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Intervención en grupos e instituciones

Joiarib López Hernández

LA INTERVENCIÓN PEDAGÓGICA

La intervención en psicopedagogía

La psicopedagogía es, según Robert Pagès, “el estudio teórico y practico de los
comportamientos sociales implicados en los procesos de enseñanza, entendiéndose que estos
ya no se reducen a las relaciones directas educador-educando: esta pareja es solo el elemento
terminal de toda estructura escolar, cuyo encadenamiento colectivo es cada vez más largo y
complejo”.

Tres niveles de la institución definidos por Robert Pagès:

1. Momento de la universalidad: la institución universitaria compensa su débil


“funcionalidad” mediante una generalidad, una positividad que es más ideológica
que practica (momento de la unidad positiva).
2. Momento de la particularidad: la institución universitaria deja amplio “margen” a
la subjetividad, al empirismo, a la tradición, con respecto a las modalidades de
aplicación de sus normas organizativas, así como a sus finalidades “universales”.
“los agentes no saben con certeza qué hacen allí”.
3. Momento de la singularidad: la institución universitaria dispone, sin embargo, de
una organización, análoga o isomorfa a la organización de la economía: no
solamente en los programas y exámenes, sino en “instituciones” como la selección
y la competencia (momento de la unidad negativa).

Señala que en el grupo de base o seminario de formación no se realiza conocimiento alguno,


y que la toma de conciencia del grupo corresponde a una “conciencia problemática”; pero la
ansiedad producida por esta aproximación al saber “puede ser utilizada pedagógicamente
para facilitar el conocimiento”.

Una concepción terapéutica

Un aula puede asemejarse a un lugar terapéutico, pero con esta reserva: lo que está ya-ahí,
instituido en el aula, es el saber, con sus modos de conservación, de representación, de
transmisión, de control y de sanación. La demanda social que pesa sobre un lugar o un
momento terapéutico es una demanda de ayuda, de protección, de maternazgo, de cura.
Confundir ambas demandas sólo es posible, en el límite, en las instituciones de reeducación,
encargadas de restablecer en el niño los mecanismos fundamentales del aprendizaje.

La institución como instrumento pedagógico-terapéutico

Las técnicas adoptadas del método Freinet ya no son únicamente técnicas activas, sino
soportes, medicaciones. No tienen su finalidad en sí mismas: permiten una organización del
tiempo y del espacio educativos, a la manera del “esquema” del hospital psiquiátrico. La
psicoterapia institucional las ha usado y usa aun; pero si, en la primera etapa del movimiento
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Joiarib López Hernández
(etapa de “socialización”) estas técnicas eran consideradas socializantes por sí mismas, en la
segunda etapa son, sobre todo, soportes de análisis.

T-group es un análisis de la institución del saber, es decir, del saber en tanto instituye la
relación grupal como relación asimétrica, y no como una pretendida transparencia relacional.
Por, sobre todo, la formación es buscada cada vez más fuera de los lugares y los momentos
del aprendizaje escolar, en los organismos de formación especial paralela o complementaria,
en los grupos de actualización.

La pedagogía Institucional

El psicosociólogo es ante todo la persona que, mediante su práctica, instituye en la sociedad


un determinado campo de la palabra. El análisis de grupo no puede ser sino un análisis
institucional. “La práctica psicosociológica trabaja con las instituciones, pero siempre a
través de los grupos que hablan: la palabra de la sociedad pasa por esos grupos como palabra
reprimida, ideologizada, censurada por las instituciones”.

Lapassade distingue entre instituciones internas y externas:

● Instituciones internas: incluyen, por un lado, las reglas interiores del establecimiento;
por otro, “el conjunto de las técnicas institucionales” tales como el consejo de
cooperativa.
● Instituciones externas: Incluyen las reglas exteriores al establecimiento y a la clase,
los programas, instrucciones, circuitos de autoridad, distribución del personal según
jerarquía “burocracia pedagógica”, etc.

