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Un plagio bicentenario, o como un aficionado se ocupa de lo

que los historiadores no se ocupan

Autor/es: Fabián Coronel, Martín Fioretti y Ariel Vera

Introducción. Breve historia de la controversia

Esta ponencia es un avance sobre una investigación historiográfica que surge a partir de
que reapareciera la problemática en torno al “Plan de operaciones”, quizás la más larga
controversia que se inicia con la publicación de Norberto Piñero en 1896 y aún
continúa. El principal debate se centra en cuanto a la autoría del Plan por parte de
Mariano Moreno, o de su apocricidad.
En realidad, el título del documento encontrado en al Archivo de Indias de Sevilla 1 se
denomina “Plano de las operaciones que el gobierno provisional de las Provincias
Unidas del Río de la Plata debe poner en práctica para consolidar la grande obra de
nuestra libertad e independencia”, que Piñero incluyó en los “Escritos de Mariano
Moreno”, de la Biblioteca del Ateneo. Eduardo Madero, el que proyectó e inició la
construcción del puerto de Buenos Aires (y que ahora lleva su nombre) es quien
encontró el controvertido documento cuando estaba en España indagando los archivos
para escribir su obra “Historia del puerto de Buenos Aires”, publicada en 1892 por la
Imprenta de La Nación.
Como decíamos anteriormente, es a partir de la primera publicación cuando comienza la
discusión historiográfica en torno al Plan, específicamente en el momento que Paul
Groussac, escritor-historiador y director de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno,
hace una filosa crítica de la publicación de Piñero (ese mismo año de 1896) en defensa
del prócer, pues decía que se mancillaba su figura. Hubo una contestación de Piñero al
otro año, que denominó “Los escritos de Mariano Moreno y la crítica del señor

1
Esa es la primera aparición del documento en un archivo, que en realidad es una copia de la copia del
original, como manifiesta el mismo. Luego aparecieron más copias del Plan, como la de la Biblioteca
Nacional de Madrid, la de la Universidad de Michigan en EEUU, la del Museo Imperial de Petrópolis en
Brasil y la del Archivo General de la Nación Argentina.
Groussac”, rebatiéndole punto por punto a las opiniones que el director de la Biblioteca
Nacional proponía para argumentar la apocricidad del Plan. Esta primera controversia
no quedó así, pues Groussac volvió a contestarle en 1898 en su “Escrito de Mariano
Moreno (segundo articulo)”, también publicado en la editorial La Biblioteca, aportando
nuevas pruebas para su apocricidad pero cambiando su opinión sobre el posible autor
del Plan. Si en su primera crítica aducía que el verdadero autor era un enemigo de la
Junta de Buenos Aires, con “el propósito manifiesto de desacreditar al jefe visible de
la Revolución”2, en su segunda crítica plantea lo siguiente: “El autor no ha de ser un
enemigo de Moreno, sino un partidario ‘terrible’ y exaltado.”3
A esta disputa de fines del siglo XIX sobre la autoría del Plan por parte de Mariano
Moreno, que tenía como protagonistas a Norberto Piñero y Paul Groussac, la continuó
en la década del 20’ del siglo XX un historiador que aportaba nuevos argumentos que
alentaban la apocricidad: Ricardo Levene. Por ejemplo descubrió que el español realista
residente en Montevideo don Andrés Álvarez de Toledo era quien escribiera la copia
que se encuentra en el Archivo de Indias de Sevilla. Levene no solo consideraba a
Álvarez de Toledo como el copista del documento encontrado en el Archivo de Indias
de Sevilla, sino como el autor intelectual y material del mismo. También son partícipes
del Plan Felipe Contucci y el comandante de marina José María Salazar, hombres de la
infanta Joaquina Carlota, esposa del regente de Portugal apostado en Río de Janeiro y
hermana de Fernando VII. Levene plantea obviamente que el Plan es apócrifo llegando
a la primera hipótesis de Groussac, es decir que fue realizado por enemigos de la
Revolución. Sostiene que estos “necesitaban para aplastar el movimiento de 1810 un
gran concurso militar y una eficiente dirección política del Consejo de Regencia, que
no cría o simulaba no creer en la gravedad del caso de Buenos Aires, y del gobierno
del Brasil en Río, especialmente de la princesa Carlota.”4
En 1946 Enrique de Gandia publica “Las ideas de Mariano Moreno. Autenticidad del
Plan que le es atribuido”, en donde después de defender las ideas monárquicas de
Moreno termina creyendo en la autoría del documento. Plantea principalmente que hay
similitud en las instrucciones a Castelli y el Plan, además de utilizar esta palabra en
muchos escritos del prócer. Sin embargo, aportando algo distinto, llega a la conclusión
de que el documento es “auténtico en su mayor parte y sólo creemos interpoladas

