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CONCILIACION EN LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

DIEGO ALEJANDRO ESCANDON ROMERO


PAOLA NATHALIE PORTILLO ORTEGA

PRESENTADO A:
ERIKA MOSQUERA

UNIVERSIDAD MARIANA
FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
PROGRAMA DE DERECHO
SAN JUAN DE PASTO
2019
CONCILIACION EN LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

DESARROLLO TALLER

1. Como se desarrolla el requisito de procedibilidad en el área de lo contencioso


administrativo. explique las consideraciones del Consejo De Estado dentro del
proceso estudiado.
La conciliación extrajudicial en asuntos de lo contencioso administrativo es un mecanismo
de solución de los conflictos entre los particulares y el Estado, la cual debe adelantar como
requisito de procedibilidad, antes de presentar una demanda de nulidad y restablecimiento,
de reparación directa o sobre controversias contractuales, ante la jurisdicción de lo
contencioso administrativo, en asuntos de naturaleza conciliable. Toda persona natural o
jurídica (pública o privada) que considere que se le causó un daño antijurídico por la
expedición de un acto administrativo particular o de la ocurrencia de un hecho, una omisión
o una operación administrativa o de la celebración, ejecución, terminación o liquidación de
un contrato estatal, debe intentar obligatoriamente, la celebración de un acuerdo
conciliatorio de las controversias existentes con las entidades u organismos de derecho
público o con el particular qué ejerza funciones públicas, antes de presentar la respectiva
demanda.
El requisito de procedibilidad se entenderá cumplido cuando se efectúe la audiencia de
conciliación sin que se logre el acuerdo o cuando vencido el término previsto, es decir, 3
meses contados a partir de la presentación de la solicitud, la audiencia no se hubiere
celebrado por cualquier causa; en este último evento, se podrá acudir directamente a la
jurisdicción con la sola presentación de la solicitud de conciliación. también podrá acudirse
directamente a la jurisdicción cuando bajo la gravedad del juramento, que se entenderá
prestado con la presentación de la demanda, se manifieste que se ignora el domicilio, el
lugar de habitación y el lugar de trabajo del demandado, o que este se encuentra ausente
y no se conoce su paradero.
Si las partes o alguna de ellas no comparece a la audiencia de conciliación a la que fue
citada y no justifica su inasistencia dentro de los tres (3) días siguientes, su conducta podrá
ser considerada como indicio grave en contra de sus pretensiones o de sus excepciones
de mérito en un eventual proceso judicial que verse sobre los mismos hechos. Cuando deba
surtirse la conciliación extrajudicial en derecho como requisito de procedibilidad y se
presente la demanda judicial, el juez impondrá multa a la parte que no haya justificado su
inasistencia a la audiencia.
Si no fuere posible acuerdo alguno, el agente del Ministerio Público expedirá la
correspondiente constancia en la que se manifieste la imposibilidad de acuerdo y devolverá
a los interesados la documentación aportada. También en este evento, resulta importante
que se deje expresa constancia del objeto de la solicitud de conciliación y de la fecha en
que se radicó, toda vez que solo así el Juez podrá determinar con exactitud si se agotó o
no el requisito de procedibilidad respecto de todas las pretensiones.
Las consideraciones del Consejo de Estado dentro del caso en concreto
CONSEJO DE ESTADO SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCIÓN
TERCERA SUBSECCIÓN A
Actor: CONSTRUCCIONES AR&S S.A.S.
Demandado: INSTITUTO DE DESARROLLO URBANO - IDU

El Despacho procede a resolver el recurso de apelación interpuesto por la parte actora, en


contra del auto de 18 de agosto de 2016 proferido por el Tribunal Administrativo de
Cundinamarca, mediante el cual se rechazó la demanda por no haberse agotado el requisito
de procedibilidad de la conciliación prejudicial.

Inicialmente se tiene cuenta que en asunto en concreto no se agotó el requisito de


