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La vida cristiana.

La vida cristiana es comparada con una carrera, en la cual los cristianos serían
los atletas que están participando con el fin de obtener la victoria.

Para ganar una carrera, es necesario someterse a un régimen de entrenamiento


bastante duro. A) Ejercicios. B) El desarrollo de los músculos de las piernas. C)
El entrenamiento en carreras.

- Cuidar los pies (La conducta del creyente)


- Desarrollar las piernas (La fuerza del creyente)

Dios ha puesto delante de cada creyente una carrera que correr. Hebreos 12: 1.

En Hebreos 11 encontramos a varias personas que también han estado en la


carrera cristiana. Son hombres y mujeres de fe. ¿Qué podemos aprender de ellos?
Hay que hacer todo POR LA FE. (Hebreos 11:6; Colosenses 2:6).

DESPOJARNOS DE TODO PESO

Los atletas griegos en la antigüedad, usaban peso extra en sus entrenamientos


y al momento de la competencia se despojaban de este peso.

EL PECADO (Es un peso extra en la vida del cristiano). Efesios 4:22.

La única manera de hacer a un lado nuestros pecados, es por medio de la


confesión y el crecimiento espiritual.

Hebreos 12: 2.

CORRER CON PACIENCIA

La carrera consta de tres partes: El comienzo, la carrera en sí y el final.

Es de la mitad del trayecto hasta el final, en donde se comienza a sentir cansancio


y deseos de abandonar.

CONSIDEREMOS PUES A CRISTO.

Nuestra meta es conformarnos a Jesucristo. Tenemos que fijar la vista en Él.


Recordando su valentía, su preparación y su disciplina. El Señor Jesucristo tuvo
lo único que hace posible correr la carrera:

- Enfoque: Tenía los ojos enfocados en su meta y por ello pudo vencer los
obstáculos y soportar la oposición.
- Propósito: Su carrera tenía un propósito, veía el gozo en el futuro.
Él es el Autor y Consumador, fue el primero en correr la carrera y ahora paso a
paso corre a la par nuestra (Hebreos 13: 5-6). Nuestro enfoque debe estar en la
persona de Jesucristo y nuestra celebración futura con Él nos da la habilidad de
correr nuestra carrera con perseverancia.

Por lo tanto, corramos como dijo Pablo: 1 Corintios 9:24-27.

“¡Corred!” este es un mandato, para no detenernos, ni distraernos. ¡¡¡Corre!!!


¡Corre, de tal manera que ganes!

Pablo, dice en 1 corintios 11:1, Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.

Pablo fue fariseo, él lo dice en Filipenses 3:5; veamos las características de los
fariseos, en Lucas 18:10 -12.

¿Qué imitaremos de Pablo?: ¡La oración, el no ser ladrones, no ser injustos, no


ser adúlteros, ayunar y dar los diezmos de todo lo que se gana!.