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“AÑO DEL DIÁLOGO Y LA RECONCILIACIÓN NACIONAL”

ESCUELA:
DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS

LIBRO:

LOS CUATRO COCODRILOS DEL ALMA

PROFESOR:

ALDAVE OVIEDO, VICTOR

CURSO:

INTRODUCCIÓN A LA PSICOLOGÍA

ALUMNA:

CELESTINO ALOR, ROCÍO PATRICIA

CICLO:

TURNO:

NOCHE

HUACHO – LIMA
2018
LOS CUATRO COCODRILOS DEL ALMA
OSVALDO CUADRO MORENO
I. LUCHA INTERIOR
1. QUÉ PASA CON NOSOTROS
En lo más profundo de nuestra alma, las tendencias contrarias parecen luchar
unas contra otras, que más parecemos estar en un torbellino, que por un lado
buscamos ser los más ejemplares con nuestras acciones, ser buenos, llegar a
tener la satisfacción de haber logrado y llegado hasta donde queríamos,
igualmente por otro lado son monstruos pequeños que se van levantando de
forma sádica que se van devorando todo, estas son tendencias oscuras que se
pueden transformar de ángeles a demonios.
Detrás de ello, están los cuatro cocodrilos dispuestos a triturarnos, estos están
siempre al asecho: temor, odio, complejo de culpa, complejo de
inferioridad.
2. PARA PENSAR
El lector podrá él mismo investigar cuál de estos voraces fantasmas fue el
predominante en la vida de alguien tan conocido como Marlon Brando.
La vida no es más que una cadena de decisiones en las que podemos actuar
libres o actuar bajo la presión de ocultos monstruos interiores.
Habría que hablar de los olvidados pecados capitales: soberbia, ira, avaricia,
envidia, lujuria, gula, pereza, como también podríamos agregarle todavía otros
más, propios del mundo moderno, como el secularismo, la mediocridad, el
egoísmo e individualismo, la competencia sin escrúpulos, etc. Con el ánimo
de domesticarlos y quitarles su invulnerabilidad y ponerlos a nuestro servicio.
Ellos viven porque les damos vida. No tienen una existencia propia afuera de
nuestra mente. Y su dimensión también es invento nuestro
II. LOS CUATRO COCODRILOS DEL ALMA
Estos 4 cocodrilos son:
 Temor
 Odio
 Complejo de culpa
 Complejo de inferioridad
Con pastillas, comprimidos o mirando para otro lado, no vamos a poder
eliminar los cocodrilos. Hay que reconocer su existencia en nosotros, mirarlos
de frente y liberarnos de ellos, desembarazarnos de esa pesada carga.
III. TEMOR
1. QUÉ ES
 BUEN TEMOR: Es una virtud. Si no tuviéramos los correspondientes
temores, no nos protegeríamos de los peligros. En definitiva, el temor
es una cuestión de supervivencia. Es sano y es natural el buen temor.
Además, hay un temor espiritual que es santo, la misma biblia dice con
su secular experiencia: el sabio teme al mal y de él se aparta.
 OTRO TEMOR: Aquí nos queremos referir a ese otro temor, temor
diario. El que nos paraliza no nos deja hacer eso que deberíamos hacer.
Y por ello no nos permite rendir en proporción a nuestras condiciones.
 DIVERSOS TEMORES: Encontramos mucha gente con distintos
temores.
1. El temor a la economía.
2. El temor en política nacional.
3. La política internacional.
4. El temor en la religión.
5. El hombre común también vive sumido en temor.
6. El temor en las familias.
 SITUACIÓN: Pero este mal temor no nos debe hacer olvidar de lo
necesario y de lo fundamental, que es ese otro temor bienhechor,
indispensable para todo hombre prudente, maduro, sabio, para ese
sencillo hombre de sentido común que busca vivir sanamente.
 NUESTRA SIGLO: Este es un siglo temeroso. El hombre teme a la
muerte, porque teme perder la vida sin haber vivido, pero sin embargo
la muerte pertenece a su naturaleza. Teme llegar al instante supremo
con las manos vacías, por haber nunca querido saber quién es él mismo