procedibilidad, dado que en el conflicto la parte demandante afirma que no se debía agotar
la conciliación como requisito de procedibilidad, dado que solicito medidas cautelares de
carácter patrimonial, para ello se determinó si las medidas cautelares son o no de carácter
patrimonial. Se determinó que las medidas cautelares presentadas no son de carácter
patrimonial, el fin de las medidas cautelares es suspender y prevenir actuaciones
administrativas. Se consideró que, si bien se presentó una solicitud que, si es de carácter
patrimonial, no implica que las medidas cautelares también lo sean.
Por lo anterior se establece que las medidas cautelares no son de carácter patrimonial y
por ello se debió agotar la conciliación extrajudicial como requisito de procedibilidad que
está contenida en el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso
Administrativo, en el artículo 169.
Además, respecto al rechazo de la demanda, se tiene en cuenta las causales de rechazo
contenidas en el artículo 169 del Código de Procedimiento Administrativo, donde establece
lo siguiente:
“ARTÍCULO 169. RECHAZO DE LA DEMANDA. Se rechazará la demanda y se ordenará
la devolución de los anexos en los siguientes casos:
1. Cuando hubiere operado la caducidad.
2. Cuando habiendo sido inadmitida no se hubiere corregido la de manda dentro de la
oportunidad legalmente establecida.
3. Cuando el asunto no sea susceptible de control judicial.”
No es una causal de rechazo de la demanda el no agotar la conciliación como requisito de
procedibilidad, por ello se revoca el auto proferido por el Tribunal y además el Tribunal
deberá pronunciarse respecto el recurso de apelación interpuesto por el rechazo de la
demanda, dado que no existe causal justificado par que el Tribunal emita auto de rechazo
de la demanda.
2. En el proceso Contencioso Administrativos en que acciones es procedente la
conciliación.
La jurisprudencia ha reiterado que las controversias sobre pretensiones económicas son
conciliables, mientras que los conflictos en torno a derechos ciertos e indiscutibles no son
susceptibles de conciliación, por lo que en cada caso el juez debe analizar si resulta
procedente la conciliación en el asunto en concreto
En el Decreto 1716 de 2009, en el artículo 2 establece los asuntos que son y no son
conciliables en lo Contencioso Administrativo;
“Artículo 2°. Asuntos susceptibles de conciliación extrajudicial en materia contencioso
administrativa. Podrán conciliar, total o parcialmente, las entidades públicas y las personas
privadas que desempeñan funciones propias de los distintos órganos del Estado, por
conducto de apoderado, sobre los conflictos de carácter particular y contenido económico
de los cuales pueda conocer la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo a través de
las acciones previstas en los artículos 85, 86 y 87 del Código Contencioso Administrativo o
en las normas que los sustituyan.
Parágrafo 1°. No son susceptibles de conciliación extrajudicial en asuntos de lo
contencioso administrativo:
– Los asuntos que versen sobre conflictos de carácter tributario.
– Los asuntos que deban tramitarse mediante el proceso ejecutivo de que trata el artículo
75 de la Ley 80 de 1993.
– Los asuntos en los cuales la correspondiente acción haya caducado.

Parágrafo 2°. El conciliador velará porque no se menoscaben los derechos ciertos e


