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9.

1 Definición
9.1.1 Definición General
Frente a la tradición milenaria del derecho, el derecho internacional junto con los
tratados internacionales, son de creación relativamente reciente. Evidentemente se
puede definir el punto de partida que se encuentra en el Tratado de Paz de
Westfalia, como consecuencia de los tratados de paz firmados por los Estados
protestantes en Osnäbruck y los Estados católicos en Münster en 1648.
Reconociendo la importancia cada vez mayor de los tratados como fuente del
derecho internacional y como medio de desarrollar la cooperación pacífica entre las
Naciones, sean cuales fueren sus regímenes constitucionales y sociales, un tratado
es denominado como, fuente del derecho internacional que estriba en un acuerdo
celebrado generalmente entre Estados, regidos por el derecho internacional y con
el fin de producir efectos jurídicos y para que dicho acuerdo constituya un tratado
debe estar regido por el derecho internacional y este debe estar destinado siempre
a producir efectos jurídicos, ya sea crear modificar o extinguir derechos y
obligaciones.
Por ejemplo los gobernantes de cada país se reúnen para ponerse de acuerdo con
sus límites de países para no tener problemas con sus territorios.
Un Tratado en particular puede denominarse: Acuerdo, Convención, Convenio,
Carta y Según el caso, solo puede haber tratados entre los sujetos de derecho
internacional.
El consentimiento de un Estado en obligarse por un tratado podrá manifestarse
mediante la firma, y el canje de instrumentos que constituyan un tratado, la
ratificación, la aceptación, la aprobación o la adhesión, o en cualquier otra forma
que se hubiere convenido.
9.1.2 Los Tratados según la Convención de Viena
En 1969 se aprobó la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, la
cual entró en vigor en enero de 1980. Este documento engloba un conjunto de
reglas sobre los tratados internacionales:
Según dicha convención se entiende por "tratado" un Acuerdo internacional
celebrado por escrito entre Estados y regido por el derecho internacional, ya conste
en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos y cualquiera que sea
su denominación particular.
El texto de un tratado queda establecido como auténtico y definitivo.
De ello se desprende que puede existir otro tipo de acuerdos, incluso de tipo oral,
pero no serán tratados en términos de la Convención de Viena y, por tanto, no
podrán aplicarse los criterios codificados o creados en ella.
En años recientes han cobrado mayor fuerza las reglas de interpretación de Los
tratados internacionales que aparecen en los artículos 31 al 33 de la Convención de
Viena sobre el Derecho de los Tratados y que incluyen la buena fe, la literalidad del
texto y la interpretación teleológica. Además, en materia de derechos humanos,
aparece el principio del efecto útil y el principio pro persona para garantizar el mayor
alcance en el ejercicio de un derecho o libertad
Para la correcta aplicación de los tratados, el derecho internacional descansa en
gran medida en estos. Por su parte, la costumbre internacional y los principios
generales del derecho han quedado en un segundo término.