y qué hay más allá.
2. ALGO MÁS
 NUESTRO MIEDO DIARIO: El temor es una emoción o pasión
poderosa y contagiosa como ninguna, que se gesta en nuestra infancia.
Todo lo cual puede experimentada ya desde la cuna. Empieza siendo
una emoción indeterminada, indiferenciada, difusa, esparcida en todo
nuestro ser.
 DICE LA BIBLIA: Para comprender mejor esto, usemos a veces la
Biblia. Es un libro de sabiduría, el mayor. Para creyentes y no creyentes.
El mismo Jesús nos advierte claramente de la trampa de estas reacciones
irracionales de las que venimos hablando, cuando dice que no temamos.
Lo dice muchas veces.
 EL ABSURDO ORGANIZADO: Hay una clase de miedos, los miedos
más comunes, que no son reales, sino fantasmas, es a ellos que
pensamos que nos amenazan. Como si de alguna manera temiéramos al
temor.
3. SIGNOS DEL TEMOR
El temor imposibilita desarrollar el verdadero ser, el florecimiento de todas
las capacidades de la persona. Se deja de ser lo que se podría ser. Se pierde
libertad, y esto es lo esencial.
4. POR QUÉ
Nos preguntamos: ¿Por qué tengo miedo? ¿Por qué los miedos me acompañan
en la vida y nunca me puedo desprender de ellos? ¿Por qué son tan viejos
como yo mismo? ¿De dónde vienen, como se iniciaron?
No todas las personas tienen los mismos tipos de miedos ni, diríamos, la
misma cantidad de miedo. Es porque las historias de sus vidas no son las
mismas.
Nuestros miedos tienen un origen lejano. Mientras más antiguos sean, más se
habrán profundizado.
5. EXPRESIONES
Mostraremos algunas de las formas que el miedo tiene de vivir, de expresarse.
Recordemos siempre que el miedo es un fantasma, más que una realidad. De
modo que mientras más claramente lo veamos, menos influyente será sobre
nosotros.
 El miedo me quita la libertad, no me deja actuar como debiera.
 También parece apretarme. Me hace tenso, no soy sereno.
 Más aún, el miedo al miedo crea nuevos miedos.
 Siendo temeroso atemorizo a otros, pues el miedo se contagia.
6. CÓMO VENCER
 PRIMERO: Se trata de respetar el orden del que hemos hablado al
comienzo de estas páginas, y sobre el que hemos insistido en Luces y
sombras del alma.
 SEGUNDO: El hombre debe cultivar grandes ideales. Los ideales nos
impulsan y nos llevan a sacrificar ciertas posturas y a dejar otras detrás.
Ellos son una gran fuerza y nos permiten, realizar eso que por nosotros
mismos no haríamos.
 TERCERO: Debemos conocer quiénes somos. Es decir, descubrir
nuestra dignidad. No es suficiente creer que creemos. Contra esto dice
la Biblia que el justo vive de fe (Romanos 1, 17). El asunto está en vivir
creyendo, en vivir de acuerdo con lo que sabemos que somos.
Deberíamos repetirnos: ¡Hombre, fíjate quién eres!
Es necesario cultivar el sentido sobrenatural de la propia existencia.
 CUARTO: Diremos que hay algo que para algunos puede parecer
insólito. Pero que es verdadero. Esto es que la vida humana sólo vale la
pena de ser vivida si se está dispuesto hasta a morir por un objetivo que
nos trascienda. Y este gran salto, esta supresión del temor a la muerte
por amor a lo más sublime, abate todos los temores.
 QUINTO: Tenemos que disponernos a luchar, a enfrentar lo que sea. A
remar contra corriente. A superar a los descomedidos y a quienes no
pueden soportar a los que los sobrepasan. A sostener nuestros principios
y nuestros ideales a pesar de nuestros errores o debilidades, de las
burlas, la contradicción y hasta la persecución. Es decir, a sufrir con
alegría por lo que vale. Partiendo del conocimiento del convencimiento
propio.
 SEXTO: Debemos saber que no se puede ser justo, elegir lo correcto,
