KaQts..onvirti6 a.J.a naturaleza en una llerza metafísica
o.._Juer1.a metaemCon
historia lG1cológicamente. írica ocufia de
el esbozo
plan, Kant presentouna doctrina general de la historia desde
sus comienzos, junto a una valoración de su significado y una
detrás
este
de determiríar ~Lsio.71ÜiQado_.Y-v..aJoueJ.ª historia humana en
su totalidad. Dilthey inst6 a los fil6sofos de la historia a bus-
car las raíces de los conceptos de significaao y valor en su
propia conciencia, la introspe~tivamente. D~~tl~~~ nuesfros.
enton-
:' .. ces 9...~o_r-y ley e..X1Sten solo en rel~~____
profecía de su futuro. Así, pues, la filosofía de ]a historia de sisfémade..ener..ías...y ..gg~Lsin..n~lª-ci6íLCon,_taL.s1stema no ;t.e.nc
Kant es metaffsic'"l, cspeeulativa, teleol6gica, panorámica y va-nin ' n si ficado 1ma nabl Una ordenación de la reali-
oraculal'; no es una filosoffa de ]a historia crítica. 'dadJmn~ede tener.. un valor en sí mismª, sino solamente
El neokantiano Heinrich Rickert distingui6 tres épocas un- valQLd.!u.cla.ciQ!tcon un sistema de energías". n-
en la fisolofía de la historia: una época dogmática, una escép- ~ Según Dilthey, toda f6rmula mediante la cual expresa-
tica y una crítica, considerando "crítica" no solo la doctrina mos el significado de- la historia es solamente un reflejo de
hist6rica de Kant sino también la de Hegel y la de Fichte. 84 nuestra vida interior. Inclusive la idea de pr9greso hist6rico
Pero hemos visto ya que la doctrina de Hegel es el prototipo
de un enfoque teleológico, especulativo, metafísico y oracu- ~\ parece
la "Selbsterfahrung
consistir menostLn-seresringenden Willens",
en la noci6n de un es decir,
fin objetivo que en
lar de la historia y, por tanto, absolutamente acdtico. Esto la e),,-perienciainterior de nuestra voluntad en lucha. Proyec-
mismo es válido para Fichte, quien e'n su Grundzüge des ge- tamos esta experiencia psíquica interior en la realidad ,hist6-
rienw(irtigen Zeitalters present6 a la historia como una evolu- rica en forma de una imagen de progreso general. "~e
ci6n hacia un propósito último: la síntesis de la raz6n y de un hombre ex el' al luchar con el' u alma
la libertad, después de su antagonismo durante la Ilustraci6n. so 1 ana, en a profundidad de su conciencia, existe para. , no
En mi opini6n ]liL.[ilosof~_r.rftica d~Ja historia es postkantia-
na, postfichteana y posthegeliana, y se inicia con Dilthey. sQciedad
Pilra el ]iwnana".
~ universal
80 ni' para ningún organls~ó.
.' '":'v d'e la
r Como dijimos, una filosofía crítica de la historia se limi- Al negar el significado y el valor como entidades en si
taría a un examen de las condiciones 16gicas, epistemol6gicas
y axiol6gicas de la historia. Si bien Kant no cre6 tal filosofía I nificado
mismas yy progreso
al afirmarrespecto
la relatividad de las ideas
de determinados de valor,sig-:-
sistema~ de, f~er-
crítica de la historia,le imprimi6 su rumbo decisivo. Al llevar , -

65 lVilhelm Dilthe1/s GeSsammelte Schri/ten, Lelpzlg·Berl1n, 1933,


~~ lbfcl., p¡lgs. 10·17.'" "Elnleltung In die Gelsteswlssenschaften", 1, pág. 97.· " : '
u H. RlcKEnT, Die Probleme der Geschichtsphilosophie, Heidel· 68 lbfd., 1, pág. 100.
berg, 1024, págs. 133·142 (trad. esp.: p(igs. 138·146).'"
77
76
U rnO'OJf'IA VID LA 1J1H'I'O/i1A }' BL I'ROlJUDlofA IJItI 1,08 VALORIt.'S 1,A ¡"ILOSOJl'1A DE J,A JIIBTO/llA, su OH.l0JRN y SU. OBJ.rIVOI'
.!
demostrar que el hombre europeo nació en Grecia;, entre1jos,
~·-PS{qu1Cag•.Dilthey spgó las raíces metafísicas de la filoso- siglos VII y VI a. C., con la idea de "tareas infinitas";¡':Esta
ffíf"especulatlva de la historia. '.
."i;Ú~::Aunqueeste fil6sofo ~lemán n~ haya tenido la virtud de idea caracteriza a la filosofía occidental y a su ciencia''''I.Co~
encauzar el abundante flUIr de sus ideas en los canales de un la filosofía griega el europeo se transformó de un·-ser' pura-
'sistema y las haya expresado desperdigadamente -Ortega y mente biológico en un ser espiritual, que representa a una
Gasset io llam6 "este genial tartamudo"- ~bri6, !1~obstante, :, "humanidad con tareas infinitas" (Menschentum 'UnendUcheT~
una nueva senda a la filosofia de la histOrIa, dirIgIda a una Aufgaben).oo 1