2
Moreno, Mariano (2008) Plan de operaciones, ediciones Biblioteca Nacional, Buenos Aires, p.138.
3
Ibídem, p. 254.
4
Levene, Ricardo (1960) Ensayo histórico sobre la Revolución de Mayo y Mariano Moreno, Tomo II,
Ediciones Peuser, Buenos Aires, p.264.
algunas frases evidentemente anacrónicas, que con mucha dificultad pudo escribir
Mariano Moreno en 1810.”5 De Gandia dice que los anacronismos ideológicos fueron
agregados por los copistas y divulgadores del Plan, nombrado a Felipe Contucci, su
secretario y otros.
Enrique Ruiz-Guiñazú publica una excelente obra en 1952 que titula “Epifanía de la
libertad. Documentos secretos de la Revolución de Mayo”, en donde defiende con una
gran cantidad de documentos inéditos la autenticidad del Plan. Primeramente plantea
que la política de “engaño” y de “terror” del Plan, coincide con muchos de los escritos
de Mariano Moreno. Cuando por ejemplo Ricardo Levene escribía: “Los hombres de
1810 sostenían los fines superiores de la Independencia y la Libertad –y son los
creadores de naciones americanas-, pero no por procedimientos y medios horrendos.” 6,
Ruiz-Guiñazú decía lo siguiente: “A manera de anticipo, podemos afirmar que la
doctrina de Moreno en su lucubración de índole política, era concordante entre sí con
el derecho publico d entonces. Juzgar algunas de sus apreciaciones como inmorales, es
negar el alcance de la protesta viviente contra la opresión, pues desde ésta
contemplaba la libertad.”7Aquí podemos apreciar una postura ideológica antagónica,
que creemos que enturbió a partir de aquí la controversia. El autor discute
principalmente con Levene en su escrito, pero agrega a la discusión historiográfica otras
pruebas para comprobar su autenticidad. Por ejemplo busca similitudes en algunas
palabras del Plan con otros escritos de Moreno, así como también busca en los
testimonios de la época que refuerzan la existencia del documento. Sin embargo, la
mejor prueba que aporta Ruiz-Guiñazú fueron las cartas de Joaquina Carlota a Fernando
VII, despachándole las copias del Plan de los revolucionarios, como así también la
contestación de este a su hermana.
A partir de aquí, distintos historiadores, como por ejemplo Vicente Sierra, Carlos S. A.
Segreti o Patricio José Clusellas aportaron algunos datos que argumentaran la
apocricidad; y otros como Rodolfo Puiggros, Eduardo Durnhofer o Norberto Galasso
que aportaron para su autenticidad, fue apagando de a poco la disputa hasta que se
instaló cierta afinidad hacia la última postura.