hacer lo adecuado, ser una persona madura, equilibrada, sana, sin una
dosis de audacia, de capacidad de riesgo, de valentía. Si no estamos
dispuestos a olvidar el miedo para realizar eso que debemos.
 ÚLTIMO: En verdad, tenemos que advertir en nuestros corazones, que
no se puede ser santo, dominado por los temores. De modo que el afán
de santidad, el afán de corresponder al Señor, el amor a Dios, son una
tremenda fuerza para ir ganándole las batallas al temor.
IV. ODIO
1. RESENTIMIENTO
Es necesario que agreguemos algunas notas fundamentales. Sobre todo,
hablaremos de un aspecto importante del odio, que es el resentimiento.
El resentimiento es como el odio que se encoge sobre el mismo sujeto. Se
abroquela y se reduce, se comprime, se contrae se arruga, se retuerce sobre sí,
mortifica sus últimos intersticios vitales.
2. ALGUNO SIGNOS
Un signo notorio es ¡el autocastigo! El resentimiento es por sí autopunitorio.
Daña al sujeto antes que a cualquier otro. Daña su personalidad. La rebaja, la
encierra en sí misma, la empequeñece. Y también la lastima.
3. EL CONTAGIO
El resentimiento es también algo que se transmite, que se contagia. Es que
siempre lo decisivo es el ser más que el hacer. Sucede de un modo como
mecánico.
4. CONSECUENCIAS
 AMARGURA: El resentimiento amarga la propia vida. Es un amargor
ácido que se mete en nuestro interior y nos carcome. Por eso la persona
resentida es una persona de mal carácter. Está presa a discutir o airarse.
 TRISTEZA: También nos entristece. El rencor trae melancolía. Nos
sentimos derrotados por otro, humillados por lo que consideramos el
triunfo de un enemigo sobre nosotros. Entonces nos arrinconamos, nos
encerramos en nosotros mismos, no queremos hablar de ciertas cosas,
y cultivamos postración, aflicción, pesadumbre. A veces nos sumimos
en el ensimismamiento, la abulia, la depresión.
 RENCOR ENCUBIERTO: El rencor que se esconde, absteniéndose
de enfrentar a quien corresponda, va a brotar en cualquier momento,
tal vez el menos pensado, de alguna forma inesperada.
 OTRAS CONDUCTAS: El resentimiento también nos hace agresivos.
Y nos hace agresivos porque pone en evidencia nuestra humillante
indefensión. Así estamos a la defensiva. Tememos.
También encontramos vínculos entre el resentimiento y eso que
podríamos llamar paranoia psicopática. Además, nos hace envidiosos,
la suerte ajena amarga.
 OTRAS CONSECUENCIAS: Si no amamos, no somos lo que
deberíamos ser. Los resentimientos nos ponen tensos. Estiran y llevan
a la rigidez nuestros músculos, contraen nuestros nervios. Por eso
producen cefaleas.
5. RAÍCES
Para comprender cómo se inició este desgraciado proceso del resentimiento,
quizás nos veamos obligados a retroceder a la infancia.
6. MÁSCARAS
Hay secretos odios que figuran amor. Y es muy probable que a veces quien
está odiando no se dé cuenta de ello.
7. CONSECUENCIAS FÍSICAS
Ya hemos dicho que es una causal de la artritis. Agregamos las enfermedades
autoinmunes. Creemos que a ello se deben también ciertos trastornos
hepáticos. En algunos casos de urticaria. Lo mismo podríamos decir de la
hipertensión arterial. Hay otros trastornos psicosomáticos que pueden haberse
originado en el temor o en el resentimiento.
8. QUÉ HACE
RECONOCER EL ORIGEN DEL RESENTIMIENTO: Verlo con toda
claridad.
RECONOCER LA PROPIA MISERIA DEL RESENTIMIENTO:
Conocer nuestro resentimiento. Y reconocer que somos resentidos.
Mirarnos como resentidos, como lo que somos. No esconder ese
sentimiento, ese veneno que adentro nos infecta.
RECONOCER QUE ES EN PERJUICIO DE NOSOTROS: Que nos
enferma, que nos amarga, que nos quita dignidad. Y que quien en