edUca de sus fundamentos. La filosofía con sus ciencias es, por cierto, solo Un aspecto.
Los pocos intentos modernos de explicar teleológicamen- parcial de la civilización europea, pero es su cerebro,:'yda
te la evolución histórica muestran cuán justificada ha sido la salud de la mente europea depende del funcionamient~"n~r-
crítica psicol6gka dilthcynna de la filosofía especulativa de la mal de este cerebro. De modo que la crisis del espíritu 'eur()4
historia. En su libro sobre El origen de la tragedia, Nietzsche peo fue para Husserl una crisis de su filosofía. Esta última
procur6 interpretar la historia entera de la civilizaci6n occi- ha permitido que ,las ciencias se dediquen a un "Objetivismo"
dental desde la tragedia griega hasta fines del siglo XIX, , extremo, a un Naturalismo que olvidó las ralces subjetivas de
como ~n tender hacia la reunificaci6n de los principios "apo- todas las ciencias, "porque la verdadera naturaleza, en su.
Hneo" y "dionisfaco" en el drama musical de Richard Wagner. significado científico, es un producto del espíritu científico·
Pero varios años más tarde, luego de romper con Wagner, (Erzeugnis des naturfoTschenden Geistes) y presupone astla.
Nietzsche reconoció los motivos puramente subjetivos y efí- ciencia del espfritu".81 ,.
meros de su interpret.ación teleológica de la historia. Y aun Según Husserl solo la "fenomenolog{a trascendental", es,
se burló entonces de su tendencia juvenil de rodear a sus ído- decir, su propia filosofía, puede superar el objetivismo del
los con "un halo histórico universal". ~7
moderno espíritu científico y, con él, la crisis de la civiliza.
En nuestro siglo, Edmund Husserl, cuya obra en!era fue ci6n occidental. Puede lograrla mediante una restauraci6n
un reto a la historia, propuso, hacia el fin de sus dIas, una de la primada del sujeto, esto es, del espíritu, como fuente de
nueva filosofía de la historia, especulativa, teleológica y pa- toda ciencia, inclusive de la ciencia natural. En esa nueva
norámica. Quiso desarrollar la "idea hist6rico-filos6fica o el
ciencia del espíritu, que Husserl denominó fenomenología
significado teleológico del hombre europeo". lB Las mo~iva- trascendental, el espíritu "no está en o junto a la naturaleza"
ciones de esta empresa fueron bastante personales: la sItua-
ci6n de Husserl en la Alemania nazi, que lo rechazó por ser sino que la naturaleza misma entra en la esfera del espúitu"~"
judío, luego de haber sido durante décadas el admirado lfder Me parece evidente que esta interpretaci6n husserliana
de la historia del espíritu europeo, desde los primeros fil6so-
de la esta
bien filosofía
situaci6n
alemana.
al escribir:
El p'rofe~~,_~ur caracterizó muy fos griegos hasta la fenomenología trascendental, es resultado,
de una perspectiva muy personal, relacionada con esa actitud'
"El Husserl anciano no podla dejar de descubrir que el que Dilthey llam6 "la experiencia interior de la voluntad :'en~-
esp.ú:lti: t1ene,u:ruLhiE;torla,JíJ!ii~~tarite ~ar1Cen5ó§.üñl~A~a lucha". Esta "teleología de la historia europ~a", que ~US-.t
hi§~oria,,_quELeLesIID:.IJ1.!_
es_par~eLel).R~r.1tuun lugar pu.~g~
de es~L en ermo, ~~S~?,I:I~
peli~q~osible e p~-ª-~
. serl elaboró en vísperas de la Segunda Guerra ,MundJal,estaba'·
íntimamente ligada a su "sistema de energías" en luchiFcOn;~
En su "teleologfade'i'ilWstoria europea" Husserl intentó .1,
un mundo hist6rico adverso. Así como para Hegel la· evolü. '
ci6n entera del Espíritu Universal en la historia se encamlñó-
17 F. NrrrzsCHE, Gessammelte Werke, Munlch, 1928, t. XXI, "Ecce
homo", pág. 241••
•• E. HUSSERL, Die Krlsis der europliischen Wisscnschaften und
die transzendentale Philnomenologie, La Haya, 1954, pág. 314.
•• P. RICOEUR, "Husserl et le sens de l'hlstolre", Revue de M é-
taphvsique et de Moro le, Pnris, jUllo-octubre 1949, pág. 281.
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~,.del mismo modo para Husserlla evoluci6n entera del espiJ'itu
¡, europeo se encaminó a la restauraci6n de su subjetividad en
la propia fenomenologfa trascendental de Husserl. ,
Este tipo de filosofía teleol6gica, especulativa, de la his-
toria, tiende a perpetuar las perspectivas personales de los
fil6sofos, que son a menudo efímeras y debidas a intereses o
emociones momentáneo!;, y a presentarlas como tendencias
objetivas de la evoluci6n hist6rica entera. ¿C6mo podrían ta-
les tendencias librarse de provincialismos filos6ficos? La ta-
rea de una filosoffa crítica de la historia consiste en desen-
mascarar tales ilusiones.

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