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EL MODELO DEL SISTEMA PROCESAL ACUSATORIO GARANTISTA

El esquema que postula el nuevo sistema procesal se enfoca como una solución real al problema
de la justica penal que nuestra sociedad reclama desde hace mucho tiempo, el modelo procesal
nos muestra una delimitación bien marcada de los roles que competen al Ministerio Público y al
Poder Judicial siendo estas las líneas conductoras de este nuevo sistema procesal penal Peruano
los mismos que se edificaron sobre la base las institución jurídica del modelo ACUSATORIO.
Donde la columna vertebral es la determinación de los roles, asi, como la separación de
funciones de investigación, de defensa y de juzgamiento, en cumplimiento del principio de la
imparcialidad, el Fiscal es el titular del ejercicio de la acción penal pública a quien se encomienda
también la carga de la prueba, quien mejor el más indicado para plantear la estrategia de
investigación y desarrollarla conjuntamente con la Policía Nacional del Perú formulando sus
hipótesis y conclusiones al conocimiento de una noticia criminal. La existencia de la investigación
preliminar a cargo del Ministerio Público sólo es posible en el marco de un sistema penal
inspirado en el principio acusatorio, ya que surge como consecuencia necesaria de la adopción
de aquella forma de enjuiciamiento: al separar definitivamente la función requeriente de la
persona del Juez, encomendándosele al Ministerio Público, resulta claro que la tarea preliminar
al eventual ejercicio de la acción penal debe quedar en manos del mismo órgano requeriente tal
es así que la figura del fiscal se fortalece asumiendo una acción protagónica como director de la
investigación, que liderará trabajando en equipo con sus fiscales adjuntos y la Policía, diseñando
las estrategias a ser aplicadas para la formación del caso y, cuando así corresponda, someterlo
a la autoridad jurisdiccional, esta nueva actitud conlleva a que en el proceso ya no se repitan las
diligencias. Por otra el Juez asume unas funciones, entre otros, de control de garantías de los
derechos fundamentales de los sujetos procesales. Efectivamente, el nuevo Código Procesal
Penal le encomienda el control de la investigación realizada por el Fiscal, en tanto se cumplan
con los plazos y el tratamiento digno y adecuado a las normas procesales de los sujetos
procesales. De modo que la víctima o imputado que cree se han vulnerado sus derechos
procesales en la investigación, de cuya dirección le compete al Fiscal, puede acudir al Juez para
que proceda de acuerdo a ley. La separación de funciones de investigación y de juzgamiento. El
desarrollo del proceso conforme a los principios de contradicción e igualdad. La garantía de
oralidad como la esencia del juzgamiento. La libertad del imputado es la regla durante todo el
proceso. El proceso penal se divide en 3 fases: Investigación Preparatoria, Fase Intermedia y
Juzgamiento, el ejercicio de las funciones del juez no debe limitarse a convalidar formalmente
las peticiones del Ministerio Público, sino que debe asumir un papel activo en defensa de los
derechos del imputado y de las demás partes. El Juez de la Investigación Preparatoria no puede
convertirse en un simple Juez ratificacdor. El control judicial de la investigación llevada a cabo
por el fiscal debe ser efectivo para que realmente cumpla con la función de garantía que tiene
encomendada y para que el nuevo sistema procesal sea operativo. La necesidad de la acusación
fiscal es tal, que sin ella no habría la necesidad de continuar con un proceso penal. Esta es la
exigencia que trae el sistema acusatorio y, que a su vez, exige que el Ministerio Público sea el
director de las investigaciones, por la sencilla razón que investigar y acusar son las dos caras de
la misma moneda: Se investiga para saber si se acusará, y se acusa de lo que se ha investigado.
Por otro lado, el dotar de esa importancia a la Fiscalía no significa el minimizar la labor de la
defensa, al contrario, en aras de la igualdad procesal (o de armas) los medios de investigación y
de probanza que la ley flanquea a la fiscalía lo debe también ejercer la defensa. Ambos deben
tener los mismos derechos procesales para alcanzar las fuentes de información, procesarla,
analizarla e integrarla en interés a su teoría del caso que presentará ante el órgano jurisdiccional.
Para ello, ambas partes deben entender que son adversarios, contrincantes, rivales, en el
proceso penal, y que deben desplegar su mayor esfuerzo en aras de sus intereses procesales. Si
esto así ocurre, el debate que se dará en el juicio oral estará enriquecido de contenido e
información que facilitará una adecuada decisión por parte del juzgador.

Las innovaciones del Nuevo Código Procesal Penal se algunas mantienen instituciones y formas
de actuación judicial ya conocidas, pero se diferencian las fases o etapas procesales, las cuales,
se encuentran bajo dirección y responsabilidad de órganos judiciales distintos, teniendo la
investigación preliminar y preparatoria a cargo del Ministerio Público. La fase intermedia, de
juzgamiento y de ejecución, a cargo del Poder Judicial que en otro punto de este trabajo
mencionaré cada uno de estos puntos.

Con la adopción del sistema procesal acusatorio y la estructura del proceso penal común, tanto
el Ministerio Público cuanto los órganos jurisdiccionales deberán asumir plenamente las
competencias exclusivas y excluyentes que la Constitución les asigna. El nuevo Código contiene
una amplia regulación de las garantías procesales. Se regula integral y sistemáticamente en un
solo cuerpo normativo la actividad procesal, el desarrollo de la actividad probatoria, las medidas
de coerción real y personal. Es del caso mencionar que, el nuevo Código regula también
procedimientos especiales como el aplicable al principio de oportunidad (artículo 2),
juzgamiento de acusado confeso (artículo 372.2), proceso inmediato (artículo 446), proceso de
terminación anticipada (artículo 468) y proceso de colaboración eficaz (artículo 472).