realidad pierde somos nosotros mismos.
RCONOCER QUE TAMBIÉN NOSOTROS HEMOS HECHO DAÑO
A OTROS: Que no estamos exentos de culpa. Porque en verdad muchas
veces hemos ofendido o hecho mal.
FINALMENTE, RECALCAMOS: ES NECESARIO PERDONAR. No
hay otro antídoto mejor contra el resentimiento. Hablamos de perdonar
de corazón. Perdonar una y otra vez. Hasta el último día
COMO NUESTRA PROPIA NATURALEZA: Naturaleza dañada por
el pecado original, a través del cual Satanás nos infundió su propio odio
– rechaza perdonar. Inevitablemente arrastramos una tendencia a no
perdonar.
9. ¿PERDONAR A DIOS?
No perdonar es también no perdonar a Dios. No porque Dios necesite ser
perdonado, ya que él es infinitamente bueno y perfecto en el amor. Sino
porque una confusa imagen de Dios hace que le echemos la culpa de
experiencias penosas, en lugar de adjudicarlas al mal uso que dé la libertad
hicieron otros o uno mismo.
10. ¿ES POSIBLE PERDONAR?
Lo primero que salta a nuestro pensamiento es que Dios no va a pedir un
imposible; y que además protege con su gracia a los que se atreven a ir
adelante. En segundo lugar, conocemos demasiados hechos de perdón en
casos extraordinarios, y realizados por personas comunes, que hemos
comprobado repetidamente por experiencia que es posible.
11. OTRAS CONSIDERACIONES SOBRE EL PERDÓN
El resentimiento esclaviza al resentido aquel a quien tiene resentimiento.
12. UN SECRETO PRODIJIOSO
Y aquí llegamos enseguida al meollo del asunto: perdonar no es tanto un bien
al prójimo, sino un bien a nosotros mismos. Perdonar representa quedar
nosotros libres de una atadura de Satanás.
13. AMAR A LOS ENEMIGOS
Amar a los enemigos, perdonarlos, desearles y hacerles el bien, tiene que
llegar al punto de que a nadie se lo considere enemigo.
14. EL MOMENTO DECISIVO
Busque un lugar cómodo y tranquilo, un lugar de silencio, sin perturbaciones
externas, sin teléfono, sin intervenciones de otros.
Cálmese, relájese. Este es su gran momento.
Dios estará con usted.
(ORACIÓN A DIOS)
Este es un momento muy especial. Aconsejamos saborear el instante, hacerlo
a entera conciencia, disfrute del amor de Dios que brota a través de usted.
No pase sin más por este momento. Deténgase todo lo que necesite. Y non
vacile en repetir esta experiencia todas las veces que sea necesario, hasta haber
domado por completo el cocodrilo que lo estaba devorando.
V. COMPLEJO DE CULPA
1. QUÉ ES
Es una forma de mentira de uno mismo. Es creer algo que no es real - aunque
sea forma parcial – para no creer en algo que sí pudo ser real, una culpa.
2. SUS MÁSCARAS
A veces este complejo lleva a tener por excusa cualquier salvador
contratiempo: un accidente, una enfermedad, un sufrimiento. Porque se piensa
que así en lugar de condenárselos, se los va a compadecer.
El autocastigo también es otra razón, que se llega a considerar como la
descargar lógica de a conciencia, el alivio búscalo.
3. PÉRDIDA DE OBJETIVIDAD
Él sujeto así no depende de realidades objetivas. Lo que sucede afuera no es
lo que origina el sentimiento de culpa. Sino que éste está allí y emerge cuando
el hecho externo es un estímulo adecuado para ellos.
4. CÓMO SE DESARROLLA
Nos preguntamos cómo se forma este sentimiento o complejo de culpa.
 El contagio de nuestros mayores.
 A veces un niño es tratado con injusticia.
 Hay padres que tienen a infantilizar a sus vástagos, por medio de
cuidados, de atenciones, de protección, de modo que siempre de algún
modo dependen de ellos.
 También hay sobreprotección que debilita la personalidad y la hace
egocéntrica, la transforma en perfecta, intocable, casi divina.