Reaparición de la disputa
5
De Gandia, Enrique (1946) Las ideas de Mariano Moreno. Autenticidad del Plan que le es atribuido,
Peuser, Buenos Aires, p.134.
6
Levene, Ricardo (1960) Ibídem, p. 253.
7
Ruiz-Guiñazú, Enrique (1952) Epifania de la libertad. Documentos secretos de la Revolución de Mayo,
Nova, Buenos Aires, p. 193.
El año 2015 se produce una nueva vuelta de página en esta controversia historiográfica
centenaria, y como dice el título de la ponencia no fue un historiador quién removió
nuevamente el avispero. El doctor en medicina Diego Javier Bauso publicó un gran
trabajo de investigación titulado “Un plagio bicentenario. El Plan atribuido a Mariano
Moreno. Mito y realidad.” Lo inédito de Bauso fue el descubrimiento de que el exordio
del Plan de operaciones es una copia casi total de una parte de la novela francesa “El
cementerio de la Magdalena”, de Jean Baptiste Regnault-Warin, publicada en el año
1800. Esta novela de cuatro tomos relata el suplicio que padeció la familia real, durante
doce noches, en el contexto de la Revolución Francesa cuando los republicanos se
hicieron del poder, y terminaron guillotinando a dicha familia real. Bauso realiza
comparaciones del exordio del “Plan de operaciones” con distintas partes de la novela, y
son increíblemente idénticos. A pesar de ello, el autor intenta hacer lo mismo con los
artículos del Plan, pero no es tan contundente como con la introducción.
La hipótesis de Bauso se asemeja a la de Levene, pues plantea que el Plan fue escrito
por espías realistas que intentaban alertar a la Corona portuguesa que estaba asentada en
Río de Janeiro, y a los Borbones españoles que estaban volviendo a España después de
los reveses de Napoleón Bonaparte en la península ibérica. La intensión era que ambas
coronas empleen sus mayores esfuerzos para acabar con los revolucionarios de Buenos
Aires, como también decía Levene. El autor llega a la conclusión, como el citado
historiador, de que los posibles autores del Plan fueron Felipe Contucci, enviado de la
princesa portuguesa Carlota Joaquina (hermana de Fernando VII de España), por el
realista Andrés Álvarez Toledo, y fray Cirilo de Alameda y Brea, este último que había
sido aportado por el historiador Patricio José Clusellas.
Para reafirmar sus argumentaciones, Bauso se apoya principalmente en los que plantean
la apocricidad del Plan, repitiendo las pruebas de estos. Sin embargo, hay muchos
vacíos con respecto a las pruebas de los defienden la autoría de Mariano Moreno.
Lo interesante de la obra de Bauso es el plagio de la novela, que es tan contundente que
realmente refuta mucho de lo que se escribió en todos estos años, pues sería difícil, pero
no imposible, de que Mariano Moreno haya sido el plagiador y no los enemigos de la
Revolución. Creemos que la obra de Bauso marca un antes y un después en esta disputa,
y muchos historiadores deberían, o no, cambiar su posición con respecto al Plan de
operaciones.
Por nuestra parte, que ya habíamos escrito sobre la temática, nos despertó la curiosidad
de cómo reaccionaron algunos historiadores reconocidos, o aquellos que escribieron
sobre la temática, principalmente los que proponían el Plan de operaciones es de
Mariano Moreno. Por ejemplo, en una reciente obra de Noemí Goldman sobre el prócer,
“Mariano Moreno. De reformista a insurgente”, alude a la obra de Bauso y planteando
que: “Después de estas nuevas investigaciones difícilmente se pueda seguir
atribuyendo la autoría del Plan de operaciones a Mariano Moreno. Si le cabe a la
investigación histórica seguir indagando sobre los presuntos autores o las fuentes del
Plan, es necesario ahora tener en cuenta que el mismo no constituye un documento
histórico original, sino uno más de los tantos apócrifos que con distintas finalidades
circularon por la época.”8

El proyecto de investigación

El mismo está centrado es verificar el impacto que produjo la obra de Bauso en


diferentes investigadores. A partir de entrevistas a historiadores como Gabriel Di
Meglio, Felipe Pigna, Marcela Ternavasio, Norberto Galasso o Raúl Fradkin, entre
otros, llegaremos a una conclusión que seguramente nos abrirá más incógnitas que
respuestas.
El trabajo de investigación analizará la obra de Bauso, intentando buscar sus principales
fuentes historiográficas y corroborando con los que defendían la autenticidad, pues
como dijimos anteriormente existen vacíos importantes de los argumentos de estos
últimos.
Creemos que la discusión no está cerrada, y seguramente muchos investigadores se
plantean seguir con esta controversia centenaria, pues la Historia es mucho más que un
relato o interpretación del pasado.

Fabián Coronel
Martín Fioretti
Ariel Vera.

8
Goldman, Noemí (2016) Mariano Moreno. De reformador a insurgente, Edhasa, Buenos Aires, p. 177.

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