La pedagogía institucional es, por tanto, el método que consiste en distribuir, mediante un
análisis permanente de las instituciones externas, el margen de libertad en el cual el grupo-
clase podrá administrar su funcionamiento y su trabajo, y asegurar su propia regulación
mediante la creación de instituciones internas.

La dialéctica de los grupos, de las organizaciones y de las instituciones.

Desprendiéndose de la serie, el grupo de fusión pasa por la etapa del juramento que lo
constituye y le confiere al mismo tiempo una organización. Al término de la génesis, la
institución cobra rigidez, reniega de la efervescencia de las primeras etapas y se extingue en
lo práctico-inherente. El hombre vuelve a quedar serializado, he aquí la génesis ideal, según
Sartre:

Para la tendencia de psicopedagogía institucional las instituciones son un conjunto formado


por tres elementos:

a) Técnicas activas transformadas parcialmente en soporte para el análisis.


b) Reglas del funcionamiento de la clase, creadas o legitimadas por el maestro.
c) Resultado de la actividad “instituyente” de la clase.
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Joiarib López Hernández
Crítica de la psicología de los grupos

Las cuestiones propias de una psicosociología del grupo-clase pueden plantearse a partir del
consejo de cooperativa. Al transformarse en consejo de clase, se convierte en un pequeño
parlamento que se reúne periódicamente. El self-governement es mejor soporte de una
educación para el futuro ciudadano que todas las lecciones de moral o de instrucción cívica.

El psicoanálisis sigue siendo indispensable si se quiere observar más allá de las apariencias,
delimitar el significado de las realidades que el lenguaje revela y encubre. Este programa
refleja bien las dificultades que encuentran los pedagogos para definir un campo específico
para su acción. Si algunos no logran desprender su práctica de la psicología, otros no logran
desprenderse de un vago estructuralismo revisado por los psiquiatras. Finalmente, esta
reflexión pedagógica se orienta hacia una tecnología de la educación. Tecnicizando el
concepto de institución con el fin de hacerlo manipulable para cualquier propósito.

La educación negativa

La ruptura indicada por Rousseau en el plano teórico (educación negativa) habría podido ser
reencontrada dentro de una experimentación formativa si la teoría de grupo hubiera tomado
como objetivos el estudio de la vida en grupo y el aprendizaje de la vida en grupo (técnicas
grupales).

La esencia del directivismo, en educación, reside en la creencia de que el niño aprende


solamente porque el adulto lo obliga a ello. Rousseau afirmaba que cada uno de nosotros es
formado por tres tipos de maestro: la naturaleza, los hombres y las cosas. La naturaleza, la
experiencia y la práctica social constituyen esos agentes que ejercen el máximo control
posible de los agentes de educación por el educador, por cuya mediación pasa todo proceso
de aprendizaje.

La institución puede asemejarse al grupo: se habla de grupo instituyente, de institución-


grupo, de grupo institucionalizado. En Sartre el juramento, la organización, pueden impulsar
al grupo hacia su negación, que sería la institución. Los grupos que mueren al pasar a la
institución no tienen gran cosa que ver con los grupos que pueden nacer de la serie.

En el Training group el grupo se impone como una especie de madre eterna, mientras que el
monitor o líder responsable solo está allí para servir de padre provisional, antes de ser
devorado por la madre. Los miembros del grupo no solo son hijos de sí mismos, sino que
engendran a su madre cuando esta es amenazada por el padre malo o por los malos hijo
“figlia del suo figlio” (hija de su hijo). Para Comte el vínculo social se constituye mediante
una filiación que se opone al vínculo sanguíneo y la alianza sexual: esposa-madre.

Todas las críticas dirigidas a la técnica de la autogestión se apoyan en que la autogestión es la


anarquía, es el dejar de hacer de las voluntades particulares controladas y/o manipuladas por
algunas voluntades particulares que se sitúan de manera singular como instituyentes. Para que
la autogestión ya no sea negación pura y simple de las instituciones hay que desplazar el
momento de la autogestión.