indiscutibles, así como los derechos mínimos e intransmisibles.
Parágrafo 3°. Cuando la acción que eventualmente se llegare a interponer fuere la de
nulidad y restablecimiento de derecho, la conciliación extrajudicial sólo tendrá lugar cuando
no procedan recursos en vía gubernativa o cuando esta estuviere debidamente agotada, lo
cual deberá acreditarse, en legal forma, ante el conciliador.
Parágrafo 4°. En el agotamiento del requisito de procedibilidad de la acción de que trata el
artículo 86 del Código Contencioso Administrativo, se entenderá incluida la acción de
repetición consagrada en el inciso segundo de dicho artículo.
Parágrafo 5°. El agotamiento de la conciliación como requisito de procedibilidad, no será
necesario para efectos de acudir ante tribunales de arbitramento encargados de resolver
controversias derivadas de contratos estatales, cuyo trámite se regula por lo dispuesto por
el artículo 121 de la Ley 446 de 1998. “
Es decir que los asuntos se podrán conciliar en todas las materias que sean susceptibles
de transacción, desistimiento y conciliaciónson, aquellos que sean de carácter particular de
contenido económico y que la jurisdicción de lo Contencioso Administrativo lo pueda
conocer como lo es en los siguientes casos:
 Acción de nulidad y restablecimiento del derecho.
 Acción de Reparación Directa.
 Acción de Controversias Contractuales.
3. Ante qué entidad se presenta conciliaciones de lo Contencioso Administrativo.
Los agentes del Ministerio Público son los funcionarios ante quien se presenta la solicitud
de conciliación en la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo, ellos velan por el
cumplimiento de los requisitos legales; los procuradores no están facultados para decidir
sobre asuntos conciliables sometidos a revisión de la Jurisdicción de lo Contencioso
Administrativo, tampoco deciden sobre asuntos sobre caducidad de las acciones legales
La solicitud puede presentarse de manera individual o conjunta por los interesados, que
bien pueden ser personas naturales o personas jurídicas públicas o privadas. Dicha
solicitud de conciliación debe dirigirse a los procuradores judiciales que desempeñan sus
funciones de intervención ante los jueces o tribunales administrativos competentes para
aprobar la respectiva conciliación. En las ciudades donde exista más de un procurador
judicial para asuntos administrativos, el asunto se someterá a reparto. Si la controversia es
de competencia del Consejo de Estado en única instancia, el trámite conciliatorio estará a
cargo del procurador delegado que actúe ante la sección competente para conocer del
asunto.
4. En que consiste el control judicial de los acuerdos conciliatorios en lo Contencioso
Administrativo.
El acta que contenga la conciliación deberá ser enviada, a más tardar dentro de los tres
días siguientes a su celebración, al juez o corporación que fuere competente para conocer
de la acción judicial respectiva, a efecto de que imparta su aprobación o improbación (Ley
640 de 2001), lo cual será advertido por el conciliador durante la audiencia, antes de
suscribir la respectiva acta. Contrario a lo que sucede en otras materias, el acuerdo de las
partes, para tener plena eficacia, requiere la aprobación judicial por parte del juez
contencioso, y ello es de tal importancia que, incluso antes de que se dé la aprobación
judicial, las partes no están obligadas y podrían válidamente retractarse del acuerdo.
Es a partir de la aprobación judicial que el acuerdo conciliatorio produce efectos, y en
consecuencia puede hablarse de que tiene verdadera eficacia jurídica; encuentra esta
exigencia su razón de ser en el hecho de que, al disponerse de los intereses estatales, se
puede ver afectado el tesoro público. Se trata entonces de exigir un requisito adicional, para
blindar la salvaguarda del interés general. Los requisitos para la aprobación judicial deberán
ser tenidos en cuenta por las partes y el conciliador durante el trámite de la audiencia, ya
que sin ellos se dará su improbación.
Como tales requisitos se pueden establecer los siguientes:
Legalidad: Este requisito puede verse desde dos perspectivas; la legalidad del trámite y la
legalidad del acuerdo.
Legalidad del trámite: El trámite conciliatorio debe adelantarse con el cumplimiento de los
requisitos legales, todos los cuales hemos ilustrado a lo largo de la cartilla.
Legalidad del acuerdo: El acuerdo al que lleguen las partes debe estar respaldado en las
pruebas, oportuna y legalmente, allegadas al trámite; de ellas debe extraerse la certeza
sobre los extremos de la conciliación y la existencia de una obligación insatisfecha a cargo
de una de las partes.
Un acuerdo que vulnere este principio de legalidad resultaría ampliamente violatorio del
patrimonio público, de ahí que no sea posible darle aprobación. Igualmente, como requisito
de legalidad, debe indicarse la congruencia del acuerdo con lo solicitado; es decir, que
dentro de la audiencia de conciliación pueden convenirse fórmulas de arreglo diferentes a
las inicialmente planteadas, siempre y cuando tengan relación directa con el propósito de
la convocatoria.
Conveniencia: Aunque tienen como fundamento las de legalidad, éstas son cuestiones más
de tipo económico. En la conciliación ambas partes ceden en sus pretensiones, toda vez
que el acuerdo les resulta de mayor utilidad que adelantar un proceso judicial. De tal manera
que no podría darse un acuerdo en el que sólo la entidad estatal cede en sus pretensiones,
pues ello debe darse en forma recíproca. El acuerdo debe ser proporcional respecto del
posible monto en que se condenaría a favor o en contra de la entidad pública. De manera
tal que la transacción jurídica beneficie a la administración, pero también al particular.
Además, debe tenerse en cuenta la siguiente regla: el acuerdo debe ser favorable y
razonable desde el punto de vista cuantitativo; si se paga mucho más resulta inconveniente,
si se recibe mucho menos, de lo que se tiene derecho, también. Y el cumplimiento de esta
regla tendrá como límite la sana lógica, la racionalidad que determina en cada caso hasta
donde se puede ceder, sin que se afecte el patrimonio público.
5. Como procede el aporte de pruebas en la conciliación extrajudicial en lo
Contencioso Administrativo.
Durante la celebración de la audiencia de conciliación extrajudicial en asuntos de lo
contencioso administrativo los interesados podrán aportar las pruebas que estimen
pertinentes. Con todo, el conciliador podrá solicitar que se alleguen nuevas pruebas o se
complementen las presentadas por las partes, con el fin de establecer los presupuestos de
hecho y de derecho para la conformación del acuerdo conciliatorio.
Las pruebas tendrán que aportarse dentro de los veinte (20) días calendarios siguientes a
su solicitud. Este trámite no dará lugar a la ampliación del término de suspensión de la
caducidad de la acción previsto en la ley. Es claro que las pruebas admisibles son las que
se aportan (Ley 640/01, art. 25), las cuales pueden ser complementadas por exigencia del
procurador (documentales o actas de testimonios e inspecciones judiciales practicadas u
otras practicadas por anticipado, con audiencia de la parte contra la cual se va a hacer
valer).
En la conciliación judicial la libertad probatoria es más amplia, por cuanto se permite
decretar pruebas para que se practiquen. Las partes deben aportar en original o en copias
auténticas, las pruebas que sustenten los presupuestos de hecho y de derecho para la
conformación del acuerdo conciliatorio.