 Cuando el amor no es genuino, los padres se defienden de ese vacío,
con incontrolables protestas de amor.
 Es muy común que el niño sea hecho sentir culpable por la menor
expresión de rebeldía u oposición.
 A veces los mayores se han descargado de sus pesos de conciencia,
culpando.
5. REMEDIOS
Cualquier remedio que podamos dar, se centra en el hecho de negarnos a
admitir para nuestras vidas un sufrimiento innecesario. Para lo cual nos hemos
de reconocer con seriedad culpables de algunos actos. Y al mismo tiempo
libres de culpa de otros de los que nos sentimos culpables.
 Admitir las verdaderas culpas.
 Pedir perdón.
 Reparar el mal hecho.
6. CONSEJO FINAL
En todo esto, suele haber un estado de confusión interior. No siempre
podremos ver con claridad los hechos, las cosas. Por ello conviene que en esto
nos sometamos a otro, para poder salir. A alguien experimentado, con
sabiduría de vivir, con un corazón cristiano, que n sufra de los mismos
complejos de los que nosotros queremos salir. Alguien que pueda ser un
hermano mayor, que no se engañe sobre nosotros mismos y que nos trate con
misericordia, pero con ecuanimidad y sin complacencia.
7. CAUTELA
Es necesaria una lucha interior en cada uno de nosotros, para no dejarnos
envolver y seducir por un mundo extraviado. Mundo que, a pesar de estar
extraviado y sentirse así, es tan soberbio que no abre la mano para dejar caer
las ideas y errores que lo llevan al abismo. Estamos ante la gran necesidad y
desafío de no esforzarnos tanto por mejorar algunas cosas. Sino que más bien
debemos esforzarnos por transformarlo todo.
VI. COMPLEJO DE INFERIORIDAD
1. QUÉ ES
Quien sufre complejo de inferioridad se siente inferior por una tendencia
íntima irracional. Su complejo lo lleva a no cumplir sus realizaciones, a no
rendir adecuadamente o en forma proporcional a sus condiciones, lo cual hace
que su inferioridad se afirme y aparezca como justificada.
2. RAÍCES
 EL COMIENZO: Todo empezó a desarrollarse tal vez por desprecios
en la niñez. Desprecios y tal vez superexitación, hasta actos
denigratorios, humillaciones, golpes.
 TRAMPAS: También es cierto que a veces se busca la inferioridad
(expresada en sufrimientos, enfermedades, infantilismo, ignorancia,
incapacidad) para escapar a responsabilidades y quizás transferirlas a
otros.
3. REMEDIOS
Es necesario practicar la humildad. La humildad es el mejor antídoto contra el
complejo de inferioridad. Por su puesto estamos hablando de la auténtica
humildad, no de esa humildad que se basa en gestos externos de sumisión
externa. Estamos hablando de la humildad que nace de la realidad. Porque la
humildad tiene su raíz en la verdad.
4. OTRAS CONSIDERACIONES
 Puede ser una actitud de conveniencia.
 Puede ser provocada por una empecinada baja autoestima.
 N escucha, no quiero entender, se empecina en rebajarse.
 Parece andar en busca de menosprecios.
 afecta a la santidad.
 Es algo perverso.
 Nos encontramos con que para paliar el dolor el sentirse inferior el
acomplejado suele ser exhibicionista o explotar elogios.
 Las derrotas a que lo lleva su falta de seguridad y confianza,
generalmente no las adjudica a su complejo, a su error sobre sí mismo,
sino a sus carencias y defectos.
5. LA INFERIORIDAD, LOS COMPLEJOS Y LA NEUROSIS
Muchas veces la inferioridad está relacionada con la neurosis. Es que en
realidad somos todos un poco neuróticos. Es el precio de vivir en una sociedad
alienada. Los neuróticos son absorbentes. Tienden a ser dependientes. Y
gozan con serlo. Hacen sentir a los demás necesarios para ayudarlos,
protegerlos o atenderlos. Se sentirán ofendidos si el otro se rehusará a esa
función.